Capítulo 25: Secretos desvelados.
(Voz de Alex)"Vale, se acabó." Dije cansada de las broncas de mi hermano, mi primo, mi tío e incluso Edmound que no era familia directa pero se había ganado el título de 'padrino-tío'. "Eh, vale ya."
"¿Sabías que éramos licántropos y tú no nos dijiste nada de que tú también?" Me dijo Jacob molesto.
"Uno, vosotros no sois licántropos sois 'robadores de formas de lobo'; dos, yo no sabía que tú también eras uno." Comencé a decir molesta como cuando les echaba la bronca a todos mis hermanos menores a la vez. "Y tres, aquí no podemos hablar de eso. ¿Entendido?"
"¿Por qué no?" Me dijo Billie. "Señorita…"
"No Billie, es que están como en La Push pero en rivales extremos." Le dijo Seth.
"Deberías ver lo que le hicieron cuando Seth y yo tuvimos una amenaza de pelea hace días en la playa." Dijo Embry.
"Esto… Qualetaqa, ya sé que se supone que debería estar aquí porque soy la… madrina doble y la organizadora pero…"
"Vete con ellos… antes de que a esos se les ocurra ver que hay más extranjeros y tenemos otro lobo con nuestro bando…" Me contestó mi hermano.
"¿Qué…?" Comenzó a decir Billie.
"Sí, yo también me he dado cuenta." Afirmé. "Ascarn nos ha intentado seguir, supongo que no les hará mucha gracia lo que les hemos hecho nosotros tres a unos intrusos."
"¿Otra vez?" Me dijo Qualetaqa. "Te dije que no más trabajitos por tu cuenta."
"Se cargaron una cierva, y había campistas cerca." Le dije. "Venían hacia aquí ¿acaso debería haberles dejado?"
"Sabes que eso es trabajo de Willow." Afirmó mirándome a la cara. "Eh, no me apartes la mirada, voy en serio."
"Más quisieras." Le dije. "Sabes que llevo sin retirarte la mirada desde los 13 años. Estaba mirando hacia allí, creo que no vais a estar solos, así que vigila."
"Esto… seguimos aquí." Me dijo Jacob.
"Lo siento, esto… será mejor que vayamos a mi casa." Les dije. "Embry y Seth saben llegar, porque supongo que habréis traído coche."
"Sí, aunque veo que aquí hay alguien con mucha pasta." Me dijo Jacob.
"Se llama Ginno Gambino, y es un gran, gran, gran amigo mío." Le dije.
"¿Y la moto esa tan preciosa?" Me dijo de nuevo.
"Seguramente, Liam." Dije intentando recordar qué modelo gastaba. "Otro gran, gran amigo."
"Mi hermanita solo llama eso a un tipo de personas." Dijo Qualetaqa.
"Que te zurzan, Qualetaqa." Le dije. "Vamos, hay alguien cerca."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jacob)
"¿Se puede saber por qué os habéis venido con ella a una cosa familiar?" Les pregunté a Embry y Quil mientras la chica miraba por las ventanas de la casa antes de cerrarlas y una tetera pitaba al fuego mientras nosotros nos sentábamos a la mesa. "De Embry me lo creo porque es un canso que está imprentado, pero ¿de ti, Seth?"
"Culpable." Dijo él.
"¿Culpable?" Le dije divertido.
"La pelea fue por una hembra." Me dijo Embry. "Por la misma hembra que luego nos sacó la cara frente a toda una manada de tipos fuertes."
"Esa hembra." Me susurró Seth mientras Alex pasaba al fogón y cogía la tetera antes de ponerla en una tabla en la mesa. "Ambos estamos imprentados de ella."
"¡¿Cómo?!" Dijimos a la vez mi padre y yo.
"¿Ocurre algo?" Dijo Alex confusa. "Si no os gustan las infusiones solo teníais que decírmelo."
