El suave y delicioso aroma del chocolate caliente tardó poco en embriagar toda la amplia cocina de los Sparkle según la unicornio, con diligencia, iba disponiendo y preparando, una a una, las tortitas, de la encimera a la sartén y de la sartén a la fuente. La masa se cocía sobre el aceite mientras chisporroteaba alegre, el batidor se agitaba en el bol preparando nata mientras sobre una cercana tabla de cocina, un ágil y rápido cuchillo cortaba las fresas. Velvet no perdía de vista ninguna parte de aquel proceso mientras, a su vez, usaba también su magia para recoger los platos de la mesa, fregarlos, ir pasando la bayeta por la encimera y aprovechaba para hacer mentalmente la lista de la compra y repasar los deberes y asuntos que tenía aquel día que atender en el trabajo. Indiferente a todo ello, sentado a la mesa, un dragoncillo, terminado su desayuno a base de leche con cacao y un par de gofres de limón con gemas, estaba enfrascado en las aventuras de las "Power Ponies" y en su lucha contra la destructiva "Green Mare". Transcurría una mañana tranquila y rutinaria.

Salvo para Twilight a la que, claramente nerviosa, podían escuchar desde la cocina marchar a paso rápido desde su cuarto al baño y desde el baño al cuarto en repetidas ocasiones hasta que, finalmente, acabó bajando presurosa las escaleras y entrando en la cocina. La crin no del todo peinada, las alforjas mal cerradas y abultadas en sus costados y su acelerada respiración eran sólo los signos más llamativos que marcaban su inquietud. Al verla, su madre no pudo evitar una sonrisa nostálgica. Le parecía aún ver a la potrilla inquieta por ir al colegio.

-¡Buenos días, cariño!-la saludó afectuosamente-Deja las mochilas y siéntate a la mesa, que el desayuno está casi listo. Hay café, zumo de naranja, algunos gofres de la tienda y estoy terminando una fuente de esas tortitas de pasto y chocolate que tanto te gustan… ¿El café lo quieres con leche y lo azúcar?-le preguntó mientras se disponía a servirle una taza.

-Oh, mamá… Realmente no era necesario que te tomarás tantas molestias…-empezó a responderle la unicornio morada-…además, apenas sí tengo algo de tiempo para el café…

-¡No, no, no!-le interrumpió de inmediato su interlocutora-Nada de eso, Twilight. Te vas a sentar y a desayunar como Celestia manda-le dijo con tono imperativo mientras terminaba de disponer las tortitas y colocaba en la mesa una humeante taza de café y un gran vaso de zumo de naranja-Y no te preocupes, no es molestia ninguna. Además, el desayuno es la comida más importante del día, así que siéntate, cálmate y come con tranquilidad.

-Bueno…supongo que puede y que no es tan tarde…-accedió la joven a hacer, o a intentar hacer más bien, lo que le pedía la otra mientras no podía evitar echar una mirada al reloj de la cocina, cuyas agujas ya habían sobrepasado las ocho y media-…pero es que tenía en mente hacer algunas cosas antes de ir al Celestium, pero, por alguna razón, se me ha hecho tarde y cómo nadie me ha avisado…-dirigió una fulminante mirada a Spike, que intentó ignorarla y defenderse escondiéndose tras su comic.

-No culpes a Spike, tesoro. Él pensaba ir a despertarte hace ya casi una hora, pero yo le dije que era mejor dejarte dormir un poco más. No necesitabas madrugar tanto y es obvio que necesitabas un poco más de sueño. Seguro que anoche te quedaste despierta hasta altas horas de la madrugada, como sueles hacer…-sonríe para sí-Ya de potrilla me hacías tener que ir muchas veces a tu cuarto a apagarte la luz, ¿lo recuerdas?

-Bueno…pero esta noche…no me quede tan tarde…y no lo hacía con tanta frecuencia de potrilla…-casi no pudo evitar cierto balbuceo, como si volviera a sentirse una niña sorprendida en falta, lo que intentó ocultar mirando a otro lado mientras se tomaba el zumo de un trago.

-Vale. Seguro que no fue tan tarde-le replicó Velvet, divertida.

-Eh…bueno…Es que ahora mismo, además, estoy enfrascada en una lectura realmente interesante-pasó Twilight a justificarse-Un libro titulado "Alquimia aydara aplicada" de Wightfor Castlehorse, donde se trata de una forma sistemática y completa, en claros apartados, los distintos usos prácticos que en el reino de Hiponia se dieron a la alquimia, desde la actividad agrícola hasta el control del clima y de las tormentas. Es algo realmente fascinante.

-Desde luego se nota que has abordado este nuevo campo de estudios con muchas ganas, ¿eh?

