La última temporada de la serie estaba siendo más intensa que todas las anteriores por lo que Rachel y Sam querían que llegara el fin de semana para poder tener algo de descanso, y dormir más de 5 horas diarias. Aquel sábado Sam había aparecido después de comer en casa de su vecina para tomar el sol, el chico podía tomar el sol perfectamente solo en su casa pero aquello ya era una tradición desde que se habían comprado las dos casas. Después de tostarse al sol durante varias horas Sam decidió que aquel día tenían que hacer algo más productivo que dormir y estar tumbados.

-Es sábado- le recordó Sam.

-Lo sé- dijo la morena sin moverse.

-Pues venga, no vamos a quedarnos aquí tirados sin hacer nada- protestó el chico.

-¿Tienes un plan mejor?- preguntó Rachel girándose para mirarlo confundida.

-Por supuesto- afirmó el chico sonriente -y te incluye a ti.

-Que afortunada me siento- se burló la chica.

-Me voy a mi casa a ducharme y vestirme, cuando venga te quiero lista- advirtió Sam poniéndose de pie para marcharse.

-¿Dónde vas a llevarme?- preguntó Rachel curiosa.

-Solo te diré que deberías ponerte un bonito vestido y unos tacones porque vamos a un sitio especial- respondió orgulloso y misterio.

-Voy a reconocer que siento curiosidad- dijo riendo la morena.

-Y claro como vamos a un sitio de categoría tenemos que llevar un coche de categoría- comenzó a decir el chico antes de marcharse.

-En serio tu obsesión con mi Ferrari empieza a preocuparme- protestó la morena.

-¿Me lo dejas?- suplicó de rodillas frente a ella.

-Sí, iremos en él, aunque a este ritmo voy a terminar vendiéndotelo- ironizó la chica que le lanzó las llaves del coche a su amigo antes de subir a arreglarse.

Rachel hizo lo que Sam le había pedido, subió a ducharse, eligió uno de sus vestidos y unos botines de tacón negro y bajó al salón a esperarle. Lo cierto era que estaba emocionada por esa noche, cuando Sam improvisaba planes solía ser el mejor y si le había dicho que tenía que vestirse así sería por algo bonito. El chico no tardó en llamar al timbre, Rachel tuvo que reconocer que iba guapo, un vaquero oscuro, una camisa blanca con los dos últimos botones desabrochados y una chaqueta negra.

-Estás muy guapa Rachel- dijo el chico cuando se montaban en el coche.

-Tú tampoco estás nada mal hoy- se burló la morena.

-¿Era necesario el tono de broma?- dijo con voz de pena el chico.

-No lo era, estás guapo y el pelo así te sienta muy bien- admitió la morena.

-Estaba harto del pelo tan largo, necesitaba un corte- reconoció el chico riendo y pasando su mano por el pelo corto.

-¿Me vas a decir ya donde vamos?- preguntó de camino Rachel.

-Está bien- respondió Sam desvelando el secreto -a Mars.

-Tienes que estar de broma- dijo emocionada Rachel.

-No lo estoy- aseguró Sam.

-Dicen que es de los mejores restaurantes de la ciudad y no he estado nunca- explicó la morena.

-Por eso te llevo- dijo riendo el chico por la actitud de la actriz -me lo recomendó un amigo el otro día.

Sam llegó y le dejó las llaves del Ferrari al aparca coches a pesar de sus dudas por no ser el quien lo aparcara. Rachel agarró dulcemente a Sam del brazo y lo siguió al interior del restaurante. El chico fue a hablar con el metre para pedir una mesa para los dos mientras ella esperaba ahí. Cuando se giró hacia la zona de las mesas se encontró dos rostros más que conocidos pero sobre todo a uno que la miraba justo en ese momento.

-No puede ser- murmuró al ver a Rachel al ver a quien tenía delante.

-Hola Rachel- saludó Emily al verla.

-Ho…Hola- saludó la morena cuando vio quien estaba sentada junto a ella.

-Que sorpresa verte por aquí- dijo por fin Quinn cuando reaccionó.

-¿Rachel?- dijo una voz a sus espaldas.

