A la mañana siguiente Trixie se despertó por sí misma, había sido una noche intranquila y no había dormido demasiado, pero había descansado mejor que nunca, mejor incluso como cuando durmió con Twilight, ahora solo tenía que volver a meterla en su cama y sería perfecto.
Si antes intentaba evitar sentirse pesimista ahora no lograba dejar sentirse bien, la ponía nerviosa ya que las cosas siempre tendían a salir mal por ese punto, al menos ahora no estaba temiendo, simplemente dejando que las cosas sucedieran.
Cuando vio el reloj se dio cuenta de que eran las siete de la mañana, se había despertado temprano, pero no quería quedarse en cama teniendo una perspectiva tan agradable simplemente saliendo de la habitación.
Cuando salió, al frente por el pasillo salía al mismo tiempo Twilight, ambas se sonrojaron, pero Trixie le sonrió con una mirada casi lujuriosa, mientras Twilight miraba hacia otro lado intentando no verr a la yegua.
-Buenos días Twilight ¿Dormiste bien? – preguntó Trixie.
-Yo, si dormí bien – dijo Twilight mirándola con el rostro ardiendo - ¿Y tú?
-Perfecto – dijo Trixie acercándose para plantarle un beso en la mejilla, igual que la noche anterior, dulce y largo, Twilight cerró los ojos encogiéndose un poco, pero disfrutando del cariño de Trixie con un suspiro, cuando abrió los ojos y la vio a la cara de nuevo vio esa mirada vacía de arrogancia y solo llena de alegría y cariño.
-No me pongas esos ojos – dijo Twilight.
-No tengo idea de que me estás hablando – dijo algo coqueta mientras mantenía su mirada amorosa – de todas formas, desayunemos juntas, no recuerdo cuando fue la última vez.
Trixie se sentó al lado de Twilight, sus cuerpo casi se tocaban, Trixie agitaba sus cascos debajo de la mesa y sus piernas se rozaban con las de Twilight, la alicornio sentía un lado de su cuerpo caliente y electrificado mientras intentaba acertar a como debería comportarse en una situación así.
-Entonces ¿Has estado pensando en que me vas responder? – preguntó Trixie mirando a Twilight mientras sostenía su rostro con un casco, Twilight se atoró un poco.
-La verdad no he pensado en nada más – respondió Twilight – y en qué hacer cuando esté contigo al lado como ahora…
-Pues lo que se te venga en gana, no va a ser lo mejor, pero es tu primera vez con algo romántico, tómalo como aprendizaje – dijo Trixie con una sonrisa.
-Bien, porque no tengo idea de que hacer – dijo Twilight mirando al techo – es decir… me dijiste que te gusto – dijo nerviosa – pero ahora estamos desayunando normalmente…
-Si no quedó claro, dije que te amo – dijo Trixie haciendo a Twilight atragantarse de nuevo – y no es raro, ningún par de ponis con un asunto entre manos se comporta normal, dioses, hay sementales que cogen de lo lindo por años con otros sementales y ni siquiera ellos mismos se creen homosexuales, o no lo quieren creer…
-¿Eso va en serio?
-¿Lo de que te amo o lo de los sementales? Oh bueno, como sea, las dos son ciertas – respondió la yegua de inmediato, Twilight la miró con el rostro compungido en una expresión de angustia - ¿Qué pasa?
-¿No crees que sería mejor tomar distancia? – preguntó Twilight – yo no quiero jugar contigo, no quiero terminar hiriéndote más y…
-Oh no, ya es muy tarde para eso – respondió Trixie – si fuera por eso tendría que haberme ido ayer en la noche, ahora ya no puedo, me arrepentiría de por vida Twilight – dijo Trixie acercándose más a Twilight, ahora sus cuerpos si rozaban – ¿Qué pasa si lo dejamos y el día de mañana se sabe que estás con otra yegua? ¿O si tomamos distancia y las cosas están siempre al borde de pasar? No, ya es tarde para retroceder.
-Trixie, no es seguro que pase algo, ¡Por Celestia, no estoy segura de nada ahora! – dijo Twilight tomándose la cabeza entre los cascos, Trixie miró unos segundos a la confundida yegua, antes de abrazarla por los hombros, Twilight no se resistió en lo más mínimo.
-Eso es lo de menos… No tienes que sentirte mal, pase lo que pase, incluso si te metes con una yegua y luego te descubres hetero, no tienes que avergonzarte, eso es pura mierda, tu haz lo que quieras, estás confundida pero no tiene que ser algo malo – Trixie acarició la melena de Twilight que seguía con la cara en la mesa, la alicornio lentamente dio vuelta la mirada, con el ceño fruncido y sin comprender.
-¿Y qué hay de ti? ¿Se supone que te use para eso y luego te deje de lado?
-Ah… el amor es injusto Twilight – dijo Trixie – si quieres cuidarme, solo haz dos cosas, uno, no me mientas, no me engañes, ni por pena ni por aprovecharte.
-Jamás haría eso – dijo Twilight de inmediato.
-Recuerda bien lo de no mentir por pena, sé que no harías lo otro – dijo Trixie – y lo segundo… haz lo que quieras hacer, si quieres intentarlo conmigo… si quieres, no se… - Trixie bajó un poco la voz – acurrucarte, besarme o algo más… hazlo, así si me voy, voy a irme pensando que lo intenté, que simplemente no podía ser, no diciéndome una y otra vez que podría haber sido mucho mejor… - dijo Trixie.
-Siento que simplemente me lo estás poniendo fácil – dijo Twilight.
-Para ti es fácil, eres a la que se le declararon – dijo Trixie – tienes el control, si no fuera por ser tu, nunca le habría dado tanto poder sobre mí a ningún poni – dijo Trixie.
-¿Poder? No lo había pensado así, no es como si te pudiera dar órdenes.
-Claro que no habías pensado así, eres demasiado adorable para eso – dijo Trixie – pero existen parejas manipuladoras, incluso ponis que manipulan a sus enamorados.
-Oh, entiendo eso – dijo Twilight – pero no podría dar órdenes a ti, no me harías caso – dijo Twilight con una sonrisa.
-Si me dijeras que no fuera a trabajar y me quedara acurrucándome contigo, me costaría negarlo – dijo Trixie – ahora imagínate lo que pueden hacerle al corazón de un poni chantajeándolo con sexo o una disque relación.
-Debe ser terrible.
-¿Lo ves? No te preocupes tanto, tu no podrías hacerme algo así a mí, eres una buena yegua – dijo Trixie, Twilight la miró con una sonrisa, no sabía si era lo mejor, pero Trixie la estaba convenciendo de hacer lo que le placiera, no sabía si sentirse eufórica o mal al respecto.
-Como sea, se va a hacer tarde – dijo Twilight haciendo el amago de levantarse de la mesa – tienes que ir a la granja ¡Wow…!
