Capitulo 25: El Desenlace de la Confrontación Final
Después de sobrevivir a una cruel golpiza por parte de Imperia y Céfiro y de decepcionarnos por no mostrar nuestro poder al máximo, Lars y yo nos despertamos atrapados dentro de este mundo oscuro que la reina había creado, careciendo de la energía que nos robo y que nos debilito convirtiéndonos en humanos comunes y corrientes. Sin embargo, la voz de una mujer se escuchaba a lo lejos y debíamos saber quién era la que nos hablaba; tremenda fue nuestra sorpresa cuando vimos un resplandor de luz brillante que sabía mucho de nosotros aunque desconocíamos de donde apareció el destello. Esa luz, de nombre Cora, hizo una comparación de lo que hicimos antes y de lo que hacemos ahora solo que esta misión es más complicada de lo que imaginamos afrontar con una némesis más poderosa que el anterior; nosotros le contamos sobre los motivos de nuestra vergonzosa derrota a manos de Imperia y la razones por la que queremos un enfrentamiento de revancha que seria crucial por el destino de la tierra. Cora resalto alguna de nuestras cualidades como la astucia, el ímpetu, entre otras que deberíamos sacarlo a relucir, pero con la baja autoestima y el poco optimismo que tenemos, será inútil vencerlo. Cuando el resplandor femenino supo que no usamos "La Espada de la Eternidad", ella nos dio las indicaciones para seguirlas paso a paso y alistarnos para lo que será la pelea más importante de nuestras vidas. Antes de despedirse de nosotros, nos revelo que ella conoce a los dioses y los considera como sus hijos porque los cuida muy por encima de lo que ellos hacen con nosotros y anhela que, una vez terminado nuestro desafío, vuelvan con ella guardando todo lo que ellos compartieron con nosotros desde que nos conocieron por primera vez. Luego de dejarnos solos, invocamos el poder de las gemas que se encuentran en "La Espada de la Eternidad", como nos dijo ella, para recuperar las energías que nos la arrebataron; de repente, yo sentía escalofríos que paso por todo mi cuerpo, esto se debe a que las gemas hacían su efecto y nos darían mas que la fuerza necesaria para ser los príncipes de siempre. Después, un portal apareció para servir llevarnos de vuelta a la tierra. Cuando Imperia y Céfiro pensaron que seguirían destruyendo una isla cerca a la gran ciudad e imaginaron que una simple paliza no nos dolería en absoluto, nosotros aparecimos para sorprenderlos y exigir una pelea de revancha; ellos aceptaron con la única condición de que no fingirán ser cobardes aunque estén confiados en robarse nuestros nuevos poderes, pero lo que no esperaban era que teníamos una nueva transformación que nos convirtió en "Los Príncipes Legendarios del Corazón Eterno" y cuyos poderes superaban a los de ellos que, por primera vez, no sabían que decir ante tamaño poder que poseíamos aunque tenían la certeza de que pelearan hasta las últimas consecuencias sin importar que carecen de un plan estratégico para revertir el resultado. Con este nuevo cambio, estamos listos para un enfrentamiento determinante en nuestra cruzada para salvar el planeta, sería una contienda que lo cambiaria todo y que debíamos ganarla a toda costa.
"Esta vez, nos corresponde a nosotros el poder ganar, no nos queda otra salida más que optar por el triunfo y la salvación de nuestro planeta; todo se resume a esto y si lo cumplimos, nuestra gente nos lo agradecerá por haber confiado en nosotros una vez más". Dije, lista para entregarlo todo en la batalla contra los tiranos.
"Todos esperan ahora que este sea un resultado justo y limpio en vez de uno que sea a base de trampas. Debemos demostrar de qué estamos hechos ahora que "La Espada de la Eternidad", esa arma mítica que es más poderosa que cualquier otra espada común, nos pertenece. El destino dependerá de nosotros y de la forma como sabremos usar este instrumento; así que, será mejor que Imperia y Céfiro se preparen porque el destino, después de esta pelea, les dará su merecido". Dijo Lars, convencido de que esta será una guerra de vida o muerte.
"Basta de tanto parloteo estratégico, este no es el momento para perder el tiempo haciendo tonterías, es tiempo de pelear en serio". Dijo Imperia que dio su golpe inicial que distrajo a Lars e iniciaba este último enfrentamiento entre ambos.
Por mucha fue la diferencia entre nosotros e Imperia y Céfiro en lo que va de la riña, pero fuimos nosotros quienes tomamos la ventaja y controlamos la mayor parte del enfrentamiento. Con unos enemigos debilitados, debíamos pensar en una manera para usar "La Espada de la Eternidad" antes de que vuelvan a recuperar la energía y nos den una paliza similar a la que sufrimos en nuestra pelea anterior para así, recobrar sus energías.
"No… ni sueñen que van a usar esa espada. Sería una locura si me mataran en un instante de un solo golpe con esa arma". Dijo Imperia, viendo como sosteníamos la espada que, por cierto, estaba tan pesada como intentar cargar una piedra enorme. Todo se resume a esto y no debíamos fallar en ningún instante.
