(Capitulo 25)

Mérida fue recibida con abrazos y besos de parte de su madre, la hermosa reina de Dunbroch estaba aterrada ante lo que podía sucederle, en especial a sus queridos hijos quienes ahora estaban con ella y su marido, el joven entrenador y la princesa pelirroja salieron en busca de un momento de privacidad.

-Gracias por estar conmigo Hiccup- El castaño la tomo entre sus brazos, él no quería imaginar lo que sentiría si Chimuelo lo dejara, así como sucedió con Reflejo.

-Siempre estaré a tu lado Mérida-

-Estoy segura de que podría haber hecho algo más por el-

-No te sigas atormentando con ello- ¨

-Pero…- Poso levemente sus labios sobre los de ella para después dirigirle una mirada llena de ternura.

-Estoy seguro de que Reflejo así lo quería, su deseo es que permanecieras con vida- Sujeto sus manos para besar rápidamente el dorso de ambas.

-¡Hermano!- Grito Dagur haciendo que la pareja se alejara levemente, el pelirrojo llego ante ellos junto a su hermana- Así que ella es la famosa princesa de Dunbroch-

-Un placer conocerlos, no saben cómo les agradezco que nos ayudaran en esta batalla-

-No tienes que agradecer- Comenzó a decir Heather colocándose a la par de su hermano- En Berk están muchos de nuestros amigos, siempre que podamos estaremos aquí para apoyarlos y esperamos nos consideres amigos también-

-Gracias…-

Los días pasaban poco a poco mientras que todos retomaban su rutina, Mérida tuvo que regresar a Dunbroch junto a sus padres, aunque no pudo despedirse como hubiera deseado debido a que la reina Elinor estaba demasiado al pendiente de lo que hacían, mientras tanto Hiccup se encontraba recostado en la playa mirando atentamente el atardecer.

-¡Hiccup!- El castaño se levantó rápidamente, desde la pelea con Alan no había logrado verlo.

-Jack, gracias a Odín, ¿Qué sucedió contigo?-

-El hombre de la luna lo dijo, no puedo ayudarlos en batallas de mortales, eso no está permitido para ninguno de nosotros… Así que digamos… Estaba castigado- Cerro los ojos recordando cómo es que el mismo Odín por petición del hombre de la luna lo había encerrado, se acercó a Chimuelo acariciando su cabeza- Hola gran lagartija-

-Lo lamento, jamás quise meterte en problemas-

-Descuida Hiccup, eres mi mejor amigo así que te apoyare en lo que pueda siempre y cuando no me ocasione problemas con el jefe- Ambos sonrieron fuertemente, se sentaron mientras seguían mirando aquel atardecer- A pesar de que no pudimos intervenir, en el lugar donde estaba los guardianes me ayudaron a saber de ti… Y me entere de lo que sucedió con Reflejo-

-Lo sé, fue una pena, Mérida aún estaba triste cuando embarco junto a su familia a Dunbroch-

-Ahora que lo recuerdo, ya que todo esto termino ¿Retomaran los juegos?- Hiccup estrello su palma contra su frente, había olvidado aquel detalle, mientras que Jack sonrió divertido ante acción de su amigo- Acéptalo, estarías perdido sin mí-

-Tarado… No eh practicado nada, me van a apalear en los juegos-

-Vamos Hiccup, ganes o pierdas Mérida quiere estar contigo- Coloco una mano sobre su hombro- Así que solo da lo mejor de ti, eres un buen tipo-

-¿En verdad?-

-Por supuesto…-

-¡Oh Jack, yo también te amo!- Bromeo el castaño mientras se abrazaba al albino e intentaba besarlo.

-Con mil diablos Hiccup, no empieces con tus tonterías- Ambos comenzaron a jugar siendo observados por Chimuelo, sin embargo este de repente se puso en guardia alertando a los muchachos.

-Por momentos pensé que estabas loco por hablar solo, ahora veo que todo tenía una razón de ser- Jack se sorprendió al ver que nada más y nada menos que, Dagur el desquiciado, se acercaba a ellos con toda naturalidad- Un placer conocerte…-

-Jack Frost- Se presentó el muchacho extendiendo su mano ante el pelirrojo- Igualmente Dagur, líder Berserker-

-Veo que me conoces-

-Digamos que he visto muchas cosas mientras eh volado por Berk- Rasco su nuca- Aunque me sorprende bastante el que puedas verme-

-Gracias a las leyendas de nuestras tierras te conocemos, pero supongo que las cosas que nos dijo Mérida completo aquella información -Dagur se sentó donde momentos antes habían estado los chicos seguido de Hiccup y Jack

