Compras navideñas
—¿Entonces, te quedaras? —le preguntó Lily a Helena que no dejaba de ver la nieve caer desde el Gran Comedor. Esta asintió con la cabeza—Aleix también se quedará ¿sabías? —Ahora negó—¿Entonces me dirás que tu decisión de quedarte no tiene nada que ver con Nott?
—No, Lilian—habló Helena desesperada—Ni siquiera sabía que iba a quedarse—Lily la miró con intriga—mis papás saldrán y no tengo a donde ir.
—Pero siempre te quedas en casa de los Malfoy—objetó la pelirroja queriendo obtener más información—¿Por qué este año no lo harás?
Desesperada, Helena giró su rostro para encontrarse con el de su amiga que solo alzó los brazos en señal de paz.
No era que le interesará mucho lo que hiciera su amiga en vacaciones. Pero sí le intrigaba su relación extraña que tenía con Aleix. Pues ya había pasado un mes y medio desde Halloween y las cosas parecían no ir muy bien.
En sí, Lily se sentía sola, más sola que nunca. Sus únicos amigos se estaban alejando de ella por cosas que no querían compartirle, había terminado con Qammar y aunque no lo extrañaba del todo, su compañía le hacía más placentera la escuela. Ahora solo estaba con Scorpius las veces que él no estaba con Rose.
Ese tiempo juntos se había prolongado pues con los entrenamientos de quidditch para el partido que jugaran una vez regresando a clases. Además que los planes de vacaciones se estaban preparando. Considerando que pasarían la mitad de ellas juntas, pues este le insistía en que la acompañara por un regalo para Rose, mientras esta se iba de vacaciones con su familia.
El frio llegó junto con las vacaciones de diciembre, sólo tendrían dos semanas para pasar con sus seres queridos, pero estos no precisamente eran los Potter para Lily, Harry estaba cada vez más metido en el Ministerio, ahora que todos sus hijos estaban creciendo había optado por buscar un ascenso por sus propios medios y no solo por ser el elegido, Ginny por otro lado ahora se encargaba de las notas deportivas del Profeta, sus hermanos cada día se encontraban menos en casa. En pocas palabras, en la enorme casa de los Potter, Lily se encontraba sola viendo el techo.
Se recostó en su cama y comenzó a recordar todos sus momentos en Hogwarts, no había sido como ella esperaba. Sus hermanos lo habían disfrutado, su padre se había hecho héroe dentro de, su madre parecía ser la única que la entendía, la hija menor, de la que todos esperaban cosas, enamorada de un imposible, sintiéndose cada vez más sola; solo esperaba que como a ella, a partir de cuarto grado las cosas comenzaran a mejorar.
Miró el reloj que tenía en su pared y se dio cuenta que era hora de encontrarse con su amigo Malfoy. "Tú eres su prima conoces sus gustos, además quiere algo medio muggle y yo de eso no sé, ¿Me ayudas?" fue el argumento que le dio para convencerla de acompañarlo a una plaza comercial a comprar los regalos navideños.
Se cepilló el largo cabello rojo, colocó un poco de gloss en sus labios y después de coger una chaqueta se encaminó a la chimenea para poder llegar a la bella residencia de su amigo.
—Mansión Malfoy—dijo claramente.
Imágenes borrosas pasaron frente a su mente con una velocidad impresionante hasta por fin detenerse frente a una sala de gran tamaño con un rubio platinado en medio de ella.
—¡Lily! —gritó esté y corrió hacia ella regalándole un fuerte abrazo
—¿Por qué tengo que venir yo por ti? —se quejó mientras enredaba sus brazos en la espalda de su acompañante.
Él no respondió, se limitó a mirarla a los ojos y limpiarle las manchas que la ceniza habia dejado.
Lily se estremeció y sonrió, sin duda él alegraba sus días
—Lily, que bueno que llegaste—una voz femenina habló desde otra habitación—Scorpius estaba como loco contando las horas.
—Hola señora—gritó.
Nunca había estado en esa casa antes, pero nada de lo que le había quedaba a la altura de tan bonito paisaje. Todos los muebles eran blancos y parecían tallados en mármol, justo arriba de la chimenea se exhibía la foto de la familia Malfoy última generación, Scorpius era menor, pero sus ojos grises y penetrantes, herencia de su padre, parecían cada día ser más impactantes.
