CAPITULO VEINTICINCO
-¿Qué se supone que pasa entre tú y Blaine, Kurt?- miro a los ojos a su padre, no podía identificar en que animo estaba su padre, y esperaba una respuesta.
-la verdad es que nada, ya lo viste con Sebastián.- su padre acomodo sus manos en sus caderas, y lo miro con una ceja alzada.
-dime la verdad Kurt, y lo de ese chico también.- de pronto vio a su padre grande y amenazador.
-¿ahora? ¿no puedes esperar hasta que esté listo?- ahora su padre se cruzó de brazos, el lenguaje corporal es obvio, manos a los costados igual a abierto a la conversación, brazos cruzados igual a completamente cerrado a sugerencias, su padre siempre fue fácil de leer.
-debes hablarme las cosas Kurt, siempre tuvimos la confianza suficiente para hablar de lo que fuera… Kurt ¿es que hice algo para que no confíes en mí?- oh no, su padre estaba jugando sucio, se paseó un par de vueltas dándole vueltas al tema en su cabeza, pensó en todo y en lo que podía significar decirle la verdad… bueno la versión censurada de la verdad.
-okey, papa… el chico de quien estoy enamorado es Blaine, siempre tuviste razón, y no creas que te he mentido todos estos años, la verdad es que solo hace un par de meses que se sobre… bueno los gustos de Blaine, no es que el mintiera tampoco es solo que nunca hablamos del tema, él tiene razón en eso, nadie va preguntando sobre la sexualidad de los otros ni va presentándose diciendo su sexualidad… salvo los gays… Finn dijo en tu cumpleaños que Blaine es bisexual, yo creo que es gay, sé que lo has visto con chicas pero… okey lo primero, recuerdas cuando te conté de un chico que me beso… nos besamos, ese era Blaine, y después de eso hemos hablado del tema muchas veces, de emociones… lo que sentimos y por eso creo que es gay y no bisexual, el prefiere los chicos.- su padre levanto las manos y lo hizo callarse.
-limítate a lo que tiene que ver contigo, no necesitas decirme cosas personales de Blaine.- mmm su padre tenía razón, estaba divagando mucho.
-lo quiero papa, lo amo… pero lo arruine, el… bien no se realmente que siente por mí, nunca lo supe a decir verdad, pero estábamos juntos, él quería… quería ir de frente con lo que teníamos pero yo… papa yo… no quería que lo maltrataran como a mí, Blaine no sabe lo que es ser acosado por ser gay, y yo quería evitárselo pero el término por decepcionarse de mí y rompió conmigo, el día de tu cumpleaños el decidió que no quería estar conmigo.- ni siquiera sabía que estaba llorando hasta que su padre tiro de él por un abrazo.
-Kurt… no comprendo cómo alguien podría decepcionarse de ti, Blaine es un idiota si…- se revolvió para mirar a los ojos a su padre.
-no papa, él tiene razón, yo insistí en esconder lo que teníamos, yo… hice de todo por mantenerlo en secreto y él dijo que lo hacía sentir como si no valiera la pena, pero en tu cumpleaños yo… Blaine no soporto que yo mintiera a mi familia, que trajera a Mercedes, que ni siquiera lo invitara, que besara a Mercedes y que permitiera que hablaran pestes de mis amigas. Blaine… él es lo mejor que me paso y lo perdí por imbécil.- su padre volvió a tirar de él por un abrazo, lo mantuvo firmemente entre sus brazos de oso por varios segundos.
-Kurt tranquilo, se solucionara… Blaine va a… él te quiere independiente de lo que pasara sé que él te quiere, siempre lo he sabido… solo dale tiempo.- sollozo un poco y sin soltar a su padre ventilo su mayor miedo.
-no lo sé, deseo que sí, que él me perdone y vuelva conmigo pero… esta Sebastián, ese chico que estaba en el partido, fue el primer amor de Blaine y ahora él está dispuesto a hacer lo que sea por recuperarlo.- su padre palmeo su hombro y le dijo que el valía mil veces más que cualquier Sebastián, no estaba seguro, y pensar en el suricato lo puso a reflexionar.
Su padre lo dejo solo en la cocina, el lavo su cara en el lava platos y se secó la cara con toallas de papel, luego se sentó en la mesita y dejo a su cabeza reflexionar. Ahora entendía a Blaine, porque era tan grave, tan terrible para él que mantuviera él secreto, Sebastián había hecho lo mismo, con una sola variante, era Sebastián quien no quería que se supiera de su homosexualidad, no le importaba la imagen de Blaine, en su caso era al revés, pero en el fondo… para Blaine era la segunda vez que lo escondían. Después de caer en la realidad o bueno ver todas las dimensiones de lo que paso se sintió miserable, terriblemente culpable, él no merecía a Blaine, no porque él le abrió su corazón y le conto esas cosas y aun así… ni siquiera lo pensó, lo que era más terrible, era un egoísta.
Se sentó en la sala junto a su padre y observo la televisión, programas de políticas, Carol estaba apoyada en el brazo del sillón donde estaba su padre, y acariciaba el cuello de su padre distraídamente, estaba feliz por su padre, por encontrar otra vez el amor, por conservarlo y cuidarlo, estuvo todo lo que pudo lejos del segundo piso, Finn sed paso en su cuarto con Blaine, pero ya estaban todos retirándose a dormir, entro al cuarto de Finn, Carol había preparado una litera para él, pero no tenía su pijama, ni había hecho su limpieza obligatoria, Finn estaba tumbado con su teléfono… jugando antes de dormir.
Entro en su cuarto de puntillas, la luz estaba apagada, Blaine estaba sobre la cama cubierto con una manta, rápidamente llego a su closet y saco su pijama, luego se metió al baño, intento ser rápido, no tomaría una ducha pero limpieza facial no estaba en juego, una vez listo salió de puntillas pero Blaine le hablo a mitad de camino, le provoco un calosfrió y soltó un gritito.
