Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de knicnort3, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 8641927 /1/ Against-the-Odds


Capítulo 24: Fe

Al día siguiente, escuché a Charlie levantarse y salir de la casa antes de que yo siquiera saliera de la cama... una hora después, escuché un fuerte estruendo en el frente, así que miré por la ventana de mi habitación y vi a Emmett bajarse de una vieja furgoneta VW.

Maravilloso.

Tragué con dificultad y traté de prepararme mentalmente para la furia de Em. Me vestí y luego bajé lentamente las escaleras, pero curiosamente fui saludada por un Emmett súper alegre.

—Hola, hermanita, ¿cómo estás esta mañana?

—Um... bien... supongo. ¿Qué está pasando? —le pregunté, sin saber por qué parecía tan feliz. Tal vez él y Edward hablaron y Em está simplemente agradecido de que no seré una madre soltera... Una podía soñar, ¿cierto?

—Nada... papá me pidió que pasara el rato aquí contigo hoy, así que aquí estoy.

—Uh... ¿no te dijo por qué? —pregunté confundida.

—No... ¿tiene que haber una razón para pasar tiempo con mi hermana favorita? —bromeó.

Arrugué la cara y luego fui a sentarme a su lado en el sofá.

—Entonces... ¿papá solo te llamó y te pidió que te quedaras aquí... como todo el día? —pregunté con incredulidad.

Se encogió de hombros.

—En realidad no me dio un periodo específico de tiempo... pero supongo, sí.

La única explicación que podía pensar para las acciones de mi padre era que él quería darme la oportunidad de contarle a Em por mi cuenta... Suponía que estaba agradecida... aterrada, pero agradecida. Por otro lado, quizás Em era mi niñera, una rata ignorante a la que Charlie planeaba preguntarle casualmente si Edward había estado alrededor ese día. Ambos escenarios probablemente eran acertados.

—Y... ¿Edward te dijo algo esta mañana... o anoche? —pregunté, sorprendida de que Edward tampoco le dijera.

—No... ¿Se suponía que lo hiciera? En realidad, ni siquiera lo vi —dijo inesperadamente.

—¿Pasaste la noche lejos del departamento, o él no salió de su habitación?

—Ninguno de los dos. Estuve en casa bastante temprano, pero él no estaba allí y nunca llegó... ¡Hijo de puta afortunado!

—¿Qué quieres decir?

—¡Bueno, él estaba fuera echando un polvo!

Casi pongo los ojos en blanco... casi.

—¿Por qué piensas eso? —le pregunté, un poco molesta. Con Em, siempre se trataba de sexo.

—¿Dónde más estaría toda la noche? El chico ha estado trabajando demasiado, y todos los hombres necesitan una buena cogida para aliviar el estrés de vez en cuando. Casi espero que el taller cierre. El jodido Waylon se aprovecha de las locas habilidades mecánicas de Edward y lo hace trabajar demasiado.

Tomé una respiración profunda.

—Bueno, el taller cerró... Ayer fue el último día —dije lentamente, todavía preguntándome a dónde demonios fue Edward después de salir de la casa anoche. Él no se veía bien, y realmente estaba comenzando a preocuparme por él...

—¿No me digas? Bueno, supongo que salió a un bar a celebrar y se fue a casa con alguna chica.

—No lo creo —dije distraídamente.

—¿Por qué no? Bella, solo porque viviste con él por un tiempo, no significa que realmente lo conozcas. Las chicas están locas por ese chico... Cuando salgo sin él, todas quieren saber dónde está. Por supuesto, Garrett está enojado porque Edward pocas veces quiere salir, pero ahora que está desempleado, estoy seguro de que volverá al juego.

—Uh-huh, ¿y cómo pagarán por ese costoso departamento ahora que él no tiene trabajo? —señalé.

—Oh, mierda, no pensé en eso... Pensaremos en algo —dijo despreocupado.

Tomé otra respiración profunda.

—Emmett, tengo que hablarte de algo.

—Está bien, dispara —dijo, siguiendo el ejemplo de mi tono grave y poniéndose serio también—. ¿Qué está pasando?

—Bueno, se trata de Edward —dije lentamente.

