* Georgi G Tristemente James está muy confundido por todo lo que ha vivido con sus compañeros, y por no buscar ayuda ni confiar lo que le sucedía, ha creado conjeturas erróneas.

Jajaja, me hiciste reír con eso xD pero de alguna forma James va a aprender.

Colette se ha visto afectada por todo y se siente atrapada en el medio.

Aquí el siguiente capítulo... Pero habrán más lágrimas.

* Veronica Rucci Las complicaciones en el hogar Anderson-Hummel están poniendo a todos en un estado de caótico.

Kurt está desquitando toda su frustración con la persona con quien debería esquivar las balas juntos, pero empieza a abrir los ojos.

James todavía no descubre lo que le pasa, pero lo hará... y eso será como una bomba.

Muchas más emociones en éste nuevo capítulo. ¿Preparada?

* Maria Soledad Rodriguez James actúa en base a lo que ha vivido y las equivocadas ideas que ha formado a raíz de eso.

Están pasando por varias dificultades, pero darán todo de sí para superarlas.

Las emociones y los sentimientos encontrados continúan. Aún hay un largo camino por recorrer.

* Yamii Leguizamon Mateo y James han hecho una buena amistad y tienen mucha química.

Aunque las pruebas que están viviendo son fuertes, ellos no están dispuestos a darse por vencidos y ver todo destruido.

* karligarcia23 A veces es necesaria una fuerte sacudida.
James necesita una y grande para abrir los ojos y darse cuenta de las cosas.

* florign0202 Tienen mucho por resolver, pero están poniendo de su parte.

* Jeny Las cosas están complicadas. Kurt sabía que eso era lo correcto.

* LetyBL Así es, esos chicos lo han llenado a James de ideas incorrectas, y tiene que reaccionar.

Poco a poco Blaine y Kurt tienen que trabajar en eso ;)

* srincon1987 Jeje, aquí tienes un nuevo y muy largo capítulo.

* Samantha1608 Falta que él se de cuenta lo que le pasa. Aquí la actualización.

* Klainer_09 Me alegra que te haya gustado.

James está en una etapa de descubrimiento.

* hummelandersonsmythe James requiere ayuda, estás en lo correcto, pero no la busca y no cree necesitarla.

Los Anderson-Hummel están pasando por tiempos difíciles, y tienen mucho en qué trabajar.

Burt fue duro y generó otro huracán de problemas a raíz de eso.

Fue un capítulo intenso, y aquí viene otro.

* AnnaAfc James y Mateo hicieron una gran conexión =)

James ha pasado por mucho, y permanecer en silencio no lo ha ayudado.

Lamento que hayas pasado por esas malas experiencias. Es realmente terrible que la gente siga siendo retrógrada, porque mucho de lo que los niños hacen o dicen es un reflejo de lo que ven en sus hogares. No todos los casos son iguales, pero en la mayoría es así.

* 100teensuperdoctors Han sido momento difíciles, pero Kurt y Blaine no quieren que el hogar y la relación que construyeron con amor durante tantos años, se destruya.

De nada. Me alegra que te guste tanto ésta historia. Gracias a ti por leerme.

* PaolaLambert09 ¿Y cuáles eran tus conclusiones? ¿Fueron acertadas con lo que ha sucedido?

Muchas gracias por tus geniales palabras. Aquí un capítulo muy largo lleno de emociones.


CAPÍTULO 25:

"Con las Alas Rotas"


.

Una de las peores sensaciones es estar cansado, con pesadez en la cabeza mientras los ojos se abren y cierran acompañados de constantes bostezos, y aun así no poder conciliar el sueño. Y eso era justamente lo que le ocurría a Blaine.

El movimiento en la cama estuvo acompañado por una mano posándose sobre su pecho y dedos acariciando con suavidad. Giró la cabeza hacia un lado y vio a su esposo, quien tenía los ojos cerrados y lucía agotado.

- Pensé que dormías.

Kurt abrió los ojos y lo contempló por unos segundos— Sólo por fracciones cortas de tiempo, pero no me movía porque no quería molestarte.