-Debe ser increíble poder volar-

-Es una de las pocas cosas que evitan que me vuelva loco, después de todo la inmortalidad es aburrida- El albino se dejó caer de espaldas mientras colocaba sus brazos como almohada-Por cierto Hiccup, ¿Te molesta si llevo a Dunbroch a unas personas? Quiero estar presente en los juegos, pero me gustaría que ellos me acompañaran-

-¿Personas? Pues yo no le veo lo malo y dudo que Mérida diga lo contrario, además de que espero ustedes también puedan ir Dagur-

-Sera un placer hermano-

-Gracias Hiccup, créeme que algunos de nosotros estaremos de espectadores y nadie notara nuestra presencia-

-Aprovechare que ambos estén aquí para que me ayuden a entrenar, iré por espadas, esperen aquí- Jack y Dagur se quedaron por momentos solos, el pelirrojo no sabía que decir, sin embargo fue el albino quien tomó la palabra.

-¿Cuándo le dirás que besaste a Astrid?- El rostro del vikingo cambio a la sorpresa.

-¿Cómo sabes eso?-

-De hecho llegue aquí hace dos días… No quise verlos, lo lamento… No sabía que te gustaba-

-¿Por qué no habría de? Es hermosa, fuerte, inteligente y excelente jinete… Me enamore de ella desde que la vi por primera vez en Berk, supongo que esa es una de las razones por las que odiaba a Hiccup, después entendí que ella era feliz y lo acepte- Sonrió ampliamente- Aunque debo decir que sus golpes son verdaderamente dolorosos-

-¿Quién pensaría que alguien tan rudo se enamoraría?-

-Vamos, sé que incluso a alguien como tú le podría pasar-

-No te imaginas, que tanta razón tienes-

-¡Chicos!- Grito Hiccup hasta acercase a ellos- ¿Me perdí de algo?- Pregunto al verlos tan entretenidos.

-Nada interesante- Respondieron al unísono mientras Jack negaba con la cabeza al ver que el vikingo pelirrojo quería guardar silencio.

Algunos días después, Estoico, Hiccup y un grupo de vikingos volaban a gran velocidad, en cuanto aterrizaron fueron recibidos por alabanzas y aplausos, ya que todo Dunbroch estaba enterado de que aquellos valientes vikingos habían salvado a la familia real. En el castillo los primeros en recibirlos fueron los reyes Fergus y Elinor con una gran sonrisa, para segundos después darles paso a sus hijos quienes al verse corrieron a los brazos del otro, tanto Hiccup como Mérida estaban felices de poder encontrarse.

-Este día amigos míos- Comenzó a decir el rey de Dunbroch ganando la atención de todos- Llevaremos a cabo los famosos juegos que llevan generaciones realizándose-

-Pero en esta ocasión- Prosiguió la reina- Algunos participantes desean decir algo- Blake asintió a sus compañeros, quienes con una sonrisa dieron su aprobación.

-Estos juegos llevan años celebrándose, pero todos eran bajo un término, que cada uno de los herederos pudiera competir por la mano de la princesa de Dunbroch… En esta ocasión es para lograr ver que nuestra querida Mérida esta en las manos correctas, Hiccup- El castaño sorprendido por esas palabras se colocó de pie tan rápido de aquella mesa que tiro su trago sobre su pantalón generando una sonrisa en todos los presentes- Lamento eso, pero espero que aceptes los términos de este enfrentamiento-

-Yo… Eh…-

-¡El acepta!- Grito el padre del muchacho con una enorme sonrisa en su rostro- ¡Los hombres de Berk siempre resultan ganadores, en especial cuando hay algo que realmente amamos en juego!-

Todos aplaudieron con fuerza, Hiccup se puso nervioso pero tras ver a la pelirroja quien sonreía enormemente, sabía que aquella era una afirmación que cumpliría, su vista se desvió levemente notando a Jack quien parecía haber querido llamar su atención desde hacía algunos minutos.

-Yo… Eh… Disculpen…- Todos los mayores se sorprendieron ante esa reacción excepto los jinetes de dragón y los jóvenes príncipes de aquellas tierras- Jack ¿Pero qué…?- Sin embargo sus palabras fueron detenidas al ver un enorme trineo de donde descendían aquellos a quienes había visto se llevaron a Jack, junto a un chico corpulento de cabellos rubios además de dos lindas chicas una de cabellera rojiza que era ayudada por el rubio, mientras que su amigo ayudaba a la joven rubia, mientras notaba algo bastante peculiar en la forma en que se miraban.

-Hiccup, permíteme presentarte a la reina Elsa de Arendelle junto a su hermana la princesa Anna-

-Es un placer conocerlas- Hizo una pequeña reverencia ante las chicas quienes respondieron de la misma forma.

-Igualmente joven Hiccup, agradecemos mucho el que nos permita estar aquí- Saludo cortes la joven de cabellos rubios.

