¡Hola de nuevo!
Como les dije en el capítulo anterior, este tiene contenido LEMON es decir, contenido sexual explícito. Estimado lector: si no te gusta este tipo de contenido, te recomiendo esperar al próximo para continuar con la historia.
Espero lo disfruten.
CAPÍTULO 25
EN TUS BRAZOS
Llegaba nuevamente el fin de semana con todo y la expectativa que esto representaba, era el día que Shaoran regresaba a Tomoeda y Sakura sentía una ansiedad enorme por volver a verlo, por sentir sus labios y esos brazos fuertes que la atrapaban con toda la delicadeza que era posible.
Se apresuraba para tener listo todo lo necesario, prepararía el almuerzo para ambos y luego irían a encontrarse con el grupo de amigos y ensayar para su presentación en la noche.
La cocina estaba hecha un desastre, no podía evitarlo, con tal de impresionar a su novio se había complicado un poco con todos los preparativos e insistió en hacer un pastel. Demasiado trabajo para una persona, principalmente si no estaba acostumbrada a todo eso y mucho más si le sumamos la torpeza que caracterizaba a la castaña.
Se agachó para sacar el pastel del horno pues a pesar del desastre a su alrededor todo estaba saliendo bien, ya tendría tiempo de ordenar y escuchó la puerta abrirse.
- Gracias a Dios llegaste hermano, necesito tu ayuda – pensó Sakura
Escuchaba los pasos acercarse hasta donde ella estaba mientras se preparaba para sacar aquel pastel calientito del horno listo para ser decorado.
- ¿Podrías ayudarme por favor? - dijo aún de espaldas a la persona que acababa de ingresar-
- Solo un monstruo como tú podría armar semejante desastre – dijo suavemente cerca de su oído.
Un grito sonoro estremeció la residencia Kinomoto y por el susto aquella joven que estaba en cunclillas frente al horno mirando como niña pequeña cayó hacia atrás, afortunadamente allí estaban esas manos fuertes para sostenerla.
- ¡Casi me matas del susto! – regañaba ella-
- Linda, la puerta estaba abierta. Debes tener más cuidado, podría entrar alguien y hacerte daño, ¿Touya está acá?
- No, de hecho pensé que eras él.
- Ven, siéntate, te ayudaré.
- No, no es necesario, por favor.
- ¿Y piensas que me voy a quedar sentado observando todo este desastre? No monstruo, ni sueñes.
Se levantó resignada de su lugar para poner un mandil en el cuello de su novio y evitar que pudiera ensuciarse.
- Listo, ya está – decía la castaña mientras acomodaba aquella prenda en el cuello de su novio y no se percató de lo cerca que estaba hasta que sintió el aroma de su colonia invadiendo sus sentidos.
Shaoran por su parte, la sujetó de la cintura, pues ella tenía que empinarse para poder alcanzarlo y era inevitable para él estremecerse al sentir la silueta de su novia que se encontraba tan cerca.
Empezó a acariciar suavemente la espalda de la ojiverde mientras ella lo miraba directo a los ojos que expresaban el deseo que sentía por él y simplemente no pudo soportar más acercándose para besarla, lo hizo suave al principio hasta que poco a poco empezaron a perder el control; era como si se hubiesen extrañado demasiado tiempo y necesitaran sentirse el uno al otro.
Shaoran la tomó de las piernas levantándola y poniéndola sobre la mesa de la cocina para besarla con mayor tranquilidad. Sakura por su parte, acariciaba la espalda del ambarino por debajo de su camisa, pasaba sus manos gustosa por el abdomen de su novio excitándose cada vez más.
Se separaron cuando el oxígeno escaseó mirándose directo a los ojos.
- Touya…
- Él no está… Shaoran, te he extrañado mucho.
El muchacho atrapó nuevamente los labios de Kinomoto mientras el fuego de la pasión crecía.
- Sakura… Debo detenerme.
- No, te deseo.
Esas palabras fueron el detonante. Sakura se levantó de la mesa y lo tomó de la mano para guiarlo hacia su habitación mientras Shaoran la abrazaba por detrás acariciándola por encima de la ropa pero deseando desnudarla y recorrer cada milímetro de su tersa piel.
Al llegar allí, él observó el lugar; sobrio y con libros por doquier, aunque ya había estado allí no se había percatado de los detalles, todo muy ordenado pero aún así veía a Sakura reflejada en cada rincón.
- ¿Te vas a quedar observando mi habitación?... O me mirarás a mi.
