Todos vieron como Bolt se desplomo sobre el pasto. Pero solo bastaron unos segundos para que las felinas más jóvenes se acercaran al pastor suizo para auxiliarlo.

Mittens: Bolt Despierta.

Wendy: ¿Qué tienes?

Ambas estaban sobre el con sus patas tocando su cuerpo en busca de alguna señal de conciencia. Vieron que tenía heridas, pero todas eran superficiales y muy leves. Wendy por instinto se acercó a su pecho para posar su oreja sobre dicha zona y fue en ese momento cuando lo escucho y se separó su oreja de su pecho con una mirada de horror.

Wendy: ¡Su corazón!- dijo con miedo-.

Mittens: ¿Qué?- le dice sin entender, pero acerca su oreja al pecho del can lo más rápido que puede-.

En cuanto lo hace entiende a la perfección lo que Wendy quería decir, podía escuchar como los latidos del corazón de Bolt tenían un ritmo anormal, anormal y forzado, además del espantoso hecho de que su respiración se entrecortaba como si sus pulmones no pudieran retener el aire. Ella se separó de él sintiendo por primera vez en su vida terror, real y monumental terror, pues prácticamente Bolt podía morir y ella no tenía forma de evitarlo. Hasta que sus agudas orejas felinas escucharon como un automóvil se estacionaba en la casa.

Mittens: ¡Penny!- ella grito prácticamente desesperada mientras corría al jardín de enfrente-.

Scott: ¡Todo el mundo al granero ya!- grito de forma inmediata-.

Bon: Rhino quédate con Bolt- le dijo hámster el cual asintió de forma inmediata-.

En ese momento todos se encaminaban al granero para ocultarse o bueno casi todos pues había alguien que no se quería separar del pastor suizo inconsciente.

Scott: Wendy tienes que entrar- le dijo a su hija al ver que seguía junto a Bolt-.

Wendy: No puedo dejarlo así- les decía con tristeza-.

Bon: Wendy, sus personas no pueden vernos, no en estas circunstancias.

Lita:- Acercándose a ella- Wendy, por favor, estará bien, ya lo veras – le decía con suavidad-.

La gata más joven aun con algo de renuencia se alejó del can dejándolo solo en compañía del hámster quien lo veía muy angustiado.

Paralelamente a esto. Penny y su madre llegaban a su casa de forma tranquila.

Penny: Al fin en casa…- decía algo cansada- no puedo creer que sean tan insistentes- le dijo a su madre un poco molesta-.

M de Penny: Es que ellos en ti ven mucho talento… pero despreocúpate en algún momento entenderán que tu no quieres actuar en un tiempo- le dijo en tono calmado-.

Penny: ojala tengas razón, no me gusta faltar a clases por tener que hablar con productores.

Ambas estaban a punto de entrar a la casa cuando Penny escucho a su gata maullar muy alto, enseguida volteo en la dirección de donde creyó oír el maullido y enseguida vio a su gata corriendo muy deprisa hacia ella.

Penny: Mittens ¿Qué tienes?- le dijo extrañada pues su mascota maullaba con una singular desesperación y aun volumen bastante fuerte-.

M. de Penny: ¿Qué tiene?- le pregunta preocupada a su hija-.

Penny: No lo sé- en ese momento la gata comienza a estirarla del pantalón que tenía puesto- ¿Quieres que te siga?

La gata solo la soltó y comenzó a correr hacia el jardín trasero. Penny al ver esto solo fue tras ella para así averiguar que le pasaba…

Dentro del granero se vivía una atmosfera tensa pues el silencio que estaba en medio de todos era sepulcral, todo solo por escuchar lo que pasaba en exterior, pero no se escuchaba nada, hasta que…

X: Mittens ¿Qué pa…? ¿Bolt? ¡Bolt! Amigo…Bolt ¿Qué tienes? ¡Mama!

Todos dentro escucharon esto y sintieron como su corazón se estrujaba, después solo se escuchó un silencio espeluznante por lo que Lita fue la Primera en hablar.

Lita: Veré qué sucede le comento a todos- haciendo uso de su sigilo salió del granero muy al pendiente de que si había humanos afuera no la vieran. Pero no los había, busco rápidamente con la mirada vio dos cosas muy importantes. La primera Bolt ya no estaba y la segunda Mittens estaba cerca de la casa con Rhino al parecer la primera lloraba, por lo que acerco lo más rápido que pudo- ¿Qué paso?- le pregunto al par frente a ella-.