- No he dormido nada, y ahora me siento más cansado que antes.

- Yo igual. —Hizo una pausa— Blaine, ¿realmente me perdonaste?

- Sí, ¿por qué?

- Te siento distante… Comprendo que después de todo por lo que hemos pasado, las cosas no se van a solucionar automáticamente porque vine a hablar contigo… —Se mordió el labio— Pero… amm… desde que éramos adolescentes siempre nos acostamos abrazados y… amm…

- No hemos dormido juntos en semanas. Ya esto se siente extraño.

- Ah… sí… claro… e-entiendo. Fue mucho que me dejaras quedar aquí contigo cuando podría estar en el sofá. —Retiró la mano del pecho de su pareja, pero éste lo detuvo y la volvió a colocar donde estaba.

- Te amo, pero como dije, todo se siente raro.

- Estás muy dolido conmigo, ¿cierto?

El silencio obtenido como respuesta se sintió como una corriente helada que le recorrió el cuerpo. Kurt fue recogiendo los dedos lentamente hasta cerrar la mano en un puño y la quitó por completo, segundos después se movió hasta quedar boca arriba, y sus ojos se clavaron en el techo.

La ausencia de sonido se tornaba minuto a minuto más desesperante, y el castaño sintiéndose agobiado se levantó de la cama y se dirigió hacia el área de la cocina en donde bebió un poco de agua y se lavó el rostro.

Cerrando los ojos se apoyó en el mesón y trató de controlar el remolino de emociones que lo embargaba. Sintió que lo sujetaban del brazo, pero no se inmutó y permaneció en la misma posición.

- Regresa a la cama. —El ojiazul negó con la cabeza— Vamos, aún falta mucho para que amanezca.

- No tiene sentido… No tengo sueño, y no quiero importunarte más.

- Kurt…

- Comprendo cómo te sientes. Sé que te lastimé mucho y que tomará tiempo reconstruir lo que teníamos. Ya estábamos sobre un camino delicado, y lo he agrietado más, pero te prometo que voy a poner todo de mi parte para mejorar las cosas.

- Lo sé. Te conozco, y sé que será así.

Kurt giró la cabeza y le dio una mirada significativa— Gracias por creer en mí. —Blaine sonrió ligeramente— Ahora, ¿puedes soltarme por favor?

El pelinegro hizo lo que se le solicitó— ¿Regresas a la cama?

- No. Voy a ver televisión y a primera hora me iré.

- No es necesario que…

- Es lo mejor.

Kurt respiró profundamente, agradeciendo que la habitación tuviese varias secciones, aunque fuese el mismo ambiente.

Caminó con pesadez hacia el sofá, acomodándose casi en el centro, y encendió el televisor.

Comenzó a cambiar los canales por inercia ya que en realidad no estaba prestando atención debido a que sus pensamientos se encontraban en otra parte. Finalmente se detuvo en un documental sobre alimentos procesados.

- ¿De verdad vas a ver eso?

Giró la cabeza y observó a su esposo a un costado. Levantó los hombros y movió la cabeza hacia el frente, fijando la mirada en la pantalla— ¿Está bien el volumen? ¿O quieres que le baje?

- Sí, no hay problema.

- Bien.

Minutos después el ojimiel estaba de pie cerca de su esposo— ¿Puedo sentarme?

- Es tu habitación, no tienes por qué preguntar. —Se movió para dejarle espacio.

El reloj marcaba las dos de la mañana y ellos se encontraban en completo silencio sentados en los extremos del sofá. Kurt enterraba las uñas en el posa brazos y le daba miradas furtivas a su pareja cada cierto tiempo. Un par de lágrimas rodaron por su rostro y otro par aterrizó sobre su ropa.

Una hora después se detuvo en una película que estaban transmitiendo en un canal clásico. Suspiró con ironía al pensar que en la actualidad era considerada clásica pero fue de sus favoritas durante su adolescencia. Amaba ese film y lo había visto tantas veces con Blaine, que ambos se sabían los diálogos de memoria y siempre los recitaban.