-La verdad es que sí. Además, Fog explica bastante bien y discutir y hablar con él es muy agradable. Hacía mucho tiempo que no mantenía charlas tan estimulantes. Ayer mismo estuvimos un largo rato hablando precisamente de la alquimia aydara de la tierra y del uso de la misma con fines agrícolas, y yo pensé, "¡Este tema le encantaría a mi amiga Applejack!", aunque ahora que reflexionó quizá no… Su familia es muy tradicional y no usa magia en sus granjas… Cosa que no entiendo, pero, claro, lo respeto y…

-Vaya-la interrumpió antes de que se embalará en su discurso-Parece que todo marcha bien con ese joven profesor, a pesar de tus dudas iniciales-mencionó, recordando las aseveraciones críticas que había realizado su hija en la cena del sábado tras su encuentro con la princesa Celestia y tras enterarse de que no sería Knowling quien se encargara en la práctica de impartirle aquel curso extraordinario.

-Admito que me precipité en mis conclusiones… Fog es de los unicornios más inteligentes que he conocido.

-Inteligente, agradable… ¿No será también guapo?-le preguntó, mezclando cierta curiosidad con ganas de picar un poco a su hija.

-Eh…-se ruborizó con la velocidad con que se enciende una bombilla-¿A qué viene esa pregunta de repente? No tiene nada que ver con lo que estaba diciendo…

-Sólo era una pregunta normal-se excusó su madre-Además, seguro que tienes una opinión al respecto.

-Eh… No. No me he fijado en eso. No me fijo en esas cosas…

-¿En serio?-le preguntó Velvet, sonriente y claramente incrédula.

-En cualquier caso se trata sólo de un buen amigo.

-Por cierto, Twilight-intervino por primera vez Spike, alzando la mirada por encima de su tebeo-¿No ibas a preguntarle a mamá si podías invitar a Fogsun y a Ear a comer hoy?-aquella pregunta volvió a poner colorado el rostro de la joven.

-Oh, pues me parece una muy idea que quieras invitar a tu buen amigo a comer…-saltó Velvet, insinuante y casi al borde de la risa.

-Es a los dos, a Fog y a Ear, a los dos…y porque nos invitaron ayer y lo más educado es devolverles la cortesía, por eso puede que pensara en comentarte algo de ese estilo, pero no es nada más...

-Desde luego, desde luego. Y no te preocupes, claro que los puedes invitar. De hecho, hoy pensaba hacer lasaña de setas, que siempre decís que me sale perfecta, así que, ya sabes.

-Eh…gracias…mamá…

-Um…lasaña…-saltó un muy interesado Spike.

-Y…bueno…-buscó Twiligh cualquier tema que le permitiera alejar la conversación hacia otro tema menos comprometedor-¿Y papá? Supongo que ya se habrá marchado hace rato y estará en su oficina.

-Así es, de hecho hoy tuvo que salir antes porque…-antes de que pudiera continuar, unos fuertes golpes, que resonaron por toda la casa, le interrumpieron-Parece que alguien llama a la puerta… ¿Quién será?-se preguntó mientras salía de la cocina para ir a abrir.

Mientras iba tomándose el café y las tortitas, Twilight, con curiosidad, no pudo dejar de prestar atención a los sonidos que llegaban por la puerta abierta del pasillo. Le pareció escuchar, aunque no podía entender sus palabras, un tono de voz femenino, levemente grave. Le sonaba familiar, pero no lograba identificarla. Por eso no dejo de sorprenderse cuando, breves instantes después, su madre volvía a la cocina acompañada de la Princesa Luna.

-¡Princesa!-se levantó, precipitadamente, mientras Spike hacía lo mismo y ambos se postraban ante la alicornio en una reverencia.

-Eso no es necesario, Nos no estamos en visita oficial-les hizo un gesto la alicornio para que ambos se levantaran, lo que hicieron, estando tanto la unicornio como el pequeño dragón expectantes por saber por qué estaría allí la soberana de la noche-Sólo deseamos hablar un momento con la joven Twilight Sparkle. En privado y ahora.

-Oh, por supuesto, Princesa-respondió de inmediato la unicornio-Podemos hablar en mi cuarto, si le parece.

-Nos lo hallamos apropiado.

Dejando el desayuno a medias y llegando a olvidar sus prisas anteriores, la unicornio morada condujo a la oscura alicornio a su dormitorio, ansiosa por averiguar que era aquello tan importante como para que la Princesa Luna la visitara en persona y con esas maneras.

-¿Qué ocurre, Princesa?-le preguntó no bien pasaron a su cuarto y la puerta se cerró.

