¡Hola!, no me iré por las ramas. tuve mis razones por la cual me fui. Pero ya regrese. No PIDO nada, si desean leerlo se los agradezco mucho. También son bienvenidas aquellas que... no tan sutilmente pidieron que regresara, no hay rencor, si así lo desean son mas que bienvenidas. Para las nuevas, todo un placer tenerla y espero de corazón que les guste.


Un acto de fe


Una vez se escribió que los deseos y anhelos mas esperados son aquellos que se comparten con dolor y perdida, conseguirlos se vuelve un trago agridulce; solo aquel morboso masoquista puede vivir con la carga del pasado mostrando una enigmática sonrisa al mundo y alardear el sobrevivir. Las mas grandes tragedias conllevan a grandes deseos; poder, miedo, lujuria, soberbia, venganza y amor. Esta ultima se llevo el ultimo aliento de cada troyano creyente de la redención, junto con la ultima sonrisa de Romeo dirigida a Julieta y el efímero contacto entre Odette y sus alas antes de morir a manos de un corazón traicionado.

¿Es acaso la respuesta para cada alegría el crujir de un cuerpo sin vida?, ¿Sin esperanza o razón para seguir latiendo?.

La vida no es un cuento pagano creado para el cruel regocijo de los soberbios, lo considero, el derecho ganado para existir conviviendo entre otros entes con el mismo propósito. Y aquel que es recompensado, se debe a alguna milagrosa obra hecha en algún pasado o presente existente en esta vida o en anteriores. Todo este razonamiento filosófico, buscando y rebuscando entre premisas concisas me lleva a una conclusión un tanto desagradecida; ¿Que he tenido que hacer yo, en algún momento de mi existencia humana, para merecer estos mágicos sucesos que han cambiado mi vida?.

Empezando desde la magnifica familia que me crió y protegió hasta el ultimo de mis preciados tesoros...

...Bella

Bella; cinco letras, dos sílabas, tres consonantes, dos vocales y cuatro ramas de las lenguas romance. Todo aquello es describir mi felicidad, mi motivación, mi futuro; ella era mi todo,

Las ultimas semanas, habían pasado casi groseramente frente a nuestras narices. La propuesta de Sue seguía en pie, Atormentando el sueño de mi pequeña y dejando su mente en un estado muerto todo el día. Fuera de esos pequeño detalles, habían sido unos días... Interesantes. Si antes había creído que Bella estaba cerca de ser mujer no sabia lo duro me golpearían mis palabras. Su dulce manto de niña inocente paso a ser seda roja propia de una diosa sexual. No me quejaba, seria un completo desagradecido si lo hiciera.

Al dejar salir aquella noche la carta de "libera tus inhibiciones" fue el detonante de una fiera lujuriosa de la cual, poseía mucha imaginación. Había hecho el amor en todos los lugares posibles e inimaginables con Bella, desde lo mas burdo como el sofá o la tina del baño hasta la cocina, desayunador e incluso una vez en la azotea. El exhibicionismo no era un fetiche que me llamara, sin embargo probarlo me dejo cierta experiencia de la cual jamás podré arrepentirme.

El día de hoy nos dedicamos a algo mas convencional. La comodidad de nuestra cama era testigo de todo lo hecho esta tarde, el rechinar de la base era una clara advertencia para ir cambiando por uno nuevo colchón, y las sabanas pedían a gritos ser cambiadas, a pesar de ser nuevas el movimiento infringido sobre ellas era muy dinámico.

La calidez de su pequeño cuerpo contra el mío era ciertamente, la sensación mas asombrosa del mundo. Su dulce aroma, incluso después de tan estimulante ejercicio, era delicioso. La suavidad de su cabello junto con el brillo de su piel la hacia ver celestial, mi ángel personal. Acurrucada en mi pecho, con su respiración tranquila, el cuerpo desnudo y sus labios acariciando suavemente los míos era un suspiro alegre. Nuestras manos recorrieron nuestros cuerpos con maestría, tocando cada pulgada ya descubierta y deleitándonos con los sonidos que provocábamos en el otro. Finalmente sus labios nos dieron un respiro y me permití disfrutar la tranquilidad de nuestro encuentro, olía a sexo si, pero también había algo mas como miel y lavanda que hacían tus huesos gelatina y dejaba tu mente en blanco.

-Estas muy callado- medito observándome con esas preciosas gemas chocolates.

-No es nada, solo pienso en lo hermosa que estas así- frunció el ceño y me miro con especulación.

