La sala estaba a oscuras, cuando de pronto, después de tronar los dedos, una pequeña llama apareció en el dedo de Shidou, se lo acercó lo suficiente para que iluminara su cara. Sonrió y luego de tronar los dedos, las luces se prendieron.
—¡Y estamos de regreso! —Anunció Shidou con una sonrisa, Tohka apareció a su lado y Hikari hacia el otro, los dos sonrientes—. Bueno, pronto veremos la siguiente parte y veremos quien ganó la pelea, mi hermano perdido de otro universo o yo.
—Así es, hermano.
—¡Pero antes! —Tohka interrumpió y los dos giraron sus cabezas para verla—. Hikari, ¡haz un truco de magia! Por favor. —Pidió con una cara de cachorrito.
—Ya te dije que no es magia, es parte de mis habilidades, pero bueno, también puedo hacer magia.
—Vamos, vamos, saca un conejo de un sombrero. —Shidou empezó a reírse y Tohka lo vio con cierta molestia, Hikari también se empezó a reír de la situación—. Shidou, malo… ¡Malo! No te burles de mí.
—Es que no todo es como en la televisión, Tohka. Ya, ya, no te pongas así, sabes que te quiero. —Shidou le acarició la cabeza y después la abrazó con una sonrisa.
—Solo por eso te perdono. Pero vamos, Hikari, haz un truco de magia o lo que sea, ¡pero que sea magia!
—Bueno, está bien. —Hikari se levantó para ir por una manzana a la cocina y regresó con ella para ponerla en la mesa—. Voy a cortar esa manzana sin tocarla.
—¡Oooooh! —Tohka se quedó viendo a la manzana con ojos de estrella, Shidou vio todo con diversión, Hikari iba a estirar las manos pero Shidou lo detuvo.
—Voy a ver que no tengas nada escondido, ¡no dejes de vigilar la manzana, Tohka!
—¡Sí! —Y así lo hizo, mientras Shidou se acercó al oído de Hikari y le susurró unas palabras.
—Bueno… ahora diré las palabras mágicas… ¡Abracadabra! —Y la manzana se cortó en pedazos perfectos como si fuera una mandarina, con solo usar el aire pero Tohka hizo un gran "¡Oh!" y Shidou se aguantó la risa, todo había sido tan gracioso, se volvieron a escuchar aplausos, quien sabe de dónde. Tohka y Shidou aplaudieron mientras Hikari asintió unas cuantas veces—. Lo sé, lo sé, soy bueno.
—¡Ahora convierte eso en un pastel! —Shidou y Hikari le vieron con una gota en la cabeza y ella se sonrojó un poco—. ¿Qué?
Ellos dos solo pudieron decir:
—¿Tienes hambre, verdad?
—Sí. —Shidou le dio la manzana en trozos a Tohka para que la comiera. Hikari le dio unas palmaditas en la espalda al sellador de espíritus.
—Te entiendo, hermano. Te entiendo, ¿cómo has sobrevivido sin mí?
—La verdad no tengo ni idea, pero… yo sé que puedo, aun así acepto tu dinero. —Shidou tosió un poco para aclarar la voz—. ¡Sigamos con el capítulo!
Guía para enamorar a un espíritu.
Especial: Celebrando casi cuatro años de historia.
Capítulo Único: Esto es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
Parte 3: Poder contra voluntad.
El golpe que ambos se habían metido creó una onda expansiva de leve tamaño que rompió todo cristal cercano. Shidou chocó contra un auto y lo abolló con su cuerpo, Hikari chocó contra la pared y quedó pegado a ella. Sangre escurrió de ambos labios.
«Es bastante fuerte y rápido, ¿qué pasa con este Shidou?». Hikari se despegó de la pared, vio que aunque Shidou estaba sangrando, en sus ojos amarillos notaba otra cosa. Pero no entendía. «¿Qué tan fuerte será? ¿Se parecerá al Shidou que yo conozco? Ahora que pienso eso… me dio de comer». Hikari empezó a lamentar todo, en eso Shidou se movió rápido para darle una patada pero fue bloqueada de manera rápida y tomó a Shidou del cuello pero él le metió una patada que le hizo escupir sangre por la boca y lo tuvo que soltar por inercia.