"Lo siento, Alex." Le dijo mi padre. "Para mí una relajante."
"Sí… es lo que había traído… la vamos a necesitar." Añadió casi susurrando mientras sacaba unas bolas de metal donde puso unos pellizcos de unos botes con hierbas que olían bien y otras que olían raro. "Para Billie… Un toquecito de tomillo para Embry y Seth… y me parece que a Jacob le va más con un toquecito de menta-hierba luisa."
"Eh, eso no es ni menta ni hierba luisa." Le dije cuando la vi cogerse una botella de ron.
"Ya, pero me relaja que no veas… además, a Keechak le gusta más el ron ¿verdad campeón? Buen chico…" Le dijo mientras le echaba un chorrito de ron a su perro pelirrojo que parecía bastante más herido que las otras veces.
"¿Qué le ha pasado?" Le preguntó mi padre.
"Willow y su gente, eso es lo que les ha pasado." Dijo ella moviéndose el flequillo para coger un papel mojado en infusión y frotarse un poco la cara. "Como a todos…"
"Oh, señor… ¿eso es…?" Le dijo mi padre mientras ataba cabos y me daba cuenta que las líneas rosadas que le cruzaban la cara como si fuesen de pintura eran cicatrices casi curadas.
"Willow y su gente son las fuerzas activas de la reserva, sin embargo, mi hermano y yo somos los jefes, aunque el que manda es Qualetaqa y yo solo soy la hembra de la casa y no vivo aquí y…" Dijo ella. "Solo les traigo problemas a mis hermanos." Suspiró suavemente. "Hace unos días, Embry y Seth estuvieron a punto de perder los papeles en una fiesta en la playa, así que yo les paré y les traje aquí, pero les habían visto y la otra manada aprovecharon la oportunidad para unirse contra mí ya que los gemelos seguían en la playa, Joe es demasiado joven y normal como para ser de mucha ayuda y Qualetaqa estaba de turno de vigilancia."
"¿Te atacaron tu propia gente?" Le dije yo apretando los puños.
"En realidad pretendían atacarles a ellos, pero yo puse la cara." Dijo ella tomando un sorbo de su infusión con ron. "Los invitados de esta casa son sagrados, nadie les toca."
"Y por eso te hicieron eso." Le dije yo. "¿Qué clase de hombres atacan a una mujer?"
"¿Acaso yo soy una?" Dijo ella con una especie de mueca de tristeza irónica.
"Alex, no tienes que…" Le dijo Seth.
"No, sí tengo." Dijo ella. "Veréis, es… la otra manada no nos tiene cariño porque mis hermanos y yo somos puros, somos licántropos de verdad, y ellos son solo… 'ladrones de formas de lobo', como vosotros."
"¿Y en qué nos diferenciamos para que nos llaméis diferentes?" Dije yo.
"Los de mi especie somos más lobos que vosotros." Me dijo. "Hay pocos, muy pocos de nosotros, nunca antes había habido una manada en línea de sangre. Por así decirlo, mi padre hizo un milagro. Dos licántropos en la misma familia."
"Pero… sois cinco." Le dijo mi padre. "¿Quiénes…?"
"Solo Qualetaqa y yo." Dijo ella. "Los gemelos son algo entre vosotros y nosotros… se trasforman, pero solo lo hacen en la forma animal completa… creemos que nacieron con la genética nuestra pero un poco… el gen licántropo está atrofiado." Dijo rascándose la frente. "Como si la maldición siguiese pero… al mismo modo por algún buen designio del altísimo… cada vez fuese más débil."
Le dio otro trago a su taza, parecía realmente tocada, sin embargo, duró unos segundos.
"Habéis venido por el extranjero." Dijo tras carraspear. "¿Qué pasaba con él?"
