Kir: adivinen quien regreso…
¿?: Yooooo
Kir: SIP, Naraku san… (Aplauso)
Nar: bueno, sea como sea, has sido buena con el fanfic sola, ya no me preocupare por salir mas amenudo
Kir: ni se te ocurra, ya solo tenemos mes y medio juntos antes de separarnos permanentemente (aunque hablemos por internet)
Nar: cierto… bueno, el fanfic:
24 - ataque en la aldea de fuego.
Todo había seguido igual con la "guerra" (el rey dragón parece que no sabe que es una guerra porque no ataca muy amenudo). Ya había pasado 1 mes desde que se habían dado cuenta del embarazo de Kagome, razón por la cual InuYasha la sobreprotegía aun mas. Los pueblos del norte y sur del reino fénix servirían como morada para aquellos que no quisieran participar en la guerra, tanto del reino dragón como del fénix. Miroku y Sango se encargaban de proteger esos lugares.
La reina Naomi había decidido ir a la aldea del sol creciente, único lugar compartido por los dos reinos, donde todavía había paz, y era uno de los lugares custodiados por Miroku y Sango. InuYasha le había dicho a Kagome que permaneciera junto con su madre en ese lugar, pero la chica se había negado.
Ellos irían a la aldea de fuego, donde Bankotsu y varios guerreros los esperaban impacientemente.
-al fin llegan – dice el pelinegro.- pensábamos que ya los habían matado.
-graciosito – dice InuYasha.
-princesa Kagome… ¿no debería haberse quedado con su madre? – preocupado.
-no se preocupe por mi, príncipe Bankotsu – dice tranquila.
-pero, en su estado, es preferible que descanse.
-no soy inútil – molesta.- mejor continuemos nuestro camino.
Entran a la aldea. Era un lugar bellísimo, casi todos los campos verdes estaban adornados por flores de diferentes colores. Todas las casas del color de las nubes, separadas por distancia y altura. Están a la orilla del mar, los fénix volaban libremente por los cielos, no se ocultaban, como en las otras ciudades.
-¡es mas hermoso que en los libros! – exclama Kagome. InuYasha se acerca a ella y la abraza.
-nada comparado con tu belleza, princesa…
-InuYasha – grita un chico desde una de las casas blancas cercanas.
-¿Sesshomaru? – pregunta sorprendido.
-quien mas idiota – dice, haciendo enfurecer al hermano menor. Kagome le dice al chico que fuera con su hermano, ella pasearía por el puerto, a lo que el joven accedió, dejándole como guardaespaldas a Bankotsu.
-¿un príncipe como guardaespaldas?... ahora si lo he visto todo – dice Kagome.
-usted sabe, princesa, como es InuYasha – dice sonriente.- jamás la dejaría sola, y menos ahora que esta embarazada.
-si – mira el océano.- lo se.
Bankotsu camina hasta la orilla de la playa y apunta hacia el horizonte.
-si uno va hacia adelante, hacia aquella dirección – Kagome voltea.- se encuentra con una piedra en forma de sirena, dando paso al reino de las sirenas –la chica se notaba entusiasmada.
-nunca había venido a este lugar.
-yo tampoco… era algo prohibido para los chicos dragón – dice Bankotsu.
-si – dice Kagome recordando el día de su cumpleaños, cuando le pidió a Onigumo que la llevara a visitar el reino fénix y el se había negado.
InuYasha regresa unos minutos después a con ellos. Habían decidido descansar esa noche, pues parecía que los guerreros dragón no atacarían ese día. Rentan varias habitaciones (pues eran como 70 los guerreros que los acompañaban), de dos personas por cuarto.
-buenas noches Bankotsu – dice InuYasha antes de entrar a la habitación que compartiría con Kagome.
-que descanses – dice el pelinegro entrando a su habitación.
El chico se quita la chaqueta, la camisa y los Zapatos para acostarse junto a su esposa. La abrazo, acariciando su vientre.
-aun falta mucho.
-soportaras 7 meses mas InuYasha – dice Kagome sonriendo.
-no lo creo – dice tranquilo.- mañana nos espera un día duro. Vigilaremos la ciudad todo el dia y la noche. ¿No te quieres quedar aquí en el hotel?
-pero – mira la cara preocupada del chico.- bien, me quedare – el sonríe.
-¿Dónde estará Azahara? – pregunta.
-creo que… ni idea – mira de forma divertida la cara de su marido.
-¿Cómo que no sabes donde esta tu fénix, Kagome? – molesto. Ella lo besa tiernamente, siendo correspondida por el joven.
-ha de estar patrullando – se levanta.- ya la conoces.
-no – molesto.- no la conozco. Cuando le pregunto algo, la mocosa contesta "es información confidencial, solo la princesa lo puede saber" – imitando el tono de voz de la fénix.
-ella es así.
-entiendo eso, pero te juro que si llegas a estar en peligro y no me lo dice, la ahorco.
Ella sonríe tranquilamente y camina hacia el baño. Al verla cerrar la puerta, InuYasha se pone otra vez la armadura y sale de la habitación, encaminándose de nuevo hacia la costa. Algo le decía que estaban en peligro.
En la costa, Bankotsu "vigilaba" tranquilamente. Al parecer nada malo sucedía, pues el chico en lugar de vigilar se estaba echando un plato de verduras ahumadas (que rico, con queso).
-qué gran vigilante eres Bankotsu – grito InuYasha al llegar junto a su amigo.
-tenía hambre – dijo cuando una bala se llevo su plato.- mis verduras – casi llorando.
-lo siento – grito uno de los guerreros al recibir otra bala.
-demonios… Kenji – grito Bankotsu.- con tus fallas jamás sabremos si nos ataca el enemigo.
Otro balazo que a punto le daba a InuYasha.
-Kenji – grito.
-yo no fui – ok… eso era malo. Miraron hacia el océano captando una nave de batalla enemiga, y varios dragones y jinetes en el cielo.
-al ataque – fue lo único que se escucho desde el barco. Los chicos se prepararon para el ataque, la alabarda de Bankotsu y la espada oxidada que no sirve para nada (aun) de InuYasha.
-oye… hubieras conseguido otra arma, esa se va a quebrar.
-yo confió en ella.- comenzando a atacar.
En la habitación de la pareja, Kagome salió del baño envuelta en una toalla, dándose cuenta de que InuYasha no se encontraba.
-¿InuYasha?, ¿Dónde estás? – pregunto. Camino hacia la puerta y escucho una explosión.- hay no…
Tomo de una silla su uniforme y la armadura, vistiéndose para ir a la batalla. Se acerco a la ventana y grito:
-Azahara
El fénix llego rápidamente, transformándose en la chica de cabellos rojisos y arrodillándose frente a la princesa.
-¿me hablaba princesa? – pregunto.
-llévame a la zona de batalla.
-pero
-ahora – grito.
Kir: listo…
Nar: la razón por la que tardamos en subir, y me disculpo por eso, fue porque el internet esta fallando.
Kir: el capitulo lo intente subir 11 veces y la compu no me dejaba.
Nar: asi que ya avisamos por si tardamos en el futuro.
Kir: si nos quieren conocer en persona, estamos en la foto del perfil, sayonara
Akane Kirana Taisho Higurashi
Naraku Martinez…
15/05/11
