-Duncan de verdad que no puedes pasar, tengo que estudiar, deja de besarme….-digo en sus brazos fuertes y protectores mientras sus labios se ceban contra los míos de forma constante y provocadoras.
¿Cómo hago para que el cabezota de mi novio deje de besarme? Intento deshacerme de el en la puerta de mi casa, él quiere pasar, pero si le dejo pasar terminare desnuda y empapada de sudor en mi cama y el será el causante de eso. El fin de semana me tuvo para el sola y veo que no le basto, por dios cinco veces en un día! Duncan es muy….pero lo peor de todo fue que ese mismo día después de terminar la larga sesión de acercamiento piel con piel decidí marcar algunas pautas de nuestra relación porque me gusta el orden y quise dejar bien clara lo que quería. Solo diré que Duncan es un novio imposible….
Flashback
-Duncan ¿me estas escuchando?
-si nena te escucho.
-pues bien, como iba diciendo, los lunes marte y miércoles trabajo, los jueves y los viernes estudio….
-podría llevarte y recogerte en tu trabajo.
-em….no.
-¿porque no?
-porque no quiero y no hace falta.
Y porque no quiero ni pensar en cómo te pondrás si te enteras de donde trabajo. Duncan me mira receloso y me pongo nerviosa, me agarro un mechón de pelo y lo retuerzo en mi dedo, su mirada es penetrante y no ayuda mucho que este en bata y sin nada por debajo, el me mira desde su cama, desnudo de torso para arriba, dejando ver esos tatuajes que le sientan fenomenal y le dan ese aspecto de hombre oscuro y peligroso, mientras que yo estoy de pie delante de él explicándole mis horarios de mi día a día.
-hare un resumen si no te importa –dice sentándose en el borde de su cama -. De lunes a miércoles trabajas, los viernes y los jueves estudias….
-también los sábados y domingos –le interrumpo.
-que! –se queja -. ¿Y cuándo podre disfrutar de mi chica?
-todos los días, am….durante las comidas en la universidad –Duncan frunce el ceño y se rasca la perilla de su mentón.
-necesito más que eso nena.
-no puedo cambiarlo, lo eh planeado así Duncan –me cruzo de brazos.
-claro que puedes cambiarlo y lo vas hacer –le miro levantando una ceja.
-¿disculpa? –le digo recelosa.
-aunque no me guste te dejare trabajar…. –¿qué me dejara? -. Los lunes martes y miércoles, pero los jueves, viernes y! Fines de semana serán para mí, te tendré para mí –le miro boquiabierta ¡pero qué demonios está diciendo!
-no voy hacer eso!
-lo harás –dice tranquilamente, pero su voz es totalmente seria.
-no! no lo hare Duncan –me lanza una mirada asesina y yo se la devuelvo lanzándole otra.
-Courtney!
-que!
-se razonable demonios!
-estoy siendo razonable! Eres tú! El que no lo está siendo!
-no! eres tú!
-no! tú!
-joder te ves sexy cuando me gritas! –¿qué?
Se abalanza sobre mí como un animal y me besa con fuerza, yo estoy enfadada con él, pero le correspondo igualmente de la misma manera, Duncan tiene ese efecto en mí, me hace perder la cabeza. Me alza de los muslos y yo trepo por su cuerpo, me lleva a la cama, se sienta y me deja a horcajadas encima de él, me quita la bata con facilidad y sin despegar nuestros labios el uno al otro me penetra.
-¡Ah!
-me encanta oírte gritar –me levanta de la cintura y vuelve a penetrarme con fuerza.
-¡Ah!
-eso es nena quiero oír lo mucho que te gusta! –gruñe y me vuelve a penetrar duro.
-¡Ah!
No se puede hablar con este hombre….
Cuando termino de cambiarme pienso en lo mucho que estoy enojada conmigo misma por ser tan débil, Duncan utilizo el sexo para callarme, el muy cabron, yo también tengo mis armas y las voy a utilizar. Bajo por las escaleras en forma de espiral y lo encuentro en su sofá mirando la tele, está viendo futbol europeo, me siento en su regazo y le sonrió dulcemente, le acaricio la cara, detrás de la oreja y como si de un perro Manzo y obediente se tratara cae en mi trampa.
-Duncan….verdad que me dejaras estudiar los jueves viernes y fines de semana…. –le susurro en la oreja despacio.
-por supuesto….-si! Soy buena lo sé, lo reconozco -. Que no –que!
-¿estoy siendo dulce y tú me dices que no?
-no.
