Akashi había estado cariñoso con su esposo esas semanas, sin embargo él había sentido un malestar y unos mareos que no había sabido identificar en un principio. No quería preocupar a su pareja así que había ido solo al médico solo y este le había dicho lo que el sospechaba: Estaba esperando un bebé.

En un principio había decidido decirle a su pareja, pero en cuanto volvía se había puesto a pensar ¿Y si Nash, Hanamiya u otro se enteraban de ello e intentaban atacarles esta vez aprovechándose de su condición? Con lo feliz que se pondría Kōki al enterarse de esa noticia, estaba seguro que se lo querría contar a todo el mundo y no era para menos. Pero Seijūrō estaba pensativo tenía que ser precavido, no quería que le hicieran daño ni a su esposo ni a sus hijos, por eso instintivamente para no contarle la noticia a su pareja se empezó a alejar.

Furi por su parte en un principio pensó que su pareja estaba enfermo pero más pronto que tarde se dio cuenta que su marido lo evitaba, a veces todo el día y no aparecía hasta la noche. Se encerraba a trabajar, se ponía a hacer proyectos nuevos sin razón alguna. Cuando Kōki confronto la primera vez a su pareja este se hizo el desentendido respecto a eso, sin embargo el chihuahua no era idiota, algo había pasado, algo que había hecho que se separasen.


—Padre necesito saber ¿Qué paso en esa fiesta? No recuerdo absolutamente nada y me cuesta creer el hecho de que mi esposo me sea infiel, no quiero creerlo, Sei es la persona que más he amado y el único que me ha hecho sentir amado, no puedo pensar en que me haría algo semejante.

El castaño mayor suspiró, sabía que tenía que contarle lo que había pasado el día anterior, más sin embargo miro al chico y en vez de ello decidió hacerle una pregunta. El chihuahua no odiaba al hijo de Akashi a pesar de todo puesto que este se veía aún enamorado de su hijo sin embargo había algo que le hacía pensar que esto si no se tomaban ciertas medidas su propio hijo terminaría despreciando a su pareja.

— ¿Cuánto amas a Akashi Seijūrō, Kōki? —Lo dijo de manera muy seria mirando a su hijo esperando por su respuesta. De eso dependería lo que le diría más adelante.

—Lo amo muchísimo, pero…—El chihuahua mayor puso la mano en señal de que detuviese su respuesta en ese instante.

Furi miro a su padre interrogante debido a eso ¿Había algo malo? ¿Qué es lo que le diría? ¿Por qué lo detuvo a media respuesta? Y porque tenía esa mirada y sonrisa tan tensa.

—Kōki, quiero que pienses ¿Es tu amor por tu esposo suficiente? Si, si, ya dirás ¡Claro que lo es! Pero yo te hago esta pregunta porque si tu marido te oculto esto fue para no lastimarte seguramente aunque no es seguro, pero eso es señal de que puede seguir amándote la pregunta es tanto si el cometió un desliz o fue un accidente ¿Tu amor es lo suficientemente grande para cuidar un niño que no tiene tu sangre más si la de tu pareja?

El castaño menor trago saliva, la verdad nunca se había hecho ese cuestionamiento, aunque digan que el amor puede soportar cualquier cosa ¿Realmente podría ver a ese chico como su hijo sabiendo que no tiene sus genes? Sería un hijo de su pareja y por eso debería quererlo sin embargo…sin embargo eso siempre le recordaría que su esposo de alguna manera le falló, lo cual quizás no sería bueno. Quizás su amor no era suficiente grande, no lo era y eso le dio una maldita impotencia así mismo ¿Por qué este hecho le hacía pensar en que no podría confiar en Seijūrō? Si él le viniera pidiendo perdón ¿Tendría el suficiente amor para perdonarle y soportar ese embarazo de un hijo que no es suyo? ¿Realmente podría pasar esa etapa?

Negó, se dio cuenta de que no, no era tan fuerte como podía. La única persona que había confiado al ciento por ciento le había fallado. Sus lágrimas escaparon, estaba enojado consigo mismo.

—Creo que no lo es—Su padre detecto esa voz llorosa en su hijo quien se había roto de algún modo, Kōki se sentía débil, quebrado, sintiendo que no era suficiente para alguien como su pareja.