Cerró los ojos y negó con la cabeza al recordar todas esas ocasiones en que disfrutaron de la película juntos, ya sea sentados en el mueble tomados de la mano, en la cama abrazados en medio de mimos y besos, en la habitación propia o del otro mientras estaban haciendo la tarea y se regalaban sonrisas, y tantas más.

El protagonista tomó de la mano a su pareja y la miró con atención…

Hemos atravesado las peores tormentas, pero hemos sobrevivido a cada una de ellas…

- Porque no importa todo lo que hemos tenido que afrontar, —la voz de Blaine se unió a la del actor en la pantalla, y al castaño se le erizó la piel— o lo que nos depare el mañana. Sé que podemos enfrentarlo y superarlo mientras lo hagamos juntos.

- ¿Me sigues amando a pesar de lo que sucedió? —Recitó Kurt junto a la actriz.

- Con todas mis fuerzas. — El ojimiel se acercó lentamente, continuando con el diálogo.

- ¿Piensas que me amarás en el futuro?

- No sólo lo pienso, estoy completamente seguro de que así será. —Miró a su esposo— Te amaré hasta que el sol deje de emitir calor, hasta que la luna renuncie a alumbrar por las noches y las estrellas no brillen más en el firmamento. Te voy a amar con cada fibra de mi alma hasta que el mar no tenga olas y los ríos se sequen, porque aunque mi corazón deje de latir y mis pulmones de respirar, mi amor te acompañará por toda la eternidad.

Kurt soltó un sollozo fuerte y se llevó ambas manos a la boca a la vez que las lágrimas luchaban por ser liberadas. Su pecho se distendía y contraía volviendo dificultosa su respiración.

Mientras la película continuaba de fondo, Blaine terminó de eliminar el espacio que quedaba— Esa siempre fue mi parte favorita porque expresa exactamente lo que siento por ti.

Los orbes azules no pudieron contener más aquel líquido cristalino que los inundaba, y éste se desbordó cual caudal mientras otro sollozo era emitido.

El artista intentó limpiar las lágrimas que rodaban sin control, pero era inútil porque no se detenían, soltando un gemido cuando las temblorosas y pálidas manos se posaron en su rostro.

- Te amo Blaine. —Pronunció con ahogo— Juro que te amo.

El pelinegro se inclinó y unió sus labios en un movimiento suave— Te amo. —Volvió a besarlo de la misma manera.

- No. —Kurt se apartó— No quieres hacer esto. Dijiste que se sentía extraño estar a mi lado, entonc… —Fue callado por un beso cargado de entrega, el cual correspondió con igual dedicación.

Un beso que a pesar de ser salobre por todas las lágrimas que llegaban a sus bocas, sabía increíblemente dulce, y era perfecto.

El televisor había sido olvidado, dejando a los protagonistas sentados a la luz de la luna mientras se besaban. Una situación similar se vivía en el sofá, en donde dos personas que se amaban estaban expresando mediante sus labios todo lo que había en sus almas.

Al separarse en busca de aire, juntaron sus frentes. Segundos después Blaine tomó la mano izquierda de su esposo y besó con ternura el dedo donde reposaba el anillo de matrimonio. Posó sus labios en las mejillas húmedas, luego en los párpados, terminando en la frente.

Ambos suspiraron y fue ésta vez Kurt quien repartió ósculos por el rostro de su amado antes de adueñarse gradualmente de su boca y escribir juntos el más hermoso de los poemas.

Al separarse empezaron a conversar, exponiendo todo aquello que sentían y pensaban, sin dejar nada oculto. Lloraron en varias ocasiones y en otras sonrieron. Por momentos recordaron momentos y anécdotas del pasado así como metas que se propusieron alcanzar como pareja. Hicieron un balance de todo aquello en lo que debían trabajar, pero también de lo que estaba bien en sus vidas y en su matrimonio.

No todo era malo definitivamente. Aún se amaban, realmente lo hacían, y aunque el amor no es todo lo que se necesita para que una relación surja y se mantenga, ellos estaban más que comprometidos a poner de su parte y hacer que todo volviese a funcionar no sólo como antes sino mejor todavía.