—¡Hablando del diablo! —dijo Em con emoción mientras miraba por la ventana detrás de mí. Miré por encima de mi hombro y vi la camioneta de Edward en el camino de entrada, y luego él se bajó y caminó hacia la casa. Em se levantó para dejarlo entrar, pero a juzgar por la expresión de Edward, Em inmediatamente se puso serio de nuevo—. Hola, hermano, ¿qué está pasando?

—Hola —dijo Edward en voz baja mientras lo pasaba para entrar a la casa. Mi corazón dio un vuelco cuando nos miramos a los ojos, y una sensación agridulce me inundó. No esperaba volver a verlo tan pronto, así que estaba más que emocionada por ese aspecto; tan emocionada, de hecho, que requirió toda la fuerza de voluntad que tenía para no tirarme encima de él y abrazarlo hasta que alguien nos obligara a separarnos físicamente. Pero se veía absolutamente horrible, como si hubiera tenido la peor noche de su vida, y yo sabía que estaba allí para confesarle todo a Em, lo que seguramente sería una de las cosas más difíciles que tuviera que hacer. Mi corazón se hundió por él... pero todo lo que podía hacer era rezar para que Em escuchara.

Entraron y se sentaron en la sala: Emmett se dejó caer en el sillón reclinable de papá y Edward, a propósito, se sentó en el sofá a mi lado. Estaba tan cerca que no quería nada más que envolverme alrededor de él, o al menos sostener su mano, pero no era el momento para eso... al menos todavía no.

—Entonces... ¿Bella dijo que el taller cerró? —comenzó Em con torpeza. Estaba bastante segura de que él podía decir que Edward estaba buscando las palabras correctas para contarle algo grande, así que estaba tratando de ayudarlo iniciando la conversación.

Edward asintió distraídamente.

—Sí... pero tengo un par de planes, creo que estará bien.

—Eso es genial... ¿Entonces qué pasa?

—Um... —Levantó una mano para apretarse el puente de la nariz, como generalmente hacía cuando estaba estresado, así que me recosté en el sofá y comencé a frotarle la espalda sutilmente... Estaba bastante segura de que Emmett no podía ver la cariñosa muestra de apoyo desde donde estaba sentado, o al menos no lo notó—. Necesito decirte la verdad sobre algo que te he ocultado por un tiempo...

—Está bien... Solo dilo, hermano.

Edward asintió.

—Soy… el padre del bebé de Bella —dijo lentamente.

Emmett solo lo miró fijamente en completo shock, y luego… risa.

—Oh, Dios mío, eres jodidamente divertido. Muy buena, Eddie. Ahora, ¿qué es lo que realmente está pasando?

Edward y yo no estábamos riendo.

—No estoy bromeando —le dijo.

La risa de Em se detuvo de repente, pero todavía no nos creía.

—Bella, ¿qué está pasando? ¿Cómo demonios convenciste a Edward para que aceptara la culpa por esa mierda? ¿Y qué mierda ganas tú con eso? —le preguntó a Edward con enojo.

—Maldita sea, Emmett, no estoy mintiendo sobre esto. Bella y yo... estamos juntos... bueno, al menos tan juntos como podemos estar en este momento. Tu papá descubrió la verdad anoche, y ahora no tengo permitido acercarme a ella.

—Si no tienes permitido acercarte a ella, ¿entonces por qué estás aquí? —preguntó Emmett, su tono era algo entre anonadada creencia y ridícula incredulidad.

—Porque no estabas en el departamento y Garrett dijo que te dejó aquí. Quería contártelo yo antes de que lo escucharas de Charlie... y... —Dejó su oración incompleta.

—¿Y qué? —preguntó Em con impaciencia.

—Y sé que vas a estar enojado por esto al principio, pero esperaba que después de un tiempo, me perdonaras lo suficiente como para hablar con Charlie por mí —dijo casi apurado. Emmett estaba demasiado calmado y eso no podía ser algo bueno, así que tenía sentido que Edward tratara de decir todo lo que pudiera mientras Emmett le permitiera hablar—. Sé que no tengo derecho a pedirte nada, pero estoy desesperado. No puedo mantenerme alejado como él quiere. Necesito cuidar de Bella y ser un padre para nuestro bebé. No importa lo mucho que me odies, ¿seguramente puedes entenderlo?

Emmett solo lo miró sin comprender. Él estaba en shock, y me preguntaba qué iba a tomar para que finalmente estallara. Me ponía los nervios de punta y no podía soportarlo más, así que hice lo único que estaba segura que lo empujaría por el borde, moví mi mano al regazo de Edward y entrelacé mis dedos con los suyos.

