Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea sólo es mía y es sin intenciones de lucro.

Resumen: Él necesitaba una esposa y una madre para su hijo… ella era la indicada ¿Podrá surgir un amor truncado en el pasado con una mentira? O ¿Acabará con los dos y su futuro juntos?

Matrimonio Ficticio

Eriol POV

-"¿No quieres pasar?"- contuve una mueca.

-"No creo que sea buen momento"- me observó con ojos tristes y un poco decepcionados, pero no cambié mi decisión, porque no creía en ella y no quería pasar más tiempo con ella del que ya pasaba.

-"Tienes razón, llevamos poco. No hay que quitarle la emoción"- le sonreí.

-"Exacto, preciosa"- se inclinó en el asiento y me besó. Lenta y concienzudamente ¿Trataba de persuadirme? Ja. Ilusa.

-"Nos vemos mañana"-

Conduje con cuidado y lentamente a casa. Llevaba en esto ni tres días y ya me sentía morir y acabado. Yo y mis estúpidos planes ¿No se me pudo ocurrir otra cosa? Hubiera sido más fácil contratar a un sicario o algo que lo que estaba haciendo.

Vamos, tú no deseas su muerte.

Seh, es demasiado.

¿Un poco de tortura?

Física no.

¿Entonces?

Quiero que llore y sienta todo lo que sentimos nosotros, todo lo que no se detuvo a pensar.

Y la única manera de lograrlo era esta ¿Qué tenía que sentir? Ah, bueno, simple. Tendría que sentir lo que es que la persona que amas te traicione, lo qué es que la persona con la sueñas vivir todo se de media vuelta y salga de tu vida. Un dolor que desgarre su corazón para tenga miedo de volver a sentir y no confié en nadie.

¿Cruel?

Si.

¿No se lo deseo a mi peor enemigo?

De hecho… se lo deseo.

Suspiré.

Últimamente hablaba mucho conmigo mismo.

Sakura POV

Solté un par de risitas.

-"Deja eso, tienes que ir a trabajar"- escuché como refunfuño y siguió besando mi vientre.

-"No quiero"-me mordió ligeramente-"¿Cuándo crees que tarde en crecer más?"-

Alcé una ceja e hice una mueca.

-"¿Por qué quieres que parezca tonel?"- soltó una carcajada y yo me sacudí por su risa-"No es gracioso, Shaoran. Lo dices porque no eres tu el que va a parecer vaca andando en dos patas"-

Se levantó un poco y me miró socarronamente.

-"¿Las vacas pueden caminar en dos patas?"- estiré el brazo para pegarle en el hombro-"Auch ¿Qué? Sólo cuestionaba lo que tu afirmas, además te has de ver relinda"-

Lo dejé pasar porque no iba a lograr nada con él. Se le había metido en la cabeza que quería verme enorme y con dificultades para caminar, tal vez no lo haya dicho así pero eso iba a pasar. Tenía cinco meses, o cerca de cumplirlos y mi vientre no había crecido mucho. En realidad se veía un poco hinchado pero nada más. Hablando con la doctora Ichiga me dijo que era normal y que el crecimiento del vientre dependía de cada persona.

Hum.

No he de negar que a mí también me hiciera algo de ilusión ver mi vientre, pero no estaba desesperada porque sucediera.

-"Anda, levántate que tengo hambre"- refunfuñó de nuevo pero besó por última vez mi pequeño bulto (así lo llamaba yo), acomodó mi camisón y se levantó. En su gloriosa desnudes.

Lloriqueé un poco quitándome la sabana de encima y retorciendo un poco mi camisón.

-"¿Qué?"- me miró preocupado.

-"De verdad tengo hambre"- alzó una ceja.

-"Pues vamos a desayunar"-obvió, negué comiéndomelo con la mirada.

-"¿Por qué no puedes ser un esposo normal?"-

-"¿A qué te refieres?"- me levanté enfurruñada y lo miré feo.

-"Pues… gordo, pelón y sin atractivo sexual"- me miró divertido y cruzó los brazos a la altura del pecho remarcando sus músculos y haciendo que se me hiciera agua la boca.

-"¿Pelón? ¿Gordo? ¿Atractivo sexual?"- rió-"¿De qué hablas mujer?"-

Me le acerqué tímidamente, descrucé sus brazos e hice que me envolviera en ellos. Me puse de puntitas y enrosqué los míos alrededor de su cuello.

-"De que no sé que es más fuerte… el hambre de comida… o de ti"- sonrió de lado de manera arrogante-"Es un pecado que pongas en esta disyuntiva a tu esposa hambrienta"-

-"Pues… averigüemos qué es más urgente"- tomó entre sus manos mis caderas apretándome contra él. Mi cuerpo podía sentir cada extensión del suyo e hizo que me elevara la temperatura. Capturó de manera sinuosa me labio inferior y lo chupó lentamente, sensualmente.

Gemí.

-"Dime, amor ¿Aún tienes hambre?"-

Oh, sí.

Mis dedos sujetaron su cabello y lo jalé hacía mi estampando su labios con los míos. Con mi lengua me abrí paso en su interior. Mi respiración se hizo errática y tenía el sentimiento de que tenía que estar más pegadita a él. Arqueé mi cuerpo en un intento de juntarnos más, gimió en mi boca y ayudado con sus manos me fundió en su cuerpo.

-"Creo que hemos averiguado qué es más urgente"- murmuró contra mi boca.

Me levantó enredando mis piernas a su alrededor y me llevó de vuelta a la cama.

Incluso mi hambriento estomago se olvidó de sus necesidades.

Eriol POV

-"Hola, cariño"- estaba empezando a odiar mi plan tan idiota. Llevábamos saliendo poco menos de una semana y no podía evitar llamarme: cariño, corazón… pastel de azúcar. Bah.

-"Hey"- dije vagamente siguiendo con lo que tenía en manos. Shaoran pasaba mucho tiempo en su casa y eso hacía que yo tuviera más trabajo. No me quejaría si la bruja esta no estuviera rondándome a cada rato.

-"¿Estás muy ocupado?"- la observé por dos segundos y desvié la mirada.

-"Si, bastante"-me recargué en mi asiento-"Tienes dos minutos"- se mordió el labio inferior ante mi tono brusco.

-"Sólo quería saber si hoy vamos a ir a comer"- negué.

-"Lo siento, pero tengo que ir a comer a mi casa. Sakura quiere que vaya"- sus ojos relampaguearon con furia.

-"¿Sakura quiere? ¿Y tú saltas cada vez que ella lo ordena, verdad?"- no mostré ninguna de mis emociones. Lo cierto era que tenía dos motivos para comportarme así.

Uno: en verdad con las pocas horas que habíamos salido ya habíamos agotado todos los temas. Ella ya no era interesante y no sabía de qué cosas hablar.

Y dos: quería saber que tanto estaba dispuesta por mí.

El sólo pensamiento me dio un poco de asco y me hizo preguntarme si no estaba disfrutando esto más de lo que debería y que eso me convertía en una mala persona. En una cruel persona. No estoy inclinado a la burla y al menosprecio hacia otro ser humano. No tolero a la gente que es así. Pero hacerle esto a ella… me invadía de un extraño placer que trataba de ignorar. No consiguiéndolo mucho.

-"¿Celosa?"- se acercó y plantó sus manos en mi escritorio, reclinándose y taladrándome con su mirada.

-"¿Celosa? Claro que sí, pero estoy más furiosa viendo que no has cambiado mucho. Sigues siendo el mandilón de Sakura"- casi sonreí ante esto.

-"¿Mandilón?"-

-"¡Sí!"- me levanté y rodeé el escritorio. Puso sus manos en sus caderas-"¡Si quieres seguir con ella yo no sé qué haces conmigo!"- la jalé de un brazo.

Ella dio un gritito y yo quise reírme. La empujé contra el escritorio y la levanté para sentarla en él, y la besé. Con furia y mucho rencor. Con todos los sentimientos que me causaba, sentimientos negativos que tenía contra ella ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué arruinó a mi familia? Escuché un gemido de su parte ¿Por esto? ¿Qué podía tener yo que hacía que ella fuera tan despreciable? ¿Me convertía a mí en una persona despreciable como ella? ¿Será que todo lo que pasó es mi culpa por alguna razón que no logro comprender?

-"No lo entiendes, Naoko. Aún no"- susurré contra sus labios y la miré a los ojos-"Yo aún la amo y tú sabes eso. El amor no se acaba de un día para otro y por más que te deseé la sigo amando a ella… "- me aventó con sus manos, se bajó del escritorio acomodando su ropa. Y me miró.

Por un momento se me ocurrió que se echaría a llorar, pero eso no tenía cabida. Era una bruja mezquina.

-"¿Esas son las reglas del juego?"- preguntó con una aparente frialdad.

Me encogí de hombros.

-"No hay reglas sólo e estoy diciendo algo que ya sabes. O se supone que sabes"- me alejé de ella y me acerqué a los ventanales para suspirar fuertemente.

Yo y mi dramatismo.

Naoko POV

Lo miré con incredulidad y con dolor ¿Cómo se atrevía a decirme que aún la amaba? A esa maldita desgraciada ¿Por qué me hería de esa manera? Aun no entendía el grado de mi amor por él.

-"Mira, preciosa"- cerró en puños mis manos y esperé a que continuara. Mi cuerpo y mi corazón se negaron a salir de ahí y mandarlo al diablo.

Había esperado tanto por él que me dolía.

-"No puedo prometerte que dejaré de amarla mañana… tampoco puedo prometerte que si me invita a su cama diga que no… pero estoy contigo por dos cosas: te deseo con cada fibra de mi ser y quiero seguir adelante"- giró el rostro y me observó-"¿Has amado a alguien con tanta intensidad que todo tu camino sea construido con base a sus deseos?"-

Claro que sí. Lo había amado a él.

-"¿Sabes lo que es ver a la persona que amas en brazos de alguien más? ¿Sabes lo difícil que es ignorar todas tus emociones y sentimientos frente a esa persona en especial? ¿Lo sabes?"- me mordí el labio y asentí-"Entonces sabes que por mucho que yo quiera seguir hay cosas que no puedo cambiar de un día para otro…"-

-"Lo puedes intentar"- dije patéticamente. Él rió.

-"Lo intento. Al estar contigo lo intento… hago lo mejor que puedo en estas circunstancias. Lo mejor. Estoy contigo… y he aceptado lo que siento por ti"-

Sí, que me deseaba, pero no me amaba. A la que amaba era a ella ¿Cómo podía ser tan cruel el destino para ponerlo al fin en mi vida pero de una forma incompleta? Yo no había hecho nada malo… tan sólo había equilibrado las cosas. Yo era tan infeliz que no era justo que Sakura fuera tan feliz y dichosa. Tan sólo había hecho que la balanza estuviera bien. Sin sobre peso ni nada.

¿Y ahora?

¿Cómo podía poner la balanza otra vez sin excesos?

-"Dime algo"- dije suavemente-"¿Sakura es feliz con Shaoran?"- me observó con algo de cautela.

-"No"- respondió al fin-"¿Eso qué tiene que ver?"-

-"Si no es feliz con Shaoran… ¿Qué hace con él? ¿Sería feliz contigo?"-

-"No"- suspiró y volvió a girar la cabeza para ver por el gran ventanal.

-"¿Por qué?"-soltó una risa seca sin humor.

-"Por que Sakura nunca es feliz con lo que tiene, siempre quiere más. Si yo no me hubiera alejado… o al menos intentarlo, ella algún día se hubiera cansado de mí y buscaría a alguien más. Así que es como funciona. Antes de que llegara Shaoran yo ya la compartía con alguien más… Sin contar de que ahora lo está castigando"-Ah, él se refería a lo que pasó con Yintian.

Se encogió de hombros como quitándole importancia, pero yo podía ver todo la tensión en su espalda y la manera rígida que tenía su cuello. Lo medité un momento. Si Sakura era de las personas que no están felices con lo que tienen y quieren más, era muy probable que tampoco estuviera feliz si alguien le quitaba lo que ya tenía.

Ósea a Eriol.

Ella pensaba que lo tenía… y si yo se lo quitaba y le demostraba que Eriol ya no quería estar con ella, entonces la balanza estaría bien. Habría un equilibrio.

-"¿Entonces qué, Naoko?"- sus ojos zafiro me atravesaron-"¿Estás dispuesta a esperar? ¿A estar conmigo y esperar?"-

Estaba loca si acepta. Si fuera otra persona lo mandaría al diablo y me buscaría a otro. Pero no era cualquiera, era Eriol. El amor de mi vida. Además… si tenerlo significaba hacer rabiar a Sakura, lo haría con gusto.

Sakura POV

-"¡Eriol!"- observé con diversión como Tomoyo saltó a los brazos de Eriol en cuanto atravesó la puerta de la cocina.

Shaoran también negó divertido y siguió cortando las zanahorias. Ailina estaba haciendo un revoltijo de verduras con brote de quién sabe qué cosa, y sabrán los dioses cómo se llamaba la comida pero estaba adquiriendo un aroma bastante apetecible. Ah, se me hacía agua la boca.

-"Pensé que no vendrías hasta la noche"- Eriol sonrió y abrazó a Tomoyo dándole besitos en la mejilla. Ah, se veían lindos.

-"Bueno, sí. Pero no creo que el jefe se enojé por haber dejado todo el trabajo botado… "- Shaoran levantó una ceja.

-"¿Qué tanto de trabajo botado?"-

-"Unos cuantos millones… pero ¡Oye! El infeliz es lo bastante millonario para no extrañarlos"- todos reíamos ante la mirada burlona de mi amigo.

