La siguiente historia es una leyenda urbana que encontré en la red, no sabemos qué tan real o ficción son algunas pero todo comenzó por algo…un rumor, algo que a lo largo se va haciendo mayor con el pasar del tiempo a tal grado que ya no se sabe ni donde empieza o acaba; simplemente una leyenda…o no?

Detrás de la pantalla

El siguiente relato puede que solo sea algo de la mente de alguien o tal vez sea un recuerdo que ha sido sepultado en lo profundo de la mente.

—Mi nombre es Naruto y contare la siguiente historia. —

"No creas todo lo que dicen", muchas veces somos víctimas de lo que vemos o escuchamos, caemos totalmente en las mentiras de la gente. A veces aprendemos la lección y no volvemos a caer en la misma trampa, otras veces, seguimos haciéndolo sin darnos cuenta de cuál fue el error. ¿Pero qué pasaría si después de aprender la lección, alguien te demuestra que no todo lo que ves es falso?

Isabel era una chica de 16 años que le gustaba pasar un buen susto de vez en cuando, por eso solía buscar por Internet algún relato que le erizara los pelos, pero después de haber leído tantos dejo de creer en ellos, y perdieron su gracia poco a poco.

Un día, encontró una extraña leyenda urbana que decía que si te metías a cierta página a cierta hora, una mujer te vendría a visitar y te arrancaría los ojos. Por supuesto, Isabel no creía en esa historia, "ya no saben que inventar" se dijo, y lo dejo. Se lo pasó a una de sus amigas, pareció entusiasmarle, y la retó para que hiciera lo del relato. El ego no le permitió quedar mal parada en ese reto, así que acepto, y se vio forzada a estar sola frente a un monitor, con las luces apagadas, a media noche y a punto de entrar a esa página. Admitió que le dio miedo, ¿Y a quien no? Esperando los segundos exactos para entrar a esa página, y al ver los cuatro ceros en la hora del monitor, apretó el botón "actualizar" del navegador.

"Esta página Web no está disponible"

— ¿Lo habré escrito mal? —Pensó Isabel- Antes de que se acabara el minuto de la media noche, lo intento varias veces y nada, aparecía otra página, un error, nada, ¡Nada! Esa supuesta pagina no existía, solo era una leyenda urbana.

Luego de hacer una foto para que su amiga le creyera que había cumplido con el reto, se fue a dormir como siempre. Al día siguiente, mostro la foto ganándose la admiración de los que no se atrevieron a entrar, pero uno de ellos parecía no importarle, no era que el también lo hubiese hecho, sino que decía que realmente no había demostrado nada, ya que eso no era "real".

—"Haz oído hablar de ¿La noche de los que lloran?"— dijo, dándole un papel con la dirección de una página Web muy extraña, estaba escrita con letras y números, que no podía entender lo que decía.

Bajo la dirección había unas instrucciones, decían que debía entrar con las luces apagadas, a media noche y totalmente sola. "Clásico" se dijo, esto no era nada nuevo para Isabel, luego de leerlo varias veces, vi una frase que no había visto antes ya que estaba con una letra muy pequeña "Debes entrar completamente sola", me extrañe, al parecer era importante ese punto, como sabia que solo era una leyenda urbana solo lo arrugo guardándolo dentro de uno de sus bolsillos.

Tiempo después, una noticia realmente extraña en la televisión , una persona había muerto frente a su computador, cualquiera diría que no tenía nada de especial, si no fuera que esa persona tenia medio cuerpo pegado a la pantalla del monitor "Es como si alguien hubiese roto el vidrio de una ventana y lo hubiese tirado de los brazos desde adentro, para luego volver a poner un vidrio en medio de su cintura y dejarlo atrapado", nunca se había visto algo así, pero lo que luego se escucho fue lo que dejo petrificada a Isabel "Luego de buscar el historial en su equipo, descubrieron que la última página en la que se había metido fue una extraña Web hecha de números y letras, nadie sabe aun su significado".

Al instante recibió una llamada, su mejor amiga diciendo que vendría corriendo a su casa. Cuando llego, desesperada diciendo que había encontrado algo "Fascinante" que debía ver. Entrando a la habitación de Isabel se puso a buscar en Internet la dirección que le habían dado esa persona, aparecieron un montón de foros y otras páginas en que alertaban a la gente "No entre a esa página" "No se arriesgue" "Mi tío se murió por culpa de esa página", millones de personas tratando de que nadie entrara a esa página Web.