-Estoy aquí- dijo girándose y llamando a Sam.

-Nuestra mesa estará preparada en un minuto- dijo al chico acercándose y viendo a Rachel junto a otra chica pero sobre todo a Quinn en la mesa de delante.

-Mira a quien me he encontrado- dijo Rachel para que despertara.

-Hol.. Hola- saludó Sam cuando reaccionó algo desconcertado.

-Sam esta es Emily- dijo presentándole a la chica.

-Soy una gran fan tuya- dijo la morena mientras le daba la mano.

-Gracias, un placer conocerte- dijo el chico amablemente.

-Y ella es Quinn Fabray- dijo Rachel que imaginaba que Emily no sabía que Sam y Quinn se conocían de antes, al igual que ellas.

-Un placer- saludó Sam dándole la mano y siguiendo la corriente a Rachel.

-Igualmente- dijo Quinn manteniendo la compostura.

-¿Cómo estás? ¿Qué tal te va todo?- preguntó Emily directa a Rachel.

-Su mesa está lista caballero- anunció el camarero junto a Sam.

-Espera, ¿por qué no os sentáis con nosotras?- sugirió Emily mirando a Quinn sonriente- aún no hemos pedido nada y podemos ponernos al día y conocer mejor a esta chico- bromeó señalando a Sam.

-No… no creo que sea una buena idea- dijo por fin la rubia hablando.

-Si lo cierto es que sería raro- dijo la morena queriendo evitar el momento incómodo entre Sam y Quinn.

-Oh claro, queréis intimidad para esta solos- soltó Emily con algo de picardía.

-¿Qué? no no, nosotros no somos parejas- dijo rápidamente y bastante nerviosa Rachel mirando a Quinn- Sam y yo somos buenos amigos.

-Buenos amigos- repitió Quinn casi sin poder evitarlo de mala manera.

-Entonces… ¿os unís?- preguntó Emily por última vez

-De hecho nos uniremos a vosotras encantados- terminó por aceptar Rachel comunicándole al camarero su nueva situación en aquella mesa y sentándose junto a Quinn.

Rachel notó durante la cena como Emily y Quinn compartían miradas y como la morena no dudaba en regalarle más de una sonrisa a su chica. No había dejado pasar por alto tampoco las malas caras de la rubia cuando Sam contaba algo que Rachel y él habían hecho juntos o cuando le reía las bromas a su amigo. Quinn estaba luchando por contenerse delante de todos para no saltar a pegar gritos allí mismo.

El hecho de tener a Sam en la mesa relajó el ambiente, el chico era realmente divertido y Emily se llevaba bien con él así que llevaron casi todo el peso de la conversación hablando entre ellos. Rachel habló con Quinn un par de veces y también con Emily, debía de reconocer que la chica era encantadora y que sin duda la rubia tenía buen ojo para escoger pareja. Tuvo que respirar profundo para contener sus celos alguna que otra vez, se alegraba de que Quinn fuera feliz pero no era de piedra y aquella situación era un poco difícil de llevar.

El tema del trabajo, los rodajes, los amigos comunes y la película fue bastimente el tema de conversación. Rachel hizo contacto visual en varias ocaciones con Quinn antes de que esta apartara la vista. Rachel quería pedirle perdón por tener que estar aguantando esa situación con Sam allí pero la rubia siempre apartaba la mirada. La rubia notaba la mirada de pena de Rachel cuando la observaba pero no iba a ceder, tenía que aguantar aquello para no tener que dar explicaciones a Emily, sobre Sam o sobre Rachel.

-Voy al baño- dijo la rubia en un momento de la cena.

-Lo cierto es que yo también- dijo de repente Rachel cuando la rubia ya se había marchado. -¿Quinn?

-¿Qué haces aquí Rachel?- preguntó Quinn dándose la vuelta en el baño y encontrando a Rachel.

-Quería un minuto para hablar contigo… sin ellos- respondió la morena.

-Está bien- aceptó la rubia.

-Esto es incómodo- dijo la morena.

-Si lo es- admitió Quinn.

-No pretendía… quiero decir que Sam y yo no somos nada- intentó explicar algo nerviosa.