Cuando volvió su rostro hacia la dulce voz de Sakura la encontró solo en ropa interior, su cabello ligeramente alborotado y suelto por completo, así como esos provocativos labios que invitaban a besar hasta el cansancio y esa mirada llena de pasión.
- Me vas a matar monstruo –El sonreía al verla, pues era increíble encontrarse con esta Sakura audaz y que tenía la facultad de hacerle perder la cabeza.
- ¿Con eso quieres decir que me veo bien? – Preguntaba ella con una mirada traviesa mientras se acercaba caminando de manera sensual sintiendo que la mirada ambarina la recorría de pies a cabeza – porque si no te gusta… - hizo un amague de recoger su ropa.
En ese momento Shaoran se puso frente a ella con rapidez – solo déjame contemplarte, te ves tan sexy – la tomó de la mano entrecruzando sus dedos y mirándola sin ningún reparo.
Sakura lucía un bello conjunto de encaje color cereza que resaltaba maravillosamente sus atributos.
Shaoran empezó a acariciarla suavemente con las yemas de sus dedos, desde su rostro, bajando por su cuello, llegando a los hombros y acariciando sus senos por encima de aquella prenda mientras ella cerraba sus ojos para disfrutar del contacto pero tampoco se quedaría quieta. Empezó a acercar sus manos al abdomen de Shaoran subiendo poco a poco su camiseta tipo polo que él se dejó quitar sin dejar de mirarla. Todo lo hacían lentamente, sin ninguna prisa.
- Preciosa y Touya, ¿sabes dónde está? Sabes que si nos encuentra acá es capaz de matarme literalmente.
Ella tomó su teléfono y marcó rápidamente.
- ¿Touya?
- Hola monstruo, ¿qué pasa?
- Solo quería saber dónde estás
- Estoy con Kaho, vamos a hacer unas diligencias y me dará tiempo apenas para regresar al restaurante, así que creo que nos veremos acá en la noche.
- No hay problema, salúdame a Kaho por favor.
- Te tengo noticias mi amor – decía Sakura mientras se acercaba nuevamente a su novio. – tenemos la casa para nosotros, nadie nos va a interrumpir.
- En ese caso – sonrió él tomándola de la cintura – eres mía Kinomoto.
Sakura soltó una risita mientras estaban frente a frente. Esta vez era ella quien acariciaba delicadamente el torso de su novio, fantaseaba cada día con tenerlo así, desnudo, sintiendo los fuertes brazos alrededor de su cuerpo.
Shaoran por su parte, no pudo resistir más y empezó a besar el lóbulo de la oreja de la chica frente a él mientras con sus manos repartía caricias por todo su cuerpo, todo con delicadeza, sin prisas, hasta que llegó al broche del sostén liberando los provocativos senos de la castaña y deteniéndose un poco para observarla.
- Eres demasiado Sakura
(les recomiendo escuchar: "No seas cruel" Alberto Plaza)
Se acercó a ella nuevamente y la besó con toda la ternura de la cual era capaz, ella y sus perfectos labios rojos eran adictivos y esa manera de corresponderle demostrando todos sus sentimientos.
Nadie la había besado como él lo hacía, ningún beso le brindaba la vida, plenitud y felicidad que Shaoran podía otorgarle. El ambarino terminó por romper el beso y la tomó en sus brazos para recostarla en la cama.
- Acuéstate boca abajo por favor
Ella lo miró obedeciéndolo de inmediato, no sabía qué se proponía pero si de algo estaba segura es que en sus brazos estaba por completo segura
Él apartó su cabello a un lado y empezó a besar su cuello con delicadeza mientras se posaba sobre ella sin descargar el peso de su cuerpo y continuó besándola por toda su espalda haciendo que se estremeciera por completo; nunca imaginó que alguna persona pudiera generarle tantas sensaciones yendo desde la excitación total hasta la más reconfortante ternura, quería sentir las manos y los besos de su novio en cada rincón de su cuerpo.
Shaoran se deleitaba al sentirla tan delicada y vulnerable ante él, quería otorgarle todo el placer que le fuera posible y expresarle de todas las maneras cuanto la amaba
Mientras seguía besándola con total dedicación levantó un poco el cuerpo de Sakura para tomar sus senos y acariciarlos mientras acercaba su rostro y le susurraba – ¿te gusta mi amor?
- Shaoran, me estás matando.
- Te amo con mi alma Sakura.
Y regresó a su rutina de besos turnando sus caricias entre los senos y piernas de Sakura mientras ella gemía y no paraba de sonreír, si el primer encuentro que habían tenido había sido maravilloso, se daba cuenta de que su novio de verdad podía llevarla a límites insospechados de placer como el que sentía en ese momento.