Lily comenzó a recorrer la habitación con la mirada, buscando indicios de la madre de Aleix, pero nunca encontró, pudo ver algunas fotos de los padres de Helena y del padre de su amigo, pero eso no explicaba por qué el comportamiento tan extraño de este últimamente.
—¿Demasiada belleza para ti, Potter? —preguntó el rubio después de percibir la sorpresa de Lily
—Mi casa es mucho más bonita que la tuya—se encogió de hombros
—Tu casa es demasiado Gryffindor para mi gusto
Se sentó en un sofá verde justo como el que estaba en la sala de su casa en Hogwarts. Golpeando el asiento con la palma de la mano invitó a Lily a sentarse.
—¿No te urgía ir al Centro Comercial a comprarle algo "medio muggle" a mi prima? —rechazó la oferta, prefiriendo recargarse en el marco de la puerta que daba a la biblioteca
—Tenemos toda una vida, Potter. Además mi madre está colocando los adornos navideños ¿No quieres ayudar?
—Cuatro manos más no estarían mal—gritó Astoria
—Me encantaría—respondió Lily en el mismo tono—pero no avise en mi casa y cuando mis padres lleguen se preocuparan, así que tengo que volver temprano.
Scorpius rodó los ojos, antes de dirigirse con su mamá y avisarle sus planes de esa tarde, preguntarle si necesitaba algo del mundo muggle pero Lily no alcanzó a escuchar la respuesta
Antes de salir Scorpius invitó a Lily a subir a su habitación, esta era tan grande, espaciosa, no contrario a toda su casa.
A Lily le gustaba todo lo que veía alrededor, posters de jugadores de Quidditch en todas las paredes, una snitch hechizada volando por todos lados, fotos de la familia en diferentes festividades y alguna que otra foto con su prima. La última no le gustaba mucho, pero admitía la bonita pareja que hacían, además de haber sido un amor un tanto prohibido por las familias ella estaba contenta de que por fin se estuviera dando algo entre ellos y aunque no sabía si durarían toda la vida como Qammar le había dicho, estaba segura que unos años más ella solo sería la prima de la novia y ahora también mejor amiga.
—¿Te sigue sorprendiendo mi casa?
Ahora fue ella la que rodó los ojos.
—No entiendo, si ustedes son tan magos y tan ricos, ¿Por qué tu madre pone el árbol sola y sin magia?
Scorpius se dejó caer sobre su cama lanzándole a Lily una almohada, la cual esta atrapó sin problemas
—Mi madre vivió un tiempo en el mundo muggle—se encogió de hombros—cuando fue la guerra contra Voldemort y tu padre andaba de viajero por el mundo en lugar de matarlo….
—¡Mi padre buscaba horrocruxes! —recriminó lanzándole la almohada de vuelta, sin éxito al tratar de pegarle.
—Qué mala puntería, Potter, por menos de eso te andan corriendo del equipo de quidditch.
Lily le lanzó una mirada de odio
—Bueno como sea, tu padre estaba viajando con los padres de mi Rose ¿Cierto?, las cosas estaban complicadas en nuestro mundo, las de mi padre peor, porque tienes que saber Potter que mi padre tenía muchos problemas emocionales, que mi familia estaba amenazada y que cuando tu papi y tus tíos huyeron de esta mansión las cosas fueron peores. —Hizo una pausa—ya recordé porque te odiaba tanto.
Lily seguía cruzada de brazos, el haber estado en Slytherin la había hecho fuerte, esos reclamos llevaba casi tres años viviéndolos aunque nunca tan directos, cada que ella pasaba la gente murmuraba algo alrededor.
—Malfoy ¿En qué momento pedí me dieras un relato de la guerra?
—En ninguno, quería hacerte enojar, pero eres insensible.
En símbolo de defensa, la pelirroja solo arrugó la nariz haciendo que sus pecas se acumularan debajo de sus ojos, Scorpius solo pudo reír.
—En fin, los Grengrass quisieron proteger a sus hijas y se fueron un tiempo a un mundo muggle y después de que tu papá -¡Bendito seas, Potter!- mató a ya sabes quién, y tu abuela a mi tía Bellatrix y todos tus allegados se coronaron héroes, mi madre se quedó un poco más en ese mundo sin magia porque no quería volver, pasó algunas navidades allá y tiene esa costumbre de poner las cosas navideñas.
