N/A: Haber… he recibido con estos nuevos reviews…mmm…como una docena de amenazas contra mi vida si dejo de publicar los capítulos…así que no me queda de otra (XD) que seguir publicando..
Antes que alguno de los chicos venga aquí a fastidiar, les digo que el fic tiene solo 27 capítulos, es decir…¡Solo faltan tres! Va a haber secuela, pero… creo que dejare un tiempo para que respiren un poco de aire y en cuanto lo publique lo verán…(Oh si que lo verán…muajajjaa) la cosa es que… viendo que las chicas principales ya tienen novio (Megumi no cuenta! X.x) pues me he visto en la ¿penosa? tarea de crear otros OC, obviamente solo serán secundarios (ninguna de ellas me agrada mas que Tatsuki XD), pero son necesarios porque en la segunda parte se va a desarrollar, entre otras cosas, el baile de graduación de los chicos TT Nooooo!! ¡Ya se van del colegio! Si, se van… se supone que la segunda parte es luego de…unos cuatro meses después de esta primera parte. Y me he decidido por juntar a Kintarou con ¿alguien sabe el nombre de la hermanita de Kurumi? Estoy segura de que alguna me lo dijo…pero lo he olvidado ;;… y a Kurumi con Dan. No se ha visto mucho de ellos, y menos juntos en esta primera parte, por eso en la segunda tratare de juntarlos a tiempo record.
Uh…y Aparece Kotoha.
Ryoga: ¿A quien vas a juntar AHORA?
¬¬ Hey, hey…bájame ese tono, eh! Te acabo de juntar con Tatsuki…¿que mas quieres luego de haber hecho tontería y media?
Ryoma: Hmmpph…(sonriendo)
¡Y tu deja de sonreír! Agradece que te estoy poniendo con Sakuno y no con Tomoka…¬¬
PoT no nos pertenece…
Ryoga: ¡Vamos Chibi-suke, con más ánimo!
Ryoma: ¬.¬ No pienso decirlo otra vez
…
Aniki!
La Obra (Parte I)
- ¡QUE HIZO QUE!-
Ryoma hizo un gesto de silencio ante el grito de su hermano.
- Ayer, llamo antes de que tú llegases… Sakuno contestó...- dijo Ryoma, tomando un sorbo del jugo de naranja que Ryoga había preparado, su hermano estaba a sus espaldas, lavando los pocos platos que quedaban en el fregadero.
- ¿Es decir que ella también lo sabe? Espera… ¿Por qué no contestaste tu?- Una sonrisa extensa se formo en su rostro- ¿Así de serias son tus relaciones con Sakuno-chan que ya contesta el telefono de la casa y todo?-
- Porque creí que era Osakada…- dijo Ryoma, pasando por alto la broma, y Ryoga no se extraño de que contestara todas sus preguntas y que aguantara encima sus bromas, el príncipe estaba de buen humor. Comencemos por la parte de levantarse por la mañana, ninguno tenia sueño (!) y se levantaron incluso antes de que Rinko o Nanako lo hiciera. Ryoga hizo el desayuno y ese es un punto a favor… luego de comer alrededor de tres semanas consecutivas café con tostadas uno no tiene ganas de volver a comer desayuno alguno que contenga aquellos productos.
- ¿Y si era Okaa-san o…?-
- Okaa-san- dijo con algo de dificultad Ryoma, quien no acostumbraba a llamarla así- Ya había llamado, y Nanako salio para comprar…-
- Ah… -
El mayor mascullo algo mas, con tono ligeramente indignado.
Ryoma no se sorprendió, ni se sorprendió tampoco cuando escucho lo que dijo Sakuno, cuando hablo con Eiji, ¡Y que absurda conversación fue esa!, ni cuando lo confirmó por la propia boca de Ryoga.
FlashBack
- ¡Mou! Esto en verdad es difícil- dijo una muy cansada Sakuno, tratando de recordar su línea, Ryoma no tenia menor problema, pero deseaba ayudarla, así que repasaron varias veces la misma escena, logrando que la muchacha al fin recordase lo que tenia que decir.
El sonido del teléfono interrumpe la práctica. Ryoma se levanta, mas a medio camino da la vuelta y regresa a su sitio anterior. Sakuno lo miro extrañada.
- ¿Qué ocurre…Sakuno?- pregunto Ryoma, arqueando ambas cejas, la joven se ruborizo ante la mención de su propio nombre.
- Es… ¿No vas…a contestar el teléfono, R…Ryoma?- dijo ella, finalizando con una sonrisa de disculpa por su atrevimiento.
Atrevimiento que, Ryoma sabía bien, era sumamente bienvenido.
- No, seguramente es Osakada o uno de los sempais…- dijo él, dando a entender que ellos solo llamaban para cosas que nada importaban al príncipe.
Ryuzaki asintió ligeramente, entendiendo en parte lo que Ryoma quería decir. Conocía lo suficiente a Tomoka como para saber por que clase de 'asuntos importantes' llamaría.
Pero el teléfono seguía timbrando y a la quinta, Sakuno se levantó, seguida por la mirada ambarina de Ryoma, y tomo el teléfono.
- ¿Alo?-
Ryoma debió haber previsto eso. Si era Tomoka, al escuchar la voz de Sakuno y de hecho deduciendo que ella estaba en casa de Ryoma, la escuela entera al día siguiente seria arrasada por un nuevo chisme.
Si eran alguna de los sempais… digamos que terminaría más o menos igual.
Para cuando Ryoma pensó todo esto, ya la muchacha era interrogada por un MUY curioso Eiji Kikumaru.
- Eh…no…no…si…- dijo, volteando hacia Ryoma-… Eh…¿Cómo?- Su rostro ya no estaba avergonzado, sino sorprendido- ¡Oh! ¡Si, es una gran noticia!- Ryoma seguía tratando de deducir que rayos pasaba- Eh…deacuerdo…- Tapa ligeramente el teléfono- Quiere hablar contigo, Ryoma-
- ¿Para que?-
- Dice que es algo muy importante, lo único que me ha dicho es que Ryoga y Tatsuki-chan son novios- dijo, sonrojada, Ryoma también se sonrojó, pensando en todas las veces que había pensado en como decirle a Sakuno para serlo.
¿¡Novios?!!
Okkkkk…
- ¿Qué suc…?- Ryoma no pudo terminar la pregunta, se notaba que Eiji estaba muy entusiasmado con la noticia.
- Pensé que debería haberte hablado primero, O-chibi…- El pelirrojo intentaba esconder apenas su excitación- ¡Ryoga-kun y onee-chan están de novios! ¿No es grandioso? ¿Ah? ¿Ah?-
El tenista de séptimo tuvo la tentación de tirarle el teléfono.
Pero antes de hacerlo, tuvo la precaución de preguntar- ¿Has llamado a alguien mas, Eiji-sempai?-
- ¡Por supuesto que si, nyah!- dijo Eiji, y ahora lo vemos halando un gran libro de su regazo, con varias tachas sobre algunos nombres- He llamado a Momo, a Fuji, a Kawamura, a Inui…-
'Ryoga esta perdido' pensó su hermano, sin evitar sentir un ápice de pena ante el cruel, CRUEL destino que le deparaba a Ryoga.
Por supuesto el aun no lo sabia, y Ryoma no se había molestado en decirle, pero Tomoka había creado un Fan-Club de él, y ahora el nombre de 'Ryoga' era parte de varias conversaciones entre las chicas de noveno.
Pero ya dijimos que Ryoma no se ha molestado en decirle, no quería ni saber que cosa le harían a Ryoga esas chicas...
- …. ¡O-CHIBI, ME ESTAS ESCUCHANDO!- Ryoma alejó el teléfono de su oído, Sakuno rió suavemente- …Bien, me tengo que ir…¡Ya llego onee-chan! Salio a comprar los comestibles de tan buen humor que no quiero molestarla…¡Adiós, O-chibi!-
FlashBack End
Cuando termino la cara de su hermano era de descreimiento.
Los amigos de su hermano menor eran raros, pero ¡Esto era el colmo!
- No puedo creerlo… no… mejor dicho… lo creo… se que Eiji es capaz de eso… ¡Lo que no puedo creer es que haya creído que no lo iba a hacer! Debí preverlo… - dijo Ryoga, quitándose el mandil y dejando al descubierto su uniforme de trabajo. Secó sus manos y se tumbo sobre el sofá- Esto es ridículo… no me debo preocupar, ni siquiera estoy en tu colegio…-
- Eso…- comenzó Ryoma, pero no dijo nada más.
Nanako salio hacia la sala, buscando algo que no alcanzaron los hermanos Echizen a escuchar. Los botó a ambos de la casa, con el pretexto de que era tarde.
- ¿Y a ella que le pasa?-
- No lo se- dijo Ryoma, buscando un libro en su maleta, y al asegurarse de que no lo olvido comenzó a caminar.
Ryoga se pasó una mano por el cabello, desordenándolo, cosa que pareció no importarle mucho- Desde que está con ese sujeto, quien quiera que sea, se la pasa en las nubes… ¿Sabes quien es?-
- ¿Quién?- pregunto Ryoma, a quien Ryoga tomó desprevenido.
- El novio de Nanako-
- No, ¿Por qué debería saberlo?-
- Es muy raro… ¿Alguna vez lo ha llevado a casa? ¿Alguna vez ha llamado?-
Bien, no es como si el sujeto aquel debería estar pegado a su prima, llamarla cada cinco minutos solo la aburriría.
- Mama y papa son solo sus tíos, no sus padres- comento Ryoma, lejos de interesarle el tema.
- Si, pero ¿No están a cargo de ella? ¿No deberían al menos asegurarse de que ella no este en… malos pasos?-
Si, Ryoga es la persona correcta para decir eso.
- Solo estas así porque a ti te obligaron a llevar a la hermana de Eiji a una cena familiar- dijo sabiamente Ryoma, Ryoga frunció algo el ceño, pero al instante rió, y con una mueca de extrema diversión dijo- Cosa que, me atrevo a decir, harán MUY pronto contigo, Chibi-suke-
Ryoma torció la boca, notoriamente molesto por el 'agradable' comentario sobre algo que lamentablemente era hecho seguro.
- Pero eso no va a suceder si no te apresuras y le dices para que sean novios, ¿No lo has hecho, verdad?-
Se lo esperaba… no podía negar que esperaba un ataque así de su hermano ahora que él también estaba en una situación parecida… y esto solo era el comienzo, en cuanto la familia en pleno se entere que el frío y reservado Ryoma tiene novia, ¡Lo que seria de el!
- No es tu problema- dijo el menor, caminando mas rápidamente, Ryoga también acelero el paso para alcanzarlo.
- ¡Ja, no lo has hecho!- exclamo, antes de llegar a su lado y ser obviado por su hermano menor, que harto ya de callarlo/amenazarlo opto por ignorarlo.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Tatsuki estaba de buen humor.