Posteriormente la volteó de nuevo y retomó aquellos labios rojos mientras ella se aferraba a su espalda y el nuevamente empezaba a descender por su cuerpo, recorriendo con la lengua su cuello, saboreando sus pezones y bajando por su abdomen y ella no paraba de temblar así como el fuego en su interior crecía y demandaba sentirlo en lo más profundo de su ser.
Al llegar a sus caderas empezó a retirar con toda delicadeza la última prenda que cubría la feminidad de la chica acariciando esas largas piernas y mirándola con los ojos oscurecidos por la excitación deseando poseerla, escucharla gritar su nombre y saberse el único capaz de llevarla al cielo de tanto placer.
- Shaoran, te necesito – decía ella entre gemidos-
Él retomó sus labios mientras sus dedos se posicionaban peligrosamente cerca del centro de placer de la castaña, acariciando el interior de sus muslos empezó a estimularla sintiendo la humedad en la que se encontraba y sonrió con malicia. Era justo lo que quería y le mostraría que había más, mucho más que podía hacer en ese momento para satisfacerla.
Ella por su parte se aferraba a las almohadas en que apoyaba su cabeza tratando de controlar su respiración totalmente agitada por aquel contacto. Shaoran por su parte agilizaba los magistrales movimientos con sus dedos mientras la observaba cerrar sus ojos y sonreír.
- ¿Te gusta mi amor? – indagaba aunque era conocedor de la respuesta.
- Si… Si… Mucho, me encanta.
Poco a poco fue adentrando sus dedos en ella que se arqueaba de placer y a él le parecía la sensación más deliciosa percibir esa humedad en ella, ver la fina capa de sudor que se posaba sobre su cuerpo desnudo y la vió sucumbir ante su primer orgasmo que estaba seguro, no sería el único.
Mientras ella disfrutaba esa majestuosa sensación, él se ubicó entre sus piernas, besando sus labios y abriéndose camino poco a poco en aquella cavidad que se encontraba lo suficientemente lubricada para permitir su entrada sin inconveniente.
- Quiero sentirte – dijo ella suavemente en su oído
Empezó con movimientos lentos, pues sabía que aún podía dorlerle un poco y lo que menos quería era causarle molestias, pero por el contrario, ella solo sentía placer con cada embestida y movía sus caderas al compás de aquel sensual vaivén que le permitía experimentar la sensación de ser uno solo y sentirlo dentro de ella.
- Linda, ¿tienes preservativos?
- No te preocupes por eso, no sucederá nada, solo… no te detengas – decía con la respiración entrecortada.
Shaoran por su parte sonreía satisfecho, ella era una chica lista, y si le decía que no se preocupara era porque la situación estaba bajo control y había previsto todo.
Aquel delirante momento se intensificaba más y más, el calor de sus cuerpos totalmente cubiertos por el sudor, los jadeos constantes, sentir aquellos pezones duros rozando su pecho y las palabras cargadas de afecto terminaron por envolverlos en un frenesí imparable. Sakura sentía que todo su cuerpo temblaba ante las oleadas de placer y sabía que no resistiría mucho más hasta que estallara todo dentro de su ser y sucumbir ante el orgasmo y así sucedió para ser seguida segundos después por Shaoran quien se aferro con fuerza a su cuerpo.
Ambos cayeron desfallecidos sobre el lecho y empezaron a reír – Podría acostumbrarme a esto – decía Sakura con voz entrecortada-
- jajajajaja y yo… Eres deliciosa.
- ¡Shaoran! – dijo ella cubriéndose el rostro
- ¡Por favor! ¿Para qué te cubres? Ya te disfruté y saboree enterita mi amor.
- ¡Me haces dar pena!
- Me encantas Kinomonstruo, todo de ti me fascina – dijo mirándola directo a los ojos.
Un extraño sonido interrumpió el momento, el estómago de Sakura gruñía mientras Shaoran reía a carcajadas asegurando que sonaba como un monstruo, ella lo golpeó en la cabeza con una de las almohadas.
- Será mejor que bajemos para comer y ordenar todo, no olvides que tenemos ensayo.
Entraron juntos al baño para seguir con su juego de caricias, Shaoran aprisionó a Sakura junto a la pared mientras ella envolvía su cintura con las piernas.
- ¿A qué te recuerda esto? – Preguntaba Shaoran con voz sensual en sus oídos-
- Restaurante, callejón…
- Exacto, Con la diferencia de que aquí te haré lo que allí no pude.
