¡Bueenas tardes casi noches!
Les traigo el último capítulo de la etapa "Miércoles".
Me alegra que el capítulo anterior les haya gustado tanto como a mí, la verdad es que me hace sentir muy feliz saber que están contentos con la historia.
Muchas gracias a todas las personas que me dedican buenas palabras, a todos los que leen mi historia y le dan follow y favorite.
Varias personas me han preguntado así que debo hacer una aclaración: efectivamente la letra en negrita es Kurama, el Kyuubi.
Besos & Abrazos.
Capítulo 25 - "Noche de luna llena".
Naruto observó la noche que se cernía sobre la Torre Hokage. Suspiró. Las palabras de Sasuke no dejaban de dar vueltas por su cabeza y finalmente casi se vio obligado a aceptar que su mejor amigo tenía razón.
¿Qué le pasaba? ¿Qué estaba mal con él? ¿Por qué le costaba tanto aceptar sus sentimientos hacia la Hyuga, la única persona que siempre lo reconoció a pesar de lo ciego que estaba, a pesar de nunca notarla? Él no era como Sasuke, no tenía esa clase de orgullo, así que no lo entendía.
Se revolvió el pelo con algo de ansiedad, casi era media noche.
Estaba sentado en el suelo, dándole la espalda a la ventana, con todas las luces apagadas y, por una vez, se había permitido el lujo de dejar documentos pendientes y ordenar el dichoso escritorio. ¡Cuánto echaba de menos a Tsunade-obaachan y al Ero-senin! Le hacían tanta falta... su mayor apoyo para enfrentar su cargo habían sido Gaara en cuanto a documentos y Hinata en cuanto a la tranquilidad de su espíritu; su sola presencia traía estabilidad.
No se asustó, ni se sobresaltó, ni se puso en guardia, ni reaccionó violento cuando un peso extra se recargó contra su espalda y un ligero olor a lavanda, y a otra cosa que no era capaz de ubicar, se colaba por sus fosas nasales. Conocía aquel olor demasiado bien.
- Comenzaba a preocuparme, Hinata-chan.
Sintió el cosquilleo del largo cabello de la Hyuga en su nuca y en los brazos porque no llevaba la capa que lo identificaba en su cargo. A pesar de que la muchacha no pesaba demasiado se dio cuenta de que se recargaba demasiado contra él, como si no tuviera fuerzas.
- Ha sido difícil, Naruto-kun, más difícil de lo que pensaba – admitió, con la voz ronca por el esfuerzo.
Estaba deseando darse la vuelta y mirarla a los ojos, ver el estado en el que se encontraba, pero si Hinata se había posicionado a su espalda significaba que no estaba preparada para que él la viera todavía.
- ¿Qué ha... pasado? – casi tenía miedo de preguntar.
Durante toda la tarde había sentido la misma impotencia de la que hablaba Tsunade cuando se refería a que no podía interferir en los asuntos del Clan Hyuga porque ellos tenían su propio Consejo y así las leyes lo ordenaban.
- He tenido que l-luchar.
Un largo silencio inundó la estancia mientras Naruto recargaba su cabeza sobre la de ella.
Si alguien hubiera aparecido por la ventana en aquellos momentos los habrían podido ver sentados en el suelo, cada uno mirando a un punto diferente del despacho, pero guardándose las espaldas con total confianza el uno en el otro.
- Contra Hanabi-chan y contra mi padre.
Entonces, Naruto reconoció el otro olor que inundaba el cuerpo de Hinata y sin tener cuidado se despegó de ella para mirarla. La muchacha de ojos perla no se esperaba el gesto y cayó en los brazos del rubio que la miró con sus ojos azules abiertos de par en par.
Sangre.
Había sangre en muchas partes del cuerpo de Hinata donde la ropa estaba incluso rasgada.
- Dios, Hinata-chan, qué diantres... Hay que llevarte al hospital y llamar a Sakura-chan. Ahora mismo – urgió cogiéndola en brazos.
- Pero, Naruto-kun, quería que fueras el primero en saberlo... – admitió en un débil susurro mientras salían de la Torre Hokage por la ventana.
- ¿Saber el qué?
Hinata cerró los ojos y enterró su rostro en el pecho de Naruto, sintiéndose segura en los brazos del increíble hombre en el que se había convertido.
- Quería que supieras que he sido aceptada como la próxima líder del Clan Hyuga.
Entonces, Naruto se detuvo en el tejado de una casa antes de entrar directamente en el despacho de Sakura. Bajó el rostro y sus ojos se encontraron con los perlas de Hinata. Se sonrojó levemente, ¿cómo era posible que unos ojos tan puros fueran capaces de reflejar la luna que poseía casi el mismo color? No, aquellos ojos, los ojos de Hinata Hyuga, que lo miraban con cansancio y dolor mal disimulado, eran mucho más puros que la luna.
- Estoy muy orgulloso de ti, Hyuga Hinata. Felicidades – en un atrevimiento, el rubio besó su frente.
Fue un beso pausado, dulce, lo suficiente para transmitirle a la muchacha lo que sentía hacia ella en aquellos momentos... y lo suficiente para que Hinata se sonrojara furiosamente y terminara por desmayarse.
Naruto sonrió. Algunas cosas nunca cambiaban... y cómo lo agradecía.
- ¿¡PERO QUÉ DEMONIOS LE HA PASADO!?
Sin duda alguna, el rubio no estaba preparado para el grito que Sakura le dedicó nada más atravesar la ventana de su despacho con Hinata en brazos desmayada y gravemente herida.
Haruno tuvo que pasar gran parte de la noche concentrada en las heridas de Hinata Hyuga para que ella estuviera completamente sana por la mañana y pudiera seguir con su misión. Aunque, pensó mientras vendaba las muñecas de la chica, no había estado tan mal pasar la tarde con Sasuke.
Quizás aún había salvación para ellos. Quizás.
La etapa "Jueves" se presenta con capítulos más largos según me he dado cuenta al empezarla y también en esa etapa se darán detalles sobre la pelea ya que no he podido relatarla.
Espero que les haya gustado :D
Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.