"Le pillamos en tu casa." Le dije. "Preguntó por ti pero no parecía conocerte… sin embargo, tenía una foto tuya y nos dio tu nombre. NO se nos pasó por la cabeza que… no sabíamos…"
"No importa, solo lo sabía Billie." Dijo ella. "¿Y os enseñó una foto dices?"
"Sí, salías tú con otros chicos y chicas." Le dije. "Parecíais… llevábais unas cosas muy raras. Como unos sacos negros con cuellos negros también y unas boinas raras y…"
"Cuadradas, y no son boinas, son birretes." Dijo frotándose los ojos antes de añadir suspirando. "La foto de la graduación de medicina…"
"Parecía vieja." Le dije. "¿Quién es?"
"Es un chupasangres." Me dijo Embry.
"Es una especie de familiar-no-de-sangre de alguien que una vez me crucé…" Dijo como si estuviese cansada. "Pensaba que solo era un maldito acosador, pero… por lo que se ve era cierto…"
Era raro, parecía estar hablando con ella misma, entonces el lobo hizo un giro de ojos y le golpeó el costado con su cabeza.
"Lo siento." Dijo ella. "Solo desbarraba un poco."
"¿Seguro que estás bien?" Le preguntó mi padre. "Estás… pareces cansada."
"Sí, no te preocupes." Dijo ella sonriendo suavemente. "Es que llevo todo el día trabajando para organizarles la fiesta de graduación de mis hermanos y bueno, soy la madrina-coordinadora-hermana mayor-madre-organizadora, todo en uno."
"Otros que la explotan pero no veas cómo." Dijo Embry.
"¡Emb, son mis hermanos!" Le dijo ella indignada.
"Embry es hijo solo, no esperes que lo entienda." Le dijo mi padre divertido. "¿Y por el resto?"
"Tensión, trabajo duro… y luego lo de esos capullos asesinos que se hacen llamar manada de Willow." Le dijo Seth a mi padre.
"O sea, que les habéis visto." Les dije yo.
"Nah, solo hemos visto lobos y gente normal." Dijo Embry.
"Bueno, visteis a Marlina." Les dijo ella. "Aunque un poco de lejos, y consideraros afortunados de no haber visto al resto. No son muy sociables, no les gustáis."
"Ellos a nosotros tampoco." Afirmó Embry.
"En fin… ¿solo habéis venido a avisarme que me venía rastreando Louie?" Nos dijo Alex acabando casi la taza.
"Pues sí." Dije.
"Y apuesto a que no habéis caído en que os habéis cruzado varios estados solo por venir a salvarme." Dijo.
Mierda, no habíamos caído.
"Me parece que no habíamos caído." Dijo Billie. "¿Sabes de algún sitio para pasar la noche? Nos conformamos con que no haya cucarachas." Le dijo sonriendo ampliamente.
Entonces Alex hizo algo increíble, se llevó un dedo a los labios pensativa y entonces lo movió y señaló a piso para inclinar la cabeza suavemente sobre un hombro.
"¿Es broma?" Le dijo Seth susurrando.
"¿Qué es broma?" Le dijo Embry.
"Alex, chiquilla, nosotros no querríamos molestar." Le dijo mi padre.
Claro ahora lo pillaba, estaba diciéndonos que nos quedásemos.
"No te ofendas, pero… ¿dónde vamos a dormir?" Le dije. "Esto parece como nuestras casas, tendréis como… tres cuartos."
"Cuatro cuartos, el altillo y un precioso sofá." Afirmó ella. "Los gemelos se han mudado al altillo, se han montado un cuarto genial para ellos allí arriba, así que Embry y Seth comparten su antiguo cuarto, Joe tiene el suyo en un cuartito pequeño y luego está el cuarto de Qualetaqa que era el de mis padres y el mío."
"Entonces…" Dije haciendo cuentas. "¿Dónde dormiríamos nosotros?"
"Os dejo mi cuarto." Dijo ella. "A Billie, está en esta planta así que puede llegar con la silla, y bueno… en la caravana no es que sea el palacio de Buckinham pero hace una cama doble bastante buena, y desde luego, no hay cucarachas."
