Jueves, 08 de octubre de 2015.
Hola, hola a todas ustedes, pero mas especialmente a Cleo y a Cindy, jejeje, y muchas gracias por estar aqui. Este fic, oki, semi adaptación, jajaja, me sacóo muchas risas y me divertí mucho mientras lo escribí. Espero les este gustando.
Besos y abrazos. Ojala les guste el capitulo de hoy.
Capítulo 19: rey (papacito también) Endimión
De la mano con Darien y tratando de asimilar el hecho de que estaba frente a su futuro esposo e hija, lo escucho hablar con atención.
— Lo siento pero no lo sé. No sé si mi amada reina está viva o está muerta.
— ¿Cómo?—pregunto una vez más Luna— ¿No se sabe entonces si la reina está dormida o…?
— Lo único que recuerdo de ese día, fue que salió del palacio. Lo cual fue muy extraño porque ella no salía. Pero aquel día, mi reina estaba muy preocupada.
— Fue cuando ocurrió la explosión—intervino Rini.
— En un segundo todo fue pulverizado, fue una catástrofe.
— ¿Y qué más pasó rey?
— La explosión no tocó al palacio pero convirtió todo lo que estaba a su alrededor en un árido desierto de ruinas y desolación. —La miró con pena— Durante el ataque, mi reina fue envuelta en el cristal de plata como si quisiera protegerla. Pero las cuatro sailor que la rodearon y yo, recibimos directamente el ataque.
— El palacio fue cubierto inmediatamente pero una nube de gas toxico a su alrededor, acabo con todos. —Dijo Rini que lo recordó.
— Afortunadamente mi pequeña hija y Diana sobrevivieron. —Luego los miró con pena— Cuando vivía le hablaba a menudo de sailor moon. Tal vez eso fue lo que hizo que viajara al pasado y buscara su ayuda. Diana en cambio, —le sonrió a la pequeña gatita—se quedó con Luna y con Artemis.
— ¿Diana se quedó con…?—miró Luna a Artemis confundida— ¿nosotros? ¿Por qué?
— Disculpen, no me he presentado. Soy Diana, soy su futura hija. Me da mucho gusto verlos padres.
— ¡¿Mi hija?!—Gritó Luna aterrada y por poco se desmayada.
— ¿Ahora si me entiendes, no Luna?—Río Serena al verla tan confundida.
Serena gracias a la exagerada reacción de Luna y ni que hablar de la de Artemis al enterarse que tenían una hija, se olvidó de su confusión y sonrió por un momento. Momento que fue muy breve. Pues la pregunta que le hizo Darien a rey, la puso seria de inmediato.
— Rey, hay algo que no entiendo ¿Por qué se ve tan joven? ¿Cómo hace para mantener su juventud?
— La vida de los miembros del milenio de plata, dura mil años. Llegados a la madurez, envejecemos más lentamente. La Neo reina llego al trono y tuvo a nuestra hija a los veintidós años. Luego de eso no envejeció más.
— ¿Qué? ¿A los veintidós?
— Para resumir y me imagino que deben saberlo, todo esto se debe al poder del cristal de plata. Me dieron esta longevidad cuando entre a formar parte de la familia de la luna, cuando me case con Serena. La vida de los terrestres se extendió gracias al poder del cristal de plata.
— Ya veo.
— Sí, la longevidad, deseo de muchos humanos, se había conseguido y vivíamos muy felices en nuestro hogar hasta que pasó lo que pasó. La destrucción total de Tokio de cristal fue una catástrofe. Después de la destrucción, apareció aquel cristal negro. —Lo señaló por la ventana— Parecía absorber todas las energías y deformar el espacio.
— ¿Y no hay una forma de volver todo a la normalidad? ¿De despertarla?
— Mi reina…digo, sailor moon… —la vio con cariño, pues era idéntica a su esposa—solo puede salvarnos el cristal de plata. Pero como mi reina es la única capaz de usarlo y se encuentra dormida…—fue con la reina y poso una mano sobre su casi tumba—no hay nada que se pueda hacer. No veo solución.
— Pero rey, —dijo Mina—todo ha sido provocado por los Black Moon. Díganos por favor, ¡¿Quiénes son y dónde están?!
—Síganme. —fue con ellos—Se los mostraré.