Cada día la mamá de Scorpius le caía mejor, no solo era dulce y educada, ahora también sabia era valiente e independiente. No podía creer como la hermana de una mujer así había abandonado a su amigo cuando aún era un bebe.
—¿En qué piensas, Potter? ¿Te estas sintiendo culpable por lo que te acabo de contar?
—Si tú no te sientes culpable por ser novio de la hija de las personas que tanto arruinaron tu vida—el tono de sarcasmo sobró—¿por qué yo me sentiría mal de algo que ni siquiera es mi problema? Se supone que somos amigos, pero cuando quieras dejar de serlo hazlo y ya, ninguno de los dos moriría.
Scorpius soltó una risita y se levantó de la cama con un brinco, le dio un beso en la mejilla a su compañera y agregó:
—Pero mientras quiero que dejemos de serlo, sé la mejor.
Ambos se encaminaron hacia el salón pero mientras bajaban la escalera escucharon como Draco Malfoy entraba a la habitación que Astoria estaba adornando.
Más tardó Lily en voltear a ver a su acompañante cuando este ya venía bajando de nuevo con una oreja extensible que mostraba claramente la W detrás de ella.
—Ay sí, odio a tu familia, le hicieron daño a la mia, pero compro productos Weasley, estoy enamorado de un Granger y una Potter está en mi casa—lo imitó moviendo las manos.
Pero este no respondió, bajó rápidamente al salón y acomodándose detrás de un mueble colocó la oreja cerca de la puerta, Lily lo siguió.
—Los doctores dicen que está muy mal—comentó Draco con dolor.
—Tenemos que tener esperanza—respondió Astoria con el mismo tono dulce de siempre—no todo está perdido y ella es la mujer más fuerte que conozco.
—¿Y si no es así, Astoria? ¿Si mi madre está vez no es capaz de soportarlo? —la voz se quebraba en cada palabra.
Lily vio como los ojos de Scorpius también comenzaban a llenarse de lágrimas, no hacía falta ser la persona más intuitiva para saber que la abuela de su amigo estaba en peligro. A ella se le hacía difícil ver a su amigo sufrir, ni siquiera antes cuando se odiaban hubiera disfrutado el hecho de que tuviera dolor a causa de un familiar en peligro.
—¿Me invitaste para estar cuchicheando detrás de la puerta de tus padres? —preguntó la pelirroja fingiendo enojo.
Scorpius la miró, incrédulo de que a pesar de haber escuchado la conversación no se pusiera en su lugar. Pero cuando vio como enredaba la oreja y le sujetaba la mano para guiarlo hacia la chimenea supo que ella estaba intentado animarlo.
—Rose necesita su regalo, tu madre te pidió algo que no alcance a escuchar y tu abuela necesitara que le compres un peluche que tenga una carta tuya dentro a para poder pasar esta prueba también. Vamos.
Pasando saliva, el rubio aceptó la invitación de su amiga y la guió hasta la chimenea para poder llegar al Caldero Chorreante y de ahí introducirse al barrio muggle.
Caminaron por varias horas, Lily le enseñó como viajar en metro y se burló cuando este no sabía cómo insertar el ticket. Era la primera vez que ella viajaba sin sus padres, estaba un poco temerosa pero la compañía de Scorpius le divertía mucho, además en esos momentos tenía que enfocarse en hacerlo reír y que se olvidará un poco del problema de salud de su abuela.
El centro comercial impactó mucho a Scorpius, explicándole que nunca había tenido intención de visitar uno, aun cuando su madre lo tomaba como un hobby,
—Entonces, ¿Qué quieres comprar? —preguntó Lily mientras se sentaban a comer un helado.
Se habían asegurado de cambiar todos los galones por euros y así tener la facilidad de transacción. Y justo cuando llegaron Scorpius no dudó en regalarle un helado a Lily.
—Rose quería un reloj y mi mamá una escultura para poner en el jardín. Para mi abuela necesito algo tradicional pero moderno.
—No entiendo.
—Obvio no, no eres una Malfoy.