-¿Así como?, ¿Con mi cabello como nido de aves y mi cuerpo lleno de oloroso sudor?- alzo una ceja. Le sonreí en respuesta mostrando la sonrisa torcida que tanto le gustaba, ella sin embargo bufo- Nada de lo que acabo de decir es ciertamente atractivo, además no eres muy parcial cuando la falta de ropa se hace presente-

La mire con falsa indignación y tratando de no reír- ¿Acaso insinúas que soy manipulado por mis propias hormonas y el sexo no me deja pensar?-

-Bueno no estoy segura si es el sexo pero si hay algo que te deja aturdido-

-¿Y eso seria...?-

Sonrío perversamente bajando su rostro y besando la parte expuesta de mi garganta-Yo-

-Eso no puedo discutírtelo- acaricie su espalda y bese el tope de su cabeza. entrelazo tímidamente sus piernas con las mías, en una silenciosa invitación a tocarla como minutos antes. Busque sus labios y me perdí en un beso tan cálido y suave como ella misma. Mis manos delinearon la curvatura de sus senos para decender lentamente por su cintura, provocándola con solo el rocé de las yemas de mis dedos. Sensuales quejidos de protesta salían de sus labios, amaba ser torturada y yo amaba ser el torturador. Separo lentamente nuestros labios mirándome con ese hermoso destello de alegría en ojos.

-Te amo- susurro. Le sonreí de vuelta besando su frente a modo de respuesta. -Edward... he estado pensando, sobre lo que nos comento Sue- la mire a los ojos, instándole a seguir- bien, creo que, seria una buena idea saber como esta mi papa, es decir, Charlie. Quiero que sepa que estoy bien y que tengo una vida feliz a tu lado junto con los Cullens, y también, quiero ver como esta y... Como es- suspiro pesadamente al terminar la oración. Solté mi propio suspiro, habíamos tenido esa conversación pocas veces y siempre saltábamos a la misma conclusión: Iríamos, cuando la ocasión lo amerite.

Para mi descontento egoísmo, la ocasión lo ameritaba.

-Sabes que solo tienes que pedirlo e iremos el día que tu quieras, cuando tu lo desees- su mirada estaba en la piel expuesta de mi pecho, transando formas al azar en claro gesto nervioso.

-Eso lo se, realmente quiero ir, solo que, no se si estoy lista para enfrentar esa parte de mi familia. Tengo miedo que mi padre me desconozca o que esa mujer le haya llenado de cosas en contra mía, o si ese hombre con el que estaba comprometida...- cerro los ojos y negó con la cabeza -son tantas cosas a las que temo, y no se que bien nos haría este viaje, le temo a los cambios que traería y-

-Cielo, no puedes atormentante con todo eso en tu cabecita- la corte de forma cariñosa, besando su nariz -eres sin duda una cajita de ansiedad, lo puedo sentir en tu cuerpo, pero debes de confiar en que, no importa que pase, siempre estaremos contigo. Las cosas nunca salen como uno las planea y las sorpresas siempre están presentes en esta vida, solo hay que saber como manejarlas- bese sus labios con ferocidad, alejando la tensión de su cuerpo- además...- susurre entre besos- de no ser por los imprevistos y las sorpresas nunca te hubiera conocido, la espontaneidad es sin duda mi mejor amigo-

río suavemente y me beso de nuevo- No se como encuentras en cada conversación un espacio para recordarme que amas las sorpresas porque te llevo a mi- acuso con una sonrisa.

-De la misma manera en que busco decirte lo preciosa que eres cada vez en una oración- sonreí coqueto y ella me dio golpe en el hombro. Gruñí juguetonamente, girando nuestros cuerpos y quedando encima de ella. Bese sus mejillas hasta hacerla reír por completo.

-Tonto- se quejo entre risitas.

-Hermosa- respondí simplemente.

Me miro por un largo minuto antes de suspirar y soltar un falso quejido por estar sobre ella. Negué con la cabeza divertido dándole dulces besos a su rostro, incitándola a hablar. Sabia por su expresión, que deseaba decirme algo.

Bufo rendida y me miro con una mezcla de sentimientos en sus hermosos ojos.

-Podemos hacer… un pequeño viaje express con Sue, en un mes o 2- jugueteo con mi cabello sin mirarme realmente- se que ella se va antes pero, dijo que podía regresar a buscarnos y así no ir solos, para no perdernos y nos dejen pasar y así, porque sabes como deben ser la reglas en esa casa, sobre todo cuando ocurrió lo de mi accidente o lo que sea que fuera, pero el punto es, que me gustaría saber mucho tu opinión acerca de ese tema, porque eres parte de mi vida y quiero que me ayudes a tomar este tipo de decisión porque creo firmemente que con tu apoyo todo puede lograrse y… y… y… saber lo que piensas, uhhh si- termino rápidamente su vomito verbal.

Solté una pequeña risa por su actuación pero eso no evito que mantuviera mi cara seria. No me gustaba mucho hablar sobre mis temores, y mucho menos con ella, sin embargo sabía que ella detestaba las mentiras y sobre todo que la tomen por tonta. Con una profunda exhalación la mire directamente a los ojos tratando de no mostrar debilidad ante mis palabras.

