El aleteo del amor
Capítulo 25
Aquellos susurros gentiles de cierta forma lo seducían, gustaba de esa manera de llamarlo con susurros, casi como si fuera un gemido dicho gentil a su oído, no podía ya detenerse, sin saber quien le llamaba de tal forma que lo sedujese, los escalones fueron pisados con su presencia, cada vez escuchando la cercanía de la voz, tal era su concentración que sin fijarse había chocado con Wiss quien caminaba hacia la sala.
Wiss: Alteza! Está bien?
Black: Uuhh… si… estoy bien…
Wiss: Seguro… parece hipnotizado?
Exclamo en entonación femenina, Black sintió un espasmo en su pecho, tosiendo un poco para disimular tal cosa, Wiss le miro confundido.
Black: Emm estoy bien… has escuchado ligeros susurros por aquí? Creo que es un Cain merodeando
Intentando vilmente preguntar al vampiro aquello, pero bien sabía que eran los síntomas de ahora poseer un Pecado.
Wiss: Susurros? No, mi señor, pero si siente inseguridad al respecto, yo mismo iré a revisar el castillo, para que este mejor, que le parece?
Dijo colocando sus manos en la cintura y con un guiño coqueto rió, tal cual era su personalidad traviesa.
Black: Jaja te lo agradezco, pero creo que seria innecesario
Wiss: No alteza, en lo absoluto, yo le rindo a usted obediencia
Black: Te lo agradezco, pero no será necesario
Wiss: Lo que usted desee, mi señor
Dijo inclinándose elegante, tomando su mano, con feminidad la beso sonriéndole.
Black: Gracias
Exclamo, conteniendo la incomodidad puesta por el vampiro.
Wiss: Con permiso, alteza
Black asintió, volviendo a escuchar lo que buscaba, Wiss lo miro por su hombro, poniendo un semblante serio.
Pronto… no lo arruines ahora, debes ser paciente o se dará cuenta…
Se dijo, apretó sus nudillos, sacudiendo su cabeza, volviendo a su acostumbrada sonrisa, se dirigió a la sala de estar, tal y como lo tenía pensado.
Black sentía su pecho el cálido sentimiento, los susurros cada vez eran más fuertes, casi siendo gemidos en completo placer chorreando.
Dando la vuelta al pasillo, la puerta lejos de él, no era más que su habitación, frunciendo el ceño, apretó fuertemente sus manos hechas puños, decidiendo no ir, se dio la vuelta, para irse de aquel lugar y no provocar lo que ya estaba más que provocado, no deseaba nuevamente poseer a una mujer que le fuera una estúpida y solo pensaba en matarle; en cuanto sus pasos se escucharon, un ligero grito lo hizo detenerse, algo que lo había dejado pasmado.
"No… te vayas…"
Apretó sus mandíbula, sabía que no tendría mas escapatoria; sino hiciera caso, las feromonas de ella lo harían enloquecer, y la tomaría salvajemente; cerrando sus ojos, volvió al pasillo, caminando con cierto miedo de ver que sería lo que viera, ahora la Cazadora estaría enloquecida completamente, ya que las primeras noches serian de necesidad, para ya después el control reinaría y tener intimidad sería más calmado.
Un olor inundo cual agua sus fosas nasales, un increíble olor lo hizo enrojecer sus mejillas, permaneciendo aun con razón, metió su mano en uno de sus bolsillos del abrigo, saco una llave, la cual tenía que colocar en el cerrojo que había puesto por ordenes suyas. Trago saliva, respiro profundo, tomando fuerzas, introdujo la llave en la cerradura, lentamente la fue sacando, para solo empujar con la misma velocidad hecha con la llave la puerta, sus ojos vieron la oscuridad, se fue acostumbrando rápidamente a la oscuridad, ya que el castillo estaba inundado con candelabros con velas, dando luz. La habitación se hallaba "normal", aunque las feromonas cual niebla, lo hicieron jadear un poco, busco por todos lados a la mujer que ahora era de su propiedad; una marca azulada hacia un camino.
