Llevo mucho tiempo sin publicar nada y no veo pronta solución al problema que me lo impide por lo que debo poner algo. También parece que llevo usando el guion incorrecto desde siempre (no noté la diferencia del largo hasta que puse el que uso y el que se supone debía usar uno al lado del otro); no puedo de momento modificar los usados en capítulos anteriores pero trataré de usar el correcto a partir de este capítulo, aquí y ahora.
¿Ángel?
Habiéndose levantado a beber un poco de agua, Matt se debatió enfrente de la habitación de su hermano si debía revisar que estuviera allí. Aún no había intentado escapar sin embargo le costaba creer que algo como su detención fuera capaz de detenerlo y temía que volviera a actuar de forma imprudente. Una preocupación que se igualaba a la incertidumbre de lo que podía suceder sí seguía en la habitación dándole una muestra de desconfianza al entrar creyendo que huiría y solo aumentando la mala impresión que ya tenía.
"Si está dormido no se dará cuenta"
No del todo convencido se recostó a la puerta tratando de escuchar lo que sucedía al otro lado frunciendo el ceño cuando se percató de un sonido desconocido. El ruido apenas era audible, parecía un gemido agudo y aun cuando estaba seguro de nunca haberlo escuchado de cierta forma le resultaba familiar.
"¡Es el llanto de un bebé digimon!"
Una vez lo reconoció abrió la puerta sorprendiéndose al no encontrarla cerrada al igual que la ventana y justo debajo de ella estaba una almohada cubriendo un envoltorio hecho con sabanas. Repasó dos veces la habitación sin poder creer que Tk ya se hubiera escapado antes de arrojarse a las sabanas en cuyo interior encontró a Poyomon. Su llanto se incrementó al verlo apuntando con la cabeza hacía la ventana y la puerta en un confuso mensaje que Matt decidió no tenía tiempo para descifrar.
— ¿Se fue al Digimundo?
Preguntó tratando de pensar en lo que podría querer Tk caminando rumbo a la computadora de su casa a pasos rápidos con Poyomon asintiendo en sus manos. Tras confirmar que la puerta al Digimundo seguía abierta sacó su digivice decidido a buscarlo, incluso si le tocaba caminar toda la noche en pijama.
….
Nozomi se encontraba de pie en la entrada del templo, meciéndose con los brazos cruzados tras su espalda y luchando con la tentación de sonreír cuando sus enemigos fueron visibles. Le irritaba la forma altiva con la cual Arukenimon apareció exigiéndole la prueba de haber cumplido su parte del trato mientras que detrás de ella Mummymon se reía maliciosamente usando la mano que no llevaba el bastón para sacudir la jaula donde tenían a Demidevimon. Durante un tiempo no les respondió hasta que los primeros rastros de irritación aparecieron en sus rostros y, con una burlona reverencia, hacerlos pasar dentro del templo.
— Los tengo atrapados en una habitación — Dijo conforme los guiaba hacía su trampa — Los cinco humanos que tanto los molestan con sus digimon. Una vez me den la jaula, les abriré la puerta para que hagan lo que quieran.
Durante su discurso les dedicó una mirada sobre el hombro notando que solo Demidevimon parecía sospechar de sus intenciones compartiendo una breve sonrisa de complicidad. La sensación de que no era necesario dar mayores explicaciones para entenderse le hizo confiar en que su pelea ya había quedado en el pasado aumentando la seguridad que sentía en su plan.
— Es aquí — Dijo señalando una puerta cerrada en una habitación de piedra idéntica a donde había encerrado al grupo de humanos y digimon. Nozomi se encontraba dándole la espalda a la puerta moviéndose de un lado a otro para bloquear el camino a Arukenimon cuando trataba de pasar — Primero dame a Demidevimon.
— Por supuesto, una vez que todos los humanos de esta zona sean eliminados.
Tras decir esas palabras Arukenimon cambió su apariencia a la de forma de araña arrojándose hacía Nozomi quien recostándose en la puerta la abrió pudiendo agacharse antes de que el ataque acertara. La velocidad con la cual corrió fue suficiente para que Arukenimon ingresara en la habitación y sin darle tiempo a Mummymon de ingresar la cerró.
Separarlos era la primera parte de su plan sin embargo no contaba con terminar encerrado con ella mientras su compañero todavía tenía a Demidevimon. Debía darse prisa en deshacerse de ella antes de que algo malo pasara por lo que esquivando los hilos de araña que le arrojaba mientras escalaba la pared. Sus venenos no tendrían efecto contra ella e incluso sus mejores armas carecían del poder para lastimar a un digimon de su nivel dejando que un ataque a su digicore como su única forma de acabar con ella.
Conforme trepaba de una pared a otra intentó localizar la ubicación de su digicore al ser uno de los pocos digimon que esa información le resultaba desconocida. Mientras huía de sus ataques sentía su respiración agitarse y la inquietud de lo que Mummymon podía hacer crecía conforme sus gritos parecían ser cada vez más desesperados. En medio de su concentración escuchó un grito de dolor por parte de Demidevimon congelándolo y dándole a Arukenimon la oportunidad para atraparlo en su telaraña.
Derrotado intentó liberarse de ella pero el material pegajoso le impedía buscar una arma cortante en sus bolsillos y sabía que sus dientes no serían suficientes para destruir la red. Gruñendo cometió el error de agitarse en un intento de liberarse únicamente enredándose aún más confirme Arukenimon reía ante su derrota.
— Por el bien de ambos espero no hayas mentido cuando dijiste que capturaste a los mocosos.