Mientras el agua caliente caía sobre ellos, se besaban con pasión. Atrás había quedado la suavidad y lentitud del encuentro anterior, ahora se trataba de sexo salvaje.
- Hazme tuya Shaoran
- Me encanta saber que estás excitada por mi.
Ella se bajó de sus brazos para ponerse de espaldas a él quien redujo toda distancia apretándola a su cuerpo, rozando con su miembro el perfecto y redondo trasero de su novia excitándola aún más al tiempo que apretaba sus senos estimulando sus pezones y ella solo gemía con suavidad echando su cabeza hacia atrás recostándola en los hombros del ambarino.
- Saku… me encantas. – decía el ambarino mientras ella se inclinaba un poco para que él tuviera mejor acceso y empezó a introducir su miembro una vez más ante los gemidos de Sakura que resultaban ser música para los oídos de Shaoran.
Tal fue la intensidad de los envites que Sakura llegó pronto a un delicioso orgasmo para segundos después ser seguida por él y en medio de risas continuaron con su baño para salir de la ducha un rato después.
- Linda, tengo curiosidad ¿por qué me dijiste que no me preocupara, estás usando algo más para planificar?
- Claro que si tontín… Desde esta semana fui al médico y empecé a hacerlo para no llevarnos una sorpresa en el futuro.
- Lo sabía – dijo acercándose detrás de ella – eres una chica lista.
- Muero de hambre, vamos a almorzar y salimos a casa de Tommy.
- Claro que si preciosa.
Se dirigieron a la cocina y primero se encargaron de organizar el desastre que Sakura había hecho cuando preparaba todo para el almuerzo y luego comieron. Se dirigieron a casa de Tomoyo en el auto de Shaoran.
- ¡Hola Sakurita! – saludaba alegremente Tomoyo agitando su mano.
- ¡Hola Tommy!
Se acercaron a saludar a la amatista.
- Tommy, ¿por qué no hay nadie?
- Porque ustedes, par de tortolitos no contestaron sus teléfonos cuando llamamos a avisarles que se cancelaba el ensayo, lo haremos antes de abrir el restaurante allá mismo.
La pareja de novios se miraron y rieron.
- Parece que me estás contagiando tu despiste Kinomonstruo. - dijo Shaoran con tono divertido-
- ¡No seas malo Shaoran!
Tomoyo por su parte solo los observaba sonriendo con dulzura, no había tenido la oportunidad de verlos desde que habían iniciado su relación pero no había mucho cambio, seguían siendo el par de amigos en cuyos ojos expresaban todo lo que sentían pero bromeaban y reían sin ningún reparo.
- Pero no tienen por qué irse… Digo, a menos que tengan planes, aquí está Eriol y si gustan pueden quedarse con nosotros.
Shaoran miró a Sakura quien asintió e ingresaron a la mansión Daidouji.
- ¡Hey! Amigo Li, que gusto me da verte – saludaba alegremente Hiragizawa-
- Lo mismo digo Dr Potter – Respondió Shaoran brindándole una gran sonrisa-
- Eh… Chicos, ¿podrían quedarse aquí un rato? Necesito elegir el atuendo de Sakura para esta noche.
- Claro mi amor, las esperaremos – respondía Eriol-
Ambas chicas corrieron escaleras arriba entre risas, con toda seguridad estarían hablando de las últimas actividades de la semana.
- ¿Quieres salir? – pregunta Hiragizawa-
- Está bien
Salieron ambos jóvenes con un par de cervezas a disfrutar del agradable clima que se estaba dando en esos momentos.
- ¿Qué tal te va? – pregunta Eriol mirando con atención a su amigo ambarino-
- ¿No se me nota? – responde Shaoran sin mirarlo-
- Claro que si… Creo que era una pregunta retória, te ves muy feliz y creo conocer la razón.
- No podría ser otra y cuando pienso en días anteriores… Hace dos semanas cuando me decías que me lanzara y sentía que todo era tan incierto, me parece un sueño pensar que ahora todo haya cambiado tanto.
- Así es querido amigo, la vida da muchas vueltas y hay que aprovechar las oportunidades – en ese momento sacó de su bolsillo un hermoso anillo con un gran diamante-
Shaoran miró sorprendido – Me halagas amigo, pero mi corazón ya tiene dueña- dijo riendo-
- ¡Es una lástima! Quería sorprenderte – respondió Eriol divertido-
- ¿Cuándo le piensas decir?
- No he encontrado el lugar o momento adecuado.
En ese momento Shaoran recordó el lugar al que Sakura lo había llevado cuando estaba triste. Era romántico, solitario, con una vista fenomenal y tenía la certeza de que nadie los interrumpiría; pero así mismo recordó que su novia le había dicho que solo a él lo había llevado allí.