-Tu sabes que te amo mucho Bella. Mas de lo que podría expresar con mis palabras- una dulce sonrisa asomo sus labios y supe que podía con esto- Sin embargo, eso no quita el hecho de que tema perderte, déjame terminar por favor- solté al ver que abría la boca para protestar o interrumpir mi dialogo- confío en ti, el amor que siento por ti y el que tu me das no me deja con ninguna duda. Sin embargo debemos tomar en cuenta, que es tu padre del que estamos hablando. Es una persona que hará hasta lo imposible por que su hija permanezca a su lado, y eso con mas razón, si un "forastero" de América intenta llevarse a su pequeña que apenas esta regresando a su vida. Creo firmemente que ambos queremos permanecer a tu lado y no dejara a su única hija vivir con un completo extraño al otro lado del mundo- su mirada se desvió, sus labios empezaron a temblar- cariño, se que no te gusta la idea de tu padre siendo posesivo pero… es un padre. Eres su pequeña, te ama, al igual que yo te amo. Y te aseguro que no te dejara ir sin pelear-

-No tiene por que ser así- susurro con una sonrisa triste y forzando su voz.

-Ambos sabemos que eso es lo que sucederá- nos quedamos en silencio, sopesando el asunto con seriedad. Bese su frente y trate de sonreír- claro, podemos asumir que tu padre es un padre moderno y que cree en la libre unión o la vida en libre albedrío- soltó unas risitas suaves y beso mi mejilla.

-No creo que tengamos tanta suerte cariño- solté un falso bufido y rodé hacia mi lado, sobre mi espalda. Sentí las risillas de Bella y su dulce aliento tocar mi oído.

-¿Acaso lo he herido Sr. Mansen?- mierda. ¿Quien carajo le enseño a ser tan seductora?.

-En efecto Srta. Cullen, tengo el corazón profundamente herido, amarla me causa dolor físico- mordisqueo mi oreja juguetonamente, suprimí el gemido en mi garganta. Mis padres estaban de visita, y cualquier actividad física quedaba prohibidas con ellos cerca… al menos por esta noche.

-Bella, amor… no creo que debamos, urgg… tu sabes- soltó una risilla y se acomodo en mi cuello. Respire tranquilo, al menos no tendría un problema de bolas azules por mi "entusiasta" novia. La abrace mas a mi y bese su cabeza.

Amaba tanto los momentos donde solo estábamos los 2, solos y tranquilos. Hoy había sido un día interesante, Sue se iría mañana en la mañana y Bella había estado inquieta estas ultimas 2 semanas buscando una solución al tema de su padre. Habíamos aprendido nuevas cosas acerca de su familia. El dinero de la familia Swan era poderoso, no mas que su nombre, pero sus influencias con la gente mas poderosa era de temer. Su madre fue una mujer sabia, cariñosa, brillante y sumamente hermosa, Sue hablaba maravillas de Renne, era mas que obvio del amor y cariño que profesaba por las damas Swan, bueno al menos de las que son legítimamente Swan. Bella miraba con orgullo y anhelo cada retrato de su madre que Sue le obsequio. Escuchabas de todo un poco, historias de su padre, de su madre cuando aun era una jovencita, del amor de profesa su padre hacia su madre aun y con los años viviendo su ausencia.

Sue supo adaptarse a la familia a la perfección. Pasaba la mitad del tiempo con Bella, recuperando los meses de angustia y soledad que sufrió por su desaparición, y la otra mitad del tiempo la pasaba con Esme o Carlise, que siempre estaban atentos a cualquier dato que tuviera que ver con la salud de Bella incluso sobre sus gustos o parte de su personalidad.

Por otro lado, Bella se había acercado mucho mas a Carlise. Su relación mejoro de tal forma que no dudarías que son padre e hija. Eran tan firmes en esos papeles que empezaba a sentir esa molestia en lo que trata tener un "padre sobre protector" como suegro. Sin buscármelo, creamos a otro Emmett y este con el poder total de decirme como y de que forma tratar a su hija. Era… insoportable, pero no podía rezongar mucho al respecto. Llegamos a un lindo acuerdo; yo mantendría mis manos para mi mismo siempre y cuando Carlise no entrara en crisis de padre sobre protector. Era un buen plan, pero esta de mas decir que sus miradas mortales asechaban en cada beso, abrazo e incluso casta caricia que proporcionaba a Bella.

Otra de las novedades era la dinámica de Jasper con Bella. Seguían teniendo terapia, pero la relación paso a ser algo mas que solo doctor-paciente. Eran mas unos amigos que otra cosa, la fortaleza de Jasper con respecto al pasado de Bella quedo en segundo plano, era mas abierto, risueño e incluso bromista. Demasiado debía decirme a mi mismo. Pero si, todo había tenido un cambio significativo para todos.

-Puedes llamarme, Swan- susurro imperceptiblemente, logrando sacarme de mis cavilaciones- Después de todo, eso es lo que soy, una Swan-

Bese suavemente su hombro dejando mis labios tocar su hermosa piel por un minuto mas- siempre que quieras y siempre que lo desees, serás una Cullen. No por estar con tu padre, quiera decir que ya no serás parte de la familia- murmure sobre su piel.

-¿Por qué hablas como si fuera a escoger vivir en Italia?, No des por sentado algo que no sabes- hablo con los dientes apretados y la voz dura y fría. Rodé los ojos rendido por su pesimismo y su manía de retarme, aunque a veces esto ultimo me encantaba.

