Capitulo 25
Sakura salió corriendo hacia el hospital de Suna sin dejar que Gaara siguiera hablando. Las lágrimas se agolparon en sus ojos, pero no salieron. No era momento para llorar, no cuando aún había esperanza. El hospital le resultaba lejisimo, a pesar de correr a su máxima velocidad sentía que no llegaría jamás. Al llegar se presentó en la recepción.
-¡¿Dónde está Uzumaki Naruto?! –le gritó a la recepcionista que se quedó un segundo paralizada por el susto.
-Está en terapia intensiva, señorita, no puede verlo…
-¡¡Soy doctora, maldición, dígame dónde está!!
Gaara apareció justo a tiempo.
-Ella puede pasar, no se preocupe…
-Sí Kazekage, habitación 275 tercer piso…
Sakura volvió a correr, antes de entrar se encontró en la puerta a Hitomi y Soujiro, los dos niños estaban bastante heridos, pero lo que peor se veía era sus rostros. Estaban pálidos y sumamente asustados.
-¡Sakura-san! –dijo Hitomi- al sensei… -comenzó a llorar…
Sakura no respondió, entró de inmediato en la sala. Allí habían dos doctores que examinaban la herida con detenimiento. Uno de ellos movía la cabeza como negando algo que le había dicho el otro.
-Ha perdido mucha sangre -decía.
-¿Haruno Sakura? –preguntó el otro al escucharla entrar. La mujer asintió, mientras se lavaba las manos y se aproximaba hacia la camilla, su fama se había extendido por todas las naciones, y muchas veces, cuando los casos habían sido difíciles la llamaban a ella.
Nunca había sentido tanto miedo como en ese momento, toda la experiencia, toda la tranquilidad y calma que había adquirido durante años trabajando en el hospital se esfumaron con sólo ver el cuerpo de Naruto. Su chaqueta estaba cubierta de sangre y estaba muy pálido.
-Parece que tiene varios órganos lastimados, pero no sabemos cómo ha sucedido. Además de la herida en su espalda que es profunda, no logramos saber si ha alcanzado un riñón, íbamos a hacerle unos exámenes…
-Déjenme verlo –respondió ella tratando de sonar calmada. Hizo una serie de sellos y luego procedió a inspeccionar el cuerpo de Naruto mediante un jutsu- no se ha lastimado seriamente el riñón –dijo- el resto de las heridas… parece que tiene algo dentro que está destruyendo sus células… -Sakura se concentró lo más que pudo, tratando de no pensar que la persona que estaba allí, en esa camilla, era su mejor amigo y una de las personas que más amaba en el mundo- llamen a Soujiro, que venga de inmediato –dijo mientras continuaba revisando el cuerpo del rubio.
-Aquí estoy –dijo el chico al entrar, aunque se mantuvo a cierta distancia, para no tener que ver a su maestro en ese estado. Bastante había tenido que soportar en el viaje hasta Suna.
-Háblame de lo que sucedió, ¿qué tipo de técnicas usó el enemigo y Naruto?
-Naruto-sensei se vio obligado a usar el Futon Rasen Shuriken…
-Me lo imaginé –respondió Sakura frunciendo el ceño. Desde que había aprendido esa técnica, Naruto siempre terminaba herido. La había perfeccionado, eso era cierto, ya casi no lo dañaba, pero siempre sufría alguna fractura, como las que poseía en algunos dedos ese día. Pero, lo que tenía no era a causa de esa técnica- ¿y el enemigo? –preguntó impaciente.
-Era Deidara… -Soujiro tragó saliva, pronunciar el nombre del asesino de Ikki aún le costaba, aunque ya estuviera muerto- supongo que debe saber sus técnicas…
Sakura asintió. En el ANBU les habían hablado de todos los miembros de Akatsuki y sus técnicas, a excepción de las técnicas de Pein y su "jefe", personas desconocidas para casi todo el mundo. Sabía que Deidara utilizaba explosivos contra sus oponentes. Conocía algunas técnicas, que al principio no parecían hacer nada, pero luego atacaban internamente como si fueran algún tipo de virus. Si las explosiones no funcionaban, siempre tenía su plan B. Lo había visto una vez en un grupo de ninjas que regresaron luego de ser emboscados. En el grupo estaba Neji y por eso habían logrado sobrevivir, aunque el Hyuuga no había logrado terminar con el Akatsuki para su desgracia. Sakura frunció aún más el ceño. Ella no atendió a esos dos ninjas, pero supo que no habían logrado sobrevivir. Lo que sea que había destruido sus cuerpos internamente había actuado con una gran velocidad.