-"Muy gracioso"- me estiré un poco y besé el hombro de Shaoran ocultando mi risa cuando refunfuñó.

-"Nah, la verdad es que los extrañaba"- yo sonreí pero me pareció raro la manera en cómo lo dijo. También me pregunté porque Tomoyo y Shaoran intercambiaron una mirada y se quedaron serios de pronto.

¿Qué demonios pasaba aquí?

Shaoran POV

-"¡Oye!"- Eriol giró lanzándome una mirada y siguió caminando.

-"No, Shaoran"- caminé un poco más y lo alcancé sujetándolo por el hombro antes de que bajara la escalinata que había enfrente de la puerta de entrada.

-"No tienes porque hacer esto"- cada día veía un poco más deprimido y de mal humor a Eriol. Sólo había pasado una semana. Tan sólo una y él parecía muy desgraciado y yo no podía soportar eso, menos que fuera por mí.

-"Tengo"- sacudió su hombro y se zafó de mi mano.

Me quedé ahí viéndolo subir a su Porche y arrancar con coraje. Su equipo de seguridad salió en las típicas camionetas negras y el conductor, Mading, me hizo una señal con la cabeza y fue tras él.

Suspiré.

-"Es su decisión"- cerré los ojos y asentí ante la afirmación de Tomoyo.

Se acercó, rodeó mi brazo y se recargó en mí.

-"Es nuestra decisión"- corrigió.

Sí, pero eso no hacía me sintiera menos mierda.

-"Es mi problema"- susurré.

-"No, Shaoran, es problema de todos. Somos una familia. Bueno, yo aún no soy de su familia pero espero que no tengas problemas con aceptarme como miembro, ya sabes… soy la mejor amiga de tu esposa. Hago feliz a tu primo y creo que soy bastante agradable"- reí ante esto. Pasé un brazo por sus hombros y la abracé.

-"Oh, Tomoyo. Eres parte de la familia… y nunca estaré lo suficientemente agradecido por lo que están haciendo por nosotros. No puedo pensar en que como deben de estarse sintiendo…"- la observé y me sonrió.

-"¿Quieres saber cómo me siento?"- asentí-"Quiero ir a tu oficina y barrer todos los pisos con la cabellera de esa vieja. Quiero aventarla de lo alto del edificio por besar a mi hombre. Quiero que supliqué por un perdón y sobre todo quiero romper todos y cada unos de sus horrorosos vestidos"- solté una carcajada.

Era bastante humorístico como quería torturar a la bruja esa. También me daba mucha alegría el tono posesivo que uso con mi primo. No había oído a ninguna mujer (y gracias a todos los dioses tampoco a ningún hombre) que sintiera la confianza de decirlo en voz alta: mi hombre. Era genial que Eriol por fin tuviera a alguien en su vida… para toda su vida.

-"Eso me hace sentirme peor"- alzó una ceja.

-"¿Qué quiere arruinarle todos sus vestidos?"- negué.

-"Siento que estoy siendo una persona horrorosa haciendo que los dos pasen por esto. Si funciona me sentiré mal porque mi felicidad está basada en el sufrimiento de ustedes. Si no funciona me sentiré mal porque no funcionó y ustedes sufrieron"- apretó sus brazos alrededor de mi cintura.

-"No, Shaoran… la felicidad… es… bueno, no lo sé. Supongo que puedo decirte que si dentro de dos meses somos felices no importara como llegamos a ello. Además… sé que Eriol te adora y adora a Sakura pero no están bueno como para hacer todo esto por ustedes"- eso me confundió mucho.

-"¿De qué hablas?"- se encogió de hombros.

-"No lo sé con exactitud… pero tienes que hablar con él"-

No dije nada más y nos quedamos ahí en la noche observando el portón de la casa.

Hablaría con él… dioses, de verdad estábamos complicándolo todo.

Meiling POV

-"No puedo creer que me hayas convencido de esto"- me miró de manera divertida y me sonrió.

-"No fue muy difícil"- el color subió a mi rostro por la manera en que lo dijo.

-"¡Oh, cállate!"- él rió.

Entramos en el pequeño restaurante y una enorme señora se acercó con una mirada y una sonrisa amables.

-"Buenas tardes, pasen por favor"- nos guió hacia una pequeña mesa en el rincón y nos dio dos pequeños menús-"Enseguida vienen a tomarles la orden"- y se marchó sonriendo.

-"¿Estás seguro que está aquí?"- Huang tan sólo asintió.

-"Sí… o eso creo"- rodeé los ojos.

Observé mi menú y de inmediato vi una sopa y un platillo con carne y un poco de verduras.

-"Espero que esto funcione"- murmuré entre dientes.

Tomé entre sus manos las mías y me dio un suave apretón. También me sonrió un poco triste y bajo la mirada.

-"Yo sé que estoy lejos de ser una buena persona, pero quiero cambiar. Quiero que esto que hay entre nosotros funcione. Y para eso… debes de confiar en mi"- mi corazón comenzó a martillar con demasiado alboroto porque lo que estaba diciendo implicaba compromiso. Y no un compromiso cualquiera, sino que compromiso fuerte… permanente.

Eso me hizo estremecerme.

-"Dime ¿Confías en mi? ¿Puedes hacerlo?"- lo miré a los ojos y me perdí en ellos.

Vaya, era genial estar enamorada y ser correspondida. Era genial que te vieran de esa manera y se te acelerará el pulso, que te tocará y ahí dónde había puesto su mano ardiera. Y era genial que a él le pasara lo mismo.

Al menos esperaba que fuera de esa manera.

-"Confío en ti"- susurré.

Sonrió y me besó.

Oh, sí y era genial que te besara y sintieras mariposas.

-"¿Qué desean ordenar?"- nos separamos y dirigimos la mirada hacia arriba-"Oh"-

-"Hola, Yintian"-

Sólo esperaba no complicar tanto las cosas.

Sakura POV

-"¿Vas a salir?"- brinqué un poco cuando Tomoyo salió de no sé dónde.

-"Sí… voy a ir al centro comercial"- hice una mueca-"Ya no me queda mucha de mi ropa y pues…"- me encogí de hombros y seguí metiendo cosas en mi bolsa. Porque bueno, no estaba gorda y mi vientre no había crecido lo suficiente para parecer un tonel, pero mis pantalones ya no me cerraban ni las faldas. Tenía poca ropa de maternidad de la vez de mi bebé de trapo, pero quería más. Además necesitaba ropa interior… mis pechos habían crecido al menos dos tallas.

Según Shaoran.

-"Si me esperas, vamos juntas"- rodeé los ojos por su tono nada emocionado.

-"No te preocupes"- no quería incomodarla.

En estas semanas, dos semanas para ser más específicos, Tomoyo había estado bastante rara y por su expresión realmente no quería ir.

-"No te preocupes, iré con Ying Fa y todo estará bien…"-

Ella asintió y salió de mi habitación. Uff. No tenía idea de lo que pasaba en la casa. Todos seguían raros y el que más me preocupaba era Eriol. Tenía esa mirada meditabunda y sombría que por más que me sonriera y me dijera que todo estaba bien no lo creía.

No creía que todo estuviera bien y sentía que algo me estaban escondiendo. Tomé el teléfono que había en la mesita de noche de al lado de mi cama.

-"¿Takera?"-

-"¿Sí, señora?"-

-"¿Puedes decirle a Hesai que preparé la camioneta? Iré de compras"-

-"Eh, Hesai no está. Pero yo la esperaré en la entrada"-

-"¿Cómo que no está Hesai? ¿Dónde está?"-

-"No lo sé, señora"-

Colgué y fruncí el ceño. Ahora que lo pensaba no lo había visto… en dos semanas.

Algo pasaba aquí.

Meiling POV

-"Disculpa, pero ni Shaoran, ni Sakura, ni Eriol están"- observé un poco tímida a Tomoyo y comprendí la manera fría que me habló.

Retorcí mis manos un poco y me golpeé mentalmente por no permitirle a Huang que me acompañara. Tal vez si estuviera aquí conmigo esto no sería tan difícil. O tal vez, cómo imaginaba, lo hubieran sacado a patadas.

-"Hum... eh"- Uff es demasiado difícil pedir disculpas.

Respiré hondo y me armé de valor.

-"¿Podemos hablar, Tomoyo?"- la chica levantó una ceja pero después hizo un gesto indiferente.

-"Claro"- me ofreció asiento y esperé a que se sirviera una copa.

Me sentía un poco rara, aquí en la sala de mi primo. Tenía esa sensación de que no debía de estar aquí por todo lo qué paso.

Negué cuando me ofreció una copa y la estudié un poco. Estaba un poco más pálida de lo habitual y tenía ojeras. Su mirada estaba un poco apagada y tenía fruncido el ceño. Me extrañé un poco porque la última vez que había visto a Tomoyo radiaba felicidad.

-"¿Estás bien?"- levantó una ceja.

-"¿Te importa?"- bueno no podía esperar otra reacción.

Suspiré.

-"Mira, lamento lo que pasó. Te pido una disculpa… no era yo misma"-

-"Hum"- se limitó a decir.

Vaya, la señorita Daidouji me lo estaba poniendo difícil.

-"Escucha. Yo me enamoré de Eriol hace mucho tiempo, mucho. No recuerdo en qué momento fue ni por qué pasó así. Pero pasó. Es algo que sucedió sin más. Yo sé que no tenía oportunidad con él y sé que él no sentía lo mismo que yo, pero nunca perdí la esperanza. Cuando uno se enamora de la manera en que yo lo hice, es decir, de manera fantasiosa e idílica, suele esperar cosas que no sucederán. Eso me pasó"-

Me observaba con atención así que continué.

-"Yo estaba acostumbrada a verlo con un montón de chicas. Eso sí"- sonreí tristemente-"Pero como nunca significaron nada para él, creí, absurdamente, que tal vez, algún día, pudiera abrir los ojos y ver lo que tenía delante de él. A mí. Yo que lo podía amar sin condiciones y sin pedirle mucho. Yo que lo amaba sobre todo"-

Vaya, nunca lo había dicho en voz alta y ahora me daba cuenta de lo absurdo de las cosas ¿Cómo amar a alguien que no te ama? ¿Eso es realimente amor? ¿Un amor incompleto? ¿O nunca fue amor?

-"¿Y luego?"- sonreí ante el tono de Tomoyo.

Estaba ansiosa por saber la historia no importando que hubiera querido que ella desapareciera, no importando que estuviéramos hablando de la persona que ella amaba…

Ay, a veces las personas pueden ser verdaderamente curiosas.

-"Llegaste tú"- murmuré sin recriminación-"Cuando vi la manera en cómo te miraba… "me encogí de hombros.

-"Nunca quise hacerte daño, Meiling. Ni Eriol"- susurró.

-"Lo sé. Por eso te pido disculpas. Tampoco quise causarte problemas con él o algo parecido. Me alegro que mi primo sea feliz"-

Ella sonrió tristemente.

-"Espero que podamos volver a serlo"-

-"¿De qué hablas?"- tomó otro sorbo de la bebida que tenía en la mano y se sentó totalmente triste y abatida.

-"Tus primos lidiaron un absurdo plan para atrapar a la cuatro ojos"-

Alcé una ceja. No tenía la menor idea de quién era la cuatro ojos pero esta plática prometía ser interesante.

Hesai POV

Apreté más sus caderas entre mis manos.

-"¿Le gusta, licenciada?"-jugué con el lóbulo de su oreja y escuché sus suspiros.

-"Sabes que sí"-

Oh, sí lo sabía.

Llevábamos en este juego dos semanas. Las mismas que el señor Eriol llevaba en esto. Vaya, si no fuera porque sé toda la historia me sentiría un poquito enojado de tener que estar compartiendo a "mi chica". Bah, puras tonterías.

Seguimos con el mismo. Todas las mañanas eran lo mismo… yo llegaba, hacía algo de trabajo, nada complicado y ella venía y me llamaba para algo relacionado con un papel, y entonces ella se sentaba en mis piernas y me empezaba a hacer cariñitos en la nuca y a darme besos en la mejilla, en el cuello… y bueno, acabábamos algo acalorados.

Después yo me iba a seguir con mi trabajo y llegaba el señor Eriol se iban a comer y luego ella regresaba con una sonrisa tonta en la cara… mientras mi pobre jefe regresaba cada día más sombrío.

-"¿Licenciada?"- Naoko hizo una mueca cuando su secretaria nos interrumpió por el teléfono.

-"¿Sí?"-

-"El señor Li busca a Huang"- rodeé los ojos.

-"Ahora que querrá el jefe"- dije con nota burlona.

Ella me sonrió y me besó en los labios.

-"Shaoran no es malo… sólo que no sabe lo que le conviene"- levanté una ceja ante su comentario.

-"¿De qué hablas?"- acaricié su mejilla.

-"¿Conoces a su esposa?"- me tensé momentáneamente y esperé que ella no lo notara.

-"No en persona la he visto en los periódicos"-

-"Oh… pues yo sí la conozco. No tienes idea de lo que ella puede hacer. A veces he pensado que sería mejor que Shaoran supiera todo de lo que es capaz su mujer… lo he intentado. He intentado protegerlo, a él y a Eriol, de ella. Pero no sé qué tiene que no pueden alejarse de ella"-

Yo sí sabía que tenía.

Sakura era hermosa, era linda, era buena madre, era buena persona, era agradable, inteligente, graciosa, buena esposa… y estoy seguro que sería una excelente hermana. Y yo la quería muchísimo…

Tensé todos los músculos de mi cuerpo al pensar en esta arpía al lado de ella. En que le hiciera, de nuevo, el mínimo de daño. Le sonreí. Gracias, Naoko. Puede que seas bastante sensual y guapa, pero no dejas de ser una arpía y gracias por recordármelo.