El rey, el papacito y muy comestible igual a Darien rey Endimión, fue hacia un gran mirador del palacio y les pidió que miraran. Estando ahí les mostró cual era el origen de todas sus desgracias.
Frente a ese ventanal y mirando con tristeza mientras unas como Serena veían era con horror la escena, el rey finalmente habló.
— Eso que ustedes ven ahí, es el planeta Némesis.
— ¿El planeta Némesis?
— Sí, ese es el décimo planeta del sistema solar.
— ¿Cómo es eso posible rey?—Preguntó un confundido Darien.
— No lo sé. Su órbita era imposible de calcular y su existencia, fue durante mucho tiempo completamente desconocida para nosotros. Es un planeta lleno de maldad y muy enigmático.
— ¿Un planeta enigmático?
Lo miró Serena con cara de miedo.
—Sí, así es bella sailor moon. —Le sonrió el rey cuando la miró—La verdad supimos de su existencia hace muy poco. Si logramos localizarlo, fue gracias a la inmensa energía negativa que desprende.
— Eso es algo muy difícil de creer rey. —Se acercó Mina—Díganos ¿qué hace que ese planeta se vea tan negro?
— Pues, no lo sé pero lo que sí sé es que hace algunos siglos, un criminal fue exiliado allí. Pero a su llegada, el planeta quedó cerrado. Desde ese día Némesis se convirtió en el planeta prohibido.
— Bueno pero sí estuvo sellado durante tanto tiempo ¿Por qué apareció justo ahora?
— Empezamos a hacer investigaciones porque la energía de ese planeta llamó nuestra atención. Al estar en este siglo, gozamos de tecnología muy avanzada. —Luego su rostro se ensombreció—Pero cuando llegamos ahí, fue demasiado tarde. Némesis fue poseído por los poderes de los Black Moon.
— Que a todas estas, —dijo Serena exasperada al recordarlos— ¿quiénes son los Black Moon? ¡Me tienen harta!
— Los Black Moon, —habló la pequeña gatita—son solo un grupo de rebeldes.
— Creo que son mucho más que eso Diana. —Dijo el bello rey angustiado—Son un grupo de maldadosos seres que desencadenaron guerras y masacres varias veces.
— Sí, así es señorita. —Dijo de nuevo Diana asustada— Aun estando tan lejos, lanzaron ataques contra la tierra.
— ¡Eso es!
Dijo una animada Luna cuando entendió parte de lo que el rey dijo y vio el monumento en el centro de la ciudad.
— Esa que está ahí debe ser la misma que ellos utilizaron para atacarnos a nosotros. El pendiente embrujado. ¿Lo recuerdan?
— El cristal embrujado…—exclamó Rini con miedo.
— Sí, ahora lo entiendo. No importa que tan pequeño o grande sea ese cristal negro, es muy poderoso. —Miró al rey con preocupación— Rey Endimión, déjeme decirle que los Black Moon no solo están buscando el cristal de plata de Rini, también han empezado la invasión de nuestro planeta en el pasado.
— ¡Olvídalo Luna!—Dijo Serena enfadada— No les vamos a permitir que hagan eso. ¡Tenemos que detenerlos como sea!
— ¡¿Cómo?! ¡¿Ya están en el pasado?!— Se tambaleó el rey sorprendido— Esto es una catástrofe. Según lo que ustedes me están diciendo, pueden viajar por el tiempo. Pero la pregunta aquí es, ¿Cómo pueden hacerlo?
Mientras el rey pensaba y se asustaba por lo que escuchaba, Serena se tambaleaba en donde estaba y casi se desmaya. Equilibrándose un poco gracias a que Darien la ayudó, escuchó y vio cuando el rey se le acercó.
— Rápido sailor moon, tienes que volver al pasado.
—Pero, —dijo horrorizada viendo como su cuerpo se iba desvaneciendo— ¿soy transparente? ¡¿Qué me pasa?!
— Es porque tú y mi reina están en el mismo tiempo. Dos seres iguales no pueden estar a la vez en el mismo espacio-tiempo. Eso es imposible.
— ¿Me voy a morir?
Preguntó preocupada mientras Darien y Mina la ayudaban.
—No, pero debes irte. Están muy cerca la una de la otra y ambas les, hace daño. —Se acercó y trato de tomarle una mano—Lo siento, todo esto es mi culpa. Si no te hubiera retenido aquí esto no estaría pasando. Es que…verte me trae muchos recuerdos, me la recuerdas mucho a ella.
