Disclaimer: Ninguno de los personajes es de mi propiedad, Saint Seiya le pertenece a Masami Kurumada, Sailor moon le pertenece a Naoko Takeuchi, Bleach le pertenece a Tite Kubo y Magic Knight Rayearth le pertenece a las CLAMP.
Reucerdos de Cefiro: Los Generales Marinos Parte I
Hace 5 años atras, Universo de Cefiro, Actual Planeta de Hielo.
Al fin habia caido la noche en aquel planeta, escondido dentro de una cueva Kanon General de Dragon Marino vaia el cielo atentamente. Hace ya cinco años que el y el resto de los Guerrerso Sagrados accedieron a convertirse en Semidioses ya acceder a este entrenamiento. Hasta el momento ninguno de ellos habia alcanzado el Dunamis y todavia no sabian como alcanzarlo. Desde ue habian llegado Athena se encontraba en un trance aumentando su poder y asimilando la gran cantidad de informacion que habia adquirido al mismo con este poder. El desearia tener tiempo para hacer lo msimo.
Toda la informacion del universo se encontraba dentro de su mente, pero esto no garantizaba que la tuviera siempre a mano, o que pudiera disponer de ella cuando el quisiera o necesitara de ella. Era como un libro cerrado en que debia de buscar hoja por hoja cada concepto nuevo, cada palabra, cada idea la cual le permitia comprender aquella informacion. Sin embargo para eso se necesitaba tiempo y eso era algo que no tenia.
-¿Que ya amanecio?- pregunto Kayssa frotandose los ojos aun sonmoliento.
-No acaba de anochecer- respondio Kanon mientras volteaba a ver a su camarada- ya te dije que es mejor movernos de noche.
-No, que flojera, mejor nos quedamos aqui no te parece- dijo Kayssa volviendose a acucrrucar en su improvisado lecho mientras el General de Dragon Marino se preguntaba como su compañero de armas podia dormir tan placidamente sobre aquellas rocas.
-Deberias hacerle caso a tu lider remedo de General Marino- dijo una voz en la entrada de la cueva, este vestia una armadura oscura que contrataba con su blanca piel y sus rubios cabellos.
-No sabes como estaba esperando este momento Radamanthys, ¡Explosion de Galaxias!.
-No mas que yo Dragon Marino, ¡Gran Causion!.
Al encontrarse ambos ataques una cegadora luz ilumino el refugio de los Generales Marinos. Al disiparse esta vemos que solo uno de los contendientes se mantiene en pie, este era Kanon. Radamanthys lo miraba furioso desde el suelo. Cinco años y aun no lograba vecerlo, ni siquiera igualarlo en el campo de batalla.
-No importa cuantos intentos hagas por igualar mi poder Radamanthys nunca estaras a mi nivel y te los demostrare- el General del Atlantico Norte preparo otra Explosion de Galaxias no para rematarlo, pero si para enseñarle que el todavia no era un rival digno para el. Cuando descubrio que no podia moverse con libertas y reconocio la otra presencia que acompañaba al Juez de Wyvern- Minos, si sigues sobreprotegiendo a Radamanthys nunca lograra superar su nivel actual.
-Si lo matas ahora en efecto Radmanthys nunca lograra igualar aprovechar sus habilidades al maximo- Minos abogo por la vida de su compañero aunque este nunca estuvo en peligro de morir realmente- Dejalo ir y nos iremos, mi estilo de pelea no es adecuado para poder acabar todo mis Cosmos en una pelea contigo.
-Ya tienes mi respuesta Minos, a menos que me dejes disciplinar adecuadamente a Radamanthys estoy dispuesto a pelear contigo- Kanon sonrio desafiante, las viejas rencillas y los recuerdos de las batallas ya libradas no habian desaparecido por completo y Kanon queria una revancha. Como hubiera deseado que Aiacos tambien erstuviera alli para asi poder ajustarles las cuentas a los tres. Pero antes de que comenzara la batalla aparecio un personjae inesperado.