-"Tendría que conocerla"- frunció el entrecejo.

-"No quiero, espero que no lo hagas. Puede encandilar con su voz dulce y su risa tonta"- reí.

-"No lo sé, preciosa ¿Cómo querer a alguien más cuando te tengo a ti?"- la besé rápidamente pero me la quite de encima.

-"El jefe llama"- le guiñé el ojo y salí de ahí.

No tardé mucho en llegar a las oficinas principales, la bonita secretaria de Shaoran me sonrió y me señaló la puerta.

-"Entra, Hesai. Te está esperando"- le sonreí de regreso.

-"Gracias"-

Cuando abrí la puerta me encontré con los dos señores Li.

-"Señores"- el señor Li estaba sentado en su escritorio y se veía que estaba tenso y enojado. Fruncía el ceño y le lanzaba miradas al señor Eriol que estaba ahí de pié viendo la ciudad por los ventanales.

-"¿Cómo te va, Hesai?"- como imaginé que no preguntaba por mi salud me puse a darle un reporte de lo que había pasado.

-"Va bien. Creo que está confiando en mí y suelta cosas. No sé si consciente o inconscientemente, pero me ha hecho algunos comentarios que me ayudan a entender mejor la situación"-

Los dos asintieron.

-"¿Ya te la llevaste a la cama?"- el señor Li rodó los ojos ante la pregunta de Eriol.

-"Si no quieres contestar…"vaya, parecía algún juicio.

-"Sí, ya lo hice"- admití sin pudor alguno.

La licenciada sólo había tardado tres días desde que nos conocimos en invitarme a cenar a su departamento. Era obvio lo que quería. Yo no tenía problema alguno en acostarme con ella. Ya lo había dicho, era linda y sensual. Y lo más importante, no tenía ningún sentimiento de por medio por ella. Tal vez un poco de odio por ser como es, pero nada más.

-"¿Lo disfrutaste?"- ahora fui yo el que rodó los ojos.

-"Sí, lo hice. Pero no cambia nada"- me encogí de hombros.

-"Ven, toma asiento, Hesai"- hice lo que me indicó y me senté enfrente de él-"Ahora cuéntame de qué te has enterado…"-

-"Bueno, realmente no he sabido mucho desde la última vez que platicamos"- él frunció el entrecejo y escuché como el señor Eriol bufó.

-"¿Entonces de qué sirve que te acuestes con ella?"-el señor Li se echó a reír.

-"Vamos, Eriol. No la tomes contra él. Velo de esta manera, si él se acuesta con ella… no lo tienes que hacer tú"- Eriol se giró y le lanzó una mirada nada agradable al señor Li.

Él sólo sonrió más.

Los observé. El señor Eriol parecía que había ganado algunos años en pocas semanas. Estaba más delgado, pálido, con ojeras y no tenía un muy buen humor que digamos. La estaba pasando mal.

Muy mal.

Sólo por esa arpía.

¿Qué quería ella? ¿Qué era lo que tenía contra esta familia? Según sabía, no le habían hecho nada, y podría decirse que lo único es que Eriol nunca correspondió a su amor. Eso no es un crimen.

-"…no tienes idea de lo que ella puede hacer. A veces he pensado que sería mejor que Shaoran supiera todo de lo que es capaz su mujer… lo he intentado. He intentado protegerlo, a él y a Eriol, de ella. Pero no sé qué tiene que no pueden alejarse de ella"-

Hum…

-"Hoy, de hecho, no tiene más de diez minutos que me hizo un comentario… que en su momento sólo lo interpreté como alguna crítica o algo… pero… no sé"-los dos alzaron las cejas.

¿Qué era?

Me sumergí en mis pensamientos ¿Era posible que todo indicara que el problema no era el señor Eriol si no Sakura en sí? Tal vez…

-"¿Me puedo retirar?"- los dos siguieron viéndome raro.

-"¿Qué te dijo?"- exigió saber el señor Eriol.

-"No sabría explicarlo… necesito saber más"- me levanté y caminé hacía la puerta.

-"Para eso no necesitas acostarte con ella"- me giré a observar a Eriol.

-"No, tiene razón ¿Quiere que deje de hacerlo?"- no me importaba mucho dejar la práctica. Era buen sexo pero no era una experiencia extrasensorial.

-"No le hagas caso… haz lo que quieras hacer"- me sorprendí por el uso de palabras del señor Li y por la sonrisa afable que me dio. Asentí y salí de ahí.

El señor Li me acababa de dar luz verde para actuar sin tener que consultar su opinión o la de Eriol. Acababa de depositar su confianza de nuevo en mí, y eso me alegró mucho. También quería decir que confiaba en mi juicio y en mi lealtad, porque no importaba que me estuviera acostando con su enemiga… yo estaba de su lado. Yo le sería fiel a la familia Li.

Y se me acababa de ocurrir una visión alternativa de ver las cosas.

Eriol POV

-"¿Ahora resulta que lo defiendes?"- exploté.

-"¿De qué hablas?"-pregunté inocentemente, lo miré mal.

-"¿Cómo que de qué? Él puede ir y hacer lo que quiera y tú no le pones un límite ¡Por los dioses! ¡Se está acostando con esa maldita arpía! ¡¿Quién te dice que no te traicionará por un buen sexo?"-

Shaoran me observó con mucha calma y se acomodó mejor en su asiento. Yo me volví furioso a hacía la ventana.

-"¿Quieres tomar algo?"- bufé-"Tal vez el Whisky te calmé un poco"-

No respondí nada y escuché como se movía por la oficina. Estaba que me reventaba el coraje y no creía que una simple copa de alcohol me fuera a calmar. No soportaba pensar que todo lo que he estado haciendo y soportando no sirviera de nada si ase estúpido se le ocurría abrir la boca por un buen orgasmo que haya recibido.

-"Confío en Hesai"- lo miré feo cuando me ofreció el vaso. Lo tomé y le di un buen trago.

-"No pensabas lo mismo cuando se comía a tu mujer con la mirada"-

Ok. Ok.

No fue un comentario del todo acertado y fue bastante cruel, pero tenía los nervios de punta y mi humor, como sabrán, no era el mejor.

-"Disculpa"- dije.

Él rió.

-"Hey, descuida. Cierto era me molestaba que viera así a Sakura, pero me ha explicado la razón. Y confío en él"-

-"¿Qué te puede decir que sea tan convincente para poner esto en sus manos?"-

-"Es el tío de Ying Fa"- lo miré incrédulamente.

-"¿Qué?"-

-"Hesai era medio hermano de Ying Fa. Lo que lo convierte en tío de Ying Fa. Lo que lo convierte en familia, además… nos parecemos un poco"-

-"¿En qué?"- no podía hilar pensamiento.

Eso era nuevo.

-"¿Creerías que estaba enamorado de ella? No supo hasta mucho después que era su media hermana, por parte de su padre"- se encogió de hombros-"Se lo que es ver la cara de la persona que amas en alguien más"-

Oh.

Hesai veía la cara de Ying Fa en Sakura, como Shaoran veía la cara de Sakura en Ying Fa. Oh. Qué pequeño es el mundo.

-"Él no me ha pedido nada, sólo quiere que confíe en él ¿Cómo no hacerlo? ¿Cuándo daría la vida por mi hija, por mi mujer y por mí? ¿Cómo negarle conocer a su sobrina? Y lo más importante ¿Cómo negarle tener a la hermana que no tuvo?"-

Eso tenía lógica y era bastante bueno por parte de Shaoran. Hesai había cambiado la manera de ver de Sakura, eso lo sabía. Lo había sentido. Tal vez entendió que ella no era Ying Fa y que tenía la oportunidad de tener lo que no tuvo. Sí, todo eso tenía lógica.

-"Ahora dime"- volteé a ver a Shaoran-"¿Por qué estás haciendo esto? ¿Y por qué te ves tan torturado?"-

Sonreí con tristeza.

Sabía que podía hablar con Tomoyo si quisiera, pero no quería hacerlo. No quería ver sufrimiento en sus ojos amatistas, un sufrimiento mayor del que ya había. Podía hacer el amor todas las noches con ella, demostrarle que la amaba y que no quería hacer lo que estaba haciendo, pero en su mirada ya no había esa luz… estaba vacía. Y todo era mi puta culpa.

-"¿Además de las obvias razones?"- ironicé.

-"Sí, claro. Además de esas"-

Me moví de los ventanales y fui a sentarme en el sillón. Subí mis piernas en la mesita y me recosté lánguidamente. Y cerré los ojos.

Shaoran era mi primo, mi hermano y mi mejor amigo ¿Había alguien más a quién pudiera contárselo? ¿Me juzgaría? No, Shaoran no.

-"Cada vez que estoy con Naoko me genera un placer nada sano saber que me estoy vengando de ella. Una cierta satisfacción. Me imaginó la escena en la que le revelo que todo es una farsa y veo como se retuerce de dolor. Veo como sufre como sufriste tú o mi angelito. Y como está sufriendo mi Tomoyo"-

Cerré los puños y abrí los ojos para alejar esa imagen.

-"Y me da miedo"- admití-"Me da miedo ese placer"-

-"No eres una mala persona, Eriol. No lo debes de ver así"-

Vaya era justo lo que quería escuchar y aun así no aliviaba eso que sentía.

-"También está esa otra parte que me dice que me merezco sufrir un poco"-

-"¿Cómo dices?"-

Suspiré.

-"Todo lo que ha pasado, pasó por mi culpa. Pasó porque Naoko me quería a mí y yo no cedí. Se desquito con ustedes"-

Aún no entendía la lógica en eso ¿Qué tenía que ver la relación entre Sakura y Shaoran con lo que ella siente por mí? Era una de las cosas que me inquietaban porque no sabía la respuesta.

-"Yo tampoco lo entiendo… pero no debes de sufrir por las decisiones de los demás. Sé que esto es algo que planeamos los dos… pero no quiero verte así. No vale la pena"-

-"¡Claro que vale la pena!"- grité.

-"No, Eriol. Sakura está conmigo de nuevo y créeme que no pienso dejar que nada interfiera entre nosotros. No permitiré que alguien la separé de mí. No sigas con eso… la despediremos y ya. No dejaré que se vuelva a acercar a la familia"-

Negué.

-"Es algo que yo provoqué"-

-"No es así"-

-"¿Qué tipo de persona soy Shaoran? ¿Qué clase de sujeto soy que hago que una persona como Naoko tenga sentimientos por mí? Que lastime a las personas que amo, que no se detenga a pensar en terceras personas pensando en tenerme ¿Por qué yo? ¿Por qué no se fijo en alguien más? ¿Por qué no lastimó a alguien más?"-

Cubrí mi rostro con las manos.

Bueno, ya estaba. Acababa de decir lo que me atormentaba.

Me sorprendió un poco sentir mis mejillas húmedas. Dioses, esto era demasiado. Era un hombre. ¡Un hombre, maldición! ¡Y me ponía a llorar como una nenita por una bruja!

Bah.

Sentí a Shaoran rodearme con sus brazos. No me sorprendía que me abrazara… me sorprendía que me consolara. Normalmente era al revés. Siempre era yo el que lo consolaba. Pero no me moví porque lo necesitaba.

-"No digas tonterías, por favor. Ahora resulta que estás contradiciendo lo que pienso de ti, ya que no eres estúpido y pocas veces te dejas llevar por emociones irracionales. Notica, primo, esto es un sentimiento estúpido e irracional"- reí un poco ante su tono.

-"¿Qué quieres decir?"- pregunté con la voz amortiguada.

-"Quiero decir que tú no controlas lo que las personas que están a tu alrededor sienten o piensan. Por muy inteligente y carismático que te creas las cosas no funcionan así… dime algo: ¿Alguna vez hiciste algo para que la bruja sintiera cosas por ti?"-

-"No… cuando llegó a la escuela le di la bienvenida, cómo a todos. Si me pareció medio solitaria y pasé con ella las semanas que Sakura tuvo varicela. Pero… fue porque no estaba Sakura y pues ella era nueva… no le di mucha importancia"-

-"¿Y después? ¿Le diste importancia después?"-

Recordé todas esas veces que platicamos y cosas así, pero no había algo me indicara que yo le hice creer algo que no era. Cuando regresó Sakura de su cuarentena todo volvió a la normalidad… íbamos juntos a todos lados y hacíamos lo de siempre. Ir a los clubes, ir al cine y cosas así.

-"No"-

-"Entonces ¿Qué te hace creer que es tú culpa? ¿O qué tú eres la razón del porque ella está loca?"-

-"¡Pero lo que siente por mi es una locura! ¡¿Cómo puede ser amor si hace tanto daño? ¡Yo soy el destinatario de ese amor! ¡¿Qué clase de persona hace que alguien sienta eso tan retorcido?" Shaoran apretó sus brazos alrededor de mí cuando traté de zafarme de él.

-"¡Escúchame! No es así. No es algo que tú hagas… ¡Eriol, por favor! ¿Lo qué tú sientes por Tomoyo es amor?"-

Por supuesto que era amor.

-"Si"-

-"¿Lo que siento por Sakura?".

-"Sí"-

-"¿Lo que tú sientes por Sakura?"-

-"Sí, claro que es amor"-

-"¿Crees, de verdad, que lo que siente esa mujer es amor?"-

Lo que yo sentía por mi Tomoyo o por mi angelito era algo puro, fuerte y sin duda algo que no iba a acabarse ahorita o mañana. Era algo que sentiría para siempre. Yo sólo quería su felicidad y si Tomoyo me dijera que no es feliz conmigo haría todo lo que fuera por mantenerla a mi lado. Pero si pasado algún tiempo no pudiera hacerla feliz y sólo viera tristeza en sus ojos… la dejaría. Dejaría que se fuera…

Lo mismo que sucedió con Sakura. La dejé en Japón porque mi presencia no le hacía bien y ella tenía que estar bien.