Se levantó tarareando una canción que había escuchado en alguna parte, se bañó y fue a ayudar a su madre con el desayuno, cosa que, por demás, jamás hace voluntariamente.
Su madre se le quedo mirando, abiertamente sorprendida… y sospechosa.
- ¿Qué sucede?- pregunto agradablemente la mas joven, quitando un poco de sus cabello de su rostro.
- Estas muy feliz… A mi no me engañas…- dijo, extrañamente seria-…¿Qué ha pasado?-
- Nada- dijo Tatsuki, ofendida por la observación de su madre, que le hacia ver como una amargada- Además, no necesariamente debe pasar algo para que este feliz… puedo estar simplemente feliz…-
Ante esto la mujer puso una cara aun peor.
- ¿Es Ryoga, cierto?- Ahora adopto una mirada de sorpresa, temor y curiosidad- ¿Qué han hecho ustedes dos?-
- ¡No hemos hecho nada!- exclamo, roja de vergüenza.
- ¿Quién no ha hecho nada?- pregunto el padre de Eiji y ella, saliendo de su dormitorio medio adormilado, Eiji, que estaba en el baño, bajó la intensidad del agua en la ducha para escuchar mejor.
- Nadie- dijo Tatsuki rápidamente y yendo hacia la sala.
Luego de unos minutos, en los que la pelirroja escucho a sus padres cuchicheando, salio, en cuanto su padre soltó un sonido de furia, no dispuesta a aguantar otro reproche de mal gusto como el de la otra vez.
Eiji salio también, Tatsuki sospecho que también huía de los gritos de sus padres.
- Eiji…- comenzó su hermana, viéndolo más detenidamente. Su hermano estaba nervioso.
- ¿Si, onee-san…?-
Tatsuki abrió los ojos de par, señalándolo con un índice acusador gritó- ¡EIJI KIKUMARU! ¡QUE HAS HECHO!-
- ¿Yo?- pregunto en un chillido el chico de cabello caoba- ¡Y…yo no he hecho nada, nyah!-
Ella se acerco aun más a su hermano menor, acorralándolo- ¡No me digas que no has hecho nada, acabas de llamarme 'Onee-san', COSA QUE SOLO HACES CUANDO HAS HECHO ALGO MALO!-
- ¡Pero no he hecho nada malo!- Pero sin embargo ya buscaba por el rabillo del ojo algún lugar por donde escapar.
- ¡PERO HAS HECHO ALGO, QUE HAS HECHO?!-
- Pues…- comenzó Eiji, mirando hacia el suelo.
- ¿Bien…?-
- Pues… es que… estuve… yo… estaba tan feliz de que al fin consiguieras novio- Venitas aparecen en la cabeza de ella- y se lo conté a todos nuestros amigos-
- Ah…- dijo ella, que esperaba algo peor.
Volvieron ambos a caminar; ella, ensimismada en sus pensamientos, el, buscando como huir.
Ella paró de golpe.
- Eiji- volvió a decir, Eiji tragó- ¿Qué 'amigos'?-
- Bueno- dijo él, con dificultades para respirar- Es que…-
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
- ¡RYOMAAA-SAAAAMMAAAA!-
Ryoma se volvió con cara de '¿Por qué yo?!', encontrándose con el ya tan conocido rostro de fan enamorada de Tomoka. Y no solo eso…
- ¿Le gusta el mural, Ryoma-sama? ¡Lo hice ayer yo sola!- dijo, mostrando un GRAAAN mural con lo que parecía la cabeza de Ryoma, y coloreado con vivos colores.
Si bueno, lo que vale es la intención… por más que Ryoma no quisiera saber cual era…
- ¡Ryoga-sama!- grito Tomoka, yendo hacia el chico, con cara de reproche, viéndolo ya alejarse de la puerta de Seigaku.
- Hola Osakada-san…- dijo, nervioso pero sonriente.
- ¿Es cierto que esta de novio con la hermana de Eiji-sempai?- dijo la muchacha, con ojos de cachorro.
Ryoga estaba bastante incomodo, pero aun así seguía sonriendo a medias- Bueno… algo así…-
Y como si esa fuese una señal, millones de chicas salieron de ninguna parte, formándose alrededor de el sin tener ninguna intención de dejarlo escapar.
- ¡CHIBI-SUKEEEEE!- grito, antes de desaparecer entre el mar de muchachas.
Sakuno llegó, poco después, viendo a Ryoga apenas respirar entre toda la gente que le reclamaba con chillidos.
- Ohayou Ryoma- dijo ella, colocándose al lado del príncipe y viendo el espectáculo.
- Ohayou-
- ¿Qué hace Ryoga-kun?- pregunto, viendo como el mayor levantaba un brazo en signo de que lo ayudasen.
- Ah… nada- dijo, y dándose la vuelta con una sonrisa secreta le dijo a Sakuno, tomándola de la mano- Vamos-
Ryuzaki fue tomada por sorpresa por aquel gesto, y sus mejillas se colorearon de un carmín adorable, Ryoma no pudo hacer mas que sonreírle.
Y nuevamente, de quien sabe donde, aparecieron con cara de histéricas, un grupo ENORME de chicas, viendo con muy mala cara a Sakuno.
Y a la mano de Ryoma con la de Sakuno.
Y a Ryoma sonriendo.
Y a Sakuno sonrojada.
- ¡RYOMAAAAA!-
Y Ryoma supo que debía escapar.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
- Eres…- Era la tercera vez que Tatsuki decía esta palabra, quedándose callada sin decir que exactamente era su hermano. Eiji, a su lado, caminaba cabizbajo.
- No se porque tenias que contarle media vida MIA a todo Seigaku-
- Pero Onee-chan…-
- ¡Nada! A tus amigos no les importa mi vida… ¡No les debe importar!-
Eiji ya no volvió a replicar, con cara triste siguió caminando.
Para cuando volvió a subir la cabeza, su hermana ya no estaba a su lado. Busco por todas partes y la vio, doblando una esquina, ya muy lejos de él.
Suspiró.
- ¡Que hice!-
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La Heladería estaba hecha un caos a estas horas de la mañana.
Touya estaba con la peor cara de cabreado, no solo Fye había faltado, no solo había llamado Aoshi diciendo que iría a ver como 'andaban las cosas', no… sino que también cinco de sus mejores mozos (Incluidos entre ellos al novato de Echizen) debían faltar.
- ¡Eh, una orden 4 y 5 para la mesa 20!- gritó Kaito, también de mal humor pues tenia el doble de trabajo.
- Tranquilo Touya…- comenzó Yukito, al verlo tan estresado.
- Aoshi va a venir en cualquier momento- dijo, viendo por la ventana de soslayo, y vio a Ryoga acercarse al local, con paso cansado.
Yukito miro preocupado a Touya, presintiendo que todo el enojo acumulado lo haría explotar sobre Ryoga- Touya…-
No le hizo caso, espero a que Ryoga estuviese cerca y dijo, con energía- Echizen-
De inmediato Ryoga adopto la postura más formal que su cansancio le permitía, Touya no dijo nada pero lo miraba con gesto severo.
- Señor… llegue tarde…porque… porque… -
'…porque un montón de chicas locas me acosaron hasta aquí…' completo Ryoga en su mente, Touya lo miraba impasible.
Yukito esperaba ya un momento para intervenir, hasta que Kinomoto hablo- Ve a hacer tu trabajo, Echizen, luego hablaremos-
No tuvo que decirlo dos veces.
Ryoga no era tan tonto como para no notar que Touya estaba de un ánimo de perros. Yukito se lo agradeció con la mirada en cuanto paso por su lado.
- Llegue- dijo una voz en la entrada, Tatsuki se sentó en una de las mesas de afuera.
El lugar no estaba tan lleno, como cuando fueron en la tarde. Y era muy agradable, el ambiente… seria mucho mejor si no estuviese sola, claro esta… pero no estaba nada mal quitando ese detalle.
'Nota, debo hacer amigos urgente… mínimo un grupo mixto de seis… no… doce chicos…' pensó, imaginándoselo, hasta que una voz la regreso a la realidad. Un chico pelirrojo, con un piercing y una sonrisa patentada frente a ella, con el uniforme tan conocido de rojo y negro.
- Buenos días, señorita. ¿Esta lista para orden…? Espera… yo te conozco-
La pelirroja miro mejor al mozo, ahora que lo veía bien, a ella también se le hizo conocido- Uh… si, creo que Ryoga nos presentó-
- Ah… es cierto, Echizen. ¿Y, quieres ordenar algo o lo vienes a buscar?- dijo Kaito, mas informal.
Ella hizo un gesto con la mano- Si, lo estoy buscando… pero también ayudaría una malteada para que no me aburra- termino sonriendo.
Kaito frunció el ceño, tomando una expresión de divertida seriedad- Hum… muy bien, una malteada y un Echizen, ahora vuelvo con su orden, señorita- dijo, haciendo una exagerada venia.
Tatsuki no pudo detener la sonrisa tonta de su cara, al rato trajeron la malteada, pero no fue Kaito quien lo hizo, sino Ryoga. En cuanto se sentó, frente a ella, se entretuvo jugando con la silla y estando ésta ya en solo dos patas.
- Y bien…- comenzó, ya habiendo colocado el gran vaso de la malteada frente a Tatsuki- ¿Sucede algo?-
- No- dijo ella, reprimiendo la urgencia de decirle que se iba a caer- Es solo que… estaba pensando…-
- Wow…- dijo el, riendo por lo bajo, la silla volvió a estar en cuatro patas.
- Estaba pensando…- siguió ella, con tono algo enojado-… en todas las cosas que hemos pasado…-
- Pero solo nos conocemos hace un mes… no son tantas cosas- dijo, sonriendo abiertamente, sip, de hecho quería hacerla enojar.
- Mira tarado, si me dejaras terminar al menos entenderías lo que digo, en vez de interrumpirme a cada rato- Ryoga siguió sonriendo, pero no la interrumpió- Digo que hemos pasado mucho, que en comparación a otras personas… nos conocemos hace un mes… y sin embargo, aun no entiendo como… como…-
Calló, en realidad no tenia intención de decirle todas estas cosas a Ryoga, y menos en ese momento, simplemente salieron de su boca sin que pudiese detenerlas.
- ¿Cómo acabamos así?- dijo Ryoga, a quien tampoco se le hacia fácil hablar abiertamente de sus sentimientos.
- Aja- dijo ella, asintiendo- Yo…creo que…-
- Creo que te haces mucho lío- dijo él, riendo- No tienes porque buscarle razones a todo… O sino tendríamos un serio problema tratando de descubrir que vio Sakuno-chan en Chibi-suke-
Tatsuki tomo un sorbo de malteada antes de continuar hablando.
- Me parece que fue esos ojos dorados que tiene tu hermano, con el cabello verde negrusco revoloteado, esa expresión de tío indiferente y sin duda interesante y sobre todo, la sonrisa que pone cuando gana…- dijo, con tono ligeramente soñador, Ryoga seguía sonriendo.