—¡Eso sí me dolió! —Hikari contestó con un puñetazo izquierdo pero Shidou quien lo vio venir, se movió a la izquierda y usando su brazo le hizo un candado a Hikari y se posó detrás de él—. ¿Qué movimiento fue ese, Shidou? ¿Dónde aprendiste a pelear así? —preguntó impresionado, Shidou ya detrás golpeó varias veces la espalda, centrándose en la espina dorsal del joven.
—He estado entrenando, con toda la ayuda posible, sobre todo de Mana, ¡todo para proteger lo que quiero de peligros como tú! —El joven de ojos oscuros sintió la energía potente de Shidou, ¿por qué peleaba así? De todas formas necesitaba saber que tan fuerte era, no quería pelear con él, no después de la amabilidad que le había enseñado. Recibió el último puñetazo en la espalda, en ese momento algo raro pasó. En poco tiempo después del impacto, Shidou creó un torbellino pequeño que literalmente, disparó en espiral a Hikari hacia la pared, destrozándola.
«Eso fue… parecido a lo que hacen Kaguya y Yuzuru… ¿Habré obtenido nuevas habilidades?». Shidou se sintió mejor que antes, pero Hikari se levantó decidido.
—Ahora sé que eres más fuerte de lo que pensé. Pero lo siento, Shidou, terminaré esta pelea de un solo golpe. —Shidou no pudo detener ni ver el tremendo golpe que por poco, le rompe el cuello, hizo girar su cuello hasta el límite humano posible y quedó tirado con sangre saliéndole la mejilla, se la había rebanado de un solo golpe. Si Shidou quisiera, podría escupir por la mejilla. Hikari alejó la mirada—. ¡Lo siento pero es la única forma! No me escucharías de otra manera.
Pero entonces, Shidou se regeneró de la nada y se levantó. El chico no se la creía, volvió a golpearlo, esta vez más fuerte pero en el estómago, rogó en su mente que fuera el último pero Shidou no cayó al suelo, escupió más sangre y se agarró del estómago, el dolor seguía pero la herida se curaba rápido.
—¡Maldita sea!
—No perderé… no he entrenado… solo porque sí… voy a derrotarte.
No había Ratatoskr para ayudar a Shidou y Hikari siguió intentando como más golpes, cada vez subiendo más la intensidad. Pero Shidou regeneró sus heridas de manera rápida.
No entendía cómo, ninguno de los dos. Pero Shidou recordó la última pelea que tuvo con Battery, cuando le había fracturado las dos piernas, él pudo levantarse después de unos minutos, ¿era su desesperación lo que lo hacía más fuerte?
«Maldita sea, Shidou, ¡ya no, basta ya! ¿Acaso está hecho de metal?». Después de cinco golpes más, Shidou quedó de rodillas, agarrando sus costillas, tenía dos rotas, la mejilla nuevamente rebanada y curándose, la nariz rota y la marca de los nudillos de Hikari en sus brazos.
Pero esta vez, los ojos de Shidou regresando al color natural. Habían pasado cinco minutos y ese era su límite al usar sus poderes.
—Ahh… ahh…
—Por favor, ya no sigas. No tenemos por qué golpearnos así.
—Tú querías una pelea… pero no perderé. He estado cuestionándome… si podré aguantarlo, si podré enfrentármelo. Si podré verlo a los ojos y ya no temblar de miedo… —Shidou se levantó y su rival retrocedió. El Shidou que él conocía tal vez ya hubiera parado la pelea o alguna de las enamoradas de Shidou ya los hubiera detenido. Por un lado, la pelea era intensa y eso le gustaba, casi no peleaba a puros golpes y reconocía que los movimientos de este Shidou le gustaban, eran eficaces. Pero por otro, le estaba haciendo daño a su mejor amigo, y no precisamente leves, sino daños letales que ya lo hubieran matado.
Pero Shidou seguía levantándose una y otra vez. Sus ojos amarillos regresaron. El sellador de espíritus detuvo el golpe con sus dos manos y escuchó un crack y lágrimas salieron de los ojos de Shidou.
—Shidou… estás llorando… —Pero él apretó la mano de Hikari con fuerza, a pesar de todo, Shidou seguía intentando, lloraba por dolor físico pero no tenía miedo—. Me vas a hacer llorar.