-El chico de ahí es Kristoff, el prometido de Anna-

-Mucho gusto-

-Igualmente- Ambos estrecharon su mano.

-Y por último, ellos son mis… Amigos Norte, Sandy y Bunnymund-

-Lamentamos lo sucedido, pero nosotros debemos de seguir ciertas normas-

-No se preocupe señor Norte, comprendo perfectamente la situación, al contrario yo lamento el haber involucrado a Jack en algo así y haberle ocasionado tantos problemas-

-Deberías aprender modales de él Jack- El comentario del conejo género sonrisas en todos los presentes.

-Cállate-

-¿Es verdad que tienen dragones en este lugar?- Pregunto divertida la princesa pelirroja intentando dar con alguna de aquellas criaturas de las que le había contado Jack en el viaje.

-Por supuesto, pero por favor síganme para poder presentarlos ante el resto de los gobernantes- Todos (o al menos aquellos a quienes podían ver) fueron recibidos con los brazos abiertos, debido a la posición social de las recién llegadas les fue otorgado un lugar especial junto a los reyes de Dunbroch mientras la cena transcurría con alegría y anécdotas contados por los invitados. Hiccup aprovecho aquellas distracciones para indicarle a Mérida que lo acompañara, deseaba poder tener unos momentos a solas.

-¿Qué sucede Elinor?-

-Estoy preocupada por Mérida, hay algo en su mirada que no logro descifrar-

-Parece que no soy la única que lo noto- Valka señalo hasta donde la pelirroja estaba hablando con Hiccup, por momentos se tomaban de las manos mientras se dirigían miradas llenas de complicidad.

-No me digas que…- Elinor se llevó las manos al rostro cubriendo su boca- Mérida jamás haría algo como eso-

-Pues… No creo que Hiccup la obligara por cómo se muestran el uno con el otro, además no puedes decir nada ya que nosotras pasamos por la misma situación- La sangre subió a su rostro mostrando un sonrojo en la reina causando risa en la líder de Berk.

-Pero esos eran otros tiempos, además en mi caso mi esposo gano los juegos y ya estábamos destinados a estar juntos-

-Al igual que ahora son tiempos nuevos, nuestros hijos quieren permanecer juntos y estoy segura que nada lograra separarlos- Elinor asintió con la cabeza, a pesar de lo que había sucedido entre los muchachos, no podía ser más feliz.

-No me agrada para nada lo que estaba sucediendo, al menos no aun- Valka sonrió levemente tomando la mano de su amiga

-Vamos a dejarlos unos momentos a solas-

-Pero…-

-Vamos, además estoy segura de que Estoico y Fergus estarán mostrando quien es el más fuerte de los dos y si no intervenimos será una pelea bastante larga- Elinor no pudo decir nada más, simplemente dirigió una mirada rápida a donde estaba su hija.

-Estoy muy feliz de que estés aquí- Susurro Mérida mientras se abrazaba a él.

-Te amo, lo sabes ¿Verdad?-

-¡Mérida!- Gritaron a espaldas de los chicos, Elsa y Jack venían caminando tranquilamente- ¡No puedo creer que tú seas la novia del amigo de Jack!-

-Y yo no puedo creer que tu estés gritando, realmente Jack es una mala influencia para ti- Elsa se sonrojo al notar aquel detalle, tras una pequeña sonrisa retomo aquel semblante ceremonioso que la caracterizaba.

-Bueno Hiccup, ella es la chica de la que tanto te he hablado… Mi amada Elsa- La rubia se giró a verlo mientras tomaba con más fuerza su mano.

-Ahora entiendo porque tanto misterio-

-Espero que en la competencia salga victorioso-

-Eres la pareja de mi mejor amigo, no me trates con tanta formalidad Elsa- La joven sonrió mientras dirigía su mirada a Mérida.

-No sabes lo feliz que me hace el que te cases con alguien que realmente te gusta y quieres- Hiccup sonrió mientras la tomaba de la cintura y la abrazaba por la espalda.

-Y a mí Elsa, soy muy feliz ahora-

-¡Chicos!- Grito Ana llamando la atención de todos- Los jefes de Berk quieren que comamos con ellos, además no puedo creer la gran cantidad de dragones que existen y uno de los chicos quieren llevarme a dar una vuelta-

-Ya te dije que está pretendiéndote Ana- Reclamo molesto Kristoff caminando detrás de ella.

-Pero yo quiero ir- Las los primeras parejas sonreían al ver la pequeña pelea de los recién llegados.

-Yo puedo llevarte Ana, así Kristoff no se pondrá celoso- Ana grito de felicidad ante las palabras de Hiccup generando una carcajada de todos los presentes

Aquella noche fue algo lleno de amor y magia, todos agradecía estar presentes en ese lugar con las personas que querían, esperando por aquel torneo que se daría al día siguiente.