Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.
Capitulo 25
Los labios de Edward se perdían en mi pecho moviendo con los mismos dientes cualquier tela que le impidiera tener directo contacto con mi piel, estaba siendo salvaje y desmedido tal cual me gustaba que fuera.
¡Viva este Edward cabrón!
A sus labios se sumaron sus manos que le ayudar a despojarme de las pocas prendar que tenia, "¿Cuándo mierda me desnudó?", tiré esos pensamientos insulsos para el momento y me concentré solamente en lo que me estaba haciendo sentir. Por un momento sentí como su cuerpo se despegaba un poco del mío e instintivamente lo atrapé por detrás del cuello para volverlo a juntar con mi pecho.
- Tranquila ovejita… solo necesito quitarme la camisa – puse toda mi atención en él justo para verlo dejando al descubierto todo su pecho tan bien formado y como si este me llamara me quedé fijamente viéndolo
- Edward… - me relamí los labios tratando de elegir las palabras más elegantes posibles – necesito tu polla al fondo de mi coño ahora – mi voz se mantuvo en calma mientras me apoyaba en mis rodillas sobre la cama y lo miraba fijamente – mejor no – negué malévolamente disfrutando de su entumecimiento – ven acá cariño
No esperé hasta que Edward se acercará al borde de la cama, fui a yo a buscarlo y lo arrastre de su cinturón, cuando tuve toda su humanidad frente a mi no dudé en desabrocharle los pantalones y bajárselos, claro que en ningún momento dejé de verlo a los ojos para que entendiera que es lo que quería hacer y lo entendió cuando tiró la cabeza hacia atrás y gimió. Le bajé los pantalones y los bóxers juntos quedando justo en frente de su polla que rogaba por un poco de atención.
- Te extrañé tanto Eddie – con mis manos tomé su polla y la moví para verla bien y si seguía siendo la misma - ¿Sabes igual que antes? – sin dejar que Edward dijera nada le di un lametón desde la base hasta la punta jugando con ella un poco al final – mmm… igual de rico que siempre
Miré a Edward hacia arriba y estaba con los dientes apretados y con los ojos cerrados con demasiada fuerza, sabía que si hacia algo mas como eso se iba a correr sin control y yo quería que se corriera dentro mío.
- Ya después jugaremos tu y yo… porque ahora…
Me puse de pie tirándome sobre Edward y haciéndolo salir de tu letargo, en cuanto nuestros labios se juntaron los gemidos al por mayor y maldiciones no dejaron de salir de sus sexys labios que yo estaba devorando sin compasión, nuestras manos volvieron al ataque tocando lo que encontraran en su paso. Sé que no había pasado mucho tiempo desde la última vez que estuve con Edward, la verdad es que fueron solo días pero en estos pocos días pude darme cuenta a la perfección que él es único para mí, me importa una mierda si no creo en el compromiso o lo cabrón que puede llegar a ser porque sé que es mi cabrón y ¡vamos!, yo soy una jodida perra pero sé que él me ama así, nos amamos como somos y eso es lo que hace que esta relación extraña que tenemos sea tan indestructible.
- En cuatro – no alcancé a reaccionar antes de caer de espaldas a la cama – quiero verte en cuatro y con el culo al aire para que pueda follar ese estrecho coño
Prácticamente ni un gemido me salió de la garganta ya que mi clítoris vibró de tal forma que creó un nudo en mi garganta, hice lo que Edward me pidió pero no tuve fuerzas para alzar el culo así que sentí como mis caderas se alzaban y sin siquiera una caricia previa su polla me penetraba hasta el fondo. ¡PUTA MADRE! Esto era el puto paraíso y yo lo sabía, nada podía compararse con tener sexo con Edward porque aunque lo de nosotros no se llamara hacer el amor si tenía mucho de compromiso que se expresaba en estos momentos. Sus embestidas eran furiosas y tocaban cada parte de mis paredes íntimas haciendo que todo el placer que se estaba formando en mi vientre se hinchara amenazándome con explotar. Los gemidos de Edward seguían mezclándose con maldiciones y mas maldiciones, él también estaba gozando de esto como nunca y ahora que lo pensaba tenía razón eso dicho, "No hay como el sexo de reconciliación", era salvaje pero con compromiso y sentimientos al mismo tiempo, simplemente algo jodidamente genial.
