Odio a mis compañeros de trabajo!! Si no les gusta trabajar que se larguen, pero que no me perjudiquen a mi! :-( LOS ODIO!!... y como estoy harta de hacer todo yo y que ellos digan que lo hacen, durante estos días me dedico a escribir y consentirme ^u^
Bueno, como todavía necesito recopilar algunas cosas para Ronin como tradiciones, objetos, costumbres y ropas, aparte de cómo se debe plantear y lo que tiene que pasar antes como sorpresas, encuentros, secretos, traiciones, verdadesy mucho más… X3 continué con Konoha Gakuen esta vez XD
Pero como necesito que Kishimoto hable más sobre las bestias y ponga a Tobi, momentos felices, emoción, y emparejamiento! (NaruHina obviamente… :3) espero que ya pueda definir completamente el capítulo que sigue de Ronin ^.^
Fueron los tres segundos más largos de toda su vida, en el primero se percató de la situación al voltear a ver la causa de lo que detenía a Hinata, el segundo en el impacto que le causo ver que Gaara, aquel supuesto amigo que estaba buscando para presentarle a su novia era el que la estaba besando y el tercero, en lo desconcertado que estaba, justo para acabar estallando como una bomba por los celos y la terrible circunstancia…
Konoha Gakuen:
Los caminos de la vida en Naruto
-¿Pero que diablos crees que haces?- jaló a Hinata con toda su fuerza hacia el, separándola abruptamente del pelirrojo, ella no estaba en si, se perdió por la impresión en su mente y no parecía reaccionar. La reacción de Gaara por igual no fue para menos, no se había percatado del rubio, no con toda la gente que había en el pasillo y que se fue alejando alrededor para observar lo que pasaba. Eran el centro de atención en ese momento.
-Esto no te incumbe Naruto- lo miro sin darle tanta importancia, lo que no sabía era lo importante que era este en la vida de la pelinegra –Hinata, tenemos que hablar- se dirigió a ella de nuevo, aunque lo primero no podría catalogarse como intercambiar palabras, pues simplemente llegó y la beso, tratando de expresar todo lo que tenía adentro desde hacía ya varios meses.
Capitulo veinticinco: Errores pasados
Hinata de nuevo regreso a su mente para procurar enfrentar lo que pasaba, aunque no de muy buena forma.
-¿Cómo que no me incumbe? ¡Es a mi novia a la que acabas de besar!- reclamó el rubio enfurecido, no quería admitir que era celoso, pero como Hinata se había convertido en lo más importante y valioso en su vida la defendía a capa y espada, aún si llegaba a ser algo posesivo en algunas ocasiones. Fue entonces cuando la Hyuuga intervino.
-¡¿Hablar?!- alzó la voz al grado de casi gritar – ¿Después de tanto tiempo y todo lo que paso quieres hablar? ¡Ya no que queda más que decir Gaara!- le recriminó dejando que de sus ojos llorosos se desprendieran las lágrimas que no pudo retener, no había cohibición ni timidez en ese instante. Tenía muchas emociones encontradas, impresión, enojo, tristeza, no era para menos.
-Hinata…- se admiró Naruto de la actitud de esta, recordaba en sus conversaciones un antiguo novio que la había herido mucho con su indiferencia antes de descubrir que la había engañado, ella no hablaba mucho de ello, se entristecía al recordar, por eso no tocaban el tema, sobre todo por que las antiguas parejas eran… …un buen ejemplo fue Shion…
La palabra novia saliendo de la boca de Naruto y refiriéndose a Hinata no era en lo absoluto algo que Gaara tomo bien, pero paso de largo hasta no estar a solas con ella y charlar. No quería perderla, y no se había dado cuenta negándolo, que ella ya no era suya nunca más.
-Por favor Hinata, escúchame- trató aún más tomándola de los hombros siendo que ella se había acercado para gritarle, ahora el solo termino eliminando un poco más la distancia que quedaba.
-¡No!- lo empujo.
-¡Hinata!- intentó una vez más, pero ella camino hacia atrás.
-¡Basta! ¡¿No te fue suficiente ya lastimarme así y ahora volver?!- dejó salir un gemido de su boca, atrás Naruto se acercó para abrazarla, pero no pudo llegar a ella si quiera, pues salió corriendo hacia las escaleras.
Gaara se quedó inmóvil viendo como huía, trato de seguirla, pero como si el destino los llamara, volteo a ver a Naruto al mismo tiempo en que este giro su cabeza para verlo. Su amistad estrecha caía en un abismo condenada a perderse con esa simple y fuerte escena. Sus pies se clavaron al suelo, solo pudo observar como el rubio salió corriendo tras ella.