Y de nuevo sus ojos cafés rodaron.
—Mi papá no quiere nada muggle y a ti ya te compré un helado. Entonces ¿por dónde empezamos?
Fue así como recorrieron el centro comercial, empezando por una tienda de joyería donde compraron un reloj de color rosa para Rose, era grande con números romanos, Lily pensó, sintiéndose culpable después, que era mucho para su prima; pasaron después a una tienda de objetos para el hogar y compraron un gnomo muggle con un gorro azul, era mucho más bonito que los gnomos que estaban en la madriguera, sabía porque Astoria pediría algo así, era mágico pero sin magia, diría Scorpius. Después en una tienda de muebles vintage, Malfoy pidió un escritorio pero al no tener dirección a donde se lo podían llevar eligieron una lámpara.
—¿Por qué no dar mi dirección? —reclamó Scorpius después de salir de la tienda.
—Porque nadie sabría cómo llegar y si decías que eras mago como pensabas hacerlo acabaríamos en un psiquiátrico. ¿Falta algo?
—Quisiera un libro de autores muggles, pero yo no conozco ¿Podrías traerme uno y te veo aquí?
Estuvo a punto de reprochar, pero cuando Scorpius junto sus manos en señal de ruego ella no tuvo otra opción que acceder.
Así que fue caminando hacia la librería pensando que libro podría recomendarle a alguien que su vida era el quidditch, no tenía idea del mundo sin magia y había vivido en un castillo toda su vida. No había cuentos de hadas para él ni cosas intrigantes. Podría recomendarle literatura clásica, peros su cerebro no era tan potente para entender inglés antiguo.
Tampoco era que tuviera muchas ganas de estar en una librería buscando algo, eso podía dejárselo a Rose, es más no entendía por qué ella estaba ahí en ese momento si su prima era la novia y todo era para ella y su "linda relación".
Se resignó al no saber qué libro comprarle, así que prefirió tomar un muñeco mini de Batman y regresar con él, si le preguntaba algo le diría que primero se culturizara y después pedía el libro que él quisiera.
Sin embargo cuando llegó al lugar acordado el platinado de su amigo no estaba. Genial, ahora tenía que buscarlo, era tan difícil entender las palabras "No te muevas de aquí", al parecer para Malfoy sí.
—¿Te asustaste? —Una voz le susurró al oído.
Dio un sobresalto pero cuando miró que Malfoy tenía un enorme peluche en sus manos no supo que decir.
—No sé si te gusta y no sé de donde sea famosa, pero es una ardilla cavernícola y es para ti.
—Se llama "Scrat" y sale en La Era del Hielo.
—¿Puedes darme las gracias antes de corregirme? ¿Dónde está mi libro?
Lily se mordió el labio
—No sabía cuál te podía gustar, pero te traje un Batman.
Estiro la mano enseñando el juguete que se mostraba dentro de la caja blanca
—¿Un hombre murciélago?
—¿No conoces a batman? —Scorpius negó—¿Ni la Era del hielo? —negó nuevamente—¿En qué mundo has vivido?
—En uno de magia, fantasía, hechizos, quidditch, cosas interesantes…¿Quieres a Scrat o no?
Sin decir nada, lo arrebató de sus manos.
—Gracias.
—Gracias a ti por todo. A pesar de que no nos llevábamos bien antes, ahora te quiero mucho. Creo que siempre serás mi mejor amiga.
Algo dentro de Lily sintió romperse, se le había olvidado que sólo eran eso.
—Claro, siempre mejores amigos.
El día había pasado muy rápido que no se habían dado cuenta que hora era, simplemente al ver la ventana supieron que tenían que correr pues había oscurecido y la gente del centro comercial cada vez era menos.
Se miraron fijamente y emprendieron la carrera más rápida de su vida, llevaban demasiadas bolsas, lo que complicaba el paso entre las personas, las cuales se quejaban cada vez que estos niños chocaban con ellos sin disculparse, tomaron el metro, subieron y bajaron escaleras, llegaron al caldero chorreante. Mucha gente saludó a Lily que era más popular que Madona, a Scorpius casi todos lo ignoraban.
Encontraron la chimenea más cercana y se despidieron.