—Ahh… ahh… —Shidou no entendió eso pero esa frase fue tan triste y al ver los ojos llorosos de su oponente, lo soltó y se sentó en el concreto.
—Me rindo, Shidou. Si continuamos peleando… lo voy a lamentar. Perdóname. Como prometí, haré lo que me digas.
—¿Te rindes? Eso no me lo esperaba… pero primero, ¿vamos a otro lugar más privado?
Lo cargó en su espalda y emprendió vuelo, Shidou ni se sorprendió, ya había visto demasiado. Ambos bajaron en el techo de un edificio alto.
«Si seguíamos peleando, creo que Shidou hubiera seguido hasta la muerte. No tiene estrategias y él mismo dice que tiene miedo de alguien, pero… tiene más valor que nunca, ¿por qué? ¿Qué pasó aquí?».
—Bien, si vas a hacer algo por mí, quiero que seas mi amigo, y como amigo, no quiero que… dañes a nadie, ¿te parece? —Shidou le extendió su mano mientras se esforzaba por sonreír puesto que toda la cara le dolía, el muchacho en frente suyo se aguantó las lágrimas como hombrecito y ambos se dieron un apretón de manos—. Bueno, dime lo que me ibas a decir.
—Bueno, ¿me creerás? Tal vez sea algo muy loco.
—Tengo una vida algo loca, Hikari.
—Lo sé. —Dio una pequeña risita—. Sé todo sobre ti. De donde yo vengo, tú y yo somos como hermanos, pero no por la sangre, también están Tohka, Yoshino, Kurumi y las demás que de seguro también están aquí. De donde yo vengo, existen anti-espíritus, seres que quieren acabar con los espíritus.
—Dime, esos anti-espíritus, ¿son hombres?
—Sí, ¿cómo lo supiste? —Shidou empezó a unir cosas en su mente.
—¿Y son fuertes?
—Varían, pero son muy fuertes y los espíritus no pueden pelear cómodamente con ellos. Sus poderes se ven limitados y la única forma de combatirlos es que tú tuvieras mis poderes.
—Entonces, de donde tú vienes, ¿me diste tus poderes? ¿Cómo que tienes tanta fuerza si me los diste?
—Es una larga historia. Pero en mi última pelea, tuve que hacer una gran locura y terminé aquí. Necesito regresar a mi dimensión, ¡tienes que ayudarme! No puedo hacer esto solo, hay tantas cosas que son tan diferentes que no entiendo nada.
—Bueno… desde que apareció un espíritu hombre y mató a Mana y casi a Kotori… lo que sea que me digas puede ser creíble, además, si no eres un espíritu, tienes que ser algo más o no tendrías ese poder.
—¿¡Mana murió?! ¿¡Quién hizo eso?! ¡Lo voy a hacer pagar!
—No es necesario, él la revivió. —Hikari se quedó de piedra y todo su enojo y sorpresa se fue de este tiempo. Shidou asintió con la cabeza—. Yo también me quedé así… te creo, además, casi lloras hace un rato. Y bueno, ¿qué necesitas para regresar a tu universo?
—Sobre eso… —Una gota de sudor apareció en su frente—. No tengo idea.
Shidou se desmayó al estilo anime.
—¿Cómo puede ser? ¿¡No traes una máquina del tiempo o algo así?!
—¡Eso no existe allá!
—¡Pues tampoco aquí!
—Entonces… ¿estoy perdido?
—No sé, déjame hablarle a Kotori de esto. Y vamos a casa.
Los dos se fueron a casa de Shidou, él no tuvo que indicar nada, Hikari sabía exactamente en donde estaba. Después de un baño y ropa nueva, fueron transportados a Fraxinus. Kotori preguntó por el chico nuevo y Shidou explicó todo, su hermanita casi se desmaya y hasta Reine se impresionó tanto que parpadeó varias veces seguidas.
—Ok, déjame ver si entendí, él es alguien con quien te peleaste, te dejó todas esas heridas y después te contó una historia en la que él viene de otro mundo y solo porque casi llora, ¿¡le creíste?! Y piensas que yo voy a ayudarlo a regresarlo a su dimensión.
—Eh… pues algo así, Kotori.
—Sé que no me creen, pero tengo pruebas.
