Skip Beat no me pertenece.

Capítulo 25:

Kyoko después de una pronunciada reverencia comenzó a hablar.

-Muchas gracias a todos por haber venido a esta fiesta, me alegra verlos a todos aquí. Todo esto se lo debo a ustedes. Sin ustedes no sería nadie. Tal vez empecé de una manera incorrecta dentro de este mundo, pero ahora sé que actuar es lo mejor que me pudo haber pasado. Además, conocí a muchísimas personas a quienes admiro y quiero muchísimo. Muchas gracias a todos los elencos de los doramas en los que he participado. Gracias a Taisho-san y Okami-san. Gracias al Presidente Lory y a Sawara-san. Gracias a María-chan. Gracias a Amamiya-san. Gracias a mi mejor amiga Kanae. Gracias a Reino. Gracias a Fuwa Sho. Gracias a Yashiro-san. Gracias a okaa-san y a otou-san. Si continúo diciendo nombres jamás terminaré, así que gracias a todos ustedes. Pero en especial gracias a esa persona que ha estado conmigo desde siempre. Gracias Kuon, en verdad te amo-

Al terminar se escucharon unos grandes aplausos por parte de todo el público. Y de repente y sin que nadie se lo esperara las luces se apagaron.

-¿Qué nos tendrá preparado esta vez el Presidente?-se escuchó decir una voz entre el público.

-Yo no he preparado esto-respondió Lory.

Ahí fue cuando todos se preocuparon. Si no había sido Lory, ¿quién fue?

-Esta vez no fue el Presidente Lory quién planeo esto-dijo una voz en el escenario a quién todos reconocieron una vez que fue iluminado por las luces.

-Esta vez yo planee todo esto-dijo Kuon.

En el público se empezaron a escuchar susurros expresando su asombro por lo ocurrido. ¿Acaso Kuon Hizuri sería otro Lory con sus apariciones extravagantes?

-El día de hoy quiero preguntarle algo especial a alguien especial, así que Kyoko ¿puedes venir junto a mí?-

Kyoko estaba igual de impresionada que el resto de los invitados, pero empezó a caminar hasta llegar junto a su novio.

-¿Qué es todo esto Kuon?-le preguntó.

-Kyoko-comenzó a decir, con micrófono en mano para que todos escucharan-puede que esto sea algo precipitado pero ya no soporto el hecho de ser solo novios-dijo poniéndose de rodillas.

-¿Ah?-

-Kyoko, ¿me harías el hombre más feliz de la Tierra casándote conmigo?-

La expresión de Kyoko ante esto era digna de recordar. Estaba completamente estupefacta. Tenía los ojos bien abiertos y si hubiera podido su cara se hubiera transformado en un signo de interrogación. Pero después de unos segundos, -que a Kuon le parecieron eternos- ya que su cerebro proceso lo que su novio le estaba pidiendo, pudo responder.

-Kuon…yo….sí….claro que sí….sí quiero casarme contigo-dijo al borde de las lágrimas.

-Gracias Kyoko, gracias-y después Kyoko se lanzó a sus brazos y al separarse Kuon se perdió una vez más en esos bellos labios que tanto deseaba.

Una vez más se escucharon aplausos ensordecedores por parte del público que había presenciado la propuesta del actor número 1 de Japón.

Durante el resto de la noche, Kuon no soltó a Kyoko por nada del mundo, ya no quería separarse de ella; otra razón además de esto era que parecía que Kyoko se desmayaría en cualquier momento y por si las dudas era mejor tenerla bien sujeta.

Todos los invitados los felicitaron por su compromiso, quiénes estaban más felices por ellos fueron sus amigos más cercanos. El Presidente Lory casi se echaba a llorar, pero a la vez estaba feliz de que su Kyoko hubiera abierto el telón de la más hermosa obra de amor. Mouko-san se sentía libre, al fin su amiga sería feliz al lado del hombre a quién amaba. Chiori se sentía muy contenta por su sempai. Okami-san y Taisho-san saludaron con gusto a su yerno. Kuu y Juliena Hizuri los abrazaron hasta dejarlos sin aire. Yashiro se la pasó fangirleando un buen rato, su misión como cupido podía decirse que estaba cumplida. Reino y Sho estaban felices por su amiga, aunque envidiosos por estar en el lugar de Kuon.

