Hola! Cómo están? Espero que bien :)

Aquí vengo con un nuevo capi, que ya es el XXV!^^

Jajaja! Parece que sorprendí a la mayoría con lo de Matsuri, aunque también hay gente que lo sospechaba, todo hay que decirlo :P

Ahora veremos cómo reacciona y responde Sakura ante su confesión!

Muchas gracias por todos los reviews!

Disfruten leyendo!^^

**..**

Capítulo XXV: Dolor

En ese momento, creí entenderlo todo.

El por qué Matsuri se alejó de mí. El por qué se metía conmigo, al igual que los otros niños. El por qué, aun así, era buena conmigo, a pesar del tiempo transcurrido.

Porque seguía importándole. Y, precisamente por eso, hizo lo que hizo. Y también, para protegerse ella y ocultar lo que sentía. Porque las personas son muy crueles. Porque los niño son muy crueles.

Igual que se reían de mí por no poder hacer lo mismo que los demás debido a mi enfermedad, tal vez se rieran o no les gustara que a Matsuri, que era una chica, le gustara otra chica. Pero, ¿acaso eso importaba? Es más, ¿qué les importaba a ellos de quién se enamorara ella? No era asunto suyo… Aunque sí mío, porque era su amiga, y…

"-…Porque estoy enamorada de ti."

…y porque yo era la que le gustaba.

El silencio se había instalado entre nosotras después de lo dicho por Matsuri, después de confesión.

Aún se podía escuchar la campana que indicaba el final y el inicio de una clase, y, con ello, también escuchaba de fondo pasos, voces, de los alumnos que cambiaban de clase, o que salían para ir al patio a hacer gimnasia, o para aprovechar a hablar con amigos de la misma o distinta clase ahora que no había ningún profesor.

-Matsuri…-empecé a decir, viendo en su rostro el sufrimiento, el dolor, y…el arrepentimiento, como si deseara no habérmelo dicho nunca-Matsuri, escucha, yo…

-Ugh… ¿Lo has escuchado?

-Sí, sí, me parece muy fuerte.

-Increíble, ¿no crees?

-Bueno, Matsuri siempre ha sido un poco… ¿Cómo decirlo? Marimacho.

-Ya, pero, ¿de ahí a que le molen las tías…?

Fulminé con la mirada al pequeño grupo de estudiantes que se congregaban a nuestro alrededor y, al parecer, sin ser yo consciente de ello, y tampoco Matsuri, habían escuchado, por lo menos, lo último dicho de nuestra conversación.

Y les maldije a todos.

Y, para colmo, entre ellos, estaba Karin, que parecía disfrutar con la cara angustiosa de Matsuri, la que se suponía que era su amiga.

Sentí cómo la furia se encendía dentro de mí.

-¡Callaos!-les increpé-¡Callaos, callaos, callaos!

"-Sakura está enferma.

-¿Enferma? ¡Enferma!

-Mira, mira, está muy delgada.

-Es muy blanca.

-No puede jugar con nosotros.

-Pues lo mejor será dejarla sola.

Me tapé los oídos con las manos.

-…Callaos…"

-¡No sé por qué demonios tenéis que decir esas cosas!-exclamaba, indignada y dolida a partes iguales-¡Esto no va con vosotros! ¿¡Qué derecho tenéis a hablar de esa forma!? ¿¡Eh!? ¿¡Quiénes os habéis creído que sois!?

No recordaba la última vez que me había sentido así y había gritado de esa manera. Pero no importaba. Miraba enfadada a aquellas personas, que me miraban como si me hubiera vuelto loca; otros, simplemente, se reían de mí.

-Pero mira cómo se ha puesto la niña…

-Bueno, es que Sakura Haruno siempre fue un poco rarita…

-Sí, muy rara.

-Tal vez es que a ella también le va este rollo…

"¡Callaos!"

Cogí a Matsuri de la muñeca.

-Vámonos de aquí, Matsuri.

