¡Holaa! Acá les traje otro capitulo.

Lo se, tarde como siempre... no hay excusa xD

Agradezco a: Andy taisho, Maria Sato, Tsuki Otsutsuki, Yami96, Pinku burakku, aty, Airam, Lia, R.M y crystalxshinigami. Gracias por comentar en el capitulo anterior.

Y agradezco también a los misteriosos espectadores que siguen leyendo mi historia a pesar de que no comenten: D

Para (Maria Sato, Yami96, aty, Airam, Lia y R.M) No puedo responder a sus comentarios porque no son cuentas de Fanfiction pero quiero decir que me encantan y me divierten sus comentarios, y siempre los leo con una sonrisa como todos los demás.

PD para R.M: Por cierto, mi país es Argentina :)

Espero que les guste ...

Como no tengo nada mas que decir ... ¡A leer!


Antes de comenzar, digamos una parte del capítulo anterior para que se ubiquen en como termino:

Antes de que Sesshomaru pudiera decir algo, Miroku vino corriendo interrumpiendo la conversación. Se dio cuenta que Aome estaba como Kogame y lo estaba matando con la mirada y Sesshomaru aprovecho la oportunidad para irse.

-Gracias Miroku, acabas de arruinarme otro acercamiento que tenía con Taisho.

Miroku ignoro el comentario de su hermana y dijo:

-Necesito tu ayuda. En realidad, Kouga y yo necesitamos tu ayuda.

Aome lo miro.

-¿Ahora que hicieron?

-Sango miro a Kouga "manoseándole" los pechos a Mitsu, ¡pero eso no fue lo que paso! -Explico Miroku rápidamente al ver la cara de su hermana. - Ratys estaba en mi brasier y le pedí ayuda a Kouga para que lo sacara y justo, Sango salió de la cocina y nos vio. Y tanto ella como Ayame piensan que Kouga está cometiendo incesto con su prima.

Aome parpadeo unas cuantas veces y luego estallo en carcajadas.

-Solo a ustedes les puede pasar eso. -Dijo entre risas.

Miroku frunció el ceño mirando a su hermana sabiendo que esto iba a pasar.

-¿Nos va a ayudar o no?

-¿Trataron de hablar con Ayame o Sango?-Sugirió Aome.

-Kouga trato de hablar con Ayame y también recito una serenata improvisada… pero no salió también como se esperaba.

-¿Qué paso?

-Ayame le lanzo una maceta.

Aome volvió estallar en carcajada.

-Vamos a necesitar un plan B, C, D.

-Bueno, plan B ya tengo falto los otros.

-Por cierto, Miroku, a esto no lo voy a olvidar tan fácil. -Aome sonrió.

-Ya me lo temía.


Día jueves, ese día Shippo, Souta y Kohaku no fueron a la escuela por petición de su padre… los tres hermanos no discutieron, muy pocas veces su padre les permitía faltar y aprovecharían, aunque se le hacía extraño que le pidiera eso. Como la Academia Beijin aún estaba siendo desinfectada sus hermanos mayores aun deambulaban por la casa y susurraban de forma misteriosa mientras salían de la casa.

Los tres hermanos fueron la habitación de su padre, donde este estaba guardado cosas en su bolso. Kyouta al sentir la presencia de sus hijos menores dejo de hacer lo que hacía.

-¿Adónde vas?-Preguntaron Shippo, Kohaku y Souta mientras se cruzaban de brazos y miraban a su padre.

Kyouta arque una ceja mirándolos, y dijo:

-¿Quién es el padre, yo o ustedes?-Pregunto tratando de desviar la pregunta de sus hijos, tenía que prepararse en cualquier momento Anzu vendría por él para preparar su plan para hacer que Geroux confesara algunas cosas.

-Buen intento, el hecho que desvié la pregunta aun vamos a seguir preguntando. -Dijo Souta aun con los brazos cruzado.

-Vuelvo a preguntar, ¿Dónde vas? -Exigió Shippo.

-Sera mejor que respondas o al menos que quieras que estemos pegado a ti todo el día. -Dijo Kohaku serio, aunque su argumento parecía más una amenaza.

Kyouta suspiro, a veces era molesto que sus hijos lo vigilaran y lo hicieran sentirse un niño cuando él era el adulto en la casa. Miro el reloj en su muñeca y miro que faltaba poco para que se hiciera la hora del interrogatorio que tanto él quería evitar. Luego se preguntó dónde estaba sus hijos mayores, esperaba, que no se metieran en problema mientras él no estuviera en casa.