Eso era lo que sentía.

-"No, no es amor"- dije un susurró.

-"Claro que no. Es algo retorcido que siente, pero no es amor. No sabemos por qué siente eso o por qué tomó las decisiones que tomó, pero no fue tu culpa. Nada de esto es tu culpa y por eso te pido que lo dejes. Hesai hará lo que a ti te tocaba hacer… no quiero verte sufrir más"-

Respiré profundamente.

-"No, es algo que yo tengo que hacer"-

-"Pero…"- negué y me separé de él.

-"Hermano… gracias. Me ha ayudado a hablar contigo"- le dije sinceramente-"Pero es algo que ya decidí y no va a ver vuelta atrás… tan sólo deseo que no pase mucho para poder hundirla"-

Él no dijo nada y supe que aunque no le gustaba, respetaba mi decisión. Ahora las cosas serían diferentes… serían mejor. Ya no me atormentaría con que lo merecía y ese era un buen camino. Tal vez así las cosas estuvieran mejor. Haría lo que tenía que hacer porque era algo que quería, no una penitencia a pagar.

Eso me hacía sentir mucho mejor.

-"Vaya ¿Qué pasa?"- los dos giramos a la puerta y nos encontramos con Sakura que traía en brazos a Ying Fa y que nos veía con preocupación.

-"Nada, angelito"-

Sakura POV

Observé la manera en que Eriol se pasó las manos por la cara limpiándose las mejillas y los ojos ¿Estaba llorando? Me acerqué al sillón y le tendí la bebé a Shaoran. La niña emitió sonidos de felicidad y se aferró a su papá.

-"Hola, pequeña"- le dio un beso en su cabeza.

-"¿Estás bien?"- acaricié el cabello de Eriol.

-"Sí, claro"-

Hum.

Dejé el bolso y la mochila de la niña a un lado, y me senté en sus piernas y lo abracé. No sé lo qué le pasaba pero sabía que necesitaba un abrazo. Así que se lo di. Él me apretó contra él escondiendo su cara en mi cuello. Alcé una ceja en una muda pregunta para Shaoran pero él se encogió de hombros y desvió la mirada.

-"Oye, amor. Tengo hambre"- sonreí-"Me puedes conseguir algo, por favor"-

-"Claro ¿Qué se te antoja?"- se levantó con la niña en brazos.

-"Hum… algo dulce y con leche"- me relamí los labios.

-"¿Cómo un helado?"- preguntó riendo.

Seh, un helado estaba bien.

-"Oh, por eso te amo"- frunció el entrecejo.

-"Espero que eso sea sólo una de las cosas del porque me amas"-

-"Oh, sabes que hay más"- dije con picardía y él gimió.

-"¡Por favor, que sigo aquí!"- gritó Eriol desde mi cuello.

Shaoran y yo nos echamos a reír.

-"Bueno, bueno. Voy a ver qué puedo hacer. Ven, corazoncito. Vamos a cumplir el deseo de tu madre"-

-"¿Podrías pedirlo por teléfono, sabes?"- murmuró Eriol.

-"Oh, lo sé. Pero quiero presumir a mi hija y que vea el imperio de papá"-

Sonreí y observé cómo salían de la oficina.

Eriol se recargó en el respaldo del sofá y me llevó con él. Me acomodé un poco mejor, subiendo las piernas al sillón y él me abrazó más fuerte.

-"¿Qué tienes?"- susurré.

-"Nada, estoy en mis días"-

Reí ante ello pero no sentía realmente el humor ¿Creían que era tonta? Algo pasaba aquí. Algo pasaba aquí desde hace semanas y no me querían decir ¿Qué temían? ¿Qué no entendiera? ¿Qué?

No dije nada y seguí abrazando a mi mejor amigo.

Tal vez no quisiera que interfirieran en mi vida, por todo lo que había pasado. Ya había dicho que no me importaba lo que pasaba a mí alrededor siempre que estuviera bien con Shaoran y mi hija. También como mi Shaorancito que venía en camino…

Pero eso era antes de ver como se desmoronaban las cosas. Lo veía en mi casa y lo veía aquí. Tomoyo estaba triste, Eriol estaba triste y Shaoran estaba preocupado. Y se sentía culpable ¿De qué? Quién sabe.

Pero no era idiota.

Y sí ellos no me lo querían decir lo averiguaría.

-"Oye, gracias"- murmuró Eriol.

No perdí el tiempo preguntando porqué, porque sabía que no me lo diría.

-"¿Ya estás mejor?"- él se separó un poco de mí y me miró a los ojos.

Ya no había turbulencia ahí como en los últimos días, había paz. Pero igual había culpabilidad.

-"Claro"- sonrió-"¿Y tú, cómo estás?"-

Mal porqué me estaban mintiendo.

-"Bien, fui de compras. Con Takera… no sé dónde está Hesai"- observé con atención y noté cómo desvió la mirada un poco.

Hum… así que él sabía dónde estaba.

-"¿Sabes sí Shaoran lo mandó a otro lado?"- pregunté inocentemente.

-"No, no sé. Pero no te preocupes, Shaoran no haría algo para molestarte, a lo mejor lo mandó por algo, pero descuida, regresará"-

Hum.

-"Ok"- me miró un poco suspicaz así que decidí cambiar de tema-"Sabes, encontré una batita tan genial. A Tomoyo le encantará, no podrá decir que mis gustos son malos"- y reí.

Él se relajó y me sonrió con más autenticidad.

-"¿De verdad? ¿Ya has comprado ropa de maternidad?"- asentí contenta.

-"Sí, un montón de cosas. Están en el carro… también pasé por una tienda de bebés y le compré una faldita a Ying Fa… ah, quiero que ya empiece a caminar… para comprarle todo tipo de zapatitos"- dije con voz soñadora.

Él rió y besó mis mejillas unas cuantas veces.

-"Eres adorable ¿Lo sabías?"-

-"Sí, lo sé"- y reí.

-"Disculpen"- giré el rostro ante la voz.

-"Oh, Naoko. Hola"- le sonreí a mi antigua compañera de la escuela-"¿Cómo estás?"-

Eriol apretó más su abrazo y besó mi mejilla.

-"¿Se te ofrece algo, Naoko?"- preguntó en tono dulce.

Ella se quedó de ahí de pié viéndonos de manera petrificada. Hum. A lo mejor era algo con la compañía y yo estaba aquí de metiche.

-"Voy a buscar a Shaoran"- traté de levantarme pero no pude-"Uff estar en mi estado no ayuda en nada"-

Eriol se tensó visiblemente y yo levanté una ceja.

-"Ya te he dicho mil veces que no estás gorda, estás preciosa"- se levantó con mucha agilidad a pesar de tenerme encima. Me puso con cuidado en el suelo. Tomé mi bolsa del sillón y le sonreí a Naoko.

-"Me dio gusto verte de nuevo"- ella asintió pero siguió observando a Eriol.

-"Te acompaño"- Eriol envolvió su brazo alrededor de mí y me empujó hacía la puerta.-"Te veo en casa, cariño"-

-"¿Te esperamos para cenar?"- últimamente no cenaba con nosotros.

-"Yo te aviso"-

Se inclinó hacia adelante y besó mis labios ligeramente. No me sorprendí porque no era la primera vez que lo hacía pero había pasado mucho.

-"Bye, bye"- dije alegre y salí por la puerta.

Llegué hasta los ascensores y me di la vuelta, porque había olvidado la pañalera de Ying Fa.

Eriol POV

Era bastante cómica la manera en que me veía. Estaba completamente furiosa y estaba pálida. Muy divertido. Pobre ilusa.

-"¿No vas a decir nada?"- pregunté con una sonrisa.

Me acerqué al escritorio dónde Shaoran había dejado el vaso de Whisky que me había ofrecido y del que sólo había tomado un trago. Lo tomé despacio saboreando la cara iracunda de la bruja esta. La plática con mi primo me había ayudado mucho. Tal vez, cómo él decía, le estaba dando demasiada importancia a algunos sentimientos irracionales. Lo que me hacía sentirme mejor.

Ya no era castigo por ser quién soy.

Eso era un mucho avance.

-"¿Qué hacías con ella?"-

-"¿Tú qué crees?"- mi sorna la sacó de quicio.

Se acercó rápidamente hacia mí y trató de darme una cachetada. Oh, no. Nunca. La sujeté con fuerza y la alejé de mí.

-"Oh, no muñeca"- me miró con furia.

-"¡¿Cómo pudiste? ¡Se supone que estás tratando de olvidar! ¡Y lo primero que haces es ir a sus brazos! ¡En la oficina de tu primo! ¡¿Qué no tienes vergüenza? ¡Es su esposa!"- me reí.

Me acerqué a ella y ella dio varios pasos atrás. Seguimos así hasta que llegó a la puerta, me le acerqué sonriendo y tomé entre mis manos sus caderas.

-"No estés, celosa"-

-"¡Idiota!"- la besé-"¡No!"-

Reí.

-"¿No? Vamos, Naoko. Siempre has querido esto de mi ¿No? Ahora que aquí me tienes te rehúsas"-

-"¡¿Cómo puedes decirme cosas como esas cuando primero estabas con ella?"- me pegó varias beses en el pecho-"¿Cómo puedes amar a alguien así?"-

Y lloró.

Wow.

-"¡No sé! ¡No sé cómo! ¡Pero la amo, Naoko! ¡Siempre he amado a Sakura desde el primer momento en que la vi!"- eso no era del todo mentira.

Amaba a mi angelito.

Pero no como ella creía.

-"¡Es una maldita arpía!"-

-"¡Sí, lo es!"-

-"¿Entonces? ¡¿Qué demonios le ves?"- siguió golpeando con sus puños. No me dolía nada y me satisfacía verla perder el control.

-"Es hermosa"- comencé diciendo y depositando pequeños besos en su cara-"Inteligente, agradable… y se mueve como gata en celo en una cama ¿Qué crees tú que le veo?"- mordí su labio inferior y lo jalé un poco-"Es mi amor… lucha contra eso"-

La miré a los ojos y vi como resplandecían. Acercó mi cara a la suya jalándome de la camisa y me besó, presa de ansiedad y coraje.

Maldita vieja.

Pero esto había salido mejor que si lo hubiera planeado.

Hesai POV

Me estiré en mi pequeño escritorio.

-"Ya es hora de ir a comer ¿Vienes?"- observé a la chica que estaba enfrente de mí. Era la secretaria de Naoko y tenía una bonita sonrisa.

-"No, gracias. Tengo que ir a otro sitio"- por muy bonita que fuera, ahorita no quería meterme con nadie, dado la situación en la que me encontraba. Siendo el amante de la licenciada. Ja, las ironías de la vida.

A los pocos minutos la licenciada no volvió. Me dijo que iría a no sé qué cosa, pero supuse que había ido a ver al señor Eriol. En fin. Me levanté y me dirigí a los ascensores. Tenía un poco de hambre así que iría a un restaurant que estaba a pocas calles de aquí, esperaba no encontrarme a nadie.

-"Oh"-

Las puertas del ascensor se abrieron y me quedé de piedra. Sakura estaba ahí viéndome como si fuera un extraño y estaba muy pálida.

-"¿Sakura?"- se tambaleó un poco y yo entré inmediatamente para sujetarla-"¿Qué pasa?"-

-"¿Qué haces aquí?"-

Eh, hum…

-"¿Te sientes bien? ¿Te ves débil?"- evadí su pregunta.

-"¿Tú también?"- me miró con dolor y yo quise patearme por hacerla sentir mal.

El ascensor cerró las puertas y empezó a bajar.

-"Necesitas que te revise un doctor"- ella negó pero al momento se desvaneció en mis brazos.

Mierda.

La cargué en brazos. No sabía qué hacer, así que recurrí a alguien que sí supiera. Saqué el teléfono de mi pantalón, haciendo malabarismos para no mover mucho a Sakura.

-"Diga"-

-"Xiake, soy Hesai ¿Está el señor Li contigo?"-

-"Sí"-

-"¿Dónde?"-

-"En la heladería de a unas cuadras de la oficina ¿Qué pasa Hesai?"-

-"Me encontré a la señora Sakura en el ascensor se ha desmayado la llevaré directo al doctor, le dices al señor Li"-

-"Pasa por nosotros"- dijo cortando la comunicación.

Oh, mierda.

Pulsé el botón del estacionamiento repetidamente, estábamos en planta baja y no me convenía salir en recepción de esta manera. Con la esposa del jefe en brazos.

Mierda.

Las puertas se abrieron y salí rápidamente, el resto del equipo de seguridad, se alertó. Aquí había seis guardaespaldas.

-"¡Demonios, Hesai! ¡¿Qué paso?"- Takera abrió la puerta de la camioneta que usaba Sakura.

-"No sé, se desmayo. Vamos al hospital… tenemos que pasar por el señor Li a la heladería"- subí con cuidado a Sakura y me acomodé junto a ella para que no fuera tambaleándose-"¡Vamos!"-

Todos se pusieron en movimiento. Subieron otra camioneta y salimos de ahí.

-"¿La heladería de a dos cuadras?"- asentí.

Acaricié la mejilla de Sakura estaba fría. Oh, dioses. Toqué con cuidado su vientre y no parecía agitado o algo, eso me hacía preguntarme si no era inquietante. En cosa de nada llegamos a la heladería y el señor Li tenía a Ying Fa en brazos. Xiake abrió la puerta.