- Creo que tengo una idea, pero primero debo consultar algo, esta semana te avisaré.
- Gracias Shaoran, de verdad sería muy útil, quiero que sea algo especial para mi hermosa Tomoyo. Y tú ¿cómo vas con Sakura?
- Pues como lo decía ahora, absolutamente feliz. No puedo creer que por fin podamos estar juntos y después de tantas cosas.
- Si, que aguante el de ustedes, pero me alegra mucho por ambos, sobre todo por Sakura; tendrías que haberla visto cuando te fuiste, de verdad la pasó muy mal. A veces sentía deseos de ir a Hong Kong y darte tu merecido por hacerla sufrir así.
- Lo sé, y lo habría aceptado sin discutir mi pobre monstruo siempre estuvo ahí para mi.
- ¿De qué hablan chicos? – preguntaba Tomoyo que se acercaba con Sakura-
- De todo un poco.
- Estábamos pensando, ¿qué tal si vamos a tomar un helado y luego salimos para el restaurante?
Ambos chicos asintieron y tomaron de la mano a sus respectivas novias. Fue una tarde llena de anécdotas; muchas de ellas dedicadas a la torpeza de Sakura desde que estaban en la escuela, sus tardanzas para llegar a clase y las escenas de celos que solía armar Touya cuando veía a algún muchacho acercársele.
Posteriormente se dirigieron al restaurante donde se encontró el grupo completo y aprovecharon el tiempo para compartir y conversar sobre sus vidas, mientras unas emocionadas Rika, Naojo y Chiharu celebraban con la noticia del noviazgo entre Sakura y Shaoran.
- Sakura, me alegro tanto de que estés feliz, te había notado tan triste durante los últimos meses y ahora poder ver que todo ha cambiado -decía Rika-
- Lo sé amiga, si te soy sincera quisiera gritarle al mundo mi felicidad pero… Te mentiría si te dijera que no tengo miedo. Ser tan feliz, que todo por fín se esté dando como tanto lo deseé – sin pensarlo sus ojos se llenaron de lágrimas por lo que Rika la abrazó –
- Ya Sakura, se perfectamente cómo te sientes, pero amiga querida disfruta el ahora, ¿para qué perder tiempo pensando en un futuro incierto? Sin importar lo que suceda o lo que la vida tenga determinado para ustedes no vale la pena que te desgastes en eso. Solo se feliz.
- Gracias Rika – dijo con una hermosa sonrisa – tú siempre tienes las palabras adecuadas para cada momento y tienes razón, debo enfocarme en disfrutar lo que tengo ahora.
- Hola Sakura – saludaba Terada – ¿Te molesta si te robo a mi novia por un rato?
- De ninguna manera Yushiyuki, es toda tuya.
Se quedó allí sentada en la barra observando a todos sus amigos; las sonrisas sinceras, las bromas con las que compartían y en el fondo él, su querido Shaoran con esos ojos que expresaban tanto amor, la voz que la enamoraba con cada palabra y no pudo evitar simplemente sonreír ante ese panorama.
- Me alegra tanto ver esa expresión de felicidad en tu rostro Sakurita – decía Kaho tras ella
Sakura se sobresaltó un poco pero luego asintió al ver de quien se trataba.
- Gracias Kaho, recuerdo que te conocí en unas circunstancias muy difíciles y dolorosas y fuiste un gran apoyo para mi.
- Eres una persona muy linda Sakura y aunque la vida te ponga pruebas difíciles siempre podrás superarlas gracias a tu optimismo y tu gran corazón. Todo lo que sembramos recogemos y la felicidad que ahora llega a tu vida es parte de todo el amor que has sembrado a tu alrededor.
Pasó el tiempo y disfrutaron aquella noche de amigos, comida y buena música. Eran momentos invaluables, de esos que dejan huella en el corazón y te hacen sonreír al momento de aflorar los recuerdos.
Buenas noches mis muy muy queridos lectores.
Agradezco su generosidad al continuar apoyando mi historia. Espero que no haya sido muy subido de tono y que de verdad lo hayan disfrutado.
Mis fic girls Eli y Flore, gracias por todo su apoyo y consejos, las muchísimas veces que me han hecho reír. Son un tesoro chicas!
El próximo capítulo, es el relato de nuestra segunda pareja especial. Si, Tomoyo y Eriol, espero de todo corazón que me acompañen y pues me dejen sus reviews! soy muy feliz cuando los recibo.
Besos y abrazos.
Ale-San