—"¿Y tú crees que si a ellos les hubiese pasado algo malo, estarían allí alertando a los demás?" Nadie dijo nada acerca de que era lo que uno veía al entrar a esa Web, ni porque estaba escrita de esa forma. —

Isabel no podía evitar sentir miedo al ver todas esas advertencias, su amiga parecía muy entusiasmada —"¿Qué tal si probamos nosotras esta noche?"—. Cuando dijo eso, asintió al instante, como un acto reflejo, tratando de negarse de inmediato, pero siguió insistiendo, no quedaba de otra, entrando en esa página.

Esperando a que se hiciera de noche se pusieron a probar entrar en esa página, comprobando varias veces que estuviera bien escrito, pero solo aparecía un mensaje de error "Esta página Web no está disponible". Quizá fuese como la otra Web, donde solo se podía entrar a medianoche. Una vez que vieron los cuatro ceros, entraron a la pagina. Solo había un fondo negro, y unos números en la esquina inferior derecha de la página. No había ningún botón que llevara a la página siguiente, nada, solo esos números que subían muy lentamente.

La amiga de Isabel empezó a desesperarse, chiqueó como loca toda la pantalla, pero solo logro soltar el pequeño botoncito del mousse, que lo tenía fallando desde hace mucho tiempo —"Vaya porquería de pagina"—, dice, y se levanta, dejando sola a Isabel en la habitación, antes de que saliera, Isabel tomo el mousse para buscar si había algo que ella no logro encontrar, y cuando paso el puntero sobre los números, aparece un mensaje escrito en blanco en medio de la pantalla.

"B13NV3N1D0"

Llamo a su compañera para que viniese a ver lo que había encontrado, volvió corriendo y se sentó a su lado como estaban antes. Chiqueó el mensaje llevándolas a una nueva página, tenía también el fondo negro, y había un pequeño mensaje en el centro que decía algo así como —"¿H45 V3N1D0 C0MPL3T3T4M3NT3 S0L4?"—,

Y dos opciones abajo que ponían "si" o "no". Su amiga ni siquiera le preguntó, puso "Si", apareció otra pantalla completamente en negro, y se quedo allí por bastante tiempo. Se miraron por un rato, tratando de adivinar que era lo siguiente, pero un chillido ensordecedor las hizo devolver la vista a la pantalla, solo había un mensaje que decía —"¿P0RQU3 M13NT35?"—, llevándose las manos a los oídos, la amiga de Isabel suplicaba que apagara los parlantes, pero estaban apagados, Isabel buscaba la manera de apagar el sonido, trato de cerrar la pagina, pero el botón "X" no estaba, apretó el botón de apagado, trato de desconectar el computador, pero el chillido no cesaba, Trataron de salir de la habitación, pero el chillido era tan fuerte que apenas podían mantenerse en pie, cuando el chillido cesó, una imagen apareció en la pantalla, su amiga, aun estaba sentada frente al monitor, se puso a gritar.

Era la imagen de una persona, tenía la piel muy blanca, no tenia cabello ni boca, pero de alguna manera parecía que estuviese sonriendo. Su amiga trato de levantarse y salir corriendo, pero lo que vio a continuación fue lo que no es posible de explicar con palabras. El extraño ser saco ambos brazos por la pantalla del monitor y tomo a su amiga de los suyos, la empezó a tirar hacia adentro, Isabel trato de ayudarla, la sujeto por la cintura tratando de mantenerla en la habitación, pero solo logro mantener sus piernas fuera, la pantalla se puso en negro nuevamente, y se quedo allí, con medio cuerpo fuera de la pantalla.

Había dejado de patalear, ya no se movía. Se dio la vuelta para ver si el resto de su cuerpo estaba al otro lado de la pantalla, nada, no había nada detrás del monitor, era como si una trituradora la hubiese destrozado. Salió corriendo a buscar ayuda, nadie le creyó lo que vio.

— ¿Y quién le iba a creer?—

Luego de muchos años Isabel sigue en una institución mental acusada de haber asesinado a su amiga, cuando la conocí escuche su historia fue la única vez que hablo; desde entonces se ha mantenido en silencio mirando a la nada y yo solo como su enfermera la vigilo.

Comprendí que hay cosas inexplicables en este mundo, y algunas cosas que no tienen por qué ser ciertas. Desde ese día, cada vez que encendía el monitor, imaginaba las escenas que Isabel me conto en su terrible historia, pensaba en ello siempre como si yo misma hubiera estado en esa habitación.

Una vez me dijeron que no todo lo que decían era cierto, que no todo lo que mostraban era real.

La historia de Isabel será...

Bien apago la vela y con esta quedan 40… por apagar…aun quieres mas…

Muchas gracias por seguir leyendo esta historia no me pertenece la encontré en la red, espero les haya gustado nos vemos en el siguiente capítulo.