Ella no dijo nada, pareciendo estar en estado de shock, y me dejó arrastrarla lejos de aquellos buitres prejuiciosos.

Seguramente la siguiente clase ya estaba empezando, pero en ese momento me dio exactamente igual. Un cúmulo de emociones borboteaba en mi interior, haciendo que me doliera el pecho.

"Tengo que calmarme"

En cuanto encontré un aula vacía, nos metimos ahí. Cerré la puerta y solté a Matsuri, que parecía desorientada, y sabía por qué. Porque su mayor miedo se había hecho realidad: que las personas supieran que le gustaban las chicas y la juzgaran por eso.

Y yo no soportaba verla así.

-Matsuri…

Se llevó las manos al rostro.

-Lo siento… Lo siento mucho, esto… Yo nunca quise… Yo…

Me acerqué a ella y le retiré las manos de la cara y vi que estaba controlando las ganas que tenía de llorar.

Era la primera vez que veía a la Matsuri débil, y debo decir que me impresionó. Desde siempre, ella había sido la fuerte de las dos, y en cambio, ahora…

-Matsuri-empecé a decir-Escúchame, por favor-me miró-No hagas caso de nada de lo que puedan decirte, ¿de acuerdo? No debe afectarte, Matsuri. No te conocen.

-P-pero… Karin y las demás…

Me mordí el labio inferior.

-Si te juzgan de esa manera, Matsuri, me temo que es porque realmente no son tus amigas.

Guardó silencio por unos segundos.

-Entonces… ¿No…no te doy asco ni nada parecido…?

Me alarmé.

-Por dios, ¿cómo ibas a darme asco, Matsuri?

-…Porque parece que a los demás sí-murmuró.

-Ellos no pueden decidir qué tipo de persona que eres por algo como esto. No me parece bien que lo hagan-añadí-Pero, sinceramente, no entiendo por qué reaccionan de esa manera…

No dijo nada tampoco esta vez.

-Matsuri-la obligué a mirarme-Respecto a lo que me has dicho…-sonreí-Me hace muy feliz, más que nada por saber la razón de por qué actuaste de esa manera durante estos años. Pero…-me sonrojé-Lo siento. Yo… Eh… Ya tengo a alguien que me gusta…

"Aunque yo a él parezca no importarle"

-Y… Sé que tal vez no te sea suficiente, pero, me gustaría que volviéramos a ser amigas. Yo… Siempre te he considerado mi mejor amiga, Matsuri.

Esperé su respuesta. Y temí que, después de haber visto cómo habían reaccionado muchos compañeros de clase, y que yo la había rechazado, no quisiera tener nada que ver conmigo… Pero entonces, con una pequeña sonrisa y con los ojos llorosos, me dijo:

-Gracias. Me…me encantaría.

Y después de tanto tiempo, a pesar de todo, supe que había recuperado a mi mejor amiga. O tal vez solo a parte de ella… El resto, hacía sido pisoteado por los demás.

*.*.*

Cuando llamé a la puerta de mi aula, sabía que, por lo menos, ya llevarían veinte minutos de clase, pero ya nada podía hacer. No me preocupaba en exceso. Lo que sí me preocupaba es que Matsuri iba a estar sola en su clase contra todos aquellos murmullos sobre su sexualidad…

Me abrieron la puerta.

-Oh, señorita Haruno-dijo el profesor-Se habrá usted dado cuenta que ha faltado a los primeros veinticinco minutos de clase, ¿verdad?

-Sí.

-¿Y a qué se debe?

Por cómo la clase parecía estar conteniendo el aliento, sabía que la noticia de lo que había pasado entre Matsuri y yo, aunque no lo último de lo que hablamos, había corrido cual pólvora.

Intenté sonar convincente para el profesor y que me dejara pasar a clase sin hacer más preguntas. O, en caso de que no le gustara lo que oía, no me importaba esperar en el pasillo a que terminara la clase.

-Tenía asuntos que atender-respondí.