-Ustedes ganas. -Kyouta se froto las cienes. -Se trata de trabajo una compañera vendrá a buscarme para hablar sobre el caso que me dieron.

-¿Y porque no hablan aquí en la casa?-Shippo arqueo una ceja sospechoso.

-Porque cuando alguien viene a esta casa, siempre pasa algo que nos deja en evidencia. -Fue la ingeniosa respuesta de Kyouta, que se sintió tan orgulloso de sí mismo porque lo que decía era verdad.

-Buen punto. -Souta sintió con aceptación el argumento de su padre.

Kohaku pensativo, pregunto:

-¿Enserio es una charla sobre el trabajo? ¿O es una cita y no quieres que sepamos?

Shippo sonrió antes las preguntas de su hermano y miro a su padre.

-Como no lo pensé antes. Vas a salir con una mujer que no es Irasue… vamos a ver como resulta eso.

-Lo dijiste como si fuera a salir mal. -Argumento Kyouta mientras fruncía el ceño.

-Es que no me sorprendería si fuera así. -Respondió Shippo.

-¿Entonces es una cita?-Pregunto Souta a su padre.

Antes que de Kyouta pudiera decir algo, fue interrumpido por Shippo.

-¡Santo Kami! No lo preparamos para otra cita y menos con una mujer que no conocemos. -Se alarmo mientras ponía cara de horror. -Hay que hacer la ronda Higurashi, Souta llama a Aome, Kouga y Miroku. Kohaku busca lápiz y papel esto va estar complicado no tenemos mucho tiempo.

El azabache entro en pánico al ver como sus hijos seguían las ordenes de Shippo y estaba a punto de salir de su habitación y antes que salieran, los agarro y cerró la puerta de su habitación quedando encerrado con sus hijos.

-¡Alto ahí nadie va a salir! No es una cita, es trabajo y nada más, después de esto capaz que no la vea más. -Dijo Kyouta pensado en Anzu y lo que pasaría después de que pasara todo, tal vez, ella no la viera más después de eso. -Por cierto, ¿Dónde están sus hermanos?

-Dijeron algo de hablar con Sango y Ayame.-Respondió Souta con indiferencia.

-Bien, cuando me vaya los dejo a cargo y por favor, nada de traer animales raros a la casa. -Advirtió Kyouta mirando a Souta mientras este sonreí inocente. -No se metan en problemas mientras no esté, es lo único que les pido.

-Está bien. -Dijeron los diablillos de la familia.

-Muy bien, ahora pueden retirarse de mi habitación. -Kyouta abrió la puerta. -Necesito privacidad.

Cuando vio a sus hijos pasar salir por la puerta, escucho justo a Souta decir "Seguro quiere privacidad para practicar como coquetear con su chica" mientras escuchaba las risas de Shippo y Kohaku, suspiro con casación y volvió hacia su bolso para guardar algunas de sus cosas que iba a necesitar.


Izayoi se encontraba en la puerta de su casa junto con Irasue, ambas estaban a punto de tomar él te hasta que se les ocurrió invitar a Kyouta. En ese momento, vieron que un auto se estacionaba en la casa de los Higurashi mientras tocaba el claxon anunciado su llegada, vieron que dentro del auto había una mujer con lentes de sol esperando. Al segundo, vieron a Kyouta salir de la casa con un bolso en mano y subirse en el misterioso auto e irse.

Irasue sonrió.

-Al parecer Higurashi, tiene una cita.

Izayoi la miro confundida, pensaba que Irasue y Kyouta tenían algo, pero al parecer estaba equivocada; y su amiga no mostraba señal de celos… asique suponía que eran simples amigos.

-No pude distinguir quien era la mujer que estaba en el auto. -Dijo Izayoi pensativa.

-Bueno Izayoi, entremos estoy ansiosa por probar el nuevo té que me dijiste que es muy rico. –Irasue entro a la casa con naturalidad como si fuera su propia casa.

Izayoi entro siguió a su amiga mientras que aun en su cara se mostraba confusión.


Aome, Kouga y Miroku se encontraban en la casa de Sango junto con Ayame, tratando de explicar el tema "incestuoso" que Sango presencio en su casa. En la sala todos se encontraban sentados en una mesa en silencio mirándose frente a frente; Sango y Ayame de un extremo y los trillizos del otro, mientras Aome tomaba te tranquilamente, Ayame lanzaba miradas asesinas a Kouga; aún no se recuperaba psicológicamente de la serenata del Higurashi.