-Nunca he dicho algo así, y no creo haber constatado nada en particular. Bella, tienes que dejar de ser tan reflexiva con todo lo que pasa a tu alrededor. Estoy consciente que tu naturaleza es ser observadora y amo eso de ti, pero también hay que aprender a vivir sin tantas preocupaciones. No es bueno para ti, ni para el futuro que planeas estructurar con tanto esfuerzo. Terminara consumiéndote-

-Me gusta la idea de un futuro planeado-

-No creo que ese sea el caso, no para lo que haces o intentas hacer- la acomode mejor en la cama, su espalda sobre el colchón, mientras curvaba mi cuerpo ligeramente para poder verla. Sus mejillas estaban sonrojadas y carita lucía con un tono de culpa. Acerque mi rostro al suyo y bese suavemente sus labios. A pesar de ser, en ocasiones, difícil de manejar gracias a sus observaciones y maquinaciones mentales, la amaba tal y como es.

Solté sus labios despacio, saboreando el dulce sabor fresa de su boca con un toque de menta, cortesía de su pasta dental. Me miro por unos minutos y bufo molesta.

-No tengo idea de lo que me estas hablando- protesto

-No quieras verme la cara de genio, porque no la tengo Isabella, te recuerdo quien fue el que te conoció primero, incluso antes de conocerte a ti misma- miro sus manos en silencio, negándose a mirarme- tienes miedo- no era una pregunta, mas aun así asintió con la cabeza- no lo tengas, no intentes forzar las cosas entre nosotros Bella. No hablo solo de nuestra relación, hablo de todo lo que concierna a nuestra familia. Las cosas suceden por algo Bella, y luchando contra el día no lograras nada. Se que te preocupa lo que nos depara, no creas que a mi no me asusta perderte, claro que me asusta Bella, es a lo que mas temo- suspiro con fuerza y me miro con disculpa, acaricie su rostro con el dorso de mi mano y bese su mejilla sonoramente, sacándoles unas cuantas risillas- No seas tan fatalista con nuestra situación, ¿Ves la pelea que iba a formar si seguíamos por ese camino?, no fuerces las cosas Bella. Lo mejor de la vida, es vivirla. No esperar que la vida viva por ti-

-Cosas como esas, hacen que una chica se enamore- acaricio el tabique de mi nariz y me sonrío con dulzura- ¿Practicas con otras tus trucos Edward?-

-¡OH dios!, me has descubierto. Ahora tendré que presentarte a mi harem entero. Supongo que es lo menos que puedo hacer-

-¿Harem eh?, ¿Qué te hace pensar que me importa que compartas tus palabras con otras?-

-¿Acaso no te molesta?- continúe la broma mirándola de forma escandalizada, tratando enormemente de no mostrar una sonrisa.

-Nop. Creo justo que todas las mujeres del mundo merecen tener algo del gran "Edward Mansen", y creo que por esta vez, permitiré un poco de poesía en sus vidas-

-Pero que modesta- me miro claramente satisfecha por su respuesta y ahí lo perdí. Solté una fuerte carcajada que me hizo caer de espaldas y jadeando por algo de aire.

Sentí sus pequeños brazos tomar mi cintura, acomodando su mejilla sobre mi pecho, deleitándome con la sensación calida de su aliento. Pase un brazo por sus hombros, buscando una buena posición para dormir. Me estire para alcanzar la mesilla de noche y apagar la lámpara. Busque sus labios una vez mas y recibí gustoso los dulces gemidos y ronroneos que salían de esa arma mortal llamada Bella.

-Creo que tus padres deben estar muy dormidos. Si tus risas no los despiertan, nada lo hará- sentí un pequeño dolor en mi labio inferior cuando "accidentalmente" sus dientes perforaron la piel que ahí iba.

Sisee de placer, pero al mismo tiempo de dolor. Dolor físico al saber que por mas que lo deseara, no podría hacer eso. No con mis padres cerca y la amenaza de mi tío flotando en mi cabeza. Creo que después de todo si tendré un nuevo color en mis partes nobles.

-Como has dicho antes, la suerte no esta de nuestro lado. Al menos no esta noche- resoplo insatisfecha y trato de tener el control del beso o el ataque mas bien por como su cuerpo doblegaba al mío. Eso no era para nada justo- amor… no- se detuvo por un momento y después se dejo caer cansada.

-A veces siento que no eres nada divertido en algunos aspectos-

-Sabes muy bien, que puedo ser divertido cuando lo quiero. Solo que este no es el mejor momento. Te prometo que te lo compensare Bella, pero por ahora, vamos a dormir-

Bufo molesta- Creo que es lo mejor, no pasara nada de todos modos-

-Bella… no hagas berrinche- ante eso recibí un duro golpe en el estomago que me saco ligeramente el aire. Para ser tan pequeña, tenía una fuerza notable para su complexión- tampoco seas agresiva, eso no es del todo atractivo no importa cuanto te lo repitan, a los chicos no les gusta que la chica sea mas fuerte que ellos-

-Machista- susurro.