Los primeros rayos del sol aparecieron cuando Kurt le acunó el rostro a la persona que amaba inmensamente, y le dio un beso dulce en los labios. El pelinegro se puso de pie y tomó de la mano al hombre con el que había elegido compartir el resto de su vida, ayudándolo a levantarse. Caminaron juntos hacia la cama y sólo se acostaron, mirándose a los ojos, y algo en su interior les hizo saber que las cosas estarían bien. Tomaría tiempo, dedicación y esfuerzo por ambas partes, era un trabajo en equipo que realizarían gustosos por ellos y por sus hijos.

Sin dejar de mirarse y de forma simultánea buscaron la mano del otro y las entrelazaron, elevándolas hasta dejarlas reposar en medio de sus pechos.

Blaine sonrió, era una sonrisa genuina que brotó sola al darse cuenta que aquella incomodidad que experimentó horas atrás, había desaparecido. Tal vez las cosas no eran como antes, pero pudo sentir la familiaridad en ese momento. Suspiró con el calor que emanaban sus manos al estar juntas, y con esos ojos tan azules y transparentes que lo miraban como nadie más lo hacía.

- ¿Qué sucede? —Preguntó el castaño con una cierta tranquilidad que no sentía en meses.

- Sé que vamos a superar ésta prueba. Quizá nos equivocamos al comienzo, pero ahora iremos por el camino correcto y saldremos adelante, como siempre lo hemos hecho.

Kurt sonrió ampliamente, y el corazón del ojimiel palpitó con fuerza. Amaba tanto esa sonrisa, y hacía un buen tiempo que no la había visto— Te amo mucho.

El de ojos claros suspiró sintiéndose conectado y enamorado. Amaba ver aquella sonrisa que lo conquistó desde el primer día— Te amo tanto.

Blaine se inclinó y le besó la frente. Ambos permanecieron quietos después de eso, contemplándose, disfrutando de ese silencio que decía tanto y que le robaba el significado a cualquier palabra.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

Luego de una rutina extenuante de ejercicios físicos en el internado, los jóvenes fueron enviados a las duchas. James y Mateo fueron los últimos en terminar la severa actividad, así que cuando entraron para bañarse ya la mayoría se había retirado o estaba vistiéndose.

Los dos decidieron esperar a estar solos para poder conversar al menos un poco ya que les había resultado imposible durante toda la semana debido a la pesada carga horaria que había ido incrementando conforme el tiempo pasaba.

Mateo fue el primero en desvestirse, y James se quedó pasmado observándolo mientras retiraba cada prenda de su cuerpo. Era la primera vez que les tocaba ducharse juntos, y sentía una gran sofocación que no lograba explicar.

- ¿Ves algo que te guste?

- ¿Qué? —Preguntó asustado.

- Es lo que dicen en todas las películas. —Mateo soltó una carcajada— Y como me miras fijamente se me ocurrió preguntártelo.

- Ah… No… No te es-estaba m-mi-rando… Me que-dé pensando e-en algo. —Volteó rápidamente la cabeza a la vez que sus mejillas ardían.

- Eso ya lo sé. Sólo fue una broma.

- Ah sí, claro… Muy gracioso. —Empezó a desvestirse lentamente.

- Me duele todo. Es tan injusto que por el error de uno nos hayan castigado a todos.

- Es un colegio militar, ¿qué esperabas? También me duele todo, pero lo que no soporto son la nuca y los hombros. Creo que me voy a quedar tieso en cualquier momento. —Abrió la llave y dejó que el agua fría recorriera su cuerpo.

De pronto la temperatura cambió y saltó al sentir unas manos en sus hombros.

- ¿Qué haces?

- El agua caliente es mejor para esto. —Empezó a masajear vigorosamente— Ya verás que…

- No… Espera… ¿Qué…? —Se apartó velozmente.

