CAP. 25

Redactado por: Uri la Admin.

El ambiente estaba más que tenso en la entrada del castillo. Zeke pudo ver a Levi, sintiendo una combinación de miedo y ganas de vomitar, recordando la paliza que lo hizo sentir la primera vez que se vieron frente a frente. «Maldito monstruo», pensó el varón Jaeger, apretando fuertemente sus puños al verlo acercarse.

-No me digan que esa mujer fea es Hanji –indicó el joven hijo de Zeke -. No, no y no. Yo no quiero casarme con ella.
-Cierra eso que tienes como boca –susurró Zeke, jalando una de las orejas del mocoso.

Historia no pudo evitar reír un poco al escuchar al chico quejarse de la figura y aspecto de la mujer. Chasqueando sus delgados dedos, la rubia hizo una mueca para que las maletas de los Jaeger fuesen llevadas adentro.

-No hagan esperar a nuestros invitados.

Llegando a donde estaban los nobles, Levi miró de forma inquisidora a Historia. Mientras Hanji sintió curiosidad al ver al chico de ojos claros semejantes a los de su padre.

-Qué lindo muchacho –dijo en un tono relajado -. Se nota que eres hijo de un… noble –Indicó, tratando de evitar la palabra asesino o algún tipo de sinónimo en sus palabras.

Fulminando a su hijo con su mirada, Zeke tomó la palabra.

-Espero el pasado, quede en el pasado; señorita Zoe.
-Claro, claro… -murmuró, sonriendo de forma falsa.
-Supongo que comeremos algo –indicó Levi, mirando a Historia.
-Comeremos suena a manada –dijo la rubia -. La cena es con la señorita Hanji, con Zeke y su hijo.

Haciendo una mueca que demostraba su desaprobación, Levi simplemente miró a Mike.

-Si su majestad me lo permite, me gustaría estar en dicha cena.
-Bueno, no quiero ser grosero con nuestros invitados, Levi.
-Opino igual a Levi –indicó Hanji, arreglando el pantalón que mostraba algo de sus calzones y que parecían ser el objeto de entretenimiento de los ojos de Zeke. –Levi y hasta Mike deberían de acompañarnos, e inclusive Erwin. Sería como la cena de la amistad… O algo así.

Zeke sonrió.

-Admiro su tendencia hacia lo amistoso –replicó, estirando su mano para darle un saludo a Hanji.
-Somos un pueblo de paz, pero si te metes con nosotros; te irá muy mal –indicó la mujer, respondiendo al saludo de Zeke.
-¡Ay, caray! –Gritó la reina al ver que la cosa se ponía tensa –Hanji, debes de bañarte y vestirte y de…
-Yo la acompañaré… -murmuró Levi interrumpiendo a la rubia al mismo tiempo que miraba a Zeke –. Debe de estar cansada de haber pasado la noche en mi casa.

-¡Claro! –gritó la reina -. ¡Dicen que una vez que pruebas un Ackerman, no regresas a nada más!

Zeke tocó el hombro de su hijo.

-Gabriel –susurró -, debemos de apresurarnos para estar listos para la amistosa cena.

El joven no dijo nada. Limitándose a una leve reverencia y una tímida sonrisa.

-No puedo esperar para cenar –indicó el hermano mayor de Eren.