Chicossss! Buenas tardes, aki son las 05:57pm (lima-Peru), ! Se que posiblemente estén algo enfadados, molestos, y bueno quien sabe que mas conmigo, y lo... sieeeeennnntoooo! *llorando desconsoladamente*

Pero el tiempo no se me daba y aunque ya había tenido este capitulo completamente listo hace muchisimo tiempo nunca lo pude mandar porque mi padre me formateo la lap sin siquiera enterarme. Cuado me di cuenta ya estaba hecho y mi Nnnnnoooooooooooooooo no me resolvió nada UU!

Bueno ya aki esta el nuevo cap es super corto pero era importante tenerlo por que bueno es un punto de vista de un personaje importante.

Ella no tenía por qué molestarse.

No, no debía.

Pero ahí estaba, la furia, ese maldito remolino que se había asentado desde su estómago hasta su garganta. Y no solo eso, la duda, el dolor y el peor, el miedo; oh el maldito miedo… era aterrador todo lo que podía sentir al mismo tiempo.

Maldito fuera, maldito fuera el día en que su madre decidió abandonarla con la familia Fuwa, maldito fuera el momento en el que decidió escaparse con Sho, tratando de seguir sus malditos sueños. La muy estúpida y enamoradiza lo había hecho con los ojos cerrados. Que completa idiota había sido.

Todo era su culpa, SU culpa. Y eso la estaba matando.

Kyoko agarro su celular tan fuerte que sus nudillos se volvieron aún más blancos de lo que ya eran.

No era justo, pensaba, ella era su amiga ¡su Mejor amiga! Y el trataba de arrebatársela.

¡No era nada, nada justo!

Las lágrimas se asomaron por sus ojos pero las retuvo ¡no! Se dijo no lloraría. Ella no mostraría sus debilidades tan fácilmente. Lucharía. Oh si, lucharía para que ese bastardo se alejara de su mejor amiga, lo haría de cualquier manera. La furia seria su escudo. No dejaría que la vencieran tan fácilmente.

Kyoko suspiro y miro hacia la pista de nuevo, y luego al edificio frente a ella. Hacía mucho que no estaba por estos lugares. Desde que se fue. Nunca pensó que el mantendría este lugar… era todo un descubrimiento… todo un descubrimiento…

De pronto el celular vibro, y los pensamientos de Kyoko fueron cortados. ¿Quién la llamaría tan temprano? ¡Por dios la habían hecho saltar del susto! Caray…

-¡caray! – soltó asombrada Kyoko. El perfil de Tsuruga-san la saludaba desde la pantalla de su nuevo Nokia informándole quien la llamaba.

Un sutil rubor llego a sus mejillas desde ninguna parte. Debía dejar de reaccionar así cada vez que el la llamaba.

Kyoko pego el celular a su ojera y con su otra mano libre se dio unas suaves cachetadas para despertarse del asombro y prepararse para contestar el maldito teléfono que no dejaba de vibrar.

-Ho-hola? – ¡maldición! Titubeo. Y ¿porque su celular seguía vibrando cuando ya había contestado?

-hola? Kyoko? ¡Buenos días! – ah mierda era su mano la que temblaba.

-Tr-Ren-san ¿buenos días? – saludo Kyoko, comenzando a centrarse en relajarse poco a poco. El sonido de la voz de Ren tan temprano era algo… refrescante, pensó, ¡si refrescante!

-¿estas ocupada ahora? – pregunto, como siempre Ren tan educado y considerado, Kyoko casi se atraganta con un suspiro.

-n-no… para nada… yo… - ¡por dios! - no hacía nada.

¡Genial! Ahora pensaría que era una holgazana.

-oh! Bueno pues acabo de salir de una reunión con el Jefe…

-ohhh – Kyoko aún no entendía de que venía eso, así que espero.

-me conto que trataste de postular para el papel que ya estaban ofreciéndole a Kotonami-san…

-ohhh- bien, ahora si entendía de que venía esto. Y estaba jodida rayos! Ren se había enterado que postulo para el video con Bastar-Sho, que habían comenzado a ofrecer a Mouko-san. Un escalofríos recorrió su espalda.

Kyoko sabía que Ren desaprobaba el hecho de que ella y Sho trabajaran juntos. Él decía que nunca sacaba algo bueno de eso. Y en parte tenía razón, cada vez, después de que trabajaba con ese idiota, la hacía sentirse sucia, de algún modo usar algo que le gustaba – que era la actuación – para enfrentarlo se sentía horrible.

Pero aunque Ren tenía razón en todo esto, sería mucho mejor que ella trabajara con él a que contaminara a Mouko-san con su presencia.

No lo permitiría, así que se armó de valor…

-si- dijo Kyoko tan bajo que de algún modo creyó que Ren no la escucho.

Hubo un corto e incómodo silencio en el que Kyoko pensó en repetir su respuesta pero Ren le respondió.

-¿Kotonami-san lo sabe? – Pregunto Ren seriamente…

-no, pero supongo que se enterara – Kyoko oyó una suave maldición por parte de Ren.

Maldita sea, odiaba defraudar a su sempai, pero también odiaba a ese Sho-tardo. Así que, como en la guerra y la amistad todo se valia. Ella pelearía con garras y gritos.