- ¡Lo lamento! No intentaba ser invasivo. Trato de evitarlo, pero no depende de mí, soy una persona muy física. Mi papá dice que debo corregir eso porque un día voy a conocer a alguien a quien no le guste, le moleste o hasta lo mal interprete, y me meteré en problemas.

- Ah sí… Claro… Entiendo.

- Obviamente te incomodó, y esa nunca fue mi intención. Sólo quería ayudar. De verdad lo lamento, James.

- No, no… Me tomaste por sorpresa, eso es todo.

- ¿Seguro?

- Sí.

- Qué bueno. Porque no me gustaría que te alejaras de mí al pensar que…

- No estoy pensando nada. Ya te dije que me sorprendí.

- Bien. —Sonrió.

- ¿Y de verdad sabes dar masajes?

- Sí, mi mamá me enseñó. Es doctora.

- Eso es genial.

- Lo es… ¿Quieres que te enseñe? Te puedo ayudar con ese dolor.

- Ahh… Sí… Seguro… Aunque no creo que sepas, —bromeó para tratar de calmar sus nervios— sólo alardeas.

- Claro que no. Da la vuelta.

- Ay, duele…

- Tus músculos están muy rígidos, pero poco a poco van a ir cediendo.

La tensión fue disminuyendo y pronto James estaba disfrutando de la sensación con los ojos cerrados, los cuales se abrieron muy ampliamente cuando dejó escapar un gemido.

- Ah… yo… —Trató de explicar.

- Lo hago bien, ¿cierto? —Sonrió— Un buen masaje es casi tan bueno como el sexo.

- S-sí… Amm… Gracias. Me ayudaste mucho.

- Me alegra. Y ahora vamos a terminar de bañarnos porque no vamos a alcanzar a almorzar.

- Honestamente, no tengo hambre, así que me iré directo a la cama.

- ¡Oh! Yo sí estoy hambriento. Trataré de conseguirte un postre por lo menos.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

Los esposos Anderson-Hummel llegaron juntos a su hogar, para sorpresa de sus hijos que estaban en la sala reunidos.

- ¡Papá Blaine! —Dijo Colette emocionada y se levantó del mueble, corriendo hacia él y abrazándolo con fuerza— ¿Te vas a quedar? —Preguntó esperanzada al ver la maleta.

- Sí, mi niña. Estoy de regreso.

Elizabeth y Devon se unieron al abrazo y le dieron la bienvenida.

- Estamos tan felices de que ya no vayas a venir sólo por unas horas. —Dijo la chica y le sonrió.

- Yo también estoy feliz. Y tenemos mucho de qué hablar todos juntos, como la familia que somos.

- Eso suena tan bien. —Devon le sonrió— Hola papá. —Miró a Kurt— Me alegra que fueras a buscarlo.

- Hijo. —Le devolvió la sonrisa— Era lo menos que podía hacer. Lizzie, buenos días. —Observó a su hija, dándose cuenta el gesto en su rostro.

- Buenos días. —Respondió con seriedad, sin darle mayor importancia— Papá, —se enganchó del brazo del pelinegro— tengo algo que contarte.

- Claro amor, puedes hacerlo cuando nos reunamos todos.

- Es algo personal.

- Ah, entiendo. Podemos hablar cuando quieras.

- Gracias.

Kurt miró hacia el suelo al sentirse ignorado.

- ¿Tienen hambre? —Preguntó el hijo mayor notando la tensión entre uno de sus padres y su hermana— Hace poco desayunamos, así que hay comida lista, sólo es cuestión de calentarla.

- Seguro. —Respondió Blaine, consciente también de lo que sucedía, y tomó de la mano a su esposo— No hemos comido nada.

- Lo supuse. Es temprano todavía. Hubieran dormido hasta más tarde.

- Estaba ansioso por volver.

- Y yo no veía el día en que regresaras —Dijo Colette— Me hacías tanta falta.

Luego de comer los chicos les sugirieron a sus padres que fuesen a descansar ya que estaban visiblemente agotados, así que acordaron reunirse en la tarde.

El ojimiel estaba terminando de preparar la tina cuando Kurt entró al baño y empezó a lavarse el rostro.