- Hum... debí imaginarlo… tienes una debilidad con los menores- dijo, soltando un silbido y adoptando de repente un aire de preocupación, negando ligeramente con la cabeza, y mascullando un 'Me preocupas' significativo.
- Jajaja- rió ella, siguiéndole la corriente y sospechando que lo peor que podía hacer era enojarse- … Aunque tu hermano tiene un defecto… a decir verdad tiene muchos, pero tiene uno en particular que me detiene a pelear por el-
- ¿A si?- dijo el, pretendiendo curiosidad.
- Si- Tatsuki toma otro sorbo- Que me llega al hombro-
Ahora Ryoga también reía- De eso no te debes preocupar por mucho tiempo… ha estado tomando como tres botellas de leche por día-
- Pobre crío-
- ¿No te gusta la leche?- comento Ryoga, viendo fijamente su malteada.
- No es eso… ¡Pero tres botellas por día! ¿Qué quieren hacer con Ryoma? ¿Convertir su sangre en lactosa, o que?- pausa- No, no… yo creo que Ryoma va a ser un chico muy alto, solo deben darle tiempo. Eiji no era mas alto que el a su edad, ni Oishi, ni Tezuka-
- Ah verdad, olvidaba que tu los conocías cuando eran pequeños-
Ella asintió.
- A propósito- dijo Ryoga, ocurriendosele una idea de repente- Conoces este sitio antes que yo, ¿Conoces a un tal Seta Soujiro?-
Tardo unos segundos pero contesto al fin- Si, lo conozco de vista-
- Hace tiempo, le pregunte quien era el dueño de esta heladería, y resulto ser Aoshi Shinomori, pero cuando le pregunte a Soujiro como que cambio de humor… y créeme que para que Seta cambie de humor…-
Tatsuki volvió a reflexionar, y pareció recordar algo importante porque al instante hizo un chasquido con los dedos- No se muy bien lo que paso, pero una vez, en el instituto, hablaron de un tremendo problema en esta heladería con uno de los mozos, el chico parecía estar saliendo con la medio hermana del dueño-
- ¿Y que paso?-
- ¿Qué crees? Aquello no le hizo ninguna gracia al dueño. Por poco hecha al chico a la calle…-
- Así no fue como paso- dijo una voz, detrás de ellos.
Eran Taikobou y Kaito, ambos parecían haber estado escuchando desde hace buen rato, y las mejillas de Tatsuki se colorearon pensando en cuanto de aquella conversación escucharon.
Ambos chicos se sentaron, sin ser invitados.
- Aoshi descubrió a Seta saliendo con su medio hermana, pensó que bastaría con la amenaza de despedirlo… pero fue ahí cuando el padre de Seta se hizo presente…-
- ¿El padre de Soujiro?-
- Dudo que Aoshi le haya hecho caso- dijo Tatsuki cruzándose de brazos.
- Te equivocas- dijo Taikobou- ¡Si que le hizo caso! Soujiro es el único hijo de una familia de millonarios, no me sorprendería que tuviesen más dinero que Aoshi-
- Imposible…-
- ¿Cómo es que trabaja aquí?- pregunto ella, viendo a Soujiro en la registradora a través del ventanal- ¿Acaso hizo algo malo?-
- Ese es su rollo, seguramente quería hacerse independiente en vez de vivir de sus padres… eso va mas con Seta. Por lo demás, se que la cosa se soluciono llevando a la chica a Inglaterra, pero si tu conocieras a Misao sabrías al instante que hace falta mas que miles de kilómetros para separarla de algo que realmente quiere- dijo Kaito, con una mueca de saberlo todo.
- Vaya… suena… suena… lindo- Tatsuki se levanto de la silla- Iré donde Sou…-
Al instante Kaito y Taikobou se levantaron de un salto, interponiéndose entre la chica y la entrada con verdadera cara de susto.
- Ni se te ocurra- pausa- ¡De veras! ¡No le digas nada o se molestara!-
Ryoga y Tatsuki los miraron como si estuviesen locos. Al menos Ryoga ya estaba acostumbrado a encontrar rarezas en ese lugar.
- ¿Por qué?- pregunto la pelirroja, Kaito volvió la cabeza, solo para asegurarse que Soujiro seguía sumido en sus cuentas y que al parecer no notaba nada a su alrededor.
- No tienes idea de cómo se pone en cuanto le nombras a Aoshi… bastante ha tenido ya con que las universidades tarden tanto en negar su traslado a Europa y con todo este problema… ha tenido varias peleas con su propia familia-
Kikumaru se sentó, con un puchero. La idea de que ese chico tras la registradora, haciendo todo lo posible por no separarse de quien ama, hace que a cualquier chica se le parta el corazón.
'De todas formas, hablare con el. No creo que se moleste…' se dijo Tatsuki, decidida, antes de volver la cabeza hacia su, ahora, pareja.
- No puedo creer que Seta se moleste- dijo Ryoga, contrariado. La verdad es que desde hace tiempo notaba en Soujiro un cierto brillo malicioso, que asustaba más que una mueca de furia.
- Así sonriente y con cara de tonto como lo ves, cuando se enfada parece otra persona. Cierto es que jamás lo veras gritándole a alguien o aun menos sin dejar de estar tranquilo, pero es justamente todas estas cosas las que hacen del tenken un tipo bastante de temer- dijo Kaito, y Taikobou asintió, confirmando lo que decía.
- ¿Y como es la chica?- pregunto curiosa la única chica del grupo.
Kaito reflexiono un rato antes de contestar, cerrando los ojos hasta hacerlos rendijas, tratando de recordar la exacta descripción de la muchacha- Es… algo baja de estatura, delgada, practicaba con los kunais… si, si… traía esas cosas aquí e incluso creo que practicaba con Seta, no era nada femenina… excepto con Seta, a todos nos trataba como amigos, creo que nunca le he visto usar una falda en su vida, las veces que venia de su academia llevaba unos shorts debajo de su uniforme- ríe.
- Je, creí que era una chica tranquila, estudiosa, toda una dama- dijo Tatsuki, revolviendo lo que quedaba de su malteada.
Taikobou y Kaito rieron estruendosamente.
- ¡Una dama, Misao!-
- ¡De ninguna manera!-
- ¿Y porque comadreja?- pregunto la pelirroja.
- Porque… porque… en realidad no se porque… aunque se parece a una comadreja-
- Ya regreso- dijo Tatsuki, entrando al establecimiento y dejando a los tres mozos sentados.
- ¿Y…?- pregunto sugestivamente Kaito a Ryoga, quien estaba mirando hacia donde se fue la muchacha.
- ¿Y, que?-
- ¿Qué hay con ella?- dijo Taikobou, moviendo la cabeza hacia Tatsuki.
- Ah… ¿Por qué les interesa tanto?-
- Nos interesa el bienestar de todos, obviamente sabes lo que pasara si tienes novia… ¿Cierto?-
- Si, me lo explicaron a los nueve años- dijo medio aburrido y medio divertido Echizen.
- ¡Eso no, baka hentai!- dijo Kaito, riendo- Me refiero a las responsabilidades… habrá días en los que te obligara a sumergirte entre tus sentimientos, otros serás presa de los celos y…-
Ryoga lo interrumpió, con un ademán de que se tranquilice- Estas exagerando-
- ¡Anda, que estoy exagerando!- chillo, como si Ryoga hubiese sugerido algo estupido e incoherente como tirarse de una torre.
- Ya veremos- dijo el hermano de Ryoma, cerrando los ojos- Por lo pronto creo que exageras… o que tal vez necesites una novia-
- ¡Yo…!- exclamo indignado Kaito. Todo mundo sabia que su orgullo de casanova era lo que mas cuidaba y por lo tanto, su punto débil- ¡Una novia! ¡No, gracias, tengo millones!-
- Por eso dije… UNA novia… te estas volviendo loco con tantas- dijo simplemente el muchacho, Taikobou rió por lo bajo.
- ¡Y tú de que te ríes, ni siquiera tienes una!- grito, señalando al moreno.
Taikobou se encogió de hombros- Por que no tengo tiempo para una-
- Bien, regrese- dijo la voz de Tatsuki, los muchachos callaron al verla- Ryoga, creo que mejor nos inscribimos de una vez… a menos que quieras ir después…-
- No, mejor será que lo hagamos ya…- dijo, levantándose- ¿Me cubren?-
- Cuenta con eso- dijo un servicial Taikobou, Kaito gruño, pero asintió.
- Será mejor que no te demores o Touya ira para allá y lo mejor que podría pasarte es que te despidiera-
Con aquellos sabios consejos, Ryoga y Tatsuki salieron de la heladería, caminando hacia el lugar en donde se inscribirían para la competencia de dobles mixtos.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La luz del sol iluminaba convenientemente el lugar, el viento soplaba, refrescando el ambiente, era un día perfecto en Seigaku.
- ¿Estas nerviosa?- pregunto Ryoma, tumbado al lado de Sakuno, ella estaba sentada jugando con sus manos en su regazo, ambos, como debe suponerse, estaban en la azotea.
- Si, un…un poco…- dijo, terminando con un suspiro.
- Hmm- dijo el muchacho, Sakuno creyó que estaba dormido, pero prosiguió, abriendo un ojo dorado- Yo también lo estoy-
Ella elevo la mirada al cielo, sin imaginar algo mejor que este ambiente tan calido y junto a Ryoma.
Hasta que el sonido del timbre hace desvanecer por pedazos sus pensamientos.
Se levanta rápidamente, sacude un poco su falda y se vuelve hacia Ryoma para decirle que ya se va a ir. Lo encuentra sentado, el cabello desordenado y con los ojos a medio abrir.
Adorable.
- ¿Ya te vas?- dijo, reprimiendo un bostezo.
Sakuno REALMENTE tenía un problema en decidirse o no a quedarse…
No, su abuela averiguaría que se salteaba las clases y eso seria mucho peor.
- Hai- dijo, con notoria pesadumbre en su voz. El chico sonrió divertido. Si Sakuno se quedaba ahí un minuto mas dudaba que fuese capaz de irse- Bueno… mejor… me voy…-
…Echizen seguía sonriendo de esa manera…
Sin mas que decir, Sakuno fue hacia la puerta y salio por ella.
El príncipe rió levemente, para luego calmarse y volver a tumbarse en el piso, sus pensamientos, todos dirigidos hacia la muchacha que acababa de salir…
Pero frunce el ceño al recordar la obra que haría el día siguiente…
¿Cómo terminaría eso? Y aun mas importante…¿Cómo terminaría lo que planeaba hacer?
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Todos los de noveno caminaban hacia el auditorio, hoy seria el último ensayo, y por lo que sabían, también su última oportunidad para que todo eso saliese como el profesor deseaba. De lo contrario, todos los chicos de noveno sufrirían las consecuencias.
Curiosamente el problema no era con las trompetas, ni con las violas, ni con las luces ni con los que cantaban… era con el solo de Tezuka.