Escuché risitas y, contrariamente a lo que habría hecho hace unos días, que sería pasar desapercibida y obviar aquellas cosas, fulminé con la mirada a Karin y su séquito.

El profesor se me quedó mirando, como esperando que le diera una mejor explicación que no pensaba darle. Al final optó por suspirar, cansado, y dejarme sentarme en mi sitio para dar lo que quedaba de su clase.

Los cuchicheos me martilleaban, pero decidí ignorarlos.

-Sakura, ¿todo bien?-mis amigos me miraban con preocupación.

-Sí. ¿Por qué?

-Mm…-A Ino se la veía incómoda-Porque se comenta que Matsuri, de la clase de al lado, y tú, tenéis algo así como un rollo… Ya sabes, que sois más que amigas o algo así…

Enarqué una ceja y volví a centrar mi atención en coger apuntes, y en cambiar el portaminas de mano, ya que mi brazo herido seguía dándome problemas.

-Que digan lo que quieran-sentencié.

"Ya estoy harta de estas cosas"

Cuando terminó esa clase, era la hora del almuerzo.

Mientras me dirigía al patio para comer con mis amigos, estos parecían querer formar un escudo humano que me protegiera de todo lo que decían los demás, y de los dedos que me señalaban. Como si eso fuera posible.

Debo decir que, la frase que más me gustaba era: "¡Se ha vuelto loca! Empezó a gritar en medio del pasillo".

Yo, gritando. No era algo a lo que estuviera acostumbrada, y me gustó. No sabía que se pudiera canalizar la rabia de ese modo. Y era un alivio.

Nos sentamos en el lugar de siempre a comer.

-Es increíble el revuelo que se ha montado, ¿no creéis?-comentó Ino.

-Sin duda. Pero a la gente le encanta chismorrear sobre cualquier cosa, ya sabes…-añadió Naruto.

-Ya, pero sin duda es chocante…

Vislumbré a Matsuri en un lugar apartado del patio. Estaba comiendo sola.

Cogí mis cosas y me levanté.

-Sakura, ¿a dónde vas?-me preguntó Kiba.

-A comer con Matsuri.

-¿Qué?-parecían confusos-¿Por qué? Además, sabes que si haces eso darás más pie a los rumores, ¿verdad?

-Está comiendo sola-me limité a decir y me alejé de allí, suponiendo (tal vez esperando) que mis amigos lo entenderían.

Me senté a su lado en el suave césped. Me miró sorprendida. Luego, miró a lo lejos, donde se encontraban mis amigos.

-Pero… ¿No estabas comiendo con ellos?

-También quería comer contigo-dije-¿Te vienes a comer conmigo y con ellos?

-N-no…

-Entonces me quedo contigo.

No lo dijo, pero estaba complacida y agradecida. Comimos la mayor parte del tiempo en silencio, pero, en un momento dado, alguien más se sentó con nosotras.

-Hola-sonrió-Soy Hinata. ¿Puedo comer con vosotras?

Matsuri parecía muy desconcertada, pero asintió con la cabeza, tímida.

Miré a Hinata.

-No me parece bien que dejen a alguien solo únicamente porque no le entiendan.

Sonreí.

Al rato, se nos unió Naruto.

-¡Hola!-exclamó, con su cara bobalicona y una sonrisa en el rostro-La que has liado esta mañana, ¿eh?-dijo, sentándose al lado de Hinata, refiriéndose a Matsuri con lo dicho.

-Mm… Supongo-murmuró Matsuri, más confundida que otra cosa, con el hecho de que hubiera personas que no la juzgaran y quisieran estar a su lado.

Al final, todos los demás terminaron por venir también. Nadie parecía incómodo con la situación. Bueno, tal vez Ino, y me pregunté por qué.

Cuando terminó la hora del almuerzo, nos despedimos de Matsuri, que nos agradeció el simple hecho de haber comido con ella, aunque se preguntaba por qué.

-Es que eres mi amiga-respondí.

Naruto me echó un brazo por encima.

-Y los amigos de Sakura-chan, también son amigos nuestros.