- ¡Apriétame! – una palmada en mi trasero acompaño sus palabras al tiempo que yo le hacía caso automáticamente – eso nena – otra palmada mas – ese coño tuyo cariño… eres la puta reina del sexo
Un par de embestidas furiosas más nos hicieron llegar a ambos a un orgasmo descomunal, quizás al describir estos momentos todos podían ser prácticamente iguales pero ¡Dios! ¿Cómo mierda describir tanto placer?, pongámoslo así…
¡Edward Cullen es un jodido cabrón con una polla enorme!
- ¡Joder Bella! – una última palmada en mi culo que terminó masajeando el aérea acompaño nuestros orgasmos – esto fue putamente genial cariño
- Eres… soy… ¡Mierda! fuimos jodidamente hechos el uno para el otro
Sé que mi declaración podía tomarse de más de una forma por lo que agradecí que el cansancio fuera tal que me mandara a un sueño profundo. A penas y fui consiente de un calor a mi lado antes de perderme en mis dulces sueños.
.
.
.
- Hola
Había estado nerviosa desde que había despertado con la polla de Edward en mi coño, maldito animal que se le ocurre follarme cuando estoy durmiendo, ya que no quedaba mucho para volver a ver a James y no había pasado mucho desde sus declaraciones así que aun no estaba muy clara en cómo reaccionar frente a él, además que no llegó al cuarto en toda la noche y solo recibimos un mensaje de texto que decía que nos esperaría aquí mismo. Pero ahora que lo tena en frente mucho más tranquilo que ayer entendí que quizás lo que necesitaba era alejarse un poco de mi y pensar las cosas, no es tampoco como si me hubiera confesado su amor pero sí creo que lo que me confesó era mucho para él. Ahora estaba más que claro lo que había pasado anoche, y esta mañana debo agregar, con Edward por lo que nuestras posibilidades de crear un ambiente incomodo debían crecer peor no fue así porque él estaba feliz y nosotros también.
- ¿Nos vamos?
Con Edward nos dimos una rápida mirada antes de que él se subiría al lado del copiloto y yo en el asiento trasero.
- Entonces hermano – comenzó Edward - ¿En donde mierda te metiste anoche?
- En la casa del cabrón de Laurent… ¿Pueden creer que lo encontré follando el culo de un tipo?
El silencio que se creó en ese momento solo duró un par de segundos antes de que los tres nos largáramos a reír haciendo que el ambiente pronto de cargara de mucha energía positiva. Luego del comentario de James no quiso hablar mucho pero creo que se encendió a la perfección ya que hablamos de cualquier trivialidad comenzando por una prueba que tendríamos al día siguiente y finalizando en el rumor que había escuchado Edward sobre que Ángela ahora estaba trabajando de prostituta después de que se fuera del colegio.
- ¡Llegamos!
El aeropuerto estaba un poco llenó por ser domingo pero aun así no me costó mucho encontrar a mi familia, en cuanto vi a mi madre corrí hacia ella como una niña pequeña.
- ¡Mamá!
- Mi niña… menos mal que llegas
- Si… ¿a qué hora se van?
- Ya ahora, tu abuela quiere que embarquemos luego porque dice que quiere ver las tiendas de adentró – sonreí ante el ruedo de ojos de mi madre
- No estés hablando así de tu madre – ambas nos giramos para ver a mi abuela Sarah mirándonos con el ceño fruncido – ven a despedirte de tu abuela Bella
Deje a mi madre para abrazar a mi abuela, luego me despedí de mi abuelo Robert y por ultimo llegué a los brazos de mi abuelo Billy.
- Mañana voy a reunirme con Charlie – jadee un poco por su confesión pero traté de que no se notara – así que si te llama te pido que le contestes y que escuches las disculpas que te dará… porque mi niña – tomó mi rostro entre sus manos – te juró que yo mismo me encargaré de esas dos zorras mañana mismo ¿bien?
- No quiero que te pelees con él abuelo – Charlie era su único hijo y heredero y no quería darle un mal rato a mi abuelo – es tu hijo y…
- Y por eso debo hacerle ver cuando estaba haciendo una mierda de su vida… ese chico me va a tener que escuchar
- Muchas gracias – lo rodee y abracé con muchas fuerzas porque sabía que haría pagar a ese par de zorras, él me iba a proteger
Vi como Edward y James se despedían también de todos y de pronto noté como mi madre me llamaba para un lado así que la seguí sin siquiera pensar en que me iba a decir.