-Salvaje- canturree alegremente ente ganándome otro pequeño golpe de parte de ella. Reí bajito y bese su cabeza, descansando la mía cerca de sus cabellos, dejando su hermoso olor frutal justo frente a mi nariz.

-Te amo hermosa, no importa lo salvaje o berrinchuda que puedas ser-

-También te amo Edward, sin importar lo débil y machista que eres, yo te amo así- sonreí estúpidamente, sintiendo los ojos cansados y las respiración de Bella cayendo mas profundo en suave ritmo que me hizo dormir enseguida.


La multitud nunca ha sido un fuerte en mis métodos de comunicación. Tantas voces y tonos distintos, llevan a confundirme de tal manera que el dolor de cabeza que empieza a formarse después de una rato es tan insoportable que necesito usar tapones para los oídos. Los aeropuertos siempre han sido de mi desagrado. Un lugar de ruido y caos, de maquinas costosas que no hacen mas que perder tu tiempo en un larga y considerable fila llena de gente tan o mas harta que tu por esperar tanto, lugar de encuentros cansados y poco amigables junto con despedidas amargas y calladas.

Esta ultima precisamente era lo que llevábamos haciendo por un par de minutos. Toda la familia estaba reunida para despedir y desear un buen viaje a aquella encantadora mujer, que había traído esperanza y miedo a nuestras vidas. Bella llevaba un buen rato hablando con ella, tratando de soltarla para dejarla ir pero al mismo tiempo reteniendo su bolso como niña pequeña que se aferra a las faldas de su madre.

Hoy vestía preciosa. Un dulce y sencillo vestido mostaza suave con un discreto lazo marrón cubriendo su pequeña cintura. Unas encantadoras botas de lluvia de color crema junto con un lindo abrigo largo color melocotón daban el punto final al su encantador atuendo. Parecía una modelo lista para salir en las pasarelas y dejarlas a todos y a todas con ganas de mas. Conocía a mi pequeña, y de femme fatal no tenía nada, pero cuando la ocasión lo requería podía verse tan diabólicamente perfecta que dolía mirarla. Como ahora, con esa ropa tan ceñida y esas hermosas piernas mostrándose tímidas sobre el largo del abrigo, era casi devastador verla tan dulce y a le vez tan sensual, que me sorprendía a mi mismo el no tener una carpa en estos momentos.

-Si alguno de esos 2 se da cuenta de cómo miras a Bella, tendrás un mayor problema que el que traes ahora entre manos-

Parpadee rápidamente y gire gruñendo hacia Jasper. Me miro con una sonrisa perversa y señalo con la barbilla hacia abajo.

Idiota.

-A veces, te prefiero callado y engreído que como ahora. Hablas mas y me sacas mas rápido de quicio que de costumbre-

-Pura hermandad, tu sabes que en lo que a mi respecta, esa tema me es vetado- lo mire con una ceja retadora y el solo negó- es verdad-

-No somos tan ingenuos como para pensar que mi prima sigue estando en estatus de niña pura y noble- me miro mosqueado, me limite a sonreír- eso creí, así que no me vengas con moralidades porque no te quedan. No eres precisamente tradicional-

-Creí que tu te considerabas uno- ataco.

Mire a Bella darle el ultimo abrazo a Sue para dejarle a Esme y Carlise tiempo a solas con ella. ¿En verdad lo era?, bueno, no le tenía repudio al matrimonio, solo que no me convencía todo el asunto de grandes fiestas y recepción y todo lo que implica una boda. Era innecesario y doloroso. Al menos desde mi punto de vista a esta edad, tal vez mas adelante, considere la opción de unirme de esa manera, con todo y lo que convenía la acción.

-No estoy convencido de que lo sea- respondí finalmente- además, ese no es el caso, al menos no en esta conversación- mire receloso su cara y decidí darle un golpe amistoso en el hombro- así que te pediría por favor que dejaras mi relación con mi novia en paz, lo que haga o no con ella no es asunto tuyo- replique con suficiencia.

-No creo que Emmett o Carlise estén de acuerdo con esa premisa- gruñí con fastidio. Esos 2 van a sacar mi parte homicida si siguen con sus innecesarias restricciones y absurdas reglas.

-No me preocupo por ello, Bella sabe ponerlos en su lugar, así que fin del problema- sonreí al ver a Bella correr hacia mi. Me abrazo rápidamente por la cintura escondiendo su rostro en mi pecho. Bese sus finos cabellos y acaricie su nuca, suspiro con suavidad mirándome con ojos apagados. No lloraría, pero la alegría no era precisamente su propiedad en este momento.

-No creí que fuera tan difícil- susurro- despedirse es un sentimiento tan… vacío- acaricie su mejilla con delicadeza, bajando mis labios para saludar a los suyos, me respondió con entusiasmo tratando de olvidar que una persona muy querida por ella se iba. Termine el beso cuando sentí los ojos penetrantes de ciertos cuidadores de virtudes. Resople fastidiado y con un gruñido de insatisfacción hacia los inquisidores.