El escándalo no se hizo esperar, los alumnos rumoraban. Temari al igual que los demás veía la escena, solo con la única diferencia de sentirse con ganas de ser tragada por la tierra al ver a su hermano ahí con el uniforme protagonizando semejante escena ¿Cómo fue que los dos terminaron en la misma escuela de nuevo?... y otra idea fugaz cruzó su mente ¿Qué había pasado con Kankuro?...
Este, en Akai Mizu sen do blasfemaba contra sus hermanos, pero estando en la universidad a los cinco minutos se le quitó el enojo al conocer a una escultural castaña que entró por la puerta…
*8*8*8*
Se acababan de instalar en un pequeño motel ambos hombres que habían alquilado, se vieron en la necesidad de cambiar de aires en lo que iban con dirección a Tokio dentro de un tiempo, y todo por que Kabuto había matado a varios hombres por una tontería en un supermercado. Su paciencia era algo extraño en el, sus expresiones eran confusas, sobre todo por que cuando parecía estar de lo más asesino posible mostraba una cara apacible increíble, y esta vez no había sido una excepción, solo se había lamentado que por eso su amo tuviera que pasar por tantos problemas.
Kabuto había seguido a Orochimaru como fiel perro a su amo desde muy temprana edad, se había vuelto su maestro, lo trataba como su superior y las ambiciones que el tenía también eran las suyas, por lo que si este tenía una meta era la meta que Kabuto tenía que seguir. Era su deber impuesto por el mismo: ayudar en todo a su señor, aunque había algo que no le encajaba bien:
-Sigo sin entender como es posible que aún no vayamos por Hiashi de una buena vez- comentó para si ese preciso día, la venganza de Orochimaru era lo más importante hasta el momento, pero el que no fueran a proseguir con su plan y por el contrario, lo retrasaran, era algo que no entendía.
-No desesperes tanto Kabuto, tengo mis razones para actuar así- escuchó a sus espaldas dando un respingo.
-Orochimaru-sama- regresó a su sumisión –No era mi intención, yo…-
-No, no importa, comprendo que te comportes así después de haber conocido a su hija en ese torneo de clavados- se sentó a su lado en el sillón de la habitación, su discípulo y mano derecha lo hacía comprando víveres, fue obvio su sonrojo cuando habló de aquella chica que le interesó en plena competencia, sobre todo por que el nunca había reparado en las mujeres, por lo menos hasta ese día –No te cohíbas, es normal, y no la culpo a ella, ni siquiera sabe por que razón se clavan ellas tantas miradas masculinas por todas partes y si lo sabe debe sentirse traicionada por lo que trata de que no pase… pero pasará, o tal vez ya paso- Kabuto captó el mensaje del otro.
-¿Dice que teme que se propasen con ella?, a mi me parece que eso ya ha pasado y más de una vez- miro hacía el techo, aún recordaba a esa tierna y tímida chica protegida por sus amigos… ¿Cómo podía ser ella hija de un monstruo como lo era Hiashi?
-Ella no tiene la culpa- interrumpió sus pensamientos el sabio laborador corrupto de las manos bañadas en sangre por todos los terribles crímenes y actos que había cometido en lo que llevaba con vida. Kabuto lo miraba pasivo, no era nada fuera de lo normal que su maestro le leyera el pensamiento con solo verlo a la cara –Hinata-san solo nació en la familia equivocada, por ser una Hyuuga lleva sangre Hyuuga, y esa poderosa familia ahora no son otra cosa más que un puñado de porquería que deshonra a sus antepasados- proclamo calmado y serio, bastante sereno para lo que le platicaba.
Orochimaru tenía informado a Kabuto de todo lo que tenía planeado, lo único que no le había dicho era cual había sido el inicio de todo aquello.
-Déjame decirte que esto no solo es una venganza contra Hiashi- se atrevió a confesar al otro, el que su amo contara algo tan importante y privado le llamó la atención al de cabello claro –Es un golpe duro para alguien más arriba que este a quien de verdad quiero destrozar… Madara Uchiha…-
*8*8*8*
Ya conocía la ruta a la perfección, incluso a ciegas o en la oscuridad podría llegar ahí, siendo de último grado no decían nada por que estuvieran ahí, y precisamente en esos momentos aquel lugar tan visitado por Naruto y Hinata se hallaba vacio para su suerte, no necesitaban más público nefasto.
El inicio de ese día había sido tranquilo y perfecto, como lo era su vida al lado de sus amigos y su novio, platicaron de cosas diversas, anécdotas, lo que hicieron durante las vacaciones, rumores, esperanzas y sueños, como con una tácita melancolía por el último semestre, pero estaba feliz, todos lo estaban, entonces ¿Cómo fue que llegó a voltearse en su contra tal felicidad en un abrir y cerrar de ojos?