Trixie había saltado mientras Twilight se levantaba y la había abrazado desde la espalda, habían caído las dos sentadas en el sillón, Trixie rodeando el pecho de Twilight con sus cascos, el mentón en su hombro.
-¿Qué estás haciendo Trixie? – preguntó Twilight sonrojándose.
-Abrazarte un rato para poder salir donde Apple Jack – dijo Trixie – solo déjame un poco… te voy a extrañar apenas cruce la puerta.
Twilight sentía que caía cada vez más en ese cariño que Trixie le tenía, ese amor, mejor dicho, es solo que el cuerpo de la yegua se sentía tan cálido y acogedor a su espalda, tan agradable…
-¿Así son todos los ponis enamorados?
-No, yo soy empalagosa – dijo Trixie – al menos ahora voy a permitirme serlo, ya estoy harta de contenerme, quiero estar cerca de ti y si no me alejas… estoy harta de estar tan sola – dijo Trixie cada vez con una voz más grave y dura, Twilight se dio vuelta y la miró al rostro, a centímetros de distancia.
-Incluso si sale mal, yo no te voy a dejar sola – dijo Twilight – eres una de mis mejores amigas.
-Gracias – dijo Trixie apretándola más fuerte, luego de un instante Twilight se giró, quedó dándole el lado a Trixie, sentada entre sus piernas, apoyando la mejilla en el pecho de la yegua ,Trixie levitó una manta y las cubrió a ambas.
-Esto es demasiado extraño – dijo Twilight.
-Ya deja de preocuparte por eso – dijo Trixie – cosas más raras pasan todos los días.
Twilight cerró los ojos, sintiendo como le llenaba el calor de amabas, eran las ocho de la mañana, la hora más fría del día, Trixie era más cómoda que su cama, enrolló sus brazos alrededor del torso de Trixie, que la recibió con un suspiro.
Sentía el corazón de Trixie palpitar con fuerza, con sus brazos alrededor, y su mentón apoyado en su cabeza, Trixie entonces empezó a besar suavemente la cabeza de Twilight, Twilight sintió su cuerpo arder, miraba el pelaje de Trixie mientras un ansia crecía dentro suyo, quería escuchar a Trixie disfrutar.
-Te amo desde la primera vez que te vi, tan antisocial y nerd como siempre – rió la yegua azul, Twilight frunció el ceño.
-Aquí en Poniville ya no era tan antisocial – dijo Twilight.
-Pero lo eras de pequeña.
-Si, pero me viste por primera vez en Poniville – dijo Twilight – que nervio me da pensar que dirían mis amigas y mi familia si me vieran así…
-Lo único que te puedo prometer es que yo te quiero más que cualquier otro semental o yegua – dijo Trixie – o al menos más que la gran mayoría, porque no es que te convenga mucho meterte con una pobretona rechazada social – dijo Trixie riendo, todavía reía mientras Twilight miraba su pecho con una expresión herida.
No le gustaba que Trixie hablara así de sí misma, menos con ese tono de broma que sabía, era una forma de decir sin herirse algo que realmente creía.
-No vuelvas a decir esas cosas – dijo Twilight apretando a la yegua, con el morro en su cuello, Trixie sintió un escalofrío – eres mejor que la manada de sementales que solo quieren casarse con una princesa – Twilight tragó decidiéndose de repente y besó el cuello de Trixie muy suavemente, tan suavemente que esta abrió los ojos no muy segura de si había sido, hasta que Twilight la besó de nuevo esta vez más fuerte, Trixie soltó un quejido.
-¿Te gusta? – preguntó Twilight con el rostro ardiendo a más no poder.
-Me encanta – dijo Trixie – pero no entiendo porque ¡Oh dios! – se interrumpió cuando sintió la punta de la lengua de Twilight acariciar lentamente su cuello.
-Me gusta verte disfrutar, dijiste que hiciera lo que quisiera ¿Cierto? Quiero… que disfrutes un poco – dijo Twilight volviendo a besar el cuello de la yegua.
Twilight se perdió escuchando los quejidos de Trixie mientras esta casi la estrujaba entre sus brazos, se sentía bien mientras la apretaba tan fuerte que casi le costaba respirar, Twilight empezó a soltarse y dar lametones y chupones imitando lo que Trixie le había hecho el día anterior.
-¡Oh Dios Twilight! – Gimió Trixie, cruzando inconscientemente las piernas – mi… mi oreja, por favor – dijo entre quejidos y suspiros, Twilight se levantó un poco y lamió levemente el oído de Trixie, Trixie apretó los dientes. Sin saberlo, solo por cuidado, Twilight estaba usando un ritmo lento y torturante en la yegua.
Twilight pensaba en que extraño era todo lo que hacía, pero realmente la complacía ver a Trixie disfrutando de su tacto, le gustaba verla feliz en todo sentido y si podía hacerlo no le molestaba, increíblemente, le incomodaba menos que la idea de Trixie recorriendo su cuerpo, incluso así seguía perturbándola un poco, así que de nuevo bajo hasta su pecho y le dio unos últimos besos, para acurrucarse contra su pecho de nuevo.
Trixie se relajó un poco resoplando luego de lo que Twilight le había hecho, sentía todavía su tacto en la oreja, cosquilleándole deliciosamente.
-¿Qué fue eso? – dijo Trixie.
-Ya te dije – dijo Twilight sonrojada – lo que me da ganas de hacer es hacerte sentir bien… o sea, eso he querido hacer desde que llegaste, y ahora no me molesta… bueno… hacer que disfrutes – dijo Twilight.
-Oh, hay algo que disfrutaría mucho – dijo Trixie – de hecho me haría gritar de gusto.
-Frénate ahí – dijo Twilight con una tímida sonrisa – todavía me estoy acostumbrando…
-¿Sabes? Cada vez estoy más segura de que vas a terminar conmigo, demórese días o semanas – dijo Trixie.
-Puede ser, no estaríamos así si no pudiera ser – dijo Twilight cerrando los ojos de nuevo, apoyándose en Trixie.
Se quedaron así, con los ojos cerrados, Trixie sintiendo el aroma de escrito antiguo y hierva de verano de Twilight y Twilight sintiendo el palpitar del corazón de Trixie, hasta que esta miró al reloj y se dio cuenta de que faltaban quince minutos para las nueve.
-¡Mierda!
-¿Qué pasa? – preguntó Twilight.
-Llego tarde donde Apple Jack – respondió Trixie, apuntando el reloj, Twilight lo miró pero no se levantó de inmediato.
-Twilight, tengo que ir a trabajar – dijo Trixie, Twilight se levantó de mala gana y Trixie fue hacia la puerta – Hasta luego Twilight.
Twilight levito la bufanda y se la puso en el cuello, y le dejó la chaqueta en el lomo, donde Trixie se puso la mochila, cuando Trixie se volteó tenía a Twilight de frente, ambas se quedaron mirando a los ojos unos segundos sin decir nada.
-Cuídate Trixie – dijo Twilight luego de unos segundos, Trixie solo quería adelantarse y besarla, pero le había prometido que el siguiente beso se lo iba a dar Twilight, tragó y se adelantó, la beso en la mejilla.
