Verito Pereyra GRACIAS por Betear este capítulo!
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CAPÍTULO 24: AMOR Y MAS AMOR
Era lunes, no tenía intención de levantarme, estaba exhausta después de una muy buena noche. Estar entre sus brazos era una bendición. Después de un rato de contemplarlo mientras dormía, decidí ir a buscar a Jacob para decirle que sí aceptaba, no sin antes poner las cosas en claro. Salí de la cama con movimientos lentos para no despertarlo, caminé silenciosamente al baño, para después ir a hacer el desayuno. Quería unos waffles, así que busqué lo necesario para hacerlos, después de que estuvieron hechos, hice un poco de jugo de naranja y café, tomé una charola y caminé con el desayuno de ambos para tomarlo en la cama.
—Buenos días amor, hora de despertarse —le dije pasando mis dedos por su cabello.
—Mmm… Cinco minutos más —apenas logró susurrar.
—Entonces te dejo el desayuno, tengo que ir hoy con Jacob —le respondí mientras le daba un beso en la mejilla.
Tan pronto como acabé de decir Jacob, abrió los ojos y se sentó en la cama.
—Ya estoy despierto —me dijo con una sonrisa.
— ¡Vaya! —exclamé, —ya veo… —y me reí.
—Hay que almorzar, tengo que ir con Jacob, después a arreglar algo de la universidad ya que tengo unos exámenes la próxima semana y luego a terminar de chequear las últimas páginas del libro —le dije, — ¿y tú amor, qué planes tienes hoy? —le pregunté.
—Esta tarde regreso a trabajar, salgo hasta las 8, pero después de ahí considérate ocupada, no te pienso dejar salir de la habitación.
—Mmm… Eso suena muy tentador, lo consideraré.
Terminamos de almorzar, me arreglé, y partí rumbo a las oficinas de Jacob. En menos de una hora ya estaba ahí, las puertas se abrieron en el piso 5, conocía el lugar a la perfección, tantas veces que había estado ahí. Cuando llegué, Jessica, la asistente de Jacob, se me quedó mirando como si quisiera borrarme del mapa.
— ¿Se encuentra Jacob? —pregunté.
—El señor Black está ocupado, ¿tiene cita? —preguntó como si no me conociera.
Por favor—, pensé para mí, ¿y ahora qué bicho le había picado?
—Claro, él esperaba mi llegada —le dije lo mas sarcásticamente que pude.
Telefoneó y por su expresión, hubo más enojo cuando colgó.
—Pase, la está esperando —me dijo.
—Te lo dije —le respondí. Cuando entré ahí estaba Jacob enfrascado en una llamada telefónica, a los 10 minutos colgó.
—Discúlpame, era importante —me dijo poniéndose de pie y saludándome con un beso en la mejilla.
—No te preocupes —le respondí.
— ¿Y bien? ¿Qué pensaste? —me preguntó.
—Acepto hacer la campaña para lanzar mi libro contigo.
—Eso es excelente am… Perdón, Bella. No te arrepentirás, será todo un éxito —me dijo esbozando una sonrisa.
—Eso espero, solo que hay que establecer reglas —le dije.
Se me quedo mirando con una cara de ¡WHAT! — ¿A qué te refieres? —preguntó.
—Estoy con Edward —contesté esperando que no me gritara o reaccionara explotando, pero no, no hizo nada de eso y me sorprendió.
—Así que era verdad lo que te dije aquel día, yo estaba totalmente seguro, pero tú lo negaste, ¿por qué lo hiciste? —me preguntó.
—Él no se acordaba, Jacob, así que decidí que era lo mejor salir adelante sola, pero las cosas han cambiado, él me ama y yo para serte honesta también lo amo. Siempre ha sido él, discúlpame en verdad, desperdiciaste dos años conmigo, cuando podrías haber sido libre para buscar a alguien más —le expresé.
—Eso ya no importa Bella. Si tú eres feliz, yo lo soy —me dijo acariciando mi mano.
¡En qué idioma me hablo!, ¿qué dijo?, ¿ese era Jacob?, tal vez era un extraterrestre ocupando su lugar—Isabella deja de pensar estupideces, él ha cambiado de verdad, era el Jacob que fue cuando andaban, eso me gustó mucho, ya que el loco desquiciado me asustaba.
