¡Hola! Hasta aquí esta historia. Os dejo el último capítulo. Gracias a los que habéis llegado hasta aquí. Espero que os guste el final.

25. Regreso a casa.

- ¿Estás seguro de que no me lo notarán?.

Era la enésima vez que Emily le preguntaba a Derek si creía que el resto del equipo se daría cuenta de su embarazo. De camino hacia la casa de Rossi, donde le habían preparado una fiesta de bienvenida, su estado de nerviosismo aumentaba a medida que se acercaban. Derek resopló resignado a responder la misma cuestión una y otra vez.

- No.. Emily... No tienen por qué notarlo... - La tranquilizó nuevamente. Y era cierto, aunque estaba de casi dieciséis semanas, aún podía ocultar su embarazo bajo su ropa. Luego apartó la vista de la carretera un segundo sólo para encontrarse con su rostro angustiado. ¿De qué tenía tanto miedo?- No sé por qué estás tan asustada... De cualquier modo terminarán enterándose y hoy es el mejor día para contarlo, ¿no crees?- Añadió con voz calmada.

- Pero no saben...- Argumentó ella.

- Claro que lo saben...Que todos estén jugando a ignorar que estamos juntos es otro tema... Sólo nos están dando espacio.- Le rebatió antes de que pudiera terminar la frase.

Justo en ese momento, llegaron a la casa de Rossi, y Derek estacionó frente a la entrada. Reconocía todos los coches del resto de miembros del equipo, y supuso que eran los últimos en llegar. Y entonces oyó cómo ella suspiraba con un pequeño gemido mientras miraba aterrorizada hacia la puerta de entrada.

- Vamos Em... Todo irá bien- Le dijo con una sonrisa. Y le acarició suavemente la mejilla.

Derek se bajó del coche, lo rodeó y le abrió la puerta. Practicamente tuvo que tirar de ella para sacarla del coche, y luego la llevó de la mano hasta la entrada. Volvió a mirarla a los ojos antes de pulsar el timbre.

Segundos después los recibía un animado Rossi, que se abalanzó sobre ella sin darle tiempo a reaccionar. Emily rezó para que no notara el abultamiento de su vientre. Cuando se apartó, la miró un poco confuso.

- ¿Estás bien?- Se interesó. A él tampoco le había pasado desapercibida su expresión de pánico.

Emily abrió la boca para contestar, pero Derek no le dio tiempo a hacerlo.

- Sólo está cansada...El vuelo se retrasó un poco- Le explicó someramente mirándola de reojo. En realidad, ella había llegado por la mañana, sólo que había estado recluida en la casa de Derek descansando hasta la tarde.

Con el brazo de Rossi rodeando sus hombros, entró hasta la sala donde el resto del equipo se apresuró a saludarla con entusiasmo. En segundos se vio rodeada de toda su familia. Aquel día no estaba solo el equipo, sino también Will, Beth y los niños. Le dirigió una expresión burlona a Rossi cuando comprobó que incluso Strauss se encontraba allí.

Como pudo, comenzó a responder el interrogatorio al que fue sometida entre todos. Querían saber cómo había estado, cómo había ido todo en Londres, los pormenores de su nuevo trabajo y además García la puso al corriente del estado actual de Sergio. Emily se sorprendió al ver lo que Jack y Henry habían crecido, y no pudo evitar pensar en su propio hijo. Derek, mientras, contemplaba la escena con diversión, apartado prudencialmente del barullo. Sólo cuando Emily, que comenzaba a estar abrumada, lo miró con cara de súplica, se acercó a ella para rescatarla.

- Chicos... Sé que os alegráis mucho de verla... Pero necesita respirar...- Se burló él, mientras le indicaba la zona de sofás que Rossi había dispuesto alrededor de una mesita de centro. Emily se dirigió allí y se sentó, con las piernas recogidas sobre el sillón. Derek se sentó a su lado, impidiendo que nadie la agobiara más de lo que parecía estar. Algunos miembros del equipo, tomaron asiento a su alrededor, mientras que otros permanecieron de pie muy cerca de ellos.

- ¿Quieres tomar algo?- Le ofreció Rossi con amabilidad mientras descorchaba un vino de su bodega.

Derek y Emily se miraron entre sí, y luego ella se volvió hacia Rossi.

- Tal vez luego... Creo que aún no me he recuperado del vuelo...- Se excusó con una sonrisa.

Rossi la miró perplejo, pero con un gesto de asentimiento, pasó a llenar las copas del resto.

- Oye, Emily... ¿Va todo bien? Pareces tensa.