- Hija… solo quería decirte que aunque estos dos días se hicieron muy cortos que me alegró mucho verte y ver de la forma en que has crecido pero cariño – tomó mis manos dándoles un ligero apretón – no es necesario de que hagas nada por agradarme… mira – suspiró y miró a mis dos amigos como estaban entretenidos charlando con mis abuelos – no sé bien qué relación tienes con James pero si es tu novio o no… amor – soltó mis manos para acariciar mis mejillas y meter un mechón suelto detrás de mi oreja – creo que Edward… no sé bien y puede que solo este desvariando pero creo que tu relación con Edward es más real de lo que ustedes ven
- Mamá – quise negar pero no tenía que decirle – él es mi amigo y…
- Y depende de ti si va a ser tu amigo o algo mas – una solitaria lágrima rodó por mi mejilla – pero amor, eres la mujer que yo siempre supe que serias
- Aun estoy bastante jodida – rehuí a su mirada un poco para después volver a verla – aun soy un verdadero desastre
- Puede ser – sonrió – pero no eres el mismo desastre de antes y Bella… - me miró ahora mucho más seria – quiero verte en casa para acción de gracias
- Ahí estaré mamá
La abracé con mucha fuerza y luego volví a abrazar a mis abuelos con promesas de hablar más seguido y los vi partir, creo que nunca había estado tan apegada a mi familia y mucho menos me había dado cuenta de cuánto los extrañaba, ellos eran todo lo que yo tenía y me alegraba por fin poder valorarlos como se lo merecían.
Los tres volvimos al colegio y esta vez James se bajó con nosotros, ni Alice ni Rose llegaban hasta la noche así que me quedé con ellos escondida en su cuarto, quizás hasta me quedaría a dormir ahí porque no quería estar sola y con ellos la verdad es que la pasaba bien. James ofreció que viéramos películas y como los tres éramos un tanto pervertidos empezamos con "Criaturas Salvajes" para después terminar con una porno de verdad la que nos dio la oportunidad de tener un buen debate sobre varias aristas del sexo.
- Esa tipa tiene las tetas tan grande que no me provocan mucho – confesó Edward cuando una mujer casi asquerosa de tanta delantera salió en escena
- Si… es como si la silicona le fuera a salir por la boca – concordó James estremeciéndose un poco – no me provoca para nada meterme un pezón de esos en la boca, no me gustaría que estallaran en ella
- Por eso yo prefiero ser normal – miré mis senos que eran bastante normales, ni tan grandes ni tan chicos
- Tus pezones son ricos cariño – me guiño un ojo el rubio
- Mas que ricos – agregó Edward riendo
Luego en la pantalla vimos con la tipa de tetas grandes decía que le daba lo mismo si se la metían por el culo o por el coño pero que quería que se la metieran enseguida.
- Insiste que es mejor por el culo que por el coño – declaró James
- Eso es porque tu papi se cogió a un hombre por el culo… te dieron ganas – la broma de Edward le costó un cojinazo directo en el rostro y una enorme carcajada mía
- ¡Imbécil! – el cojín esta vez cayó en el rostro de Edward – A ti te gusta por el coño solo porque te da miedo que tu polla quede más delgada cuando la metas por el culo
- ¡Mentira! Si que la he metido en unos cuantos culos también pero aun así prefiero los coños… no hay como un mojado y estrecho coño – gimió Edward
- ¿Y tu Bella? – dejé de reír para mirar a James - ¿Por dónde prefieres que te metan la polla? ¿Por el culo o por el coño?
- A mi me da lo mismo… aunque no me quejaría por tener una polla en el coño y otra y en el culo – rei con ganas por el rostro de ambos – lamentablemente creo que no tengo la confianza suficiente con dos hombres para hacer un trío – me dejé caer en el sofá con un puchero en los labios que se que estaba despertando cosas en las vergas de estos
- Yo estaría dispuesto pero creo que pasó el tiempo en que lo podríamos haber hecho cariño – sonrió James – pero si se ponen de acuerdo y necesitan una polla extra… - se encogió de hombros – no duden en llamarme
- Lo tendremos en cuenta – le respondió Edward
- Bien, pero por ahora me voy a dormir, necesito mis horas de sueño de belleza
Edward volvió a tirarle un cojín antes de que entrara a su cuarto dejándonos completamente solos.
- Yo también estoy cansado
- Oh… entonces creo que me iré – iba a ponerme de pie cuando su mano me lo impidió
- No… quédate, quizás podríamos solo dormir… ¿Qué dices?