-Tú también – dijo Trixie – cuídate – Trixie salió de la casa mirándola a los ojos, le lanzó un beso una vez cerró la puerta.
Twilight se quedó en el lugar mirando la puerta con el corazón apretado.
-Yo también ya te extraño… – susurró yendo lentamente al sótano para prepararse para el día.
-Se te ve muy alegre chica – dijo Apple Jack cuando vio a Trixie trabajando en el campo - ¿Pasó algo bueno anoche?
-No tanto como me hubiera gustado – dijo Trixie – pero fue una buena noche, y esta fue una buena mañana.
-Me imagino, es la primera vez que te veo sonreír tanto, siempre tienes una mirada melancólica en el rostro.
-Si… dioses, como estoy de enamorada de Twilight ¿No te molesta cierto?
-Es raro, pero no, no me molesta, además, quiero a mi primo Braeburn, así que no puedo discriminar sin ser hipócrita – dijo Apple Jack encogiéndose de hombros.
-Cada familia tiene el suyo.
-Cierto, como sea, trabaja duro Trixie.
-No creo que me cueste demasiado – dijo Trixie, y parecía cierto, ahora solo tenía que apuntar al árbol para que todas las hojas se transparentaran, incluso las ramas más delgadas se transparentaban, pasaba de un árbol a otro sin esfuerzo, Apple Jack sonrió complacida y volvió a lo suyo.
Twilight estaba trabajando con Humming en el sótano pero el semental estaba nervioso, la princesa estaba muy distraída, casi hasta un punto peligroso, cada cierto tiempo Humming tenía que sacar algunas probetas del fuego o apresurarse a terminar una mezcla de Twilight, hasta que en un momento se cansó y apagó todo el equipo de pociones.
-Princesa, no es por ser irrespetuoso, pero no puedo trabajar si está tan distraída, algo podría reventar aquí dentro, si no se concentra o me dice que le pasa voy a tener que irme– dijo Humming con una ceja en alto, Twilight lo miró incluso en ese momento no completamente concentrada.
-Nada va mal, solo sigamos trabajando – dijo quitándole importancia.
-Si no quiere decirme está bien, pero si sigue así de desconcentrada tengo que dejarlo hasta aquí – Humming miró a la dubitativa Twilight unos segundos – vamos princesa, hemos estado a punto de explotar aquí dentro.
-¿Puedo confiar en usted Humming? – preguntó Twilight.
-Nunca digo algo innecesario, simplemente escucho todo lo que puedo – dijo Humming – si me dice algo, de mi boca no va a salir.
-Trixie… ayer Trixie se me confesó, y estoy terriblemente confundida – dijo Twilight – lo peor es que ni siquiera sé si rechazarla o aceptarla, es simplemente que estoy completamente perdida – dijo echándose en la mesa.
-No le veo lo complicado – dijo Humming.
-¿Qué pasa si la termino hiriendo más, ser otra mala experiencia, si no quiere volver a ser mi amiga luego de eso, si arruino todo lo que he hecho?... ¿Y qué pasa si dejo pasar el tiempo y deja de quererme y luego resulta que yo si quería estar con ella, o si me apresuro y luego le digo que no sentía nada? Todo esto es más complicado de lo necesario.
-Princesa, la verdad, está lidiando con los miedos con los que lidian los ponis a diario.
-¿En serio?
-Sí, que sea una yegua solo lo hace más confuso, pero esos son los miedos de todos los enamorados – Twilight abrió los ojos nerviosa.
-Nunca dije que estuviera enamorada.
-Por favor princesa, no digo que la ame pero algo hay ahí, solo mírelo así, no está segura con una yegua que se le confiesa, creyéndose hace una semana heterosexual, ¿No le parece extraño? Aunque también está el hecho de que está lidiando con salir del closet, pero eso lo hace más evidente, una yegua heterosexual sin sentimientos jamás estaría indecisa.
Twilight lo había estado mirando abriendo los ojos y sintiéndose atrapada, cuando Humming dejó de hablar se llevó los cascos a la cabeza.
-Oh por Celestia, tiene razón… soy – Twilight tragó – soy, soy lesbi… – ahí se trabó.
-Hey, calma, es algo difícil para todos – dijo Humming poniéndole un casco en el hombro – solo absórbalo de a poco ¿Si princesa?
-Okey, okey… - dijo respirando agitada – Cierto… aunque no creo que haya sido duro para usted – dijo Twilight con un amago de sonrisa al semental, este le sonrió con una mirada cálida pero incrédula, rozando la pena.
-Para todos princesa… y va a ser así siempre, somos minoría, no planeamos nuestra vida así, no pensamos en estar con alguien del mismo sexo… cambian las necesidades de uno, cambia su forma de ver la vida, y el resto del mundo solo lo hace más difícil todavía, pero no se lo haga usted más difícil.
-No creo que esté haciendo eso – dijo Twilight frunciendo el ceño.
-Es inevitable, viene con la confusión… le voy a preguntar ¿Qué haría en esta posición con un semental?
Twilight se quedó mirando al techo pensando unos segundos.
-Solo lo tomaría con calma, sin apresurarme, para ver si hay algo.
-Pues eso, nada más que eso necesita, lo mismo que con un semental, deje que las cosas fluyan, que sea o no con una yegua es lo de menos – dijo Humming – simplemente déjese llevar, que pase entre ustedes lo que tenga que pasar, para después no arrepentirse.
-Trixie dijo casi lo mismo, pero de forma más deprimente.
-¿Ah sí?
-Sí, me dijo que le hiciera lo que se me pegara en gana, para no arrepentirnos…
-Me imagino que le tiene que haber pasado mucho para hablar así – respondió Humming - ¿Esa era toda la duda que tenía?
-No es lo único, pero el otro asunto… es algo puntual personal – dijo Twilight con una sonrisa de disculpa, luego empezó a asentir con cada vez más fuerza – si, cierto, lo mejor que puedo hacer por Trixie y por mí, no importa lo demás… es dejarlo fluir, gracias Humming, ayuda tener el consejo de un… - Twilight dudó.
-De un homosexual, no se contenga – dijo Humming con una sonrisa – me alegra ayudar con algo así, ¿Puede concentrarse ahora?
-Sí, voy a poder trabajar, gracias – dijo Twilight – solo déjalo fluir – se susurró antes de que volvieran al trabajo, y se lo decía cada vez que su mente divagaba en las peores posibilidades o el qué dirán, simplemente déjalo fluir, las dos nos llevamos bien, es asunto puramente nuestro, déjalo fluir…
Trixie caminaba de regreso a la biblioteca a las dos y media, había cumplido su cuota del día en un tiempo record, aunque estaba agotada por el esfuerzo, llevaba la bufanda y la chaqueta pero se sentía acalorada, el ánimo le había subido y con eso se sentía mucho mejor, realmente no creía poder recaer, pero Twilight se iba a enojar si no se cubría.