-Sango, Ayame. ¿Hay algo que quieran decirme? -Pregunto Aome con seriedad.

-Si lo preguntas y estas aquí con tus hermanos es porque lo sabes. -Insinuó Ayame mirando a la única chica Higurashi.

Aome asintió afirmativamente.

-Es cierto, pero quiero escucharlos de sus bocas.

Sango frunció el ceño.

-¡Que quieres escuchar! Que el pervertido de tu hermano. -Sango señalo a Kouga.-Comente incesto con su prima y pensar que Miroku era el pervertido no se compara con Kouga.

Miroku sonrió complacido, lo que Sango dijo era prácticamente un cumplido para él y luego recibió un golpe por parte de Kouga que lo miraba furioso.

-Te equivocas, Kouga y Mitsu.-Dijo Aome con énfasis en el nombre de Mitsu mientras miraba a Miroku.-No están juntos.

-¡¿Cómo qué no?! ¡Sango lo vio que manoseaba sus pechos! -Exclamo Ayame con enojo.

Miroku aprovechó el momento para intervenir y dijo:

-No se los manoseaban, los estaba masajeando.

Ayame y Sango hicieron muecas de asco.

-¡Miroku!-Regañaron Aome y Kouga a su hermano mientras que este ultimo lo golpeo haciendo que se cayera de la silla.

-Si les digo que ese día Mitsu tenía una rata en su brasier, ¿me creerían? -Pregunto Aome mirando a sus amigas.

-Me parecería absurdo. -Dijo Sango con tranquilidad. -Nunca vi una rata.

-Pero si escuchaste el vaso romperse misteriosamente o ¿no? -Pregunto Aome y vio que Sango asentía vacilante. -Dime que fue lo que viste ese día. -Interrogo mientras daba otro sorbo a su te, en ese momento se sintió policía y abogada a la vez, se sentía como su padre cuando daba esos interrogatorios cuando se encontraba en un tribunal.

-Cuando escuche el vaso romperse, Mitsu corrió hacia la barra y se veía algo nerviosa también me pareció verla moverse raro. -Explico Sango recordando ese día.

-¿Y ella que fue lo que dijo?-Volvió a preguntar Aome.

-Que dejo el vaso tambaleando en el borde de la barra. -Respondió Sango.

Aome suspiro mientras frotaba sus cienes, y miro a sus hermanos que estaban en silencio… era mejor para ella porque cada vez que abren la boca para aclararlo, lo oscurecen.

-Mitsu estaba tratando de esconder una rata que vio al caminar por la barra. -Explico Aome tratando no mencionar que la rata es mascota de su hermano menor. -Ella no quería que te espantaras y por eso escondió la rata bajo su blusa, luego vino Kouga y ella le pidió que le sacara la rata porque había quedado atascada en su brasier.

Ayame frunció el ceño no convencida con la historia de su amiga.

-Si ella fue quien te dijo eso, porque no está aquí para darle validez a su historia.

-Ella se fue. -Argumento Aome.-Volvió Osaka con mi tía, se sentía avergonzada y sintió que mientras más se quedaba lo iba a empeorar. Chicas si de algo hacemos bien en nuestra familia es no mentir.

Eso era otra mentira, se dijo internamente Aome mientras lo agregaba en la lista de mentiras de la familia Higurashi ya que desde que tuvieron la maldición aprendieron y mejoraron en el arte de mentir para proteger su también escondido y oscuro secreto. Aunque la historia de Kouga, Mitsu y una rata no era mentira, todo era genuinamente verdadero y absurdo que solo a los que se apellidan Higurashi les pasa eso.

-No soy capaz de inventar una historia tan absurda como esta para proteger a mi hermano. Saben bien que, si esto fuera verdad no estaría defendiéndolo, créanme cuando les digo que es un malentendido. -Confeso Aome con sinceridad mirando fijamente a los ojos de sus amigas.

Ayame y Sango vieron la sinceridad en los ojos de Aome, y luego se miraron para ver si estaban de acuerdo en creerle. Sabían que Aome cuando está en desacuerdo con sus hermanos se convertiría en su peor enemigo e iría en contra de ellos a toda costa, pero si ella dice que Kouga y Mitsu no están juntos, es porque es verdad.