-No tienes que darme explicaciones Rachel- le recordó Quinn claramente dolida por la presencia del chico allí- yo estoy con Emily y si tú estás con él y eres feliz no pasa nada.

-Pero claramente te molesta, solo haces mirarle mal- protestó Rachel infantilmente.

-Claro que me molesta, te acostaste con él año y medio en lugar de estar conm… -se calló a tiempo la rubia.

-¿En lugar de qué?- quiso saber Rachel acercándose a ella.

-De nada Rachel, da igual- dijo la rubia dándole la espalda.

-No da igual, creía que éramos amigas y ahora estás aquí casi gritándome y mirándome mal y no contándome las cosas- protestó Rachel.

-En lugar de liarte con cualquiera que yo no conociera y al que no tuviera que verle la cara por ser tu amiga- dijo por fin Quinn admitiendo el motivo de su enfado.

-¿Solo es por eso?- preguntó Rachel que esperaba otra respuesta- ¿solo es porque tienes que verle la cara como amiga?

-Yo….- Quinn dudó antes de ser capaz de responder a aquello, si dejaba que Rachel conociera sus dudas respecto a sus sentimientos sabía lo que podía pasar- claro, ¿por qué iba a ser?

-Si quieres podemos irnos- fue lo único que se le ocurrió decir a Rachel- diré que me encuentro mal y ya está.

-No, no quiero que te vayas- dijo rápidamente la rubia.

-¿No?- preguntó Rachel sin poder contener una pequeña sonrisa.

-No quiero arruinar la noche por esto- dijo Quinn algo avergonzada disimulando.

-¿Entonces quieres que me quede?- preguntó Rachel más esperanzada.

-Yo… ya hemos pedido la comida y Emily y Sam parecen llevarse bien- justificó Quinn que no quería que la morena se fuera a pesar de la presencia de Sam.

-De acuerdo- aceptó Rachel que vio como Quinn iba a salir del baño- Quinn.

-¿Si?- preguntó girándose para mirarla.

-Emily no sabe nada de ti y de mí ¿verdad? ni de Sam- quiso saber la morena.

-No- negó la rubia- y te agradezco que lo hayas disimulado bien, te lo agradezco de verdad.

-Claro…- dijo la morena con media sonrisa.

-Deberíamos volver antes de que venga a buscarnos- dijo Quinn antes de salir de aquel baño directa a la mesa.

Volvieron a sentarse en la mesa con los chicos a los que encontraron riendo sobre algo que estaba contando Sam. El resto de la cena fue sin problemas, Rachel y Quinn parecían haberse calmado después de su conversación en el baño

-Ha sido un placer cenar con vosotras chicas- dijo Sam cuando salieron del restaurante.

-Lo mismo digo, un placer conocerte- dijo Emily agarrando el brazo de Quinn dulcemente.

-A ver si ahora os vais a hacer mejores amigos- bromeó Rachel queriendo quitar tensión al momento.

-No sería mala idea, repetir una cena como esta- sugirió Emily.

-Claro, claro, cuando queráis- dijo Rachel rápidamente.

-Si, ¿por qué no?- dijo Quinn siguiendo la corriente de aquella situación.

-Es tarde, será mejor que nos vayamos- dijo por fin Rachel.

-Tienes razón- admitió Emily mirando su reloj.

-Nuestro coche está por allí- señaló Sam.

-El nuestro por allí- dijo Quinn en dirección opuesta por suerte para ella.

-Pues lo dicho, espero que nos veamos pronto- dijo Sam para despedirse.

-Sin duda, eso espero- se despidió Emily.

-Nos vemos chicas- dijo Rachel dándose la vuelta para marcharse por fin.

-Vaya eso ha sido… curioso- dijo a falta de una palabra mejor Sam cuando se alejaron suficiente.

-Ha sido un poco tenso al principio- admitió la morena- menos mal que nadie se lleva mal contigo.

-Excepto Quinn- puntualizó el chico riendo.

-Pero lo de Quinn es distinto, tiene un motivo razonable- la defendió Rachel- no conozco a nadie que te haya odiado al conocerte.