Acaso esas son las feromonas intensas de la Cazadora? Deben ser… dicen que hay un color especial en los Pecados… como identificarlos con detalle…
Pensó, tímidamente fue entrando en la habitación, siguiendo la línea que lo había atrapado por su expectante color, una silueta sudorosa se hallaba sentada al fondo de la habitación, escuchándose los jadeos y ligeros gemidos que hacía, Black abrió sus ojos, sintiendo como el sonrojo que poseía en las mejillas se intensificaba, la mujer arqueaba su cabeza de lado a lado, se estimulaba a sí misma, tocando su vagina que dejaba caer sus fluidos corporales; Black trago saliva, aquel cálido sentimiento que sentía al verle a la cara se hizo fuerte, ahora siendo una oleada de calor placentera que lo inundaba, no ahora en el pecho, sino en todo su cuerpo, como sus vellos corporales se erizaban, como comenzaba a traspirar, como entre aquellas telas que portaba una erección se hacía muy presente, añorando en profanar su sexo.
Black no tenía habla, la imagen que ahora daba su Pecado, era perfecto, exquisito, sus bajos instintos salvajes le susurraban al oído.
Negro: ... C-cazadora ...?
Conteniendo el jadeo que pedía a gritos salir de entre sus labios; la auto estimulación sexual de Blackie ceso, sus ojos caídos en placer lo vieron fijamente, cerro sus piernas sacando de su interior los dedos que le complacían, babeando se dejo caer al suelo, Black no podía hacer nada, aquella vista lo había dejado congelado, los jadeos de Blackie resonaron de entre las paredes, arrastrándose, la mujer se movía sensual hacia el hombre que excitado no movía ningún musculo, Blackie babeando toco las botas negras de este, jadeando aun mas, lamio dicho calzado, mirándolo con sudor y enrojecimiento de sus pómulos.
Blackie: Has… que…
Balbuceaba intangible.
Black: Cazadora… no te entiendo…
Blackie: DIJE… QUE HAS QUE SE DETENGAN…
Jadeo entre cada palabra, los susurros que antes escuchaba se volvieron gritos, rasguños, oleadas de calor, golpes en su alma, que la obligaban a ir tras él.
Blackie: Te pido… te ruego… te suplico… que me hagas tuya… por favor… has que paren… por favor… amo…
Amo!? Esto es peor de lo que creía, es mejor que lo haga… o de lo contrario me pasara esto
Pensó nervioso, mientras que Blackie, trepaba hacia él, tocando su erecto miembro, Black la quito inmediato, jadeante, las feromonas se hicieron más fuertes.
El cuerpo de la mujer cayó al suelo, soltando respiros fuertes, elevo su cabeza hacia Black, su expresión se tenso, retorciéndose en el suelo, Black miro como en uno de sus brazos aparecían moretones.
Blackie: Por favor… te necesito… prometo hacer lo que sea pero tócame… bésame… aliméntate de mi, LO QUE SEA!
Decía tocándose en su intimidad, para controlar los rasguños internos que la hacían perder más la razón, que calmaban muy poco a las voces, Black camino hacia ella, tomándola de su cabeza, jalándola hacia atrás.
Black: Sabes bien que esto no lo deseas la verdadera tú, no es así?
Blackie: Si… pero de verdad te deseo... Te quier…
Black la tomo de su cuello, levantándola en los aires, "maltratándola", las feromonas lo cortejaban, Blackie no peleaba por sentir que el aire le faltaba, las voces por fin suspiraban en armonía, aunque aun no era suficiente.
Black la puso en el suelo, sin si quiera dejar que ella pudiera hacer algo, la tomo de su rostro, besándola con tal pasión que, sentía como algo dentro de él se lo agradecía, Blackie abrazo su cuello, dejando que "su amo" hiciera callar las odiosas voces, las lenguas danzantes se mezclaban, las manos de Black bajan por el vestido que había poseído gracias a Vados y sus ordenes, sintiendo como los espasmos de placer de Blackie se sentían por las telas, de un solo jalón, los ropajes de ella se quitaron, dejando ver el necesitado cuerpo gritándole "Póseme" con el sudor y los fluidos vaginales salir lentamente por su entre pierna y terribles moretones en su cuerpo.
(Castillo de los Cains)
(Música de fondo: watch? V = e2YF34XlfzU) - Una vez en diciembre (Piano) / ANASTASIA
Abrió abruptamente sus ojos, sintiendo repulsión, se levanto de la cómoda cama en la que dormitaba, dando un salto, la herida en su costado le dolió, pero eso no le impidió no dirigirse hacia donde era necesario, abrió la puerta de su baño personal, yendo directamente al lavamanos, donde desechaba lo que le había dado molestias, arqueadas que respondían al vómito, el sudor frio le bajo por las sienes, jadeante se miro al enorme espejo que tenía, el cual detestaba pues odiaba verse al espejo y mirar su aspecto moribundo y enfermizo; la mirada permaneció en su reflejo, mostrando una cara de agonía y perplejo.