"Tal vez no sea una locura, pero esto será más que suficiente para impedir que la tierra sea destruida masivamente gracias a tus trucos sucios que nos perjudicaron y nos llevaron a una humillación que pudo costarnos caro si fuera por nuestra fuerza de voluntad que nos hizo levantar y resurgir de las cenizas para terminar lo que comenzamos". Dije, mientras me acerque con mi espada que chocaba con la de Imperia comparando nuestros poderes.
"Además, esta espada es la única, por encima de cualquiera, que es capaz de destruirte por completo y así evitar que la tierra sea devastada completamente gracias a tus oscuras y psicóticas maniobras. Felizmente, hemos liberado de la maldad a todas las personas que estaban bajo tu hechizo para regresar a ser personas comunes refugiándose en sus casas para no ser atacados en esta hecatombe". Dijo Lars, sosteniendo la espada para usarla en su debido momento.
"¿Refugiándose? Ha, este lugar ya no será un refugio para nadie. Mejor dejemos de tantas palabrerías porque venimos dispuestos a vencerlos a pesar de no tener una estrategia fija y cuando hayamos terminado con ustedes, se armara una hecatombe del que no escaparan jamás". Dijo Imperia que no quiere dar su brazo a torcer.
"¿Qué esperas, reina mía? Derrótalos de una vez, no hay tiempo". Dijo Céfiro.
"Solo hay una manera de saber quien ganara y cuál es el destino que la tierra debe afrontar: el de su destrucción o el de su salvación. Por eso, para que las cosas sean más complicadas, voy a formar un hoyo en la pista que interrumpirá el transito y el primero que caerá al agujero será quien muera quemado en el fuego. Las reglas son bien simples, pero tienen que cumplirlas a como dé lugar". Dijo Imperia.
"De acuerdo, aceptamos este reto, pero derrotarlos bastara tan solo unos minutos porque un descuido podría ser fatal". Dijo Lars que reinicia la batalla.
Los cuatro debíamos tratábamos de ser cuidadosos ya que si damos un paso cerca al agujero, nuestras vidas correrían un grave peligro y es mejor estar precavidos y preparados para no cometer dicho error. La lucha se volvió más encarnizada ya que ninguno de los cuatro se rendiría a pesar de los duros golpes que todos reciben.
"¿Qué vamos hacer con esto? Sin tener algún tipo de estrategia, Imperia parece recobrar la ventaja que lo tuvo perdida desde que la atacamos. Y eso que aun no usamos la "Espada de la Eternidad", tenemos que pensar en algo que hará que las cosas se reviertan a nuestro favor". Dije.
"Alisa, me diste una idea que, de repente, servirá de algo y quiero realizarlo ahora mismo; para eso, sugiero que me prestes atención: plantas, animales, mares, vientos, hombres, mujeres, niños, entréguennos un poco de su energía para que formemos una gran bola con todo lo recaudado; esto será más que suficiente para vencer a Imperia y Céfiro; se los pedimos, por favor". Dijo Lars, mientras que toda la población nos obsequia la energía y con ella, nace una bola colosal de poder.
"Funciona, está funcionando, ya está formándose la bola con todo el poder acumulado gracias a la valiente ayuda de todos los seres vivos. Sostengamos la espada con mucha fuerza para invocar su poder y así, con el doble ataque, enviar a Imperia y a Céfiro a lo más profundo del agujero". Dije, mientras tomaba una parte de la espada y veía que la pelota crecía a medida que toda la población nos apoyaba.
"Esta energía que los seres vivos nos dieron nos servirá de mucho para que combinemos los dos ataques: el poder de la espada que saldrá luego de nuestra invocación y la gran pelota mortal proveniente de las energías que se acumularon gracias a la valiente cooperación de todos los seres vivos; esta fue mi idea que lo planee al instante que hará Imperia y Céfiro caigan al agujero y no regresen para ver la luz del sol. Llamemos el poder de la espada". Dijo Lars tomando las cosas demasiado en serio y alistándonos para que hagamos expulsar su poder.
"¡Espada de la Eternidad, explota todo tu poder!". Gritamos al unísono, mientras que unos rayos salían del arma y se movía por si solo para ponerse frente a Lars, el único portador del mencionado que tiene en sus manos el poder de vencer a Imperia y Céfiro para salvar el planeta después de todo el sacrificio que hicimos y los riesgos que tomamos por intentar que la gente viva en paz de nuevo.
"Después de que la tierra soporte tanto sufrimiento gracias a ustedes, por fin… les llego el momento de que nuestros ataques combinados terminen por desaparecerlos de la faz de la tierra y que pongamos punto final a esta angustia que la población está aguantando. Alisa, tu encárgate de la bola de energía y yo me hare cargo de la espada; cuando de la orden, atacaremos juntos al mismo tiempo". Ordeno Lars, mientras Imperia y Céfiro también preparaba la única estrategia que tendrían pensado hacer antes de concluir esta pelea colosal.
"Debemos cubrir los ataques de los príncipes, no nos queda de otra". Dijo Céfiro.