-Soy un chico encantador y divertido- se burló Sam riendo.

-Tonto- protestó Rachel dándole un golpecito antes de montarse en el coche.

-¿Me vas a contar que habéis hecho en el baño?- preguntó el chico mientras conducía.

-Hemos hablado, nada más- aclaró la chica- que Emily no sabía nada de nosotros y que le dolía que me hubiese acostado contigo, no con otro porque a ti te tenía que ver a menudo si queríamos ser amigas.

-¿No crees que es raro?- preguntó Sam.

-¿El qué?- preguntó Rachel confusa sin saber que quería decir su amigo.

-Que no sepa nada de ti y de ella, no sé, lleva tiempo con esa chica y parecen muy serias, ¿no crees que debería habérselo contado?- dijo el chico.

-No voy a meterme en lo que Quinn decide hacer con Emily, Sam, es su decisión no contárselo- afirmó Rachel seriamente.

-Pero es hipócrita- protestó el rubio.

-¿Qué quieres decir?- quiso saber Rachel algo a la defensiva.

-Tú no le contaste lo nuestro y mira como se puso después y ella está haciendo lo mismo con Emily- le recordó el chico respondiendo a su pregunta.

-Puede que tengas razón pero es su decisión Sam, no voy a meterme ahí- volvió a repetir la chica siendo clara -bastante celos me tengo que aguantar ya cuando las veo juntitas como para meterme en su relación.

-Así que estás celosa- se burló el chico riendo.

-¿Cómo no iba a estarlo?- dijo Rachel como si fuera obvio -¿has visto como la miraba? ¿cómo ser reía?

-Sí, parecen felices- respondió sinceramente Sam.

-Supongo aunque Quinn… da igual… yo me callo y sonrío porque soy su amiga y nada más y tengo que aceptar que es feliz y que esta con ella pero eso no quita que tenga celos de no ser yo- dijo la morena soltando por fin lo que llevaba dentro después de aquella noche.

-Pues lo estás controlando muy bien, al menos delante de ella- dijo el chico para animarla.

-Mi trabajo me cuesta y por algo soy buena actriz- dijo la morena encogiéndose de hombros cuando por fin el chico paro el coche frente a su casa- gracias por aguantar todo lo de esta noche y portarte tan bien delante de Quinn.

-Sabía que era importante para ti, no tienes que darme las gracias- dijo Sam quitándole importancia.

-Necesito dormir, ha sido agotador mantener la compostura tantas horas- admitió la morena.

-Vete a descansar- dijo el chico dejando un beso en su mejilla- mañana te llamo.

-Hasta mañana Sam- se despidió la chica saliendo hacia su casa.

Otra conversación había tenido lugar en la otra pareja cuando se habían separado a la salida del restaurante.

-Ha sido interesante la cena de hoy- dijo Emily cuando se alejaron de los chicos.

-Sin duda- dijo la rubia con una media sonrisa.

-Me ha caído genial Sam, es encantador- siguió hablando la otra chica.

-Sí, es muy bueno- afirmó la rubia siguiendo la corriente.

-No lo conocías ¿no?- preguntó la morena con algo de malicia.

-No, no, Rachel no lo ha traído ningún día que hayamos quedado- respondió rápidamente la rubia.

-Es mucho más guapo en persona- dijo la chica.

-Cierto, la tele no le hace justicia- dijo Quinn fingiendo algo de emoción.

-Te apetece lo que hemos dicho de otra cena ¿verdad?- preguntó entonces su chica algo preocupada.

-Claro, claro, ya sabes Rachel es mi amiga y tú eres mi chica, Sam me ha caído bien, no hay problema- afirmó Quinn antes de darle un rápido beso.

-Me hace ilusión salir con más gente, tener amigos en común y esas cosas de pareja- dijo la chica rodeándola con sus brazos.

-Si...claro- afirmó Quinn, aunque claramente prefería no incluir a Sam en aquella ecuación.

-¿Estás bien?- preguntó Emily. cuando se montaban en el coche.

-¿Yo? Claro claro, ¿por qué no iba a estarlo?- preguntó nerviosa.