—¿Estas segura que no quieres te vaya a dejar? —preguntó Scorpius cuando su amiga estaba dentro
—Segura. Si no regreso a Hogwarts puedes saber que me mataron. ¡Casa de los Potter!
Y así se difuminó su figura.
Al llegar a la cocina supo inmediatamente que estaba en problemas. 4 Potters y un Lupin la miraban con furia.
—Puedo explicarlo.
—¡Es casi media noche Lily Luna Potter! —primer gritó de su mamá—¡Llamamos a Luna para saber si estabas con su hijo y nos comentó que ustedes ya no estaban juntos! ¿Se puede saber donde y con quien estabas?
—Sabes cómo hacer un patronus justo para estas ocasiones ¿Por qué no avisas donde estás? —Ahora fue el turno de su papá—¿Ni una nota, Lily? ¿Es demasiado difícil?
Las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, nunca antes la habían regañado
—No puedes hacer tu voluntad, Lily. Tienes casa y horarios. —James, más tranquilo, pero con voz seria también la reprendió
Abrió la boca para reclamarle a su hermano pero su padre no la dejo hablar.
—Tu hermano tiene razón, tienes trece años, no puedes estar fuera de casa y menos con lo que está pasando.
—Estan tranquilos porque sabemos que Nott está en Hogwarts, sino Lily, tendrían a todos los aurores buscandote—Ted le comentó con calma
—¿Nott? —Lily no entendia—¿Qué tiene que ver Aleix?
—¿Dónde estabas? —preguntó Harry sujetándose el tabique de la nariz ya con más tranquilidad.
Entre llanto Lily contó su historia, lo que había pasado en casa de los Malfoy y como paso su tarde comprando regalos para ayudar a su amigo. Mostró el peluche que tenía abrazado y pidió una disculpa
—¿Desde cuando eres amiga de Malfoy? —preguntó Albus sin dar crédito a su historia
—Desde hace mucho tiempo, Severus. Si tan solo me escucharan, se preocuparan por mí, sabrían que él ahora es mi único amigo. Nott se comporta muy raro…—Ginny, Harry y Ted se miraron—…¿Qué pasa con Aleix?
—Por el momento es conveniente que te alejes de él—contestó James—no te diremos más.
—Vete a tu cuarto y estas castigada, Lily—finalizó Ginny
Fue más por enojo que por obedecer el hecho de que inmediatamente subió a su cuarto, se recostó en su cama y abrazada a Scrat se quedó dormida.
Horas después Harry y Ginny entraron a su habitación, el sonido de la puerta la despertó pero prefirió fingir que dormía.
—¿Crees que fuimos muy duros con ella? —preguntó Harry mirando dormir a su pequeña—ella lo único que hizo es ayudar a Scorpius que por lo que sé Narcissa ya está en sus últimos días.
—Harry, hay que ponerle limites, la familia Malfoy no corre tanto peligro como ella ahora.
—Tienes razón. ¿Qué haremos ahora que regrese a Hogwarts y Nott siga ahí?
Lily no pudo escuchar que contestó su madre por mas cerca que se puso de la puerta cuando estos salieron. ¿Por qué ella corría peligro? ¿Narcissa iba a morir? ¿Qué pasaba con Nott?
No tenía las cosas claras, pero iba a descubrir la verdad.
¡Hola! He vuelto.
Primero una disculpa por tardarme tanto en actualizar, pero he tenido muchas cosas que hacer. Pero...¡Me gradúe!
Quiero agradecer a todas las personas que han tenido paciencia y me han escrito para que vuelva, a todas ellas les doy las gracias pues ustedes me motivan a continuar.
En Potterfics una autora tomó la historia diciendo que yo le había dado permiso y que ella la iba a continuar. Eso es mentira, esta historia solo se publica aquí y yo la concluiré.
En FB está el grupo de: Lily & Scorpius: love like ours never dies, por quien guste unirse, también tenemos un grupo en whats app.
Estoy creando una pagina que se llama "Luriana fics" donde pondré adelantos de la historia así como nuevos trabajos para que vean que diario trabajo en esto.
En mi perfil está mi twitter y mi fb por si gustan contactarme en algún momento.
De nuevo gracias por todo.
Comentarios, criticas y sugerencias, ya saben donde.
¿Review?
~Luriana~