Como sabemos, al capitán hace tiempo le había salido perfectamente la tonada… o mejor dicho, lo interpretado en el papel, pero la melodía era alegre, lo contrario de cómo lo tocaba Tezuka, cada vez que el profesor escuchaba al capitán, movía la cabeza en señal de desaprobación y con gesto cansado le decía amablemente que debía practicar.
Eiji jamás había notado nada raro en el tono, Fuji comento que ciertamente era triste, Oishi no pudo evitar pasar por alto el tema.
Y hoy era la última oportunidad de Kunimitsu.
- ¡El buchou no ha venido!- exclamo Eiji, viendo entre toda la gente, y de pie sobre su silla. Oishi lo halo del brazo, obligándolo a sentarse.
- ¡Eiji!-
Para su sorpresa el muchacho, al bajar, llevaba todo el rostro amoratado.
- ¿Qué te ha pasado?- pregunto preocupado.
Eiji cambio de expresión para una culpable- Es que… todo Seigaku se ha enterado por mi culpa que onee-chan esta de novia con Ryoga…-
- ¿¡QUE?!- grito Oishi tan fuerte, que varios muchachos le hicieron signos desesperados para que se callase.
- Si, si… y onee-chan se molesto y de seguro no me va a hablar…pero lo peor fue cuando llegue aquí…un grupo grande de chicas me esperaban frente a mi salón, llevaban los ojos así…- hace un gesto de furia con los ojos-… y me dijeron si era verdad que el hermano súper simpático de ese chico tan lindo de séptimo estaba de novio con mi hermana…les dije que si… ¡Quería decir que no pero se me salio, nyah! Y entonces… todas se me fueron encima… y Fuji fue quien me salvo…-
- Ah… así que Fuji te saco de ahí…-
- No, no… en cuanto lo vieron se fueron a perseguirlo…- dijo Eiji, con el índice y ojos cerrados, como si fuese obvio- No se… las chicas de Seigaku están cada día mas raras… ¿Sabes que a chibi-suke también lo siguen?-
- Los clubes deportivos atraen a las mujeres- dijo la voz de Inui a sus espaldas- Existen muchas leyendas urbanas sobre ellos…-
Eiji quiso preguntar cuales eran, pero Oishi le dijo en voz baja que ya no causara más problemas.
- ¿Ya te aprendiste las notas que vas a tocar?- pregunto Eiji, recordando que Oishi iría a tocar la viola, el muchacho asintió- Felizmente voy a cantar, nyah… así no debo aprender casi nada-
- Te olvidas que tienes que saber la canción…-
- Pero es fácil…- dijo el pelirrojo.
Todo el salón se quedo callado. Alguien había gritado.
- ¡Eh, que ha sucedido!-
Se escuchaban murmullos por todos lados, hasta que el profesor entró, con cara de sorprendido, para luego sonreír abiertamente.
Si… levanten la mano quienes creen que ese profesor ya perdió el poco juicio que le quedaba.
He ahí una de las innumerables razones por las cuales los profesores son seres dignos de respeto, cualquiera lo seria si tuviese que lidiar con ese grupo de adolescentes todos los días.
El cuarto entero se mantuvo a la expectativa…
- Comencemos- dijo el profesor, luego de volver a su antigua compostura.
Tezuka no estaba en el salón, mientras todos daban lo mejor de si en ese último ensayo, el capitán estaba en un salón, con su violín en la mano, sonriendo ligeramente, y aunque eso no fuese más que una leve inclinación de su boca, cualquiera que lo conociese, aunque sea de vista, sabría que estaba feliz.
- Que extraño… Tezuka no estaba aquí- dijo Fuji, cuando ya todos estaban fuera del auditorio.
- Si… seguramente… tuvo que salir temprano…-
(Ringtone de La Pantera Rosa)
(x.x El único que se me ocurrió)
(¡Gomen!)
- ¿Qué es eso…?-
- Parece ser la de la Pantera Rosa- dijo Eiji, asintiendo, como si luego de años llegara a esa conclusión.
- ¿Moshi-moshi?...- dijo Fuji, sacando un muy conocido celular de color plata- Ah… claro… ¿A que hora? Aja… aja… ya… si, no… no hoy no hay practica…no… mañana… ya… si… claro… yo también… mucho… no… aun no… si, creo que si… si… ayer… no mucho… a mi también me gustaría…no creo… ¿hoy? ¿No es muy pronto?... si quieres…-
- ¿Con quien habla?- pregunto Eiji a Oishi, el otro le dijo con voz baja- Supongo que con su novia-
- Ah-
Y después de escuchar a Fuji decir monosílabos por más de diez minutos, el trío de chicos siguió caminando.
- ¿Todo bien, Fuji?-
- Si, si-
- Shhh…- dijo de pronto Eiji, haciendo ademanes para que se callasen… camino hacia otro lado, los chicos lo siguieron, extrañados por su comportamiento.
- ¿Qué, que sucede?-
- ¿No escuchan eso?-
- ¿Qué cosa?-
El pelirrojo camino hacia una ventana, apoyándose sobre ella, y viendo a través de las cortinas- Aquí…-
Eran Ryoma y Sakuno, en un salón vacío, el estaba sentado sobre la mesa del profesor, y ella estaba de pie, hablando de espaldas a el, con un libro en la mano, Ryoma también tenia el libro, pero en el regazo.
Se acercaron más.
- Ah… amor joven…-
- ¡AH!-
Eiji tropezó, sobresaltado por la voz misteriosa, y empujo a Oishi haciendo que ambos cayesen. Syusuke los ayudo a levantarse.
- ¿Qué haces aquí, Momoshiro?-
Momo no dejo de ver por la ventana- Aquí, cuidando a Ryoma por encargo de su hermano-
- ¿Eso incluye el espionaje?- dijo Oishi, no conforme con aquel acto de inmiscuirse en la vida del príncipe.
- Shhhhh-
Todos se apoyaron, Sakuno acababa de decir algo en voz regularmente alta.
- ¿Qué dijo, que dijo?-
- Creo que dijo que ya no podía aguantarlo más-
Dentro de la sala
- Me rindo, no puedo- dijo una cansada Sakuno, releyendo por cuarta vez la frase- Es muy difícil… y con toda esa gente que ira…-
- Deja de pensar en cuanta gente ira… así solo te pondrás mas nerviosa…- 'Y me pondrás mas nervioso a mi', pensó Ryoma, obviando este comentario para no hacerla sentir peor.
- Pero…- dijo ella, bajando la mirada.
- Es solo una frase, piensa en cuantas frases has tenido que aprender… una mas no es gran cosa-
Sakuno entonces pensó, Ryoma tiene razón, es solo una frase… he aprendido casi toda la obra… una pequeña frase no va a hacer que la olvide… ¡Y si olvido la obra! ¡No había pensado en eso! ¿Qué haré? ¡Con tanta gente… quedarme callada…!
Al ver la cara de pánico de Sakuno, Ryoma se puso de pie y camino hacia ella, y dijo, sujetándola por los hombros- Y la princesa cambio de voz, con tono fuerte y autoritario dijo, solemnemente…- Sakuno aun seguía callada-… dijo solemnemente…- repitió Ryoma.
- N…no… no pienso ser…carnada en esto… jamás me usaran para atraparlo… si usted desea hacerlo, hágalo por sus propios medios, en cuanto a mi… estoy segura de que no le pertenezco, y de ser así algún día, primero haré de mis huesos polvo antes que servirlo… -
Era la escena en la que el padre del príncipe habla con Sakuno (Lilith, o mejor dicho, la única que tiene nombre propio en toda la obra), para que le sirva de carnada y a cambio su reino dejaría de ser destruido. La actitud de la princesa era altanera, con voz de mando y Sakuno sufría mucho porque cada vez que trataba de sacar fuerzas le daban mas ganas de gritar que otra cosa.
- ¿Así que te niegas? ¿Te niegas a salvar a tu pueblo… solo por un estupido enamoramiento? ¡Y de que forma habla! ¡Mírese usted misma, jovencita!- Ryoma tuvo ganas de reír, pero las contuvo- Piense en lo que diría su difunto padre… el Rey de Saumur-
- Jamás podré saberlo… usted lo mato…- dijo Sakuno, con increíble fuerza transmitida por la voz, y Ryoma pensó que después de todo, nadie pudo haberlo hecho mejor.
- Ah… claro… se me olvido, por supuesto… Tiendo a olvidar cosas insignificantes como esa…- El príncipe empezó a dar vueltas alrededor de Ryuzaki, tal y como decía el libreto.
- ¡Como se atreve!- grito Sakuno, los ojos cafés irradiando un fuego que antes no tenían- ¡Mi padre, con todos sus defectos, era mil veces mejor hombre y mejor rey de lo que usted alguna vez soñó ser!-
Ryoma dejo de leer, mirándola directamente a los ojos y con una sonrisa… ¿Coqueta?, le dijo- Me parece que ya te lo aprendiste-
Los ojos de Sakuno volvieron a la antigua candidez, con gesto de sorpresa- ¿Uh?-pausa- Es… es cierto… ¡Lo hice!-
El muchacho la vio sonreír con felicidad, agitando levemente el libreto, dijo con destacada indiferencia, aunque un ligerísimo rubor contrariaba aquella actitud- Tal vez debamos ensayar la escena 15…-
- ¿La escena…?-
PLOM!
El príncipe se digirió a la ventana, pues era de ahí donde vino el sonido, haciendo a un lado las cortinas, viendo a Fuji de pie, saludándolo y a Oishi, Momo y a Eiji tirados en el suelo.
- ¿Sempais?- pregunto, molesto.
Tenia suficiente con Ryoga rondando por ahí, espiándolo, como para AHORA tener que ocultarse también de sus sempais.
¿Es que no pueden dejarlos solos…UN SEGUNDO?!
- Eh… hola Ryoma…-
Para terminar de matar la escena, un maestro entra al aula, sorprendiéndose de la presencia de Sakuno y Ryoma en ella- ¿Qué hacen ustedes dos aquí?-
Resultado: Ryoma saliendo con Sakuno, siendo enviado cada uno a su respectivo salón.
En cuanto a los sempais… los cuatro volvieron a sus salones, Eiji principalmente con pucheros.
Ya sentada en su respectiva carpeta, Sakuno decide ver que escena es la 15, solo por curiosidad… cual es su sorpresa al ver que es la escena…
- ¡Hum!-
…del beso.
Sonrojo
Sonrojo
Sonrojo
Sonrojo
- ¿Ryuzaki? ¿Se siente bien?-
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
- ¿No es ese tu gato?- pregunto Ryoga, viendo al animalito blanco, maullando sobre un árbol.
Ya había terminado con el proceso de inscripción, pero como demoro mucho, Tatsuki ya no tenía el mismo buen humor de antes.