-Detenganse por favor- Kanon no necesitaba usar su percepcion para reconocer al dueño de esa voz- Minos ya lo dijo, no necesitamos enfrascarnos en una pelea inutil que solo nos quitara el tiempo- volteo a ver al Juez de Grifo- Minos llevate a Radamanthys y que no vuelva a enfrentar a Kanon hasta que logra aumentar un poco mas su poder.
-Esta bien- dijo Minos para luego tomar en brazos el cuerpo herido de su camarada, tal acto se hubiera considerdo vergonzoso hace cinco años, pero ahora el Rey del Inframundo necesitaba con desesperacion a sus Jueces con vida y no tenian tiempo para andar respetando sus crueles costumbres.
-No debiste detenerme Sorrento- dijo Kanon rompiendo el silencio que siguio a la partida de los Espectros- o es que tal vez tratas de hacerme pagar la traicion que cometi hace ya años atras.
-No se trata de venganzas o revanchas personales- respondio Sorrento- se trata de logica, Kanon si nos encontramos actualmente en esta situacion es para agotar nuestros Cosmos, no para ajustar las cuentas pendientes.
-¡Esa es la unica manera de agotar nuestro poder!- exclamo el General de Dragon Marino- Cada vez que vemos una cara conocida, un aliado o un nuevo amigo no somos capaces de utilizar todo nuestro poder. Este lo reservamos solo para nuestros enemigos, nuevos o antiguos con los cuales no tendremos mayor piedad.
-Y que me dices de la muerte de Shaka de Virgo en la batalla contra Hades, tres de los Caballeros Dorados asesinaron a uno de sus compañeros en aras de un bien mayor.
-Eso es diferente, Shaka busco su propia muerte, ademas- Kanon callo unos instantes antes de contnuar- Saga, Shura y Camus aun no se han perdonado por ese acto. Aun hoy en dia ninguno de ellos se atreve a verle la cara a Shaka. Ellos siguen cargando la culpa por su muerte.
-Kanon- susurro Sorrento antes de voltear su vista hacia aquella lluvia de estrellas que caia en la cima de una montaña. Agotar su Cosmos, esa fue la unica orden que les dio Athena antes de entrar en su trance, cinco años habian pasado y ninguno de ellos pudo despertar su Dunamis, a pesar de haber sido dejados en diferentes partes de aquel planeta para que se las arreglaran como puidieran hace aprovimadamente dos años cuando la idea de un torneo entre los diferentes Guerreros Sagrados fracaso. La lluvia de estrellas ceso y fue reemplazada por un blanco resplandor. Era la batalla entre el patriarca Shion y Seiya de Pegaso. Comenzo exactamente el dia que termino el fallido torneo y hasta este momento no se habia detenido. Pero si habia bajado de intensidad muchas veces, hasta este momento no habian superado sus limites por miedo a herirse mortalmente. Parecia que esa y otras luchas serian interminables. Aunque solo bastaba la ayuda de uno de los ocupadisimos Dioses o que alguno de ellos fuese capaz de alcanzar el Dunamis "Tal vez los dioses esperan acabaar con las viejas rencillas con esta medida" fue el penultimo razonamiento que hizo antes de dejar a sus camaradas para poder buscar un contrincante adecuado a sus tecnicas "Al menos yo si las he resuleto" penso mientras miraba por ultima vez en aquella noche al hombre que ahora consideraba como su lider nuevamente, pero esta vez le tenia mas confianza.
N/A
Bueno antes que nada si alguien se pregunta cmo pudieron los mas recientes Guerreros Sagrados agotar sus Cosmos tan rapido es por que ellos lucharon son todas sus fuerzas en contra de sus maestros sabiendo que con sus ataques no serian capaces de causarles daño letal. Ademas como dijo Sorrento esta etapa fue mas para que los diferentes Guerreros Sagrados resolvieran sus rencillas adquiridas en las anteriores Guerras Santas. Bien sin mas que decir hasta la proxima publicacion.