-Esto es completamente ridículo- masculle con evidente molestia.

Emmett dio un paso al frente y con una rápida maniobra tomo la mano de Bella y la llevo tras su espalda- Si no estuvieras sacándole la vida a mi hermana, otra cosa sería-

Lo mire incrédulo- No puedes hablar enserio, tu, de todos lo presentes eres el menos indicado para juzgar que es "sacarle" que cosa a alguien. Te aseguro que Rosalie tiene mucho que decir al respecto-

-Eso es diferente- respondió a la defensiva.

-Diferente una mierda, de verdad no te creía tan cínico- dije ya molesto. De verdad, estaban llevando al limite de mi paciencia.

-Ya es suficiente- salio Esme mirando entre Emmett y yo- dejen de estarse gritando y mosqueando. Dios, lo ridículo aquí es el tema de conversación. Emmett no deberías hablar de cosas que no sabes y de las cuales eres muy culpable si revisamos los antecedentes- el aludido mostró una mueca entre vergonzosa y orgullosa pero se abstuvo de soltar cualquier comentario. Esme me miro a mi- ahora jovencito, creo recordar que usted llego a un acuerdo; "no jugar con tu suerte", si sabes como son estos 2 – señalo a su esposo y su hijo, ambos mirando con recelo a la mujer- no se porque te gusta jugar con el cerrillo y la gasolina en el mismo lugar donde esta el gas, ¿Me he dado a entender?- los 3 asentimos y yo por mi parte deje un beso en la sien de Bella para después alejarme con cuidado y con las palmas hacia arriba. Ridículo.

-Bien, ahora, Edward creo que Sue desea hablar contigo- asentí caminando hacia donde se encontraba la mujer. Al llegar me regalo una sonrisa llena de nostalgia y tomo mis manos con un sentimiento que me sobrecogió.

-No sabes lo mucho que te agradezco todo lo que has hecho por nosotros, por esta pequeña y… rara familia. Te estaré eternamente agradecida hasta que ya no este en éste mundo-

Sentí una opresión en el pecho, la culpabilidad estaba presente en mi, maldición, era una bastardo sin corazón- yo… de verdad, lamento que tenga que alejarse de Bella, no era mi intención-

-Esta bien- me interrumpió suavemente- supongo que así es como están las cosas y no puedo hacer nada por ello-

-Se equivoca- susurre con aprensión- le prometo que tarde o temprano ella estará de regreso con usted- trague con dificultad- ustedes son su familia, por mucho que nosotros le demos ese amor, estamos conscientes que ella es impor-

Negó con la cabeza y delicadamente poso su mano libre en mi mejilla.

-No lo has entendido querido- me miro con una sonrisa tan brillante que me tomo desprevenido- ella ya no es parte de esa familia. No al menos según lo que observo. Ella siempre será mi Marie, pero ya es lo suficientemente adulta para decidir con quien quedarse, la razón por la que deseo que regrese a casa no es para quedarse- bajo la mirada y suspiro- no soy capaz de hacerle tal cosa a mi pequeña, ella es feliz aquí y no soy nadie para arrebatarle esa felicidad. Quiero… que se despida de su padre y de todos quienes la extrañan, su padre merece el derecho de saber que su hija esta sana, salva y feliz con la familia que ella eligió. Esa siempre ha sido su ultima voluntad, la felicidad de su pequeña-

Soltó un fuerte suspiro, tratando de que el dolor en mi pecho no afectara mi voz- entiendo… pero puedo asegurarle que su padre… no la dejara así como así. Si Charles Swan la ama tanto o mas que nosotros…- la mire esperando unas respuesta afirmativa a mi mas grande temor.

-En eso llevas razón- hice una mueca de dolor, me lo esperaba pero odiaba esa idea- sin embargo, como ya había dicho el ama a su hija. Y aunque le dolerá el alma perderla de esa manera, no creo que la quiera ver sufriendo. Estará antipático con la idea, pero le aseguro joven Edward que al final lo comprenderá, no va a ser fácil, pero el sabrá tomar esta decisión con la cabeza en alto y con el sentimiento de que hace lo correcto-

Sonreí tranquilo, supongo que todo era cuestión de fe, y la tendría incluso si mi corazón y mente no estén de acuerdo con ello. Tome suavemente la mano que Sue tenía en mi mejilla y le di un dulce beso en el dorso de este. Soltó unas risillas tontas pero no alejo su mano.

-Terriblemente encantador, si tan solo fueras unos años mas maduro…-

-Gracias por estar aquí, espero verla muy pronto- me sonrío calidamente, tal y como mi madre lo hacia cuando tenia un problema en la escuela y necesitaba consejo.

-Lo haremos querido, nos veremos pronto- nos dio una ultima mirada, recogió su maleta y se adentro a la puerta de abordaje. La sensación agridulce seguía ahí, sin embargo esa dulce dama me hizo ver, que no todo es blanco y negro, debo aprender a vivir con grises y en ocasiones amarlos, eso solo me llevara a la fe.