Cada vez empeora más…
Se dijo, viendose asqueado como la sustancia que había vomitado era sangre, su sangre ser expulsada de su propio cuerpo, escupió, borrando las marcas que el hechizo de Rini provocaba en él, lavo su boca, seco el sudor y resoplo a su reflejo.
Vegeta: Me moriré?
Dijo con ironía, cada día que pasaba, cada minuto que pasaba, era agonía en su totalidad, hace días que había tenido pesadillas sobre asesinatos a humanos hecho por el mismo, siendo el quien bebía de ellos, sin compasión, cada día la necesidad de comer era terrible, el dolor infringido por la herida que no paraba ni un momento, era deplorable, bajo su cabeza, el miedo ya empezaba a cuestionarle la idea de poder sobrevivir.
Gruño, yéndose del reflejo que le provocaba enojo, cerro la puerta, caminando cojo, la herida le molestaba.
HUMILLANTE…
Una vena resalto de su frente.
Vegeta: No puede ser que ahora dependa de un bastón para caminar...
Irritado por ver de reojo el bastón de madera que se hallaba junto de su cama, frunció el ceño, sabiendo que lo necesitaba, su terquedad era más grande que aceptar que cada día iba dejando su libertad por moverse, por hacer lo que quería, y peor aun no poder actuar como un Cain, sino como un vil humano, sin poder materializarse en humo o transformarse en Lobo o transformarse en Cain (las dos son cosas muy diferentes, lamento no haberlo dicho antes ggg), pues el esfuerzo haría que el hechizo fuera rápido en corromper su alma.
Vegeta: Tch ...
Dijo intentando no jorobarse, el orgullo que le caracterizaba era su impulso en seguir con la cara en alto, en luchar y de no querer renunciar a algo que él llamaba: "Razón estúpida", o de otro nombre que también le era válido llamarlo: "Bulma".
Resoplando, reunió fuerzas y con dolor, su postura cambio a una recta, respiro, manteniendo el ceño fruncido, dio pasos que le costaban trabajo.
Vegeta: No… no le des el gusto…
Se dijo en voz alta, con enojo, dio pasos hacia la puerta que estaba a unos metros de él, dándose ánimos, fue hasta ella, abriéndola vio que en uno de los ventanales que daban a su puerta, la noche reinaba, suspirando salió de su habitación, llevando una coordinación de pasos para poder tener un caminado casi normal, lo que le hizo sentirse algo mejor.
El rechinido de una puerta llamo su atención, una luz de vela apareció iluminado el camino, una mano empuñaba la vela, de quien pertenecía una mujer con una bata de seda que le encontró vagando.
Vegeta: B-Bulma…
Exclamo con sobresalto, la mujer le miro abriendo sus ojos, mostrando enfado en sus azulados ojos.
Bulma: Dios! Que haces vagando? Deberías estar recostado! Mírate! Jum
Un poco de sangre caía de su nariz y las ojeras prominentes lo hacían ver cansado, enfadada saco de su bolsillo, un pañuelo, la cual limpio su nariz.
Bulma: Ven te llevare a la cama
Vegeta: No
Bulma: Que? No! Iras ahora mismo
Vegeta: No pienso volver ahí, por ahora
Bulma: Que coño dices? No, Vegeta no te puedas dar el lujo de ir paseándote por los pasillos sin tu bastón ni compañía, estas delicado
Vegeta: La que dice mierdas eres tú! No pienso ir a mi habitación, puedo cuidarme solo, no necesito descansar
Alejo las manos de la mujer que aun limpia su nariz, cruzándolas sin remedio, posicionando su cabeza hacia arriba de forma orgullosa.
Bulma frunció el ceño, desesperándose por su comportamiento infantil, pero dándose cuenta de que era lo que sucedía, se relajo, teniendo una actitud amable y cariñosa, volvió a exclamar.
Bulma: Te llevare a la cama, vamos, luces cansado
(Música de fondo: watch? V = fQnLo9yyq3w) - loco en el amor
Vegeta: Hmp ...
Dijo sintiendo cristalizados sus ojos, pero sin dejar escapar ninguna repugnante lagrima de sus ojos, dejo que el orgullo hablara, el saber que ya su apariencia daba a saber de su maldición, lo entristecía.
Vegeta: Si me llevaras a la cama, me gustaría que fuese para que tengamos sexo.