Emmett observó esta acción distraídamente, y luego...

—¡Qué demonios!

Su arrebato me hizo saltar, pero Edward ni siquiera se inmutó porque lo estaba esperando.

—En serio, ¿qué demonios está mal contigo? —continuó Em—. Tienes el descaro de decirme que embarazaste a mi hermana, y con el mismo aliento me pides que convenza a mi papá para que te deje regresar a su vida. ¡Estás jodidamente loco! —Se levantó del sillón reclinable y comenzó a caminar por la habitación—. Cómo... ni siquiera lo entiendo. ¿Qué demonios, Edward? ¿Cómo demonios pudiste hacer esto?

—Puedo explicarlo —dije rápidamente. Luego tomé una respiración profunda para prepararme para el mismo discurso que le había dado a mi padre—. Todo comenzó porque le pedí que...

—No —me interrumpió Edward inesperadamente—. No importa cómo empezó, porque habría ocurrido de todas formas. La verdad es que estábamos solos juntos... mucho, y no lo esperaba pero eso no significa que no lo quería. —Se detuvo, y luego pareció cambiar de dirección—. No hay excusa; estuvo mal en muchos niveles, pero nos amamos, y te lo juro, siempre cuidaré de ella y de nuestro bebé...

Pero Em escuchó lo suficiente, y todo lo que Edward estaba diciendo solo lo enojó aún más.

—¿Y qué demonios te hace pensar que alguna vez podrías ser lo suficientemente bueno para mi hermana? —dijo con furia—. No eres nada. Nunca serás nada; en realidad eres una patética pérdida de espacio. Honestamente me arrepiento del momento en que me hice tu amigo, maldito perdedor. Vuelve al jodido parque de caravanas al que perteneces. Mejor aún, ¡vete a la mierda del pueblo antes de que mi papá arreste tu lamentable trasero!

Edward asintió lentamente.

—Tienes razón, no soy lo suficientemente bueno para ella y nunca lo seré. Y tal vez algún día ella se dará cuenta de eso y seguirá adelante para encontrar a alguien más adecuado para ella... pero él posiblemente no podría amarla más que yo. Nadie podría.

Emmett se rio de nuevo sombríamente.

—Tú ni siquiera sabes lo que es el amor. Siempre que alguien te muestra un poco de atención, crees que es mucho más importante de lo que realmente es y terminas siguiéndolo como un cachorro perdido. Eres un jodido parásito. Te aferras a las personas y no sabes cuándo soltarlas. No es diferente de cuando éramos niños. Te llevé un jodido Twinkie, así que realmente pensaste que quería que me siguieras por la próxima década. Simplemente nunca tuve el corazón para decirte que me dejes jodidamente solo. Y Bella. Es una niña. Ella tampoco sabe lo que es el amor. Por supuesto que cree que te ama. Las chicas de su edad son famosas por sus vidas amorosas melodramáticas. Ella te superará. Mi papa y yo nos aseguraremos de eso. Así que vuelve a lo que eres mejor: reparar chatarra y coger putas. ¡Eso es lo mejor a lo que tu vida nunca llegará!

No podía creer las cosas horribles que salían de la boca de mi hermano. Sabía que él iba a estar enojado, pero ser tan cruel e hiriente iba más allá de lo que creía que era capaz de hacer, y estaba muy preocupada por el impacto que sus palabras tendrían en Edward. Y tenía razón de estar preocupada...

—No voy a dejarla —dijo Edward con voz temblorosa, de repente perdiendo toda su confianza—. Ella es mi familia, vamos a tener un bebé.

—Ella no es tu nada. Solo porque te la cogiste, no significa que ella te pertenece. ¿Realmente quieres que ella termine como tu mamá? Atrapada con un niño demasiado joven y recurriendo a las drogas para lidiar con un esposo mentiroso, infiel, abusivo e idiota hasta que no pueda soportarlo más y escape probablemente para suicidarse en algún lugar. Siempre supe que ibas a repetir la historia y terminar igual que tu papá, pero que me condenen si arrastras a mi hermana contigo. Si realmente te preocupas por Bella de la forma que dices, entonces no le hagas eso. Solo vete. Nosotros nos aseguraremos de que ella y el bebé estén cuidados.