-¡Llegué! – gritó Trixie entrando a la biblioteca y dejando las cosas encima del sillón, Spike estaba arreglando todo dentro de la biblioteca - ¡Hola Spike!
-Hola Trixie – respondió Spike mirando hacia atrás – pareces contenta.
-Me siento bastante bien – dijo Trixie con una sonrisa, en ese momento se escucharon unos golpes en la puerta, Trixie abrió y se encontró con la yegua verde agua, Lyra Heartstrings.
-Hola Trixie, te vi entrando cuando venía, oye ¿Cómo va el asunto de la poción? – Dijo Lyra de un tirón, con un casco encima del hombro de Trixie – no es que lo esté exigiendo, si no puedes, no puedes, pero quería preguntarte sobre el asunto.
-Hola Lyra, gusto verte, como te dije, no he estado muy en contacto con ese trabajo, pero le voy a preguntar a Twilight, tu entra y siéntate – dijo Trixie abriendo más la puerta, Lyra entró y se sentó mirándola con una ceja en alto.
-¿Qué sucede? no te vez tan amargada como siempre.
-Cállate – dijo Trixie con sorna – voy a buscar tu perversión – y bajo hacia el sótano.
-¡Twilight! – gritó Trixie bajando – hola Twilight, Humming – dijo viendo a ambos en la mesa, parecían estar terminando algo, bastante poco ajetreados, ambos se dieron vuelta a verla, Twilight un poco más nerviosa.
-Trixie, hola, llegaste temprano – dijo Twilight - ¿Cómo te fue?
-Bien, le estoy agarrando el ritmo – dijo Trixie – tengo un trabajo simple hasta final de Otoño, tengo que conseguir algo en Poniville después de eso – Trixie y Twilight estaban frente a rente y se sonrieron al pensar en el tiempo por delante, Humming las miró entornando la mirada – como sea, Lyra vino a preguntar por la poción nueva, le dije que te iba a preguntar.
-¡Oh, cierto, acabo de terminarla! – Dijo Twilight tomando un frasco y corriendo escaleras arriba – enseguida vuelvo.
Humming miraba la mirada lujuriosa de Trixie a los flancos de Twilight, que luego se detuvo pensativa en el mismo.
-Es curioso…
-¿Qué?
-Hasta ayer te odiaba, pero ahora que lo pienso eres un buen poni – respondió Trixie.
-¿Gracias?
-De nada – dijo Trixie – como sea, disculpa por ser tan desagradable.
-Disculpa aceptada – dijo Humming, luego se quedaron en silencio.
Arriba Lyra esperaba moviendo los cascos y conversando alegremente con Spike.
-Ah, hola, Lyra Heartstrings – dijo Twilight cuando la vio sentada.
-Princesa Twilight – respondió Lyra dándose vuelta – hola – dijo agitando el casco.
-Hola. Bien, ahora, Trixie me dijo que estás interesada en una poción en la que estoy trabajando – dijo Twilight – supongo que tiene que ver con tu magia de manos.
-Sí, exacto, Trixie me habló de su trabajo y me pareció genial.
-Como sea, me gustaría saber que quieres hacer con la poción, para saber si realmente sería una buena prueba – dijo Twilight, Lyra quedó quieta unos segundos, luego levantó el casco intentando parecer honesta.
-Quiero tocarle una tonada especial a Bon Bon, una para la que necesito más manos y una segunda Lyra – dijo la unicornio – para nuestro aniversario.
-Aww, eso es tan tierno – dijo Twilight sonrojándose y riendo un poco – mira, te voy a entregar un frasco, para que puedas probarlo una vez, y anotes todas las mejoras y veas si te sirve, y otro para que lo uses si realmente da resultados, ah, y esta es una base no completa, no va a ser tan potente pero tampoco va a tener efectos secundarios.
-Gracias – dijo Lyra tomando ambos frascos – esto va a ser toda una experiencia… Pero no entiendo porque me tiene tanta confianza princesa.
-Ah, es por Trixie, ella confía en ti, así que no tengo problema en confiar también… Hablando de eso – dijo Twilight avanzando hasta Lyra y poniéndole un casco en el hombro – gracias por ser buena con Trixie, ella necesita ponis que sean buenos con ella.
-No creo que nadie necesita más amabilidad que la que tu le estás dando princesa – dijo Lyra, rotando entre el respeto y el tuteo sin notarlo – pero no soy amable con ella por eso, me cae bien, es una yegua simpática y divertida, así que no te preocupes – dijo ligeramente quitándole importancia con el casco.
-Es una yegua increíble – dijo Twilight con una sonrisa soñadora que no se le escapó a Lyra - ¿Alguna pregunta sobre las pociones?
-Eh, si, si esto resulta ¿Vas a vender pociones, vas a sacar un libro o qué? – preguntó con los ojos brillantes.
-La verdad, pensaba en usarlo pedagógicamente, no pensaba venderlas ¿Por qué? – preguntó Twilight con el ceño fruncido.
-Porque parece divertido – dijo Lyra mirando la poción a contraluz, con los ojos entrecerrados – voy a convertirme en un monstruo de brazos y asustar en Nightmare Night, puedo tocar tres instrumentos a la vez, asustar a Bon Bon, escalar murallas como una araña…las posibilidades son muchas.
-A decir verdad las pociones no dan más magia, no en una medida significante – dijo Twilight negando con la cabeza - se puede decir que extraen la propia, sería peligroso sobre exigirse con ellas, incluso podrían hacer daño a largo plazo si se abusa…
-Oh bueno, era demasiado bueno para ser cierto – dijo Lyra dejando los frascos en la mesa – muchas gracias por confiar en mi princesa.
-No hay de que, eres una talentosa unicornio en un ámbito raro de la magia, no pude tener mejor suerte.
-Yo y una ilusionista como Trixie, que buena suerte – dijo Lyra levantando una ceja.
-Que sea una buena ilusionista es lo de menos ahora – dijo Twilight, Lyra sonrió muy levemente para sí misma, escucharon pasos subiendo la escalera.
-Twilight, hace tiempo no practico pero hoy no estoy verdaderamente cansada – dijo Trixie subiendo – le pedí una poción a Humming y me dio esta – dijo mostrando un frasco, Twilight abrió los ojos con sorpresa pero Trixie no se dio cuenta – y me dijo que te preguntara, parecía sorprendido de que hubiera usado pociones para practicar, aunque esta luce algo diferente…
-¡No no no! – dijo Twilight levitando el frasco del casco de Trixie – esa no, esa es la poción completa, espera un poco y busco una base, de las que usas siempre, esto no debería ser usado todavía – Twilight bajó apresurada la escalera, Trixie la miró un poco sorprendida pero luego se encogió de hombros, sentándose al lado de Lyra.
-¿Y cómo te ha ido Lyra, tan enamorada como siempre?
-Yo si ¿Qué tal tu? – dijo burlesca golpeándola con el codo.
