I Walk Alone
A veces la vida le vacilaba demasiado. Las cosas desde ese momento no fueron de capa caída por un simple sentimiento de compromiso y rabia por no alcanzar las metas y propósitos que se habían puesto en un pasado. Recordaba las grandes ganas de llenar el mundo de buena música, evitar los mensajes dañinos y ritmos copiados y refritos hasta la saciedad. ¿es qué nadie se fijaba que los cantantes no trabajaban más que con lo que anteriormente había causado una muy fugaz fama? Quizás la sensación de familiaridad les gustaba tanto que les ganaba. Había sido testigo de tantas cosas que ver como no se lograba un objetivo lo enfadaba e impulsaba a cometer auténticas tonterías.
Como buscar a Natasha en esos momentos. No sabía si era porque la quería, o porque necesitaba que volviera con Avengers para ser ellos quienes se comieran en el mundo. No sabía. Simplemente la buscaba por cada rincón que ambos habían visitado, que le podrían gustar o simplemente donde esperaba que la casualidad los juntara irremediablemente. Una gran necesidad por verla lo movía, pero no sabía si era por si mismo o por otra razón. Contradecía dentro de si mismo.
"Por muchas canciones saquemos, ellos están siempre un paso por delante de nosotros" pensó al ver por el escaparate de una tienda llena de pantallas planas con la pegatina de rebajas como salía el nuevo videoclip "Energize Me". No podía negar que hacían un dúo imponente, que tenían muy buenas canciones, dignas de envidiar, pero odiaba demasiado ver que esa vez no era por un trabajo conjunto como tantas veces había querido. Ello sacaban canciones, pero por una razón u otra siempre quedaban segundos y hasta Tony ya lo estaba tomando como algo personal.
De tanto caminar, decidió parar en una pequeña pizzería alejada, con apenas clientela que siempre gozaba de un olor a pizza recién echa que solo daba más hambre. Pidió dos porciones grandes con una coca cola y sacó el teléfono. Ya lo estaban llamando para seguir con su trabajo. Cada vez disfrutaba menos y lo estaba matando.
"Por lo menos algunos se preocupan por ti. A su manera un tanto egoísta, pero pasa"
Aquella voz era inconfundible para él. Natasha estaba en la otra mesa, sola, disfrutando una ensalada de pasta antes de que llegaran sus porciones. Sonrió y agradeció a dios que ella estuviera justo ahí, dándole la espalda, pero dispuesta a tener una mínima conversación con él sin querer desaparecer.
"Te he buscado"
"Aquí estoy"
"Vuelve"
"No"
"Nat..."
"Clint, vosotros sois un grupo excelente. Tenéis poder, publico, ganas y sobre todo buenas canciones. No necesitáis a una chica como tanto asegura Fury. No me necesitáis. Escuché cada canción que sacasteis después de que me marchara y era única en muchos sentidos. Os superáis pero estáis cegados por él. Mejor terminad con ellos, sed independientes. Os sienta mejor"
"Sabes que es imposible. Siempre acaban cerrando y..."
"Tony puede llevar su propia discográfica. No seríais los primeros. Acuérdate de Marvel, mira donde está ahora después de invertir todo el dinero de viuda."
"Natasha, después de toda nuestra historia, ¿estarías dispuesta a dejarme solo con esos?"
"Yo no sirvo para trabajo en equipo. Bucky y yo vamos a romper ese dúo para que Bucky pueda dedicarse a otras cosas y yo simplemente a cantar donde quiera"
"Natasha, ni se te ocurra desaparecer"
"Lo siento Clint, yo camino sola".
Se giró para contrariarla pero simplemente ya no estaba. Había desaparecido dejando una carta. Otra vez. Pensó con amargura como dejaba que se marchara de esa forma. Dolía. Pero ella era sincera, creía en ellos. Leyó la carta con tranquilidad, grabando cada coma y punto escritos por puño y letra. Ató cabos mientras evitaba que el aceite de la pizza llegara al blanco papel. Ella siempre había tenido una especie de don para mover la cosas a un son que no terminaba de comprender hasta el final.
Si. Habían logrado lo que querían, solo que los chicos ya no veían esa meta tan clara como él.
Con el punto y la firma de ella, había empezado una etapa fresca, más amplia que había permitido conocerse entre ellos de una forma un poco más profunda, con unas canciones en un tono que jamás hubieran pensado que lograrían sin una mujer excelente y eficiente como ella. Ahí estaba la prueba. Pero sabía que no era justo, no había luchado desde el inicio y sabía que no podría terminar de encajar en los verdaderos propósitos y las fieles metas que el grupo se había impuesto. Con su ida de esa forma, había acelerado algo que era inevitable: la formación con un sello discográfico que les permitía que el mundo los oyera realmente. Coulson había movido cielo, tierra y todo el intermedio para que Fury no clausurara la empresa, creando semejante joya que era Avengers.
Pero ellos creían que nadie los veía. Que tan equivocados estaban y que tan acertada era Natasha.
Debía llevar aquella carta, aquella declaración de intenciones y arreglar todo mal hueco para poder ser ese grupo de amigos capaz de revolucionar la fallida dictatoria de las discográficas. Lo tenían todo: canciones, estilo y un elemento tan esencial como popularidad. Ya no tenían tantas puertas cerradas, ya nadie realmente podía pararlos.
Solo necesitaban esa fuerza que Natasha demostraba que tenía. Aunque fuera, por lo menos, imitar un poco.