Bulma: Ehh!? Vegeta! Cállate! Recuerda que nadie sabe de… "eso"
Vegeta: Que? De que tenemos "S-E-X-O"?
Bulma: Agh! Si! Cállate
Vegeta esbozo una larga sonrisa de lado, mirándola con picardía en sus negros ojos.
Bulma: Ahh… Vegeta…
Vegeta: Que?
Exclamo aun con la misma sonrisa, Bulma suspiro y con una sonrisa tierna dijo.
Bulma: Vegeta… sabes que nunca estaremos juntos… cuando termine esta guerra, volveré a Celestia y la propuesta se tendrá que hacer, la Reina Lisiu espera.
Vegeta dejo caer esa sonrisa, teniendo una de completa frustración.
Vegeta: Jum, ya te había dicho que jamás me casare con esa mujer, yo…yo…
Frunció el ceño, mirando nuevamente a un lado, sintiendo un ligero sonrojo.
Bulma: Tu?
Vegeta: Tch! Cállate, me vale un carajo que sigas negándolo, pero tu seguirás conmigo
Bulma: Negar? Vegeta, lo admito te… am… sintió cosas por ti, pero tu eres un… Rey y yo soy una simple…
Vegeta abruptamente le quito la palabra que ella diría.
Vegeta: Plebeya? Y qué?
Bulma: Si! Como es que hemos llegado a este tema? Ya estaba resuelto
Vegeta: No, tú lo decidiste
Bulma: Vegeta! Reacciona!... Yo, ser tu compañera para toda la vida!? Tu padre hubiera estado furioso
Vegeta: Jum… el ya había controlado mi niñez, por qué controlarme con tener a mi pareja? El igual hizo lo mismo, amar a una ninfa? Carajo! Ni los Cains hubieran pensado que ella pudo haber sido la reina. Yo te quiero a ti, yo te daría amor eterno...
Bulma dejó escapar un suspiro, dejando en el suelo la vela, limpio con su mano las lágrimas que tercas se negaban a irse, extendiendo sus brazos, abrazo al hombre que le declaraba amor, que aun sabiendo que mezclarse sería una locura y mas para el orgulloso reino del que provenía, apoyo su cabeza en su hombro, sollozando, mientras que secretamente Vegeta sentía que sus días ya estaban contados, respondió al abrazo, a la demostración de amor, tal vez podría ya no volver a abrir sus ojos en la mañana…
(Reino Vegita)
Con la mirada hacia el cielo, derramaba las lágrimas de preocupación que había guardado desde la noticia de su ida, recordando la única información de ella "Solo pude ver como Black se la llevaba… lo lamento mucho Chichi…"
Chichi: Blackie… no descansare hasta encontrarte…
Decía cubriendo su rostro, tratando de no hacer ningún ruido, ya que Goku yacía dormido y no deseaba que supiera de su llanto, pero para su mala suerte de tener como pareja a un Cain, este despertó.
Goku: Leche ...?
Adormilado rasco sus ojos, mirando como Chichi veía hacia el cielo por la ventana.
Chichi: Estoy bien… solo admiro el hermoso cielo… deberías venir a verlo
Exclamo con falsa alegría, sabía que no vendría si le dijera eso, por su despistada actitud.
Goku: Por qué lloras?
El corazón le latió aún más rápido, apretando sus parpados se maldijo.
Chichi: No es nada, solo estoy preocupada por Blackie
Sabiendo que no tenía escapatoria, decir la verdad era sabio, limpiando las lágrimas, suspiro, tratando de no llorar para que él volviera a dormir y seguir desahogándose en soledad.
De repente, unos brazos abrazaron su cintura, sorprendiéndose con aquel acto, exclamo.
Chichi: G-Goku ...
La cabeza de este se acurruco en su cuello, sintiendo su respiración relajada le pegaba en su espalda pero el corazón del hombre latía fuerte.
Chichi: Goku ...
Volvió a exclamar, esta vez con sus mejillas coloradas en un ligero rojo.
Goku abrió su boca, dándole un beso cariñoso en su piel, le susurro en su oído.
Goku: Te amo
Chichi: Goku ...
Que le sucede?... Ha estado muy cariñoso conmigo?
Goku: La encontraremos…
Susurrándole nuevamente, apretó su agarre, Chichi abrió aún más sus ojos, la temperatura de él aumentaba considerablemente, sin saber porque su actitud, Goku elevo una de sus manos, acariciándole su mentón, mientras que la otra acariciaba su abdomen con ternura.