-Tal vez más todavía, me da miedo incluso – dijo Trixie, Lyra abrió los ojos sorprendida.
-¿Ya no estás bromeando?
-No, ya me le confesé a Twilight, así que da lo mismo quien lo sepa.
-Que honesta… sigue hablando muy bien de ti por cierto ¿Pero qué pasa ahora? Estás viviendo juntas.
-Ah… no estoy segura, las cosas avanzan lento, supongo, cada vez somos más cercanas, pero Twilight está teniendo su primera experiencia con una yegua… Eso o pronto va a quitarme cualquier esperanza – dijo Trixie con un escalofrío.
-Mmm… - Lyra asintió con los labios fruncidos, en ese momento subió Twilight llevando un frasco que se veía menos colorido que el anterior.
-¡Esa es la que quería! Esta cosa es excelente – dijo Trixie tomando el frasco y yendo a sentarse en una esquina de la habitación, se detuvo de golpe y se dirigió hacia Lyra - ¿Te vas de inmediato?
-Sí, tengo cosas que hacer – dijo Lyra levantándose – adiós a todos – dijo agitando un casco.
-Cuídate – dijo Trixie poniéndole un casco en el hombro, todos se despidieron y Trixie comenzó a practicar con un recién despierto Reitu sentado entre sus piernas.
Twilight veía sus bellas ilusiones rodeándola, solo interrumpidas cuando Humming tomó sus cosas y salió despidiéndose de todos. Pensaba en las palabras tanto de Trixie como de Humming, ambos de alguna manera diciéndole que siguiera adelante y no se preocupara de lo demás, solo de ella y Trixie.
Trixie ahora si estaba agotada una vez terminó de representar los parajes desérticos que acunaban a Reitu, pero era un agotamiento agradable, satisfactorio.
-Trixie, deberías empezar a preocuparte de ti misma, ni siquiera has comido – dijo Twilight al frente suyo una vez Trixie terminó de practicar, se veía pensativa pero su mirada era muy intensa, Trixie sintió rugir su estómago.
-Cierto, me había acostumbrando a comer y dormir a deshora – dijo levantándose – pero primero me gustaría ducharme.
-Voy a tenerte algo listo para cuando termines – dijo Twilight, caminando a la cocina, Trixie se estiró y entró a bañarse.
Cuando salió el Sol sembraba largas sombras en la ciudad, que parecía pintada de naranja, Twilight estaba hablando con Spike sobre las pruebas que tenía que hacerle a Scootaloo, pero se volteó a verla de inmediato.
-Siéntate Trixie – dijo Twilight levitando un plato de estoado de la cocina – como te decía Spike, una vez tenga los resultados puedo enviarlos a los biólogos y especialistas mágicos del palacio, entonces todo va a ser más fácil.
-Gracias Twilight, eso le va a gustar a Sweetie Belle.
-Hablando de eso Spike – interrumpió Trixie sentándose – ayer te quedaste donde Sweetie… ¿Paso algo? – dijo levantando ambas cejas con picardía.
-La verdad dormí en el sillón – dijo riendo Spike – simplemente fue para pasar tiempo juntos, quedarnos conversando hasta las tantas de la mañana.
-Que aburrido – dijo Trixie.
-Vamos, ambos somos, bueno… primerizos, y llevamos meno de un mes juntos, y de todas formas no tengo que hablar eso con nadie – dijo Spike levantando un ceja.
-Solo era curiosidad – dijo Trixie empezando con el estofado – esto está delicioso Twilight – dijo relamiéndose.
-Qué bueno que te guste – dijo Twilight apoyando la cabeza en la mesa – pero fue Spike quien lo hizo.
-Y así se rompe la magia – dijo Trixie – de todas formas, cocinas bien dragón.
-De nada errante.
Trixie terminó de comer en poco tiempo, y Twilight levitó el plato hasta el regadero.
-¿Tienes algo que hacer? – preguntó Twilight.
-Ahora mismo pensaba en relajarme un rato – dijo Trixie bostezando – trabajar y practicar me tiene agotada, voy a ir a mi pieza.
Trixie caminó hasta su puerta sin darse cuenta de que Twilight la seguía, cuando se dio vuelta y la vio en la puerta se sorprendió un poco.
-¿Puedo pasar? – preguntó la yegua lavanda.
-Claro – dijo Trixie parpadeando confundida – no hay problema.
Trixie se echó en la cama para descansar, Twilight se sentó en la orilla de la cama mirándola con cariño, Trixie tragó con miedo.
-Dioses Twilight, dime qué pasa, si me vas a echar…
-No, no es eso – dijo Twilight interrumpiéndola – solo quiero hablar algo contigo… quiero que algunas cosas te queden claras.
-Continua – dijo Trixie con desconfianza.
-Primero, que no te voy a usar, eso te lo prometo, incluso si lo parece, nunca voy a intentarlo.
-Lo que has hecho ha estado muy lejos de ser utilizarme.
-Bien… Lo segundo, es que no estoy confundida como una tonta, no estoy dudando por miedo a perder a mi mejor es nada, por quedarme con algo, o por experimentar, si no te he dicho que no es porque intento ir en serio ¿Queda eso claro?
-Como el agua – respondió Trixie tragando con una emoción cálida en el pecho.
-Y más que nada que quede claro que antes que cualquier cosa eres amiga mía, antes que cualquier cosa yo te quiero, pero siento que si espero hasta que me quede todo claro podría ser muy tarde – dijo Twilight golpeando sus cascos – nunca he tenido algo así, no sé cómo lidiar con eso.
-Eso mismo te estaba diciendo – dijo Trixie – y si me queda claro, tu haz lo que quieras, mientras te quedas cerca de mí a mi no me molesta.
-¿Lo que quiera?
-Lo que quieras – Twilight dudó un segundo, pero luego se acurrucó contra Trixie, echándose en la cama al lado suyo, pegando la cabeza a su pecho y abrazándola, Trixie casi sin pensarlo la rodeó con los brazos, con el corazón a mil, la presciencia de Twilight parecía revolverla las tripas.
-En mi mente, siempre era un semental quien me hacía sentir tan segura… - susurró Twilight - Pero tampoco pensaba sentirme tan bien en brazos de algún poni.
-Me gusta escucharlo – dijo Trixie, a la vez feliz y aterrada, completamente sobrecogida por las palabras de Twilight, Twilight rió unos segundos.
-Pienso que en cualquier momento me vas a echar de aquí por jugar contigo – dijo Twilight – me siento una mala yegua.
-No es siquiera como si pudiera – dijo Trixie – si intentaras jugar conmigo, me refiero, no creo que pudiera…
-¿A qué te refieres?
-Por eso da miedo confesarte, te vuelve vulnerable, si quisieras usarme creo que lo dejaría pasar, solo por tenerte tan cerca… - Trixie suspiró – para algunos ponis es casi como una droga, me estoy volviendo adicta, así que tienes el poder.