— No se preocupe rey. —Le dijo despreocupada—Nosotros teníamos que venir a encontrar respuestas y creo que eso hemos hecho. Gracias por todo pero, —se giró y los miró a todos ellos—tenemos que irnos a rescatar a nuestras sailor scouts de esos infelices. Vámonos.
— Oye no, espera. Creo que hay algo que debes saber.
Se les acercó mientras ellos cruzaban la puerta.
— Es muy probable que las sailor scouts estén retenidas en Némesis.
— ¡¿Qué?!
— Les ayudaré a liberarlas si me ayudan.
— ¿Qué necesita rey?
— Quiero que vuelvan aquí sailor Venus.
— No hay problema. —Dijo Mina— Lo prometemos.
— Hija, —fue el rey hacia Rini y se agachó a su altura—mi pequeña dama, tengo que decirte la verdad. Desde ahora ya no puedo estar a tu lado.
— Pero papá…
— Cuento contigo hija, ayúdales. ¿Podrás? Sé que sí mi niña. Sé que lo harás.
Rini quebró en llanto una vez más. Darse cuenta y entender que tal vez esa era la última vez que vería a su querido padre, le causaba una profunda tristeza. Pero mientras Rini lloraba y Mina y los demás intentaban consolarla, el rey se acercó a Darien que estaba abrazado con Serena y le pidió que la cuidara.
— Le prometo que la cuidaré así me cueste la vida rey, se lo prometo. Asumo la responsabilidad.
— Es una sensación bastante extraña hablar con mí yo del pasado pero al mismo tiempo reconfortante. Has dicho lo que yo hubiera dicho en tu lugar. Gracias y buena suerte. La verdad no pensé que tus habilidades se desarrollarían tan rápido. —Luego caminó a la salida del palacio— Vengan, los acompaño a la salida.
— Rey, —dijo Mina mientras caminaban—quería preguntarle ¿Por qué no sabíamos de la existencia de Plutón si ella es una de las nuestras?
— Al contrario de lo que ustedes puedan creer por la relación que tiene con mi hija, ella no se encarga de su protección. Tiene otras funciones.
Ahí es donde el papacito de rey empieza a explicar el origen de Setsuna pero como eso es muy largo, lo resumiré. Él les dice con esa voz tan divina que tiene, que ella, es descendiente de la dinastía de Chronos, Dios del tiempo. Les explica que su trabajo es cuidar de la puerta del infierno y de la frontera del tiempo. Les dijo y con mucho énfasis, que la frontera del tiempo es algo que no debe ser transgredido.
Cuando termina de explicarles y abre la puerta, se encuentra de frente con ella.
— ¡¿Rey Endimión?!
— Sailor Plut. —La saluda como si nada y muy tranquilo mientras ella hace como siempre que lo ve, se sonroja— Estamos ante un caso de fuerza mayor y tenemos que hacer una excepción.
— Entiendo. —Le pasó una llave.
El rey papacito y divino igualito a Darien, fue con Serena siendo sailor moon y le entregó la llave.
— Esta llave te permitirá encontrar a sailor Plut en donde quiera que estés. Podrás viajar por el tiempo.
— Rey yo no….
— Sailor moon, sailor Venus, sailor Plut es una guerrera que ha sobrevivido a través del tiempo. Tiene experiencia y confió que con sus consejos, llegaran muy lejos. —Miró a Setsuna con orgullo— Estoy completamente seguro que podrá ayudarlos. Adiós, ya debo irme. Mucha suerte.
— Rey…
— ¡Papá! ¡Papá no!— Cayó Rini muerta en llanto entre los brazos de Darien.
Rini que era como su mamá (no hacía sino llorar) se abrazó a Darien para encontrar en su futuro padre algo de consuelo al haber perdido al presente. Llorando y llorando sin consuelo ni descanso, no se percataba de que Serena y Mina se presentaban.
— Estamos encantadas de conocerte sailor Plut.
— ¿Sailor Plut?—Preguntó Serena aterrada cuando la vio hincada antes ellas— ¿Qué haces?
— También me da gusto conocerlas pero ya deben irse, es peligroso para ambos tiempos que permanezcan más tiempo aquí.