—Kōki esto no te lo digo para que te sientas mal ni mucho menos, pero creo que si ya has tomado conciencia de tus propias limitaciones, creo que es tiempo de cambiar ¿Te parece bien? ¿Te gustaría volverte más fuerte de carácter? Quizás eso te ayude a tomar una decisión con respecto a Seijūrō ¿Te gustaría? Yo puedo ayudarte a eso hijo. —Se fue a sentar más cerca de su hijo quien aún estaba enojado con su propia persona por no tener la fortaleza suficiente para aceptar los hechos.—Tu madre era una Alfa y siempre quiso que fuéramos fuertes aunque fuésemos Omegas o Alfas o S. Tú por suerte eres S y tienes propiedades fuertes de un Alfa pero puedes procrear a tus hijos como un Omega ¿No es genial? Con más razón tú debes ser más fuerte que yo. Por eso te enseñé a usar esa barra de metal en caso de que un ladrón entrara a la casa, sé que incluso a veces tu tercera transformación no es suficiente. Para cuidar a una familia es necesario sacar los instintos más fuertes que se tienen incluso renunciando a algunas leyes morales.

—Eso suena…como si tú hubieses hecho algo muy malo.
—No soy un santo Kōki, pero te aseguro que mis acciones tenían un propósito. —Toma las manos de su hijo haciéndole que lo mire a los ojos. — ¿Quieres ser alguien que tenga decisiones firmes? ¿Quieres ser más fuerte? Creo que lo más recomendable es que te mantengas alejado de lo que te provoca confusión.

—Tú te refieres a que me aleje de Sei…

—Eso ayudaría a aclarar tus ideas ¿No lo crees? Solo sería temporal créeme.

Miro fijamente a su padre, sabía que este tenía razón pero al mismo tiempo esta no era una decisión fácil de tomar. Además estaban sus hijos, no podía estar si sus bebés pero tampoco podría dejar sin estos a su padre.


Había que brindar, por fin Kuroko era visible, no había sido una operación fácil, de hecho no era cien por ciento visible, pero todos lo distinguían y se decía que el paso de las semanas su presencia se haría aún más notable. Cosa que Kagami no pudo evitar hacer una fiesta, sabía que faltaban algunos amigos de Kuroko sin embargo no se pudo contener y armo una fiesta invitando a todos los que podía solo porque necesitaba anunciar su compromiso con el peliceleste quien le sonreía a su amado tigre contento, aunque sabía que el ambiente estaba algo tenso.

El único que trato de aparentar junto con ellos que las cosas iban bien era Takao, aunque sabía que no podían evitar preocuparse había cosas de las cuales también deberían alegrarse y esa era la idea. Midorima se comportaba más o menos como siempre lo hacía, por lo menos a esa hora su propio bebé dormía igual tenía una pantalla de cámara que grababa cualquier acción que pudiera pasarle.

Kiyoshi no sonreía puesto que había recibido varias cartas amenazadoras de Hanamiya temía que se hicieran realidad, Murasakibara no podía sonreír por la mirada penetrante que le dedicaba Himuro, le dolía esa mirada encima que este últimamente solo le hablaba de lo estrictamente necesario y no se podía acercar más a este porque tenía que fingir ser la pareja de Kiyoshi aunque pronto no pudo aguantar más y tuvo que salir al patio porque se sentía ahogado.

Furi no sonreía porque su pareja le evitaba incluso apenas habían llegado a la fiesta se había sentado lejos de él ¿Qué pasaba? ¿Por qué le evitaba? ¿Había hecho algo malo?

Akashi no sonreía porque esa noticia de estar embarazado lo tenía tenso, preocupado demasiado preocupado como para sonreír, tuvo que ir al patio para evitar la mirada dolida de Kōki quien ya se había dado cuenta que lo estaba evitando a propósito.
Cuando Furihata entro de nuevo a la casa se puso a beber, sin embargo se emborracho al instante pues jamás en su vida había bebido alcohol sino hasta ahora. Al poco rato había empezado a gritar y bailar desenfrenadamente como intentando provocar a los demás de manera sexual, Kuroko y Kagami trataban de sostenerlo mientras Midorima Takao y Murasakibara iban por Akashi, Himuro estaba en el baño en ese momento y Kiyoshi quería conversar con este último cuando recibió un golpe en la cabeza y fue sacado silenciosamente del lugar por Hanamiya.