-Vamos Naruto –le dijo mirando su rostro que, a pesar de estar desmayado, a cada momento se contraía por algún espasmo de dolor- necesito que resistas.
-¿Sakura-san? –preguntó Soujiro preocupado por el tono de voz de ella.
-Haré lo que pueda –dijo- pero necesito absoluto silencio y que lo sostengan, esto va a ser muy doloroso, más aún que cuando extraigo veneno, es todo lo que se me ocurre hacerle, esperemos que pueda resistir… mejor dicho, resistirá, Naruto siempre ha podido resistir toda clase de dolor -dijo tratando de sonar confiada. El chico asintió aún preocupado.
Los ojos de Naruto se abrieron un poco y la miraron.
-Sakura…
-Naruto… no hables… debes aguantar ahora, esto no será nada bueno –le dijo, su corazón le había dado un vuelco al ver esos hermosos ojos azules mirándola, por lo menos tenía la fuerza suficiente para hablar, eso ya era algo- va a doler...
El rubio sonrió levemente.
-No creo… que se compare con el dolor de perderte…
La mujer se quedó quieta un momento al escuchar esas palabras. Lo miró, pero el rubio había vuelto a cerrar los ojos. Se concentró y comenzó con lo que sería un muy largo proceso de curación, sólo esperó tener suerte.
-Iré sacando lo que está dañando su organismo. Necesito que uno de ustedes –le dijo a los doctores- lo vaya curando al mismo tiempo. Al sacar esas cosas lo estaré lastimando, pero es la única opción. Soujiro llama a algún otro médico para que te ayude a sostenerlo.
-¡Sí!
………………………………………………
Sasuke se despertó al sentir el sol en la cara. Arrugó la frente y se sentó en la cama. Miró hacia todos lados y bajó la vista pensativo. Una parte de su ser sabía que esto iba a suceder, que en vez de acercarla a él, la terminaría alejandola tal vez para siempre, pero otra parte le decía que aún debía conservar las esperanzas, y él como un tonto se había dejado llevar por esta última.
-Maldita seas mujer -dijo a la soledad de la habitación mientras golpeaba la pared que tenía al lado. Él no podía romperla como lo hubiese hecho la kunoichi, pero sí dejó una pequeña grieta y sangre de su mano. Se miró la herida y puso los ojos en blanco.
Lo único que le faltaba era quebrarse, por suerte no había sido así, pero su falta de control lo estaba exasperando. Se levantó y comenzó a vestirse mientras seguía pensando. Había actuado como un completo idiota, pero no pensaba suplicarle que volviera, no eso jamás lo haría un Uchiha…
-¡Deja de mentirte! –gritó lanzando un adorno que tenía cerca contra la pared. Se quedó mirando la nada con cierta melancolía.
Si la volvía a ver, le pediría que se quedara a su lado, eso era seguro. ¿Por qué?, muy simple, porque no podía vivir sin ella. Era un pensamiento egoísta, pero él siempre había sido así. Salió de la casa mirando hacia todos lados, esperando ver su cabello rosado, pero no fue así. Vio a Kankuro y su esposa, no recordaba el nombre, ni le importaba. Los dos tenían el rostro preocupado y caminaban rápidamente. Se preguntó si habría pasado algo mientras él dormía tan plácidamente. A decir verdad, había dormido demasiado para su gusto, pero mejor que en muchos años.
-¡Kankuro! –lo llamó. El aludido se dio vuelta y al verlo se aproximó a él.
-Sasuke, ¿te has enterado?
-¿De qué?
-Es Naruto, parece que lo han herido de gravedad…
Todo lo que por un momento lo había perturbado se esfumó. Su amigo, su mejor amigo, su rival, su hermano… no, él no podía morirse también. Su rostro se transformó a medida que la idea tomaba forma en su interior. No podía perder a Naruto, eso tal vez sería más doloroso que la misma pérdida de Itachi.