— ¿Pero qué….?
— ¡Adiós!—Le sonrió cuando uso su poder y levanto su gran cetro— ¡Mucha suerte!
Sin duda viajar en el tiempo era algo agotador. Algo mareadas y adoloridas porque la una cayó encima de la otra, Serena al principio se levantó sonriente al escuchar los quejidos de Mina pero cuando vio a Darien tan cariñoso con Rini, volvió a sentir esos extraños celos que no controlaba.
— ¿Estás herida Rini? ¿Estás bien?
— Sí, sí, estoy bien.
— Serena mi amor, quiero que desde hoy Rini se quede conmigo.
— ¡¿Qué?!—Fue corriendo hacia donde estaba Darien cargando a Rini en brazos. Luego y mientras trataba de recobrar la compostura— ¿Pero por qué mi amor? Yo puedo llevarla para mi casa y cuidarla bien, te lo prometo.
— Me quedo más tranquilo si la tengo cerca, Serena.
— Dime una cosa Darien, —se le acercó esta vez molesta— ¿es porque se lo prometiste al rey o es por algo más? Creo que esa no es la razón. Creo que lo que pasa es que no confías en mí.
— Serena…
— Creo que es muy egoísta de tu parte solo pensar en proteger a Rini porque lo prometiste. —Empezó a quebrantársele la voz— Dime algo, ¿qué pasa con Rei, Amy y Lita, ah? ¿Qué pasa con nuestro futuro? ¡¿Qué pasa conmigo?! ¡¿Por qué no puedes confiar en mí?!
En ese momento de dolor y confusión, le dio la espalda y salió corriendo sin dejarlo decir nada.
— ¡Serena! ¡Serena, carajo! ¡Serena!
— Déjala Darien. —Pidió Mina mientras impedía que saliera tras ella— Son muchas cosas de asimilar. Démosle algo de tiempo.
— Serena…—susurró Rini con pesar.
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.
Ya era la noche y Serena por más que él la llamó a la casa y al celular, no le quiso pasar al teléfono; estaba sumergida en su confusión y en su dolor y no quería ni escuchar su voz. Por eso, por obstinada y terca, no pasó al teléfono y no escuchó directamente lo que él tenía para decirle.
Solo se limitó a escuchar una y mil veces el mensaje que le dejó.
"Serena…Serena contesta mi amor, las cosas no son así. No se trata de que no confié en ti, de hecho, si pudiera ser posible, también me gustaría tenerte aquí en mi casa, ¡todo el tiempo! No puedo ni imaginar que algo malo les pase a mis queridas niñas. Comprende, no se trata de cualquier persona. Son mi futura esposa y mi hija. Contéstame el teléfono y déjame…."
Se cortó la llamada y ese fue el mensaje que quedó.
Escuchando por última vez el mensaje y limpiándose las enormes lágrimas, se sentó en la cama y habló consigo misma.
— Claro que entiendo que la quieras y desees protegerla, se trata de nuestra futura hija pero, ¿Por qué eres así? ¿Por qué no me propusiste cuidarla juntos? A veces me parece que las quieres más a ella que a mí y eso me da miedo. Oh pero, ¿qué tonterías estoy diciendo? Ay no.
Se tumbó en la cama de nuevo.
— Ya no sé ni lo que digo. —Luego miró la foto de su celular junto a él— Yo también te amo mi amor y perdóname. No sé qué es lo que me pasa a veces.
Darien llevó a su futura hija a su cama y acostándola a dormir, no sabía lo mal que se sentía Rini por la pequeña discusión que ellos tuvieron. Ellas los quería mucho y lo último que quería era que ellos pelearan por su culpa.
— Buenas noches Rini, descansa.
— Tú también…papá….
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—.—
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Al otro día y después de pasar una noche bastante cansada porque tuvo que pasarla en el sofá cama de su sala, Darien despertó y fue a buscar a Rini y cuando no la encontró por ninguna parte, entró en pánico.
—Rini, Rini, ¡¿dónde estás?!
Un rato después y como no la encontró por ninguna parte, llamó a Mina y a los demás. Serena seguía sin contestarle el teléfono y si él la llamaba y le decía que había perdido a Rini y lo regañaba por eso, no iba a poder refutar su argumento.