-No sé, has estado rara gran parte de la noche- dijo Emily intentando saber que pasaba.

-No.. .es solo que me ha sentado algo mal de la cena , tranquila nada más- dijo quitándole importancia.

Quinn condujo lo más rápido que pudo para llegar a casa. Apenas tuvo tiempo de soltar las llaves y el bolso en la entrada cuando agarró a Emily para besarla, quería olvidar esa noche y lo quería hacer saciándose de sexo con su chica durante horas. Sin embargo la rubia no sabía que no iba a ser tan fácil borrar aquella noche de su memoria. Estaba en la cocina preparando el desayuno para llevárselo a la cocina mientras Emily como era habitual leía el periódico en el sofá.

-Somos noticia- bromeó Emily.

-¿De qué hablas?- preguntó Quinn con los dos cafés en la mano.

-Toma- dijo cambiándole un café por el ipad.

-'Cena de estrellas'- ponía el titular antes de seguir leyendo el artículo- 'La pasada noche en un conocido restaurante de la ciudad pudimos ver como Rachel Berry cenaba con Sam Evans, Quinn Fabray y la que hemos sabido es Emily Fields, que trabaja junto a ellas en una nueva película- siguió leyendo Quinn- 'no es raro ver a Rachel con Sam ya que parecen que no se separan últimamente pero si nos ha sorprendido verla con su compañera de reparto ya que no habíamos vuelto a verlas juntas desde los rodajes. Teniendo en cuenta que Emily es la jefa da casting de la saga, ¿estaría Rachel intentando meter a su chico de oro en la próxima película? Seguro que pronto lo sabremos'

-Oye pues creo que hace falta gente para la próxima peli- bromeó Emily.

-Simplemente por no darles la razón no le hagas el casting- dijo Quinn medio en broma media en serio.

-No seas tonta, ¿no quieres trabajar con Sam?- preguntó metiendo en dedo en la herida.

-No- respondió la rubia seriamente.

-¿Puedo saber por qué?- preguntó algo molesta la morena.

-Me da igual Emily, no quiero hablar más de esto, si quieres hacerle el casting hazlo- dijo para terminar la conversación.

-¿Qué demonios te pasa?- preguntó Emily más confusa aún.

-Nada, me duele la cabeza- dijo Quinn huyendo al sofá.

-Voy a tener que acostumbrarme a esto de salir en noticias y esas cosa ¿no?- preguntó con algo de pena Emily acercándose a Quinn para calmarla.

-Supongo que sí, en Nueva York no hay tanto periodista pero aquí salen de debajo de las piedras y parecen saber todo lo que hago así que…- dijo la rubia algo apenada.

-Creo que compensa por estar contigo- dijo Emily entonces.

-Ohhh mira quien se ha levantado romántica- dijo la rubia sonriente acercándose a ella y olvidando el incidente de Sam minutos antes.

-Es cierto- aseguró la morena.

En otro barrio de la ciudad de Los Ángeles, Rachel y Sam también se encontraban desayunando, los chicos habían ido a correr como era habitual ya los domingos por la mañana y ahora desayunaban en casa del modelo café, zumo y tostadas. El chico estaba terminando de preparar el pan mientras Rachel miraba algo en su móvil.

-Tienes que estar de broma- dijo Rachel leyendo su twitter.

-¿Qué pasa?- preguntó preocupado.

-Volvemos a ser noticia- explicó la morena dándole su móvil.

-Dios mío, como inventan- exclamó el rubio cuando leyó lo que Rachel le estaba dando- ¿te imaginas yo en tu película?

-No me quiero imaginar los rumores- respondió la morena- probablemente dirían que Quinn tú y yo hemos hecho un trío o algo así.

-No me importaría- bromeó Sam ganándose un golpe de su amiga- está bien, era broma.

-Mañana me espera un día muy divertido- dijo entonces la morena.

-¿Por qué?- preguntó Sam sin entender nada.

-Tengo que ir con Santana la discográfica que te conté para el tema del contrato y el disco- explicó la rubia.

-Vaya pero si eso es genial- exclamó el chico dándole un abrazo.