Muy dentro de mi corazón estaba la fe de no perderla nunca. Bella era mi gama completa, no me gustaría quedarme ciego para siempre.


-¿Qué tal este? ¿A que no esta lindo?- la voz de Bella se perdía por el rugido del motor. Sonreí con cautela y negué con la cabeza, era lindo, pero no lo que consideraba como "regalo de pareja", me recordaba a esos colores típico de soltero.

Bella bufo- No entiendo porque estas siendo tan necio Edward, la idea era solo buscar el color, ahora no solo no tenemos color sino que estamos escogiendo entre 4 modelos diferentes. ¿No entiendes el significado de "regalo"?, no le veo el caso pagar una diferencia que no es necesaria- soltó con un puchero y mirando con odio el volante frente a ella.

Hace poco mas de una hora que dejamos el aeropuerto. Bella estaba un poco triste por la partida de su nana, así que decidí animarla un poco y recordando mi regalo de cumpleaños la lleve junto con mi padre a escoger mi "nueva adquisición". Le había prometido antes de nuestra separación por ese viaje, que la llevaría a buscar el carro perfecto para los 2. Lamentablemente mis gustos por un vehiculo para los 2 estaba acabando con la paciencia de mi pequeña.

Sonreí hacia ella y le tendí una mano para ayudarla a salir del hermoso espécimen mecánico color vino que ella había visto- Vale la pena, cuando sabes que hay algo mejor afuera, incluso que se puede compartir con alguien especial-

Salio completamente del auto y me miro con una ceja alzada- ¿Insinúas que el obsequio no es de tu agrado?-

Bufe- No pongas cosas en mi boca pequeña tramposa. El regalo era mas que perfecto y el modelo escogido era igual de hermoso y lo agradezco mucho. Pero no va con… los planes que tengo para ese auto-

-¿Y eso sería?- insistió.

-Bien, para empezar el modelo es deportivo por lo que el espacio es casi nulo para 1 persona, ¿imagínatelo para 2 o incluso 3?, para nada cómodo. Además tiene la pinta de ser para todo un soltero de categoría y ambos sabemos que de soltero no tengo ni un pelo- me miro con una sonrisa y negó con la cabeza- este carro debe ser para ambos, uno donde ambos estemos cómodos y poder decir que lo escogimos entre los 2, tu sabes, un carro de pareja- soltó una suave risa y me miro con ese hermoso brillo es sus ojos, entre diversión y confusión.

-¿Así que por eso prefieres gastar una suma extra de dinero por un carro que se acomode a nuestras necesidades?-

-Básicamente- me beso dulcemente guiándome con una sonrisa hacia el próximo modelo que estaba cerca.

-Este el lindo, y tiene 4 puertas, supongo que habrá espacio para los 2- sopeso mirando al modelo v10 azul ultramar que teníamos frente a nosotros. Era hermoso si, y el color combinada con Bella, que era lo importante para mi depravada mente. Sonreí estúpidamente y la tome de la caderas, pegando su espalda a mi pecho. Me acerque a su oreja y susurre con mi mejor "voz seductora".

-El espacio es importante, sobre todo para las maravillosas imágenes que me traen un auto así y tu en él- sentí su cuerpo temblar, llenando mi ego de un sabor dulce.

-No me imagino ese tipo de escenario- murmuro con la voz ahogada.

-Tu sabes, una mujer hermosa con una auto así de espectacular siempre da un toque erótico a la fantasía de un hombre-

-¿Insinúas que estaré "apoyada" en este carro al aire libre para hacer realidad tuya una fantasía?- giro suavemente su cuello, dejando a mis labios espacio para chupar y besar con delicadeza toda esa piel.

-No soy tan cruel como para dejarte a merced del clima y de ojos viciosos que deseen poseerte. Pensaba en algo mas… interno, sabes como amo trabajar con el "mando" y podemos averiguar juntos todas esa funciones que posee esta maravilla, incluso el amplio espacio del asiento trasero-

-¿Es una promesa Sr. Mansen?- jadeo ligeramente cuando mi mano rozo "accidentalmente" el contorno de su pecho.

-dalo por echo preciosa- murmure contra su mejilla y luchando contra la necesidad de poseerla ahora, tanto hablar de ello ha hecho a mi mente volar muy alto, que ahora el aterrizaje esta de todos menos turbulento.

Se giro delicadamente y me beso con ardor, aun de espaldas a mi y con una mano en mi cuello para tener mas acceso a mi boca. Acaricie su fina cintura con codicia. Maldita sea, sería de verdad malo que nos escabulléramos entre los autos para llegar al nuestro e irnos a cas-

-¡Chicos, he encontrado un modelo que estoy seguro amarán!-

¡Mierda!

Había olvidado por completo a papa. Suspire molesto y solté a mi muy sensual novia para mirar en dirección a mi padre. Estaba frente a un hermoso v8 color champagne, para nada deportivo y con un color tan brillante que daba la sensación de querer oler la pintura por horas y horas. bese los labios de Bella y con una mano me dispuse a guiarla donde nuestro guía.