-"¿Qué pasó?"- el rostro del jefe estaba blanco y miraba a su esposa con preocupación.

Volvió a arrancar el coche.

-"Vamos a hospital"- ordenó Xiake en el asiento del conductor.

-"No sé… me la tope en el levador y ya estaba pálida y se desmayó"- la niña estiró su manita para acariciar la mejilla de su mamá.

-"Está bien, cariño"- y su voz sonó tan poco convencida que se me retorcieron las tripas.

-"Por supuesto que está bien"- dije con seguridad. El jefe se mordió el labio-"Démela, señor. Yo la sostengo"- él asintió.

Me estiró a Ying Fa y la tomé en brazos al tiempo en que el señor tomaba a Sakura entre sus brazos y la abrazaba.

-"No me dejes"-susurró con voz abatida. Me concentré en el rostro de la niña porque no soportaba ver a Sakura en ese estado.

La pequeña se recargó en mí y yo la abracé.

Era tan parecida a Ying Fa y a Sakura… besé su pequeña cabecita. Prometiéndole en silencio que no importaba lo que pasara, siempre la cuidaría y también a su mamá. Porque esto no era nada grave.

Shaoran POV

Me pasé las manos por el cabello con gesto ansioso. Diablos. Habían pasado casi cuatro horas y Sakura no había despertado. La doctora Ichiga me decía que el bebé estaba bien y que Sakura estaba físicamente bien, pero no sabía porque se había desmayado. Tal vez una impresión fuerte o algo. Pero no había pasado nada que la pudiera alterar de la manera en que lo hizo.

-"¿Shaoran?"- levanté la mirada encontrándome con Eriol-"¿Cómo está?"-

Eriol llegó al poco rato que nosotros al hospital, pero se tuvo que ir para atender una llamada desde Inglaterra. Supuse que el problema, si es que hubo uno, estaba arreglado porque ya estaba de nuevo aquí.

-"No sé ha despertado"-

Me levanté y comencé a dar vueltas por la sala de espera.

-"La doctora dice que no hay nada que impida que despierte, así que no sé"-

Pasé mis manos por mi rostro.

Dioses.

Este dolor lacerante que había aparecido desde que Xiake me había informado que Hesai venía con Sakura desmayada no desaparecía ¿Qué pasaba si la perdía? ¿Qué pasaba si ya no despertaba? ¿Qué haría yo sin ella?

No podría sobrevivir.

-"Hey, hey"- Eriol me detuvo-"Deja de pensar idioteces"-

-"No puedo"- él negó y me abrazó.

-"Estará bien"-

Que los dioses te escuchen.

-"¿Señor Li?"- la doctora Ichiga nos veía con una sonrisa.

-"¿Ya despertó?"- ella asintió.

-"Sí, ya lo hizo. Le dije que está bien. Está un poco desorientada pero recuerda haberse sentido un poco mareada"-

-"¿Puedo verla?"-

-"Claro, sígame"-

-"Anda, ahorita entró. Esperaré a Tomoyo"- dijo Eriol y palmeó mi espalda, asentí y seguí a la doctora.

-"¿De verdad mi bebé está bien?"- pregunté con preocupación.

-"Sí, está bien. Ya le dije que no había algo físicamente que indicara que estaba mal"- negó un poco frustrada-"Puede que algo la haya alterado y su cuerpo reaccionó por protección. Hay casos en los que sucede. Ahorita mismo están analizando su sangre y ya le hecho un ultrasonido. El pequeño Li no tiene problemas y duerme. Los resultados de sangre estarán hoy más tarde o mañana temprano, pero espero que salga todo bajo control. Sólo le pido que no la altere"-llegamos a la puerta que estaba entreabierta y me quedé ahí de pié observándola.

Estaba un poco pálida pero parecía estar bien, observaba la ventana con gesto melancólico.

-"Hola"- ella giró el rostro y me miró.

Juró que vi tristeza en sus ojos esmeralda pero aún así me sonrió, pensé que todo era producto de que estaba débil y de había estado sin entado unas horas.

-"Hola"-

-"¿Cómo te sientes?"-

-"Un poco cansada… lamento haberte preocupado"- negué.

-"No tienes porque lamentarlo"

La observé buscando algo que me indicara que estaba mal. A parte de que su piel tenía un tono algo paliducho y sus labios estaban un poco resecos, todo parecía en orden.

."¿Por qué no te acercas?"- preguntó con la voz algo rota y yo no me había fijado que me había quedado como idiota en la puerta ni supe en qué momento la doctora Ichiga había desaparecido.

Pero me moví con rapidez cuando vi una solitaria lágrima deslizarse por su mejilla. Me acerqué a ella y me senté en el borde de la cama y tomé entre mis manos su rostro.

-"Tranquila"- acaricié sus mejillas.

-"Me dio miedo despertar aquí sin saber dónde estaba… "- se me partió el alma viéndola tan descompuesta.

-"Calma, amor. Ya estoy aquí"-asintió y la envolví en mis brazos.

Apretándola ligeramente contra mí le di gracias a todos los dioses por permitir que siguiera aquí conmigo y que no haya pasado nada grave.

No lo soportaría.

-"Quiero ir a casa"- susurró contra mi cuello.

Asentí.

Cumpliría cualquier cosa que quisiera.

Tomoyo POV

Me sujeté con fuerza del escusado.

No recuerdo haberme sentido tan mal desde hace mucho. Yo no era muy propensa a enfermarme y se me hacía tan raro haber pescado un virus o que haya comido algo malo. Me levanté con cuidado y me recargué en el lavabo. Tenía ojeras y mi mirada estaba apagada.

Vaya, qué mal me veía.

Negué.

Esta persona no era yo. La mujer triste y patética que me regresaba la mirada a través del espejo no era Tomoyo Daidouji, era una desconocida. Una desconocida patética y sobre todo infeliz ¿En qué momento me había convertido en esto? ¿En qué parte del camino permití dañarme a mi misma como lo estaba haciendo?

Esta no era yo.

Yo no era una persona que se dejaba abatir cuando las cosas no salían bien o cuando estaban un poquito decadentes. Como ahora. No, esta no era yo.

Me lavé los dientes y la cara. Me miré en el espejo con determinación.

-"¿Qué quieres?"-

Ser feliz.

-"¿Y crees que lamentarlo ayudará?

No.

-"¿No habías ya decidido que lo amabas y que aguantarías esto?".

Sí, pero no es fácil.

-"No, no lo es pero… ¿Es mejor dejarlo ir? ¿Puedes ser feliz sin él?"-

No, eso no.

-"¿Qué vas a hacer?"-

Luchar.

-"¿Ganarás?"-

Si.

-"Y… he aquí la cuestión más importante… ¿No estarás embarazada?"-

Una lenta sonrisa se fue formando en mis labios.

Puede.

-"Oh, qué bien"-

Mi celular sonó en alguna parte de mi habitación. Sonreí una vez más al espejo deseándome buena suerte y fui a buscarlo. Lo encontré debajo de un montón de diseños sin terminar. Últimamente no tenía mucha inspiración pero me aseguraría que volverá.

Además, sin no fallaban mis cálculos y las fechas… necesitaba ropa exclusiva de maternidad. Oh, qué lindo.

Sonreí ante el nombre que apareció en la pantalla.

-"Hola, amor"-

-"¿Cómo estás?"-

Pues tendría que confirmarlo pero parecía que muy bien,

-"Bien"-

-"No quiero que te alteres ni nada así que respira profundo"- alcé una ceja pero hice lo que me pidió.

-"Ok"-

-"Sakura está en el hospital"-

Deje de respirar por dos segundos.

-"… pero está bien"-

-"¡¿No pudiste empezar por eso?"- refunfuñé.

-"Lo siento, amor"- suspiré.

-"¿Dónde está?"-

-"En la clínica que está en el centro"-

-"¿Dónde fue a hacerse la primera revisión?"-

-"Sí esa"-

Oh, podría pasar por ahí y comprobar mi estado.

-"Bien, voy para allá"-

-"Puedes quedarte en casa… Shaoran está haciendo los trámites para que Sakura ya salga. Se estima una o dos horas"-

-"Iré"-

Escuché su suspiro cansado.

-"Ok, pero por favor dile a alguien de seguridad que te traiga"-

-"Sí, de acuerdo"-

No quería marearme y chocar. Nos despedimos y me fui a poner más guapa. Últimamente sólo andaba de a fodonga pero eso iba a cambiar.

Hola, de nuevo, Tomoyo.

Shaoran POV

Acomodé los tirantes de la blusa que traía Sakura, de esas que son enormes, pero que se le ven muy bien. Ella seguía un poco pálida y tenía una nube en su mirada. No sé, se veía realmente triste y no sabía por qué.

-"Amor ¿Estás bien?"- era la enésima vez que le preguntaba, pero no podía dejar de hacerlo. Ella me sonrió, una sonrisa apagada y preocupante.

-"Sí…"-

-"No te ves bien"- por un momento creí ver algo en sus ojos pero enseguida desapareció para convertirse en un adorable puchero.

-"¿Me veo mal?"- sonreí y negué.

-"Te ves preciosa… sólo que… no sé… pareces triste"- su expresión se volvió más melancólica.

-"Estoy triste"- me alarmé en seguida y tomando su rostro entre mis manos la miré con preocupación.

-"¿Por qué, amor? ¿Te pasa algo? ¿Paso algo? ¿Qué…?"- colocó un dedo en mis labios callándome y me besó la mejilla.

Se acurrucó en mis brazos y yo la envolví.

-"Estoy triste… así de simple. No hay nada más… sólo lo estoy"- me tranquilicé pensando que era cosa del embarazo, así que tan sólo la abracé. Dándole mi apoyo y estando ahí para ella.

-"¿Shaoran?"- susurró después de muchos minutos.

-"¿Hum?"-

-"¿Me amas?"-

-"Sí, claro"-

-"¿Mucho, mucho?"-

-"Si"-

-"¿Seguro?"-fruncí el entrecejo y traté de alejarla de mi para ver su rostro. Ella se aferró con sus manos a mi camisa y no separó su rostro de mi cuello.

-"¿Sakura?"- pregunté con preocupación cuando escuché un sollozo de su parte.

-"¿Estás seguro?"- dijo con voz entrecortada.

-"¿Amor, qué pasa?"- me abrazó más fuerte.

-"¿Me amas y por eso harías cualquier cosa por mi? ¿Aunque no fuera algo bueno? ¿Me amas?"- fruncí el entrecejo con mucha confusión. No sé qué estaba tratando de probar o qué era lo que en realidad quería que le contestara, porque estaba casi seguro de que había algo oculto que se escondía en sus palabras.

Pero no tenía la menor idea de qué era.

Y como no soportaba escuchar a Sakura llorar y sentir sus lágrimas en mi piel me importó poco que preguntara todas esas cosas y que no entendía de dónde venía. No sabía dónde venían esas dudas o sus miedos. No importaba.

-"Sí, Sakura. Te amo mucho, mucho, mucho… y por supuesto que haría todo por ti, cualquier cosa y eso incluye mentir u ocultar cosas. Si es por tu bien y si te ahorro un sufrimiento o puedo evitar tu dolor, lo haría Sakura, por supuesto que lo haría. Te amo tanto que no soporto que te pase algo… "-

-"¿Pero me amas?"-

-"Sí, te amo. Te amo, Sakura"-

Ella lloró más y yo sólo la abracé y la sostuve cerca de mí.

No importaba porqué sentía lo que estaba sintiendo.

Me estaba matando verla así.

Eriol POV

Tuve un gusto en cancelarle la cena a la bruja cuatro ojos. Mi angelito estaba mal y poco me importaba que Naoko haya hecho su berrinche. Contemplé las luces del centro de la ciudad desde el ventanal que había en la sala de espera.

Shaoran y Sakura no deberían de tardar mucho.

La doctora no tenía una certeza del porqué Sakura había tenido esa decaída, sólo se lo podía atribuir a alguna impresión fuerte. No había nada que la pudiera alterar del modo en que lo hizo… a menos que…

Negué.

No había manera de que se haya enterado de lo de Naoko. No era posible porque yo la despedí en la puerta y observé cómo se metía en el ascensor.

¿Se metió?

Sí, claro.

Hum… bueno, no estaba del todo seguro pero vi las puertas abiertas y a ella dar un paso. Se metió. No había manera… además… si Sakura había escuchado la conversación que tuve con Naoko se le vería en la cara porque ella no sabría que es un engaño.

Fruncí el entrecejo.

Tenía que verla. Saber. Dependiendo de su reacción podría comprender las cosas.

Suspiré viendo mi reloj una vez más ¿Dónde estaba Tomoyo?

Tomoyo POV

-"¿Ve eso pequeño que está justo ahí?"- la doctora Ichiga señaló con el dedo un pequeño punto en la pantalla con forma de nuez. De acuerdo, tal vez con forma de nuez no, pero no era ni una pelotita ni un ovalo.

Así que la nuez estaba bien.

-"Sí, lo veo"- ella sonrió.

-"Bueno, eso pequeño es una nueva vida. Felicidades señorita Daidouji, está usted embarazada"-

Suspiré con deleite cuando escuché eso.

Una gran parte de mi estaba segura de esa noticia y se alegró mucho cuando pude patear a la otra parte que me decía que me estaba haciendo tontas ilusiones. Me volví a vestir con cuidado y escuché atentamente las instrucciones de la doctora sobre los cuidados y medidas que tenía que tomar para que fuera un embarazo exitoso. No me atormenté mucho cuando me dijo que tuviera mucho cuidado, porque los primeros tres meses eran vitales para llegar al final del embarazo.

