3ºA

Querido Usagi-san, por aquí todo va muy bien. He conocido a mucha gente nueva que me trata genial y es muy amable conmigo, no tienes de qué preocuparte ya que estoy realmente bien, de verdad. La semana que viene por fin iré a visitar Londres, ¡me hace muchísima ilusión! Seguro que es tan impresionante como en las fotos.

Estoy muy contento de haber dicho que sí a esta gran oportunidad, he aprendido mucho de inglés en estos casi tres meses que llevo aquí, aunque tengo que admitir que te echo mucho de menos...ya solo faltan cinco semanas para volvernos a ver. Espero que tú también lo estés pasando bien por ahí.

Te quiere, Misaki.

-Solo cinco semanas más...-Murmuró el escritor después de haber leído esa carta. No se dignó a contestar, nunca lo hacía. Si respondía tendría que decirle a Misaki que en estos tres meses prácticamente no había salido de casa y que se pasaba las noches en vela pensando en él. No, no podía decirle eso, pero tampoco podía mentirle.

Guardó la carta en un cajón del escritorio, junto a las otras cartas que le había enviado Misaki y que no había contestado. Lentamente se levantó de la silla en la que estaba sentado y se dirigió hacia la cama, para desplomarse sobre ella. Se quedó mirando al techo mientras pensaba en por qué había dejado que Misaki se fuera.

3 meses antes.

-¿Entonces qué es lo que ocurre?

-Ya sabes cómo soy, Usagi-san, muchas veces pienso cosas innecesarias y desde hace un tiempo he estado pensando en que todo el mundo hace algo; consiguen trabajos alucinantes, aprenden nuevos idiomas o deciden casarse y tener hijos. Todos hacen algo nuevo, todos menos yo.- Explicó Misaki.- Por eso decidí solicitar una beca, nunca pensé que me la darían ya que mi historial académico es horrible, pero me la han dado.

-¿Qué beca, Misaki?- Preguntó Akihiko bastante serio.

-Cuando me llegó la carta tenía muy claro que yo no iba a ir, pensaba rechazar la oferta y no contarte nada...pero he cambiado de opinión, Usagi-san. Yo no sé inglés y creo que es una gran oportunidad para mí, tampoco es que me vaya por una eternidad pero te voy a echar de menos.- Dijo Misaki e hizo una pausa.- Me voy a Inglaterra durante cuatro meses, Usagi-san, y no quiero que vengas conmigo.

-¿Por qué no quieres que te acompañe?- Preguntó Akihiko enfadado.- ¿De verdad crees que te voy a dejar irte así sin más? ¡Estás muy equivocado si piensas eso!

-Usagi-san, por favor, escúchame.- Pidió Misaki.- Tengo mis motivos para no querer que vengas.

-¿Qué motivos?

-Si vienes conmigo serás tú el que hable y yo no aprenderé nada.- Dijo el más joven.

-¿Solo eso?- Preguntó el escritor arqueando una ceja.

-No, también...quiero estar un tiempo sin ti.- Dijo Misaki con un hilo de voz.

-¿Qué?- Preguntó Akihiko muy sorprendido y asustado.- ¿Quieres estar un tiempo sin mi? ¿Por qué? ¿Ya no me quieres, Misaki?

-Sí, te quiero y mucho.- Dijo Misaki seguro.- Pero no sé hasta que punto te quiero y he pensado que poner distancia entre nosotros será algo bueno, así sabré lo que es estar sin ti. Déjame intentarlo, por favor, necesito un tiempo solo.

-Para mí eso no es motivo suficiente para dejarte ir, Misaki.

-Usagi-san, debes entender que esta es la primera vez que me enamoro.- Explicó Misaki avergonzado.- De hecho, hasta que tú no apareciste en mi vida no sabía que me gustaban los hombres y contigo...contigo todo es genial, pero quiero vivir algo nuevo y estar un tiempo solo. Hace ya cuatro años que estamos juntos y no he tenido si quiera un ratito para mí. Quiero irme, pero no lo voy a hacer si tú no estás de acuerdo.

-¿Cuándo te vas?- Preguntó Akihiko con lágrimas en los ojos.

-Dentro de dos días.

-Muy bien, ve a casa y prepárate para irte si eso es lo que quieres.- Le dijo el seme sorprendiendo a Misaki.

-¿No vienes conmigo a casa?- Preguntó el universitario.

-No, hasta que te vayas estaré en un hotel.

-¿Por qué?- Preguntó Misaki llorando.

-Porque si tengo que acompañarte hasta el aeropuerto no te dejaré ir, no podré hacerlo.- Dijo Akihiko abrazando a Misaki.

-Te escribiré siempre que pueda, ¿tú me escribirás?- Preguntó Misaki correspondiendo el abrazo, pero no obtuvo respuesta.- Usagi-san, ¿me escribirás?

-Márchate ya, tienes muchas cosas que hacer.- Dijo el escritor rompiendo el abrazo.

Cerró los ojos poco a poco y se dejó llevar por el sueño que tenía desde hacía unos días acumulado y sin darse cuenta se quedó profundamente dormido mientras susurraba "Misaki".

3ºB

-Nowaki, tengo un mal presentimiento.- Dijo Hiroki mientras preparaban la cena entre los dos.

-¿A qué te refieres, Hiro-san?- Preguntó sorprendido Nowaki sin dejar de mirar el fuego.

-No sé, me ha dado como un escalofrío.- Explicó el profesor.- Es una sensación algo extraña, noto que va a pasar algo malo.