El padre de Akashi y Furihata se habían quedado cuidando a los bebés del matrimonio hasta que se quedaron dormidos (Este último bastante alejado del padre de Akashi, pues no le agradaba en absoluto) E iban a avisarles a sus hijos cuando escuchan el griterío en la casa de Kagami.

Ahí estaba el cuadro con Kōki gritándole a su marido que se fuera al infierno, que si no lo amaba que se lo dijera de frente. Que dejara de ocultarle que estaba harto de que lo evitara, que dejara de ser un estúpido y cobarde. Esas cosas alteraron un poco al león sinceramente ¿Por qué Kōki pensaba tantas cosas estúpidas? ¿Qué acaso no veía que intentaba protegerlo?

— ¿Ahora te quedas callado? Ah, por supuesto…que ¡Hic! Te quedarías calla…callado ¡TU YA NO ME AMAS! ¡POR ESO NI ME TOCAS!

—No voy a hablar contigo por que no estás en tus sentidos, nos vamos a casa y hablaremos de esto correctamente.

El león tomo la mano de su pareja sin embargo este hizo un movimiento agresivo hacia este empujándolo. Este llevado por sus instintos de defensa al estar embarazado intento atacar de vuelta con más ferocidad, sin embargo al hacerlo alguien se interpuso y de paso le hizo un corte en el rostro al pelirrojo que le provoco un sangrado leve pero era una clara advertencia.

— . . —El padre de Furihata se había interpuesto abrazando a su hijo protectoramente y mirando furioso a Seijūrō.

—Si lo odias déjalo en paz. Pero no le hagas daño, porque no te lo perdonaré.

— ¡Pues si no lo noto me empujo! ¡Tengo que proteger a mi hijo!

—Dijo en un ataque de impulsividad.

Todos ahí se quedaron callados de pronto.

—…Espera hijo ¿Cómo es eso? ¿Estas esperando?

—Hablo Masaomi esta vez un poco extrañado porque nadie sabía nada sobre eso. El hijo de este asintió de manera silenciosa y en parte culposa.

—Kōki, no te odio ni nada por el estilo, yo aún te amo, escúchame estoy…

—Esta dormido.

—Hablo el padre de Furi mostrando a este definitivamente había quedado sin conciencia y envuelto en los brazos de Morfeo. —Lo llevare a casa…aun no te perdono lo que intentaste hacer Seijūrō.

El mencionado realmente no le gustó nada la mirada que le dedico el medico sobre él mientras se llevaba a su esposo.

Realmente esa fiesta había acabado en desastre.


El pelirrojo estaba preocupado, realmente tenía que hablar con su esposo y arreglar el malentendido, había dejado a una niñera para que vigilara a los bebés que dormían después de haber tomado su leche y todo. Hacía poco su mansión había sido rediseñada y ahora incluso era más grande solo hacía falta lo más importante en ese lugar: Su esposo.

Compro unas flores rojas, se puso un traje elegante, se peinó el cabello como para una cita planeaba llevarlo a un lugar bonito y enamorarlo otra vez, hacerle entender que lo seguía amando, no quería realmente que se fuese con alguien más, al pensarlo se le revolvía el estómago no podría soportarlo. Su Kōki era solo suyo, le demostraría que lo amaba.

Sin embargo cuando este se disponía salir se encontró con este que estaba entrando, se le veían los ojos rojos, no sabía si era por el día post borrachera o había llorado demasiado, pero no le gustaba la expresión de su pareja, le dolía verlo de esa manera.

—Kōki, justo iba por ti—Le entrega el ramo de unas rosas tan rojas que parecían ensangrentadas. —Perdóname como me he comportado amor mío, he sido un idiota al alejarme de ti, lo que pasa es que yo estoy…

—Embarazado, ya lo sé. Mi padre me lo dijo. —El castaño intento sonreír por las flores aunque tenía una sonrisa cansada—Seijūrō…yo he tomado una decisión.