-Hinata- entró detrás de ella a penas unos segundos después de que la siguiera dejando de lado a Gaara. Su novia miraba la lejanía de la ciudad desde el techo de la escuela. Ya no estaba llorando, se había detenido, ahora solo secaba sus lágrimas mientras giraba hacía su novio una vez que este estaba cerca de ella.
-No debería afectarme tanto- habló quedo con la mirada agachada, respirar profundamente la hacía aclarar su ideas, Gaara era historia antigua, el que estuviera en su escuela no debía cambiar nada para ella.
-No, esta bien, yo no sabía que era el quien te lastimo en el pasado…- trató de disculparse, el menos enterado de quien era que era el.
-Pero…- trató de continuar, pero Naruto la calló con un beso algo ni largo ni corto, solo dulce.
-No se puede olvidar tan fácil a quien fue tu primer amor… sobre todo si te lastimo- aclaró el rubio –En ese caso no era la persona indicada…- sonrió tranquilo, Hinata estaba impresionada por sus palabras, era comprensivo, comprendiéndola de la misma forma en que ella lo escuchó y entendió como cuando paso lo de Shion.
-Hablare con el- desorientó al rubio con esa afirmación poniendo una cara incrédula al escucharla –Le diré la verdad, lo que pasó entre nosotros quedó atrás, es tu amigo también, por lo que intente lo que intente debe saber que no va a funcionar, es mejor dejarlo en el olvido…- sonrió más calmada al igual que el.
-No me gusta la idea- recargó su barbilla en su frente -pero si es lo que quieres no te detendré- la beso en el fleco, ella sonreía, pero un pensamiento en su mente era de preocupación…
-Gaara fue el que me engañó, fue por su culpa que terminamos… entonces… ¿Por qué buscarme de nuevo tan seguro de que hablando se pueden solucionar las cosas?... sabe a la perfección que fue su culpa, no lo hubiera hecho sin razones fuertes, siempre se ha comportado de esa manera, por lo que paso era más que obvio que a mi no era a la que quería más… entonces ¿Por que? ¿Por qué actuó así?... ¿Por qué?...-
*8*8*8*
-Me gusta este, creo que si voy a la audición con este vestido pueda conseguir ser contratada- señalaba Ino un traje en las hojas de una revista, al haber quedado deslumbrada por Sai, la Yamanaka trataba de distraerse pensando en cual sería el atuendo perfecto para ir a aquella tan esperada audición de una importante agencia de modelaje que encontró en una revista de modas.
-No lo se, ¿de verdad crees que tan pronto necesites el escote?- señalo lo descubierto que estaba dándole miles de ideas y suposiciones en la cabeza de lo que podían pensar.
-Tienes razón, podrían malinterpretar mis intenciones con ese vestido siendo tan corto y tan descubierto, de seguro pensarían que trató de entrar con tretas intentando acostarme con alguien, o peor…- se puso ambas manos en las mejillas ante una muda Sakura -¡Creerán que ya me acosté con alguien y que la que no enseña no vende!-
-¡¡ ¿Que?!!... ¿De donde rayos se saca tantas cosas Ino?- se preguntó su inner dentro de la mente de Sakura. Las dos estaban tranquilamente pensando en eso y esperando que Hinata llegara con ella al encontrarse en el patio durante el receso cuando se dieron cuenta de que no salía y la gente murmuraba algo bastante curioso.
-Bueno, deja de verme así, Hinata dice que cree en mi y Temari me dijo que tengo posibilidades, para mi esta bien eso- recordaba las palabras de sus amigas, ese sueño dorado que muchas trataban de alcanzar al ser alguien popular con dinero, riquezas y fama. Toda su vida estaba acostumbrada a la florería de sus padres conociendo toda clase de propiedades de cada planta y flor, conocía a Sakura desde su infancia, siempre fueron las mejores amigas, pero al llegar a la pubertad y siendo adolescente guiadas por sus hormonas al conocer a un increíblemente atractivo Sasuke Uchiha las dos se volvieron rivales, pero con Karin cerca solo de dedicaron a admirarlo de lejos esperando que el se diera cuenta de todas las atenciones que ambas reparaban en el… aunque se frustraron bastante cuando resulto que a pesar de todos sus intentos, Hinata había acaparado la atención de Sasuke cuando llegó, en esos días querían morirse o matarla a ella, pero al ver que ella en realidad quería a otro no hicieron otra cosa más que apoyarla y estar a su lado como verdaderas amigas.