-Poder, ya dijiste eso ¿Qué significa todo eso… podría… pedirte cualquier cosa y ya?
-Quiero hacerlo Twilight, dioses, no debería tener que explicarlo, te deseo – Trixie la miró a los ojos y Twilight no pudo mirar hacia otro lado – incluso ahora me tengo que controlar… Te deseo, no quiero decirte que no.
-¿Cómo, tocar o… hacer algo más en algún otro sitio? – preguntó entrecortadamente Twilight, nerviosa.
-¿Por qué tan centrada en el asunto, te tienta? - respondió Trixie levantando una ceja.
-No, solo se me hace curioso… bueno, me tienta un poco, pero ni de cerca tanto como para hacerte algo malo – Twilight miró hacia arriba de frente a Trixie – aunque hay algo que me gustaría hacer…
-¿Y qué seria es…? – Trixie se interrumpió con los ojos abiertos cuando Twilight tomó su rostro con los cascos, Twilight la miró a los ojos un segundo, con una sonrisa tímida se acercó lentamente, con la boca abierta, juntó suavemente sus labios con los de ella, el tacto era inseguro, algo torpe, pero se notaba el cariño en la caricia que Twilight, temblando ligeramente, le daba a su boca.
-Me gusta Trixie, aunque no sé si te ame o siquiera si me guste solo las yeguas… – terminó diciendo Twilight, se le escapó, se sorprendió incluso a sí misma, abriendo los ojos, Trixie la miró con cariño, Twilight, simplemente ella al lado suyo, no necesitaba más, se adelantó y le plató un beso más cálido e insistente, la abrazó con fuerza eliminando todo el espacio entre sus dos cuerpos, no importa las veces que pasara, sentía un ternura y un cariño enorme cuando la abrazaba, estaba temblando de ansia
Twilight sintió como un calor recorría su cuerpo, no alejó de si a la yegua, pero cuando se separaron la miró con el ceño fruncido.
-Dijiste que ahora yo iba a tener que hacerlo – dijo frunciendo los labios.
-Solo dije que el próximo me lo ibas a dar tu – dijo Trixie adelantándose de nuevo, puso su casco detrás de la cabeza de Twilight y la atrajo con fuerza hacia sí misma, Twilight se tensó pero se dejó hacer mientras relajaba el cuerpo, suspirando en la boca de Trixie que a los segundos empezó a explorar su boca con una delicada y precisa lengua.
Twilight sentía como Trixie acariciaba suavemente toda su boca mientras los cascos de la yegua acariciaban toda su espalda y su nuca, Twilight empezó temblar y gemir de placer en los brazos de Trixie, "Déjalo fluir" se recordó, y se relajó mientras Trixie dejaba su boca y recorría su mandíbula y acariciaba su tráquea en pequeños círculos con la lengua.
-Trixie…
-Déjame Twilight, por favor, quiero darte pacer, quiero hacerte sentir bien – dijo Trixie basando el pecho de Twilight – déjame quererte, por favor – dijo enterrando el rostro en el pecho de Twilight.
Twilight la miró sobrepasada por todo lo que pasaba, pero por encima de la duda y el miedo quería que Trixie siguiera.
-Yo también quiero que sigas, pero se cuidadosa…
-Te amo tanto Twilight – dijo Trixie, Twilight apretó a la yegua azul contra si misma, le gustaba escuchar eso.
-No entiendo porque – dijo Twilight – porque me amas tanto, no creo merecer tanto…
-No tienes que entender nada, simplemente es así – dijo acariciando su mejilla – me pone feliz verte reír, me alegra estar contigo, haría cualquier cosa para que no lloraras, para verte feliz…
Twilight tragó con fuerza respirando agitada, dándose cuenta de que así se sentía por Trixie, asintió y restregó su rostro contra el pecho de Trixie dejándose llevar, hasta que Trixie giró y quedó encima de Twilight.
-¿Trixie, Que vas a hacerme…? – preguntó en un suspiro Twilight, mirando hacia la yegua con una inocencia y nervio encantadores.
-Te gusta, dijiste que te gusta, entonces voy a enseñarte algo que debería saber cualquier unicornio – dijo Trixie, luego subió hasta que cabeza quedó por encima de la de Twilight, se relamió y con una suave sonrisa, los ojos entrecerrados con deseo, beso la punta del cuerno de Twilight.
Twilight gimió con sorpresa, la punta de su cuerno envió una corriente eléctrica de placer por todo su cráneo, en vez del calor de los besos en su cuerpo, era como una corriente paralizante que la relajaba completamente, desde la cabeza hasta la cintura, casi adormeciéndola, mientras Trixie besaba y lamía su cuerno.
-¿Te gusta?- Twilight asintió como pudo.
-Trixie, se nos está saliendo de los cascos – dijo Twilight entre suaves quejidos que solo encendían más a Trixie, la errante bajo su casco hasta acariciar el flanco de Twilight, esta abrió los ojos algo intimidada, el tacto no dejaba de cruzar su cuerpo como golpes de calor, llenando hasta el hueso, pidiéndole más, pero lo que más le gustaba era sentir a Trixie dedicándole su atención, a Trixie trabajando en su placer, se sentí querida y segura mientras la acariciaba, y no podía decidirse a terminarlo.
-Exacto, deja que se te salga de los cascos – dijo Trixie – te puedo prometer que no te vas a arrepentir - Twilight la miró asintiendo.
-Eso mismo me da miedo – dijo Twilight con una risa nerviosa, apretando a Trixie muy fuerte contra se misma – si te digo que pares, paras ¿Okey?
-Te lo prometo.
Trixie dejó en cuerno de Twilight, pero al segundo la dio vuelta con magia dejándola boca abajo, luego pasó la lengua atreves de su columna, Twilight arqueó la espalda en un gemido prolongado, Trixie estaba en las nubes escuchando a Twilight sintiendo placer, si bien ya extrañaba los cascos de Twilight aferrándose a su espalda.
-Trixie, no estoy segura.
-Tú solo déjame, si estoy a punto de pasarme me dices ¿Quedamos en eso cierto? – Twilight la miró tragando y asintió, mirando de nuevo hacia la cama.
-A… Acaríciame - dijo Twilight casi sin darse cuenta – quiero que seas cariñosa… - dijo cada vez más suave, sorprendiéndose por sus palabras.
-Como quieras – dijo Trixie con una sonrisa, era cierto, seguramente era la primera vez que pasaba por algo así, Trixie recargó su peso en la espalda de Twilight, besando el inicio de sus alas mientras la acariciaba, Twilight sintió sus alas temblar y ya estaba quedando sin aliento, se mordía los labios para no gemir muy fuerte, pensando en Spike, cuando Trixie recorrió lenta, tortuosamente, desde el inicio hasta el final de ala con la lengua, tuvo que aguatar un grito, gruñó sordamente de placer.
-Oh, Celestia, esto es bueno – dijo Twilight.
-¿Te gusta? Nunca había hecho nada con un ala – dijo Trixie mientras seguía lamiendo.