-nadie me dice que no!
-no.
-no lo digas!
El rompe a carcajadas por mi berrinche infantil, como se atreve! Le pego en el pecho para que pare pero es imposible, está loco, su risa es contagia y verle reír me encanta, se seca una lágrima y por fin se calma.
-princesa eres adorable –me besa en los labios. Tu sí que eres adorable Duncan, aunque solo sea en momentos cortos.
-¿tan adorable para dejarme estudiar esos días? –le regalo mi mejor baile de pestañas. Frunce el ceño y sé que eso es un no -. Por favor Duncan, mis estudios son muy importantes para mí –suelta un bufido exasperado por la boca.
-de acuerdo –dice poniendo mala cara.
-de verdad! Ay eres el mejor! Muah! Muah! Muah! Muah! –le doy besitos por toda la cara mostrándome claramente contenta por salirme con la mía.
Fin del flashback
-tenemos un trato recuerdas –le digo.
-pues lo incumplo y se acabó la discusión –me dice.
-Duncan si haces eso se acabaran las muestras de cariño que nos damos en la biblioteca a escondidas –le advierto.
-eres mala princesa –me suelta a regañadientes.
-y tu imposible –él me sonríe con descaro y me vuelve toma de la cintura y me da un beso de los suyos que me deja loquita.
-adiós nena –me suelta y se va tan galante y triunfador, al estilo chico malo.
Cierro la puerta y hago el baile de la felicidad, pero de pronto me doy cuenta de que se ha ido y me entra el sentimiento de extrañarlo, lo echo de menos. Sacudo la cabeza y decido aprovechar mi día estudiando y así olvidarme de él. Mañana tengo un examen, el primero y tengo que sacar matricula, un excelente, un diez. Me cambio de ropa y me pongo mi jersey de lana color ciruela, es bastante largo, parece un vestido pero no lo es, es calentito y me gusta cómo me queda, me amarro el pelo con un chongo, agarro mi libro, me siento en mi cómodo y hundible sillón color verde, era de trent, pero me lo regalo porque en su habitación quería más espacio.
Mi estómago ruge y miro la hora en el reloj que tengo en la cómoda de mi cama. Son las ocho, hora de cenar, creo que me lo sé todo y sacare un merecido diez en el examen de mañana. Con mis bonitas pantuflas color lila salgo de la habitación y me ruborizo al ver a trent y gwen dándose el lote en el sofá de mi casa. Que incómodo. Gasparreo la garganta y ellos dejan de besarse.
-solo iba a la cocina, ustedes sigan –digo con una sonrisa.
-ola courtney –me saluda gwen con las mejillas rojas.
-ola –le digo, miro a trent y él también se pone rojo.
Voy a la cocina y me preparo un sándwich a la velocidad de la luz, queso lechuga tomate y mortadela. Cuando vuelvo a mi habitación enciendo el ordenador y les mando una carta electrónica a mis padres. Tengo sed, pero no me apetece volver a la cocina así que me aguanto, al rato escucho que la puerta de casa se abre y se cierra. Salgo y me encuentro a trent en la cocina comiéndose un sándwich. Lleva una camiseta y unos vaqueros.
-¿me preparas otro sándwich a mi porfa? –le pido.
-claro –me sonríe -. Oye siento que nos hayas pillado a mí y a gwen besándonos en el sofá –se encoge de hombros como disculpa.
-mientras no les pille haciendo lo otro por mí no hay problema –trent se ruboriza.
-¿qué tal tú y Duncan?
-bien –le digo.
-¿solo bien?
-bueno es complicado –admito -. Vamos a sentarnos en el sofá y te lo cuento todo y tú me contaras que tal con gwen de acuerdo –le digo un pelín emocionada.
-trato echo –me da mi sándwich.
Se lo cuento todo a trent, claro que censurando las partes que considero más explicitas. También le echaba de menos a él, a nuestras charlas, gwen lo acapara por completo y Duncan lo hace conmigo.
-¿no crees que es muy obsesivo y celoso? –me dice trent -. Creí que me iba a dar un puñetazo cuando entraron por la puerta el sábado pasado.
-sí, él es eso y mucho más –poco a poco voy viendo como es mi hombre oscuro y peligroso -. Bueno, basta de Duncan, ¿cómo es gwen? –le pregunto.
-es maravillosa –los ojos de tren brillan.
-si tú lo dices –me alegro por él.
-sí, aunque noto que hay algo que le molesta –me dice frunciendo un poco el ceño.
-¿así? ¿Y qué es?