Ino no se la había pasado apegada a la idea de buscar, perseguir y apantallar a Sasuke a cada momento de su vida, prueba de eso eran las múltiples relaciones que había tenido a pesar de siempre parecer eternamente enamorada de Sasuke, por lo menos hasta que Shikamaru pasó a ser parte de su vida más que como amigo, con el cual descubrió lo que significaba una relación verdadera, y con su rompimiento adquirió más madurez.
-¿Que vez a hacer ahora tu?- regresó a seguir charlando con Sakura, la pelirosa la miro con curiosidad.
-¿Cómo que hacer?-
-Ya sabes…- comenzó la rubia cerrando y dejando de la lado la revista –Sobre Sasuke y lo que tu aún sientes por el…- la ojijade no pudo evitar ponerse roja por ese comentario, pero no dejaría que la viera e hiciera sentir de esa manera.
-Bueno…- trataba de ocultarlo, había sido uno de los propósitos que se había hecho en año nuevo; dejar de querer a Sasuke, pero simplemente no podía –No lo se…- concluyó suspirando mientras se sentía mal consigo misma, pues en efecto, así estaba.
En un principio no supieron captar bien, por lo que viendo el alboroto se decidieron a preguntar que pasaba.
-Oye Nakao- se acercó Sakura a uno de sus compañeros de clase -¿Por qué tanto alboroto y rumor? ¿Qué pasó?- se acercaba Ino detrás de ella tratando de no imaginarse con el vestido de al lado del que había señalado antes estando en una cita con Sai.
-¿No lo sabes?- se sorprendió mucho el otro, Hinata era amiga de las dos chicas y debían estar enteradas…
-No- negaron ya las dos.
-El exnovio de la chica de Naruto acaba de hacer junto con ellos toda una escena allá arriba-
-¡¡¿Que?!!- hasta Ino tiró su revista.
Bajando las escaleras del segundo piso y pensando en lo que acababa de ver en el pasillo con toda la gente reunida por lo que pasaba en medio de una pelea amorosa, Sai pensaba en lo entretenida que sería su estancia en esa escuela…
Terminando el receso Hinata se vio acosada por sus amigas para que les dijera que había pasado, ¿Cómo que exnovio? Hinata era una chica sencilla y tímida, no podría ser… ¿o si? Ino permaneció seria, recordaba lo que habían platicado una vez cuando ella llegó a la escuela en plena clase de deportes, precisamente en la piscina, pero después se fue enterando de que a pesar de haber sido su primer amor en realidad no era para ella, y no era para menos con lo que le hizo…
*8*8*8*
Cuando Gaara llegó a la escuela para preguntar sobre Hinata y en que salón estaba ninguno de los encargados quiso soltarle ni media palabra aún cuando trató de sobornarlos, la escuela respetaba la integridad y privacidad de sus estudiantes, por lo que la única pista que tenía de su paradero era la llamada de su hermana mayor cuando le dijo que estaba compitiendo contra Hinata estando en Konoha Gakuen, por lo que ella debía seguir ahí. Tenía cierta desconfianza de lo que hacía, aún sentía en el pecho aquella sensación de que tal vez lo que hacía no era correcto, que debía dejarla partir, después de todo gracias a su pasada indiferencia acabó perdiéndola para siempre; aún así quería verla, hablar con ella, quería aclarar las cosas y también pedir disculpas, seguía teniendo esperanzas a pesar de todo el tiempo que había dejado pasar, y en un recién quitado cuadro de honor de la escuela interpretó como una señal ver que en clavados Sasuke y Naruto se encontraban en la lista con sus respectivos lugares en la premiación de cierto campeonato del año pasado, solo que los nombres de la rama femenil ya los habían quitado hacía cosa de pocos minutos, y en ese preciso momento venían los encargados para quitar lo que quedaba de la rama varonil.
Tener amigos y aliados en esa escuela era bueno para el, sobre todo cuando vio a su hermana ahí. No le agrado la idea de que tuviera novio pero total, era su vida y su problema, pero lo que verdaderamente no le gustó fue que no le hubiera dicho antes que había estado con ella durante tanto tiempo. El tenía derecho de saber donde estaba Hinata, o por lo menos eso era lo que pensaba.
Pero las cosas ya no eran tan fáciles para el ahora que la había encontrado con alguien más. Se sentía abandonado, remplazado, frustrado, durante el tiempo que pasaron juntos lo sintió como lo más bello y realmente valioso de toda su existencia, un motivo real y verdadero por el cual dar sentido y valor a su vida, solo se arrepentía contra si mismo el que un simple malentendido los hubiera separado, aunque si, fue su culpa por no querer calmar la angustia del corazón de Hinata.
