CAPITULO 24
(Pov Blasco)
Ese paseo me había relajado, estaba bien, me encontraba bien y hacía tiempo que no estaba así.
Devora y yo entramos en casa y la cena está preparada así que nos sentamos y nos pusimos a comer.
Por primera vez en mucho tiempo comí lo que el mayordomo sirvió sin rechistar.
Cuando todo acabó me levanté y ella hizo lo mismo, los dos fuimos a la planta superior y ella se desnudó y se metió en la cama.
-¿No tienes frío?-.
Me fijé en que no estaba la chimenea encendida, ella negó y me miró.
-Estoy bien, ven conmigo a la cama...-.
Me quité la ropa y entré, mierda estaba tenso en este momento.
Ella acarició el pelo de mi barba.
-Te verías mucho mejor si te la quitases-.
La miré fijo por un largo tiempo y hablé.
-Yo...-.
"Original hijo de puta... muy original"-.
-Así podría besarte en la cara sin ese molesto pelo-.
-Lo pensaré-.
Ella sonrió y me abrazó.
Todo estaba en silencio y tranquilo hasta que la escuché hablar.
-Nunca he dormido con un hombre-.
-¿Cómo?-.
-No he dormido en la misma cama de un hombre-.
-Tú estuviste casada-.
-Eso no se puede llamar estar casada, más bien ser esclava sexual de alguien-.
Un gruñido se filtró por entre mis dientes y ella me abrazó todavía más.
-Ahora estoy bien contigo Blasco-.
-¿Estás segura de eso?-.
-Si... no he estado tan segura de algo-.
(Pov Devora)
-¿Tú has dormido con muchas mujeres?- pregunté en voz baja-.
-No-.
-¿Porque?-.
-Mis relaciones no han ido más allá del sexo duro-.
Me mordí la lengua para no hablar... pero no pude contenerme.
-¿Te gustó con ellas?-.
-El sexo es sexo Casannova-.
-Entiendo-.
-No hay compromiso en el sexo, es solo... una función, algo que se hace para evadirse de algo que te pesa-.
-¿El qué?-.
-¿El que que?-.
-El que te pesa...-.
-Verás mi vida no ha sido un camino de rosas... y el sexo fue un descubrimiento para mi desde muy joven, siempre he sido especifico con las mujeres que elegía, torturaba y después tenía sexo con ellas, nada más-.
-¿Las matabas?-.
-Sí, eran débiles... no aguantaban mis juegos de tortura-.
-Por poco yo no los aguanto-.
-A ti no quiero matarte, contigo... he hecho algo más que eso-.
-¿Y te ha gustado?-.
-Sí, me ha gustado-.
-¿Y lo repetirías?-.
-Si... lo repetiría siempre Casannova-.
Sonreí como una tonta quinceañera.
-¿Puedo intentarlo?-.
-¿El qué?-.
-Esta vez puedo ponerme yo arriba e intentarlo... ser suave-.
-Para ti ser suave es relativo...-.
-Si no quieres no lo hacemos-.
-¿Me estás dando a elegir?-.
-Si...-.
-Vale, ponte encima-.
Él lo hizo con sumo cuidado y me miró, lo abracé, su peso no era mucho intentaba ser suave y delicado, lo besé en los labio y él correspondió, lento como yo lo quería.
Lo demás vino solo, sus movimientos eran suaves, entraba y salía de mi despacio pero profundo, gemí de placer y me sujeté a él siguiendo sus movimientos... él era nuevo en este campo había que darle tiempo.
Colapsó en mi interior corriéndose y yo le seguí al instante.
Esta vez fue él quien me besó, sobraban las palabras... sobraba todo.
-Me gusta contigo así Casannova-.
-Dev... llámame Dev-.
-Dev...- murmuró y me abrazó-.