- Pensé que querrías… —miró a un costado y realizó un ligero movimiento con la cabeza— conmigo.

- Me encantaría. Los dos necesitamos relajarnos.

En medio de besos cortos y miradas dulces se despojaron de sus prendas, y cuando iban a entrar a la bañera, el ojiazul se adelantó acomodándose en el fondo para así poder sostener a su esposo contra su cuerpo.

Blaine sonrió y se sentó entre las largas y torneadas piernas, apoyando la espalda en el pecho de su amado, volviendo a sonreír cuando éste lo abrazó— Me gusta cómo se siente. —Suspiró.

- Me gusta poder sostenerte así.

Después de una sesión de besos, Kurt permaneció en silencio.

- ¿En qué piensas, amor?

- ¿Crees que somos malos padres?

- De ninguna manera. Criamos a nuestros hijos con amor, con valores, jamás les faltó nada en ningún sentido. Hasta acomodamos nuestras carreras a ellos, muy distinto a lo que hacen por lo general los demás que acoplan a sus hijos a sus ajetreadas carreras y vidas.

Seguramente cometimos errores, pero hicimos el mejor trabajo posible.

El ojiazul respiró profundamente y comenzó a jugar con los rizos de su pareja, enredándolos en sus dedos— No puedo dejar de pensar en lo que mi papá dijo. ¿Qué pasa si no era nuestro destino ser padres?

- ¿En realidad piensas que nunca debimos tenerlos?

- ¡No! ¡Nunca! No puedo imaginar una vida sin ellos. —Tragó con fuerza el nudo que se formó en su garganta— Lamento haberlo planteado, es que…

- ¿Qué, mi ángel? Pensé que habíamos hablado sobre todo en el hotel, pero obviamente algo te sucede.

- No puedo sacar de mi mente cuando Colette dijo que sin ustedes aquí, se quedaría sola. Estoy la mayor parte del tiempo en casa… Y hoy, la manera en que sus ojos brillaron cuando te abrazó y te dijo la falta que le hacías.

Estoy fallando de una forma terrible cuando mi hija se siente sola a pesar de tenerme cerca.

Y Lizzie… Lamento mucho las cosas que dije de ella. Aunque no lleve mi sangre, es mi hija, y la amo tanto como a Devon y a James. Sabes que la amo, ¿cierto?

- Por supuesto que lo sé. Y ella también lo sabe.

Déjame corregir lo que dije antes, porque ni siquiera era una pregunta, es una afirmación, soy un mal padre.

- ¿Por qué dices eso? No es cierto.

Cuando pienso en la manera en la que le hablé… ¿Cómo pude decirle todas esas cosas horribles? —Sollozó— He intentado conversar con ella, pero no ha querido escucharme. Seguramente está muy dolida, y no puedo culparla.

- ¿Quieres que te ayude?

- No, amor. Cuando tuviste problemas con Lizzie, los resolviste por tu cuenta. Debo ser capaz de solucionar todo esto que yo mismo he provocado.

- Lo harás. Pero puedo hablar con ella para pedirle que te escuche o…

- Realmente te lo agradezco, pero es algo que necesito hacer. —Le besó el cuello— Hay tanto que tengo que arreglar, no sólo con nuestras hijas, sino también contigo. Tú…

- ¿Yo qué?

- La forma en la que te traté. Te obligué a irte de tu hogar y estabas sufriendo por mi culpa. Lo dijiste cuando llegamos, ansiabas volver, sin embargo no lo hacías por obvias razones.

No sólo soy un mal padre sino también un mal esposo.

- No es cierto. —Se movió y fue girando hasta quedar de frente, sentándose sobre sus piernas— Kurt, amor…

El de ojos azules quería hablar, pero era como si las palabras hubiesen muerto en su garganta, ya que al abrir la boca ningún sonido lograba ser emitido. En su lugar, lágrima tras lágrima fue apareciendo y surcando sus mejillas.

Blaine se acercó lo más que pudo y lo abrazó, depositando besos en la castaña cabellera.