"No, Alex… en serio, no querríamos molestar." Le dijo mi padre.
Entonces ella sonrió y se levantó para llevar su taza y la tetera al fregadero antes de girarse y poner una mano en cada uno de los apoyabrazos de mi padre y sonreírle. "Tú nunca molestas."
(Salto espacio-temporal)
Toc, toc; llamaron a la puerta del cuarto que compartían Embry y Seth y que tenía unas literas.
"Adelante." Dijeron.
"Solo venía a informar que he acabado con el baño." Dijo Alex asomando un poco la mano por la puerta. "¿Te sirven los pantalones, Jacob?"
"Sí, me quedan un poco… justos pero…" Dije.
"¿Se puede?" Dijo entrando con la mano sobre los ojos como bromeando.
"Adelante." Le dijimos bromeando. "Parece que no hayas visto nunca a un hombre sin camiseta."
"¿Estás de broma?" Me dijo divertida. "Hasta los gemelos están más cachas que vosotros. Claro que ellos tienen la genética de mi hermano y mi padre..."
"Eso seguro que es dudoso." Le dije divertido.
"No, mejor no le toques las narices." Me dijo Embry. "Ya conoces a su hermano, pues la verdad es que no sé quién es más 'alfa' de los dos, no sé si me entiendes."
Esa chica tan… normalita… ¿venciendo a un tiarrón cachas como era su hermano? Imposible, seguro que les habían puesto algo raro en el agua, algo que no afectaba a la gente de allí pero a ellos que eran unos paletos indígenas de La Push, Washington les había hecho tener algo semejante al efecto de las drogas alucinógenas.
"Si necesitas hablar con tu padre, está en mi cuarto, dos puertas a vuestra derecha." Nos dijo. "¿Seguro que te va bien el colchón?"
"Seguro, aquí hace un calor sofocante." Le dije. "Pensaba dormir desnudo pero… visto que hay una chica por aquí casi que no."
"Te aseguro que las he visto más grandes que la tuya, flipado." Me dijo ella divertida y sonriendo con ironía. "En fin, que tengáis buenas noches… oh, y lo siento si os despiertan estos dos criminales cuando lleguen, les va a caer una bronca que no veáis."
"No seas demasiado dura con ellos." Le dijo Embry divertido. "Son buenos chicos."
"Sí, pero es mi papel el echarles la bronca. Que paséis buena noche." Les dijo divertida antes de salir.
"Buenas noches…" Le dijimos cada uno a nuestro tiempo.
"Parece maja." Les dije divertido. "¡¿Y qué es eso de que las ha visto más grandes o que yo no soy tan fuerte?!"
"Cuando conozcas a unos amigos suyos que son humanos lo entenderás." Me dijo Embry. "Son… ¡tío, el tal Fidel tiene unos brazos que parecen pilares de granito, y es humano!"
"Venga ya, tú nunca has sido de los que se ponen celosos." Le dije yo aguantándome la risa. "¿Y tú Seth? Eres un crío aún, ni sabes lo que es que te guste una chica."
"Nunca había estado improntado." Me dijeron casi a la vez.
¿Dos licántropos improntados de la misma persona? Eso era imposible.
"No me vengáis con tonterías." Les dije sacudiendo la cabeza mientras me metía en la cama tumbado sin más. "Uno de los dos se lo está inventando, Seth…"
Era seguro que Embry estaba improntado, así que Seth debía ser el confundido.
"No, lo he comprobado." Afirmó él sacudiendo la cabeza. "Al principio pensé que era solo enamoramiento, como no me había pasado antes pensé que era simplemente que me había dado fuerte pero… callármelo me dolía, y me era imposible pensar en la mera idea de que alguien pudiese hacerle el más mínimo daño. Pero es que luego… cuando la vi sufriendo… dios, era como si me estuviesen clavando una estaca a cada segundo, no podía ayudarla y me frustraba."