- Digo que es una excelente idea porque yo también estoy muy cansada
Era raro entrar al cuarto de Edward en un ámbito totalmente distinto y más aun cuando nos sacamos la ropa con calma, ni explicar lo raro que fue meternos en la cama para que solo me rodeara con sus brazos dejando un beso en mi cuello y susurrándome un "duerme bien", si, esto estaba siendo extraño en más de un sentido pero no porque se sintiera mal sino porque se sentía demasiado bien.
Cerré los ojos y dejé que todo viniera a mí, mis dudas, mis miedos, mis deseos, mis alegrías y todo lo que tuviera dentro, una burbuja de emociones explotó en mi rostro haciendo que mis sueños me trajeran mas respuestas de las que podía entender.
Cuando volví a abrir los ojos ya estaba claro pero no tanto, seguramente eran como las 6 de la mañana así que aun debía tener tiempo para hablar con Edward antes que nos fuéramos a clases por lo que no dude en despertarlo.
- Edward – lo removí con fuerza consiguiendo solo un par de quejidos por su parte – Edward muévete… necesito decirle algo
- Mas te vale que me hayas despertado para tener sexo matutino – respira Bella, sabes muy bien que si es un jodido cabrón siempre lo es aun más cuando se estaba despertando
- No, no es eso pero necesito hablar algo importante contigo
- Bien… habla… te escuchó – él se sentó apoyándose en el cabecero de la cama y yo quedé frente a él buscando las mejores palabras
- Esto es difícil – murmuré
- Cariño… puedes decirme lo que quieras
- Ok… ¿Recuerdas que la semana pasada me pediste que fuera tu novia? – vamos bien Bella… solo sigue el plan - ¿Y recuerdas que yo te dije que no?
- No te entiendo – sus ojos verdes por fin pudieron toda su atención en mí así que ahora solo me quedaba seguir hablando – si te explicas un poco mas quizás podría…
- No… mira, lo he estado pensado toda la noche y si hablas voy a perder el hilo y no puedo porque después no…
- Bien – bufó molesto deteniendo mi monologo – si después de haber follado toda la noche quedaste pensando en no sé que es que estoy perdiendo mi toque
- ¡Edward! – chillé – es que todo esto tiene que ver con el "follar" – primera vez en mi puta vida que digo la palabra casi con asco, sinceramente tenía que sacar esto de mi sistema… ¡ahora! – yo lo pensé bien y creo que si estoy lista… para todo
- No te entiendo – se rascó la nuca y supe que aun estaba un poco dormido – Bella… aun estoy jodidamente dormido así que te ruego que me hagas un dibujo
- Bien… – bufé haciendo una mueca y buscando las palabras correctas – anoche pensé mucho en nosotros, en todo lo que hemos pasado y lo rico que es coger contigo, en cómo me entiendes y yo a ti, en que ayer mi mamá me dijo algo que me dejó pensando porque aunque no lo creas no es tan tonta como pensamos – sonreí al recordar su rostro al ver mi expresión en el aeropuerto, también me hubiera gustado verme, debí haber estado graciosa por el impacto que me acaba de provocar – y además una charla que tuve con James también me sirvió mucho… en fin, todo eso hizo que me diera cuenta que sí quiero ser una novia… tu novia
- ¿Me estas jodiendo? – se sentó en la cama obligándome a que lo siguiera y exponiendo mi cuerpo desnudo por la falta de sabanas entre nosotros
- No… te estoy preguntando ahora yo… ¿Quieres ser mi novio? Oficial y monógamo… solo nosotros
- Si
La respuesta de Edward fue clara y concisa, no dejaba espacio a las dudas ni a las segundas intenciones, solo reflejaba lo que me estaba respondiendo y para mi bien eso era exactamente lo que yo quería escuchar.