Mittens no contesto solo susurro el nombre de Bolt.

Rhino: Penny… se lo llevo- dijo por fin Rhino en tono bajo-.

Mittens: ¿Qué fue lo que paso?... ¿Qué le hicieron?- la confronto un colérica gata-.

Lita: No lo sé, para mí esto fue también muy malo ¿sabes? a mi pareja casi lo mata un perro salvaje.

Mittens: ¡No le digas a sí a Bolt!

Lita: ¿Entonces como describes lo que vimos hoy?

Mittens: Yo…Yo… yo no… no sé- dijo con un nudo en la garganta-.

Lita: Cálmate… de nada servirá que nos peleemos por esto, no solucionaremos nada lo que tenemos que hacer es…

Pero un grito la interrumpió.

X: ¡PAPA!

En ese momento la mente de Lita se puso en alerta al recordar la condición física de su amado

Lita: "¡NO!" ¡Bon!

En ese momento la gata salió corriendo hacia el granero y tras ella Mittens y Rhino. Cuando entraron vieron a un Doberman en el suelo mientras un pastor alemán detenía escasamente a sus hijas.

Lita: ¡No me digas que…!

Bon: No- la interrumpió con voz apenas audible- solo se desmayó… esta exhausto… igual que… yo.

Al tiempo que dejo de hablar se desplomo sobre el piso de madera. Inmediatamente Lita estaba a su lado y para su gran alivio también solo se había desmayado.

Rhino: Por favor… alguien quien sea podría decirnos que rayos pasa- exigió muy nervioso por todo lo que había pasado-.

Lita: -mientras abrazaba el cuerpo de Bon- Creo que los únicos que lo saben están inconscientes-.

Sharon: No… no todos- dijo en tono bajo con una gran culpa impresa en su voz-.

Wendy: ¿Tú lo sabias?- pregunto incrédula-.

Sharon: Fui la primera en saberlo yo… yo… yo soy una tonta… soy una estúpida- decía mientras lloraba- casi quedamos sin padres por mi estúpida culpa.

Lita: No digas eso… no es tu culpa… Mittens, Rhino- estos la vieron enseguida- en su hogar ¿Podría haber algo que nos sirva para tratar…- voltea a ver al par de perros inconscientes- sus heridas?

Rhino: Si… creo que sí.

Lita: Bien…Wendy, Mittens, Rhino… por favor vayan y tráiganlo, Sharon y yo los cuidaremos mientras tanto. Luego podremos hablar, primero hay prioridades- estos se fueron casi enseguida, una vez que estuvieron ellas solas- ¿Qué es lo que sabes?- le pregunto sin verla mientras acariciaba delicadamente la cabeza de su amado- es mejor que te apresures si es que no quieres que ellas se enteren- le comento al ver su renuencia hablar-.

Solo basto esto para que Sharon comenzara a para frasear todo lo que podía de manera clara y directa sobre todo lo que sus padres le habían dicho para ocupar el menos tiempo posible y dejar todo eso como una plática entre ambas.

Lita: Así que eso es lo que pasa- dijo sin mostrar mucha reacción- "Lo que hace la falta de comunicación"- pensó un poco molesta- muy bien ahora comprendo todo. No te preocupes… esto ya no se volverá a repetir.

Sharon: Pero…

Lita: Solo confía en mi- le dijo sonriendo de manera tranquilizadora-.

Pasaron unos momentos hasta que los demás regresaron.

Rhino. Aquí están… solo conseguimos un poco de alcohol, gasa y algodón.

Lita: Con eso es suficiente… gracias.

Mittens: Por favor- Le dijo a Sharon- Puedes decirnos que paso.

Lita: No chicas- les dijo a ambas pues sabía que Wendy comenzaría también a preguntar- esperen a que ellos despierten y que yo hable con ellos.

Wendy: Es que…

Lita: No… tendrán que tener paciencia… ¿Entienden?

Ambas solo asienten con la cabeza.

Lita: Bien ahora… ayúdenme a tratar sus heridas…

En otro lugar vemos a Bolt quien se encuentra inconsciente. Pero su mente aún permanece activa.

