Aquí está el epilogo. La ultima historia que contaré sobre Issy y todos estos. De verdad que me da mucha pena, porque me he encariñado con todos. Para los que se pregunten, claro que ella está de novia con Sahrek, pero él le había propuesto matrimonio y ella aún era muy joven XD
Tal y como predijeron las brujas de Alzarus hacía más de diez años, era una noche de tormenta. Todos los guardianes se habían reunido para un acontecimiento importante. Cuando la Reina de las Pesadillas llegó al lugar, Jack estaba que se subía por las paredes.
—¿¡Cuánto tiempo dura esto!?—preguntó preocupado mientras convertía la pared en hielo.
Torv le acarició el pelo al jovencito, se puso igual con el nacimiento de las mellizas de Jamie. Miraron hacia la gran ventana donde las olas del mar rompían con brusquedad. Faltaba poco para el amanecer, pero solo se veía oscuridad por las espesas nubes.
—Tranquilo, Jack, estará bien. El que debería estar preocupado es Sahrek.—todos volvieron la vista al hulcán, que leía un libro tranquilamente.—Está demasiado sereno.
—Es normal, tiene que actuar como que le da igual.—dijo Bunny sentándose al lado de Sahrek.—¿No está nerviosa esa sangre hulcana tuya?
Todos se rieron. Sahrek cerró el libro y seriamente alzó una ceja.
—¿Es alguna especie de juego de palabras con trasfondo humorístico?—Bunny se rió más todavía, pero Sahrek nunca perdía.—Porque si es así, es bastante sorprendente viniendo de un canguro que habla.
Bunny frunció el ceño y miró a Jack, que se partía el culo en el aire.
—¿¡Le has enseñado tu eso!?
Pero Jack no podía dejar de reírse.
Rory estaba jugando con la pequeña Katie. Se había convertido en un joven de unos 23 años, guapo y alto. Sophie al final se emparejó con una australiana llamada Miranda y habían adoptado a una niña, que le pusieron Katie. La pequeña contaba ya tres años de edad.
—Tita Tooth ¿Por qué están todos tan nerviosos? ¿Es por él bebe?—preguntó.
La guardiana cogió a la niña.
—Tio Sahrek es muy diferente a tia Issy ¿lo recuerdas?—dijo sonriente.—Por eso su bebe es tan especial, se va parecer a los dos.
Katie fue hasta Sahrek.
—Tio Sahrek ¿tú no estás nervioso?—preguntó inocentemente.
Sahrek vigiló que no hubiera un hulcán cerca y luego miró a la niña.
—Que yo esté nervioso o no, no varía el resultado del parto.
De repente, salió una hulcán de la sala de partos. Absolutamente todo el mundo se puso de pie. La hulcán frunció el ceño.
—Ministro y Embajador Sahrek, es mi deber informarle de que él bebe está en perfectas condiciones y listo para su primer encuentro.
oOoOooOoO
Unos últimos empujones y… el niño estaba fuera. No había sido un parto doloroso, porque las técnicas eran muy avanzadas, pero si difícil y largo.
Estaban en una burbuja, en un centro medicinal hulcán en alguna parte del océano. La pequeña ciudad, estaba adosada a unos acantilados y la burbuja estaba abierta, por lo que lo primero que vió el niño fue el mar ante sus pies.
Las comadronas le lavaron rápidamente y otras ayudaron a recuperarse a la madre. El sol se alzó por el horizonte al fin y era tan fuerte, que se hizo claridad aunque lloviera a mares. Llevaron al bebe junto a la madre con cara de extrañeza.
Isolda cogió al niño en brazos mientras empezaba a llorar. Le achuchó levemente mientras lloraba a lágrima viva.
—Hola.—le dijo a su bebe mientras le besaba la manita y lloraba de felicidad.
Una de las comadronas más jóvenes e inexpertas, estaba extraña. Fue hasta una de las más viejas.
—Él bebe a pesar de todo, ha nacido sano. Entonces ¿por qué llora la madre?—preguntó.
La otra comadrona la miró con condescendencia.
—Ella es humana.—contestó simplemente.
La comadrona joven asintió comprendiéndolo.
Entonces, entró en la habitación el Ministro y Embajador Sahrek. Parecía orgulloso, aunque eso fuese imposible para un hulcán, y anduvo rápidamente hasta su esposa con él bebe en brazos.
Se sentó en la cama e intentó disimular una sonrisa.
Isolda no podía parar de llorar.
—Mírale.—dijo enseñándole al bebe.
Sahrek observó atentamente la cara del niño y le dio a su esposa un beso en la frente.
—Estaba pensando en un nombre para él bebe.—dijo al final el embajador y ministro.
—Ha nacido en la tormenta.—sonrió Isolda mirando la lluvia.