"Eso podría ser un enamoramiento pero hasta las trancas." Le dije.
"Antes quería hacer lo que Leah." Afirmó de pronto. "Irme de casa, empezar una nueva vida lejos de La Push y por mi cuenta, pero… fue como si al verla a ella todos esos hilos que se habían cortado entre La Push y yo se convirtiesen en cables de alambre, marañas de cables de acero inoxidable trenzadas para hacer un megacable de cómo 5 metros de diámetro."
Oh, no; conocía esa sensación; era lo que se sentía cuando estás improntado.
"Pero… no, no es… es imposible. No puede haber dos personas imprentados de la misma…" Dije.
"Eso dínoslo a nosotros." Me dijo Embry rendido.
"Tú estás improntado de una cría." Me dijo Seth. "Pero es que nosotros somos lobos y estamos improntados de la misma mujer. ¿Sabes el infierno que es pensar que sois dos compitiendo por su corazón y que los dos tenemos el mismo derecho?"
"Pero es que… no puede ser, es imposible." Afirmé. "Nunca antes se había dado."
"Tampoco una impronta de un licántropo con una medio vampiro." Dijo Embry señalándome con las manos.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Charlie)
Era ya muy tarde y estaba metido en la cama del cuarto de Alex que amablemente me había cedido cuando oí ruidos fuera.
"Willow, ya te he dicho que son mis invitados." Oí decir a Alex susurrando mientras me levantaba y me sentaba en la silla de ruedas. "¿Por qué piensas que voy a usarles para nada?"
Estaban hablando en un idioma que no conocía, así que casi no entendía nada.
"Te he dicho que nos dejes en paz." Le dijo ella a quien quiera que fuese.
"¿Todo bien, Alex?" Le dije saliendo en pijama hacia la puerta.
"Lo siento Billie." Me dijo.
"¿Quién es ese?" Le dijo el hombre que estaba en la puerta y que me di cuenta que debía ser como Sam de estatura y pelo largo aunque un poco cano en algunos puntos.
"Este es uno de mis invitados." Le dijo ella. "Y como vuelvas, ¡volváis!" Añadió gritando por la puerta a la noche. "¡Como volváis a acercaros aquí para molestarnos les diré a mis hermanos que me ayuden a daros una patada en el culo a todos! Buenas noches." Le dijo al hombre cerrando la puerta en las narices.
Cuando la puerta estuvo cerrada soltó una especie de relincho de enfado y luego me miró.
"Lo siento. ¿Te he despertado?" Me preguntó suavemente.
"No, tenía el sueño ligero." Le dije. "¿Pasa algo?"
"Willow, la raíz de todos mis males desde que he llegado aquí." Afirmó. "Os ha visto, no le gusta la idea de que tres lobos sean mis invitados, piensa que se unirán a nosotros y con ellos ya tenemos suficientes personas para desterrarles. Pero no te preocupes, quitará a tu hijo del saco porque en su estúpida cabeza cuadrada, solo los lobos pueden tener lobeznos, y como tú eres anciano y vas… bueno, no estás en plenitud de capacidades pues para él no es posible que tu hijo sea un licántropo."
"¿Es corto de mente?" Le dije tras darle vueltas.
Eso la hizo reír.
"Nah, aunque a veces se me había ocurrido, de pequeña; pero no hubiese sido un alfa de ser cortito." Dijo suavemente.
"¿Y la jerarquía en tu casa?" Le dije.
"Sencillo, Qualetaqa y yo somos Alfas, como yo no estoy mucho por aquí puesto que soy la mayor fuente de ingresos de casa, él hace el papel de alfa y yo el de beta; luego los gemelos son el resto de grupo y Joe es… nuestro humano hermano."
"Una manada de cuatro. ¿Y ellos son…?" Le dije.