-Está bien, Aome. Te creemos. -Dijo Ayame ahora con más tranquilidad. -Y tú. -Miro a Kouga que estaba sonriente por creerle a su hermana. - No vuelvas a cantarme otra serenata como esa o te volare a pedazos.

Kouga asintió sin decir nada para mantener el momento.

-Bueno, entonces creo que todo está resuelto y estamos bien, ¿no? -Pregunto Sango a todos lo que estaban en la mesa y estos asintieron afirmativamente.

Luego cuando los hermanos salieron de la casa de Sango, Kouga abrazo a su hermana y le daba beso en toda la cara mientras la giraba en el aire.

-¡Aome eres la mejor hermana de todas!-Exclamo Kouga con felicidad aun sin soltarla.

-Ya suéltame idiota, que si sigue así van a pensar que en vez de cometer incesto con Mitsu lo haces conmigo. -Dijo Aome despegándose de su hermano.

-Hay que admitirlo, tienes el don para ser abogada como papa Aome.-Confeso Miroku pensativo.-Lo tomaste con calma y pusiste las cartas sobre la mesa. Aunque fue gracioso cuando dijiste que en nuestra familia no mentimos.

Kouga rio.

-Si no fuera un Higurashi, por un momento me lo hubiera creído.

Y con eso comentario los trillizos se miraron y estallaron en carcajada mientras se abrazaban; puede que siempre los tres pelearan, pero siempre se apoyarían en sus desastres porque solo ellos saben lo que son en realidad con esa maldición.


En la casa Higurashi, los menores de la familia se encontraban en sala de su casa viendo tranquilamente televisión, como fueron advertidos por su padre que no se metieran en problemas, por una vez, le harían caso. Hasta que el teléfono de la casa sonó y los tres hermanos se miraron, preguntándose quien llamaba porque nadie normalmente llamaba a su casa.

Shippo se levantó del sofá seguido de Souta y Kohaku, agarro el teléfono poniéndolo en alta voz para que sus hermanos escucharan y dijo:

-¿Hola?

-¿Esta es la residencia Higurashi?-Pregunto una voz masculina algo distorsionada para que no fuera reconocida.

-Si.-Respondió Shippo mientras miraba sus hermanos.

-¿Hablo con Kyouta Higurashi?

Shippo carraspeo un poco, para tratar de imitar la voz de su padre y que no se notara, que era niño con el que estaba hablando.

-Si con el usted habla. -Dijo Shippo mientras Souta y Kohaku aguantaban las ganas de reírse.-¿Qué necesita?

-Secuestramos a su hijo menor y si lo quiere de vuelta, queremos una recompensa. -Dijo la misteriosa voz masculina.

Shippo, Kohaku y Souta arquearon una ceja mientras miraban el teléfono, ellos eran los hijos menores; a menos claro que su padre le estuviera escondiendo algún otro hermano que ellos no supieran, y dudaban que hubieran secuestrados a sus hermanos mayores porque ellos les darían una paliza a sus secuestradores, no por nada a Kyouta Higurashi se le ocurrió entrenar arduamente a sus hijos en las artes marciales

Shippo sonrió teniendo una idea mientras Souta y Kohaku se miraba interrogantes.

-¡Oh no! Usted tiene a mi hijo Dahiel Higurashi.-Exclamo Shippo fingiendo miedo como si fuera verdad lo que voz le dijo.

-Pobre iluso, de verdad se lo creyó. Ahora vamos sacarle mucho dinero al abogado iluso. -Dijo la aparente voz masculina del otro lado de la línea, parecía que estaba acompañando por la forma que se olvidó alejarse el celular para que no lo atraparan.

Los tres hermanos Higurashi se taparon la boca tratando de contener una carcajada, el iluso era la persona que estaba al otro lado de línea y que no se dio cuenta que lo escucharon. Shippo volvió a su actuación.

-¿Esta ahí? ¡Dígame mi hijo está bien! ¡Por favor no le hagan nada! -Dijo Shippo con fingida desesperación.

-Sí, si su hijo está bien. Pero queremos el dinero.

-¿Cómo sé que no era una mentira? ¿Y no tienen a mi hijo Dahiel ahí con ustedes? -Pregunto Shippo con astucia mirando el teléfono que estaba en sus manos esperando escuchar alguna respuesta inteligente.

-Escuche por usted mismo.