-"Tiene un mes, así que los próximos dos meses tendrá que seguir estás instrucciones"- me dio un pequeño cuadernito en que se titulaba "Nuestros primeros meses" y tenía el adorable dibujo de un bebé y una mamá.

Eso me llenó los ojos de lágrimas.

-"Seguiré todo al pié de la letra"- prometí.

-"Disculpe que me entrometa, pero ¿Hay un señor Daidouji?"- sonreí con humor.

-"Mi padre murió hace mucho tiempo"- ella asintió dejándolo pasar y yo reí-"Pero si la pregunta es que si me pequeño tiene un padre, lo tiene"-

Ella asintió y me sonrió con amabilidad.

-"Disculpe, pero… aunque admiro muchísimo a las madres solteras, siempre es bueno el apoyo de una familia. Sin contar lo que es el apoyo del padre"-estaba totalmente de acuerdo con ella.

-"No se preocupe mi Er…"- guardé silencio-"Mi pareja es adecuado para el puesto"- dije en cambio imprimiéndole un tono cómico.

-"Bien, me alegro"-

Me dio algunas recetas de medicinas y vitaminas, así como una lista de medicinas que no podía tomar en caso de que me enfermara de algo. También me recomendó algunas dietas a seguir y me dijo que la natación era el mejor ejercicio. Era bueno que tuviéramos piscina en casa. Le agradecí su atención y su amabilidad y salí del consultorio dando saltitos. Pasé por recepción para que me indicaran dónde estaba Sakura.

-"La señora está esperando a que la den de alta, pero sus familiares están en la sala de espera"- señaló un pasillo a la derecha. Le agradecí y me encaminé.

Encontré a Eriol, solo, viendo por la ventana con aire meditabundo y un poco tenso. Me acerqué despacio y lo escuché gruñir y levantar el celular. Tecleó rápidamente y mi teléfono comenzó a sonar.

Él se giró de inmediato al escucharlo.

-"¿Dónde estabas?"-

Decidí que no era el momento de darla la noticia. Uno: porque parecía muy preocupado y dos: no lo quería hacer en un hospital. Además… quería que me hiciera el amor cuando se lo dijera y una sala de maternidad no era el lugar.

-"Lo siento, pero tuve que hacer algo antes"- entrecerró lo ojos y abrió la boca para preguntar-"Luego te cuento"-

Cerró su hermosa boca y me miró con los ojos entornados. Me le acerqué dando saltitos y lo envolví con mis brazos, no me importaba que estuviera enfadado o algo. Estaba verdaderamente feliz.

Iba a tener un hijo suyo.

-"No te enojes"- supliqué.

Lo escuché suspirar pero no dijo nada, tan sólo me apretó contra él y me besó mi frente varias veces.

-"Estaba preocupado"-

-"No lo volveré a hacer"- puesto que ya sabía lo que necesitaba saber, no volvería a esconderle las cosas. Si todo salía bien, hoy le podía decir que estaba embarazada.

-"Bien… porque con Sakura en ese estado de debilidad y con los problemas que tenemos con…"- bufó-"Bueno, no quiero sorpresas por ahorita"-

O tal vez no.

Lo observé con atención y evalué su reacción. Si le decía que estaba embarazada, seguro que brincaba de felicidad, aunque nunca hubiéramos hablado del tema. Pero… eso supondría otra carga para él en lo referente a la vieja esa. Yo sabía lo mal que se sentía por tener que estar con ella, lo culpable, lo poco digno y lo poca cosa que se consideraba por besarla o simplemente tocarla. Yo sabía todas esas culpas.

¿Le agregaría uno más?

Me desinflé por completo, tal vez no era el momento de decirle que estaba embarazada.

Bah, qué lío.

Sakura POV

-"Vamos, amor. Estoy bien… anda ve a trabajar"- me hizo un adorable puchero y me besó la nariz.

-"¿Segura?"- asentí despacio y sonriéndole.

-"Claro, han pasado dos días y no me he sentido mal ni he tenido mareos o cosas así"-

-"Eso es porque estabas conmigo"-reí ante su ocurrencia.

-"No dudo que tu presencia sea necesaria para mi sobrevivencia, ni tampoco que haga mi vida algo amena… o que me encante tenerte alrededor, pero tienes que ir a trabajar. Además yo voy a ir a la tienda"- él frunció el entrecejo.

-"¿A la tienda? ¿Por qué?"- lo miré lo más inocente que pude.

-"Compré un vestido pero me quedaba demasiado largo y lo mandé a cortar. Hoy me lo devuelven"-

-"Puedo acompañarte a eso"- negué rápidamente.

-"No, tienes que ir a trabajar. No puedes dejarle todo a Eriol ya se ve un poco pálido"- desvió la mirada ante mi observación.

Tuve que morderme el labio para no patearlo.

-"Está bien"- accedió de mala gana.

-"¿Podrías decirle a Hesai que prepare la camioneta?"- me dirigí hacia mi tocador dónde estaba mi bolso para equiparlo con cosas que necesitará llevar.

-"¿A Hesai?"- lo miré con diversión por su duda.

-"Claro, él es mi guardaespaldas. Y no me importa a dónde lo hayas mandado, señor Li. Deja que vaya conmigo"- de nuevo desvió la mirada.

-"Pero tiene otras cosas que hacer"-

Puse mis manos en mis caderas y lo miré con enfado.

-"¿Qué cosas? ¡Es mi guardaespaldas! ¡Quiero ir con él! Además, tal vez no lo aceptes Shaoran pero es un amigo muy querido para mí y no se me hace justo que lo hayas mandado a quién sabe dónde para que no esté aquí"-me miró con enfado.

-"¿Crees que lo estoy apartando deliberadamente de ti?"- aparté la mirada como él lo había hecho tantas veces. Ahora no me sentiría mal mintiéndole, sabiendo que él lo hacía.

Fueran las razones que fueran.

-"Quiero que venga"- demandé.

Apretó la mandíbula y sus ojos se incendiaron en clara señal de que estaba enfadado. Pues que se vaya al demonio.

-"Bien"- se acercó a la mesilla de noche del su lado de la cama y levantó el teléfono. Marcó las teclas y se dispuso a hablar lanzándome una mirada de enfado-"Takera, comunícame con el celular de Hesai"-

Le di la espalda pero sentí su mirada clavada en mí. Comencé a guardar lo usual: crema, un cepillo, mi poco maquillaje que usaba, mi cartera, mi agenda, mis vitaminas, mis dos celulares-esa manía que tenía Shaoran de tener veinte mil celulares- y cerré con fuerza el cierre de la bolsa.

-"Hesai, trae tu culo a la casa, porque la señora quiere ir de compras ¡Ya!"- colgó el teléfono con fuerza que me sorprendió que no se rompiera-"¿Contenta?"-

Lo miré con una ceja levantada. Me acerqué a él y le besé su tensa mandíbula.

-"Mucho"-

Porque una cosa es que estuviera enfadada con él, y con todos los habitantes de esta casa, pero una muy diferente era crear baches entre nosotros. No, eso no. Seguí besando su mandíbula y su mejilla, también me agarré del tiro de su pantalón y lo jalé hacia mí.

-"No me opongo a que te quedas otra hora ¿Sabes?"- él relajó su expresión riéndose.

-"Eres una mujercita muy peligrosa"- me levanté en puntitas para abrasarlo por el cuello y juntar sus labios con los míos.

-"¿Oh, sí? ¿Y de quién es esta mujercita peligrosa? Como me llamas"- él emitió un gemido torturado y alzándome contra él murmuró en mis labios.

-"Mía, toda mía"-

Yo no llevaba mucha ropa así que no le fue difícil deshacerse de ella. La suya igual salió de su cuerpo y me maraville de él. Como siempre que lo veía.

-"Dime que me amas"- pedí.

-"Te amo, te amo, te amo"-

Y me alegraba que creyera en eso y que cada vez que lo decía brillaran sus ojos. Y que cada vez que me hacía el amor susurrara mi nombre.

Porque sin esas certezas, yo no sé qué haría con lo que había escuchado.

Hesai POV

Abrí los ojos con la tremenda noticia.

-"Pues felicidades, señorita"- ella me sonrió algo triste.

Nos encontrábamos en mi cuarto. La señora Tomoyo había venido a hablar conmigo, pillándome de sorpresa retrasándome para el trabajo. Pero no iba a decir que no.

La observé un poco triste ahí sentada en mi cama.

-"Gracias, Hesai"- suspiró-"Necesito que me digas que procesos has tenido con la bruja esa, porque… necesito que esto se acabe. Ya no lo soporto, y Eriol y Shaoran no me dicen nada"- observé con pena a Tomoyo y me dije que una criatura tan bella y linda no merecía esto.

-"Pues… de ser sincero… vamos con buen avance"- ella me miró interrogativa pero yo no dije nada.

El día en que el señor Eriol le había cancelado a la bruja esa por la salud de Sakura, había hecho un pancho, gritó, lloró... y bueno, todo lo típico de un berrinche. Me habló a mitad de la noche con una borrachera buenísima y yo fui a verla como me lo pidió.

No me acosté con ella ni me aproveche de eso…

Pero si me aproveché de que tenía la lengua suelta. Al parecer el alcohol la hace hablar de más. Y fue muy interesante todo lo que me contó.

-"¿Tú sabes, Hesaisito?"- arrastraba las palabras y yo solo sonreí de lo normal que podía ser cuando no estaba actuando-"¿Tu sabes que yo tengo una relación con uno de los señores Li?"- arqueé una ceja.

Claro que lo sabía, pero ella no debería de andar divulgándolo por ahí.

-"¿Ah, sí? ¿Con cuál?"- pregunté fingiendo curiosidad y algo de escepticismo.

-"¡Ah, obvio! ¡Con Eriol!"-ella rió de forma histérica y tomó otro trago de Coñac-"Shaoran es muy lindo… pero… Eriol siempre ha sido un misterio para mi… es parte de su encanto… "- se perdió en sus pensamientos y yo me tuve que morder la lengua para no presionarla.

Yo me sabía toda la historia, al menos de parte de los Li. Desde que ella había engañado a Eriol haciéndole creer que se había acostado con él, hasta que siempre le había parecido simpática e indefensa. El señor se empeñaba en que fue un estúpido por no haberlo notado.

-"¿Sabes lo infeliz que fui en el instituto?"- preguntó viendo fijamente hacia el frente como si no importara dónde estaba y podía apostar que estaba hablando más con ella misma que conmigo-"Me enamoré como estúpida de la única persona que no me iba a amar ¿Sabes por qué? Porque tenía al más perfecto de los ángeles con él ¿Cómo podía yo competir con ella? No podía, porque a los ojos de todo el mundo era tan perfecta tan… ¿Cómo podía? Me resigné pensando que al menos él era feliz con ella… pero ¿Qué paso? Ella prefirió a su primo… ¡A su primo! ¿Cómo pudo esa perra?"-

Me asombré de que verdad pensara que Sakura había engañado a Eriol con Shaoran.

-"Ella los tenía a los dos… era tan feliz… tanto. Yo era muy infeliz, las cosas se me hacían injustas y la vida no debería de ser así, debería de dar tanto como uno da. O cosas así… yo siempre me había portado bien, era buena estudiante no me metía en problemas… pero ella ¿Qué tiene ella? La vida la quiere más… y a mí me quería menos así que busqué el equilibrio"-

La miré con asombroso por esa revelación ¿Equilibrio? ¿Ella había hecho de todo contra Sakura porque pensaba que la vida era injusta? No lo podía creer.

-"Y se casó con él… y aun tuvo el descaro de tener a mi Eriol… maldita… pero"- bostezó nada femeninamente y tragó lo último de su vaso-"Pude volver a poner equilibrio…. lo haré… cuantas veces sea necesario"-

Y siguió diciendo un montón de incoherencias más que no entendí. Se quedó dormida en el sillón y yo la lleve a su cama. La arropé y sentí tanta lastima por ella.

Había entendido las cosas.

Pero necesitaba saber cómo iba a manejarlo.

-"¿Hesai?"- la voz de la señorita Tomoyo me regresó al presente.

-"¿Si?"-

-"¿Qué sabes…?"- mi celular comenzó a sonar y con una sonrisa de disculpa lo contesté.

-"Diga"-

-"Hesai, el señor quiere hablarte. Lo pongo en la línea"-

-"Claro"-

-"Hesai, trae tu culo a la casa, porque la señora quiere ir de compras ¡Ya!"-

No esperó a que dijera algo tan sólo colgó. Levanté una ceja con curiosidad.

-"¿Pasa algo?"-

-"Al parecer la señora Sakura quiere ir de compras y yo la acompañaré"- me encogí de hombros no importándome no ir a la oficina.

Aun no sabía cómo tenía que liderar con Naoko, así que era mejor un respiro.

La señora Tomoyo se despidió y yo me dispuse a esperar el llamado de Sakura, mientras tanto seguí leyendo los informes que había obtenido de Naoko. A pesar de su falta de escrupulosos, no parecía otra cosa. No había tergiversado las cuentas y todo, al parecer, era transparente y limpio.

Esa era una cosa menos de la que nos teníamos que preocupar.

Paso al menos dos horas hasta que me llamaron diciéndome que la señora estaba lista. Me puse mi uniforme, que no había usado desde que iba a la oficina y fui por la camioneta. Sakura ya me esperaba en la escalinata de la casa. Era increíble que con la ropa que llevaba ella no pareciera embarazada. A menos que te fijaras bien.

Me bajé y la ayudé a subirse.

-"Gracias"- fruncí el cejo ante la nota fría de su voz pero no dije nada y me dispuse a salir, seguido del resto del equipo de seguridad.