—¿Qué clase de pruebas? —Kotori se cruzó de brazos—. Puede que Shidou sea un tonto que se deja engañar, pero yo no.
—Kotori Itsuka, tienes 14 años, tienes a Efreet dentro de ti, cambias de personalidad con las cintas, ya sean blancas o negras y a veces te he visto preocupada por el tamaño de tu pecho pero…
—¡Eso es privado! —Kotori le dio una patada en donde más le duele a un hombre y quedó tirado en el piso, ya ni pudo gritar.
—¡Kotori! ¿¡Cómo pudiste?! —Gritó Shidou a todo pulmón y con cierto miedo—. ¡Te pasaste de la raya, ahí no se golpea!
—¡Él se pasó de la raya!
Unos momentos después, cuando ya todo estaba en calma y Hikari ya estaba recuperado, Kotori se puso a pensar en ideas, pero no llegó a nada.
—Reine, ¿alguna idea de cómo ayudarlo?
«Kotori da miedo… ¡Esta Kotori es malvada!»
—Bueno, ya que proviene de otra dimensión debe ser cercana.
—¿Cercana? —preguntaron los tres chicos.
—Existe la teoría de que estamos en la tercera dimensión, ya saben, tenemos alto, ancho y volumen. —Los chicos asintieron con la cabeza—. Luego está la cuarta dimensión, el tiempo. Aun no podemos viajar en el tiempo, pero de poder hacerlo, estaríamos en la cuarta dimensión y toda la historia hasta este punto de nuestro universo o más bien, nuestra dimensión, se podría ver… como si fuera una línea del tiempo interactiva, capaz de moverte a través de eso es como viajar a la velocidad de la luz o incluso más, ninguna máquina puede hacer eso. Aún no.
—¿Entonces?
—En la quinta dimensión, es como ver un momento de tu vida en el que tomas una decisión, sin importar que pequeña sea, y ver todo lo que hubiera pasado si hubieras tomado otra decisión a la que ya tomaste. En uno de sus cambios, podría existir el universo al que perteneces, Hikari.
—¡Ya sé! —Shidou alzó la voz—. Pero no tengo idea de qué pasará. Kurumi puede detener el tiempo con su ángel.
—Cierto, ¿y?
—Y si puede detenerlo, puede adelantarlo, ¿no?
—¡Entiendo! —Kotori sonrió—. Ella también puede atrasarlo y podría llevarlo a ese momento en el que fue enviado aquí, y así cambiar su destino. Lo complicado sería convencerla.
—Tengo una idea, puedo usar magia y tal vez, pueda convencerla hipnotizándola.
—Bueno, el problema es encontrarla, no tengo idea de donde pueda estar. —Shidou dijo tristemente. Pero Hikari recordó que alguna vez escuchó que Kurumi siempre estaba vigilando a Shidou, pero era la Kurumi que él conoció. ¿Aquí sería igual?
—Shidou, ¿ya sellaste a Kurumi?
—Nunca, no he tenido la oportunidad de verla desde que salvé a Tohka de la DEM.
—Ya veo, ¡entonces…!
—¿Qué pasa? —preguntaron los hermanos al instante.
«No. No puedo decirles, en mi dimensión esto de rescatar a Tohka tiene mucho tiempo que pasó. Eso quiere decir que Shidou no conoce a Natsumi, ni la ha visto una sola vez. Y luego hay un espíritu hombre que no existe en mi mundo. Si les digo algo, podría afectar mucho las cosas aquí, creo que debo de tener más cuidado a la hora de hacer este tipo de cosas».
—¿Por qué te quedas callado?
—No es nada, es solo que pensé que tal vez pueda encontrarla. Pero necesito parte de tus energías, Shidou. Además, si me quedo más tiempo, podría afectar las cosas y no creo que sean buenas.
—Bueno, sé que no somos las personas que buscas y… ¡Estoy seguro que te están buscando! —Pero Hikari agachó la cabeza.
—¿Lo harías?
—Claro que sí.
—Es verdad —dijo Kotori con una media sonrisa—. Incluso si Shidou no me lo pidiera, buscaría la forma de ayudarte.
—Y si… ¿Y si hubiera cometido un error? ¿Y si me hubiera peleado con ustedes?
—Todos cometemos errores, Hikari. —Le tranquilizó Reine y Shidou le puso la mano en el hombro.