La voz hizo que los tres hermanos miraran y escucharan con atención lo que iba a pasar.

-¿Papa? ¡Papa estoy bien, no me harán nada mientras les des lo que quieren! -Dijo una voz infantil que sorprendió a los tres hermanos por un momento se preocuparon; y si, ¿de verdad ese niño estaba siendo secuestrado?

Hubo unos segundos de silencio hasta que se escuchó de nuevo la voz masculina.

-Muy bien, hijo sigue suplicando parece que se lo está creyendo de verdad el idiota.

Shippo, Kohaku y Souta al mismo tiempo se golpearon la frente con la mano, al escuchar al estúpido tipo del otro lado de la línea… era un novato que hacía por primera vez una llamada estafadora y dejaba que sus víctimas escucharan sus comentarios insultantes. Y lo más importante de todo, es que todo padre reconoce la voz de su propio hijo para saber si de verdad está secuestrado y es algo que el hombre del otro lado de la línea no tuvo en cuenta

-Ese estúpido, por poco me lo creo-Susurro Souta lo suficientemente bajo para que no lo escuchara sea quien sea que estaba del otro lado de la línea.

-Yo también. -Dijo Kohaku y miro a Shippo.-Hermano, sigue jugando al padre desesperado con ese tipo.

Shippo asintió y sonrió de forma macabra.

-¡Dahiel! ¡Dahiel! ¡Escúchame hijo todo va estar bien!

-¡Papa! Hazle caso al hombre y dale el dinero que el pide. -Lloro el niño. -¡Me dijo que me haría daño! ¡¿Acaso quiere que muera?!

-¡Santo Kami!¡Hijo no digas tonterías como voy querer que mueras!-Dijo Shippo entre desesperación y sollozos.

-Que gran actor. –Alabo en voz baja Souta estando sorprendido mirando a su hermano. -Ni siquiera yo lo haría tan convincente.

-Se merece un premio, nadie engaña a los diablillos Higurashi. -Dijo Kohaku.

-Entonces, deme el dinero y su hijo no será dañado. Donde quiere darme el dinero. -Dijo aparecieron de nuevo la voz masculina.

-Antes que nada, quiero decirle algo a mi hijo. -Dijo Shippo.-¿Dahiel?-Llamo.

-¿Si papa?-Dijo la voz infantil.

-Oye Dahiel, ¿Y tú cuando demonios naciste? -Pregunto Shippo estando unos segundos en silencio para luego escuchar que la línea se cortó.

Los tres hermanos se miraron y estallaron en carcajadas mientras chocaban sus manos.

-Eso fue divertido, ¿Y si hacemos llamadas de bromas? -Sugirió Shippo.

-¡Si! Pero no hagamos de secuestro eso fue perturbador. -Dijo Souta.

-Papa, dijo no meternos en problemas. -Dijo Kohaku serio.

-Exacto, dijo no meternos en problemas. Nunca dijo que no podías hacer llamadas de bromas. -Refuto Shippo.

Shippo, Souta y Kohaku se miraron y sonrieron mientras marcaban algún numero al azar para hacer una broma.


Kyouta se encontraba nervioso mientras miraba a Anzu manejar tranquilamente como si estuvieran dando solamente un paseo y no que estaban a punto de interrogar a un criminal. A mitad del camino Anzu se estaciono en una esquina mientras agarraba su bolso.

-Bien, antes de llegar a la prisión primero tenemos que ponernos de acuerdo lo que vamos a hacer. -Dijo Anzu mientras buscaba dentro de su bolso.

Kyouta la miro y dijo:

-Me parece bien. -La miro preguntándose lo que estaba buscando. -Primero que nada, hay que disfrazarnos no pienso dejar que reconozca y más, si luego nos vamos a ver en juicio.

-Por eso, vamos a usar esto. -Anzu saco dos pelucas rubias y le entrego una Kyouta.-Ten póntela.

-¿Tiene que ser rubia?-Kyouta miro la peluca con cierta vacilación y decidió ponérsela.

Anzu rio mirando a su acompañante.

-No te quejes, seguro te quedara de maravilla, no eres nada feo y con esos hermosos ojos azules te quedara aún mejor. -Dijo mirando a Kyouta terminando de ponerse la película; y como su suposición no era incorrecta, el rubio a su acompañante le quedaba muy bien. - Con esa peluca, me haces acordar al empresario Yuki Eiri, lástima que sus gustos sean otros. -Suspiro con decepción.