-"¿Al mismo centro comercial de siempre?"-

-"No, vamos a ir a tu departamento"- la miré por el retrovisor sorprendido.

-"¿Disculpe?"- ella me dirigió una mirada fría.

-"No te hagas el formal conmigo, Hesai. Y oíste bien, ahora le dirás al resto del equipo que se me ha olvidado algo ahí e iremos"-

Asentí en automático e hice lo que ella me ordenó. Takera no preguntó nada y se limitó a cambiar la ruta. No sabía que se traía Sakura, pero me ponía de nervios. Llegamos, en lo que a mí me pareció una eternidad, a mi departamento. Ella no se esperó a que yo le abriera la puerta y se bajó caminando por delante de mí hacia el ascensor.

-"¿Hesai?"- miré a Takera un segundo antes de seguirla.

-"Descuida, no sé qué cosa se quedó de la niña. Espero que no tardemos en encontrarla"- él asintió, aparentemente satisfecho con mi explicación.

Cuando llegué al lado de Sakura ignoré su mirada porque no me gustaba que me viera con esa frialdad. Vamos, hace poco amaba a esta mujer… y ahorita me producía demasiada ternura y afecto fraternal, y decir que el amor no se va de un día a otro, para que me mirara como clavándome cuchillas no era nada bueno, ni agradable.

Caminamos por el pequeño pasillo que separaba mi puerta del elevador. Abrí la puerta y dejé que pasara. Ella entró y se dirigió a la sala para sentarse en el sillón individual. Yo la seguí tras cerrar la puerta y ella señaló el sillón enfrente de ella.

-"Siéntate"- obedecí y la miré con apremio.

-"¿Estás bien?"- pregunté pero ella me ignoró.

-"Quiero que me digas en este momento todo lo que sepas de Naoko. Todo… y no aceptaré que me mientas".

Oh, vaya.

Eso no me lo esperaba.

Decir que estábamos fritos, era poco.

Eriol POV

-"Tienes un aspecto terrible"- dije dándole un rápido vistazo.

-"¡Oh, vaya, gracias!"- contuve una risa cuando se sentó enfrente de mi escritorio y agarró con fuerza su cabeza-"Me preguntaba si me podía ir a mi casa"-

Levanté una ceja.

-"¿Y eso?"- entrecerró sus ojos y me miró con enfado.

-"¡¿Qué no ves?"-

-"Sólo veo que estás terrible…"- y eso era cuestión de todos los días.

-"Ash, Eriol, Es que… ayer me fui a una fiesta, ya que no quisiste verme, y tomé un poquito de más. Me duele la cabeza… y no me siento bien"-

Observé a la bruja esta. Ciertamente se veía peor que otros días, tenía ojeras, lo ojos estaban más chicos y estaba un poco pálida.

-"Pues no"-

-"¿Cómo qué no?"-

-"Ya lo oíste… el que tengas algo conmigo no significa que tienes una posición privilegiada en la empresa… si te vas y no tienes una justificación real, además de una borrachera, me temo que tendremos que descontártelo"- se levantó hecha una furia.

-"¡Me siento mal!"-

-"Sí, por una borrachera. Quién te manda a emborracharte un día entre semana y en el trabajo, esa es una irresponsabilidad"- las aletas de su nariz se movieron de forma cómica.

-"¡Lo hice porque me dejaste plantada!"-hice un gesto burlón.

-"¿Ahora es mi culpa?"-

-"¡Sí! ¡Si no me hubieras plantado yo no hubiera llamado a Hesai y no estaría así!"- oh, así que Hesai había presenciado la pérdida de elegancia de esta vieja.

-"¿Hesai? ¿Quién es?"- fingí demencia ante su error. Palideció un poco más.

-"Es mi amigo"- la miré con curiosidad.

-"Oh… ¿No es el nuevo miembro de tu oficina? ¿Qué haces tomando con él?"-

-"¿Estás celoso?"- reí sin poder evitarlo. La mueca satisfecha y el brillo en sus ojos eran suficientes cosas para que yo no pudiera aguantar la burla ¿Celoso? ¿Yo? ¿De ella y de Hesai? Nah.

-"No seas ridícula"- hice un gesto con la mano quitándole importancia-"Lo único que digo es que tengas cuidado. Los amoríos de oficina generalmente no llevan nada bueno"- ella hizo un gesto de dolor.

-"¿Entonces no te importa que me acueste con él?"- sonreí con sorna y cinismo.

-"No… no me provocas ese tipo de sentimientos. Sólo ándate con cuidado… no tengas problemas por un buen acostón"-

La vi salir furibunda de mi oficina.

Ja.

Y lo sentía mucho por ella, porque Hesai estaba con Sakura así que no lo iba a tener para que la consolara.

Me sobresalté un poco cuando la puerta volvió a ser abierta con brusquedad y por ella apareció mi primo con ganas de pelear.

-"¿Shaoran?"- se paseó por mi oficina hasta que se detuvo delante de mí. Recargó sus manos en el escritorio y se reclinó rechinando los dientes.

-"Tenemos que acabar con esto, ahora"- me enderecé.

-"¿De qué hablas?"- hizo un gesto con la boca.

-"Lo referente a Naoko"-

-"¿Por qué ahora? Aun no tenemos nada… porque no sabemos que andamos buscando"- eso era lo estúpido de nuestro plan.

Sabíamos que Naoko se tenía que sentir segura de que le profesaba algún sentimiento, o algo así. Después de eso le diríamos que sabíamos todo… y la echaríamos. Le diría que fue por venganza y tendría que dolerle y hacerla sentir mal.

Pero no teníamos nada más.

Por eso era estúpido el plan.

-"No… la echamos, la sacamos de nuestras vidas y le dices que jamás la quisiste o algo. Rómpele el corazón, si tiene. No me importa. Hay algo Eriol… Sakura sabe algo, estoy seguro. Algo hay dentro de ella que le está haciendo daño y mis instintos me dicen que tiene que ver con todo este lío en el que nos metimos"-

-"¿Tú crees?"- levantó las manos al aire.

-"No sé… sólo lo siento. Es hora de acabar con esto. No sé, se me ha ocurrido que podrías decirle que sólo estabas jugando con ella y que seguirás con Sakura… y Hesai puede decirle que está comprometido y sólo quería un polvo o qué se yo. Pero ya… no me importa. La sacaré de mi vida, de la tuya, y de la de mi mujer. Y le diré la verdad… a Sakura, toda la verdad"-

-"¡Pero no sabemos toda la verdad! ¡No sabemos porque lo hizo!"- exclamé poniéndome de pié y entendiendo que eso era lo quería en realidad. Saber por qué hizo todo lo que hizo, porque nos daño… por qué.

Eso necesitaba saberlo.

-"¡No me importa! ¡No me voy a arriesgar a nada Eriol! ¡La quiero fuera de nuestras vidas, ya!"- nos observamos con furia durante algunos minutos. Hasta que él suspiró.

-"Tienes dos días, Eriol. Dos días… descubre lo que quieras de ella… pero el viernes la mandaré al infierno y haré que no se quiera acercar a nosotros al menos un Continente a la redonda"-lo miré mal y él salió de mi oficina.

Carajo.

No sabía qué hacer.

Porque… ella no confiaba en mí, me deseaba, decía que me amaba…. Pero no confiaba. Y sin eso no podría sacarle las cosas.

¡Demonios!

Sakura POV

Observé como Hesai me decía adiós con la mano, y levantaba los pulgares en el aire, dándome ánimos. Rodeé los ojos. Él y sus payasadas, pero me reí. Entré un poco tranquila a mi casa. Después de una plática esclarecedora con Hesai… bueno, las cosas estaban más o menos bien.

Pasé caminando por la puerta de la sala con la intención de ir hasta mi cuarto y dormir un poco. Esto de planear intrigas, que yo no planeé, me dejaba algo agotada.

-"¿Sakura?"-

Fruncí el ceño y giré para encontrarme cara a cara con Meiling.

-"¿Meiling?"- pregunté estúpidamente.

Claro que era Meiling. No había nadie más que pudiera usar ese tipo de coletas arriba de su cabeza y verse bien, mas que Meiling.

Sonreí con mucho entusiasmo por saber que había regresado.

-"¿Cuándo regresaste? ¿Shaoran ya sabe que estás aquí? Le va a dar mucho gusto"-

Ella me dio una sonrisa algo nerviosa, di unos pasos para entrar en la sala.

-"¿Qué cuen…?"- mis palabras se quedaron atoradas en mi garganta.

De pronto vi todo rojo.

-"¡¿Qué demonios haces tú en mi casa?"-

Tomoyo POV

Suspiré un poco cuando a lo lejos vi a una mamá llevar a su hijo en un carrito. Eso de torturarme, últimamente, se me daba muy bien. Alejé esos pensamientos. Había ido al parque para despejar mi mente, pero parecía que lo único que conseguía era congestionarla más.

Hice una mueca.

No, no era momento de estarme compadeciendo otra vez.

Saqué de mi bolsa un cuaderno y un lápiz. Doble mis piernas debajo de mi cruzándolas y recargué mi espalda en un tronco. Comencé trazando pequeñas líneas hasta dar forma a una muy redonda modelo ¿Mi pansa crecería de esa manera? Me encogí de hombros. Seguí haciendo lo que más amaba hacer, diseñar. Crear hermosos vestidos a partir de líneas sin sentido.

Hace mucho no podía crear algo así, sólido, firme… con forma.

Pasé mi tarde haciendo eso. Los olores del parque y sus ruidos me tranquilizaban y al parecer le daban un toque mágico a las cosas.

Recordé como hace poco más de tres años ni siquiera me planteaba tener una relación seria y mucho menos una familia. Se me vino por la cabeza las fiestas a las que asistía como representante de la firma Daidouji y cómo me divertía. Las veces que Eriol tan sólo era una sombra, muy luminosa, de cada celebración. La manera en como lo veía desde la distancia odiándome y maldiciéndome por no ser capaz de poder acercarme, hacer la plática… algo.

Lo mucho que mi mamá me insistía para sentar cabeza.

-"Se que yo soy soltera, Tomoyo, pero no significa que tú debas de serlo. La familia es importante"-

-"Ash, mamá. Soy muy joven"-

Y heme aquí. Diseñando ropa de maternidad para mí. Un hijo de Eriol… y mío.

¿Quién lo diría?

No sólo se estaba encargando de algunos negocios de mi familia. Porque desde la junta esa con los viejos accionista me di cuenta que eso no era lo mío y él se encargo de eso. Tenía a gente de confianza en las cuentas, y cosas así. Yo hice lo que quería. Diseñar y pasar tiempo con Sakura, y por supuesto, con Eriol.

Tantas cosas habían cambiado en tres años.

Ya no importaba la bruja de Naoko… no, ya no.

Le exigiría a Eriol que terminara con este estúpido plan que no estaba llevando a nada bueno, cuando ya iban a ser un mes. Nada bueno de esto podía salir. Era una forma estúpida de sufrir y ya no quería.

Así que esta noche le diría que estaba embarazada y que tenía que poner fin a esto.

Eriol POV

-"Shaoran me dio un ultimátum"- me paseé como poseso en la recamara de Hesai.

Él se rascó la cabeza y bostezó disimuladamente. Me importó poco que fuera la una de la mañana y que lo hubiera sacado de su sueño REM.

-"¿Un ultimátum?"-

-"Sí… me dio hasta mañana para sacarle la información que quiero a la bruja de Naoko… y no se me ocurre nada para hacerlo. He estado dándole vueltas al asunto, pero nada. Además esa vieja me ha estado ignorando porque está enojada conmigo. De acuerdo, no lo pensé muy bien cuando le dije esas cosas, pero bah. Es como si todo lo que pasé por ella no hubiera servido de nada. Ok. Ok. Podemos despedirla, echarla, decirle que nunca la ame pero no creo que con eso me sienta… satisfecho. No sé… quiero que… "-

-"… ¿Que se retuerza en el infierno por toda la eternidad?"-

-"Sí, eso"- reí-"No sé… siento que no es suficiente"-

Hesai se quedó ahí sumido en sus pensamientos. No sé, tal vez haya sido mala idea venir aquí… pero estaba desesperado.

-"¿Confía en mí, Señor?"- lo miré inquisitivo.

Hum, pues no lo sabía con certeza.

-"Shaoran confía en ti…"-suspiré-"Y yo confío en Shaoran… así que sí, confío en ti"- hizo una mueca.

-"Es suficiente, creo"-reí.

-"Lo siento, pero es lo único que te puedo dar"- los dos reímos.

-"Bueno, pues… ¿Tiene algún plan hasta ahora, por mínimo que sea?"- asentí.

-"No es un plan, es el resultado de un poco de desesperación"- refunfuñé-"Mañana en la oficina, bueno hoy, bueno da igual. La citaremos entre Shaoran y yo y le diremos que muchas gracias pero que está despedida porque no nos sentimos contentos con su trabajo, ya que está en período de prueba no tiene un contrato formal, por lo tanto jurídicamente no es ilegal… y le diré que no he dejado de amar a Sakura y que no la dejaré y no sé, cosas así… sólo que con algo más de drama"- me encogí de hombros asqueándome de mi estúpido plan.

-"Bien"- Hesai se levantó de su cama-"¿Qué le parece si yo me uno a eso diciendo que tan sólo estaba jugando con ella… y que en realidad estoy enamorado de la señora Sakura?"- levanté una ceja.

-"Estás enamorado de la señora Sakura"- me burlé.

-"No ya no, supongo que el señor Shaoran le contó… eso se acabó. La quiero, sí. Mucho también, pero él me dio la oportunidad que nunca me dieron con Ying Fa, y eso es más de lo que podía pedir"-

-"Tienes razón… otro te hubiera pateado y no volverías a ver a Sakura"- asintió con gesto grave.