-Es excelente, realmente genial – dijo Twilight mientras sentía temblar sus caderas por todo el placer que le daba Trixie, no quería imaginarse como sería si hiciera algo en otro sitio… No alcanzó a pensarlo cuando Trixie la giró de nuevo casi violentamente, Trixie la miraba con una mirada lujuriosa, casi hambrienta – Trixie, me siento rara – dijo dándose cuenta de la humedad entre sus piernas, apretando los muslos – no sé si…
-En un momento te hago sentir bien – dijo Trixie, con premura, besó con menos cuidado, incluso mordiendo levemente su pecho, bajando hasta su estómago, quería escucharla gritar, quería sentir los espasmos en su lengua, quería que gritara su nombre en un orgasmo, quería tirársela joder, tirársela hasta dejarla inconsciente de agotamiento.
-Trixie, en serio, solo quiero acurrucarme un rato.
Trixie levantó un pierna de Twilight, mirándola con una sonrisa maliciosa, enterró su boca detrás de la rodilla de Twilight, esta gritó un segundo antes de morder su casco delantero, sorprendida del placer que le daba esa zona, Trixie ya no se controlaba y estimulaba a Twilight tanto como podía, casi intentando devorar su pierna lavanda, entonces miró a Twilight y la vio mordiéndose el casco, y levantando levemente las caderas, respirando agitada separó las piernas de Twilight, acariciando el interior de sus muslos.
-Trixie, no – dijo Twilight sujetando suavemente su casco, Trixie la miró frustrada, lentamente besó el interior del otro muslo – no, lo siento – dijo sujetándola y a la vez acariciando su mejilla – en serio lo siento – dijo tirando de Trixie hacia arriba hasta poder aferrarse a su cuello, enterrando su rostro en el hombro de una sorprendida Trixie – No… No puedo ahora mismo.
-No, yo lo siento, me estaba saliendo de la raya – dijo Trixie, pero ella misma apretaba los dientes aguantándose, no sabía que le pasaba, pero Twilight la tentaba muchísimo, tal vez porque le gustaba y la tenía en su corazón desde hace más de diez años, tal vez porque se sentía muy dependiente de ella.
-Ahora mismo si siento que me estoy aprovechando de ti – dijo Twilight – tal vez no fue buena idea venir a tu pieza.
-No, no digas eso – dijo Trixie – me gusta, es solo que… mis hormonas me piden más, no me hagas caso.
-Realmente te gusto – dijo Twilight, sintiéndose un poco mal todavía – ven aquí, dijo empujando la cabeza de Trixie contra su pecho, Trixie pensó en que quería consolarla o algo, hasta que sintió la boca de Twilight acariciando su cuerno, Trixie se relajó y dejó caer su peso encima de Twilight, respirando profunda y rápidamente, intercalándolo con suaves y largos gemidos.
-¿Te… te gusta? – preguntó Twilight.
-Es fantástico – respondió la errante abrazando a Twilight, la alicornio sonrió complacida, y empezó a acariciar la espalda y cabeza de Trixie mientras seguía lamiendo su cuerno, el ritmo cuidadoso y cariñoso relajó en su placer a Trixie, que se olvidó del mundo mientras duraba.
Twilight se sentía mucho más cómoda siendo la que daba, hacer lo que fuera por Trixie la hacía feliz, perdió el paso del tiempo mientras besaba suavemente su cuerno y su cabeza, hasta que casi se volvió demasiado tiempo en la misma posición.
-Tengo que decir, esto no es muy hetero de tu parte – dijo Trixie acomodando su mejilla contra el pecho de Twilight, una vez esta dejo de besarla.
-Lo sé… realmente me gustan… las yegua – se obligó a decir Twilight a la fuerza.
-No es broma – dijo Trixie riendo – al menos de eso estás segura.
-Lo siento por eso Trixie- dijo Twilight tomándose mal el comentario – no siento que esté lista… Me siento tan infantil ahora mismo, tan tonta.
-No lo decía en ese sentido Twilight – dijo Trixie mirándola a los ojos con una sonrisa – me alegra, al menos ahora no tengo que competir con la mitad de Equestria, o algo así como un tercio, hay muchas más yeguas.
-No es que tengas mucha competencia – dijo Twilight – no es que realmente me interese nadie más.
-Bueno, y ahora que aceptas que te gustan las yeguas ¿Cuánto más tengo que esperar para que aceptes entablar una relación con una?
-No se – dijo Twilight frunciendo el ceño con un puchero – incluso así es raro ¡En una relación normal deberían haber citas y besos antes que todo esto! – dijo algo mosqueada, pero sonriendo.
-Ah, lo que pasa es que nuestro amor es demasiado evidente – dijo bromeando Trixie – la verdad… Si es cierto, es lo que se espera, pero cada cosa resulta diferente, hay relaciones que empiezan después de follar unas decenas de veces… Si por pensar así te alejaras sería forzarlo en otro sentido.
-Sí, pero todo esto es muy… ¡Grande! – Dijo abrazando a Trixie – todo se me viene encima de golpe… ¡Hace una semana que empecé a tener dilemas, y solo ayer te confesaste!
-Bueno, pero al ritmo que vamos, ¿Cuándo te vas a confesar tú?
-Como vamos no creo que pase más de una semana – dijo Twilight riendo, luego se dio cuenta de lo que había dicho y se tapó la boca con un casco, mirando hacia abajo con los ojos abiertos.
Trixie quedó boquiabierta, lentamente se elevó mirando a Twilight a los ojos.
-¿Eso va en serio? – preguntó a una Twilight que se sentía atrapada entre la espada y la pared, y lo peor es que no sabía que responderle, en la mañana le hubiera dicho que era posible, ahora no sabía si incluso eso era reducir la verdad – no bromees con eso, dime si va en serio Twilight – dijo quedando con el rostro a centímetros de ella.
-No se… Solo… Solo espera a que lo tenga claro Trixie, no puedo prometerte más que eso – dijo Twilight como una disculpa, Trixie de todas formas sonrió con alegría, las osas iban mejor de lo pensaba jamás que fueran, bajo y besó a Twilight en la frente.
-Te amo Twilight, sería la yegua más feliz de este mundo si me dijeras lo mismo – Twilight se conmovió, estaba tentada a responderle a Trixie y hacerla feliz, pero dudaba, no sentía exactamente lo que se supone que debería, lo que Rarity siempre decía que debería sentir, Trixie bajó y le dio un beso tan suave y cariñoso que Twilight solo se derritió.
-¡Twilight, Trixie, la cena está…! – Spike abrió la puerta de golpe y Sweetie estaba detrás, la pequeña yegua se sonrojó hasta las orejas, que se irguieron, cuando vio a Trixie encima de Twilight, besándola, Spike solo entornó la mirada – la cena está lista, si es que quieren salir de aquí…
-Lo siento mucho – dijo tímidamente Sweetie, alejándose de la puerta, que se cerró.