Matsuri sonrió.

Caminamos hacia nuestra clase.

-No me puedo creer que Karin la haya dejado de lado, así por las buenas-comentó entonces Hinata, que parecía no concebir tal maldad.

-Hmp. Eso es porque Karin es una zorra-dijo Ino en tono áspero.

La miré, un tanto sorprendida. Era la primera vez que veía a Ino insultarla tan abiertamente. Creo.

-No es precisamente una buena persona-dije-Pero tanto como para llamarla…

-Es una puta-convino Ino.

Y por su expresión y el tono de su voz, supe que había algo más.

-¿Por qué lo dices?

La mirada de Ino pareció oscurecerse. Se acercó a mí, para ser la única en oírlo. De todas formas, la conversación había quedado para las dos, los demás hablaban de otras cosas mientras andábamos hacia clase. Nos habíamos quedado un poco más rezagadas, lo cual agradecía, porque no era algo que Ino quisiera contar a todo el mundo.

-¿Recuerdas…lo que te dije…sobre mi pasado?-me susurró.

Asentí lentamente con la cabeza.

Ino era hija de una prostituta, y, al negarse a hacer lo mismo que su madre, y a una edad temprana, incluso, huyó de allí, y fue acogida en el orfanato, como todos los demás.

Recuerdo su dolor y sus palabras.

"-Es virgen.

Fue lo último que le escuché decir a mi madre cuando se fue y me dejó con aquel hombre en aquella habitación.

En ese momento, deseé con todas mis fuerzas ser aquella niña de siete años que observaba con ojos sorprendidos y llorosos a su madre acostándose con un hombre que ni conocía por dinero.

Habría deseado una y mil veces aquello, antes que tener que acostarme con un hombre que ni conocía por dinero".

Sabía el dolor que le producía aquello, entonces, ¿por qué sacarlo a colación?

-¿Y recuerdas lo que te dije sobre mi nombre?

-Mm…-hice memoria.

"-Bueno, dentro de lo que cabe, mi madre me dio un techo y comida, y, teniendo en cuenta su modo de vida, no podía quejarme, o al menos intentaba pensar así para no odiarla. ¿Sabes?-me miró con tristeza-¡Ni siquiera ella me puso mi nombre!-soltó una carcajada-Creo que fue una de sus amigas… y a mi madre le dio exactamente igual."

-Te lo puso… Una de las amigas de tu madre, ¿no?

Ino esbozó una sonrisa tan triste que me partió el corazón.

-Esa mujer… Era la madre de Karin.

Parpadeé confusa, mientras lo que me había dicho se hacía un hueco en mi cabeza.

-Entonces… Karin…

-Es igual que yo. Nació como hija de prostituta, y ha sido una prostituta-sentenció.

-No. Tú no eres así. Te obligaron.

"-Aquel día, dejé de ser una niña, a la fuerza. Ya no soy "pura", Sakura, como tú, no puedo seguir siendo una niña después de algo así. Desde entonces, podría decirse que odio o me dan asco los hombres."

-Y después, huiste-añadí.

"-Por suerte, conseguí salir de allí con algo de dinero que le robé a mi madre y huí lo más lejos que pude, y entonces, tras mucho deambular, dormir en la calle, encontré este orfanato-sonrió levemente.-Ahora, este es mi hogar…"

-¿Sabes?-continuó-Karin… Fue mi primera amiga. En realidad-me susurró-Es un año mayor que nosotras, pero, al igual que con los apellidos falsos, Tsunade decidió matricular a Karin aquí con la misma edad que nosotros, para que así le fuera más fácil adaptarse.

-Ajá… Pero, ella llegó hará cosa más de un año al orfanato, ¿no?

-Pues hasta entonces, ya sabes qué tipo de vida tenía-bufó-Ella aceptó ese estilo de vida, hasta que al parecer, se cansó. Y encontró lo mismo que yo al salir de allí y correr y correr: el Orfanato Konoha.

-Vaya…

No tenía ni idea.