-¿Dónde está? –preguntó con voz monótona.
-En el hospital, estamos llendo hacia…
No lo dejó terminar, salió corriendo en dirección al hospital de Suna. Lo único que deseeó en esos momentos era que Sakura ya estuviera allí para curarlo. Ella lograría salvarlo, no le importaba nada más. No importaba si luego al verlo volvía a su lado, prefería eso antes de que algunos de los dos no estuviera más. Sonrió un poco para sí, tal vez no era tan egoísta como pensaba.
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Luego de dos horas de duro trabajo, Sakura por fin pudo respirar tranquila. Al salir de la sala de emergencias para comer algo se encontró con el rostro preocupado de Hitomi, Gaara, Kankuro, su esposa, y un Sasuke que estaba cruzado de brazos como si nada le importara, aunque la pelirosa sabía que en el fondo no era así, de lo contrario no estaría allí. Detrás de ella salió Soujiro, que había aguantado durante todo el transcurso sin desmayarse, aunque su cara de horror persistía, mezclada también con tristeza. Miró a la mujer unos segundos para luego volver su vista a su compañera.
-Estará bien… -dijo la kunoichi, su voz le pareció lejana y casi sin fuerzas.
Hitomi cayó sobre la silla respirando profundamente. Pero luego miró a Sakura con el ceño fruncido.
-De todas formas –dijo en un tono bastante chillón, levantándose de un salto- es usted quien tiene la culpa de todo esto…-indicó señalándola.
-Hitomi… -la quiso interrumpir Soujiro. El resto la miraba con los ojos muy abiertos, a excepción de Sakura quien se mantuvo impasible y de Sasuke quien parecía no prestar mucha atención a la conversación.
-¡No Soujiro!, estoy muy cansada de callarme. ¡Es ella la que se fue de la villa!, ¡es ella la que abandonó al sensei haciéndolo sentir muy mal, terriblemente mal!, ¡si ella se hubiese quedado jamás tendríamos que haber dejado la villa para buscarla y el sensei estaría bien en su casa!, ¡todo es por ella!, ¡ella!, alguien que nadie conoce de verdad, que se la pasa cambiando de bando… -Hitomi se volvió a dejar caer en la silla conteniendo las lágrimas y respirando agitada. Soujiro se colocó a su lado rodeándola con un abrazo.
Sakura se había quedado estática. Gaara y Kankuro la miraron esperando alguna respuesta de su parte, cuando por fin la kunoichi habló, tenía la garganta y la boca secas y la voz le salió casi ronca.
-¿Eso es todo lo que querías decirme? –Hitomi la miró, se notaba que estaba furiosa pero se controlaba muy bien.
-Sólo una cosa más… -Sakura levantó una ceja a la espera- si de verdad alguna vez quiso a mi sensei… entonces déjelo para siempre… no vuelva a estar con él, si luego piensa volver a dejarlo. Ya ha sufrido lo suficiente por su causa, es una persona demasiado buena y sólo piensa en los demás, por eso jamás lo demostrará, pero usted lo hirió mucho…
Ahora Sasuke parecía más interesado en la respuesta de Sakura, ya que él también la miraba expectante.
-Creo –respondió la kunoichi, las manos le temblaban, pero trató de controlarlas- que una niña como tú, que no sabe nada, no debería ir dando consejos por ahí Hitomi-san. Sé muy bien lo que hago…
-¡Entonces le gusta hacer sufrir a la gente! –gritó Hitomi exasperada.
-¡Cállate! –respondió Sakura estallando de pronto- ¡no sabes lo que siento!, ¡no sabes nada de mí!
-¡Sé lo suficiente para saber que usted no se merece a mi sensei! –en otro momento de su vida, Hitomi jamás le hubiese levantado la voz a un superior y menos a alguien tan temible para ella como Sakura Haruno, pero estaba muy cansada de ver a todos a su alrededor sufrir, se notaba que hasta el idiota del Uchiha también sufría por su causa. ¿Acaso no se daba cuenta esa mujer de lo que producía?
