Disclaimer: Los personajes son de Rumiko Takahashi.
(Masha y cualquier otro colado: me pertenecen.)
Mini Saga: Jodido, posesivo y sensual noviazgo II.
Último capítulo de la mini saga.
Confesión: Chapter 25.
Viñeta 3.
¿Cuál era su maldito problema?
Lo miró de reojo, completamente enojada y triste a la vez. Estaba harta de lo mismo, cada vez que lo deseaba; pasaba algo que los interrumpía, o él simplemente se detenía o vaya usted a saber qué mierda le pasaba.
—Es un imbécil.
Los sentidos de InuYasha se alertaron—. ¿Quién es un imbécil?
—El doctor. —Mintió Kagome—. Dice que estos mareos y dolores de estómago pueden ser a causa de que estoy embarazada. —Alzó una ceja, estaba tan molesta.
InuYasha, sonrió. Ahora se daba cuenta a lo que se refería su chica. Había estado preocupado, en esa primera semana que tenían como pareja, empezaba a tener mareos y dolores de estómago, al parecer nada grave. La Higurashi se había negado a hacerse los exámenes; ni porque se lo dijo él, su primo, Sango, Masha y Kikyō. Kagome era una maldita testaruda.
—No sé por qué te quejas tanto, si tenemos toda una vida para estar juntos, Kagome. —Habló con simpleza el muchacho, mientras sacaba jugo de naranja del refrigerador.
—¡Ni si quiera aprovechas que estamos solos el domingo! —Protestó indignada—. Es como si fueras mi hermano, ni si quiera me miras, no me tocas y no me has besado hoy. —Agachó la mirada.
Vaya tono lastimero e infantil que se mandaba la muchachita.
InuYasha negó con la cabeza. Kagome no tenía remedio—. ¿Quieres tener sexo? —Inquirió tranquilamente, comenzando a beber el jugo.
Kagome solo lo miró.
—¿Crees que me la paso soñando que soy salvajemente tuya, porque estoy satisfecha? —Un tono de sorna se instaló en su voz. Estaba tan frustrada—. Cada vez que estamos a punto de hacerlo, llega alguien y ¿sabes? Quiero hacer el amor de noche, frente a la playa mientras escucho música americana. —Soltó su más grande deseo sexual mientras se sonrojaba un poco y seguía tomando café.
InuYasha no evitó borrar su sonrisa, casi burlona.
—Kagome, deja de decir tonterías.
—¿Ahora te parecen tonterías? —Reclamó más indignada—. ¿Dónde está aquel deseo que tenías antes de que fuéramos novios, eh? ¿Qué no querías estamparme contra la pared y hacerme tuya salvajemente? —A cada información, InuYasha soltaba una suave carcajada. Vaya que su chica lo conocía increíblemente bien—. Y luego de eso, solo me dices que vamos a esperar, ¿qué vamos a esperar? Jamás sabes si moriré mañana y no me aprovechaste. ¡Ay, cómo detesto que no me comprendas! ¡Lloraré! —Hablaba tan rápido que asustaba.
InuYasha, negó. Esa niña no tenía remedio.
—Has estado muy enferma, Kagome, no puedes estar en esas. —Un sonrojo lo invadió pero prefirió no hacerlo notar.
—Lo que pasa es que ya no soy la misma chica atractiva de antes, ¿me ves vieja? ¿Me ves gorda? ¿Qué pasa contigo? ¿Tan fea soy? Ya no me miras como antes.
La sonrisa de InuYasha, desapareció—. Allí vas de nuevo con la misma tontería. —Rodó los ojos. ¡Mujeres! ¿Quién las entiende?
—¡El problema es que quiero ser tuya! ¡Solo quiero saber que me sigues deseando! ¿Acaso ya no me deseas? —Kagome estaba desesperada.
El ambarino, tomó a su chica por la cintura y la atrajo a él de manera delicada—. ¿Tengo que repetirte que eres una tonta a cada momento, Kagome? —Olió el aroma de su cabello.