Siempre me había parecido que Karin era más madura, y ahora sabía que no era solo porque tuviera un año más que nosotras, sino porque… Bueno, estaba acostumbrada a otras "cosas". Supongo que por eso era tan "insinuante" y estaba acostumbrada a tratar a los hombres de esa manera.

-Sí. No pierde la oportunidad de acostarse con un hombre en cuanto puede. Recuerdo que no tardó mucho en hacerlo con Sasuke cuando llegó al orfana…-se cortó; me miró preocupada, pero luego quiso hacer como si no importara-Mm… Bueno, lo habrías sabido tarde o temprano.-yo seguí callada-Vamos, que todos ya han entrado en clase-y se zanjó el tema.

Aún cuando la clase ya llevaba varios minutos a su espalda, yo seguía pensando en ello, cual estúpida.

"Sasuke y Karin se han acostado"

Tal vez no debería sorprenderme, teniendo en cuenta el tiempo que había pasado desde que Sasuke y yo…nos separamos. Y también, por el modo en que Karin se pegaba a él, como si fuera…su novia. Y tal vez lo fuera.

Tal vez no debería sorprenderme, pero eso no quitaba que me doliera.

"Dolor"

Lo más íntimo que recuerdo de haber hecho con Sasuke, aparte de los besos y las caricias, fue compartir cama aquella noche tras el funeral de su padre. Por aquel entonces, teníamos trece años, y tan solo nos besamos y abrazamos y dormimos con las manos entrelazadas. Nada más, pero fue como si el uno hubiera entrado en el corazón del otro. Me pareció algo…mágico, e íntimo a la vez. Aunque a estas alturas, con dieciséis para diecisiete años, lo de íntimo va mucho más allá de eso…

Quitando las miradas y algunos comentarios, a los que ya debería estar acostumbrada (la gente juzga sin saber, o quizá por miedo), el resto del día pasó como uno más. Lo único, que el brazo, y por tanto también la mano, donde había sido herida me seguía molestando.

Me despedí de todos, y fui a ver si Matsuri estaba en su clase. Se la vio esperanzada por el hecho de que pudiéramos volver a casa juntas, pero la dije que solo venía a ver si se encontraba bien, porque yo aún tenía club de lectura.

-Oh…-parecía un poco desilusionada.

-Lo siento-dije.

-No, nada. Yo también querría meterme en algún club, pero, ahora… Lo veo un poco difícil.

-No desistas.

Sonrió.

-Por cierto… ¿Lo saben tus padres?-pregunté con cautela.

Su sonrisa en esta ocasión fue triste.

-No-musitó-Y espero encontrar el momento adecuado para decírselo. Esto… No es algo fácil de decir para mí. ¿Lo entiendes?

-Claro. Y si necesitas algo, dímelo, por favor.

-Gracias, Sakura.

Nos despedimos y me dirigí a la biblioteca, donde ya me esperaba Sasori, en la mesa de siempre. Sonrió al verme.

-Hola, Sasori-senpai-saludé, sentándome frente a él.

-Hola-respondió al saludo-Por cierto, ¿estás bien?

Terminé de sacar mis deberes y los libros a los que pensaba echar un vistazo.

-Sí, ¿por?

-Porque… He oído que ha habido mucho revuelo esta mañana entre los de primero. Y… Siempre has sido susceptible a los rumores, por eso temía que estuvieras incómoda o algo…

Sonreí al ver su preocupación.

-Estoy bien, pero, gracias por preguntar, senpai.

Me devolvió la sonrisa, y cada uno se enfrascó en lo suyo, aunque, por mi parte, en ocasiones tenía que preguntarle por alguna duda. Realmente, Sasori era de mucha ayuda. De no ser por él, llevaría el curso mucho peor, y, seguramente, mis padres habrían querido contratar a algún tutor…

-Oh, Sakura, lo siento, tengo que irme un poco antes hoy-empezó a recoger.

-¿Mm? ¿Y eso?

