Notas de traducción:

Esto ya casi acaba… Ya solo quedan tres capítulos (bueno, cuatro si contamos éste)…

Disfruten…


...

22 de Febrero, 2001

-¿Es en serio? ¿Parkinson se casó con Crabbe, así de repente?- Ginny no podía creerlo. -No puedo creer que una fémina quisiera, en verdad, estar con él por voluntad propia. ¿Estás seguro de que no la hechizó?

Harry rió.

-No, ella sí se preocupa por él. Se consiguieron un apartamento detrás de una tienda en el callejón Diagon. Supongo que siempre hay uno para cada quien.

-¿Oíste eso, Ginny? Uno. No cinco, o diez, o veinte… ¡BAM! ¡Pasó de nuevo!- Ron tiró el control de la PlayStation al suelo. -No veo por qué los muggles se obsesionan tanto con estos videojuegos.

-Tal vez si pusieras atención, en vez de estar parloteando,- dijo Draco. Recogió el control y retomó el juego desde el último punto donde lo habían guardado.

-¿Al menos podríamos jugar otro juego? Creo que solo te gusta éste porque ese tipo, Sephiroth, se parece a ti antes de que te cortaran el cabello, la semana pasada. ¿Puedes jugar ajedrez con esta máquina?

Unos obreros desfilaron por el pasillo, con las varitas preparadas. La remodelación/expansión de Harry estaba siendo hecha solo por magos, dado que había demasiadas anormalidades, que debían ser ocultas de la vista muggle, en el 12 de Grimmauld Place. Ginny había ido, acompañada de Ron, para poder checar a los trabajadores. Ya tenía tres citas arregladas.

Ron subió para usar el baño. Cuando bajó, preguntó:

-Oigan, ¿por qué tienen túnicas de Quidditch, de Slytherin y Gryffindor, en su cama? No pueden ser las que usaban en la escuela; se ven demasiado nuevas.

Draco y Harry se miraron y sonrieron con picardía.

-Cosmopolitan dice que el juego de rol es una buena manera de mantener la chispa en la relación,- dijo Ginny.

Ron se veía horrorizado.

-¿Usaron túnicas de Quidditch para… para… juegos sexuales?

Ginny sonrió de lado.

-Mucha gente lo hace. Las venden en el Erótico Emporio de Wicked Wendy.

-¿Y yo qué voy a saber? Jamás he estado ahí,- dijo Ron, con altivez.

-Pobre Hermione,- dijo Ginny. -Bueno, ¿cuándo le vas a proponer matrimonio a la pobre mujer?

Ron dijo algo que rimaba con "lódete"…

Posey le llevó el correo del día a Harry. La elfina levaba un vestido sin mangas, calcetines blancos y zapatos de hebilla (1). La Declaración de los Derechos de los Elfos Domésticos decía que los elfos casados podían vivir juntos; los Malfoy tuvieron que darle ropas a Posey para que se pudiera mudar con Kreacher. Lucius se había quedado lívido, claro, pero Narcissa lo había usado como excusa para ir a comprar ropa pequeña. La mujer sí que necesitaba un nieto en su vida. Harry tomó el correo que la elfina de dio y abrió un gran sobre, con el nombre de Draco en él.

-Cariño, ya está aquí, por fin.

Draco hizo una mueca.

-De seguro están horribles.

Harry hojeó la revista, hasta que llegó a la primera foto de Draco.

-Para nada.- Draco se veía bien, a pesar del corte tan poco favorecedor. Sin embargo, Harry no entendió la ropa que estaba modelando. ¿Un overol apretado, con unos tines tejidos con estambre de bultos? Parecía como si uno de los proyectos de Molly hubiera salido mal.

Draco le arrebató la revista.

-¿Blanco y negro? Me pusieron el pelo de ese horrible color, ¿y las fotos son en blanco y negro?

Ginny metió la cabeza por debajo de uno de los brazos de Draco, para poder ver.

-Me gusta esa camisa,- dijo, señalando un conjunto de lycra, que tenía algunas placas de plástico. -También se te ve muy bien el trasero.

El teléfono sonó, y Harry contestó. Escuchó a la persona, en el otro extremo, aclararse la garganta.

-Em… ¿Es éste el Harry Potter que solía vivir en Little Whinging?

-¿Dudley?

-Em… Sí, soy yo.

-Ha pasado mucho tiempo.

-Sí… Supongo que venciste a ese tipo, Moldy, ¿no?

-Voldemort. Y sí, lo vencí. ¿Y tú? ¿Qué ha sido de ti?

-Yo, em, tuve un bebé. Quiero decir, mi novia tuvo un bebé. La llamamos Gemma. Tiene tres meses, y han estado pasando… cosas con ella.

-¿Gemma es bruja? ¡Eso es maravilloso!

-¿En… en serio?

-¡Por supuesto! Felicidades, Dudley.

-Bueno, ¿podría llevar a mi novia a conocerte? Está un poco… ya sabes, confundida y todo eso.

-¡Seguro! Trae a Gemma, también.- Harry le dio instrucciones.

-Estaremos ahí en media hora.

Cuando Harry colgó el teléfono, Draco lo miraba con el ceño fruncido.

-¿Tu primo Dudley? ¿El que solía torturarte?

- solías torturarme.

-Eso era diferente.

-Si tú lo dices.

En realidad, les tomó veinte minutos. Dudley había adelgazado un poco y estaba dejándose crecer el bigote. Su novia, que era una chica robusta, vestida con ropa deportiva y arracadas doradas, lo miraba con recelo.