Al concluir la fiesta, Kuon llevó consigo a Kyoko a su departamento, con el consentimiento de sus padres, de Taisho-san y Okami-san, al igual que el de Lory ¿por qué sentía que tenía tantos suegros? Dos de ellos incluso eran sus padres.

Kyoko casi no mencionó nada en el camino al departamento de su ahora prometido, lo cual era extraño.

-Kyoko ¿estás bien?-

-¿Eh? Ah, sí. Lo estoy-

-¿Segura?-

-Es que…yo….-

-¿Qué sucede?-

-Mejor te lo digo cuando lleguemos a tu departamento-

-Hum, está bien-

Cuando entraron al departamento Kuon volvió a intentar que Kyoko dijera algo.

-Kyoko ¿qué era lo que querías decirme?-

-Kuon…-

-Dime-

-Te…yo te…-

-Tú me…-

-Te deseo. Ahora mismo si es posible-

Kuon quedó perplejo ante esto. ¿Kyoko le estaba pidiendo lo que él creía?

-Kyoko…¿te refieres a…?-

-Sí…a eso…no me hagas decirlo por favor-

-No te preocupes Kyoko, yo estoy listo para ti cuando lo desees-

-Kuon…-

Y no se dijo más, Kuon se abalanzó a besar a Kyoko. El poco autocontrol que Kuon tuvo la vez anterior esta vez no estaba presente, debido a la manera en la que su ahora prometida se lo pidió.

Los besos fueron más apasionados y más exigentes conforme iban avanzando al cuarto de Kuon, pero en ningún momento se dejaron de besar.

Incluso esta vez, si se quitaban la ropa por completo o no tampoco importaba mucho.

Al llegar al cuarto, Kuon solo bajó el cierre del vestido de Kyoko y los tirantes cayeron un poco. Sus manos traviesas tocaban por aquí y por allá sin parar.

Kyoko solo logró desabrocharle la camisa a su prometido y él mismo se la quitó.

Kyoko también quería tocar pero las manos de Kuon tenían sujetas las suyas sobre su cabeza así que no podía.

Ambos quedaron tumbados en la cama. Él sobre ella. Y los besos continuaban. Ahora eran mucho más hambrientos y deseosos de más.

Sus manos de Kuon comenzaron a explorar las piernas de Kyoko, subiendo poco a poco el vestido para tener libre el paso. Kyoko al tener libres sus manos pudo desabrochar los pantalones de Kuon y apenas bajarlos un poco.

Kuon ya no aguantaba más. Kyoko tampoco, así que sin previo aviso, Kuon bajó las pantaletas de Kyoko en un solo tirón, sacó su miembro sin siquiera quitarse por completo los pantalones y sin más, la penetró.

Esa noche estuvo llena de pasión. Lo hicieron varias veces sin descanso. Después de un rato, ni siquiera sabían dónde había acabado toda su ropa.

A la mañana siguiente, cuando al fin despertaron, Kuon casi sufre un infarto al corazón, ya que aún no estaba acostumbrado a encontrar a su lado a una Kyoko profundamente dormida y totalmente desnuda.

Kyoko poco a poco fue despertando.

-Buenos días-le dijo Kuon.

-Buenos días-

-Kyoko, me encanta el hecho de que me pidieras eso anoche pero, por la pasión del momento olvide utilizar protección-

-No te preocupes-

-Pero-

-Yo también debo de cuidarme-

-¿A qué te refieres?-

-Empecé a tomar pastillas anticonceptivas-

-¿En serio?-

-Así ya no habrá problemas si queremos hacerlo y no llevamos condones-

-Eres muy precavida-

-Claro-

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¿Qué tal el segundo lemon? La idea la saqué de una imagen que encontré en el face XD