Plan de Acción
Bella POV:
Estaba sola y aburrida en casa. Charlie estaba en la comisaría, Alice estaba de viaje con su familia en pleno. Y Jacob, quien hubiera podido ser mi única salvación al tedio, estaba participando en ciertos rituales en la Push a los que yo no podía asistir. Así que estaba en mi habitación frente a la ventana, hojeando Cumbres Borrascosas, cuando de pronto se estacionó frente a la casa de los Cullen un flamante auto descapotable rojo. Donde viajaban dos muchachos rubios, dignos de la portada de una revista.
El coche era algo impresionante, incluso para mí que poco sé del asunto, algo que rara vez veías en Forks (a excepción de los que conducían mis vecinos, por supuesto), pero lo era más la hermosa chica que se bajó de él, quien presumo tendría mi edad a lo sumo, era rubia, esbelta, espectacular. ¿He dicho ya que era hermosa? Pues tal vez me esté quedando corta.
En cuanto se bajó del coche vi que era escultural. Tenía una figura preciosa, del tipo supermodelo, con el que todas las chicas pierden buena parte de su autoestima sólo por estar cerca. Su pelo rubio caía en cascada hasta la mitad de la espalda e iba ataviada de blanco, lo que le daba un aire sobrenatural. Mientras que en el auto permanecía el joven, quien por lo que podía apreciar desde mi ventana, tenía la misma elegancia y distinción que la chica.
Se acercó e inspeccionó la puerta de mis vecinos, yo la observaba con más curiosidad de la que permitía la buena educación. Por lo que me puse toda colorada cuando volteó y miro en mi dirección con prepotencia y una evidente carga de superioridad. Apenas mantuvo su fría mirada sobre mí dos segundos, pero fue suficiente para que se me helara la sangre en las venas. Luego con toda la gracia de la que fue capaz volvió al coche, junto al Adonis que la acompañaba, quien volteó también a verme, pero con una expresión totalmente distinta, saludándome con la mano y con una sonrisa dulce. Súbitamente desapareció la aprensión que la chica me había hecho sentir, reemplazada por una calma que no era de este mundo y un sentimiento de confianza hacia esa pareja que veía por primera vez.
—¿Necesitan ayuda? — Pregunté sin meditarlo.
—Sí. — Contestó el muchacho. No sé si movida por mi curiosidad o por el aburrimiento decidí bajar y ayudarles.
—En un minuto bajo…
Jasper POV:
Habíamos hecho una larga travesía desde Italia, primero esperamos que los Cullen fueran a por sus cosas en el hotel, pero no lo hicieron, con el peligro de la Guardia Real hubiese sido enviada tras nosotros y con sus pertenencias decidimos venir a su casa, en Forks, un pueblecito ubicado en la península de Olympic, al noroeste del Estado de Washington.
Al llegar a Seattle, Rosalie se empeñó en alquilar un BMW M3 Convertible, en un discreto color rojo, nótese mi sarcasmo. Y ahora por fin hemos encontrado la casa en cuestión, pero estaba vacía. Rosalie estaba impaciente, enojada. Tanto que casi fulmina con la mirada a una chica que nos observaba desde la casa del frente. Tratando de aprovechar la única oportunidad que se nos presentaba para saber de la suerte de Alice y Emmett, descargué sobre mi hermana toneladas de calma, y saludé con la mano a la desconocida.
—No lo arruines, Rosalie. — Murmuré de tal forma que sólo ella me escuchara, e hice que la chica de la ventana se sintiera segura y confiara en nosotros. Segundos después nos dijo:
—¿Necesitan ayuda?
—Sí. — repliqué de inmediato con una sonrisa en mis labios.
—En un minuto bajo…
—No lo arruines, Rosalie. — Repetí con vehemencia, bajándome del coche y sentándome despreocupadamente sobre el capó. Pero por la actitud de mi hermana noté que no tenía intenciones de ser amable con nadie, salvo con Emmett. Se paró con cara de pocos amigos junto al auto, como urgiéndome para que nos fuéramos de allí. Cuando la chica llegó nos saludó con naturalidad, sin atisbo de miedo. Confiado por eso decidí pedirle algunas indicaciones sobre los Cullen.
—¡Hola! Me llamo Bella. ¿A quién buscan?
—Hola, soy Jasper, y ella es mi hermana Rosalie. Estamos buscando a los hermanos Cullen.
—La familia está de viaje. Según sé deben volver mañana.
—¿No has sabido de ellos últimamente?
—No. ¿Es algo urgente?
—Sí, realmente los conocimos durante sus vacaciones. Y nos ofrecieron hospedaje por unos días. Pero perdimos su rastro en Italia y pensamos que ya estarían de vuelta.
Tenía que tejer muy bien la trama de esta historia para que la muchacha colaborara con nosotros. Sin contar con la ayuda de Rosalie que seguía enfurruñada recostada al carro del lado del conductor. Algunas veces, tal como ahora, detestaba cuando se ponía en plan de niña mimada.
Aro POV:
Mientras observaba los trabajos que realizaban en la galería este, por donde los Cullen habían escapado, entró Demetri a la habitación con buenas noticias.
—Están en Grecia, señor. Con sus padres. Y por lo que veo no tardarán mucho tiempo allí, parten hacia América mañana a primera hora.
—Perfecto, Demetri. Buen trabajo. Quiero que se prepare todo para irnos a Grecia. Los interceptaremos en el aeropuerto. — Detrás de Demetri venía Marco, quien con su habitual sonrisa autosuficiente me dio su punto de vista al respecto.
—Si fueron primero con sus padres es porque su relación es muy fuerte, lo cual podemos aprovechar, hermano mío. Chantajeémoslos. Ellos no permitirán que nada les ocurra a sus padres.