La voz de Reid sonó a su lado. Se sorprendió de que nuevamente le preguntaran lo mismo. ¿Tanto se notaba que estaba nerviosa? ¿A dónde había ido su capacidad de compartimentación?

- Sí, claro...- Se apresuró a contestar forzando una sonrisa, pero sin darse cuenta comenzó a frotarse las manos.

- ¿Te apetece un poco de agua?- Le preguntó Derek acudiendo de nuevo en su ayuda. Antes de que pudiera contestar, ya se había incorporado de su asiento.

- Te acompaño- Le dijo levantándose detrás de él.

Y ambos se dirigieron hacia la cocina, tratando de ignorar las miradas curiosas del resto.

Una vez allí, Derek abrió la nevera y sacó una jarra. Emily cogió un vaso y fue cuando Derek se dio cuenta de que temblaba.

- Tienes que tranquilizarte, princesa... Son nuestros amigos- Le susurró sosteniéndole suavemente la mano mientras le servía el agua. Miró de reojo hacia el equipo, pero ahora parecían enfrascados en su propia conversación. Dejó la jarra sobre la encimera, y fuera de la vista de todos, ocultos por la barra de la cocina, le acarició el vientre. Bajo su mano, no había duda de lo avanzado de su embarazo.- Oye... ¿Seguro que estás bien?- Le preguntó mientras ella bebía un sorbo de agua.

Emily dejó el vaso junto a la jarra, y asintió levemente.

- No sé por qué estoy así... Es sólo que me da la impresión de que la magia desaparecerá en cuanto se lo digamos- Le explicó cabizbaja.

Derek la contempló con expresión serena. El embarazo la había cambiado mucho. Parecía que por fin las hormonas habían hecho efecto y estaba más sensible y vulnerable que de costumbre. Levantó su mano para acariciarle el rostro, pero ella lo detuvo antes de que lo hiciera,

- Será mejor que volvamos...- Le dijo con un suspiro.

Derek hizo un gesto de asentimiento, y la siguió a través de la sala en dirección al resto del equipo. Por el camino, Henry y Jack, que correteaban de un lado para otro, prácticamente chocaron contra él.

- ¡Vaya, vaya!- Exclamó atrapando a cada uno con un brazo- Parece que algunos niños quieren pelea..

Y acto seguido, comenzó a hacerles cosquillas, mientras los pequeños se desternillaban de risa. Emily, que casi había llegado a la altura del resto del equipo, se giró hacia el improvisado alboroto, y sonrió al ver cómo Derek parecía un niño más. Pudo imaginarlo perfectamente jugando con su hijo, e instintivamente posó su mano sobre su vientre, mientras contemplaba aquella imagen absolutamente embelasada. En un momento dado, cruzaron sus miradas, en un silencio cómplice, totalmente ajenos, a que tenían un equipo de perfiladores tomando detalle de cada uno de sus gestos y sacando rápidamente conclusiones.

Cuando finalmente Emily recordó donde estaba, se giró hacia el resto, aún con la mano sobre su vientre, sólo para encontrarse con sus expresiones estupefactas. Aún podía escuchar detrás de ella, las risas de Derek y los niños, pero ahora su mayor preocupación era el rubor que se había apoderado de sus mejillas.

Siguió la dirección de las miradas, y retiró la mano, ocultándola detrás de su espalda, como si así pudiera evitar el momento incómodo. Recordó que tal vez llevaba sin respirar demasiados segundos, y suspiró con nerviosismo, con la vista fija en el suelo.

¿Qué se suponía que debía hacer ahora? Era como si se hubiera quedado paralizada. Casi saltó cuando notó la mano de Derek reposando sobre su cintura.

- ¿Necesitas sentarte?- Oyó que le preguntaba con voz preocupada. No le extrañó que pensara que algo le ocurría dado su estado actual.

Ella levantó la vista ligeramente para encontrar sus ojos.

- Derek...- Susurró timidamente, mientras que de reojo le señalaba hacia el equipo.

Éste se volvió hacia ellos, que ahora sonreían complacidos, y sólo con ver la expresión emocionada y casi al borde de las lágrimas de Penélope supo lo que había ocurrido. Derek miró hacia Emily, luego hacia el equipo, y luego otra vez hacia ella. La tomó de la mano y le dio un beso en la frente.

- Ven conmigo...- La conminó con voz serena, colocando su otra mano sobre su espalda.

Y tiró de ella suavemente en dirección hacia el resto, que los esperaban expectantes para felicitarlos.

Emily lo miró mientras se acercaban hasta ellos, preparándose para decenas de abrazos efusivos que en aquel momento no sabía como encajar, pero en lugar de eso, se encontró con un recibimiento sosegado pero cargado de emoción, en contraposición con las felicitaciones más entusiastas hacia Derek.