"4 machos y una hembra." Dijo ella.
"Cuatro contra cinco." Le dije. "No deberían teneros miedo."
"Billie, mi hermano y yo somos licántropos alfa, de los de verdad, como los de las películas." Me dijo.
"¿De los que os trasformáis con la luna llena en…?" Dije sorprendido.
"Sí, solo que hoy en día podemos controlar las trasformaciones." Me dijo. "Solo que yo soy algo especial y aunque Willow y los suyos no saben… toda la verdad. Solo que soy un poco diferente a mis hermanos y que soy peligrosa, por eso no les gusta que esté aquí."
"Pero… este es tu hogar." Le dije.
"Lo es, pero… a la vez no puedo volver." Dijo. "Yo no… no soportaría que a mis hermanos les pasase nada por mi culpa…"
"Alex, tú no eres malvada." Le dije yo. "Una persona malvada no se dedica a sus pacientes como nosotros, ni cuida de sus amigos, ni pone la cara por los suyos."
"Es… el tipo que me perseguía era familiar de un vampiro que conocí hace tiempo, no venía a hacerme daño, venía a ayudarme."
"¿A ayudarte, con los anónimos?" Le dije.
"No creo que tuviese mucho que ver con esas cartas." Afirmó ella. "Quiero decir... es... Jacob me dijo que preguntó por mí, no me conocía, y yo diría que me ha venido siguiendo el rastro. Solo los vecinos y amigos sabían dónde estaba y dudo que se lo preguntase a nadie..."
¿En serio era uno de los nuestros?. ¿Una mujer licántropo y tan grande como los chicos o casi?
"¿Cómo supiste que...?" Le dije.
"Para otros licántropos es difícil encontrarnos el rastro porque no diferencia mucho al de nuestros hermanos o amigos, primos... pero para un vampiro es fácil, basta con seguir una peste concreta y encontrará a uno de los nuestros. Sin embargo... lo de Qualetaqa y lo mío es más fácil si sabes que son nuestros, asemejan al rastro de uno de los lobos como tu hijo, pero parece un poco más agradable para los vampiros, en el sentido que no les cuesta tanto estar en el mismo sitio que nosotros, así que el rastro que deja mi hermano es más difícil de seguir."
"¿Y tú?" Le dije.
"Lo mío es un poco más difícil. Mi hermano tiene más experiencia pero yo tengo más como cazadora de vampiros, además, está lo de..." Dijo. "Lo de mi periodo, mi ciclo menstrual." Dijo cuando yo le hice un gesto para que continuase.
"Pero... no... las hembras no..." Dijo.
"Lo sé, las de la especie de los lobos-hombre no lo tienen." Dijo. "Pero les vuelve cuando dejan de trasformarse una temporada larga. Mi 'bis-tía-abuela' fue una de ellos, vivió como unos 200 años como loba-mujer y luego otros 50 como humana normal, tuvo varios hijos, uno de ellos mi tío, el padre de Kev. Tuve relación con ella cuando era una anciana y cuando se supo lo mío me contó lo que le pasó a ella."
"Pues deberías conocer a Leah, es la hermana de..." Comencé a decir.
"La hermana de Seth." Afirmó ella acabando la frase conmigo. "Lo sé, me gustaría hablar con ella, pero creo que no le haría mucha gracia lo de su hermano."
"O sea, que ya lo sabes." Le dije sorprendido de que lo supiese.
"No lo tenía muy seguro, pero por tu reacción acabo de confirmarlo." Me dijo. "Es un poco raro... pero no imposible."
"¿Por qué me da la impresión de que sabes más de lo que aparentas?" Le dije.
"Soy lo que podría decirse una... médico 'poli-especie', normalmente trato humanos, animales y 'lobos', en sus diversas formas; pero también puedo tratar a 'fríos' si quisiera. Me he ocupado de informarme bien de todos ellos."