"-¿¡Pero no lo gustaba Humming!? – Te dije que no podía ser, el es muy gay" se escucharon las voces de ambos fuera mientras se alejaban.
Ambas yeguas estaban paralizadas, cuando se miraron se enrojecieron hasta el cuello, riendo nerviosamente.
-No me di cuenta de que era tan tarde – dijo Trixie rascándose el cuello.
-Sí, deberíamos ir a cenar… - dijo Twilight – entonces… luego de que cuentes un cuento… ¿Qué hacemos?
-A menos que quieras torturarme por aguatarme, o despertarte mientras me aprovecho de ti dormida, deberíamos dormir separadas.
-Okey – dijo Twilight de inmediato, intimidada por la idea – ahora… ¿podrías salir de encima mio?
Trixie se mantuvo unos segundos, para luego retirarse lentamente con una sonrisa maliciosa, Twilight se levantó mirándola de reojo, sin entender la mirada e Trixie, hasta que llegó a la puerta y abrió saliendo, entonces escuchó un sonido de beso, al mismo tiempo que unos labios en su flanco derecho.
-Trixie tenemos que salir – dijo queda apoyándose en la puerta – deja eso – dijo mientras sentir los labios de Trixie acariciándola.
-Me había quedado con las ganas – dijo Trixie mientras se ponía al lado de Twilight, mirando su rostro acalorado – si pudiera ser tan optimista, diría que estás enamorada de mi, solo tienes que terminar de aceptarlo.
-Yo diría lo mismo – susurró Twilight una vez Trixie se había adelantado, solo en ese momento recordó la poción en la que estaba trabajando, apretó los dientes sintiéndose traicionera, gruño con rabia mientras se daba un suave golpe en la cabeza.
En la cena Twilight y Sweetie estaban terriblemente avergonzadas, mirando hacia abajo, Trixie y Spike se comportaban de manera normal, como un día cualquiera.
-Sweetie – dijo Trixie – sería bueno que lo que viste quedara entre estas paredes ¿Si? – dijo Trixie amablemente, sin ningún nervio o amenaza en la voz.
-Sí, claro – dijo ella asintiendo rápidamente.
-¿Y porque es eso? – preguntó Twilight sintiéndose de repente molesta.
-Porque creí que tú lo preferías, claro, si quieres, puedo salir a gritarlo en medio del mercado – dijo Trixie burlesca – "¡Amo a Twilight Sparkle!" o algo así, aunque parece melodramático.
Twilight se sonrojó de vuelta, aunque no pudo evitar una leve sonrisa.
-No, está bien… puedes hacer lo que quieras – dijo Twilight.
-Entonces voy a hacerlo, mañana luego del trabajo ¿Quieres que le agregue algo, como "La más sensual de las yeguas de Equestria"? – Dijo acercándose a Twilight – elige tu.
-Deja de bromear con eso Trixie – dijo Twilight.
-¿Quién dijo que era una broma? – dijo con una mirada picaresca.
-Chicas – dijo Spike antes de que Twilight respondiera – un poquito de discreción por favor – dijo apuntando a Sweetie Belle.
La pequeña estaba roja, tenía los ojos abiertos y las orejas en alto, estaba completamente cohibida.
-Lo siento pequeña – dijo Trixie, al mismo tiempo que Twilight – pero sería mejor dejarlo entre nosotros, por simple precaución.
-Entiendo, no se preocupen – dijo Sweetie asintiendo con la cabeza.
-Tampoco mientas si te preguntan, pero no lo andes pregonando – dijo Twilight, Sweetie dudó un poco.
-Tal vez Rarity me pregunte – susurró levemente.
-Entonces va a ser divertido – dijo Trixie.
-Como sea, tengo que llevar a Sweetie a su casa – dijo Spike levantándose – vamos amor, se está haciendo tarde.
-Okey – dijo Sweetie asintiendo – adiós Twilight, señorita Trixie.
-Adiós Sweetie – se despidieron ambas.
Spike salió acariciando la cabeza de Sweetie.
-Entonces ¿Qué quieres que te cuente hoy? – preguntó Trixie.
-Lo que sucedió mientras estabas en Manehatan.
-Ah, ya estoy harta de mi historia – dijo Trixie – con esa sigo mañana, ahora te voy a contar la historia de Griseilda – dijo Trixie caminando hasta el sillón, por alguna razón, ese nombre se le antojó simpático a Twilight, como si tuviera algún significado oculto – vamos, siéntate – Twilight asintió y se sentó, de inmediato Trixie apoyó la cabeza en sus piernas y comenzó a hablar.
Al final de la noche cuando Twilight había entrado a su habitación, un reconfortante calor la invadió, aunque la confundía y sobrepasaba, su relación con Trixie la hacía sentirse bien, como la fuente de una deliciosa ambrosía, de la que desconfiaba por no saber que ocultaba más allá, pero se sentía culpable… por la poción, siempre la poción. Tal vez… tal vez estuviese atando a Trixie a su lugar, tal vez si seguía así iba a esclavizarla a una situación que no era la mejor, siendo la mejor opción que se tomara la bendita poción… Ilegal y que no pensaba usar ¿Por qué entonces seguía pensando constantemente en la poción?
Porque preferiría que jamás hubiera sufrido tanto antes de quedarse con ella, porque quería lo mejor para su protegida.
Y de nuevo sintió ese miedo, mientras más quería a Trixie, más cerca estaba de usar la poción, si se enamoraba, iba a dejarla ir entre lágrimas, iba a perderla por enamorarse de ella.
Twilight agitó la cabeza para quitarse los pensamientos, y se centró en Trixie sin ningún estorbo… quería tenerla cerca, quería dormir a su lado, a quien engañaba, en menos de una semana, no importa cuántos miedos tuviera, no iba a poder evitar enamorarse de Trixie.
-Trixie, yo te… - Twilight ensayó, pero no pudo terminar – te am… - pero se veía al segundo siguiente entregándole el frasco de poción, esa poción peligrosa que podía canalizar cualquier hechizo, esa opción que podía enviar a Trixie al pasado a cambiar el destino, evitar que sufriera el desprecio de Equestria y evitar que se alejara de sus padres… y por ende jamás hubiera entrado por la puerta del cobertizo de Fluttershy herida, y jamás la hubiera besado, jamás la hubiese sentido encima suyo, enseñándole sobre el amor y el placer.
Twilight estaba hiperventilando, tanto, que usó algo que siempre intentaba evitar, tomó una poción a la que había aplicado un hechizo de sueño.
¿Cómo enamorarse si sabes que eso te va a quitar a tu enamorada? Pero la verdad era que no iba a poder evitar amarla por siempre.
Cambio de planes, voy a subir solo un día ¿Por qué? Porque cada día va a ser largo desde ahora, este cap no me quedó mal, pero siento que pude haberlo hecho mejor, luego de este quedan solo tres días, eso sin contar epilogo, ojala les guste, Críticas, por favor.