Media hora después, ya estaban reunidos frente a la casa de Serena; que por cierto, se veía hermosa en aquella blusa a los hombros y corta falda.
— ¿No está contigo Serena?
— No, ya te lo dije Mina. No sé nada de Rini desde ayer. — Miró a Darien con pena.
— Oigan pero no, que mala es al irse de esa manera. Sabe de sobra que corre un gran peligro y se va así sin decir nada. ¿Dónde podrá estar esta muchacha?
—Tal vez...—dijo Darien muy pensativo— tal vez haya vuelto al siglo treinta para ver a su padre. Lo siento rey Endimión. —Dijo y miró a Serena—Lo siento también contigo Serena. He fallado a la promesa que le hice al rey y me porté muy mal contigo. Discúlpame por favor.
Y mientras ellos se miraban sin saber por dónde buscar o qué hacer, Rini llegaba con Setsuna y se abrazaba muy desesperada por no saber qué hacer.
— ¿Pequeña dama? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde están sailor moon y los demás? ¡Sabes que es muy peligroso que vengas aquí sola! ¿Qué fue lo que pasó?
—Plut... eso no importa; además, yo siempre he estado sola. Con la única persona que cuento es contigo. ¿Verdad que si Plut? ¿Verdad que somos amigas?
—Sí, somos amigas. —Le sonrió.
Plut si estaba muy preocupada de verla ahí pero era más que eso, le dolía verla tan triste y sabiendo que era muy poco lo que ella podía hacer. Mientras caminaba junto a ella por el largo y callado pasillo, vio cuando Rini se acercó a Diana y la saludó con dulzura mientras aquella pequeña gatita, dormía muy abrazada a sus papás.
— Tú sí eres obediente Diana. Debería tratar de ser más como tú.
Rini finalmente y después de caminar por todo el congelado palacio viendo como todas sus amigas dormían sin poder despertarlas, llegó a donde quería llegar. Llegó con su madre.
Acercándose con lentitud al lugar en donde aquella hermosa y elegante reina dormía, puso una mano sobre ella y le pidió que volviera.
— Mamá...por favor despierta. Dime, ¿qué tengo que hacer para que vuelvas? Te necesito.
Rini no hacía más que llorar frente a su querida madre. Pero mientras lloraba y su padre el papacito rico del rey Endimión las miraba con disimulo y pena, Diamante estaba en su planeta muy aburrido.
Una de las cosas que más le gustaba hacer cuando Esmeralda salía y no estaba, era prender su bola mágica y mirarla. Pero no, no a Esmeralda mis amores, a la otra. A la Neo reina Serena.
—Neo reina Serena, mamacita rica y deliciosa. Muy pronto serás mía, ya lo verás. Tanto tú como la tú del pasado, van a pagar muy caro su desprecio y su altanería.
Ahí estaba él, el imponente y poderoso príncipe Diamante Black, no dejaba de mirarla con lujuria y al mismo tiempo aunque nadie lo creyera con amor. No tenía muy claro lo que significaba el amor y estaba confundido.
Pero mientras él veía absorto la imagen de esa bella reina en vestido largo y muchas cadenas, Esmeralda llegaba y miraba horrorizada la escena; ella si lo amaba y aunque hacía de todo para complacerlo, no lograba conquistar su frio corazón.
Lo malo de todo, fue quien la descubrió espiando.
— ¡Suéltame Rubeus! ¡Me estas lastimando!
— Tú no tienes nada que estar haciendo aquí Esmeralda y lo sabes. —Dijo riendo mientras la retenía por el cuello—No sufras por eso y mejor ve y prepárate. Ve porque no creo que vayas a tener una segunda oportunidad.
— Lo mismo va para ti, Rubeus.
Se les acercó Diamante después de apagar la bola mágica.
— Deme esta oportunidad príncipe. Le prometo acabar con esas sailor scouts y traerle el ansiado cristal de plata que tanto ha buscado. Con esta nueva arma que me ha dado el gran sabio y su más leal consejero, no puedo perder.
—Está bien, — le sonrió y con eso la derritió— ve. Ve y tráeme el cristal de plata Esmeralda pero como no lo consigas, es mejor que no te molestes en regresar.
—No fallaré mi príncipe. — Hizo reverencia ante él— Se lo prometo. Acabaré con sailor moon, Venus, el odioso conejo y conseguiré el cristal de plata.