-En primer lugar, hemos de advertiros de que nada de lo que se diga aquí y ahora ha de trascender en ninguna circunstancia. ¿Está claro?-le preguntó Luna, directa.

-Por supuesto-asintió, comprensiva y más inquieta, Twilight.

-No tenemos mucho tiempo para hablar, pues los delegados de Saddle Arabia nos esperan, así que seremos breve…-se aclaró la garganta-Deseamos información sobre el profesor Brown Knowling.

-¿Información?-quedó perpleja su interlocutora.

-¿Le has conocido, no? ¿No es quien ha empezado recientemente a instruirte en las artes de la magia aydara? Nuestra regia hermana me lo ha comentado, así que no nos hagas perder tiempo, Sparkle.

-Pero, Princesa…Apenas sí sé algo del profesor Knowling, y sólo le he visto una vez, el domingo. Las clases me las está impartiendo un ayudante de su departamento llamado Fog…Fogsun Dremtly.

-¿Fogsun Dremtly? Nunca hemos oído semejante nombre. ¿Qué puedes decirnos sobre él?

-Eh…tampoco mucho…pero parece simpático y es un estudioso del Celestium…muy bueno en su campo, según me han dicho…-realmente Twilight no le veía ningún sentido a aquello.

-Fogsun Dremtly…-repitió en voz alta, como para sí, reflexiva, Luna-Os agradecemos tal información. Ahora hemos de marcharnos y esperamos que ignores que esta conversación ha tenido lugar.

-Eh…Claro, Princesa…-volvió a asentir, totalmente descuadrada ante aquellos precipitados hechos, mientras la alicornio, a paso rápido y sin esperar a la respuesta de la unicornio, abandonaba el cuarto para marcharse.

• • •

Cuando el pegaso se asomó por la puerta entreabierta al cuarto de su compañero una legión de libros sobrevolaba la estancia sin orden aparente mientras, uno a uno, los demás aún colocados en los desbordados estantes, se iban uniendo a ellos, sostenidos por la magia de Fogsun que, por lo visto, estaba a la caza de un esquivo título. El unicornio tenía expresión de claro fastidio mientras se esforzaba en intentar hacer memoria y recordar dónde estaba aquel volumen cuando lo vio por última vez.

-Oh, Earion, bien…-se dirigió a él al notar su presencia-Justo estaba a punto de llamarte. Necesito encontrar un libro…Se trata de "Magia defensiva aplicada a castillos y fortalezas", de Castlehorse… Hay un extenso capítulo dedicado a la arquitectura aydara que quiero enseñarle a Twilight… Pero no recuerdo dónde está.

-Castlehorse… Castlehorse…-repitió Ear-Pues…me suena… Pero, oye, antes de eso, hay un algo que tengo que decirte.

-Ahora, no, Ear-le replicó Fog mientras seguía su inspección de los libros-Estoy bastante ocupado. Seguro que ese "algo" puede esperar.

-Es que ese algo no es un algo… Es un alguien…

-Ahora mismo el único alguien en el que debes pensar es en Castlehorse.

-¿Así que en Castlehorse, eh?-una inesperada voz, melodiosa y muy familiar, captó de inmediato la atención de Fogsun mientras una unicornio adulta, de larga crin rubia, pelaje beige y con una cutie mark consistente en un libro abierto y cruzado por una varita, entraba por la puerta.

-Oh,…, no esperaba para nada verte,…, mamá…-reaccionó un sorprendido unicornio mientras la recién llegada iba a su lado y le besaba cariñosamente en la frente-…no sabía que ibas a venir…a Canterlot.

-Lo cierto es que yo tampoco, ha sido una decisión de…última hora-le respondió Fogsea-Estoy aquí para dar una pequeña charla mañana en la escuela de unicornios superdotados, ya sabes, para animar a los estudiantes de último curso a que se planteen los estudios de magia aydara como una posibilidad atractiva en la que especializarse.

-Oh…-intervino Ear-Seguro que consigue interesar a muchos. ¿Les hablará de sus experimentos en alquimia agrícola?

-Bueno… He de admitir…que mis prácticas y estudios de campos en Gold Wheat Farm… No son del todo aprobados por los académicos más…ortodoxos y…por otro lado, ya sabéis que los agricultores tienden a desconfiar del uso de magia por parte de los unicornios en sus tareas agrarias… A pesar de todo, puedo presumir de que los jazmines dorados de nuestro jardincillo despiden la mejor fragancia que olfato alguno haya conocido.

-¿Pero el señor Wheat sigue sin querer que intente aplicar sus conocimientos en sus semillas, no?-le preguntó Ear.

-Ya sabes que mi padre es muy…tradicional-comentó Fogsun a modo de respuesta.