- Este condenado animal…- gruño ella, viendo hacia el gatito- ¡Siempre me sigue! Oh…- mira a todos lados- Bien, voy a subir-
Ya no llevaba falda como la primera vez que Ryoga la encontró en un árbol, tenia puesto un polo negro y unos shorts, ayudaba mucho que usase zapatillas.
Ryoga, que llevaba ambos brazos debajo de la cabeza, sonrió con arrogancia- Te vas a caer-
- Mira, he hecho esto desde hace mucho… creo… que…- sube-… se… mas o menos…- Coge una rama, mientras Ryoga subía por otro lado- como…- La rama estaba algo débil- ¡Ah!-
Ryoga ya estaba en la rama donde Umi se encontraba, la levanta y la sujeta de la cintura.
- Oh claro, nada mal- dijo, con ironía.
- ¡Cállate!- dice, antes de darse cuenta donde estaba el brazo de Ryoga- ¡Suéltame, que demonios haces!-
- Te salvo de que te rompas el cuello…- dijo, sorprendido y aparentando inocencia. Umi maulló como recordándoles que aun existía.
- ¡ECHIZEN!-
Ryoga la suelta, sentándose- No se tu, pero esta no era mi idea sobre ser novios…-
- ¿Cómo?-
- Esto, de estarnos gritando… pensé que luego de ser novios dejarías de llamarme 'Echizen'- dijo, en su usual tono despreocupado.
- ¿Esa era tu idea de ser novios?-pregunto ella, con una sonrisa, y de mejor humor- ¿Dejarnos de llamar por nuestros apellidos?-
- Bueno… eso y…- dijo, lentamente, acercándose hacia ella.
- ¡MIAUU!-
- Salvar gatos- dijo el, dejándola esperando algo que no vino y que por eso puso gesto adusto. El joven tomo al gatito y bajo de un salto, ya abajo, le ofreció su brazo para ayudarle a bajar a ella, mas la muchacha ni le miro y bajo por su cuenta.
- ¿Molesta?- dijo, luego de ver su perfil y sus cejas entornadas.
- No me digas- repuso ella, con sarcasmo, Umi saltó de su brazo y se fue corriendo con dirección desconocida- ¡Argh! No lo voy a seguir, estoy cansada-
- Estas molesta… Me pregunto porque será- dijo, sonriendo, con un movimiento rápido, la aprisiono en el árbol, haciendo que necesariamente lo vea a los ojos, ruborizándose de forma leve ante la proximidad del atractivo tenista, él se acercó mas hablando casi en un cuchicheo- ¿De que te quejas? Me dijiste que no debería pedirte permiso, así que no lo voy a hacer-
Y se acerco solo un poco mas, para besarla. Este beso fue mucho mas largo que antes, pues ni Ryoga fue tomado por sorpresa ni estaba lloviendo sobre ellos. Tatsuki no podía hablar por experiencia, solo había besado a tres chicos en su vida, su hermano ni su padre contaban, pero podía permitirse decir que Ryoga besaba…MUY BIEN.
No era ese tipo de chico que besaba que parecía que te iba a comer, sino que lo hacia lentamente, primero lentamente, luego iba tomando fuerza y finalmente, terminaba con ternura…
Es que Ryoga era todo eso, tierno, (a veces un idiota), divertido, romántico… (Si esos besos no eran románticos Tatsuki no sabia lo que eran) y finalmente… ¡Era tan…tan…!
Un sonido de aullidos y grititos le llegaron a Tatsuki del lejano…muy lejano planeta Tierra.
- ¡Búsquense una habitación!-
Ryoga rió entre dientes, separándose de ella, mientras la dejaba tomar aire, y mientras el mismo recuperaba el aliento.
- Genial, ahora esos mocosos creen que soy una pervertida- dijo ella, mirando al grupo de chicos que pasaba riendo a carcajadas y señalándolos.
- Es que lo eres- dijo Ryoga, con uno de sus ojos violetas cerrados.
- ¡Ya cállate!- dijo muy sonrojada.
Cuando pasaron por un colegio, vieron a muchos chicos saliendo de allí, riendo, otros hablaban ininterrumpidamente.
- ¿Crees que ya tu hermano y Chibi-suke hayan salido?-
- Si, Eiji dijo que hoy saldrían temprano, así que yo supongo que ya habrán salido… casi es hora de que lo hagan- dijo, viendo por el reloj de Ryoga, luego de hacerlo, no supo si tomarle de la mano (¿No se supone que eso debía hacerlo EL?!) o si esperar a que el lo haga…
Si lo pensaba mejor, se sentía más cómoda sin que Ryoga le tomase la mano…
- ¡Ouch!-
Tatsuki volteo hacia Ryoga, y lo vio tratando de zafarse de media docena de chicas que gimoteaban y gritaban cosas incomprensibles.
- ¡Ryoga!- exclamo la pelirroja, antes de fruncir el ceño y quitar a las muchachas de sobre Ryoga, con varios empujones- ¡SUELTENLO!-
- ¡Eh, es la hermana de Kikumaru!- dijeron, con furia descrita en sus ojos.
- ¡A ELLA!-
Viendo que salían mas chicas de Dios sabe donde, y viendo también que no podría con todas, opto por lo más lógico… correr.
- ¡Esto es sin duda culpa de mi hermano!-
- ¡Ah, así que tú también lo sabes, Suki-chan!- dijo apenas Ryoga, preocupado mas en salvar su vida que en discutir sobre Eiji.
- ¡Claro que si, y en cuanto lo vea…!-
- ¡Pues ahí esta!-
Eiji salía, aparentemente, del colegio, con Oishi y Fuji. Los tres enfrascados en una conversación, por lo que no notaron a Ryoga y a Tatsuki correr hacia ellos.
- ¡TU!- grito la pelirroja, halando a Ryoga del brazo- ¡Tu-vas-a-arreglar-esto!- dijo Tatsuki, librándose de un par de chicas que siguieron a Ryoga todo el trayecto hasta Seigaku.
Eiji tartamudeo, asustado.
- ¡Pero que se supone que diga!-
Las chicas ya los habían localizado, todos pusieron cara de miedo, incluso Ryoga, que en la mañana había tenido un gran problema deshaciéndose de ellas.
- ¡Eh, miren aquí!- grito Eiji, fuera de sus casillas y haciendo grandes ademanes con ambos brazos, señalando a Syusuke que ahora tenia varias gotitas en la cabeza- ¡AQUÍ ESTA FUJI!-
Demostrando que la desesperación y la inspiración van de la mano.
- ¡Oh, es Fuji!-
- ¡Fuji-kun!-
- ¡SIGAMOSLO!-
Syusuke guardo con rapidez su celular y tuvo que pensar rápido.
¡Rápido!
- Eh… ¿Qué ese de allá no es Tezuka?- dijo, sonriendo a la vez que señalaba un lugar lejano, las chicas se pusieron a gritar nuevamente.
- ¡TEZUKA!-
- ¡AMOR MIO!-
- ¡VAMOS TRAS EL, CHICAS!-
En cuanto las vieron bastante lejos, ellos huyeron del sitio, yendo directamente a casa de Eiji.
- Supongo que no volveré a mi trabajo…- dijo Ryoga, viendo por sobre su hombro a ver si había mas gente siguiéndolos- Con esto es muy peligroso- saca su celular- ¡Eh, Seta! No… no creo… ¡Si, yo se! Inventa algo… es que no voy a poder… Seta… no espero que comprendas pero nos están siguiendo una docena de chicas… de Seigaku… deacuerdo… gracias- cuelga, todos lo miran expectantes- Parece que a el también lo han seguido en su momento… me entendió a la perfección…-
- Ojala Touya también lo haga- dijo Fuji, recordando a su jefe.
- De seguro también lo han seguido a el…- dijo Oishi, que hace buen rato que no pronunciaba palabra.
- ¿Qué les pasa a las mujeres en estos días?-
- ¡A mi nunca me han seguido!- se quejo Eiji, su hermana rodó sus ojos, dando a entender cuan inmadura encontraba su actitud.
Llegaron hasta casa de los Kikumaru, y dejaron a ambos hermanos allí, Fuji llamó, desde su celular, para avisar que tampoco iría a la Heladería, aunque el dijo que debía practicar con la flauta y no que un grupo de muchachas lo seguía.
Hablaron en el camino de tenis, de Ryoma, del incidente que los tres vieron junto con Momo, de Sakuno, de tenis, de Tezuka, del evento y claro, volvieron a lo del tenis.
Hasta que llegaron a casa de los Echizen.
- Bien, aquí me quedo… Cuídense, eh-
- Si- dijo Oishi, sonriendo a medias- Ah, y ¡Felicitaciones!-
Ryoga rió y entro, saludo a su madre y a Nanako, ambas conversando en la sala.
- ¿Y Ryoma?- pregunto, quitándose los zapatos y la corbata negra.
- Jugando-
- ¿Con el viejo?- pregunto, Rinko frunció el ceño, pero no le reprendió. Negó con la cabeza.
Como noto que su madre estaba mas entretenida con Nanako, decidió el mismo ir a ver con quien jugaba Ryoma.
Por un momento se le cruzo la idea de que fuera con Sakuno, pero al salir al patio y verlo correr tras la pelota, esa idea se borro de su mente de manera instantánea.
- ¡Ryoga-kun!- saludo Kintarou, con gotitas de sudor en la frente, Ryoma estaba igual, pero lucia una sonrisa pese al notorio cansancio.
Le hizo una señal con la cabeza, como reconociendo que sabia que estaba ahí.
- Eh, no paren por mí, no me hagan caso y sigan jugando-
- Tu lo dijiste- dijo Ryoma, con una sonrisa de lado, mientras Kintarou se preparaba para sacar.
- Esto es sin duda… interesante- dijo Ryoga, sentándose en el suelo, con las piernas cruzadas, y observando el juego.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El día viernes en la mañana.
(Sonido del despertador sonando desesperadamente)
- Apaga eso- dijo Ryoga, somnoliento entre la almohada y su frazada.
El menor escucho la voz lejana de su hermano, e instintivamente apagó el despertador, volviendo el dormitorio a su silencio inicial.
Ryoma se movió un poco en su cama.
- ¡Ryoma, Ryoga, ya levántense!-
Rinko cerró la puerta, y fue Ryoga quien se despertó primero.
- Vamos Chibi-suke, despierta de una vez…- dijo el joven, a pesar de que el mismo estaba aun con los ojos cerrados y tratando de levantarse de su futon.
- Hmphmm…- murmuro entre sueños el príncipe.
- Okaa-san se va a molestar… ¿No es hoy el día del evento ese en tu colegio?- pregunto Ryoga, poniéndose una camisa blanca.
- Eh… es cierto- dijo Ryoma, al fin sentándose sobre su cama, pero con ningún animo de levantarse.
- Si, baka… No es mi culpa que hayas decidido jugar con Kintarou hasta tarde- dijo Ryoga, yendo hacia el baño y cerrando la puerta tras de si.