Con una macabra risa y cruzando las asquerosas manos que el gran sabio le dio, cruzó los brazos y desapareció.
Quien se la encontraría y no sería nada agradable verla, sería la pobre y triste Rini.
— Vaya, vaya pero...que imprudente eres conejo. Dime, — Dijo sentada en lo alto del palacio y muy sonriente por haberla encontrado— ¿dónde están las inútiles de tus amigas?
— ¡No te diré nada!
— ¿Ah no?— Bajó con ella y le acaricio el cabello con aquellas asquerosas manos— Eso está por verse.
Esmeralda que estaba tan de mal genio por lo que le había hecho su amado príncipe al engañarla con el holograma de la Neo reina Serena mientras ella iba como una boba a pedirle ayuda al gran sabio para precisamente ayudarlo a él, estaba descargando toda su ira con la pobre Rini que a larga, no tenía la culpa de que Diamante fuera como muchos hombres, un perro miserable.
Tomándola fuertemente por el cuello con aquellas negras y poderosas manos que le dio el gran sabio, tanto Rini como un apuesto rey que veía horrorizado la escena desde lejos, pensaron que de esa ya no tendrían escapatoria.
— ¡Pequeña dama!
— Vamos conejo, no me la vas a poner tan fácil. ¿O sí? Eres una descendiente del milenio de plata y además de eso, ¡eres la hija de la perra esa de la Neo reina Serena!
—"Soy la hija de la Neo reina Serena" "Algún poder debo tener" ¡Tengo que ser capaz de defenderme!
— ¡Rini!
Quienes habían llegado a rescatarla eran nada más y nada menos que Mina, Serena y Darien. Ellos que la querían y estaban preocupados por ella y su paradero, usaron la llave que Setsuna le dio a Serena para ir a buscarla.
Para liberar a Rini de las manos perversas de Esmeralda, Mina empezó a atacarla.
— ¡Cadena de amor de Venus!
Esmeralda por defenderse del ataque de sailor Venus, elevó a Rini con gran fuerza al aire.
— ¡Rini!
Quien dio un gran salto y la salvó de una fatal caída fue Darien. Con ella en brazos y aterrizando lentamente, la abrazó y se aseguró de que estuviera bien.
— ¿Estás bien?
— Sí, sí Darien, estoy bien.
Mientras que Serena que ya empezaba a perder la paciencia, interrumpió la pelea de Mina con Esmeralda para por fin acabarla.
— Aléjate Venus. ¡Vamos a acabar con esta perra por atreverse a golpear a una niña indefensa! Yo, sailor moon, ¡te patearé ese pequeño y horroroso culo en el nombre...de la luna! ¡Prepárate maldita!
— ¿Ah sí?— Dijo Esmeralda riendo y desafiante igual a Serena— No sabes lo que he esperado este momento futura reina ramera. ¡Ataca!
Serena y Esmeralda, que se odiaban por diferentes motivos, empezaron atacarse. Con movimientos bien coordinados Serena se le acercaba a Esmeralda para atacarla pero la muy desgraciada, también era buena. Ella daba grandes saltos hacia atrás y esquivaba muy ágilmente las patadas de Serena.
Pero cuando por fin la tocó al darle un puño en la cara, una preocupada Luna se asustó.
— ¡Ese cristal negro es muy poderoso! ¡Ten cuidado Serena!
Serena saltó lo más alto que pudo para esquivar el potente ataque con energía que Esmeralda le lanzó con mucha furia. Después de aterrizar y porque quería acabar con aquella inoficiosa pelea, saco el báculo y trato de usarlo contra ella.
— ¡Curación lunar...! ¡Acción!
Serena estaba convencida de que con eso, sería más que suficiente para acabar con la infeliz de Esmeralda pero cuando vio que el báculo no funcionó, entró en pánico y se asustó.
— ¡No funciona! ¡¿Por qué no funciona el báculo?!
— ¡Tan de malas, perra!— Río Esmeralda y la tomo por el cuello con fuerza— ¡Ahora es mi turno!
— Me...me ahogo…
Dijo débil y tratando de quitarse las manos de Esmeralda del cuello.
— Siento que me roba la...energía.
— ¡Sailor moon!
Darien dejó a Rini con los demás y fue hasta donde estaba Serena a punto de perder la vida en manos de Esmeralda. Consciente de que no era mucho lo que él podía hacer por ella, de cualquier manera saltó para ayudarla.