—Amigos que no pelean no son amigos. —Hikari sonrió pero ocultó sus ojos con su cabello al agachar un poco la cabeza, Shidou sonrió—. Ahora, vamos a buscar a Kurumi y convencerla de todo esto, lo más pronto posible para que puedas regresar a tu mundo, ¿de acuerdo?
—¡De acuerdo!
Lo siguiente fue muy fácil, mientras Shidou seguía con su rutina de entrenamiento en solitario, una clon de Kurumi que no sabía quién era Shidou más que tener la orden de vigilarlo mientras la verdadera al mando estaba ocupada, fue emboscada por cinco clones de Hikari, entre ellos el original, tan pronto la inmovilizaron, le tocaron su cabeza y Hikari le dio la orden que le obedeciera a todo lo que le dijera.
Hikari mandó al clon de Kurumi a robarle bastante energía a Shidou y después de que lo inmovilizó, un clon de Hikari le tocó su cabeza, el sellador de espíritus entró en trance y no pudo moverse.
—Shidou… todo lo que aprendiste de Hikari Kusakariki, todo lo que supiste de él y lo que sabes, no existe. —Después de eso, un golpe en la nuca lo dejó fuera de combate.
«Esto es lo correcto». Hikari, el original, le pidió a Kurumi que lo regresara a 27 horas atrás y que luego olvidara lo que hizo, eran las horas que él había estado ahí, fue justo antes de que cayera directamente a la roca que lo dejó mareado. Uno de sus clones sería suficiente para borrarles la memoria a Reine y Kotori, se haría invisible, entraría, les borraría la memoria y fin del asunto.
—Kurumi, hazlo ahora y olvida todo después de que me vaya.
Y de un disparo, él desapareció. Cuando Kurumi regresó en sí, no entendió nada de nada. La cabeza también le dolía y se sintió muy mal, tampoco entendía porque estaba ahí, ¿no estaba escondiéndose entre los árboles de Shidou?
Tan pronto recordó su tarea de vigilancia, se movió rápido de ahí. Shidou había quedado tirado, pero después se levantó, muy cansado.
—¿Qué pasó? —Intentó recordar pero la cabeza le dolía, revisó a su alrededor pero no había nada, solo el campo y él. Solo.
Una sensación extraña apareció en él, como si lo hubieran dejado tirado, pero recordó que estaba ahí entrenando hace unos momentos.
«¿Me habré desmayado? Eso explicaría el cansancio… es como si me faltara algo».
Pero Shidou nunca pudo recordar nada, tan pronto llego a casa y le exigieron la cena de manera habitual, cuando entró de nuevo a ese ambiente, se le olvidó todo.
Como si nunca hubiera sucedido.
Fin.
—¿¡QUÉ?! —Shidou y Tohka gritaron—. ¡Eso no lo esperaba!
—Lo sé, pero fue lo correcto.
—¿Y cómo es que estás aquí?
—Pues estamos detrás de cámaras —Los dos chicos se sonrojaron de vergüenza y tosieron un poco.
—Sí, ya lo sabía. Pero es que no recordamos nada de eso.
—¿Cuándo se hicieron esas escenas? —Tohka cerró los ojos para pensarlo todo muy bien—. ¿Y cómo le hiciste para regresar aquí?
—Kurumi lo hizo.
—¡¿Cómo?! No lo entiendo.
—Bueno, no lo sé. Ella lo sabe, pero de todas maneras, ya me tengo que ir.
—¡Pero quiero ver otro truco de magia! —Ante las exigencias de Tohka, Hikari se golpeó en la cara con su palma. En serio, no entendía cómo este Shidou las manejaba tan bien, pero fue advertido que si aquí las demandas de los espíritus no se cumplían, le causaría problemas a Shidou.
—Tranquila, Tohka, él está cansado, la magia tiene límites.
—Oh, lo siento, no sabía que Hikari estaba cansado.
—Bueno. Fue bueno tenerte aquí, fue muy divertido.
Hikari asiente y es abrazado, primero por Tohka y después por Shidou para luego ser transportado a Fraxinus por Kotori. Donde se encuentra con Kurumi con todo y vestido astral.
—Es hora de volver, ¿listo?