-"Sí, por eso tiene que confiar en mí"-.

Suspiré.

-"Bien, cuéntame lo que tienes en la mente"-

¿Qué podía perder?

Nada, a lo mejor me ayudaba un poco.

Tomoyo POV

Me comí mi cereal con algo de dureza. Era la segunda noche que Eriol llegaba cuando ya estaba durmiendo y se iba cuando seguía durmiendo. Esto no era lo que había planeado. Había planeado esperarlo con una ropa sexy y decirle todas mis exigencias como su mujer.

Incluso había hecho una lista.

Número uno: tendría que terminar su estúpido plan contra la estúpida de Naoko.

Número dos: tendría que saltar de alegría cuando le dijera que estaba embarazada.

Número tres: me haría el amor.

Si, si.

Esas eran mis exigencias.

Nada más.

¿Acaso era mucho pedir?

Meiling POV

-"¿Crees que funcioné?"- pregunté con los nervios en punta cuando vi a Sakura entrar en el edificio de oficinas.

-"Tiene que funcionar"-.

-"Es un plan estúpido e infantil"- reclamé abrazándome.

-"Por eso funcionará"-

Huang envolvió sus brazos alrededor de mí y besó mi cuello ligeramente.

-"Saldrá bien, ya verás que sí"-

Naoko POV

Me arreglé de nuevo mi peinado antes de entrar a la sala de juntas. Eriol me había llamado y esperaba que se arrepintiera de todo lo que me había dicho hace unas horas. Porque no podía creer que fuera capaz de semejante bajeza. No, eso no. Yo sé que estuve evitándolo los últimos días, pero no era necesario que fuera tan cruel. Sé que está enojado y sé que por eso se portó cómo se portó… pero ya, él me pediría perdón y yo lo perdonaría, por supuesto, porque era suficiente de tanto castigo…

Para mí, por supuesto. No que a él le importara lo más mínimo mi vida.

Bah.

Sólo esperaba que con el tiempo él pudiera sentir algo por mí, porque yo no iba a poder olvidarlo, de eso seguro.

Respiré hondo y me recordé que ya me había arreglado el maquillaje que se estropeó con mis lagrimas de hace unas horas, así que él no tendría que saber que estuve llorando.

Entré armándome de valor.

La sonrisa abandonó mi rostro cuando me encontré con tres pares de ojos observándome. Al parecer, tonta de mí, me había equivocado otra vez. No podía creer que ahora me lo tuviera que topar, precisamente a él ¿Qué hacía aquí?

Me puse a temblar cuando encontré la expresión pétrea de Eriol. Yo sabía que no podía ocultar algunas cosas, y menos en la sociedad en la que nos movíamos, llena de intrigas y juegos viles. Sólo que no pensaba que me tuviera que enfrentar a eso tan pronto.

Me tranquilicé un poco pensando que por esto él se había comportado como lo hizo hace rato, vaya, creía que lo había traicionado…

Oh, mi vida.

Endurecí mi expresión y entré con la frente en el alto y con la espalda derecha. No iba a dejar que me intimidaran… ninguno de los tres. Y no iba a mostrar debilidad ni miedo… ni nada.

-"Buenos días"- saludé con cortesía.

Me concentré en los ojos zafiros de Eriol, ignorando deliberadamente a Shaoran y a ese sujeto. No creía que su presencia fuera algo bueno, pero Eriol debía de ver en mi mirada la suplica, la espera de una explicación.

-"Buenos días, esposa"- hice una mueca.

-"An Lo Chung"- saludé cortésmente.

Él me miró de manera burlesca.

-"¿Ahora soy An Lo Chung?"- rió-"Él que tú no te hayas querido cambiar tu nombre por el mío no significa que debas de menospreciarlo"- contuve una réplica.

-"´Puedo explicar"- le pedí a Eriol.

Hizo un gesto con la mano.

-"No estás aquí para dar explicaciones, ni yo para recibirlas. Estás aquí como representante de la sede Japonesa del corporativo de las Familias Orientales"-

Creo que esto era peor.

-"De acuerdo"-

-"Mi querida esposa"- dijo Chung con esa forma sardónica que tenía de decir las cosas-"Me han informado de algunos movimientos que has hecho en la empresa como representante…"-

-"No he hecho nada malo ni ilegal"- me apresuré a defenderme.

-"Eso ya lo sabemos"- contestó con calma Shaoran.

-"¿Quiere decir que dejaré de estar a prueba? ¿Me contrataran oficialmente?"- por un momento ese brote de esperanza rugió en mi pecho.

-"Eh, no"- negó Eriol.

-"¿Entonces?"-

-"Vamos por pasos, licenciada"- Sharon agarró un montón de papeles y los empezó a revisar-"Sus mejoras han sido constantes, ha aprendido a hacer su trabajo, los clientes no están disgustados y las campañas que se han lanzado a lo largo de la región que se le asigno a llevado a la venta adecuada de los productos"-

Me sentí un poco contenta. Había hecho bien mi trabajo

-"Gracias"-

-"De acuerdo a un estudio realizado al final del año y al final de este mes, se puede concluir que la oferta y demanda no ha disminuido, se ha mantenido igual"-

Me alegré mucho más.

No sabía que hacía Chung aquí con ellos, suponía que sabían lo de mi matrimonio con él, pero esperaba que eso no ocasionara pleitos con los Li, y mucho menos con Eriol.

-"Por todo eso, lo lamento Licenciada, pero su periodo de prueba pasó… y usted no. Está despedida, de acuerdo al derecho que me da el artículo 15, párrafo 5, del reglamente sobre recursos humanos de la empresa".

Abrí los ojos sorprendida.

-"Pero…"-

-"Se le asignará una buena liquidación y se le dará una carta recomendación, alegando diferencias laborales, para que usted pueda conseguir empleo en otro lugar"-

Shaoran zanjó el tema como si yo no tuviera nada que decir.

-"No, pero… espera… no puedes despedirme. No he hecho nada malo"- Eriol levantó una ceja.

-"¿No oíste nada de lo que hemos dicho?"-

-"Si, claro. Por eso mismo… he hecho el trabajo que me han asignado, no he tenido pérdidas y he mantenido las ventas igual… y la campaña no salió del presupuesto asignado"-

-"Exacto"- sonrió-"Lo siento, pero eso que hiciste ya lo hacía alguien más y con menos dinero. No has progresado… ni le has traído más dinero a la empresa. Podemos prescindir de ti"-

Abrí l boca sorprendida.

-"¿Qué…?"-

-"Disculpen"- la cabeza de Suiyei se asomó por la puerta-"Pero el señor An Lo tiene una llamada"-

Chung se levantó.

-"Disculpen, caballeros"-

-"Puedes hablar en mi despacho, Chung"- ofreció Shaoran.

-"Gracias"- pasó al lado de mi sin dedicarme una mirada.

-"Bueno, licenciada. Nos alegró mucho tenerla aquí"-la forma tan fría de decirlo me hirvió en la sangre.

-"¡No puedes despedirme, soy la señora An Lo y esa empresa es de mi marido"- los dos alzaron las cejas.

-"¿Ahora si es tu marido?"- preguntó riendo Shaoran.

Eriol se le unió y yo me puse a temblar ¿Qué pasaba? ¿Cuándo habían cambiado las cosa?… porque ahora parecía toda una pesadilla.

-"No, no"- musité y agarré mis manos mirándolos a los dos.

Me enfoqué por un momento en la mirada fría de Eriol.

-"No puedes estar haciéndome esto… no después de que tu y yo…"-él soltó una carcajada.

-"No sé de qué estás hablando, pero un par de besos no dicen nada"- abrí los ojos sorprendida de que lo admitiera en frente de su primo.

-"No puedes…"- respiré profundamente.

Observé a Eriol en busca de cualquier signo de arrepentimiento o esperando que de un momento a otro me dijera: es una broma. Incluyendo lo de esta mañana. Pero no dijo nada. Shaoran comenzó a decir en las empresas que podía trabajar y ninguna estaba en el país. Ellos me querían fuera, totalmente.

Los dos.

Tal vez ellos me hayan despedido, pero… no saldrían inmunes. Eriol creía que librándose de mí, ya todo quedaba como antes, que era cuestión de que me sacará de la empresa.

-"Si no haces que me contrate… le diré todo"- amenacé.

-"¿De qué hablan?"- Shaoran frunció el ceño.

-"Anda, dile. Eriol. Dile tus secretos"-

-"No lo harías"- masculló.

-"Oh, sí que lo haría"-Shaoran frunció más el ceño.

-"¿Qué secretos, Eriol?"-

Saboreé la forma en que Eriol me miró con dureza, toda su burla había desaparecido y su mirada estaba obscura advirtiéndome las cosas. Sonreí con frialdad. Bien… tú me quitaste el trabajo, me hiciste una mujer infeliz…

… pero yo te quitaría a tu familia.

-"Anda, Eriol… dile que te acuestas con su esposa… dile que la amas… díselo, dile que trataste de olvidarla conmigo y que me has despedido porque no lo lograste… dile que te acostabas con ella antes de que él lo hiciera. Dile"- sonreí con expresión de triunfo con la cara desencajada de Shaoran y la manera en cómo se levantó de su asiento.

-"Mira, Shaoran puedo explicarlo"- comenzó a decir Eriol.

Ja, idiota.

No puedes contarle tus secretos a alguien esperando lealtad cuando tú no se la das. Yo no tendría nada, pero ya seríamos dos.

-"¡¿Cómo pudiste?"-gritó Shaoran enfurecido.

-"¡Deja que te explique!"- Eriol se levantó.

-"¿Cómo pudiste contarle a esta mujer lo que pasa en mi casa? ¿Cómo te atreves a difamar el nombre de Sakura? ¿Cómo?"-

Ja idiota…

…..

¿Qué?

-"¿Tú lo sabías?"- pregunté incredulidad.

Shaoran me miró con desprecio.

-"Claro que lo sabía ¿Acaso crees que soy idiota? ¿Qué no sabía lo que hacía mi mujer? ¿Qué no lo autorizaba?"-

Me quedé helada ahí viendo a dos hombres gritarse. Shaoran no dejaba de decirle lo estúpido que había sido por contarme lo que pasaba en su cama, con los tres. No lo podía creer. Eriol se deshacía en disculpas…

Eso no podía estar pasando.

-"¡Has manchado el nombre de mi mujer!"-

-"¡También es mía por si no lo recuerdas!"-

Shaoran tomó del traje a Eriol y levantó el puño.

-"¡No! ¡No le pegues!"- grité un poco histérica.

-"Ustedes nunca cambian"- los tres giramos la cabeza con rapidez hacia la puerta.

Fruncí el ceño y la sangre me hirvió de furia al ver a esa maldita. Llevaba un hermoso vestido azul veraniego de voladas. Se veía genial… y levantaba una ceja en dirección a Shaoran y Eriol que se habían quedado petrificados ahí.

-"Han pasado tantos años y siguen comportándose como niños"- negó totalmente divertida.

-"¡Sakura!"- gritaron los dos con verdadero terror.

-"¿Sí, amor?"- la muy perra puso cara inocente.

Los dos Li balbuceaban y estaban pálidos, ella estaba realmente divertida hasta que centro su atención en mí. Me mandó una mirada irónica y me sonrió de lado.

-"¿De verdad creías que alguien tan poca cosa como tú puede quitarme a mí a un hombre?"- endurecí mi cuerpo y me puse a temblar de rabia.

¡¿Cómo se atrevía ella a hablarme de esa manera?… ¿¡Cómo podía?…. Maldita, maldita, maldita.

-"¿O ya sean dos?"-

La miré un momento con confusión y me giré ver a Shaoran y a Eriol, ellos tenía la mirada clavada en Sakura con mucho asombro, y algo de miedo. Ah, perdedores.

Pero ¿Dos?

Yo sólo había estado con Eriol.

Y ni estado porque nunca pasamos de un beso…

-"¿De qué hablas?"-

-"¿Crees que puedes separarme de algo que es mío? Nunca pudiste… ¿Qué te hizo creer que ahora podía ser diferente? Qué bajo… que zorra. Las propiedades de las demás personas no se tocan. No tocas lo que es mío… y no te acercas. Nunca más ¿Oíste?"-

La seguí mirando perdida. Ella alargó una mano al exterior de la puerta, una mano más grande tomó la suya y con una sonrisa de muerte entró Hesai.

-"¿Oíste, Naoko?"- preguntó Sakura.

Hesai se inclinó sobre de ella, pasándole un brazo por la cintura y la besó brevemente en la comisura de los labios.

Oh, por los dioses.

Notas de Autora: Ya sé, ya sé. Sin excusas, la verdad. Me tardé siglos…

Bueno, bueno. Sólo una: no podía armar el capitulo… jajajaja… tenía las escenas en mi mente pero no sabía cómo conectarlas… hasta escribí la primera del siguiente capítulo para que no perdiera el hilo… en fin. Aquí ya está.

¿Les gustó? Yo sé que tienen algunas dudas y no crean que me comí escenas ni nada parecido, todo es producto de un plan. Jajaja… el mío. Uff… cómo decir esto. Bueno, el próximo capítulo es el final. Espero no tardarme tanto, pero no será rápido… lo tengo pensado algo largo, por lo que me llevara mi tiempo. No creo que haya epilogo, así que el próximo explicara todo y cerrará la historia. Ah qué triste.

Cómo del capítulo anterior a adelante, las respuestas a sus comentarios están en mi perfil.

Mil gracias por seguir leyendo y por favor no me dejen. Jajajaja… disculpen mi tardanza.

Gracias.

Kary!