Ryoma se sentía cansado. Había jugado alrededor de tres horas con Kintarou y luego llegó Nanjiroh y jugaron dobles los cuatro; él y Kintarou formaron un equipo y Nanjiroh y Ryoga formaron otro.
Aun recordaba las burlas de Ryoga y Nanjiroh, ambos en verdad que se parecían mucho. Kintarou se divirtió mucho, y Ryoma también lo hizo, y aquello fue raro porque jamás se tomaba un partido en contra de su padre a la ligera, no al menos como un juego.
Y sin embargo el día anterior tuvo la impresión de que así era, que en realidad solo era un juego, y que luego de varios años no le importaba ganarle, sino jugar lo mejor posible y divertirse en el proceso…
Pero que no se acostumbre a ello.
Sacó su ropa de uno de sus cajones, se vistió con pereza. Ansiaba con todas sus fuerzas tirarse sobre su cama y dormir todo el día… sin embargo HOY era el evento, y lo más probable es que ni siquiera tuviera tiempo para dormir en la azotea, con toda la gente corriendo, y él mismo tratando de ver como hacer mejor su papel, seria imposible dormir con todo ese ruido.
Cuando salio su hermano estaba sentado en la mesa, ya vestido con su uniforme, apoyando su mejilla derecha sobre una de sus manos, mordisqueando desanimado una… tostada.
Y de repente Ryoma ya no tuvo hambre… La sola idea de volver a comer esa detestable mezcla de café con tostadas le revolvió el estomago.
- Buenos días- saludó Ryoma, sentándose en una de las sillas.
Nanako le ofreció una tostada, cosa que Ryoma declino sin evitar un gesto de asco. Ryoga sonrió con los ojos cerrados, sin dejar de morder la tostada.
- Tengo que irme- dijo, levantándose de la mesa.
Rinko, alarmada, exclamo- Pero no es tarde, Ryoma. Y ni siquiera has probado tu desayuno- agregó viendo como su taza aun tenia la misma cantidad de café.
- Mama…-
- Al menos lleva algo…- dijo Rinko, tomando rápidamente un par de frutas y colocándolas en una bolsa de papel.
Ryoma no pudo negarse, tomo la bolsa, poniéndose los zapatos para ya irse.
- Adiós- dijo, antes de salir.
Ryoga lo siguió, riendo entre dientes y despidiéndose de ambas damas.
- Pero…- dijo Rinko, aun contrariada de que su menor hijo se fuese sin probar bocado antes de ir al colegio.
- Tía… Ryoma ha olvidado su libro- dijo Nanako, halando un libro de la mesa, pero al hacerlo algo se cayó- Tía… ¿Qué es esto?-
Por otro lado, Ryoma ya estaba muy lejos como para ser alcanzado, así que Ryoga fue derecho a su centro de trabajo, temprano y con el uniforme en su lugar, tal y como Touya desearía.
Ahora que todos los chicos de la Heladería sabían que tenía enamorada, parecía pertenecer a otro nivel. Incluso Kaito lo trataba con algo de respeto.
- ¡Eh, Echizen! ¡Ven aquí y deja de estar viendo las mesas como un retrasado!-
Ok, ok… con ALGO más de respeto que antes, al menos.
- Aquí, toma- dijo el pelirrojo, al verlo, dándola un trapo maloliente y llevándolo a empujones hasta la cocina.
- ¿Y que se supone que haga con… esto?- dijo, haciendo un gesto con la boca al ver mejor el pedazo de tela.
Kaito frunció el ceño- ¿Qué que quiero que hagas con eso? ¡Que limpies, por supuesto!-
- Debes estar bromeando- dijo, viendo escéptico a su compañero.
- No, vas a limpiar las cocinas-
- ¿Pero que acaso eso no lo hace Shinji?-
- No ha venido, y nadie se arriesga a decirle a Luffy que lo haga, de lo contrario nos quedaremos sin cocinas-
Sin perder mas tiempo lo dejo en las cocinas y cerro la puerta tras de si.
Las cocinas eran un territorio medianamente desconocido para Ryoga, pocas veces entraba y pocas veces se detenía a examinar el lugar con detenimiento.
Era inmenso, con platos brillantes, lustrosos, esperando a ser usados. El cocinero principal, Trowa, con su habitual mirada antisocial, parecía el dueño de todo eso. Manejaba los cucharones y los demás utensilios con una dignidad y elegancia que Ryoga no creía posible en alguien que cocinaba pastelillos y postres de colores.
'Así que tengo que limpiar este lugar…'
- ¡Eh, Echizen!-
Ryoga voltea, al ver a Hao su expresión se endurece un poco. Con ese chico hay que tener mucho cuidado.
Al ser la cocina bastante grande, uno podía hablar en una de las esquinas sin ser escuchado por los demás.
Hao estaba con esa sonrisa irritante en la cara, creyéndose lo mejor del mundo, sentando sin hacer nada en una silla, con el pelo en una coleta.
- ¿Qué cosa, Hao?-
- Me he enterado que andas con novia… felicitaciones… es mas de lo que cualquier otro de aquí hubiese logrado- dijo, como si con ese 'cualquier otro' se excluía a él.
- Gracias… creo- dijo, mirándolo de reojo y asintiendo.
Hao quería decir algo, no lo de su noviazgo con Tatsuki, sino otra cosa, pero como Ryoga no quería rogarle para que le dijera, siguió haciendo sus cosas, tratando de pasar por alto su presencia.
- ¿Te enteraste? De seguro que si, de seguro que el de la registradora o el pelirrojo te lo dijo, ¿eh?-
El hermano mayor de Echizen lo interrumpió- Habla de una vez, tengo trabajo- pausa- Y a diferencia de otros lo hago-
- Perdón, perdón…- dijo Hao, pero decía esas palabras sin sentirlas, dándole igual que Ryoga lo perdonase- ¿Qué de veras no te han contado?-
- Suficiente, ¿Vas a hablar?- dijo Ryoga, dejando de limpiar y volteando hacia Hao, con rostro neutro.
Asakura no le hizo caso, pero justo antes que alguno hablara, entro nuevamente Kaito, que aun seguía de mal humor.
- Hao, vete a tu sitio y deja a Echizen hacer su tarea- Asakura fue y se sentó, mirando descaradamente a Kaito.
- Oye- llamo Ryoga, el pelirrojo volteo.
- ¿Qué?-
- ¿Qué ha pasado, ah?-
Kaito miro a todos lados- Bien, te lo voy a decir. De todas formas, lo hubieses sabido si no te hubieras escapado ayer. ¿Sabes que Aoshi iba a venir, cierto? ¡Si hubieses visto la cara de Soujiro cuando entro! En realidad… Aoshi no pisa este local desde lo que ocurrió con Misao-
- ¿Quién es Misao?-
- Su media hermana…- dijo el otro, rodando sus ojos- Para darle el reporte mensual usa a Touya o a Fye. Pues resulta que ayer vino, y Soujiro, ni creas, siguió sus cosas de forma normal, pero ya se le notaba en a mirada lo molesto que estaba con la visita. Aoshi hablo con Touya… ¡Sabes de que! ¡Quería que despidieran a Seta!-
- ¿A…? ¿Pero porque? Soujiro hace el doble del trabajo que todos. Prácticamente vive aquí- dijo Ryoga, el trapo sucio olvidado sobre la mesa.
- Si, es injusto. Al parecer, Aoshi acepto que Soujiro se quedara aquí si es que dejaba de ver a Misao, y no hubo necesidad de hacerle cumplir tal cosa porque en seguida mandaron a Misao a Inglaterra… creo que te dije todo eso ayer… de cualquier forma, Misao ha estado a punto de venir hacia aquí…-
- ¿Cómo?-
- Dicen que hace unas semanas la encontraron escapándose del colegio internado donde esta-
- ¿Cuántos años tiene?-
- Dieciséis, Seta tiene… veamos… recién ha cumplido dieciocho. Así que no pongas esa cara… ¡Es verdad que Seta tiene 18!-
- Parece de menos…-
- Ya, bueno, registraron toda su habitación, y encontraron un boleto de avión para Tokio, fueron al aeropuerto y la detuvieron allí, la llevaron nuevamente al internado y ya le han quitado las salidas los fines de semana.
- ¿Y como sabes tú todos esos detalles?-
Kaito suspiro- Lo escuche por ahí… A Aoshi no le falta razón al culpar a Seta por la escapada de Misao, indirectamente ha sido el culpable… pero ¿echarlo a la calle? Esto es todo lo que le queda…-
- No lo han despedido… ¿cierto?-
- No, y fue porque Touya se opuso, y cuando Touya se enterca… no hay nadie que lo mueva de ahí. Aoshi aprecia mucho a Touya, porque a pesar de ser joven lleva cuentas como nadie, es responsable y…en fin, es todo lo que no somos nosotros. Finalmente, Aoshi no tiene pruebas de que Seta le haya sugerido a Misao escaparse, así que lo ha dejado así, dijo que hoy vendría…-
- ¿Para que?-
- Para hablar con Fye de las nuevas contrataciones… osease, Luffy, Hao y tú-
- Perfecto- dijo, desganado. Ahora ya empezaba a imaginar como seria ese tal Aoshi Shinomori… y lo que imaginaba no le gustaba para nada…
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hoy es la obra…
Hoy debo de ser una princesa…
Hoy Ryoma y yo…
¡Frente a todo el colegio, a todos esos padres, a toda esa gente!
- Nunca imagine que mi primer beso seria así- dijo Sakuno a nadie, estaba sola en su cuarto, preparándose para ir al colegio, frente a su gran espejo, haciéndose sus conocidas trenzas.
Pero el profesor dijo que seria ficticio… solo un roce y nada mas…
Sus padres la vieron preocupados durante el desayuno, Sakuno no estaba prestando mucha atención a todo lo que le decían, respondía una pregunta con un '¿Eh, que cosa?' y apenas y probaba bocado.
Fue caminando hacia Seigaku, con la cabeza llena de preguntas, diálogos, escenas y demás.
Miro la hora.
- ¡Mou!-
Ya iba a llegar tarde, corrió lo que sus piernas le permitieron, y cuando ya cruzaba la entrada de Seigaku se extraño mucho al ver la figura de Ryoma, de pie, como esperando algo.
- Oh… hola… Ryoma-
- Hola- dijo, viendo lo agitada que estaba- Pensé que ya no llegabas-
Sakuno asintió, dudaba que pudiese decir una sola palabra sino respiraba otra vez con profundidad.
- ¿Mejor?-
- Eso creo-
- Vamos, ya es tarde-
Ambos caminaron hacia sus respectivos salones, y con la mirada que Ryoma dirigía a cada chica que pasaba por su lado, ninguno tuvo que preocuparse por ser atacado por una.
- ¿Qué es eso, Ryoma?- pregunto Sakuno, señalando la bolsa de papel que traía Ryoma en la mano.