La campana sonó y se dio la salida, Gaara sabía donde vivía Hinata por lo que viendo a los dos novios saliendo juntos no le fue difícil suponer que Naruto la dejaría hasta la reja de su casa. Tanta compañía mutua lo irritaba, sobre todo por que se veían normales, por lo menos como si no hubiera pasado nada de lo que pasó en el receso cuando el se acercó a besarla.
Los siguió, claro que los siguió, hablarían de tantas cosas que le reprocharía en cara el que ella ya estuviera con alguien más de manera brusca y altanera, se sentía herido ahora el, y todo por que sabía que el tenía el juego de su lado, pero en el interior no tenían palabras que soltar a ciencia cierta. Mientras tanto desconocía que ellos sabían que estaba ahí, observándolos a una distancia prudente.
-No me gustaría dejarte sola con el- comenzó a hablar Naruto al momento de despedirse, su novia sonrió con ternura, entendía que se sintiera así con algo de celos mezclado con preocupación. Si había sido capaz de besarla sin importarle que la gente los mirara, solos ni siquiera lo quería imaginar.
-No tienes por que preocuparte- lo beso en la mejilla -estaré bien- siguió consolándolo –Solo le indicare la línea entre los dos ahora ¿de acuerdo?- le saco una sonrisa al rubio, en algunas circunstancias ella se portaba más madura que el, desde el principio lo era, y por eso el comenzó a madurar dejando a un lado la vida agitada, problemática, llena de excesos y un tanto loca, para dedicarse de lleno a su plan de vida, en el cual lo más importante era Hinata.
-Confío en ti, pero en Gaara…- suspiro cerrado los ojos –…ya no se que pensar…-
-No, tranquilo- lo abrazó, al no estar en casa su padre podían despedirse de la forma en que quisieran –los dos son amigos, no tiene por que cambiar eso. Hablando se arreglan las cosas-
No muy confiado del otro pero teniendo fe en su novia ambos novios se despidieron. Caminó hacia el otro lado de la calle hasta perderse en la vuelta de la esquina seguido por la mirada de Hinata, lo admiraba por lo fuerte que era al resistir esa situación, sobre todo por que confiaba en ella, pero no hubo a penas desaparecido tras la pared de la casa al final de la calle cuando giro y de inmediato se ocultó en los matorrales del jardín de esa residencia para poder espiar un poco, tenía el presentimiento de que algo podría pasar en lo cual no podría salvarla si Gaara se propasaba o trataba de lavarle el cerebro… es decir, ¿Qué chico enamorado le daría cancha libre a su rival para que te quite a la chica aún si es tu amigo?
-¿Pero que rayos estas haciendo ahí Uzumaki?- escuchó detrás de el poniéndosele la piel de gallina al creer que alguien lo había pillado en plena… pleno… ¿espionaje?...
-Ah, lo siento, yo…- se volteó para encontrar y sorprenderse de ver a alguien que nunca se le cruzó por la cabeza ver ahí, y acompañada – ¿Karin?...- se quedó incrédulo -¿Qué estas haciendo aquí?- preguntó.
-Lo mismo preguntamos- respondió Suigetsu por ella, pero al ver hacia el mismo punto que el pudo percatarse de la situación –Vaya…- el ojiazul se puso rojo al creer que ellos pensarían mal de el –Así que los rumores si son ciertos…- la pelirroja despertó su curiosidad con aquella exclamación.
-¿Cómo?- se acercó a mirar por al abertura de los matorrales por donde el peliazul miraba, agachándose y quedando de rodillas para poder espiar, incluso tiro al rubio al acercarse –Pero mira nada más… lo que la gente dice es verdad, quieren bajarte a Hinata ¿no es cierto?- voltearon los dos a ver a Naruto.
-¡¡¿Pero de que diablos están hablando?!!- se enfureció por las palabras de la chica –Hinata y yo nunca nos vamos a separar…- respondió.
-Eso suena posesivo- murmuro Suigetsu hablando lo primero que le vino a la mente.
-Si, de verdad que si. Oh, mira, Gaara ya se acercó a ella- señaló haciendo que Naruto se aproximara rápidamente para observar.
-Karin, ¿no crees que deberíamos dejar a Naruto y sus tareas de espionaje tranquilos?- sugirió el novio de esta.
-Si, me parece que eso es lo…-
-Tranquilo, solo estamos de apoyo aquí para el- exclamo antes de que Naruto pudiera terminar su frase –Además Naruto, yo se leer los labios, podre decirte lo que dicen- sonrió segura de que con eso lo convencería.
-Karin…- trató de interferir Suigetsu, solo habían ido a caminar un rato por el parque y ahora estaban en una misión de espionaje al lado del Uzumaki, el cual parecía no requería su ayuda, pero eso no fue lo que el respondió.
-¿De verdad? Gracias Karin- agradeció el otro mientras regresaban a la escena enfrente de la mansión Hyuuga.