-Lo es si obviamos esta noticia y como seguro que Santana me lo echa en cara- le recordó Rachel.

-Pasa de ella, últimamente está también raro conmigo si te consuela- le confesó su amigo.

-Eso es porque pasas mucho tiempo conmigo y yo paso tiempo con Quinn, es una cadena- dedujo la morena recordando su conversación con Britt y como aún no había tenido la conversación que debía con Santana.

Aquel lunes Rachel tenía que reunirse con Santana en los estudios del sello discográfico con el que habían estado negociando en los últimos tiempos por un contrato para un disco. Todo había ido hasta ahora, lo que hacía indicar que aquel día Rachel debía de salir de aquel edificio de oficinas con los papeles firmados y con ganas de empezar a trabajar en su nuevo proyecto. Llegó justo a la hora, por lo que no tuvo mucho tiempo de hablar con su amiga antes de entrar en aquella reunión que se prolongó durante más de una hora. Tras un par de detalles que se cambiaron en el momento Rachel firmó su contrato, oficialmente iba a tener un disco de música y no podía esperar a compartir la noticia aunque la discográfica le había pedido que les dejara hacer a ellos mismo el anuncio un par de días después en un evento que tenían preparado. Cuando salieron del edificio y Rachel se sintió liberada y alegre le pidió a Santana ir a tomar un café para desayunar y festejar aquel momento y la latina aceptó sin problemas.

-San… no solo quería que lo celebráramos, también quería hablar contigo- admitió la morena.

-Te escucho- dijo la latina.

-Últimamente nos hemos distanciado un poco- comenzó a explicar lo más relajada que pudo Rachel.

-Has tenido otros entretenimientos- le interrumpió la latina.

-San, déjame terminar- pidió Rachel lo más calmada que podía estar.

-Está bien, lo siento- se disculpó la chica.

-Quiero que sepas que no voy a dejar de ser tu amiga porque me lleve bien con Quinn- confesó por fin- Quinn tiene su novia y su vida y yo tengo mi vida, que seamos amigas no impide que tú y yo nos vayamos a separar.

-No parece eso desde que volvió- se quejó Santana.

-Lo sé pero yo te he dejado distanciarte con todo este asunto de no hablar de ella y demás- explicó Rachel- y se acabó.

-No fue tan buena idea lo de hacer como si no existiera- admitió la latina.

-Sé que a Sam últimamente tampoco le has tratado muy bien- dijo la morena cambiando un poco el tema.

-Se queja mucho- se defendió la latina.

-Santana, te conozco lo suficiente como para saber que dice la verdad- le recordó Rachel.

-Está bien, a lo mejor he proyectado mi enfado un poco en él- reconoció la latina.

-Vamos a quedar un día todos y ser personas normales- sugirió Rachel- Sam y yo echamos de menos verte ceder ante Britt.

-Oye, yo no cedo- protestó la latina.

-Desde que estás completamente comprometida a ella tengo entendido que sí- se burló la morena de nuevo.

-Está bien, quedemos para cenar un día y lo comprobáis- dijo orgullosa.

-Esta es la Santana que me gusta- dijo Rachel con una sonrisa en su rostro.

Cuando Santana entraba razón podía ser la persona más comprensible del planeta y Rachel se alegraba de recuperar poco a poco a su amiga. Sabía que el tema Quinn aún suponía una barrera entre ellas, pero estaban dando pequeños pasitos para que la barrera bajara poco a poco. La presencia de Britt siempre ayudaba y sobre todo la de Sam por lo que aquella cena de los cuatro sería una forma de recordarse lo bien que se lo pasaban juntos. A pesar de alguna broma de la latina sobre las nuevas amistades y las cenas en pareja junto a Quinn y su chica, si Santana ya hacía bromas al respecto, el asunto no era tan malo como parecía por lo que las cosas seguían mejorando.


Nuevo capítulo! Estoy intentando actualizar lo más rápido posible por sus peticiones para que no se les haga pesado...

Les prometo que tras este vienen dos capítulos bomba así que los terminaré cuanto antes ;) los capítulos volverán a ser interacción Faberry ;)

Un saludo!