-Eso no ayuda, Anzu. -Dijo Kyouta mientras se ponía lentes de sol de negro.

-¿Por qué te pones lentes de sol?-Interrogo Anzu confundida.

-No pienso que Geroux me reconozca ni por mi cabello y mucho menos por mis ojos, asique en ningún momento me voy a sacar estos lentes. -Explico Kyouta mostrando determinación. -¿Qué nombres usaremos?

Anzu sonrió y dijo:

-De eso, no te preocupes lo tengo todo bajo control. Hice una investigación y al parecer, Geroux tenía una alianza muy cercana con Yuki Eiri…-Fue interrumpida por Kyouta.

-¡Espera! ¡¿Yuki Eiri?! Entonces esto no es casualidad. -Kyouta miro a Anzu con el ceño fruncido.

-No, no lo es. Yo me hare pasar por su secretaria y tú serás solo mi acompañante. -Explico Anzu mientras también se ponía la peluca.

-¿De verdad crees que Geroux te va a creer? ¿Qué tal si en realidad conoce a su secretaria? -Pregunto Kyouta.

-Si de algo estoy muy segura es que Yuki Eiri cambia de asistente cada semana. -Dijo Anzu mientras que Kyouta la miraba curioso por saber de eso. - Ese hombre puede ser lo más lindo, pero es la persona más irritante que ninguna de las mujeres que contrata lo soporta por mucho tiempo. No me sorprende porque él prefiere los hombres y porque las mujeres prefieren admirarlo a distancia.

-¿Y porque no contrata a hombres para que su asistente?

Anzu rio divertida y dijo:

-Porque dijo que no podría concentrarse en su trabajo como era debido.

-Qué hombre más desagradable.

La reportera encendió el auto y se dirigió a la prisión donde estaba Geroux; mientras se dirigían hacia allí, Anzu le explicaba a Kyouta todo su plan. Cuando llegaron, entraron a la prisión y Anzu se encargó de hablar con un guarda quien luego le pedio que la seguirá. Kyouta nervioso, se puso alerta en caso de alguna emergencia mientras seguía a Anzu.

Entraron a una habitación donde estaba Gerouz sentado mientras se manos estaba apoyadas en una mesa de metal encadenadas a la mesa. Kyouta agradeció de tener los lentes de sol puesto se sentía más protegido y más seguro de que no lo reconocería. Anzu le hizo una seña y ambos se sentaron en frente del prisionero.

-¿Y ustedes quiénes son?-Pregunto Chandler Geroux mirando a las personas que tenían en frente de él.

-Soy Akane Akiyama, soy secretaria del Sr. Eiri y este es mi acompañante Teriyaki.-Respondió Anzu mientras Kyouta permanecía callado y tenso.

-"¿Enserio? ¿Teriyaki? ¿No es el nombre de un aderezo? Había nombres mejores que ese."-Pensó Kyouta mientras arquea una ceja mirando a su acompañante.

-Asique Yuki eh, no vi a tu jefe hace tiempo. ¿Cómo sé que eres su secretaria? -Pregunto Geroux sospechoso mientras Kyouta se tensaba, Anzu nunca comento que podría pasar algo como esto.

Anzu sonrió mirando al hombre.

-¡Oh por eso no hay problema!-Dijo mientras sacaba de su maletín unos papeles y se entregó al hombre. Luego de unos minutos el hombre asintió creyendo lo que decía los papeles.

-¿Y qué quiere mi querido amigo para que haya traído a una mujer para hacer el trabajo?

-Como dijo, usted y el Sr. Eiri no se vieron por un tiempo. -Explico Anzu con tranquilidad haciendo que Kyouta la admirara por mentir sin ver nerviosa. -Mi jefe quiere a ayudarlo a sacarlo de aquí pero antes quiere saber a qué se enfrenta y que crímenes cometió para que no lo tomen desprevenido.

Geroux asintió conforme a lo que había dicho la chica y luego miro a su acompañante rubio que permanecía callado y que en ningún momento se sacó sus lentes de sol.

-¿Oye tú?-Dijo haciendo que Kyouta diera un pequeño sobresalto.- Sácate esos lentes me irritan verte con ellos puesto.

Kyouta carraspeo su garganta tratando de cambiar un poco su tono de voz para que no lo reconocía.

-No puedo hacerlo.

-¿Por qué no?-Geroux arque una ceja mirando al hombre.