Subconsciente de Bolt

Bolt solo se encuentra sentado en medio del granero. Se veía triste, acongojado, agobiado. Hasta que una voz lo interrumpió de sus pensamientos.

Bolt s: Vaya esto si no me lo espere- dijo con toda naturalidad y simpleza- ¿Por qué esa cara?

Bolt: ¿Qué quieres?- le pregunto sin verlo-.

Bolt S: O vamos… no me hables así- le dijo al tiempo que se ponía junto a él y ponía una de sus patas a su alrededor como dos viejos amigos- ¿Qué tienes?

Bolt. Soy… soy peligroso, soy un monstruo- le dijo en tono doloroso-.

Bolt S: - Solo afilo sus facciones- No lo eres, no lo somos, somos canidos, no monstruos.

Bolt: Pero estuvimos a punto de…Matar.

Bolt S: No, nos incitaron a hacerlo, estábamos bien, calmos, serenos, ellos- dijo cuándo inconscientemente se le escapo un gruñido al recordarlos- nos provocaron.

Bolt: Ellos…

Bolt S: Dime- dijo siseando un poco y separando su pata de él viéndolo seriamente- ¿Estarías dispuesto a separarte de ellas?

Bolt: No- dijo bajando la cabeza- es lo que menos quiero. Pero lo que hicimos fue… fue…

Bolt S: Dime algo… cuando nos enfrentábamos a ellos… la adrenalina… la fuerza que desbocamos… las sensaciones que sentimos al pelear por lo que queremos… ¿Cómo te sentiste?

Bolt: Me… Me… Me gusto…me sentí tan… vivo… como si fuera…

Bolt S: Natural- le dijo sonriendo de nuevo con su pata alrededor de su cuello-.

Bolt: ¿Tu eres… eres mi instinto entonces?

Bolt S: El mismo mi querido Bolt… me alegro que por fin sepas quien soy… o quien eres más bien.

Bolt: ¿Por qué nunca te había conocido?

Bolt S: Como dijeron los viejos fue por ese estúpido programa… te mantenías incluso a ti mismo enjaulado… pero gracias a nuestra querida Mittens… te fuiste liberando y al hacerlo poco a poco lo hice yo.

Bolt: Pero que no se supone que por instinto odiemos a los gatos.

Bolt S: Oh Bolty, eso es algo ambiguo… pero teóricamente si… aunque hay un instinto mucho más fuerte que ese.

Bolt: ¿He?

Bolt S: - Riendo por lo bajo- Bueno… digamos que estar encerrados durante ese tiempo en ese maldito estudio… perdimos mucho tiempo… tiempo que pudimos aprovechar de muy buena manera… por nuestra posición de perro actor… pudimos conocer a una buena cantidad de Mmmm… pudimos divertirnos mucho, pero bueno, la suerte no estuvo de nuestro lado… aunque si logramos despertar…

Bolt: ¿Cómo? ¿Qué quieres decir con si logramos despertar?

Bolt S: Bolt yo soy tu y pude sentir todo, algo está mal, no recibimos herida alguna que nos debilitara físicamente, o lago que nos dificultara la mera acción de respirar.

Bolt: ¿Qué tendremos?

Bolt S: Ni idea… pero aun no acaba no podemos respirar bien aún. Pero Penny está con nosotros.

Bolt: ¿Si era ella?

Bolt S: Si… por lo menos ella nos quiere tanto como nosotros a ella.

Bolt: ¿Tú también?

Bolt S: Oye la lealtad es un instinto… nosotros arriesgaríamos la vida por salvarla y protegerla… de hecho ya lo hicimos, recuerda en ese momento no pensaste en el fuego o la muerte, de hecho no pensaste, ese fui yo.

Bolt: Es cierto…

Bolt S: Y también gracias ella si despertamos tendremos una oportunidad de oro.

Bolt: ¿Qué tipo de oportunidad tendremos por lo que acabamos de hacer? Tú mismo lo dijiste yo… yo no me arrepiento.

Bolt S: Bueno ahora que lo mencionas… primero bien dicho esas palabras las quiero escuchar más seguido… y en segundo lugar, mirándolo ahora con una amplia perspectiva, creo que lo paso hoy fue solo el cumulo de molestias y enojos de todo tu existencia- en ese momento ve como el pastor suizo le frunce el ceño- Es cierto no me veas así, tu nunca te enojas de verdad eso no está bien, tienes que ser un poco más asertivo… y ya que liberamos todo ese rencor y veneno de nuestro sistema pues… creo que tengo una idea.