—Gracias Jacob, ahora que está aclarado ese punto, continuemos la gira del libro. Estoy encantada de realizarla, nuestra relación será sumamente profesional, espero entiendas el por qué y sobre los acuerdos referentes al libro, te escucho…
Nos enfrascamos en una conversación de más de dos horas, por lo que hicimos un receso para comer algo, ya que moría de hambre. Continuamos acordando sobre el porcentaje de las ganancias, la portada del libro, la editorial, entre otras cosas, según Jacob si tenía terminando el libro esta semana, la publicidad comenzaría en la próxima semana y la gira del libro dentro de dos, para ese entonces ya tendría 7 meses.
Me despedí de él, quedé de llamarle en cuanto terminara el libro; me agradó mucho saber que Jacob ya había asimilado lo nuestro. Ahora él podía ser feliz también. Cuando salí, Jessica me fulminó con la mirada de nuevo, ¿acaso sería por lo que le había hecho a Jacob al dejarlo? Pero si ella jamás se ha mostrado su amiga, en fin… ¿quién sabe? Dejé esas conclusiones.
Llamé a Edward contándole como me había ido, se sorprendió al contarle como se había comportado Jacob, pero no dijo nada más. Pasé a la universidad a tramitar lo necesario para los exámenes, me dirigí a casa para terminar de chequear el libro, estuve sentada mucho tiempo en la mesa, desperté cuando alguien me llevaba a la cama.
— ¿Sabes que no es bueno descansar en la mesa? —me dijo mientras me depositaba en la cama.
—Lo siento, estaba muy cansada.
—Me lo imagino amor, ahora descansa que prepararé la cena.
—Y si ordenamos pizza, la verdad se me antoja mucho —le respondí sonriéndole para que no se negara, ya lo oía decir "eso es comida Chatarra, nada saludable".
—De acuerdo, solo porque estoy igual de cansado que tú —se dispuso a marcar para ordenar el pedido, segundos después dio la dirección y colgó.
— ¿Y bien? ¿Cómo se portaron mis angelitos? —me preguntó trazando círculos sobre mi vientre.
—De maravilla —le respondí.
Se dispuso susurrarles palabras bonitas como: los quiero, los amo, son lo más importante para mí, ya quiero que salgan; hasta que tocaron el timbre. Comimos en el cuarto, me metí a bañar para de desestresarme, segundos después el estaba conmigo. Hicimos el amor en la bañera, como era de esperarse, a Edward se le desaparecieron los vómitos y las náuseas, agradecí eso, el pobre ya no aguantaba aunque él nunca se quejó.
Yo sabía que estaba al límite pero como todo embarazo, mis antojos empezaron, lo había despertado cada noche por algún antojo, él se levantaba a cumplirlos y cuando llegaba, me ponía a llorar por haberlo molestado. Él me tranquilizaba diciendo que no le importaba ir hasta China con tal de complacer a sus hijos.
La semana pasó muy rápido, cuando llegaba nos enfrascábamos en nuestra burbuja, habíamos hecho el amor todas las noches, es vergonzoso pero recorrimos cada parte de la casa. Alice, Rose y Esme habían venido a visitarme ya que Edward tenía mucho trabajo, ocupaba el turno de la tarde. Jasper estaba igual que Edward y mi hermano estaba enfrascado en los últimos partidos de la temporada, mis padre prometieron volar 1 mes antes de que sus nietos nacieran, para pasar tiempo con la familia.
Era sábado después de hablar con Jacob para decirle que estaba listo el libro, decidí pasar a ver a Edward al hospital, para invitarlo a comer.
Cuando llegué fui directo a su consultorio, toqué y pasé.
—Hola amor —le dije cuando abrí la puerta.
—Hola cielo, me gusta que hayas venido, ya te extrañaba —me dijo poniéndose de pie para besarme suavemente, después se inclinó y besó mi vientre, él iba a ser un gran padre.
—Edward, ¿entonces vienes a comer? —dijo una vos que conocía y a la cual no toleraba.
¿Habra mas problemas? ¿De quien sera esa vos?
Gracias por leerme y dejarme sus Reviews son muy importantes para mi.
Nos leemos pronto!
Karina Castillo