Mi corazón latía en mi pecho como un tambor de guerra nativo, pero ni siquiera podía imaginar lo que Edward estaba sintiendo en ese momento. Tenía que hacer algo, poner a Em en su lugar y decirle que no había forma de que nos separaran.

—Emmett, Edward no va a ir a ningún lado —le dije con fuerza—. Porque si lo hace, entonces yo también me voy. Nos quedaremos juntos.

—¿Cómo vas a quedarte con él si está en la cárcel, Bella? —dijo Em con frialdad.

Me mordí el labio inferior.

—Iremos a un lugar donde no sea ilegal estar juntos —respondí ansiosamente.

—Si cruzas las fronteras estatales, entonces es un caso federal de secuestro. Inténtalo, pero no pienses ni por un momento que no los atraparán. Su trasero terminará en la cárcel donde él pertenece de todas maneras.

Edward dejó caer su cabeza en sus manos mientras apoyaba los codos en sus rodillas. Se estaba quedando sin ideas... y yo también.

—Em, por favor —dijo Edward desesperadamente—. Charlie te escuchará... Por favor, no alejes a Bella de mí... la necesito.

—Dirás cualquier cosa para mantener tu trasero fuera de la cárcel, ¿verdad?

—No, Dios, no me importa esa mierda. No se trata de la cárcel, simplemente no puedo perderla. —Edward estaba a punto de llorar, y por mi vida, no entendía cómo Em podía verlo así y aún ser tan cruel.

—Para comenzar no es que ella alguna vez fuera tuya, pero ya la perdiste. ¿No dijiste que mi papá te dijo que te mantuvieras alejado de ella? Me pregunto cómo se va a sentir contigo estando aquí ahora.

Entonces me asusté de nuevo.

—No lo llames —le rogué—. Solo queremos criar a nuestro bebé juntos.

—Bella, él no es bueno para ti —dijo Em un poco más suave, supuestamente tratando de hacerme entender de dónde venía—. Él solo te va a romper el corazón.

—Emmett, siempre le seré fiel —le dijo Edward con convicción.

—¿Fiel? Como si alguna vez pudieras ser monógamo, incluso si quisieras. Ni siquiera sabes el significado de la palabra.

—Tal vez eso era verdad antes... pero ya no soy así —trató de asegurarle Edward—. Nunca nada me ha importado más que Bella.

—Claro, y es por eso que estabas cogiendo con Tanya hace unas semanas —dijo Emmett, tomándome completamente por sorpresa.

Miré a Edward y por un momento también pareció sorprendido, pero luego sus rasgos se convirtieron en ira defensiva.

—Ni siquiera vayas allí, Emmett.

—Quieres decir, ¿qué no le diga a Bella que has sido un jodido idiota? —dijo Em con desdén.

—¡No pasó nada con esa perra, y lo sabes! —le gritó Edward.

—¿No? Podrías haberme engañado. Ella incluso volvió por más unos días después. De hecho, ella me dijo que ustedes también tenían planes este fin de semana. Como dije, eres un jodido mujeriego y me aseguraré de que no lastimes a mi hermana más de lo que ya lo has hecho.

Edward negó con la cabeza lentamente.

—Estás mintiendo —dijo furioso—. Sabes que esa mierda nunca pasó, solo la estás inventando.

—A diferencia de ti, no tengo ninguna razón para mentir. Bella, no te preocupes, dentro de unos años, Edward no será más que un horrible error.

—Emmett... incluso si estás enojado con él por esto, eso no te da derecho a inventar algo así —le dije lentamente, sin la fuerza en mi voz que tenía la intención de tener.

—No lo estoy inventando, Bella. Llama a la perra, ella te lo dirá. Edward se la cogió hace unos días, y yo fui lo suficientemente estúpido como para alentarlo.

Si hubiera sido cualquiera excepto Tanya en cuestión, lo habría desestimado todo inmediatamente. Pero ¿cómo Emmett podría haber sabido que ella era la única chica de la que me preocupaba con Edward? La mujer era perfecta, y él parecía fascinado por su compañía cuando los vi juntos antes… Realmente estaba comenzando a sentirme enferma.

—¡Eres un maldito mentiroso! —dijo Edward furiosamente—. Ni siquiera importa lo que digas porque no va a funcionar, no voy a ir a ningún lado.