Bolt: ¿Idea?- le dijo interesado-.

Bolt S: -sonrió al ver esto- Ahora escucha y pon atención…

Fuera del subconsciente

Scott poco a poco siente como regresa al mundo de los consientes y a la par de su conciencia llega el dolor que no había podido sentir gracias a la adrenalina del momento. Hacía años que no se sentía así, desde que había empezado a saber cómo defenderse de la garra de su querido "padre". No había sentido tanto dolor en su cuerpo y en su orgullo desde esos años. Empezó a abrir los ojos para encontrarse recostado sobre un mullido montón de paja. Sus últimos recuerdos están algo borrosos por la pérdida de sangre y el cansancio hasta que una voz molestamente familiar y divertida llamo su atención.

X: Hasta que el cachorro se dignó a desper… ¡auch!

Ante semejante grito de dolor el doberman gira su cabeza lo más rápido que su magullado cuerpo puede para encontrarse con una vista que inmediatamente le trajo una sonrisa a los labios y unas incontenibles ganas de reír. Que si no le doliera como el mismísimo infierno se reiría a carcajadas. Pues a unos metros de él se encontraba un pastor alemán acostado mientras una gata gris curaba las heridas de su cuerpo con una mota de algodón en sus patas.

Scott: ¿Arde?- le pregunto conteniendo la risa, pues estaba seguro que de no hacerlo algo en el tórax se le rompería-.

Bon: Cállate suertudo- le dice molesto mientras frunce el ceño en señal de dolor-.

Por ese comentario dirige su vista a su propio y nota como todas sus heridas están limpias y desinfectadas y las más profundas se encuentran cubiertas con gasas.

Scott: Vamos no puede doler tanto.

Lita: ¿quieres averiguarlo?- le dijo de manera maliciosa provocando que la sonrisa del can se desvaneciera-.

Scott: No, No, no cómo crees… ¿Qué ocurrió después de que todo se pusiera negro?

Bon: A Bolt se lo llevaron.

Scott: ¿A dónde?

Lita: Aún hospital veterinario- dijo muy seria aún-.

Scott: ¿Por qué?

Lita: No lo sabemos, todavía no regresan- le dijo con el mismo tono-.

Bon: Por cierto ¿Qué tan tarde es?

Lita: Hace un rato que oscureció- le dijo secamente-.

Scott: ¿Dónde están Sharon y Wendy?

Lita: Salieron a Buscar comida… no se preocupen, este vecindario es tranquilo no les pasara nada.

Ambos canes se dieron cuenta de la actitud de la gata. Por lo que el pastor alemán le dio una indicación con los ojos a su hermano para que saliera de ahí.

Scott: Muy bien creo que necesito un poco de aire- en ese momento se intenta para y siente un buena cantidad de dolor, pero no lo suficiente como para hacerlo desistir- luego regreso- comenzó a caminar cojeado de su pata derecha, hasta que salió del granero-.

Mientras la gata continuaba su labor sin ver al perro a los ojos y con un mutismo incómodo para el macho.

Bon: Lita- la llamo pero esta ni se inmuto- cariño- intento mover una pata-.

Lita: No te muevas- le regaño-.

Bon: Mi amor…. ¿Qué tienes?

Lita: Nada- le dijo con un tono de voz extraño-.

En ese momento levanto la pata que le dolía menos y comenzó a acariciar el hermoso pelaje de su compañera.

Lita: ¿Qué haces?

Le pregunto hasta que su compañero con su pata la tomo y la puso sobre él para darle un beso en la boca. Bon quería un beso suave y tranquilo para calmarla, pero la gata solo empezó a temblar y lo sujeto del cuello con fuerza al tiempo que profundizaba el beso.

Lita: Eres un idiota, un maldito estúpido- le dijo molesta llorando cuando termino aquel apasionado beso, solo para que en cuanto terminara de hablar comenzara otro-.

Bon: - Interrumpiendo el segundo beso que la gata inicio- ¿Cómo?

Lita: ¿Tienes idea de lo que me hiciste sentir? ¿El ido que me dio verte así? Pensé que te perdería- le decía llorando de manera alterada-.

Bon: Calma…tranquila, no iré a ninguna parte todavía… te amo mucho como para dejarte tan pronto- le decía en forma de consuelo mientras con su pata acariciaba su suave pelaje-.