—Yo te amo, créeme, nunca he dejado de quererte—Beso sus manos insistentemente como si besara algo muy valioso y preciado—Fui un idiota, pero déjame conquistarte otra vez.

Furi sonrió esta vez con más calidez, su esposo era muy lindo con él, sin embargo realmente creía que no podría retomar las cosas como siempre.

—Perdóname Sei, pero mi amor no es suficiente para ti.

— ¿Qué? Kōki, tu amor es más que suficiente para mí, te necesito tu amor me mantiene vivo.

—Sei...

Sin embargo un beso del pelirrojo no le dejo decir más, un beso que llevo a otro y a otro más terminando en ambos haciendo el amor una vez más como tantas veces.

Sin embargo cuando Seijūrō se quedó dormido, esa mañana Furi salió disimuladamente de ese cuarto, dejándole una nota y llevándose a Masaaki con él.

"Lo siento Seijūrō, no soy apto para aceptar tu amor, no soy lo suficiente fuerte y decidido para esta relación, yo te amo, pero voy a tomar un rumbo separado de ti, volveré los fines de semana para estar con Miaka y Ouji, quiero ser un esposo más decidido para ti, alguien que realmente merezcas, por eso me voy un tiempo, necesito pensar y aclararme. Aun te amo, te amo como nunca pero ya tome una decisión y no saldré de esta.
Te ama Akashi Kōki"

El león al no sentir la presencia de su pareja ya detectaba que algo iría mal. Al leer la nota no pudo si no sentirse pésimo.

—Todo esto es mi culpa ¿No Kōki? Debí haberte dicho las cosas desde un principio. —Se acarició donde creía estar su hijo y miro hacia la ventana con tristeza. —Yo te amo tal y como eres, el padre de nuestro próximo hijo.


Un peliceleste miraba de reojo al chico de lunar, por algún motivo sentía que este aun no le agradaba la idea que estuviese con su hermano y también parecía que estaba teniendo problemas con su amigo Murasakibara. Kuroko simplemente observaba, simplemente observando, no sabiendo bien cómo actuar a continuación, solo se acercó al lince quien lo noto inmediatamente.

— ¿Qué quieres? —Pregunto antes de que Kuroko terminase de acercarse siquiera a este.

—Lo siento Himuro-san es solo que quisiera que nos llevásemos bien eso es todo. —Lo dijo con su típica voz y cara de póker de siempre.

El felino lo miro de manera casi despreciativa.

—No tienes por qué intentar hacer eso, escúchame tu eres prometido de mi hermano, no tienes por qué intentar ser de mi agrado. —Lo miro de frente—Por mi parte yo aún no puedo creer tu historia de que te escapaste de Mayuzumi, es demasiado extraña.

—Pero es la verdad. —La voz del fantasma trato de permanecer lo más impasible y neutral posible ante esas palabras. —Fue eso lo que paso Himuro-san.

—Como sea, aun no creo tu historia, me cuesta creer en las personas cuando desaparecen por tanto como tú.

—Lo siento, pero mientras Kagami-kun me crea, yo estaré aquí y tendrá que soportar mi presencia.

El chico del lunar solo asiente pero no le hace mucho caso dirigiéndose a la cocina, tenía otras cosas de las cuales preocuparse un problema con cabellos violeta.


Esa mañana dos chihuahuas llegaban a otra ciudad (Kōki pensaba que irían a un lugar bastante lejos de la ciudad Sakura pero en realidad solo viajaron a la ciudad vecina Shisui, en el distrito de Inba)

El más joven de ellos llevaba en brazos a Masaaki quien aún descansaba tranquilamente ajeno a lo que sucedía y sucedería más adelante. Furi se sintió un poco culpable puesto que le había separado de sus hermanos, pero tampoco podría sobrevivir separado de sus tres bebés, sería demasiado.

—Sé lo que estás pensando pero no podíamos ir más lejos por el trabajo que tengo, lo siento Kōki.

—No importa, solo quiero saber ¿Qué tiene que ver este traslado con lo que me dijiste ayer?

—Ya verás más adelante. Hoy no tengo trabajo y te presentare a un par de personas ¿Conoces a Nash Gold?