-Así es…-asintió la unicornio-Pero, no he venido a hablar de mí. ¿Por qué no me ponéis al día? ¿Sigues intentando resolver el problema del octavo cilindro de la columna de Thunderain?

-Sí… Pero he logrado cierto avance, porque he estado trabajando con uno de los nuevos textos encontrados en las cámaras interiores de Cherady que…

-¡Nos vamos a Ponyville!-saló Ear, interrumpiéndole.

-¿Cómo? ¿A Ponyville?-repitió Fogsea, perpleja ante aquellas inesperadas palabras. Ella estaba relativamente informada de lo que hacía su hijo por las cartas que éste y, más frecuentemente, Ear, le escribían, y aquello era totalmente novedoso.

-Oh. Bueno… Es una estancia temporal-intentó explicarle Fogsun con tono neutro-No he podido informarte antes porque ha sido algo que ha surgido de forma bastante precipitada. Pero no hay nada importante en ese viaje ni nada de lo que merezca la pena hablar.

-¿No merece la pena hablar de Twilight?-le preguntó Ear de forma insinuante y "acusatoria".

-¿Twilight? Parece el nombre de una yegua… ¿Es que hay una yegua detrás de ese viaje?-Fogsea estaba repentinamente interesada, y mucho, en aquel tema.

-No es lo que Ear parece pretender decir…-quiso Fog, controlando sus nervios con esfuerzo, cortar de raíz aquella charla-Twilight es una aprendiz de la princesa Celestia a la que el profesor Knowling me ha pedido que aleccioné en magia aydara. Y ella vive en Ponyville. Esta misma mañana el profesor me ha remitido una nota en que me pedía que, esta tarde o esta noche a mucho tardar, me desplacé allí, aunque ya hemos dado unas primeras clases en el Celestium. Es una pony muy inteligente y creo que en unas semanas ya no necesitará ninguna guía.

-¡Ésta es Twilight!-saltó Ear, desapareciendo un momento para volver con una foto, algo movida pero en la que se distinguían con claridad a ambos unicornios, Twilight y Fogsun, en una actitud de charla relajada y cordial ante la puerta de un restaurante.

-¿De dónde ha salido esa foto?-le preguntó Fogsun, algo ruborizado, al tiempo que intentaba aparentar serenidad.

-La saqué ayer después de que saliéramos del restaurante, ya sabes que siempre suelo llevar mi cámara encima-se encogió de hombros el pegaso-Por si se presenta alguna ocasión de usarla-rió.

-Vaya…-examinó la unicornio con interés la imagen-… ¿Así que esa es la tal Twilight, eh? Parece una pony simpática y bastante mona.

-Concuerdo, concuerdo-le dio la razón, divertido, Ear.

-No le hagas caso a Ear, mamá… Ya sabes lo que le gusta bromar. Pero…ya que estás aquí, se me ocurre… ¿Sabes dónde quedó mi equipo de excavación, el que empleé…en Cherady?

-Oh…pues… Creo que sí, ¿por qué?-ahora era ella la desconcertada ante una insperada pregunta.

-Por Celestia sabrá qué razones, el profesor Knowling quiere que realicé algunas… ¿Cómo las llamó? "Prácticas de campo" mientras esté en Ponyville… Como si pudiera ver algo interesante allí… Fue terreno de nadie hasta la reciente colonización del gran valle de Canterlot…

-¿"Prácticas de campo" en Ponyville?-Fogsea compartía su extrañeza ante tal petición-Sí que es algo bastante extraño… Bueno… Cerca de Ponyville, si no me equivoco, está el bosque Everfree, un lugar bastante inquietante que, esconde, entre otras ruinas, un antiguo castillo donde residieron las princesas Celestia y Luna… Pero… ¿Ponyville? En fin…ya sabes que ese tal Knowling nunca me ha parecido muy sensato.

-Ya, ya… En fin… ¿Podrás enviarme el equipo a Ponyville?

-Claro… ¿En que posada te alojarás?

-Eh…-Fogsun no pudo evitar mostrar cierto nerviosismo al tener que responder aquella pregunta.

-¡Oh!-se le adelantó Ear-Nos vamos a quedar en casa de la "simpática y bastante mona" Twilight-explicó, con claro tono de insinuación que hizo que Fog deseara que la tierra abriese una boca para tragarle-La dirección es "Golden Oak Library, Ponyville".

-Oh… ¿Así que vive en una biblioteca?-exclamó Fogsea con sorpresa fingidamente exagerada-Ese era el sueño de cierto unicornio que yo me sé cuando era potrillo… ¿Verdad?

-¿No podríamos olvidar ya este tema?