Kurt enterró el rostro en su cuello mientras lo escuchaba decirle las más dulces palabras.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

James no podía dejar de pensar en aquel día en que vio a Mateo sin ropa en el baño. Esos recuerdos disparaban olas de calor por todo su cuerpo, las cuales no lograba explicar, pero que suponía era algo relacionado con la adolescencia.

Tenerlo paseándose en un boxer ajustado por toda la habitación, no ayudaba en lo absoluto, así que cerró los ojos, pero aun así podía sentir la energía que éste emanaba.

- ¿Estás bien?

James abrió los ojos y notó la preocupación en el rostro de su amigo— Sí, sí. ¿Por qué no habría de estarlo?

- Tienes las mejillas algo rojas y no dejas de ventilarte con la mano.

- Ah… Es que… está haciendo mucho calor.

- No hace calor. —Frunció el ceño— ¿Quieres que abra la ventana?

- Sí, por favor.

- Deberías ir a la enfermería para que te examinen, algo te está sucediendo. Quizá se te subió la presión, porque la tarde está fresca.

- Oh… Puede ser.

Mateo se sentó a su lado y le palmeó el muslo— Te acompaño. Sólo me termino de vestir y vamos.

Los ojos oscuros se posaron sobre la mano que reposaba en su pierna, y el calor aumentó.

- ¿Te puedo preguntar algo?

- Seguro. Dime.

- Amm… Eres un año mayor que yo y… bueno… debes haber pasado por esto ya.

El joven lo miró extrañado— No sé a qué te refieres, si pudieras ser más específico.

- Hablo sobre la adolescencia, las cosas que suceden…

- ¡Oh! Bueno. Si puedo ayudarte, lo haré encantado.

Unos golpes en la puerta los interrumpieron, y el ojimarrón se mordió el labio cuando su amigo se levantó para abrir.

En segundos Lucas estaba en la habitación acomodándose en la cama del chico mayor.

- No es un buen momento. James y yo estábamos conversando.

- Lo siento, Mat. No quise interrumpir. Ya me voy.

- Luego voy a buscarte.

La idea de Mateo yendo a la habitación de Lucas no le gustó en lo absoluto a Anderson. Eso significaba que estarían solos por un largo tiempo— Está bien, es algo sin importancia.

- ¿Seguro?

- Sí. No era nada trascendental.

- Bien, ya lo escuchaste. —Dijo Lucas con una sonrisa y empezó a conversar.

El tiempo transcurría lento y James estaba fastidiado intentando ignorar al intruso. Por instantes lo observaba y no estaba seguro qué era lo que más le molestaba de él.

El joven giró la cabeza hacia un lado y sus miradas se encontraron. Ninguno de los dos volteó ni hizo nada, sólo se quedaron mirando.

De pronto James sintió que la sangre se le helaba. ¿Cómo no lo había notado antes? Los ojos de Lucas se parecían a los de Blaine. Esa combinación especial entre la miel y el verde, también poseían aquella calidez. No eran iguales, porque Blaine tenía una mirada especial, diferente a la de cualquier persona, sin embargo había una gran similitud.

No era posible que estando allí hubiese algo que se lo recordase. Frunció el ceño con molestia y miró hacia otro lado, perdiéndose en sus pensamientos hasta que sintió un cosquilleo en su cuerpo ante el toque ligero sobre su hombro.

- Cuéntanos sobre tu familia. —Dijo el adolescente mayor, con una sonrisa.

Luego de respirar profundamente lo miró a los ojos— ¿Qué quieres saber?

- Cualquier cosa. Nunca hablas de ellos.

- Tengo un hermano y una hermana. Ambos mayores que yo. También está Colette, ella es menor y es adoptada.

- ¡Una familia grande! Eso me gusta. ¿Y qué hay de tus padres?

- Mi mamá es una actriz muy conocida. Su nombre es Rachel.

- ¡Eso es genial! ¿En qué área está?

- ¿Área?

- No sé si de diga así, pero me refiero a si trabaja en cine, televisión o teatro.