-Le prometí a Temari que la acompañaría para hacer algo de papeleo en el hospital, referente a Gaara…

"Gaara…"

-Claro. No pasa nada. Puedo terminar esto sola.

-Me alegro-sonrió-Nos vemos mañana.

-Sí, hasta mañana.

Y salió de la biblioteca, dejándome sola en aquella inmensa estancia. Con lo útiles que son los libros, me resultaba fascinante, en el peor sentido de la palabra, que nadie viniera a consultarlos, o simplemente venir a estudiar aquí.

El silencio era embriagador. Solo me escuchaba a mí (mi respiración, mis latidos) y el rasgar del lápiz contra el papel.

Me hizo recordar los días que pasaba sola en casa, cuando no podía ir al colegio, cuando papá y mamá estaban fuera trabajando. Sola.

"Sola…"

Pero ahora, la sensación era diferente. Un poco de esta tranquilidad, la aceptaba gustosa, porque ahora mi vida estaba llena de palabras, ruidos y sobresaltos.

Tenía que terminar aquellos ejercicios de química y, cuando terminara, debía ir directamente a casa… Y mañana, espero que venga Tenten a clase, porque tengo que comentarla lo del trabajo…

Escuché la puerta de la biblioteca abrirse.

-¿Te has olvidado algo-empecé a decir, alzando la vista del cuaderno-Sasori-sen…?

Me callé al ver que quien había entrado en la estancia era Sasuke, que cerró las puertas tras de sí.

No dijo nada, y yo tampoco. Nos miramos por unos instantes.

Se encaminó a la mesa donde estaba y se sentó frente a mí, donde minutos atrás había estado Sasori. No podían compararse entre sí la persona que había estado sentada allí antes y la persona que estaba sentada ahí en ese momento.

Permaneció callado, y entendí que quería que terminara lo que estaba haciendo. Cuando lo hice, cerré el cuaderno y guardé todos los utensilios en el estuche, dándoselo a entender.

Alcé la vista para mirarle. Él ya me estaba mirando.

Me pregunté si me diría algo referente a lo de Matsuri, pero tal vez no fuera así.

-Sakura…-empezó a decir, con voz pausada, melancólica.-Verás… Como ya te dije… Necesito hablar contigo…-sus ojos angustiados se encontraron con los míos.

"-Necesito hablar contigo."

-Es importante-insistió-Creo que ya he perdido demasiado tiempo con esto…

Entonces, supe que el momento había llegado.

Tuve ese tipo de sensación que se tiene cuando uno sabe que algo grande se acerca, sea malo o bueno, pero aun así sabes que no puedes evitarlo, solo esperarlo y esperar poder aceptarlo. Aunque tal vez solo cause dolor.

Y me pregunté, inocentemente, si lo que pudiera decirme ya no me haría más daño.

**..**

Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!

Hay personas crueles, queramos o no V.V Pero por suerte Matsuri cuenta con Sakura, y también con sus amigos. Puede que Sakura la haya rechazado, pero vuelven a ser amigas!^^

Espero que en este capi se haya notado un poco el cómo Sakura va cambiando poco a poco su actitud… Y eso se debe en gran parte al ataque que sufrió, lo cual parece que le está dejando secuelas en el brazo…

Ahora sabemos el pasado de Karin… y el por qué está en el Orfanato Konoha, y recordamos también un poco el pasado de Ino, el cual se sabe en "Los Chicos del Orfanato". Y también se sabe…que Karin y Sasuke se han acostado V.V

Y ahora, ha llegado el momento en que, por fin, Sasuke y Sakura hablarán, y por dios, esperemos que pase realmente algo, y no vuelvan a dejar todo en el aire! XD Que dejen las cosas claras, sea de un modo u otro, pero que lo hagan XD

Así, si quieren saber más, den golosinas (es decir, reviews XD) a esta joven autora y a su historia para animarla a escribir, e impedir que el calor veraniego le fría las neuronas :P

Como siempre, muchas gracias por leer y comentar!

Bye~!^^