La primera en recibirla fue J.J, quien la abrazó con amor, y le susurró al oído lo mucho que se alegraba por los dos, Hotch les aseguró que serían unos padres increíbles, Rossi, que se sentía orgulloso de ella y que sabía que serían felices juntos; Reid apenas habló, aún tratando de digerir la situación, luego siguieron las enhorabuenas de Will, Beth y Strauss, y por último Penélope menos contenida que el resto, los terminó abordando a preguntas sobre todos los detalles de su embarazo. Emily contestó como pudo, cruzando sus ojos con Derek continuamente, que observaba la escena con diversión.

Finalmente, se sentaron nuevamente unos junto a otros, alrededor de la pequeña mesa de centro, con Emily acurrucada junto a Derek, que la abrazaba tiernamente como si tratara de protegerla y ya sin preocuparse por ocultarse.

- Debo admitir que al final habéis conseguido sorprendernos...- Confesó Rossi, con un gesto de reconocimiento, señalando hacia el vientre de Emily- Queríamos dejaros espacio... Pero evidentemente os dejamos demasiado- Añadió riendo, coreado por el resto.

Emily se sonrojó nuevamente, e inmediatamente recibió un suave beso de Derek en la mejilla, lo que sin duda empeoró la situación. Desde luego, aún sería necesario más tiempo para que ella se sintiera cómoda exponiendo su relación. A Derek sin embargo, se le veía encantado.

- Supongo que lo sabíais desde el principio...- Susurró ella cuando consiguió articular palabra.

- Unos antes que otros...- La informó García, dirigiendo una mirada de reproche hacia J.J. que se encogió de hombros con expresión de disculpa.

Todos volvieron a reír, hasta que Reid los interrumpió.

- Bueno... Yo lo tuve claro durante el caso de Arizona- E inmediatamente sonrió sibilinamente al darse cuenta de que tanto Derek como Emily abrían los ojos como platos- No sois demasiado silenciosos...Que digamos...

Un jadeo salió de la boca de Emily, mientras el resto reían escandalizados, incluida Strauss.

- ¡Oh, señor!- Exclamó totalmente avergonzada, con sus ojos fijos en la mesita de centro No podía creer que Reid nunca se los hubiera mencionado hasta aquel momento. Y desde luego, había elegido el peor para sacarlo a relucir.

Miró hacia Derek y se encontró con su expresión descarada.

- Ya te lo dije, princesa...- Le recordó arqueando una ceja.

Y recibió un golpe en el hombro, junto con un gesto de advertencia. De la boca, de Derek salió un pequeño "¡Ay!", debido más a la sorpresa que al dolor.

- No habla solo de mí- Le recriminó enojada.

- ¿Sabes?- Le replicó él fingiéndose herido- Esto podría considerarse maltrato marital...- Se burló de ella, plenamente consciente de las implicaciones de su comentario.

Emily abrió los ojos atónita, y lo fulminó con la mirada, mientras Derek se limitaba a guiñarle un ojo como si fuera un niño haciendo travesuras.

Al momento se escuchó la voz risueña de García.

- Bueno... Para eso tendríais que estar casados...Y la verdad, Derek... Por más que me gustaría presenciarlo, mucho tendrás que esforzarte para conseguir que Emily se ponga un velo blanco y camine por el altar...- Rió. De sobra era conocido la fobia de Emily hacia las bodas.

Emily recuperó la compostura como pudo, y trató de aparentar que no ocurría nada.

- Definitivamente no soy de esas...- Suspiró apartándose de Derek mientras jugueteaba con sus manos, sin saber muy bien qué hacer con ellas.

Escuchó las risitas de nuevo a su alrededor, y sonrió satisfecha.

Hasta que oyó de nuevo a Derek a su lado.

- No... Claro... Tú eres de las que te casas borracha en Las Vegas y te despiertas sin recordar nada- Dijo con tono simuladamente indiferente. Se encogió de hombros y tomó un sorbo de su bebida.

Y Emily quiso morir cuando sintió todas las miradas atónitas directamente sobre ella. Abrió la boca para contestar, la volvió a cerrar y luego se volvió hacia Derek absolutamente furiosa.

- Morgan...- El uso de su apellido con aquel tono de advertencia, puso a Derek sobre la pista.

- Ya lo sé, Em... Esta noche duermo en el sillón- Completó la frase por ella con gesto resignado.

Emily resopló cruzándose de brazos, y se preparó para el interrogatorio que estaba por venir.

Pero en el fondo, nunca se había sentido tan feliz en toda su vida.

FIN

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