—A ningún lado excepto la cárcel. Y ciertamente no volverás a estar en ningún lugar cerca de Bella. Voy a asegurarme de que ella sepa la verdad sobre ti, y luego mi papá y yo la ayudaremos a olvidar y seguir adelante.

Me sentía entumecida, y había un fuerte silbido viniendo de lo profundo de mis oídos. Luego la habitación comenzó a girar... Y fue el turno de Edward de estallar.

—¡No tienes idea de con qué demonios te estás metiendo en este momento! —dijo Edward con enojo. Se levantó de un salto y se puso justo en la cara de Emmett—. ¡Te lo juro por Dios, si no estuvieras enfermo te golpearía hasta cansarme!

—¡Si no estuviera enfermo ya estarías muerto, maldito hijo de puta! —le gritó Em, y luego empujó a Edward y se acercó a mí—. Bella, soy tu hermano, tienes que confiar en mí. Edward es un imbécil mentiroso e infiel, y solo te traerá miseria.

No estaba segura de qué expresión tenía, pero debió haber sido una que convenció a Edward de que le creía a Emmett... ¿Le creía?

—¡Sabes qué, Emmett, jódete! Puedes hacer que dude de mí, pero en el fondo ella sabe la verdad. —Edward se acercó a la puerta principal y luego la abrió antes de mirarme—. No tengo idea de cómo, pero te lo juro, voy a demostrar mi inocencia, y luego encontraré la forma de hacer que Charlie cambie de opinión sobre nosotros.

—No contengas la respiración, imbécil... o sabes qué... ¡hazlo! —Emmett cerró la puerta en la cara de Edward, y luego regresó hacia mí—. Lamento que tuvieras que escuchar todo eso... Pero es mejor que lo sepas ahora antes de que sacrifiques los próximos años con él.

No me di cuenta hasta ese momento que estaba llorando, pero también estaba extrañamente congelada, incapaz de mover un músculo en mi cuerpo para siquiera limpiarme las lágrimas.

—Algún día, después de que hayas tenido tiempo para crecer y encontrar a alguien digno de ti para tener una familia real —continuó Em—, te volverás a cruzar con Edward, y entonces lo entenderás. Él estará drogado y viviendo en su auto o en el parque de caravanas, y entenderás por qué hice esto. Acabo de salvarte de esa vida.

Y de repente regresé a la vida, excepto que sin la sensación de entumecimiento, me quedé sintiendo más dolor en el pecho que nunca antes. ¿Qué demonios acababa de pasar?

Me obligué a pararme lo más rápido que podía y luego corrí hacia la puerta.

—¡Edward! —grité detrás de él, pero ya estaba conduciendo su camioneta por la calle y doblando la esquina fuera de la vista. Era lo peor que había hecho nunca. Mi momento de duda ciertamente le había causado dolor a Edward, pero ese momento ya había terminado y sabía en mi corazón que Emmett había mentido. A pesar de mis repetidos ataques de celos hacia Tanya, estaba segura de que Edward nunca me lastimaría de esa forma. Él me amaba, y había pasado muchos días y noches diciéndomelo... Y luego me puse furiosa. Estaba enojada conmigo misma, pero estaba furiosa con Emmett, así que regresé a la casa y de inmediato comencé a gritarle.

—¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Qué clase de persona miente sobre algo así? —le grité con lágrimas de furia cayendo por mis mejillas.

—¡Hice lo que es mejor para ti! —dijo Em defensivamente.

—¿Lo que es mejor para mí? No te importa lo que es mejor para mí, de lo contrario estarías tratando de ayudarme a convencer a papá para que me deje estar con Edward. Vamos a tener un bebé juntos. ¡Lo necesito conmigo!

—Por el amor de Dios, Bella. Escucha a tu instinto; el tipo no es bueno para ti.

—Estoy escuchando a mi instinto... lo he estado haciendo desde el principio, ¡y mi instinto me dice que eres un maldito mentiroso!

—Incluso si no ha estado con alguien más todavía, es solo cuestión de tiempo, y lo sabes. Vi tu cara cuando al principio mencioné qué se había cogido a Tanya; ¡lo creíste porque no confías en él!