-Eso no ha sido para nada amable- se quejo Bella mirándome con irritación.

Reí en voz baja- te prometo que lo compensare, olvide por completo que estábamos en una agencia donde muchas personas podrían ver lo mucho que te amo, y eso querida mía, no sería sano para sus mentes ni para la mía-

-A veces siento que me celas por cada organismo que hay en la tierra- murmuro mirando a nuestro alrededor- solo hay hombres mayores aquí, hombres con una familia e incluso nietos, es ridículo lo que dices-

-Aquellos son los mas pervertidos, estarían mas que gustosos de ver como te reclamo como mía-

Se paro en seco y me miro con una mirada que denotaba sorpresa- ¿Qué se supone que fue eso?, ¿De donde sacaste ese pasaje de hombre de las cavernas?-

Me encogí de hombros, sintiéndome un poco avergonzado por la mirada de sorpresa en su cara- supongo que es una combinación de los autos nuevos y tu, no me lo explico bien, de verdad lo siento si te he incomodado-

Me miro con burla por un momento antes de robarme un dulce beso- esta bien, supongo que esa faceta es algo atractiva, siempre y cuando estemos en casa y no en un local lleno de personas-

-Lo tendré en cuenta amor- reí ligeramente, aumentando el paso ya que mi padre tenía cara de no ser muy paciente hoy.

-¡Dios como tardan!, ¿Qué tanto se secreteaban ahí?, en serio que los jóvenes no saben apreciar un buen lugar cuando lo ven, este lugar es para admirar y babear, no para perderse en los momentos como ustedes los llaman-

Lo mire con una ceja alzada- ¿No fue en una de estas tiendas donde le pediste a mama una cita?-

-Muy diferente época y otras funciones tenían este tipo de departamentos-

Lo mire escéptico- Ya, diferentes-

-Bueno, y bien, ¿Qué les parece esta belleza?, ¿A que no es perfecta para ustedes?- se veía increíblemente entusiasmado. Se veía incluso mas joven.

-Es precioso- murmuro Bella mirando y tocando cada parte del vehiculo. Estuve de acuerdo, era una maquina de verdad increíble. Pude verme con Bella paseando de un lugar a otro por todo Forks incluso por otras carreteras. En nuestras citas, paseos por el parque, cenas, teatro… mi mente se fue a muchos otros planos pero si. El vehiculo era perfecto. Perfecto para nosotros.

-Creo que tenemos un ganador- murmure besando la mejilla de Bella, aun absorta con el auto. Me miro con ojos brillantes y tomo mi mano con fuerza.

-Perfecto- soltó mi padre- iré a por un encargado para ver todo ese papeleo, tratare de que sea rápido, no quiero cláusulas absurdas y millones de firmas, deberá saber con quien se esta metiendo, denme media hora jóvenes y estaremos listos y con seguro para viajar a nuestro antojo- nos dio una mirada juguetona y camino firmemente hacia la oficina principal.

-Da un poco de miedo cuando lo legal entra a flote en la conversación- murmuro Bella mirando a mi padre sin pestañar.

-Y pensar que pude ser yo- soltó unas cuantas risillas y me beso la mejilla- en serio, nunca me obligo a seguir su carrera pero hubo un tiempo en el que decidí que ese no era mi camino-

-¿Antes o después de leer Harper Lee?- pregunto con malicia.

Reí ligeramente- ¿Cómo sabes que he leído obras suyas?-

-Todo gran editor y escritor lo ha leído, o al menos, sabe de ella- dijo simplemente. Me reí y bese su cabello. Dios… amaba como olía, perfectamente embriagadora.

-Bien, ya hemos venido por tu regalo de cumpleaños, ¿Cuál es la primera orden con él?-

Lo pensé durante un minuto. Le sonreí torcidamente y capture su pequeño cuerpo contra el vehiculo. Me miro con una ceja alzada y con sus ojos chispeantes de algo mas que diversión. Acerque mis labios a los suyos, saboreando su dulce aliento y dejando todo mi deseo por ella en ese beso. Me separe con extrema lentitud y mire dentro de esos preciosos ojos chocolate.

Fe, eso me repetía una y otra vez. La fe hacia lo que queremos y deseamos esta mas cerca de nosotros si no la forzaos tanto. Y la mejor forma de tener fe, es disfrutando los pequeños momentos con aquello con lo que nos aferramos valiosamente.

Le di un ultimo beso antes de soltar mi primer acto de fe.

-Ahora, hermosa dama, iremos a nuestra primera cita con el audi, ¿Qué le parece la idea hermosa señorita Cullen?-


Bien, es todo por hoy. Tratare de tenerlo listo para dentro de 2 semanas a mas tardar. No doy la vida por ello pero hare mi mayor esfuerzo. Si desean dejarme alguno que otro review estaré encantada de responder. gracias señoritas, que tengan buen día. Esta va por mi hermanita, Feliz cumpleaños cosa, al fin llegaste a la edad dura Je.