-¿Eres un mago?- le preguntó a Harry.

-Sí, lo soy. También él.

La chica puso los ojos como platos al ver a Draco, que estaba sin camiseta y llevaba el cabello, que le llegaba al hombro, sostenido con unos broches. Las partes de espinas, carne y sangre de los tatuajes en sus brazos habían sido cubiertas por rosas rojas y azules. Las enredaderas subían por sus hombros, y en su brazo izquierdo, una de ellas formaba las letras "HP". Pasó un brazo alrededor de la cintura del moreno y lo besó en la mejilla, mientras veía a Dudley, ceñudo.

-Éste es mi prometido, Draco.

-No sabía que los hombres podían casarse entre sí,- dijo Dudley.

-Los magos sí pueden.

-Oh. Em. Esta es mi novia, Angie.

-Hola, Angie. ¿Puedo cargar a Gemma?- Angie se veía menos que entusiasmada, pero se relajó cuando vio que Harry era experimentado en manejar bebés. Gemma tenía ojos azules y pelusa rubia rojiza por toda su cabeza. Olía a talco.

-¿Qué ha estado haciendo?

Dudley respondió.

-Hace que el móvil sobre su cabeza se mueva. Detesta usar calcetines, y cuando se los ponemos, simplemente salen volando.

-Una chica que sabe lo que quiere.- Harry le sonrió a Gemma. Alzando la vista hacia Angie, preguntó:

-¿Te gustaría conocer a una bruja y a otro mago?

-De… de acuerdo,- dijo.

Harry los dirigió al antiguo comedor, y les presentó a Ginny y a Ron. Angie parecía más tranquila al ver las cosas muggles, como los videojuegos y la televisión, pero Dudley estaba nervioso por las miradas que Draco seguía lanzándole. Harry pudo sentir su incomodidad, aunque no decía nada.

-Le conté a Draco un poco de mi pasado. Y tu parte en él.

Dudley se quedó lívido.

-Em… En verdad no quería ser tan malo con Harry. Solo intentaba hacer lo que yo creía que mi padre quería que hiciera.

Draco lo miró por un momento más.

-Supongo que puedo entender eso. Pero también estuvo ese chico, al que molestaban, que se colgó. Porque le gustaban los chicos.

-No estoy orgulloso de las cosas que hice en ese tiempo,- dijo Dudley, negando con la cabeza. -Para nada. Y, a final de cuentas, todo sirvió para nada. Papá ya no quiso saber nada de mí desde que Gemma le hizo algo, cuando él le hizo muchas cosquillas. No sé bien qué pasó, pero todas las uñas se le cayeron.

-Lamento escuchar eso, Dudley.- Harry estaba siendo muy sincero. Nadie debía ser abandonado por su familia de esa manera.

Angie y Ginny comenzaron a hablar acerca de bebés. Dudley estaba impresionado por la descripción que Ron le dio acerca del Quidditch. Harry pensaba, en secreto, que Gemma se parecía a su madre, y que podía ver un destello verde en sus ojos.

...

3 de Marzo, 2001

Draco estaba intentado, en vano, que Harry comprara ropa de moda en Harrod's.

-¡Pero esto irá perfecto con tus ojos!

-¿De tintorería? No lo creo.

Ahí fue cuando ambos vieron a Robert, con su nueva… adquisición. Frágil, de rasgos delicados y bonitos… El hombre gustaba de chicos del mismo tipo. El chico no podría haber tenido más de dieciocho. Llevaba unos "calentabrazos" a rayas arcoíris y un cordel al cuello, con adornos de plástico (2). Harry se preguntó si estaba compensando por una infancia robada. Robert estaba demasiado ocupado regañando a su novio como para notar a los dos magos que lo veían. Harry hizo un movimiento a escondidas y Robert soltó un aullido, agarrándose el cuello con una mano.

-¿Qué le hiciste?- preguntó Draco.

-Un pequeño hechizo experimental del departamento de aurores. Durante el siguiente año, cuando sea que intente lastimar a alguien, se lastimará a sí mismo. Si golpea a alguien, él recibirá los cardenales. Si empuja a alguien por la escalera, él será el del cuello partido.

Draco abrazó a Harry con fuerza.

-¿Te he dicho, últimamente, cuán increíble eres?

-Puedes decírmelo de nuevo.


(1) En el original, los zapatos (que yo llamé de hebilla) se llaman Mary Janes… Son esos zapatos, usualmente de niña, que tienen una correa y una pequeña hebilla al lado… Miren una foto… http :/ www .bayareabags .com /wp-content /uploads /2009 /07 /black-mary-janes .jpg

(2) Quiero creer que los "calentabrazos" (arm warmers) del chico son así: http :/ natures-skin .net /images /armwarmers%20rainbow%2011 .00 .jpg


En el próximo capítulo:

Una lenta canción se oyó en la radio, y Harry hizo lo mejor que pudo para dirigir a Ginny en el vals, tirando platos y cubiertos al suelo de la terraza. El sol se estaba poniendo, tocando el agua con rojos y naranjas líquidos. Draco y Fleur estaban salpicando agua y riéndose en la laguna, desnudos como recién nacidos. Percy, envalentonado por varias copas de champán, estaba hincado, pidiéndole matrimonio a Audrey. Arthur y Molly se besaron como recién casados. Harry se sintió mal por los que, esa noche, no eran él.

...

Hasta la próxima...

Adigium21