—Pero es que…
—Desde el primer momento en el que te conocí… fuiste, has sido, eres y serás siempre mía. —Susurró InuYasha, sin dejar de acariciarla—. No necesito tener tu cuerpo para saber que me perteneces, para saber que tu corazón es mío.
—InuYasha…—Kagome estaba demasiado emocionada.
—Si evito tenerte en estos momentos es porque no quiero tener sexo contigo, Kagome.
Kagome abrió los ojos como platos, ¿tan cínico era?—. ¿Cómo dices…?
InuYasha volvió a sonreír—. ¿Ves cómo eres tonta? —Definitivamente la chica hizo un puchero—. No quiero tener sexo contigo porque quiero hacerte el amor, pequeña. —Le susurró, con la voz un poco ronca, sensual y dulce.
¿Cómo es que lograba esa combinación? ¡Estúpido y sensual novio!
Sintió sus piernas flaquear. Suspiró como tonta enamorada en los brazos del hombre de su vida y echó una pequeña risita. ¡Estaba tan jodidamente feliz! Se sentía… en la gloria. Así que planeaba hacerle el amor. ¡Perfecto!—. InuYasha…
—Aunque no sé si con esa vestimenta que tienes, pueda aguantarme mucho, pequeña. —Sintió como segunda vez en su vida; una nalgada, una nalgada exquisita de la mano de su chico. Un sonrojo increíble se expandió por todo su rostro.
Se miró y cayó en cuenta. Solo bragas y un brasier en conjunto blanco—. ¿Qué carajos…?—No pudo terminar al escuchar la risa varonil de InuYasha. Sus piernas volvían a convertirse en un flan. Él, la derretía—. Ahora el tonto, eres tú. —Aseguró, más avergonzada que antes.
—Mejor ve a vestirte. —Le recomendó, mirando burlón y tratando de no visualizar tanto su delicado cuerpo, ese delicado cuerpo que anhelaba tener contra el suyo, hundirse en ella y alcanzar el cielo en una sola noche. Amarla y desearla de esa manera enloquecedora.
Cuando le hiciera el amor, estaría seguro de que la tendría toda una noche, —en lo que cabía—. La amaría como se merecía, disfrutaría cada parte de su cuerpo e iría suave, como memorizando cada rincón de su anatomía.
—De acuerdo, eso si esque no te quieres bañar conmigo. —Le guiñó un ojo, picarona.
InuYasha volvió a sonreír mientras la veía salir de la cocina para marcharse a su habitación. Siguió tomando su jugo mientras pensaba en lo que le había confesado. Se sentía bien, por fin había podido decirle el porqué de que no la tomaba en esos momentos en los que necesariamente sus cuerpos se reclamaban solo con la mirada.
Kagome no tenía ni una pizca de idea de cuánto la deseaba a cada minuto. Sonrió con orgullo. Estaba seguro de que cuando la tuviera, estaría con ese exquisito deseo que lo volvería loco, pero él deseaba ser torturado y esperar a sentir cada caricia de su novia. Él, deseaba que fuera especial.
—¡InuYasha! —No supo de tiempo cuando escuchó el grito desesperado de Kagome…
Continuará…
D: pobres, empezaron los problemas ahora sí. Se acabaron los momentos felices, comiencen a salir del cine XD. Ahora sí, pónganse cómodos porque va a empezar eso que he estado anunciando desde el capítulo número 5.
Saludos y besos especiales a mis reinas:
Makimashi Misao F. D. S. S. L. A
Neri Dark.
Dead-End-00.
Vale-Chann.
Ljubi-sama.
Sasunaka doki.
Aky9110.
Paulii Taisho.
Elvi.
Espero les haya gustado, mis princesas bellas. Muchas gracias por sus hermosos reviews ¡Asadafaja! Los amo. Y las amo a ustedes también, reinas.
Besos y solo me faltan 20 días para entrar al colegio, así que de allí actualizaré cada mes ;)