- Oh- dijo, levantando la bolsa- Es mi desayuno-
- ¿Desayuno?- Sus ojos se entristecieron y su expresión mostraba preocupación- ¿No has comido nada, entonces?-
- No mucho, un poco de café, nada mas- dijo el muchacho, tratando de restarle importancia pero sin evitar de sentirse bien por el que Sakuno se preocupase.
- Eso… eso no es bueno- dijo, frunciendo el ceño, y como en su rostro no era muy común ese gesto, le dio la apariencia de una niña enfurruñada, de una infante jugando a ser adulta, algo, que claro, casi hace reír al príncipe- Hice… me parece que hice mucho como para mi sola- dijo, y Ryoma no entendió al principio, cuando bajo la mirada vio que había sacado un paquete, envuelto cuidadosamente.
Naturalmente Ryuzaki hablaba de compartir su almuerzo con el, cosa que Ryoma iba a rechazar.
Pero antes que dijese que no, Sakuno lo corto- Yo he desayunado, tu no. Se que ya no hay entrenamientos, aun así… tienes que comer algo…-
- Voy a comprar una Ponta…- dijo él, y fijo su mirada en la bolsa de papel- Además, te olvidas que tengo esto-
Sakuno negó lentamente la cabeza- No es suficiente, ese es tu desayuno-
- No tengo tanta hambre- dijo Ryoma, encogiéndose de hombros.
El cerebro de la de trenzas buscaba por todos lados una manera de hacer que Ryoma coma…
- Yo tampoco- dijo, Ryoma volvió la cabeza hacia ella. Sakuno fijo su mirada al frente.
- ¿Uh?-
- Yo tampoco, no tengo hambre- dijo, con firmeza.
- Sakuno- dijo el príncipe, sospechando la jugada.
- No, no… es en serio-
- No es que no quiera tu comida… en verdad no tengo…- Su estomago decide rugir por comida en ese mismo instante. Ryoma se sonroja un poco, pero vuelve a su antigua compostura tosiendo ligeramente.
Sakuno ahora sonreía.
- Quizás solo un poco-
Fue lo que la muchacha esperaba para hablar- No te preocupes, he tratado de hacerlo lo mejor posible, gracias a Ryoga-kun mi cocina ha mejorado mucho y estoy segura de que te va a gustar-
- Hmmm-
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Kaito lo vio bajar de un lujoso carro, Aoshi camino hacia el lugar, con rostro inescrutable. Paso por delante de Soujiro, y ninguno de los dos hizo gesto de reconocimiento, aunque si uno se fijaba bien podía notar un ligero cambio en los ojos de ambos, un brillo extraño.
Cuando a Ryoga le dijeron que Aoshi deseaba hablar con el, fue llevado hacia la oficina donde Fye y Touya hacían las entrevistas, el lugar era pequeño, Aoshi con su presencia cargaba el ambiente de tensión.
Para Ryoga, cualquiera que viese a Aoshi Shinomori caminar por la calle, jamás olvidaría su rostro. Por la forma de su expresión, como si pensase continuamente sobre algo muy profundo, y a la vez, se mantuviese alerta. Con ojos azules, cabello negro azulado, todo parecía delatar que estaba hecho solo para un trabajo como aquel, no obedecer, sino ser obedecido. Un líder nato.
Echizen miro a Touya, quien no le dirigió la mirada en todo el tiempo que estuvo ahí. Estaba preocupado por Luffy más que nadie, Hao lucia complacido, hasta insolente, pero Luffy, el muchacho prácticamente nadaba en sórdida inocencia.
- Eh Luffy, no toques eso- le advirtió Ryoga en murmullos al joven moreno.
Aoshi no les hizo preguntas directas, hablaba mas con Touya, y Ryoga ya empezaba a hartarse de porque les habían pedido que fuesen cuando no era necesaria su presencia.
- ¿Todos están estudiando?- pregunto, mirando por la ventana.
- Si. Hao Asakura y Luffy D. Monkey están en octavo año, y Ryoga Echizen esta en el primer ciclo de la universidad-
- Hmm-
'Esto parece hablar con Chibi-suke… y aun peor' se dijo Ryoga, sin poder evitar mantener la típica actitud relajada de siempre, y es que cuanto mas cuidadoso era, esa rasgo suyo parecía resaltarse.
Hablaron de un par de cosas mas, todas sobre la tienda, cuando Ryoga y los demás ya empezaban en verdad a aburrirse, Touya los 'invito' a irse.
Fue cosa de segundos, pero Aoshi miro a Ryoga, antes de que salieran.
¿Fue impresión de Ryoga, o el sujeto lo miraba como si lo conociese, como si la causa de toda esa absurda reunión fuese el?
- ¿Sucede algo, Ryoga?-
Era Soujiro, el muchacho Echizen estaba muy callado como para ser él.
- Yo…nah… no es nada-
Seta no se lo volvió a preguntar, el mismo estaba sumido en sus pensamientos, y Echizen tuvo pena por el, por primera vez, porque de alguna forma sabia que era estar separado de alguien querido. A el no le retenía nada, excepto la vergüenza, podría haberse presentado en casa de Nanjiroh y Rinko en cualquier momento, y ser aceptado.
Volver a ver a Rinko, a Nanjiroh, y a Ryoma sobre todo…
Algún día se lo diría a Soujiro, y desde ya se comprometía a ayudarlo en lo que fuese.
A pesar de ello, aun tenia la seguridad de que Shinomori lo reconoció, o mejor dicho, hizo esa reunión para conocerlo… lógicamente puede haber sido producto de su imaginación… pero… esa corazonada no lo abandonaba.
Se lo dijo a Tatsuki en cuanto ella fue a la Heladería.
Para su sorpresa, Tatsuki no lo tomo como si fuera un chiste, es mas, puso una mano en su barbilla, reflexionando al respecto.
- Puede ser… puede ser… pero dime, si no fuese porque sospechas de algo no te hubiera preocupado…- dijo, con una mirada perspicaz.
Ella estaba de pie a su lado, mientras el limpiaba una mesa.
- No estoy muy seguro… puede ser que me conozca de alguien mas…- pausa- La verdad es que pienso que tiene mucho que ver con lo que hice cuando no estuve en…casa-
La historia ya se la sabía Tatsuki, y eso solo lo sabía Ryoma. Era mejor pretender no saberlo, además, deseaba que Ryoga se lo dijese el mismo, como aseguro que haría Ryoma.
El joven tenía cierta inseguridad, no en decirle, sino en como decirle.
'Me fui de casa a los nueve años y no he regresado hasta ahora'
Eso no suena para nada bien, creerá que esta loco. O peor, que lo maltrataban… cosa tan cierta como que Eiji no es un chismoso.
Pero de otra forma no se le ocurrió, así que… habrá que arriesgarse…
- Yo… me fui de casa a los nueve, y como ves… recién he regresado hace un mes-
Tatsuki trato de fingir sorpresa, pero era tan mala que tuvo que agradecer que Ryoga no la mirase porque de lo contrario hubiese notado al instante la farsa.
- ¿Por qué?-
Ryoga ya llevaba como cinco minutos limpiando la misma parte de la mesa- Es… algo difícil de explicar… digamos que buscaba algo. No me faltaba compañía si es lo que piensas, Rinko-san ha sido y será siempre mi madre, el viejo es un verdadero hentai pero no puedo negar que a pesar de eso jamás se olvido de enseñarnos lo bueno y lo malo, por mas que 'lo malo' casi siempre era lo que el hacia. Y Ryoma… bueno…- dijo, sonriendo, diciéndole con ese gesto que estaba de más de hablar sobre Ryoma-… es a quien he extrañado más que a nadie. Así que… buscaba… conocer quienes eran mis verdaderos padres, aunque no creas es algo en lo que necesariamente piensas cuando eres adoptado, y el viejo nunca quiso decirme quienes eran siempre que le preguntaba indirectamente. No lo supe, y me aburrí de buscarlos a los cuatro meses. Me dije que aun no era tiempo de regresar y busque como vivir, pensé, por un tiempo. Fueron nueve años, trabaje de todo, e incluso tuve que entrar en ciertos negocios no del todo limpios… Por la cara que tienes debes pensar que fui un asesino o algo parecido, ¿eh?- Tatsuki murmura algo que el no alcanza a comprender- No, nada de eso. Incluso podría decir que mi trabajo fue muy aburrido, si lo ves de ese modo. No supe los peligros a los que estaba expuesto hasta después de haberme metido de cabeza en ellos, y luego, para salir… ya no podía, pero gracias a que atraparon al líder, el lío se olvido, y fui olvidado también-
Tatsuki empezó a jugar con el borde de la mesa- No entiendo, como no te acusaron… supongo que cuando los atraparon tu huiste, ¿Cómo es que no te delataron siendo un traidor?-
- ¿Y quien dice que no lo hicieron?- dijo el, con el tono de quien cuenta algo gracioso- Lo hizo, pero nadie tenia pruebas realmente de que yo lo estaba haciendo voluntariamente, es mas, con las pruebas que tenían de que el sujeto obligaba a muchachos como yo a hacer el trabajo sucio, me liberaron de cargos y pude retirarme definitivamente de todo eso. Aunque… aun sospecho que haya gente buscándome, pero no creo que sea el caso de Shinomori. El sujeto puede ser cualquier cosa menos un vulgar camarada de ladrón, si me lo preguntas… parece mas un asesino.
- No inventes, Ryoga- dijo la pelirroja, mirando cautelosamente sobre el hombro de Ryoga, sin notar a nadie cerca.
- No invento, Suki-chan, es cierto. Si tu lo hubieses visto… no me extraña en nada que sea capaz de lo que dijo ayer Kaito, y si mis sospechas son ciertas, ese tipo es capaz de mas- concluyo Ryoga, terminando al fin con la mesa, Tatsuki le pasó el mantel, el muchacho lo colocó sobre la mesa ya limpia, observando finalmente el resultado.
Terminada su tarea, fue hacia dentro, se sentó en la barra. Tatsuki lo siguió, sentándose a su lado cuidadosamente, pues temía caerse porque las sillas eran algo altas.
- ¿Cómo fue que lo notaste? ¿Qué cosa ha hecho que pienses eso?-
- Sus ojos. Se nota que es calculador y piensa fríamente. Se podría decir que el sujeto es un típico hombre de negocios de no ser por una cosa… dime Suki-chan… ¿Recuerda a Jin, Akutsu creo que era su apellido?-
- Claro que si. Por poco y ustedes dos terminan muertos por ese tipo- regaño ella, con el índice señalándolo- ¿Qué sucede con el? ¿Acaso Shinomori se parece a el? Porque de ser así… créeme que tiene muchas posibilidades de ser un asesino, como dices-
- No, no. Al contrario, quería decirte si has visto la expresión de Jin cuando jugábamos… y en particular, cuando ganábamos. Era furia liquida en sus ojos, Akutsu no se molestaba en ocultarlo. Pero Aoshi si, como si el mostrarlo fuese a generar una catástrofe…-
Tatsuki chasqueo los dedos- ¡Ya se! Como Tezuka-
- No, me temo que…- mira hacia delante-…tu querido Tezuka no se molesta en mostrar nada. Ni furia ni alegría. Nada- pausa- Ah… por cierto… me dijiste que el buchou estaba enamorado de alguien… ¿De quien, ah?-
Ella trago.