—Sí, es lamentable pero creo que alguna vez volveré. —Kurumi le apuntó a la cabeza y Hikari le dio un escalofrío, esta no era la Kurumi que recordaba—. ¿De verdad me tienes que apuntar a la cabeza? De todas formas, basta con que me toque la bala, ¿no?
—Sí pero es la costumbre. Por cierto, cuando vuelvas al tiempo exacto, puede que vomites.
—¡¿Qu…?! —Pero la bala fue más rápida y él desapareció. La comandante negó con la cabeza.
—Hubiera sido mejor que no le hubieras dicho, Kurumi.
—Sí, pero no hubiera podido ver su cara, y no es que quisiera verla tampoco, pero es bueno adelantar sorpresas. —A Kotori le entró la duda.
—Oye, cuando usaste usa técnica por primera vez, ¿también te pasó eso? —Kurumi dio una carcajada por eso y luego negó con la cabeza.
—¿Me crees una novata?
—Solo decía, además, recuerda que es tu turno, pero espera, cuando digan tu nombre te transporto.
—Esperaré.
De vuelta a la casa de los Itsuka, Shidou quitó los girasoles por unas flores rojas, como ya era costumbre cambiar de flores por cada invitado, a Tohka ni le importó y esperó a que Shidou volviera a sentarse a su lado. ¿Por qué? Porque no quería que estuviera a lado de Kurumi, a pesar de que todo esto era detrás de cámaras, no podía confiar del todo en ella.
—¡Listo! —Shidou regresó de un salto al sillón—. Bueno, cumplimos con lo que dijimos ayer, vimos que pasó con Hikari y ahora, presentaré a nuestra nueva invitada especial. —Shidou sacó un papelito de su pantalón, la tarjeta de presentación que, por cierto, no había leído antes—. Por esta vez, no tuvimos que viajar dimensiones para traerla, ella es un personaje misterioso, también es un espíritu y uno que no he podido sellar hasta ahora, ¡sí, sé que lo saben! Denle un aplauso a nuestra invitada especial: ¡Kurumi Tokisaki!
Se enfocó a la puerta y de entró Kurumi, un personaje que no necesita presentación a estas alturas. Se sentó en el sillón blanco, a su lado estaba Tohka y hasta el final Shidou.
—Te tardaste, Shidou-san.
—Pues esto se alargó mucho, lo siento, Kurumi. Sé que estabas emocionada por salir.
—No, estaba emocionada por verte. —Shidou se sonrojó ligeramente y ella quedó mirando como Tohka estaba frunciendo el ceño—. ¿Celosa?
—¿Ves? ¡Por eso no quería que saliera en el especial!
—Tohka, pero es una invitada especial, está en el libreto, no podemos hacer nada.
—¡Hmp! —Tohka se cruzó de brazos y el joven suspiró, de un momento a otro, Kurumi ya estaba al lado de Shidou, tocándole las mejillas con sus manos y con su boca cerca de su oído—. ¿¡Cuándo?!
—¿No me extrañaste, Shidou-san?
—¡KURUMI! —El grito de Tohka destruyó las cámaras escondidas y el aparato de sonido de aplausos. Todo se volvió oscuro y un mensaje apareció:
Estamos teniendo problemas técnicos, por favor, no cambie de canal. Gracias por llegar hasta aquí y por confiar en nosotros, su servicio de cable.
Eso es todo por ahora, espero les haya gustado y que les haya sacado una sonrisa. Por cierto, la teoría que explica Reine en este capítulo es real, no la inventé yo pero sigue siendo una teoría. Se llama la teoría de las súpercuerdas, si quieren investiguen en internet. Yo la leí y de acuerdo a lo que entendí, pues puse lo necesario.
Otra cosa, esa explicación fue solo para que se entendiera un poco todo lo que pasó en el capítulo, pero no fuera de él, porque eso ya es como una parodia. También, aunque esto parece ser parte de mi fic, no lo es, es solo un especial del tipo "Qué hubiera pasado si…" por lo que no es parte de la línea original.
Gracias por el review, crawler, espero te gusten los demás especiales. Y con respecto a lo de SatouxKurumiclon, puede que sí pero no daré detalles de la relación, no quiero adelantar nada, así que sigue leyendo para descubrirlo.
Nos vemos en el siguiente.