Sakura apartó la mirada y la fijó en el suelo. Luego lentamente posó sus ojos en Sasuke. El morocho no se había movido de su sitio y la miraba con su imperturbable rostro. Sakura tragó saliva y cuando volvió a hablar, parecía que había vuelto a calmarse, aunque en su interior estaba gritando.
-Naruto ha sido una de las personas más importantes de mi vida… sé lo que he hecho y aunque no lo parezca me arrepiento muchísimo… no te preocupes niña, no volveré a su lado –mientras hablaba seguía mirando a Sasuke- ni al lado de nadie más, porque sé lo que genero y sé que no tengo derecho para hacerlo –al terminar el morocho cerró los ojos por unos segundos y cuando los volvió a abrir se mostraron fríos. Sakura no pudo resistir estar más ahí y se fue.
Sasuke se paró segundos después y la siguió. Kankuro miró a su hermano con ojos desorbitados por la sorpresa, Gaara se había quedado estático mirando la pared que tenía frente a sí.
-Hitomi… no debiste decir eso… -decía Soujiro totalmente impresionado por las palabras de su compañera.
-Es lo que siento… -respondió ella- Soujiro… ella sabe lo que genera, lo sabe… y aún así es lo suficientemente egoísta como para continuar… no quiero ver a la gente que me rodea sufrir… ya no más… estoy muy cansada, espero que lo entiendas… de lo contrario…
-Lo entiendo… -respondió Soujiro con una leve sonrisa- siempre te has preocupado demasiado por todo el mundo, y en especial por el sensei, por Ikki y por mí.
-Ustedes son… a veces pienso que ustedes son más importantes para mí que mi propia familia… -Hitomi se quedó callada y colocó una mano en su corazón al pensar en Ikki. Nunca se hubiese imaginado que él daría su vida por ella. Pero su sacrificio le había enseñado algo muy importante y no lo olvidaría. Ella protegería a todos los seres que quería, incluso a su sensei de sí mismo. Miró a su compañero que parecía triste y frunciendo el entrecejo se preguntó qué estaría pensando aunque prefirió no preguntar en ese momento.
-¡Sakura! –el llamado de Sasuke la hizo detenerse a mitad de camino, pero no se dio la vuelta. La voz del morocho estaba cargada de ira, pero también había un deje de dolor que para cualquiera sería imperceptible, pero no para la kunoichi que más lo conocía.
-¿Qué quieres Uchiha?, ¿no ves que quiero estar sola?
-No me importa… ¡mírame! –Sasuke esperó pero la mujer no se movió- ¡mírame Haruno! –volvió a gritar más fuerte aún. Sakura se dio la vuelta lentamente- mírame a los ojos y dime que no me amas, si lo haces… prometo que no volveré a molestarte jamás…
Sakura tenía los ojos cerrados, en su interior se debatían demasiadas cosas. Abrió los ojos y lentamente los posó en los negros de Sasuke. Había algo que la había hecho cambiar y no había sido precisamente las palabras de Hitomi. Más bien algo anterior…
-Sakura… -Naruto por fin abrió los ojos. Soujiro suspiró aliviado y soltó a su maestro con manos temblorosas. Lo mismo hicieron los médicos que lo ayudaban. Con bastante esfuerzo una sonrisa se dibujó en el rostro del rubio.
-Es increíble que casi hayas sido vencido Naruto… te has puesto viejo –le respondió Sakura esbozando una leve sonrisa.
-Sí, es cierto… por fin volvemos a vernos Sakura…
-Lo siento… no quise hacerte daño… -respondió ella mirando el suelo avergonzada.
-Estoy acostumbrado… -respondió Naruto volviendo a sonreír- ¿Sasuke te encontró?
Sakura asintió, sin poder mirarlo aún. El rubio pudo comprenderlo todo sin necesidad que ella lo dijera. Su sonrisa se desvaneció más rápido de lo que había aparecido, miró hacia otro lado sintiendo un gran dolor en el pecho, como antes había dicho, todo lo que había sufrido en el transcurso de la operación no se comparaba con lo que sentía ahora.