-¿me puedes ayudar?- giro y Blaine encendió la lamparita de su mesa de noche. –le dije a Finn que estaba cansado y se fue… no puedo doblar mi espalda y es incómodo estar con zapatos…- parecía cohibido por alguna razón, incluso se estaba sonrojando.
-por supuesto.- se acercó y desato los cordones de los tenis con manos temblorosas, tiro de ellos y recordó que Blaine dormía sin calcetines… okey recordó más que eso, el dormía sin nada, pero esa no era una opción ahora, llevaba calcetines de deporte… aún tenía los protectores de las rodillas y pantorrillas, y esa especie de leotardo que usaban, le encantaban, a Blaine sin duda le quedaban de maravilla, además tenía el culo más lindo del mundo, más lindo que el suyo, y no sentía envidia por eso, no definitivamente no sentía envidia, sentía… calor, cosquilleo y unas ganas terribles de estirar la mano y comprobar que seguía igual de duro que antes, se dijo "Kurt contrólate" tiro del segundo tenis y lo miro, él estaba más sonrojado que antes.
-¿te quito los protectores… o te quedas así? Se ve incomodo de todas formas.- Blaine asintió y le dio la gracias pero desvió la mirada.
Si antes las manos le temblaban levemente ahora parecía que él las movía de lo nervioso que estaba, además le sudaban, soltó el velcro de las pantorrillas y la saco, él tenía la piel marcada de lo ajustada que estaban, después las rodilleras, una le quito y cuando estaba quitando la otra Blaine llevo sus manos al cordón del leotardo… el pantalón blanco ajustado, no era un leotardo, pero luego las retiro y se vio incluso más cohibido que antes… era extraño, Blaine no conocía el pudor, quizás eran los medicamentos. Rodo los ojos y sin preguntarle soltó el cordón, se movió rápido para que el no rechazara esa parte de la ayuda, tiro del pantalón y Blaine alzo las caderas para ayudarlo, al hacerlo su brazo estuvo en contacto con su ingle y… hay había algo duro… por un minuto pensó que… pero rápidamente o más bien al bajar el pantalón pudo ver que dentro de la ropa interior él tenía una… concha, lo vio porque el bóxer bajo un poco al tirar el pantalón, y no podía quitar los ojos de esa parte, sacudió la cabeza cuando Blaine se movió y soltó un quejido, lo miro a los ojos pero el desvió la mirada…
-debo quitarme el bóxer para quitarme el protector… y… ¿puedes… ayudarme?… no te lo pediría pero realmente me incomoda.- se lo quedo mirando a los ojos completamente en shock, ahora comprendía porque estaba avergonzado, porque intentaba mirar la lámpara de noche, los había visto, Finn también tenía y comprendía que debían ser incomodos pero útiles para proteger… bueno eso, sacudió la cabeza, no estaba preparado para esto, no cuando ni una palabra habían cruzado después de romper, pero… sacudió la cabeza y respiro hondo, tiro del bóxer rápidamente y luego de la concha blanca, intento ser practico y rápido, volvió a ponerle el bóxer y se felicitó por no mirarle a dick, ahora que estaba en bóxer y esa horrible camisilla se relajó, le ayudo a moverse y estuvo rodeando su cuerpo lo que le provocaba electricidad y temblores por todo el cuerpo, logro meterlo bajo las mantas y cubrirlo bien.
-gracias Kurt, hubiera comprendido que te fueras sin ayudarme.- negó al escuchar sus palabras.
-jamás dejaría de ayudarte Blaine, debes saber que por ti haría muchas cosas… además recuerdo que me dijiste que no querías terminar como enemigos, intentar llevarnos bien creo que fue la frase.- no podía dedicarle una sonrisa de buenas noches, no después de traer a colación su rompimiento, dijo bajito en casi un susurro un "buenas noches" y se fue, para su asombro por fin pudo dormir en paz, ocho horas seguidas.
A la mañana siguiente lo primero en hacer fue ir a su cuarto, Blaine estaba despierto pero con los ojos cerrados, sabia que estaba despierto porque hacia muecas.
-¿te duele?- el abrio los ojos y asintio, fue hasta su escritorio, hay estaba la receta del doctor, tomo la bolsita y saco todo sobre la cama, habia unas pastillas, y una jeringa, mas una ampolla con un liquido amarillento, tomo el papel, las indicaciones…
-bien aquí dice una pastilla cada seis hora y la jeringa es por si no soportas el dolor, aquí hay para tres dosis… mmm… ¿pastillas o inyeccion?.- el tenia la mandibula tensa.
-realmente me duele mucho el brazo y las costillas… ¿estan seguros que no me las rompi?- asintio para él, saco la jeringa y leyo las instrucciones, no era dificil, y no era la primera vez que ponia una inyeccion, preparo la dosis y le dijo que se girara un poco, el lo hizo, lo destapo y le bajo un poco el boxer, uso el algodón con desinfectante y luego le pincho, no se quejo, y no es que esperara que se quejara, aunque su padre si lo hacia, entonces le dijo que según las indicaciones tardaba unos diez minutos en hacer efecto.
Fue hasta su closet, saco ropa y luego entro al baño, se dio un ducha rapida y luego se vistio, cuando volvio a la habitacion lo encontro sentado.
-¿hey que haces?- se acerco para obligarlo a tumbarse pero el se quejo cuando intento empujarlo, bueno porque se resistio.
-necesito una ducha Kurt… apesto y simplemente no lo soporto… debes entenderme…- se acerco para intentar empujarlo una vez mas pero el giro la cara y parecia molesto.