-Por Dios… Karin lo hizo de nuevo…- pensó su novio en la mente… -si no puedes derrotarlos úneteles…- se dijo para si mirando también a ambos chicos frente a la reja.
Gaara espero cerca de un minuto para acercarse, temía que Naruto pudiera regresar por algo e interrumpirlos, desconocía que eso no sucedería y también que este los espiaba.
Ambos se quedaron viendo durante un segundo, como si ante sus ojos pasara todo lo que pasaron juntos, los encuentros, los besos, las caricias, los paseos, todo, y sin embargo ahora parecía tan lejano y distante de ambos. Gaara se dejo tentar por el ayer dando dos pasos peligrosamente cerca de Hinata, mismos que ella retrocedió, no era lo mismo, ya no sentía amor por el y tendría que demostrárselo.
Regresando los pies a la tierra el pelirrojo de ojos aguamarina se tranquilizó volviendo a lo que iba.
-Creí que nunca te dejaría…- confeso mirando hacia otro lado antes de retornar su mirada, Hinata tenía tantas ganas de responderle, decirle que en realidad ella no debió haber dejado ir a Naruto por que no quería encararlo ni charlar de nada, pero seguía siendo una buena chica, comprensiva y humana, sobre todo respetuosa. Viendo que ella seguía sin decir nada el cambio su actitud – ¿Ahora me escucharas?- se cruzo de brazos molesto.
-Estoy escuchándote- contestó ella, no tenía ganas de hablarle, pero si tanto tenía que decirle ella lo escucharía.
-Pero no de la manera en que lo hacías antes…- se atrevió a decirle.
-Ya no es lo mismo Gaara, terminamos ¿recuerdas?- lo encaro perfectamente, no le iba a ser tan fácil tenerla de regreso, y era algo que no sucedería nunca…
-Esto se esta poniendo picante…- se emocionó Karin oculta en los matorrales, seguía diciéndoles a ambos chicos lo que estaban platicando.
-¡Karin!- la callaron ambos, querían saber que más pasaría, bien Suigetsu era el único no interesado.
-De acuerdo- se limito a contestar regresando a leerles los labios.
-Hinata por favor- acaricio su cabello, Hinata le quitó la mano de su cercanía.
-Viniste aquí para hablar, habla, te escucho- después de eso el pelirrojo supo que ya no podría darle más vueltas al asunto, por lo que se preparó para tratar las cosas en serio.
-Tu y yo sabemos por que te alejaste- comenzó, estaba acaparando la atención desde un inicio, y aunque la ojiperla no fuera indiferente con toda la pena del mundo lo estaba siendo con el –Lo que paso ese día en la oficina fue… una equivocación…- continuó.
-Claro que lo fue- interrumpió –Si querías terminar conmigo me lo hubieras dicho desde un inicio y no…-
-Déjame terminar- la callo con su mano sobre sus labios –Eso no fue lo que paso en realidad, viste algo que no era- Hinata se sintió como una completa idiota escuchándolo, no tenía caso si le iba a decir que todo lo que ella había visto no era verdad.
-¿En serio?- le quito la mano de sus labios con sarcasmo -¿Entonces verte con Naoko fue un accidente? ¿Besarla fue un accidente ¡¿Engañarme fue un accidente?!- comenzó a alzar la voz de nuevo, no quería lucir débil ante el, no quería exteriorizar todo lo mal que estaba.
-Espera, eso no fue lo que…-
-¡NO! Ya no me digas más, ¿ya terminaste con lo que tenías que decirme? Porque tengo que irme- se fue dando la vuelta para entrar a su casa.
-¡Espera!, has estado equivocada desde la primera vez que me preguntaste que pasaba- la tomo del brazo firmemente evitándole seguir.
-¡Suéltame!- trató de zafársele, pero este la tomo de los hombros.
-No, no lo hare- la tomo bruscamente del mentón –Mírame, ¡Mírame!-
-¡No!- forcefejeó con el.
-Maldito- trató de ir hacia ella Naruto, pero los otros lo detuvieron justo a tiempo. Ver como el otro la maltrataba si ella ya no quería estar junto a el un segundo más lo encendió, no podía más…
-¡Espera Naruto, no puedes ir!- lo alcanzaron por ambos brazos evitando que pudiera cometer una terrible equivocación yendo hasta allá.
-¡Se prudente!- arremetió contra el Suigetsu –Karin, dinos que más le esta diciendo- la otra asintió.
-Ya no tienes más que decir, ¡ya escuche suficiente!- trató una vez más de zafarse de su agarre, pero no podía, Gaara no se lo permitía.