"¿Acaso eres estúpido, Céfiro? La gran bola tenebrosa que estoy haciendo les enviara al otro mundo haciendo que nosotros terminemos de pie y con ellos vencidos para siempre, empezaremos con la gran hecatombe que destruirá todo el lugar y mi venganza será completada; no hay más que decir". Dijo Imperia.
Imperia y Céfiro no quieren quedarse de brazos cruzados y ahora pretenden armar otra bola que choque con nuestro ataque doble, pero lo que no tenían en cuenta era que su movida especial no superaría en fuerza a nuestro gran embate y que haría que su estancia en la tierra tengan los minutos contados.
"¡Sientan el poder de mi gran bola tenebrosa!". Grito Imperia luego de formar uno de sus últimos ataques que pretende lanzarnos.
"¡Remolino de pétalos negros!". Declamo Céfiro que tenía un ataque sorpresa entre manos para reforzar la que Imperia lanza hacia nosotros.
"No permitiremos que ellos se adelantan en planear una estrategia para vencernos. ¡Es ahora o nunca! ¡Alisa, lancemos los ataques de inmediato! ¡Espada Eterna de Fénix!". Grito Lars, mientras me decía que era tiempo de atacar a Imperia y Céfiro antes que seamos derrotados y expulsados de la tierra para siempre.
"¡Gran Bola Legendaria!…". Dije, mientras tiraba la bola de energía hacia ellos que también atacaban con la enorme bola oscura de Imperia reforzada con los pétalos mortales de Céfiro, pero dichos movimientos no sirvieron de mucho y tras el embate, la reina y su fiel aliado cayeron al hoyo que los mismos crearon quemándose dentro del suelo, terminando con su amenaza de poner a nuestro planeta al borde la inexistencia. Al fin habíamos cumplido con nuestra misión.
Cuando el humo que salió del agujero, salió a la superficie, toda la gente corría despavorida del lugar, pensando que surgiría un incendio y trataban de escapar y, al mismo tiempo, aguantaban la respiración; sin embargo, algunos no pudieron soportarlo mucho y se desplomaron al suelo muriendo de asfixia en el acto.
"¡Dios mío! Este humo es demasiado potente que ya está matando a la mayoría de la población y debemos detenerlo cuanto antes; yo me encargare de eliminar esa polvareda de fuego, mientras que tu, Lars, ve a rescatar a las personas evitando que mueran por falta de oxigeno. Sus vidas están en juego; así que, nos encontraremos aquí en una hora con todo prácticamente controlado". Dije, mientras nos alejamos de aquí para cumplir con nuestras obligaciones.
Con mis poderes legendarios que también combinan los elementos de aire, fuego agua y tierra pude controlar el humo que se propagaba por toda la ciudad evitando que la gente fallezca asfixiada, mientras que Lars salvaba aquellas que estaban a punto de ingresar a la parte siniestrada y los junto a todos en un centro médico para que sean evacuados y evaluados e intervenidas, en el caso de algunas personas que fueron afectadas por aspirar el humo.
"Listo, pude salvar a casi un centenar personas que se cruzaron en mi camino y gracias a varios camiones de ambulancia que se contactaron conmigo se llevaran a los hospitales para que sean intervenidos de emergencia". Dijo Lars luego de haber cumplido con la parte de su misión.
"Bien hecho, Lars. Yo, en mi caso, use ladrillos, un poco de cemento y mis poderes legendarios de tierra para tapar el agujero, de modo que los carros podrán pasar con tranquilidad evitando que causen accidentes. Mira, esta es una prueba que demuestra que los automóviles circulen con normalidad". Dije confiando en que nada le pasara a los transeúntes cuando crucen el hoyo.
"Y por supuesto que nada les pasara, muchachos. Felicidades por haber derrotado a Imperia y Céfiro, por evitar que el terror siga apoderándose de la tierra y por haberla salvado después de tantos sacrificios que hicieron durante la instancia de esa reina oscura en este hogar". Dijo el dios del trueno que se apareció por casualidad junto con sus compañeros para felicitarnos por cumplir con esta dura misión de proteger nuestro planeta a costa de todo.
"Muchas gracias, dioses. Su madre eterna, Cora, nos dio la clave para poder vencerlos en su propio juego y, a pesar de que ellos tomaron ventaja al inicio de nuestra batalla de revancha, nosotros supimos revertirla usando sabiamente "La Espada de la Eternidad" y pidiendo a la gente que nos colabore entregándonos un poco de su energía". Dijo Lars, estrechando la mano del dios del trueno.
"La tierra estará muy agradecida con ustedes por todo lo que hicieron para salvarlos. Sin embargo, nuestra misión de protegerlos llego a su fin y debemos volver al reino de los cielos como nuestra madre Cora nos dijo; así que, tendremos que mantener esta promesa y cumplirla". Dijo la diosa del aire.
Salvamos nuestro planeta por segunda vez que nos sentimos tan aliviados y satisfechos en haber logrado dicho objetivo, pero cuando los dioses nos dijeron que se regresan a donde pertenecen, nos sentíamos tristes porque les decimos adiós a quienes nos guiaron por la senda del bien y será difícil olvidar todo lo que vivimos… la vida continua y nosotros tenemos seguir adelante con nuestras vidas.