-Soy ciego y no me gustan que la personas miren mis ojos. -Explico Kyouta mientras quería golpearse internamente por esa mentira tan absurda.

-"¿Ciego? ¿Enserio Kyouta? Pudiste inventar algo mejor que eso."-Penso Anzu mientras sonreía divertida mirando a su acompañante.

-¿Así? Pues me parece que sabias por donde caminabas para sentarte en frente de mí. -Insinuó sospechoso.

Kyouta sonrió.

-Tengo una excelente guiadora y antes de entrar me describió el lugar.

Anzu carraspeo interviniendo antes Kyouta metiera más la pata.

-Volviendo al tema, ¿Qué crimines cometió Sr. Geroux?-Pregunto Anzu mientras debajo de la mesa en su mano tenía una grabadora en mano.

-Lo que ya dijeron en las noticias y los chimes vuelan rápido en Japón. Drogas, contrabando con mujeres e incluso. -Gerouz rio como si hubiera recordado algo divertido mientras que su pie acariciaba de forma lenta a la pierna del hombre rubio que permanecía callado. -Llegue esconder drogas en la casa de unos de mis empleados.

Kyouta al sentir el pie se congelo y agarro la pierna de Anzu debajo de la mesa; esta al notar el atrevimiento de Kyouta lo noto tenso y miro disimuladamente que debajo de la mesa para ver que el criminal estaba acariciando la pierna de Kyouta muy seductoramente, tuvo que reprimir una sonrisa para que nadie la notara.

Kyouta aun nervioso y tratando de ignorar el pie, presto atención ante eso, se refirió a su cliente que fue inculpado.

-¿Y porque hizo eso?-Pregunto Anzu mientras ignoraba lo que pasa debajo de mesa.

-El canalla pasaba información a la policía, pensó que no me daría cuenta pero que equivocado que estaba el pobre diablo. Asique como castigo, lo inculpe de droga que él no sabía que poseía en su propia casa. -Estallo en carcajada mientras seguía acariciando la pierna de "Teriyaki" para ponerlo nervioso.

-¿Y en Francia que ocurrió?

La cara del hombre al escuchar la pregunta, se transformó en furia y dejo de acariciar la pierna de Kyouta, para alivio de este.

-¡No quiero recordarlo y mucho menos que me lo mencione! Cada vez que alguien pregunta se me viene la cara de Higurashi en la cara y me da gana de estrangularlo. -Exclamo el hombre enojado.

Kyouta se puso pálido al escuchar como nombraba a su padre con odio, y se preguntó qué demonios había pasado en Francia años atrás; luego sintió como ahora era Anzu que agarraba su pierna en señal de una explicación porque no entendía nada. La interrogación siguió unos minutos más y ambos salieron de prisión lo más rápido posible para que no hubiera inconvenientes.

-¡¿Me quieres explicar Higurashi porque menciono tu apellido¡!-Exclamo Anzu entrando a auto.

Kyouta suspiro mientras se saca los lentes de sol.

-No lo sé, pero sé que se refiere a mi padre no a mí y no quiero saber nada eso. ¿Tienes la grabación de toda la interrogación? -Pregunto.

-Sí, ahora si voy a tener una exclusiva y no preocupes, no mencionare nada de tu apellido y la misteriosa relación con Geroux.-Anzu sonrió a Kyouta haciendo que este se relajara y suspirara aliviado.

-Gracias Anzu.

-Gracias a ti por acompañarme en esta locura.

-Sobre eso, no lo volveré a hacer. Por cierto, me gustaría la grabación en la que inculpa a su empleado de las drogas con esa prueba servirá para dejar libre a mi cliente.

-Por supuesto. -Dijo Anzu mientras encendía el auto y salía del lugar. -Por cierto, ¿Es normal que los hombres intenten seducirte debajo de mesa?

-No.-Dijo Kyouta tratando de evitar el tema.


Cuando Kyouta llego a su casa, encontró a sus seis hijos en la sala mientras Kouga sostenían en el teléfono y la mayoría de sus hijos tratan de no reírse.

-¿Entonces usted no pidió un rascador de pies?-Pregunto Kouga.

-¿Un rasca-que? Yo no pedía nada y ni siquiera sé que es eso. -Dijo la voz de un hombre que parecía ser un hombre bastante mayor. -Oye muchacho, ya que me llamaste puedes ayudarme en algo.