-¡No!, no sabes nada, Naoko lo planeó todo, fue desde un principio que ella lo hizo así para que creyeras otra cosa, para desconfiaras de mi…- comenzó a quebrársele la voz.
-Mientes…- relajó los músculos quedándose quieta por la impresión.
-¡No! Mírame a los ojos Hinata y dime que lo que te estoy diciendo no es verdad- la retuvo un rato más, las lágrimas se estaban desprendiendo de los ojos blancos de la joven, lo que le estaba diciendo la hería mucho, y lo peor era que tal vez había cometido un terrible error con el al ver lo que Naoko quiso que viera.
-No…-
-Si, lo admito, fue mi culpa, debí haber sido más paciente cada vez que ella aparecía y me quitaba credibilidad ante ti, pero me desquicié y comencé a dejar las explicaciones para la después… te lastime mucho- comenzó a entristecerse en la mirada, Hinata había pasado con el tanto tiempo que supo al instante que no podía estar mintiendo.
-¿Quién es Naoko?- preguntó Karin a Naruto, el no tenía palabras para responder, había sido una piedra en el zapato cuando Hinata estaba con Gaara, tenía un mal presentimiento de todo lo que estaba pasando.
-Gaara…- por sus mejillas seguía cayendo su llanto –Lo siento tanto- se disculpó tratando de ser más solidaria, la miraba igual de desesperado como cuando ella antes le preguntaba que había pasado con Naoko, tenía toda su fe y confianza en el, ignoraba todo lo que le decían acerca de que Gaara le era infiel, se resistió a creerlo durante mucho tiempo, el suficiente como para dejar una profunda cicatriz en el alma.
-No, fue mi culpa- sintió que sus ojos se humedecían, solo era sincero con ella en toda la faz de la Tierra –Lamento todo lo que paso, de verdad lo lamento…- se atrevió a abrazarla, ella consintió esto, aceptó su disculpa, pero nada la prepararía para lo que el le iba a decir… -Hinata, ya no hay por que temer, ya no esta entre nosotros, ya no hay nada más que pueda detenernos…- se aferró a abrazarla más fuerte. Ella abrió los ojos comprendiendo a lo que se refería, estaba sorprendida…
-¿Qué?...- se apartó de el, este sonreía a pesar de la tristeza.
-Ya no hay nada que pueda detenernos ahora Hina- acarició su mejilla –Ya no necesitas la escuela, no necesitas a tu padre, no necesitas nada más. Me tienes a mí- Sonrió seguro de sus palabras, ella estaba estupefacta, solo podía significar una cosa lo que le estaba diciendo: Deja todo, deja a Naruto y ven conmigo.
-Por Dios, que vil…- dejo escapar Karin viendo lo que pasaba, sabía a la perfección que los tres eran los metidos ahí espiando tal escena, el único que tenía razones para estar ahí era Naruto, y este se veía perdido y sin habla contemplando aquello con el corazón en las manos –Naruto…- se compadeció la pelirroja.
-No puedo hacer eso Gaara- lo quito de su lado con las manos sobre su pecho, el otro no parecía reaccionar con sus palabras, no quería asimilar lo que le decía.
-¿Cómo?-
-Lo que escuchaste Gaara, no voy a dejar a Naruto- hablo seriamente, se estaba metiendo con sus sentimientos.
-Pero ya te dije que lo que pasó con Naoko fue un error, ella fue la que llegó a mi oficina y…-
-Eso ya lo se- lo calló –Pero ya quedó atrás-
-Entonces ¿Por qué no…-
-Ya sabes por que Gaara, no necesitas que te lo explique- interrumpió de nuevo -Lo que pasó cuando yo salí huyendo, escapando de ti y no queriendo escucharte, no fue del todo tu culpa ya que yo fui también la que provoco que nos separáramos pero…-
-¿Pero que?- se apresuró a preguntar.
-Pero ya no te amo- respondió tratando de no sonar tan cruel, Gaara sintió que se perdía en el vacío con las palabras de Hinata. Comprendió que su ruptura no fue por que el la había engañado, lo entendió e incluso lo perdonó, pero no quería regresar con el, no podía ser verdad. –No puedo dejar a Naruto, lo amo y el me ama, nosotros…- el pelirrojo no quiso escuchar más, le dio la espalda descortésmente.
-No, no digas más- comenzó cruelmente –No me importa lo que digas ahora, solo estas confundida-
-Gaara por favor, sabes que tu y yo…-
-No me importa- se volteó enloquecido –No me importa lo que pienses, solo lo que harás, y tu regresaras con migo- la miro duramente, no tenía intenciones de dejarla ir, no si era lo mejor de su vida…
-Gaara…- trató de razonar.