- Te lo inventaste- sentencio Ryoga, divertido y halándola hacia el con un brazo en sus hombros.
- ¡Por supuesto que no!- dijo ella, tratando de safarse de su agarre y sonrojándose al verlo tan cerca- Pero… no estoy muy segura…-
Echizen adopto una postura de sabiondo, cerrando los ojos y echando la cabeza un poco para atrás- Imposible. No voy a creer algo así si no lo veo-
- ¿Cómo algo así? ¿Qué Tezuka este enamorado?-
- Aja. Mira, si esta enamorado… me arrodillare ante esa chica, así de sencillo-
Tatsuki le dio una sonrisa retadora, si algo le encantaba eran los retos- ¿A si? ¿Te arrodillaras ante la chica?-
- Creo que eso dije, Suki-chan… estas algo lenta hoy- dijo, con una sonrisa superior. La muchacha le pego en un brazo.
- ¡Baka!- se cruza de brazos y cierra sus ojos, tratando de controlar las ganas de pegarle a Ryoga- Bueno, acabamos de hacer un trato. Te arrodillaras ante la chica de la que este enamorado Tezuka-
- Si es que es chica…- corrigió Ryoga, Tatsuki vuelve a pincharlo en un brazo, con más fuerza que la vez anterior.
- ¡Eh, cuidado! ¡Me vas a lesionar!-
- ¡Eso quisiera para que de una vez todos ustedes dejen de pensar en tennis!- dijo ella, mirando como Ryoga frotaba su brazo.
Tatsuki quita el brazo de Ryoga de sobre sus hombros y empieza a pasearse por el lugar, seguida por la mirada del muchacho.
- No puedo creer que realmente pienses que Tezuka se va a enamorar- dijo, con un brazo sosteniendo su barbilla.
- Si es que no lo esta ya. Tu hermano esta enamorado… ¿Por qué no podría Tezuka?-
- Tu lo conoces mejor que yo, deberías saber porque-
- No, no se-
¿Qué no lo sabes, Tatsuki? ¡Que gran mentira! Todo lo que puedes decir por darle la contraria a Ryoga.
- Primero, Ryoma no es Tezuka. Conozco a mi hermano lo suficiente como para decirte que TIENE sentimientos. Solo que es algo distraído-
- Bien, Tezuka también es humano, ¿Sabes?- dijo, a la defensiva.
- No dudo que lo sea… aunque antes pensaba otra cosa… pero si, se preocupa por todos, ha hecho que Chibi-suke encuentre su propio estilo…- Tatsuki murmura 'Todo es tennis', Ryoga ríe entre dientes-… pero otra cosa muy distinta es que se enamore… la chica debe ser realmente perfecta… no, es que no se me ocurre a alguien con quien Tezuka…-
La pelirroja volvió a sentarse- Bueno, a mi también se me hace algo difícil imaginarlo… pero no imposible- recalco, al ver que Ryoga ya volvía a sonreír diciendo con eso 'Te lo dije'- Y ya, ya dijiste que te ibas a arrodillar frente a la chica, así que listo… ¿Algo mas?-
- No, nada-
Pero a Ryoga le pareció haber caído en una trampa, pues al verla de reojo, vio que sonreía ampliamente y hasta con malicia.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ryoma y Sakuno volvían a estar en la azotea, al lado de la cerca, observando a todos los estudiantes. Sakuno había llevado su almuerzo y se lo había dado a Ryoma, quien comía a su lado.
Al principio, al ver la comida de Sakuno estuvo a punto de rechazarla. Tenia un aspecto a… nada agradable. Al volver la cabeza hacia Sakuno vio que estaba mirándolo esperando su reacción, y no fue capaz de decir que no tenía hambre.
Tomó algo de la comida, y se la comió, con los ojos cerrados esperando que el sabor fuese igual a la presentación.
¡Pero cual fue su sorpresa al comprobar que la comida estaba deliciosa!
- ¿Y… que tal esta?- pregunto Sakuno, mirándolo ansiosa, y con algo de temor.
- Pues…- dijo Ryoma, tardando en dar una respuesta a propósito- Nada mal-
- ¿Nada… mal? ¿De veras?- dijo, sin creérselo y observando mas de cerca, sin querer, al príncipe, en busca de alguna señal que delate que estaba mintiendo o que le jugaba alguna broma.
Mas el rostro de Echizen solo mostraba sinceridad.
- Si- come otro poco- No esta mal, aunque se ve… extraño…-
'Por no decir algo peor…' pensó Ryoma.
- Si, se ve horrible- dijo la de trenzas, asintiendo- Pero… ¿Sabe bien, no? Es decir… no… tu no estas..-
- No- negó Ryoma ligeramente- Sabe MUY bien, no te estoy mintiendo-
- Ah- dijo ella. Ryoma miraba como su parte del almuerzo se iba rápidamente, pero no pudo hacer nada, tenia hambre.
- Toma- le dijo, cuando termino. Sakuno quiso decirle que se lo terminara pues notaba que aun tenía hambre… pero sabia que el se negaría.
Probó un poco, y supo que Ryoma no mentía al decir que la comida sabia bien.
El timbre sonó, y ambos bajaron por las escaleras uno al lado del otro. En cuanto se cruzaban con un grupo de chicas estas empezaban a murmurar y a reírse tontamente señalando sin vergüenza a la pareja con la cabeza. A Sakuno eso le incomodaba, pero a Ryoma no parecía afectarle.
- ¿Esos no son Ryoga-kun y Tatsuki-chan?- pregunto Sakuno, viendo a los dos jóvenes caminando, la pelirroja llevaba el ceño fruncido y parecía estar regañando a Ryoga sobre algo, y Ryoga tenia los brazos debajo de la nuca y como de costumbre, atraía las miradas de las muchachas que estaban en los pasadizos y de una que otra profesora.
Los dos hermanos levantaron la mirada, Ryoga parecía también haber sido advertido recién por Tatsuki de la presencia de su aniki.
- ¡Sakuno, Ryoma!- dijo la muchacha, acercándose.
- Hola Chibi-suke, Hola Sakuno-chan, ¿Ya se van a sus salones?-
- Si, acaba de sonar la campana que finaliza el receso…- dijo Sakuno, Ryoga estaba fastidiando a Ryoma, aprisionándolo con un brazo, el menor trataba de safarse del otro.
- ¡Suéltame!-
- Ya, cállense los dos- dijo Tatsuki, sin mirarlos- ¿Quien nos habrá mandado a fijarnos en semejantes bebes?-
Sakuno, que sabia que la pregunta estaba dirigida a ella, se ruborizo hasta la raíz. Ryoma aun trataba de safarse, y Ryoga solo rió entre dientes y dijo con voz divertida- Pero Suki-chan… creí que te gustaba por eso… viendo tus antecedentes con Taichi y Chibi-suke…-
- ¿Qué?- balbuceo Ryoma, soltándose lo suficiente- ¿Qué tengo yo que ver?-
Kikumaru había cerrado los ojos y trataba por todos los medios no soltar de su boca todas las palabras allí contenidas, Sakuno se alejo un poco de ella.
- Perdón, perdón… tu no eres un bebe…- Los ojos de la pelirroja cambian a unos inyectados con sangre- ¡TU ERES UN IDIOTA!-
¡POM!
Ryoga no esperaba ya menos que un golpe.
- Eh… ¿Se van a quedar aquí hasta que empiece?- pregunto Ryoga, sobándose la cabeza- Woah… si que pegas fuerte… de hecho que ganamos ese torneo-
- Si nos vamos a quedar, Tatsuki-chan… ¿A que torneo se refiere, Ryoga-kun?- pregunto Ryuzaki.
Ryoga se cruzo de brazos, soltando finalmente a Ryoma quien le dirigió una mirada de fastidio- Oi, oi, hay un torneo mañana… ayer nos inscribimos… y eso que el ultimo día para hacerlo fue hace tres días, felizmente, gracias a… -
- A que eres hermano de Ryoma- dijo Tatsuki, advirtiéndole con la mirada- Fuimos y nos dijeron que probablemente ya no podríamos inscribirnos, pero en cuanto supieron que Ryoga era un ECHIZEN, hijo de Nanjiroh y hermano de Ryoma, entonces nos dijeron que entrábamos. Y listo-
- Es la ventaja de ser un Echizen- dijo Ryoga, y ambos muchachos sonrieron de lado.
- Bakas- dijo Tatsuki, quitando algo de su pelo de su frente- ¿Por qué no se van a sus casas, eh? Echizen y yo les guardamos sitio…-
- Pero si aun tenemos clases…-
- ¿Clases? Oh no, cuando vinimos vimos a mi hermano saliendo, y dijo que sus clases terminaron temprano, solo que había estado jugando con los otros chicos… ¿Dónde estaban ustedes dos que no se enteraron?-
- En la azotea… seguramente lo han dicho en el receso y no hemos escuchado- dijo Sakuno, tratando de que el sonrojo no se le notase.
Tatsuki ignoro lo mas que pudo las indirectas que le mandaba Ryoga a su hermano, que ahora era victima de lo que acababa de decir Ryuzaki inocentemente- Vayan a sus casas, con toda la tensión que tienen aquí se van a volver locos. Además, hemos quedado con Ann, así que tenemos que quedarnos aquí. Nosotros les guardamos sitio en el Anfiteatro, ¿Ok?...-
- Pero…-
- Pero si…-
- Se van y ahora. ¡Vamos, que esperan!- dijo Tatsuki empujándolos hacia el otro lado, donde suponía ella eran sus salones.
- Que tal genio te traes…-
- ¿Qué dijiste?-
- Nada…-
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N/A: GOMENNN!!! He tenido una MUY buena razón para parar de escribir… en realidad iba a publicar este capitulo la semana pasada, pero no pude, habia ocurrido una tragedia… yo… olvide la contraseña de mi cuenta YY y si… NO ME LA SE! Borre por casualidad el archivo donde guardo mis contraseñas, asi que tampoco tenia la de mi mail, estaba segura que lo habia puesto en algun lugar… para felicidad mia asi fue, en mi agenda y…pues…aquí me tienen u.u no me maten!
R & R: … (sonido de grillos)
TT
Ryoga: Sin comentarios… ¡Ah! Queria preguntar algo…
Habla.
Ryoga: ¬¬ ¿Por qué le mandan siempre saludos a Seta?
¬¬ Porque es lindo y tranquilo y…
Ryoga: ¬¬ Fue un asesino…
Si, FUE.
Ryoga: …Nunca entenderé a las mujeres ¬¬
Ryoma: Hphmm… (¿?)
Próximo Cáp.: La Obra (Parte II)
Sorpresas.
¡GRACIAS!
(Otra vez n-n)