La gata solo vio con una sonrisa temblorosa y busco otro beso, el cual su pareja le dio con gusto.

Lita: No me dejes tan pronto por favor- le suplico entono agudo-.

Bon: No lo are- le confirmo-.

Ambos se quedaron ahí disfrutando de su mutua compañía hasta que el macho volvió a hablar.

Bon: Creo que es hora de terminar con este martirio… termina de limpiar mis heridas por favor.

Lita: Claro cariño ¿Si te duele mucho verdad?

Bon: Arde más bien… pero mientras más rápido lo haces más rápido terminas… así que inicia- le dijo cerrando los ojos esperando el dolor-.

Pero este nunca llego en su lugar una cálida y calmante sensación comenzó. Este inmediatamente abrió los ojos y vio que lita no estaba usando el algodón con alcohol. Sino que estaba lamiendo sus heridas con gran cuidado y cariño.

Bon: Amor ¿Qué haces?

Lita: Nuestra saliva tiene propiedades curativas… hay muchas cosas sobre nosotros que ni ustedes saben- le dijo con dulzura-.

Bon: Gracias… ¿Cómo podre agradecértelo?- le pregunto genuinamente aliviado y con toda sinceridad en su propuesta-.

La gata lo noto y pensó seriamente en que pedirle y fue entonces que se le ocurrió algo.

Lita: Bueno ya que preguntas…- se acercó a su oreja para susurrarle su idea-.

El perro presto toda su atención pero en cuanto le dijo lo que quería un profundo sonrojo se hizo presente en su cara, solo por unos segundos, para luego sonreírle.

Bon: Estaría más que encantado- le dijo en tono condescendiente-.

Lita: - Saco una garra de su pata derecha y comenzó a acariciar a su amado con una sonrisa- Me alegra… me alegra mucho… pero- le dijo retractando su garra- mañana tenemos que hablar muy seriamente de algo.

Bon: Si es sobre lo que paso hoy es solo que…- pero una pata en su hocico lo hiso callar-.

Lita: No, no, no, no mañana seré yo quien hable… mientras tanto hay que terminar de curarte.

Bon: Muy bien tú ganas- dijo cerrando los ojos al momento que sintió como Lita comenzaba a lamer sus heridas de nuevo.

En otro lugar vemos a Mittens. Esta se encontraba acostada en el colchón de Bolt mientras apretaba contra una bola de estambre, pero no cualquier bola de estambre, si no la misma que Bolt le había regalado. Ella no entendía nada de lo que pasaba. Todo lo que vio ese día no tenía lógica, Bolt su amado y querido Bolt, ¿convertido en una fiera sedienta de sangre? ¡No! Era imposible, él no es así, él es un perro bueno, un perro tierno, su verdadero amor. Algo paso, algo lo hizo actuar así. Ella no estaba en calma de hecho no tenía que estar ahí, pero después de estar más de dos horas sentada junto con Wendy esperando a que regresara en el jardín delantero sin moverse, tanto Rhino como Lita las hicieron irse de ahí. Por lo menos vio que Wendy muy posiblemente ame a Bolt tanto como ella, o eso es lo que ella vio hoy en su rostro de puro terror en cuanto pensó justo como ella que Bolt podía morir, justo como ella. Estaba segura de algo ella no dormiría esa noche, no podría sin saber qué es lo que le paso.

Pero tal vez no tendría que pasar, habían pasado horas desde que Penny se llevó a Bolt en sus brazos, pero lo escucho, escucho el auto estacionarse en la casa. Con energías completamente recuperadas Mittens se levantó lo más rápido que pudo, salió y bajo las escaleras con la velocidad de un rayo. Salto con todas sus fuerzas a la primera ventana abierta que vio en la planta baja para salir, aunque sus movimientos se detuvieron en seco por lo que vio, justo en el marco de la ventana ella vio a Penny y su madre bajar del auto, pero solo ellas solas con un semblante triste.

En ese momento una sola idea paso por su mente

¿Y Bolt?

NOTA DEL AUTOR:

Muy bien un capítulo más se suma a esta pequeña historia. Cabe señalar que este fue un poco difícil de desarrollar ya que a partir de aquí… bueno tendrán que esperar… para saber a lo que me refiero. Hasta la próxima.