-No, no estas pensándolo correctamente y ya no me importa, así que dile a Naruto que no quiero perder su amistad, pero si es necesario para recuperarte- se giro hacia un arbusto lejano por la esquina de la calle –Prefiero tenerla a ella que a tu amistad- Naruto y los demás salieron de donde estaban, Hinata no creyó que el los hubiera espiado, pero siendo Naruto del que se trataba se lo pudo imaginar. Por otra parte el se sentía descubierto y avergonzado así como solo, puesto que Suigetsu se esfumo junto con Karin, más precisamente llevado a rastras por ella para que no supieran que estaban ahí con el rubio.
Sintiendo un sudor frio por la espalda levanto la vista solo para toparse con la mirada de Hinata sonriendo por lo que había hecho, no le reprochaba, por el contrario, lo comprendía, así que tomo valor en ella para enfrentarse a Gaara también.
-No digo que lo que le hayas dicho a Hinata sea mentira, los dos se conocen desde hace mucho y saben bastante del otro, de hecho es tan verdadero que le haz confesado tus intenciones a Hina sin darle tantas vueltas al asunto- decía serio y mirándolo directamente a los ojos, Gaara sentía odio hacía el por ser ahora quien tenía el amor de quien aún proclamaba como su chica… –Me parece que lo mejor que podemos hacer es dejar que Hinata decida- volteó a verla, ella lo sintió como una pregunta absurda puesto que en cuanto lo dijo cruzo la calle al igual que el para encontrarse en el arrollo de los autos, siendo una zona residencial no pasaban muchos vehículos. Pudieron abrazarse, pero por respeto a Gaara se contuvieron.
-No, no lo es, no es ninguna mentira- confirmó –Por lo que pase lo que pase no voy a irme de aquí hasta no haberte recuperado- le dirigió una mirada seca a la ojiblanca quien se sintió algo aturdida por eso.
Gaara se marchó después de eso con unas tremendas ganas de golpear a alguien, no quería llegar a tales extremos, pero su odio y necesidad lo terminaron por cegar. Una vez que lo perdieron de vista Hinata no pudo evitar entristecerse.
-¿Hina?- descubrió la demacrada apariencia de la nívea -¿Qué ocurre?- ella no quería llorar, pero así se sentía.
-Es solo que… no quería que esto pasara, yo…-
-¿Tu...?-
-No quería herirlo amándote, no quería herirlo con la verdad- lo miro atentamente a los ojos –Pero me es inevitable…- confesó. Naruto sonrió, tal vez no eran buenas noticias el saber que alguien trataba de quitarte a tu novia porque te ama a ti y no a el, pero se sentía tremendamente feliz por saber que pasara lo que pasara tanto el como Hinata no se iban a dejar intimidar enloquecer o atemorizar. Sufrieron una terrible experiencia con Shion y otra tanto con la ya nombrada Naoko, así que estaban preparados para enfrentar lo peor y no dejar que los influenciaran en como debían mirar al otro si sabían lo que era cierto y lo que no.
-Tranquila, estaremos bien…- la beso en la frente mientras la abrazaba envolviéndola en sus brazos. El atardecer tardaría todavía unas horas y ese día no querían llegar a casa, por lo que algo precipitados corrieron calle abajo justo a tiempo para evitar la llegada de Neji mientras escapaban…
Ella sonreía, a pesar de todo sonreía, le gustaba la compañía del rubio siempre, y el no pudo evitar contemplarla durante tanto tiempo, habían ido de visita al restaurante de su madre y todos los recibieron con los brazos abiertos, no había noción del tiempo, hasta que oscureció y regresaron a la realidad en la que tenían trabajo que hacer de la escuela, por lo que tomaron un taxi para regresar a casa.
Durante el trayecto Hinata fue siendo presa del cansancio, ese día había sido muy agitado para ambos, pero obviamente más para ella por lo que se quedó dormida sobre el hombro de Naruto. Este admiró su rostro apacible y tranquilo mientras dormía, un rostro esculpido por lo ángeles y custodiado por el ahora, así que mientras iban de regreso a Konoha…
-Juro que nada podrá sepáranos Hinata. No permitiré que nadie te lastime de nuevo… lo prometo…-
All this time you were pretending
So much for my happy ending...
Bueno, pues antes de que Gaara haga su primer movimiento voy a poner en claro que fue lo que pasó entre Gaara y Hinata por que sino no se conocería por que Hinata reacciono algo… x.O así…
Y esa continuación ya la tengo lista, solo debo acabar el final y publicarla, pero como mañana empieza mi pesadilla semanal con mis F*cking partners espero publicar el viernes… y con respecto a Ronin, espero que esta semana Kishimoto me diga más sobre los demonios de (x) colas :3
See ya!
ViXeN