- ¡Oh! Cine. Algo de teatro también, pero cine en su mayoría.

- ¿Ha ganado premios y todo eso?

- Muchos.

- ¡Fantástico! ¡Mi amigo y compañero es hijo de una famosa actriz! ¿Y qué hay con tu papá?

La gran sonrisa que James había estado esbozando desapareció automáticamente por unos segundos— Él es… un diseñador famoso.

- ¿Diseñador de…?

- Ropa.

- ¡Por eso todas tus prendas son tan geniales! Él debió enseñarte a vestir tan bien. Y supongo que usas algo de su línea, ¿o es para un público específico?

- No, tiene diferentes líneas para todos. Y sí, uso varias de las cosas que él diseñó.

- Lástima que aquí tengamos que ponernos esos horribles uniformes y no puedas lucir nada de lo que trajiste.

- ¿Cuál es el nombre de tu padre? —Preguntó Lucas intrigado.

- Sí, ¿quién es?

James le sonrió a Mateo y empezó a jugar con sus dedos con nerviosismo— Su nombre es Kurt.

- ¿Kurt Anderson? No lo conozco. —Intervino el de ojos avellana.

El adolescente le dio una mirada fúrica— ¿A ti quién te invitó? ¡No estoy hablando contigo!

- Relájate James. ¿Por qué te pones así con Lucas?

- Anda, dile a Mat que te molesta mi presencia por lo retrógrada que eres.

- ¡Cállate!

- No entiendo. ¿A qué te refieres con que a James le molesta tu presencia?

- Pregúntale a tu amigo por qué se comporta así conmigo. ¿O es que no has notado su agresividad hacia mí?

- Bueno, a veces se pone un poco serio, pero…

"Inspección" —Se escuchó en los altoparlantes— "Todas las puertas abiertas, se realizará una inspección".

- ¡Rayos! —El de ojos como la miel se levantó a toda prisa— Tengo que llegar a mi habitación antes de que se den cuenta de que no estoy ahí.

- Ten cuidado. —Dijo Mateo y lo vio salir corriendo, luego se acomodó a un lado de su cama como debían hacerlo cada vez que se realizaban las inspecciones— ¿Me vas a decir qué es lo que te ocurre con él?

- Es un idiota, no le hagas caso. Le encanta molestarme.

- ¿Te está haciendo algo? Porque si es así…

- ¡Inspección! —Dijo en tono firme el militar al ingresar, y los dos guardaron silencio.

кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε кℓαΐиε

Otro viernes llegó, y con éste la desesperación de James porque no les permitían salir los fines de semana. Tenía muchas ganas de ir a la playa o a algún lugar a divertirse.

De pronto, Lucas se sentó a su lado— Estuve pensando en lo que dijiste el otro día, até cabos y así fue como comprendí todo.

- ¿Por qué me buscas? ¡Déjame en paz!

- Tu madre es una gran actriz de nombre Rachel y tu padre un diseñador famoso de nombre Kurt, pero no hay ningún diseñador Kurt Anderson, que es tu apellido. Eso me dejó con muchas dudas. Analicé la situación y de pronto voilà. Rachel Berry, la gran actriz de Hollywood tuvo sus hijos con el famoso diseñador Kurt Hummel, quien está casado con el aclamado cantante Blaine Anderson. ¡Wow! ¡Eso está más que genial!

Y no comprendo por qué no habías dicho nada sobre ellos. Estamos hablando de Rachel Berry y del matrimonio Anderson-Hummel. ¡Blaine y Kurt son de mis mayores ídolos! ¡Tus papás son dos de los más grandes íconos no sólo de la industria sino también de la comunidad LGBTQ!

Por otro lado estoy hecho un lío con esa información ya que tienes dos papás, sin embargo me juzgas y me criticas por ser gay, lo cual no entiendo en absoluto.

- ¡Grábate bien esto! —Dijo en un tono fuerte y cargado de rabia— Tengo un solo padre, uno, y su nombre es Kurt Hummel!


.

.

Imágenes y Exclusivas en facebook: Klainer Butt3rfly Fics