-ella no está en peligro Kyoko – dijo él.

Usted no lo sabe, no ha visto la maldita mirada de Sho sobre Mouko-san. Kyoko si lo noto esa vez que los espero en el departamento de este, había notado la posesiva mirada del bastardo en ella en todo el maldito momento. Y era, de algún modo, aterrador.

-Kyoko – la llamo Ren, despertándola de sus pensamientos.

-aquí estoy – dijo, luego se aclaró la garganta – y lo sé, pero tengo que hacerlo, tengo que protegerla de él, yo…

-ellos no han cambiado nada Kyoko – la interrumpió Ren – aun quieren a Kanae.

Kyoko sintió que el miedo se apoderaba de su cuerpo, y agradeció el hecho de tener cerca una pared. Trato de no maldecir sin ningún excito.

-puedo hacerlos cambiar de opinión, dijo tratando de darse ánimos, haría lo que sea para…

-conozco al director, hoy estuvo en la reunión, esta como que cautivado con ella. Dice que no la cambiara. Es su "indicada" para el trabajo.

Kyoko se oyó soltar otra maldición y levanto la mirada ante el sonido de un auto al pasar.

-Y-yo, yo estoy segura que podre… - trato de darse ánimos Kyoko, pero sabía que no había forma, los "indicados" para los directores eran la musa de su trabajo, y sería muy difícil hacer que el director cambiara de opinión.

Oyó un suspiro al otro lado del celular y luego Ren hablo

-ella sabe cómo cuidarse Kyoko.

Sí, pero al permitirlo, al permitir esto, le daba a Sho una oportunidad para lastimarla..

-es fuerte, no la lastimara – Kyoko se asombró ante el comentario y luego entendió que había dicho sus pensamientos en voz alta.

-lo se…- aunque la duda se mostraba hasta en su voz. Un aplastante silencio se apodero de los dos – … no quiero perderla – se oyó decir con la voz casi rota.

-no lo harás – le dijo Ren con tanta convicción que empezó a creerlo – tu solo cumple con advertirle, es inteligente sabrá esquivarlo y aun así hacer un buen trabajo.

Y de pronto Kyoko lo entendió antes había sido distinto. Una mejor amiga nunca había podido ser posible, con Sho en el medio, todas la odiaban por el simple hecho de vivir con él.

Y ella nunca había podido conseguir una de verdad porque solo le importaba "cuidar-de-sho-chan-todo-el-maldito-tiempo" así que, si, era distinto.

-lo es- se oyó decir.

Era verdad Kanae no era ninguna tonta y la conocía, a ella, a la verdadera Kyoko. Además, cuando estuvo con ellos, nunca vio nada raro en Mouko-san, más bien parecía incomoda por el hecho de quedarse ahí.

Cuando conversaron ella dejo bien en claro sus razones, no pondría ni a su familia ni a sus amigos en peligro. La decisión que estaba tomando de quedarse en el departamento de Sho no le gustaba nada, pero tenía que admitir que era una buena así que no había de otra.

Kyoko había querido llorar en ese momento ¿dejarla con el? No, ni hablar. Le había rogado, suplicado, implorado que se fuera con ella. Que importaba un maldito acosador, Bastard-sho era el peligro aquí, pero Kanae se había negado.

-"no te pondré en peligro ¿entiendes?, ya tengo suficiente con mi familia y Chiori en la mira, no te agregare a la lista – había dicho completamente seria.

Kyoko no pudo decir más a eso. La determinación de Mouko-san se había mostrado y no cambiaría de idea. Sabía que la protegía, y estaba tan emocionada por ser una protegida de ella que también cedió.

-Kyoko ella va a estar bien – volvió a decir Ren. Regresándola al aquí y ahora.

Kyoko levanto la mirada ante la llegada de un auto al edificio al que había estado observando, el auto se estaciono y su motor dejo de sonar, segundos después, una hermosa mujer salió del auto, con dos cafés de Starbucks en las manos, era Shouko-san, seguida de ella, Chiori-chan salió, también con dos cafés, Kyoko las vio conversar y luego a Chiori tomar un sorbo de uno de ellos. Y mientras las dos seguían conversando Kyoko vio salir a alguien más del auto… un pri- pri- príncipe…?

Era un príncipe… ¿Cómo…? ¿qu…?

-¿Kyoko? – era Ren

-lo siento – se disculpó Kyoko – y lo sé, tiene razón ella va a estar bien…

O eso esperaba, mientras Kyoko terminaba su conversación con Ren y se despedía. Muy dentro de ella lo sabía, sabía que si Kanae en algún momento bajaba la guardia ella no sería la del problema.

Porque no habría problema, si veía que Kanae simplemente soltaba una pequeña mueca de dolor por causa de Sho, no habría dudas, ni miedos, simplemente lo mataría.

Yyyyyyy? Les gusto? Esta bien? Esta mal? Arggggg! Estoy nerviosaaaa a mas no poder, tiene idea de lo que es representar a Kyoko? Pucha me descuadre pero lo hice oo! En los prox caps vienen Sho y Kanae y un personaje mas que siempre e querido poner en esta historia lo mas rápido posible hehe :P bueno ya mi voish cuídense y porfa mis Rvws del cada dia no lo olviden!