—Podemos llamarle como uno de los hulcán fundadores del imperio para la protección de la humanidad. Su nombre era Tequen' Kahr.—Isolda miró al niño y frunció el ceño extrañada. Se quedó callada durante un rato.—Tu silencio… ¿sugiere falta de entusiasmo?—dijo Sahrek.
Isolda rió felizmente mientras acunaba al bebe.
—No es eso.—sonrió.—Tequen'Kahr. Tequen'Kahr. Me gusta.
Sahrek se acercó más al niño.
—Tiene la cara como los humanos, tal vez un mentón hulcano.—observó el padre, las facciones de ambas especies eran diferentes, como sus órganos y el color de la sangre. Ya se vería como había salido el niño por dentro.
El pequeño recién nacido era él bebe más adorable y bonito que Isolda había visto en su vida, no podía dejar de acariciarlo y abrazarlo. Estaba completamente feliz en todos los aspectos. Aquel bebe era lo que más había querido en la vida, era un bolita rosita que chillaba como lo hacía su madre cuando se enfadaba.
—Y tus ojos.—comentó Issy mientras observaba los ojos morados del bebe que gritaba.
De repente, apareció el tropel de amigos y familiares: los padres de Isolda, los padres de Sahrek, los guardianes, Torv, Rose, Sophie y Miranda con Katie. Jack fue volando rápidamente para ver al bebe.
—¿Le habéis puesto mi nombre?—preguntó entusiasmado.
Isolda rió de felicidad.
—Se llama Tequen'Kahr.—dijo la pelirroja.
—Es una lógica elección.—dijo el padre de Sahrek, el antiguo ministro, llamado Rayek.
—Es un nombre apropiado.—dijo T'Sreil, la madre de Sahrek.
—Bah, Jackson es mucho mejor que eso.—dijo el guardián mientras cruzaba los brazos.
—¡Ohhh! ¡Que bebe más bonito!—dijo la madre de Isolda mientras le hacía fotos a su hija sin parar.—¿Verdad que sí, George?—le preguntó a su marido.—Él bebe más bonito del mundo ¡Tiene las orejas de su padre!
—Se parece a nuestra Issy cuando era niña.—comentó George.
Las comadronas se miraban unas a otras sin creerse lo que pasaba ¡Que extraños eran aquellos seres!
Llegó norte al lado.
—¡Le tengo un regalo al pequeño!—entonces, sacó de un saquito unas mini botas de Papa Noel, rojas con pelo blanco.—Están hechas a medida, y crecerán cuando lo haga su pie.
—Gracias Norte.—sonrió Isolda.
—Yo traigo un huevo de chocolate blando para que lo pueda chupar.—dijo Bunny mientras abrazaba a la madre.
Tooth llegó muy nerviosa.
—Mi regalo tendréis que esperar hasta que se le caiga su primer diente.—dijo nerviosa.
—Os doy un mes sin pesadillas, es lo único que puedo regalaros.—dijo Mary mientras le guiñaba un ojo al padre.
Sandy le dio una bolsita con polvos mágicos, dando a entender que cuando el niño llorara por las noches, esto les ayudaría a los padres a dormir durante el día. Torv no pudo tocarlo, pero le dijo que era precioso. Sophie y Amanda le dieron a la joven mama y cochecito. Katie no podía entender porque armaban tanto revuelo.
—Le enseñaré a este bebe de verdad lo que es el cine de ciencia ficción.—comentó Rory cuando le vió.—Enhorabuena hermana. Espero que no salga a su padre.
Issy le pegó un codazo.
Jamie llegó poco después con sus mellizos (eran un niño y una niña) a ver al bebe de su amiga. Debajo de la almohada de la madre primeriza, apareció de repente un brazalete de cascabeles plateados tamaño bebe.
Horas después, Sahrek e Isolda se quedaron solos (sin hulcanos chivatos a la vista) y aprovecharon para decirse palabras que los hulcanos calificarían de ilógicas y amorosas y contemplaron a su bebe mientras se abrazaban. En un momento de la noche, Sahrek se fue un momento del cuarto a despedir a sus padres, que volvían a Arcadia.
Y llegó Jack.
—Estoy orgulloso de ti, Issy. De todo lo que has conseguido.—dijo el chico.
—No lo hubiera hecho sin ti, querido guardián.—lloró Isolda mientras le daba al joven un beso en la mejilla.
Pudiera tener la edad que quisiera, Jack siempre la vería como si tuviera 8 años. Mientras tanto, Issy siempre le miraría con esperanza y a la vez miedo de que algún dia, el jamás volviese como hizo aquella vez.