- ¿De verdad? – sonreí como una niña tonta y enamorada pero me importó una mierda
- Si cariño – se removió un poco más para poder acariciar mis mejillas – quiero ser tu novio y que tú seas mi novia
- ¿Pero sabes todo lo que esto implica? – lo vi rodar los ojos y bufé removiéndome un poco de su toque
- Mira Bella – suspiró – aunque no me creas, cuando te pedí que fueras mi novia no estaba jodiendo ni había sido una decisión apresura, yo lo pensé mucho y por eso me dio tanta rabia que quisieras que me hiciera pasar por tu novio porque yo quería serlo de verdad… ¡sí! – subió un poco la voz – soy un puto cabrón de mierda y lo sé pero también sé que tú me conoces así, sabes mi mierda mas oculta – se tensó un poco pero en cuanto acaricie su brazo volvió a relajarme, me sonrió y con eso supe todo lo que estaba queriéndome decir – así que eres la única aparte de James, pero juro que por mucho que lo ame como mi hermano no me follaría ni drogado, en fin, eres la única con quien quiero tener toda esta mierda formal y sentimental
- Bien – sonreí demasiado emocionada – porque yo pienso todo eso y también quiero toda esta mierda contigo
Me tiré a sus brazos para besarlo y por segunda vez nos recostamos en la cama sin ninguna intención de tener sexo, ni siquiera sentí las manos de Edward tocando mi piel, solo fueron besos algo casto o algo salvajes pero que demostraron a la perfección nuestros sentimientos, porque ¡Mierda!, yo quería a Edward como algo más que un amigo, quizás lo quería así desde antes y no hablo de lo caliente o follable que sea, hablo de toda esa mierda de tu corazón latiendo y las estúpidas mariposas en la panza, hablo del amor.
Cuando terminamos nuestra inocente sesión de besos nos levantamos para vestirnos, por supuesto que yo aun tenía que ir a mi cuarto así que después de un par de besos más pudimos despegarnos. Ya en el cuarto no estaba Alice y ahí me di cuenta de lo tarde que era, hice todo lo más rápido que pude pero aun así perdí el desayuno, quería ver con urgencia a mis amigas porque así como yo tenía mucho que contarles sabia que ellas también tendrían un par de historias, James era otro con quien quería hablar, se que la mayoría había quedado claro pero nunca esta demás un par de palabras para evitar malos entendidos.
¡Mierda!
¿Esto es ser madura?
Por supuesto que llegue tarde a clases, matemáticas ¡Puaj!, en el fondo vi a Edward pero ya estaban todos los puestos llenos y la bruja de la profesora me miraba mal así que no me quedó más que sentarme al frente, sola y callada. La puta clase fue una mierda como siempre pero terminó un poco antes haciéndola una clase bastante corta para mí, como estaba adelante salí primero y me quedé apoyada en los casilleros esperando por mi novio.
¡Mierda!
Se escucha cursi pero putamente bien.
- Hola Bells – volteé para ver a ¿Liam? No sé bien como se llamaba pero si sé que me lo había cogido hace un tiempo y que no había podido llegar al orgasmo por la estúpida charla de ese doctor sobre las enfermedad y esas cosas – estaba pensando que podríamos ir a mi cuarto… la otra vez fue tan corto que creo que no alcancé a mostrarte todo mi…
Iba a dejarlo terminar su discurso antes de mandarlo a la mierda pero alguien lo hizo antes por mí.
- Saca tus garras de mi novia antes que te meta un palo por el culo – recién ahí me di cuenta que su asquerosa garra estaba rozando mi brazo
- Yo… ¿Tu novia? – el chico miró a Edward a mi intercaladamente antes de volver a tartamudear – yo… no lo sa… sabia
- Ahora lo sabes así que mueve el culo… ¡AHORA! – se que el pobre chico se había quedado como estatua pero reaccionó enseguida ante el grito de Edward
Si mal no recordaba Liam era del equipo de Futbol Americano pero aun así había salido corriendo despavorido ante el alarido de mi novio, si, jodidos miedosos, todo el mundo le tenía miedo a mi novio.
¡Sí! mi novio. Quise alzar los puños y hacer un baile pero en vez de eso agarre a Edward por el cuello para besarlo en frente de todas las zorras que se habían juntado a nuestro alrededor para comprobar que lo que había gritado Edward no era una jodida broma de mal gusto.
No zorras, ¡Edward Cullen si es mi novio!
- ¿Escucharon zorras? – dejé los labios de mi novio porque no me aguante cuando de reojo vi a Victoria mirándonos literalmente con la boca abierta – Edward Cullen es mi novio
No aguante su sonrisa de felicidad así que volví a ponerme de puntillas para que las zorras volvieran a ver como besaba a mi novio.
Hola
Ya chicos, aca esta el capitulo.
No se olviden de pasar por mi Blog, face, twitter, etc que siempre estoy dejando cosas nuevas.
Besos, Joha!