No respondió a su burla, en su lugar bajó la mirada escuchando sus pasos conforme iba a abrir la puerta y un tonto comentario por parte de Mummymon por haberse reunido. Su mente se encontraba enfocada en una forma de solucionar el problema que había creado, de retenerlos para impedir que encontraran a los otros y liberar a Demidevimon quien ahora golpeaba los barrotes de su jaula.
— Esto no fue muy bien pensado — Dijo Mummymon colocándose a su lado y dándole un golpe con su bastón en la cabeza cuando se percató que no le estaba prestando atención. Su molestia se hizo visible en su voz cuando se reclinó para quedare mirando cara a cara — Si nos dices donde están no te castigaremos muy severamente por este truco. Y podríamos negociar otra cosa para que lo recuperes.
La creciente burla hizo que Nozomi se enojara aún más y dejándose llevar por ese sentimiento, el mismo que experimentó cuando le quitaron a su digihuevo, le escupió en la cara. Su acción que volviera a pegarle con el bastón a lo cual se rió diciéndole cuan inútiles eran si su plan improvisado los hacía perder el control. Su provocación hizo que Mummymon arrojara la jaula a escasos centímetros de su rostro aumentado su sonrisa al escucha como ésta se deformaba y los aleteos de Demidevimon le hacía creer que podría escapar.
— Deja de perder nuestro tiempo — Le amenazó Arukenimon sujetándole del cuello apretando lentamente su agarre — Ultima oportunidad. Nos das algo sobre los mocosos o te quedas sin aire.
Tuvo la tentación de también escupirle pero su agarre comenzaba a dificultarle la respiración mientras el brillo en sus ojos y su sonrisa parecía indicarle que no pensaba detenerse, incluso si le daba lo que quería. Un temor más intenso al que experimentó cuando crecía que el Agumon y su humano pensaban atacarlo le invadió nublando sus pensamientos. La creciente sensación de peligro le hizo balbucear palabras sin sentido hasta que la falta de aire le impidió incluso hacer eso. En un débil, pero desesperado movimiento intentó usar sus manos para librarse de sus garras viendo fallido su intento por la creciente pesadez en su cuerpo. Crecía que estaba a punto de desmayarse cuando de repente pudo volver a respirar.
Agotado su cuerpo cayó de golpe al suelo donde con vista borrosa vio como Demidevimon en lugar de escapar a buscar ayuda como siempre lo hacía estaba peleando contra Arukenimon y Mummymon de forma simultánea. Incapaz de moverse vio la forma como revoloteaba de un lado a otro dando golpes con sus alas y arrojando sus dardos mientras esquivaba los ataques de sus oponentes, levantándose rápidamente del suelo cuando era golpeado para continuar luchando.
"No puede"
Iban a matarlo, estaba seguro de ello, y las lágrimas que se acumularon en sus ojos le dificultaron aún más ver lo que estaba pasando. Prácticamente a ciegas todo lo que pudo hacer fue obligarse a sentar y creer en que de alguna forma Demidevimon lograría escapar. Habiendo pasado tantas cosas juntos realmente confiaba en que sería capaz de hacerlo.
— ¿Qué están haciendo?
Mareado y adolorido no reconoció quien de los dos dijo esas palabras. Vagamente registraba un destello de luz proveniente de Demidevimon que agrando su figura hasta convertirse en otro. La palabra digievolución apareció brevemente en su mente aunque en su estado no alcanzaba a comprender a qué o porqué estaba sucediendo. Sea cual fuera su nueva forma hizo una pausa en su batalla para colocarle una mano en la cabeza volviendo a enfrentarse a Arukenimon y Mummymon con una fuerza que incluso en su estado Nozomi sabía no debía poseer.
"No importa"
Se dijo con la cabeza gacha dando movimientos lentos para poder limpiarse el rostro y mejorar su visión. Su adolorida garganta le hizo toser hasta que el sonido de alguien corriendo fuera de la habitación le hizo levantar la vista a tiempo para observar a Arukenimon escapar con heridas cubriéndole el cuerpo. No encontraba rastros de Mummymon por ningún lado.
— Había momentos en que creía este día nunca llegaría e incluso deseché eventualmente la idea pero parece que el enfoque que estaba viendo era el incorrecto. No estoy seguro de cómo lo logramos por lo que deberemos pensar en ello, estas digievoluciones suelen ser temporales y este poder combinado con el que obtengo por la energía del área oscura acumulada en tu interior vamos a seguir necesitándolo.
La nueva voz de Demidevimon solo podía catalogarla como tétrica no entendiendo del todo porque su cuerpo temblaba al escucha y tampoco comprendió del todo su explicación. Sintiendo como había recuperado un poco de su fuerza giró la cabeza para ver su nueva apariencia.
Era enorme, de cierta forma le daba la impresión de que tenía varios metros de altura conforme se mantenía de pie enfrente suyo en una postura que mezclaba burla y malicia. La figura negra con alas le hacía sentir pequeño conforme un cielo nocturno parecía extenderse a sus espaldas. Nozomi sintió como su respiración volvía a agitarse y se encontraba sudando no encontrando otra emoción en su interior que no fuera miedo, retrocediendo inconscientemente tratando de alejarse de Devimon.
La expresión del rostro de Devimon mantenía una sonrisa mirándolo fijamente con sus ojos rojos. Cuando una de sus manos se extendió en su dirección, Nozomi gritó.
…
Creo que el final saben lo que pasó por la mente de Nozomi/Tk, ¿no? Ya hemos llegado a un punto importante de la historia y aunque me gustaría hacer publicaciones más seguidas no lo veo posible hasta la siguiente en Octubre.