Kouga arque una ceja.

-¿En qué puedo ayudarlo?

-Acabo de comprar un celular de esos modernos y muy avanzado, y hay algo que no entiendo. ¿Qué es el modo avión? -Pregunto el hombre mayor. -¿Significan que los mensajes llegaran más rápido?

La mayoría de los hermanos Higurashi trataba de aguantar una carcajada mientras que Kyouta sonreía divertido, sus hijos aun no sabían que él estaba ahí mirándolos.

-No señor, el modo avión no sirve así…-Kouga trato de explicar y fue nuevamente interrumpido.

-¿Y cómo hago para enviar caritas? ¿Y también como guardo mis contactos? ¿Y cómo accedo a internet?

Kouga se froto las cienes con irritación para diversión de sus hermanos.

-Escuche señor, y siga todo al pie de la letra.

-Está bien.

-¿Usted está sentado?

-Si.

-Pues levántese.

-Listo, ¿ahora qué?

-Vaya a la puerta y salgo de su casa.

-Ahí me dirigió a la puerta. Listo ya salí. ¿Y ahora?

-¡Vaya con su hijo que tendrá más paciencia que yo!-Exclamo Kouga y corto la llamando mientras sus hermanos estallaban en carcajada.

Kyouta carraspeo y sus hijos dejaron de reír para mirarlos.

-Les dije nada de problemas. -Miro a sus hijos menores.

-Hacer llamadas de bromas, no es meterse en problemas. –Se defendió Shippo.

-¿Y cómo te fue en tu cita?-Pregunto Miroku pervertido.-Los diablillos ya nos lo dijeron.

-No fue una cita. -Dijo Kyouta.

-Aja, pensé que Irasue era la única mujer que se atrevía a salir contigo. -Dijo Kouga.

-Nos equivocamos. ¿Ahora le vas al rubio? -Pregunto Aome mirando a su padre que al parecer tenían puesta una película.

Kyouta palideció al olvidarse que tenía puesto aun la película.

Souta rio.

-Intentado impresionar a las chicas con el cabello rubio… interesante.

-Que feo mentir papa, el rubio no es tu color natural. -Dijo Kohaku con una sonrisa.

-Que sexy. -Alabo Shippo sonriendo.

-No molesten y preparen la mesa mientras cambio. -Dijo Kyouta subiendo rápidamente las escaleras.


El día viernes paso con tranquilidad para los Higurashi; luego del grave problema que tuvieron Kouga y Miroku con Ayame y Sango prefieren no hacer más nada hasta que volvieran al instituto, Aome por otro lado se decidió en no transformarse en Kogame porque si no parecería sospechoso. Por otro lado, Shippo, Kohaku y Souta seguían metiéndose en problemas con sus bromas y mucho más ahora, que descubrieron la idea de hacer llamadas en broma.

El disgusto para los trillizos cuando su fin de semana paso rápido se hizo notar; el lunes volvería de nuevo al instituto y nadie quería lidiar con eso y muchos menos con sus profesores y compañeros estirados.

Kyouta suspiro, mientras se encontraba en su despacho y agarro su celular; no pensó que estaría haciendo esto, pero como su hermano mayor no se había atrevido a dar el primer paso, el valientemente lo tendría que hacer. Puso el celular en su oreja y espero que el atendiera.

-¿Hola?

Kyouta escucho la voz de su hermano y se puso nervioso.

-Hola hermano.

-¿Kyouta eres tú?

-Al menos que tengas otro hermano, si soy yo. -Bromeo Kyouta tratando que no sea una conversación tensa. - Si no llamo yo, nunca lo harás ¿cierto?

Hubo unos segundos en silencio del otro lado de la línea.

-Paso mucho tiempo, hermanito. ¿Cuál es el placer de tu llamada?

-Felicitarte, tu hija se casa. Aunque hay otra razón por la llamo y es para saber cómo estas. Luego que me fui de Alemania y que hayamos arreglados nuestros desacuerdos, nunca hablamos.

-Estoy bien Kyouta, ahora si me encuentro bien al escucharte hermanito. ¿Y tú como estas?

Kyouta sonrió, luego de los días estresantes que tuvo y escuchar la voz de su hermano…ahora sí; él se encontraba bien.

-Ahora si estoy bien hermano.


¿Y que les parecio? ¿Algún Reviews?

Espero que hayan disfrutado.

Hasta el próximo capitulo ...