-creo que piensa que hay algo entre tú y yo o piensa que lo hubo.
-¿te lo pregunto?
-no, per se lo veo en la cara –se explica.
-Duncan también piensa eso, pero claro el me lo pregunto, pero le has explicado que solo somos amigos ¿verdad?
-sí, pero aun así no sé.
-¿quieres que hable con ella o algo?
-no, no hace falta –uf menos mal -. ¿Y que te pregunto Duncan de mí?
-om, pues ya sabes, que si fuimos algo y si tú me gustas –digo como si tal.
-¿se enojó o algo así?
-si –rio un poco -. Aunque me preocupa que me haga la típica pregunta de ¿"el o yo"? –le digo.
-si llega a ese punto significara que está loco –ríe trent -. Además yo estaba antes –le sonrió.
-¿y si gwen te pregunta lo mismo a ti, que responderías?
-um….supongo que si estuviera muy enamorado de ella me decantaría por ella por supuesto.
-oye! –le pellizco el hombro.
-es broma –se ríe -. Eres mi amiga Court y no perdería nuestra amistada así como así.
-más te vale Trent Thomson –le regaño divertida.
-lo mismo digo Courtney steele –nos reímos.
Quiero a trent, adoro a trent y sé que nada podrá separar nuestra amistad que lleva tanto tiempo existente, pero no crean, por mi mente paso la duda de tener algo con él, pero eso fue hace bastantes años atrás, el dejo bien claro que solo podríamos ser amigos y yo también fui muy clara en ese aspecto, además trente es un chico dulce y yo lo acabaría volviendo loco y no en el buen sentido.
-quizás deberíamos salir en plan cita doble, tú con gwen y yo con mi chico –bromeo.
-si claro y de paso los cuatro nos pasearemos por todo Hollywood cogidos de las manos.
-JaJa que gracioso.
-verdad que si? –bromea. Agarro el cojín del sofá y le doy con ello en su linda cara -. Que agresiva –me reprocha.
-verdad que si? –él se ríe porque acabo de utilizar su misma broma.
-pelea de almohadas –dice mientras coge un cojín del sofá.
-seria pelea de cojines trent –pongo los ojos en blanco y me preparo para la pelea.
-calla cerebrito –me golpea el suave cojín en la cara.
-ay! Eso dolió! Ahora veras melenitas!
-¿melenitas?
-sí, melenitas –y con esto último dicho aplasto a trent en la guerra de cojines.
Los cojines, los sofás y la sala entera esta patas arriba, parece que haya pasado un huracán de los grandes, estoy derrotada en el suelo de la sala junto a trent.
-no tienes remedio trent Thomson, sigues siendo un niño infantil –le reprocho.
-tu tampoco te quedas corta Courtney steele –sonrió divertida.
-oye apropósito Duncan ya sabe que trabajas en, bueno, ya sabes.
-no, no me atrevo y creo que será mejor que no lo sepa, no se lo pienso contar, imagínate el follón que me armaría si lo supiera, además ya has visto lo celoso que es.
-supe que noqueo a un tipo llamado Jesse, dicen que daba asco verlo.
-uf si, en ese momento Duncan me dio mucho miedo y yo no suelo asustarme fácilmente y mucho menos tener miedo.
-bueno la película del hombre del Garfield te asusto bastante cuando la vimos hace cuatro veranos atrás.
-no me dio miedo, solo me sorprendí –la verdad es que me cague de miedo, pero eso no pienso admitirlo.
-como sea, pero si no se lo cuentas y se acaba enterando, las cosas serán peor.
-¿y quién va a contárselo? Solo lo sabes tú y yo.
-eh izzy.
-izzy no está aquí.
-pero de todos modos comenzar una relación con secretos no es bueno.
-lo sé, ¿debería contárselo?
-uf!
-lo ves, hasta tú tienes dudas, mejor no y se acabó.
-tu veras encanto.
-calla trent –se levanta y me tiende la mano para levantarme del suelo -. Gracias –digo ya de pie junto a él.
-genial y ahora a limpiar –dice mirando a la sala que esta echa un desastre -. Mala idea la pelea de almohadas.
-de cojines trent –le corrijo.
-calla cerebrito y vamos a limpiar esto –me dice divertido.
-ok melenitas.
Olas! ^_^ ay la amistad chica chico….¿existe? ¿Peleas que acaban en :s?¿Secretos? ¿Pelea de cojines o de a almohadas? -_- jum….esto a Duncan no le haría gracia….xD sin más que decir nos vemos por siempre DxC.