—Sí confío en él... realmente nunca confié en mí —admití—. Nunca confié en que fuera lo suficientemente buena para él o que posiblemente pudiera quererme más que a alguien como Tanya. Así que tal vez cuando mencionaste su nombre fueron mis miedos haciéndose realidad... pero eso es todo lo que fue... mis miedos. Edward nunca me ha dado una razón para no confiar en él, y lo que hiciste no fue justo.

—No lo conoces, Bella.

—¡No, tú no lo haces! Crees que lo conoces, pero obviamente no lo haces, porque él es mucho mejor de lo que nunca entenderás. Él no es un perdedor que no puede escapar del círculo vicioso del legado de su familia. Él ya lo ha vencido...

—¿Embarazando a una chica de secundaria? —se burló Em—. Él no ha vencido ni mierda; está siguiendo el mismo camino que tomó su padre. Y mira, ahora incluso está desempleado.

—Él quiere ser padre. Quiere hacerse responsable. Ya ama a este bebé más de lo que su padre alguna vez lo amó a él, y sé que hará lo que sea necesario para asegurarse de que tengamos todo lo que necesitamos. Él no tiene miedo de esto... No está huyendo, en todo caso, está huyendo hacia nosotros. Y si terminamos viviendo en un parque de caravanas con vales de comida, puedo garantizarte que él no gastará el dinero que tenemos en drogas y alcohol... Y todavía seríamos felices porque estaríamos juntos, y eso es todo lo que importa porque de verdad nos amamos.

Emmett negó con la cabeza obstinadamente.

—Estás delirando. Te ha jodido tanto la cabeza que en realidad crees toda esta mierda.

—Él no es el que mintió.

—¿Oh, no? —preguntó con desdén.

—No a mí, de todos modos.

—Él no va a ir a ningún lado sino abajo... y que me condenen si te lleva con él.

Negué con la cabeza con rabia.

»Lo juro, Bella, mantente alejada de él, de lo contrario me aseguraré de que pase los próximos años tras las rejas con una etiqueta de criminal sexual pegada en sus antecedentes permanentes. Trata de huir del estado, y él será arrestado por secuestro. No permitiré que arruines el resto de tu vida por él... y un día, me lo agradecerás.

—Ni siquiera planeas vivir mucho más tiempo —le dije con dureza. Ni siquiera pensé antes de decirlo, pero estaba tan molesta que pensar no era algo que pudiera hacer con claridad, de todos modos—. Podría decirte que este bebé comenzó como un plan para crear un donante de tejidos para salvar tu vida, pero probablemente tampoco te importaría eso.

Se acercó dos pasos más mí y se inclinó para estar elevado sobre mí.

—Preferiría morir mañana antes de que estés embarazada para salvarme... especialmente de ese hijo de puta.

—Supongo que es cierto lo que dicen entonces... que no puedes salvar a alguien si no quiere ser salvado —dije con una nueva ronda de lágrimas, esperando que él entendiera el doble significado de mi comentario. Yo no quería que él me "salvara" de Edward más de lo que él hubiera querido que me quedara embarazada para salvarlo. Quizás ambos teníamos razón... o quizás con el tiempo, él se daría cuenta de lo equivocado que estaba y que yo era más intuitiva de lo que podía imaginar.

Él solo negó con la cabeza y pasó a mi lado para dirigirse a su antigua habitación, y me quedé allí otra vez sola, rezando por algún tipo de milagro que arreglara todo. Mi bebé me dio una patada fuerte para reverberar el pensamiento...


¡Hola!❤🖐

Gracias por leer. Y como muchas sospechaban, la reacción de Emmett fue la peor, no lo atacó físicamente, pero a veces las palabras duelen más que todo. 😥😭😭¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?

Gracias por sus reviews en el capítulo anterior😍: angryc, Vanina Iliana, Jade HSos, lauritacullenswan, Lady Grigori, Ele, kaja0507, Kriss21, saraipineda44, Liz Vidal, almacullenmasen, Marie Sellory, Melina, cavendano13, Fallen Dark Angel 07, Lily, Alexandra Nash, jupy, Tecupi, somas, miop, eliananayara, debynoe12, Pili, Techu, Adriu, Maryluna, Yoliki, Lizdayanna, keyra100, Sully YM, tulgarita, bbluelilas, patymdn, Tata XOXO, crysty Katy, alejandra1987, freedom2604, Adriana Molina, BCullen, Esal, cary, y los Guest.

¡Hasta el próximo capítulo!😘