— ¡¿EEEEEH?! Fue mi ex…—Menciono un poco aterrado. —Era un tipo horrible.

— ¿Ah? ¿Saliste acaso con su hijo Nash Gold Jr? Porque ese tipo sí que es un idiota pero no, ni loco que estuviese me refiero a su padre él es muy diferente a este.

El chihuahua bajo la mirada un poco preocupado, la verdad no les tenía mucha confianza a los cambiaformas metálicos y menos a los de apellido Gold.

—Tranquilo Kōki, no pasara nada, solo sígueme. —El medico camino bastante animado donde se leía en cierto vehículo bastante largo acompañados por unos similares la frase "Childrens of sinners" —Creo que estar en un ambiente más rudo como convivir con una banda de rock te ayudaría a sacar más tus dotes de mando y tus instintos más rudos.

El menor de los chihuahuas la verdad no estaba seguro de que eso le ayudara realmente, en el fondo quizás lo más prudente sería volver a casa con su pareja e intentar arreglar las cosas de la mejor forma, pero no, no podía hacer que siempre fuese lo mismo, alguna vez tenía que hacer que su Sei aprendiera que él puede perder la paciencia también y que si realmente lo ama lo sabría esperar.

Kaoru Furihata golpeo suave la puerta y un chico de cabellos grises le abrió la puerta parecía cansado.

—Oye viejo, no deberías venir tan temprano estamos todos durmiendo a esta hora…

—Haizaki-kun espero que recuerdes que la última vez que me llamaste viejo tus huesos salieron no solo "un poco" quebrados.

El sujeto les dejo pasar un poco de mala gana hacia adentro, el medico sonrió, seguían siendo tan desordenados como recordaba a todos los de ese grupo. Negó con la cabeza buscando al padre de Nash pero este ya estaba acercándose al par de chihuahuas, lucia algo similar al cantante Kurt Cobain con el pelo rubio y algo largo. Parecía buen sujeto a primera vista a pesar de sus vestimentas rudas.

Mientras Furi en su interior estaba visiblemente preocupado por cada paso que daba ese hombre que al solo olerlo supo que era el padre de su ex novio, su padre parecía sonreír casi de una manera maravillada, pues era evidente que sentía atracción por ese Alfa, pero aquel no parecía de igual manera interesado en el chihuahua, al menos no de esa manera.


— ¿Es en serio padre? ¿Los seguiste? ¿Por qué no mandaste a alguien? —Seijūrō recibió una llamada de su propio padre de pronto— ¿Qué te van a robar lo que es tuyo? ¿Me puedes decir cuando el padre de Kōki es algo tuyo? —Hizo rodar la mirada haciendo un ruido. —No entiendo tu obsesión con alguien que sinceramente te odia ¿Qué? Kōki no me odia. Se fue solo para ordenar sus ideas, él es mi esposo y volverá conmigo ¿Eh? —Apretó los puños. —De ninguna manera lo permitiría Kōki es mi pareja…

—Sei ¿Con quién hablas? —Una réplica de Kōki estaba parado frente a él en su escritorio, sonriéndole con inocencia o eso parecía.

—Por fin te dignaste a aparecer Ryōta, todos estaban preocupados por ti.

El falso Kōki recobro su forma original mostrando al joven y atractivo modelo rubio que en realidad era.

—Moo~ Nunca puedo engañarte con esto Akashicchi.

—Jamás, reconozco a mi esposo donde sea. ¿Dónde estabas metido? Nos tenías sinceramente preocupados

—Lamento eso, es que sinceramente se presentaron problemas. El señor de los Aomine realmente es muy difícil de encontrar, porque nadie quiere dar información acerca de él. Tuve incluso esconderme de gente que pensaba que lo buscaba para causarle daño, por eso disimule mi olor y tome otra forma.

—Pero lo lograste ¿Verdad? ¿De que hablaron?

El rubio miro a su amigo y luego sin poder contenerse pregunto:

— ¿Es cierto que Aominecchi está sin memoria?

No pudo hacer más el león en ese momento si no asentir. Kise trago preocupado, pero al menos estaba fuera de riesgo aun así. ¿Qué haría al ver que la persona que amaba no le recordaba ni le amaba? Eso era mucho dolor.