Para su fortuna no estaba solo.
—Yo te ayudaré Tuxedo Mask. ¡Ataca!
— ¡Explosión de Tuxedo Mask!
Gracias al potente ataque de nuestro amor lindo, Serena pudo liberarse de las (literalmente hablando nenas) garras de la malvada Esmeralda.
Pero mientras Darien no dejaba de atacar a Esmeralda por proteger a su amada, Serena se preguntaba por qué el cristal de plata no funcionaba.
— ¡Es increíble! ¿Por qué no puedo usar el báculo y mi poder? ¡No entiendo!
El rey que pudo ver en su cara la angustia y escuchó sus palabras, se acercó y les explico. Les dijo que por ciencia y física, no podían existir dos cristales de plata en un mismo espacio tiempo, en pocas palabras, su cristal no funcionaba en ese lugar.
— ¡¿Qué?! ¿Mi cristal de plata no funciona en el siglo treinta? ¡Eso no puede ser! ¡Lo necesito!
Como para terminar de empeorar las cosas, Diamante Black apareció.
—Está bien que hayan escapado de las manos de Esmeralda, sobre todo tu sailor moon, pero eso no quiere decir… que yo los dejaré escapar. Quiero que me des tu inservible cristal de plata y no solo eso. —Le guiñó un ojo— también quiero algo más.
— ¡¿Qué?! ¡Esto tiene que ser una maldita broma! ¡¿Qué estás haciendo aquí tonto?! ¡Yo necesito es a mis amigas! ¡Devuélvemelas ahora mismo idiota!
—Oh pero que grosera eres, preciosa. — Rió coqueto— no te preocupes, muy pronto las verás. Cuando te lleve a mi palacio y te haga mi reina.
— ¡Primero tendrás que pasar sobre mi cadáver pedazo de imbécil!
Dijo Darien que se hizo frente a Serena.
Diamante descendió de los cielos sobre ellos y luciendo tan guapo e imponente como siempre, se acercó a Serena para detallarla mejor. Viendo con sorpresa que era igual a su bella y loca obsesión, más le intereso.
Solo por eso y porque le encantaba que lo insultara y lo tratara mal, se acercó a ellos para burlarse mientras el gran sabio observaba.
—Bueno...díganme algo, ¿cómo ven el siglo treinta? ¿Les gusta? Es mejor que se vayan acostumbrando. Así quedara su tonto planeta cuando lleguemos a él.
— ¡Jamás te lo permitiremos idiota!— Gritó Serena saliendo de donde estaba y dándole una mala mirada— ¡¿Qué es lo qué quieres imbécil?! ¡¿Qué?! ¡Devuélveme a mis amigas!
— Bueno pero no te enojes mi amor. — Rió muy alegre y la miró con intensidad— Todo eso depende de ti. Solo de ti preciosa.
— ¡¿Qué es lo que quieres?! ¡Eres un hijo de la gran...!
Serena lo insultaba porque estaba molesta. Se sentía impotente por no poder hacer nada por sus amigas, por su futura hija y sobre todo por él, por el hombre que amaba.
Pero mientras Serena lo maltrataba, Diamante la veía perplejo y recordaba.
—"Sí, son esos mismos ojos furibundos los que me miraron aquella vez. No cabe duda, eres la futura Neo reina Serena y por eso, tendrás que ser mía"
Después de pensar sus sádicas cosas, la miró profundamente a los enojados ojos y la cegó temporalmente.
— ¡No veo! ¡No veo nada!
— ¡No lo mires sailor moon!— Gritó Darien tratando de alcanzarla mientras Diamante le mostraba el dedo medio y se la robaba— ¡Detente! ¡No te la lleves! ¡Sailor moon...!
Siendo raptada por el atractivo pero muy malvado Diamante Black, no pudo ver la cara de tragedia que tenían Mina, Luna, Artemis, Rini y Darien. Este último, cayó al suelo desesperado por ver como se la llevaban. Golpeando el piso una y otra vez con mucha fuerza, empezaba a llorar de impotencia y sobre todo, de tristeza.
Gracias a quienes leen y comentan :) Nos leemos cuando gusten; ojala en un lindo review, jejeje.
Bye. Gracias por leer :)