"¿Sabes lo que son las improntas?" Le pregunté.
"Oh, dios, sí." Dijo. "Es un infierno... en eso prefiero ser lo que soy." Dijo sonriendo ampliamente. "Con la suerte que tengo seguro que acabaría por colarme por un vampiro. ¿Te lo imaginas?"
"Antes te hubiese dicho que era malo, pero considerando la situación actual de mi hijo..." Me dijo.
"¿Qué pasa con Jacob?" Me preguntó cortando su humor alegre y poniéndose sombría y preocupada de golpe.
"Se ha improntado." Le dije. "De una recién nacida que crece por momentos y es medio vampiro medio humana."
"Puff... entonces no debería haber dicho eso." Dijo cubriéndose media cara y frotándola hacia abajo. "Otra metedura de pata."
"No, no. Tienes derecho a pensar así." Afirmé moviendo la mano para negar. "Todos los de nuestra especie piensan que los vampiros son malos, tienes derecho a pensar eso."
"No todos son malos." Afirmó ella. "Hay... no siempre he matado a los vampiros que me he econtrado... vale, no me gustan pero... no todos son malos, solo... la inmensa mayoría, el 99'999 por ciento, igual tu futura nuera es parte de ese otro 0'001."
Eso me hizo reír, no, no le gustaban los vampiros ni los medio vampiros, pero al menos sí que tenía la mente un poco abierta a que podría existir alguno que no fuese tan malo.
"Disculpa un segundo..." Dijo levantándose un segundo y yendo a coger una cosa que hasta entonces no había visto y que hubiese jurado que era un adorno pero que descubrí que era un rifle Winchester largo y algo moderno que había estado colgado sobre la puerta de la cocina y el salón.
Entonces la oí mover el cargador atrás y adelante y sujetarlo en alto y vertical sobre su hombro mientras abría la puerta de golpe y gritaba algo a la oscuridad antes de dar un par de tiros, la oí cargar varias veces y me asusté de oírla disparar, pero antes de que pudiese ir a pararla había acabado y volvía.
"Lo siento ¿de qué hablábamos?" Me dijo.
"¿Qué ha sido eso?" Le dije viendo el arma aún humeante.
"Darles un aviso y un pequeño castigo a unos metetes." Afirmó. "No pienso volver a dejarles acercarse a la casa y que vuelvan a hacerme daño." Entonces vio que miraba el cañón del arma y suspiró. "La Winchester 1200 Defender Shotgun de mi padre, Qualetaqa también sabía usarlo, pero como apenas ha practicado yo soy la que lo usa para mantener a raya a esos hijos de perra."
"Pero... eso debería ser ilegal." Le dije.
"No, aquí desde que mi padre lo compró en 1964 para defender a su familia no es para nada ilegal tener uno." Afirmó volviendo a dejarlo en su sitio. "Lo ponemos tan alto para que los gemelos no lo toquen. Y yo tengo mis uzis y el resto bien escondidos en una camara bajo el 'cajoncito' donde me enzulo a veces."
Disparar contra otra gente me parecía algo realmente... brutal, sin embargo, cuando me fui a la cama me di cuenta de que no había sido algo aislado. La oí disparar alguna otra vez más a lo largo de la noche.
De pronto me pregunté en qué condiciones vivía allí aquella familia si tenía que tener un arma colgada sobre una puerta para protegerse de otros indígenas y me di cuenta por qué le había extrañado a ella que las puertas estuviesen abiertas de noche. Allí no podía dejarla abierta por riesgo de que se le colase alguno de aquellos salvajes, sin embargo, cuando miré por la ventana lo que vi fueron unos lobos gigantes que corrían alejándose de la casa mientras Alex daba otro par de tiros que dieron a los pies de estos.
Entonces entendí lo que pretendía, no tenía intención de darles, solo les azuzaba obligándoles a irse a base de dispararles a los pies.