—Supongo…supongo que es lo mejor de algún modo.

— ¿Qué estás diciendo Ryōta?

—Akashicchi si él no me recuerda es mejor en el sentido de que esta relación conmigo solo le ha traído problemas, con su familia, con su especie. Es bueno que no recuerde lo que tuvo conmigo.

El león negó mirando al de ojos miel casi con severidad.

—Yo creo que lo mejor es que sigan luchando por ese amor, para que se termine de una vez ese molesto prejuicio entre felinos y caninos. No han luchado todo esto por nada ¿No lo crees?

— ¿Me acompañas a verlo Akashicchi? No creo tener el valor para ir a verlo solo.

El pelirrojo asintió. Apoyaría a su amigo en todo lo que pudiese.


Mientras tanto Furi estaba algo tenso mientras tomaba un té con el hombre que era el padre de su ex novio. Aunque si su padre confiaba en él no creía que fuese mala persona, al menos eso era lo que pasaba.

—Well ¿En serio saliste con mi hijo puppy? Que yo supiera el odia a todos los cambiaformas animales, bueno debiste ser una excepción en él. Pero no vale que sufras por ese imbécil —Kōki alzo las cejas porque el hombre mayor le dijo una grosería a su propio hijo. — Kaoru ¿Estás seguro de que quieres que se quede aquí? Este lugar no es una guardería —Apunto con la boca a Masaaki quien dormía en los brazos de su padre chihuahua aun sin enterarse de nada. —Nada en contra de los niños little puppy —Le dijo a Furi—Pero en este lugar el ambiente es algo pesado y yo mismo descuide a mi hijo y ya ves la pequeña mierda que es ahora—El hombre de oro saco una lata de cerveza de la heladera que había en el auto y bebió un gran trago de una vez.

—Nash, no conoces a Kōki, mi hijo es bastante fuerte cuando quiere es un chihuahua como yo y por eso muestra fuerza cuando las cosas se ponen difíciles. Recuerdo que dijiste que es eso lo que te agradaba de mí.

Kōki puso una cara un poco rara, por la cara nada disimulada de interés que tenía su padre por el hombre de oro, incluso podría decirse que había soltado algo de su olor de Omega en ese momento, sin embargo el otro no parecía afectado en lo absoluto.

—Sí, dije que eras admirable, la mayoría de los Omegas se conforman con que los o las Alfas o Clase S les defiendan en todo sin hacer nada por su cuenta como si fuesen incapaces de pensar por ellos mismos, si tu hijo es igual o más bravo supongo que es bienvenido —Se terminó la cerveza, lanzo un eructo bastante alto y miro con el ceño fruncido al chihuahua mayor. —Y deja de soltar ese olor, ya te dije que ya encontré a alguien para mí, pero hay más gente aquí adentro que quizás se puede entusiasmar o enojarse con tu olor a Omega.

—Si te refieres a Haizaki él sabe que si se mete conmigo recibirá su merecido, de Izuki no creo, es bastante distraído y…

Salió del dormitorio de ese tipo de casa rodante un chico de cabello negro algo alto, pero no demasiado, su boca parecía mostrar un extraño fruncimiento y se tapaba la boca mientras bostezaba. Ayer habían dado un concierto y la verdad estaba cansado después que después fueron a bares vomitaron y tuvieron peleas, cosa de siempre después de que se había unido a aquella banda de rock.

—Nash… ¿En serio que sucedió para que te levantaras temprano? ¿Algún tipo de apocalipsis espacial? —Miro al chihuahua mayor—Ah, es usted Furihata-san, hace tiempo que no se le veía por acá. —Dijo con una sonrisa bastante animada.

Sin embargo cierto castaño no dejaba de mirarlo, es que era demasiada coincidencia de encontrarse a esa persona y justo cuando se alejaba de su esposo.

—Nijimura-senpai…

— ¿Mmm? —El de cabellos azabaches parpadeo un poco confuso y luego lo reconoció. — ¿¡El chihuahua que era el prometido de Akashi!?

Ninguno de los dos pensaba que volverían a encontrarse una vez más.