—Cuidaré del bebe hulcanito toda su vida, y a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Algo de tuyo estará con ellos, así nunca me separaré de ti. Estaré a tu lado toda la eternidad.—dijo Jack.
A Isolda se le partió el corazón ¡Jack nunca le iba a abandonar! Recordó como había hecho muchas veces, a Jack no le gustaba decir adiós.
—¡Jackson! ¡Eso es hermosísimo!—dijo llorando como una magdalena.
—Tan hermoso como mi cara.—respondió Jack.
Y justo cuando iban a estrecharse en un abrazo, él bebe se puso a llorar.
—Valla, que oportuno.—dijo el guardián.
Isolda se puso a reír.
—Creo que mi bebe quiere comer así que:—señaló la puerta.—Largo.
Jack estaba extrañado.
—¿Qué?—preguntó.
—Que si no quieres verme dar de comer a mi hijo te sugiero que te esfumes.—dijo mientras empezaba a desabrocharse la camisa y el sujetador.
—¡Vale, vale, vale!—dijo mientras se tapaba los ojos cómicamente.—¡Me voy! ¡Pillo la indirecta!
Isolda se rió y antes de que Jack saliera por la puerta ella le detuvo.
—¡Chico de Hielo! ¡Espera!—gritó. Jack se dio la vuelta.—¿Volveras?
Jack sonrió diabólicamente.
—Jamás de libraras de mí.
Ni que decir tiene, que en su justa medida, todos vivieron felices para siempre. Rory se enamoró de una princesa de la Guerra de las Galaxias en una comic-con. Tuvieron una boda klingon y sus hijos se disfrazan casi todos los años de Harry Potter y El Señor de los Anillos.
Sophie y Amanda adoptaron esta vez un niño. En cuanto a los guardianes, ellos siguieron como siempre habían estado, excepto por la relación intermitente de Torv y Jack. Era agradable que la Reina de las Pesadillas fuese buena gente, amiga y que hiciese bien su trabajo sin ser una corrupta. Mary le tenía mucho cariño a los niños de sus amigos, pero el miedo siempre era bueno en su justa medida.
Años antes, Issy había terminado la universidad y trabajó de periodista por todo el mundo. Sahrek, era el embajador de los humanos y uno de los grandes ministros de Arcadia, por lo que estaba en los dos mundos a intervalos de tiempo.
Al ser uno de los grandes ministros, quitó la pena de muerte para los enamorados (aun así, ningún hulcano se enamoró, que se sepa…) y la gente pensaba que esa decisión tenía algo que ver con su esposa humana. Él les decía que se había casado con ella para entender más las costumbres humanas y así comprender más la civilización.
Isolda y Sahrek tuvieron una hija tiempo después que pusieron en honor a la hermana caída del hulcán, T'Ulia.
Además, todos vivieron (sin que ellos pudieran elegir) muchas aventuras inimaginables, así que aquello estaba solo comenzando. Aún quedaba mucho, mucho por contar.
Lo único que puedo decir por el momento es que la historia sobre La humana y los Guardianes fue modificándose al paso de las décadas y generaciones entre los niños de la tierra. Pero al menos una cosa tuvieron presente en todo momento los descendientes de la escocesa Isolda Oswald: Jackson Overland, el Chico de Hielo, el Guardián de la Diversión, Jack Frost estaría a su lado ayudándoles y protegiéndoles… para siempre.
FIN
Puede que nos pasé igual que a Jack y que tampoco nos gusten los finales, pero debemos aprender a decir adiós :(
No puedo escribir más sobre Issy o cualquiera de aqui, porque de ser así, me resultaría cada vez más difícil dejarles . Hay una solución chapucera que es volverl a leer toda la historia de nuevo XDD (en realidad, Issy si que cambia mucho desde los primeros capítulos, aunque en esencia sigue siendo ella)
Las últimas palabras que se dicen se parecen mucho a las últimas palabras que se dijeron en el primer capitulo :')
Pero en fín, espero que os haya gustado la historia. Hay algunas cosas que no he concretado del final, pero eso os dejo a vosotros y a vuestra imaginación decidirlas, como el futuro o las aventuras que tendrán.
Y no sé, muchas gracias a todo aquel que se ha tomado la modestia de leer esta humilde historia. En especial a los lectores que se han pasado y han dejado su review, porque me haceis la persona más feliz del mundo (pero no me gusta concretar por miedo a que alguien se sienta apartado) y que me habéis apoyado desde el principio. Tambien se lo agradezco a esos lectores silenciosos, sé que estais ahí y también os lo agradezco ;)
¿Qué más puedo decir? Creo que si sigo escribiendo me extendería demasiado, así que ha llegado el adiós definitivo :(
¡Y colorín colorado este cuento se ha acabado!
Gracias de todo corazón. MartaMasked.