-Así que… has vuelto a su lado… -Sakura abrió los ojos sorprendida, pero no respondió. Naruto suspiró, preparado para escuchar la respuesta que sabía que ella daría- ¿ya has tomado una decisión? –Sakura seguía sin responderle. Él la observó por un momento, parecía estar dudando, pero para él no había duda alguna. Cerró los ojos sabiendo que no había otra forma. Siempre se sacrificaría por ella. Sólo deseaba su felicidad, era lo único que le importaba, y sabía que esa felicidad sólo existía al lado del Uchiha, como siempre había sido- no es necesario que lo hagas… -Sakura levantó la vista mirándolo sin comprender- yo no quiero volver a estar contigo… me he dado cuenta que lo que sentía por ti… ya se esfumó, me has hecho demasiado daño como para poder soportar más.
Sakura se quedó estática por unos momentos y luego dando media vuelta pasó al lado de Soujiro que se había mantenido en un rincón tratando de pasar desapercibido, con temor a hacer algún ruido y quebrar la situación que se estaba dando. Observó a la mujer y luego a su maestro y vio que una fugaz lágrima resbaló por el rostro del rubio, pero desapareció rápidamente bajo su mano. Sakura salió sin volver la vista atrás. Las palabras de Naruto le habían roto el corazón más de lo que jamás hubiese imaginado.
Naruto no quería saber más nada de ella, lo cual debería haberle dado la clave para aceptar a Sasuke sin pensarlo. ¿Por qué dudaba ahora?, ¿por qué no se rendía?, si una de las personas que amaba no la amaba de la misma manera, sólo debía ir a los brazos del otro, que la esperaba sin problemas. Sin embargo la decisión le pareció más complicada que eso. Aún habían muchas cosas en juego y una en especial. El hecho de que la Sakura que Sasuke amaba aún no había regresado como había pensado hacía unas pocas horas atrás. Si lo hubiese hecho, habría encontrado la forma de resolver el conflicto sin necesidad de lastimar a nadie, no estaría en esa situación. Su yo anterior... con una simple sonrisa y unas tiernas palabras hubiera cambiado la mente del rubio... pero eso no había sucedido. Se había quedado sin habla y luego se había ido.
No quería lastimar a otra persona y a pesar de que la visión de un futuro sola le parecía devastador, ahora le sonaba mucho mejor que el hecho de tener sobre su consciencia otra persona más que sufrió por su causa. Lo mejor era cortarlo cuanto antes y ese era el momento. Pero ¿cómo mentirle?, ¿Sasuke sabría si ella le mentía?, ¿se daría cuenta? Se concentró en mirarlo fijamente mientras pronunciaba las palabras que había dicho ya varias veces pero ahora lo más convincente posible.
-No… te… amo… –tres simples palabras, que le costaron más que cualquier otra.
Sasuke no pareció inmutarse. Pasaron unos cuantos minutos en los que él simplemente la miraba fijamente a los ojos. Fueron una eternidad para la mujer que le mantuvo la mirada lo más calmada posible. Su corazón latía con fuerza y una parte de su ser le gritaba que dejara de ser tan tonta, que se lanzara a sus brazos. Pero la otra parte, la dominante, le decía que era lo mejor para todos.
-Está bien –Sakura se sorprendió de que le hubiese creído- es… ¿es por él? –preguntó y por primera vez vio la indecisión en su expresión.
-No...
-Entonces es verdad lo que me dijiste antes… -no era una pregunta, por lo cual Sakura no respondió- ¿Vas a volver a irte?
-No, prometí ayudar a Gaara… te advertí…
-Y yo te dije que corría mi propio riesgo, no me arrepiento –se acercó a ella y colocó una mano en su mejilla- lamento haberte hecho esto… aunque digas que no me amas, sé que estás sufriendo, lamento ser el culpable de ese sufrimiento.
-Tú no tuviste la culpa.
-No me convencerás de eso –respondió y depositó un beso en sus labios para luego dar media vuelta e irse.
Sakura se tocó los labios y cerró los ojos con fuerza tratando de evitar que las lágrimas salieran. Y no lo hicieron. Los había perdido a ambos, pero por lo menos, ahora podrían seguir su camino y ser felices.
Una gota mojó su mano la miró extrañada, luego otra y otra más. Miró al cielo, sin darse cuenta se había nublado totalmente. Y de las negras nubes caían gotas cada vez más gordas.
-Lluvia… -susurró sorprendida, sabiendo que en Suna casi no llovía y cuando lo hacía era en una época determinada que no era esa justamente. De pronto recordó las palabras de un sobreviviente a un ataque de una villa hacía varios años. Cuando llegaron ya no quedaban más que restos y muerte. Un hombre que estaba a punto de morir, mientras ella trataba de sanarlo le habló de lo sucedido.
"Primero todo se nubló, demasiado rápido para ser normal…comenzó a llover y… luego él llegó… esos ojos… esos ojos parecían salidos del mismo infierno, eran hipnotizantes y al mismo tiempo aterradores…"
Levantó el rostro al cielo. Sintiendo que su corazón se aceleraba y el miedo la inundaba.
-Pein…
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Aclaraciones: no sé qué pensarán ustedes, pero yo quedé muy satisfecha con este cap. además de que disfruté muchísimo escribiéndolo, amo los giros en las historias, y aunque este es algo cliché tenía q ponerlo. En el proximo empieza la pelea con Pein, tengo un par de ideas aunq no sé bien qué terminaré haciendo, lo veré en el momento. Esta vez actualicé rápido, pero lo más probable es q tarde para la próxima, se me acerca un nuevo examen y me tengo q poner las pilas. Gracias a los q me escriben y los q leen!
Lucy Redfield: gracias por tus palabras de aliento, si, es cierto, estudiando se consigue mucho, en especial aprobar jaja. Como dije soy mala con los lemons y por eso es q quedan cortos, = me alegro q te haya gustado XD Espero q te haya gustado este cap, ya sabés q le pasó a Naruto y seguro ahora te vas a preguntar q pasará con Sakura, eso queda para el prox cap! jaja. Saludos!!!
Queen Pain Alone: si, es cierto que tiene todos los galanes, yo pido medio de uno por lo menos, pero bue… jaja. Espero haber respondido tus preguntas, je y q te haya gustado este nuevo cap. Trataré de poner la conti pronto, saludos!!!
Leonardo: ya volvió tu querido Naruto y como viste no era necesario el Kyubi, la medicina Sakuriense es suficiente jaja. Espero q andes bien! Saludos!!!
Ike: gracias tb a vos por tus ánimos, y sí la verdad me tardé bastante, te aseguro q mientras estudiaba pensaba en q se me pasaban los días y quería actualizar, el suspenso es bueno, pero tampoco irme muy lejos o se pierde la gracia. Igual me alegra q te haya gustado. Nos vemos!!!
Ahsayuni15f: q bueno q a todos les gustó el cap!, la verdad q yo pensaba q no iba a tener muy buen recibimiento jaja. En el prox cap llega la accion, algo de pelea siempre tiene q haber. La herida de Naruto se la hizo en la misma batalla contra Deidara supongo q en algun momento de distracción le clavó un kunai, pero como viste no fue la gran cosa, pasa q ya de por si no había dormido en mucho tiempo. Che gracias por aclararme lo de tu nombre, no era necesario si no querías, pasa q me dio curiosidad jeje. Gracias por escribirme, saludos!!!
Der Engel Der Ilusionen: por favor no te mates! Naruto está vivo! Jaja. Dale subí tu fic! Yo te doy ánimos!!! Cdo lo hagas escribime asi me entero, q soy muy colgada y no me fijo en esas cosas si no me dicen. Esta vez no tardé mucho, pero para el prox no prometo nada, no es q ande trabada pero mis dos ideas me gustan por = y se complica cdo pasa eso. Gracias por escribir! Saludo!!! Me encantó el significado de tu nickname!
PolinSeneka: Naruto ya había echo una invocación antes, pero tal vez no se notó mucho cdo lo escribí porque no le puse mucho énfasis al tema. Lo de las invocaciones me encanta y por eso lo puse, a pesar de q quería hacerlo un poco más real, pero esencialmente es en el hecho de q sean menos indestructibles, en especial los malos, je. Sí es cierto eso de los niños, tal vez por eso me odian… jaja, no mentira. Todavía no puedo creer q haya gustado el lemon, a mí me pareció fatal, pero si intentaba pensar algo mejor, no actualizaba más jaja. Espero haber respondido tus preguntas con este cap. Nos leemos! Saludos y gracias!!!