-¿No serán imaginaciones tuyas?

-Tal vez.- Murmuró Hiroki y justo en ese instante sonó el timbre.- ¿Quién será a estas horas?

-Iré a ver.- Dijo Nowaki caminando hacia la puerta. Cuando abrió se encontró con un hombre castaño de ojos verdes al que nunca había visto.- ¿Te puedo ayudar en algo?

-¿Quién eres tú?- Le preguntó el hombre.

-Eso debería decirlo yo, eres tú el que se ha presentado en mi casa.- Dijo Nowaki.

-¿Qué pasa, Nowaki?- Preguntó Hiroki saliendo de la cocina. Se quedó callado un momento mirando a ese hombre que le sonreía de forma arrogante.- Ahí está mi mal presentimiento.

-¿Quién es este, Hiro-chan?- Le preguntó el extraño señalando a Nowaki.

-¿Hiro-chan?- Murmuró el médico entre sorprendido y enfadado.

-Es Nowaki, mi compañero de piso.

-¿Y de verdad te aguanta?- Dijo el hombre entrando en la casa.

-Eres un imbécil, Tomo-chan.- Dijo Hiroki suspirando.- Nowaki, él es mi primo Tomohisa. Si acabas odiándolo lo entenderé perfectamente, es peor que un grano en el culo.

-¿Así es cómo hablas de tu queridísimo primo?

-Pues es de lo más bonito que he dicho de ti.

-Es un placer conocerte.- Dijo Nowaki.

-Igualmente.- Respondió Tomohisa mientras inspeccionaba el salón.- ¿Y dónde dormiré yo?

-En tu casa.

-Venga, Hiro-chan, no seas cruel. Mi mujer me ha echado de casa y no tengo otro sitio en el que quedarme.- Dijo Tomohisa.- ¿Vas a abandonar a tu primo en mitad de la lluvia? ¿Tan cruel puedes llegar a ser?

-Pero si no está lloviendo.- Murmuró Nowaki mirando por la ventana.

-Era para darle un poco más de dramatismo.

-He dicho que no.- Respondió Hiroki tajante.

-No me dejas más remedio, Hiro-chan.- Dijo Tomohisa sacando su móvil del bolsillo.- Llamaré a tu madre para decirle que no me ayudas cuando lo necesito.

-¡Vale, tú ganas!- Gritó Hiroki frunciendo el ceño.- Pero solo te puedes quedar dos días y dormirás en el sofá.

-Muchas gracias, primito, te aseguro que no te vas a arrepentir.- Dijo dándole un abrazo.

-Lo dudo mucho...

-Hiro-san, ¿podemos hablar un segundo?- Le preguntó Nowaki.

-Claro, vamos a la cocina. Tomo-chan, ponte cómodo pero tampoco te pases.- Dijo Hiroki mientras se metían en la cocina.- ¿Pasa algo, Nowaki? ¿Te molesta que mi primo se quede aquí? Porque si es así lo puedo echar.

-No, no es eso.- Dijo Nowaki pensativo.- Se puede quedar aquí todo el tiempo que quiera, es tu familia. Lo que me molesta es que no le hubieras hablado de mí.

-¿Qué?- Dijo el profesor sorprendido.- No te entiendo, Nowaki...

-Llevamos diez años juntos y aún no me has presentado a nadie de tu familia, es normal que me moleste.

-Pero Nowaki...

-Ya sé lo que me vas a decir, que es complicado.- Le interrumpió el pediatra.- Ya sabes que soy muy comprensivo y entiendo que no quieras contarle a tus padres que tienes novio, por eso de que son personas mayores y no lo entenderían, pero no entiendo por qué no se lo has dicho a tu primo. Él te trata con mucha familiaridad y es normal porque sois primos, estoy seguro que si se lo dijeras lo entendería. Entonces, ¿por qué no lo has hecho? ¿te avergüenzas de mí?

-¿Cómo puedes decir eso, Nowaki?- Dijo Hiroki frunciendo el ceño.- Eres un hombre genial, no me avergüenzo de ti para nada, más bien al contrario, estoy muy orgulloso de tenerte a mi lado.

-¿Por qué le has dicho que somos compañeros de piso?

-Nowaki, ¿tenemos que hablar de esto ahora?- Preguntó Hiroki.- Estoy algo cansado.

-Muy bien.- Dijo Nowaki bastante serio para luego salir de la cocina.

2ºB

-Nunca hacen nada interesante.- Murmuró Chiaki cambiando de canal constantemente. De pronto escuchó el ruido de unas llaves y rápidamente se levantó del sofá para sentarse en la mesa que estaba llena de papeles y dibujos.

-¡Ya he llegado!- Dijo el editor entrando en casa.- ¿Estás trabajando?

-Sí, no he parado en todo el día.

-Estoy muy orgulloso de ti, de verdad. Últimamente estás más responsable, creo que estás madurando.

-Seguro que es por eso.- Dijo Chiaki poniéndose serio.- Oye, ¿ya te han dicho algo?

-No, sigo sin saber nada.- Suspiró Hatori.- Takano tampoco sabe nada, me ha dicho que hará todo lo posible para que no me cambien.

-¡No es justo!- Gritó Chiaki.- Deberían cambiar de departamento a Ritsu, ha sido el último en llegar. Tu ya llevas muchos años trabajando junto a Takano.

-No es decisión de Takano y lo sabes.- Dijo Hatori dejándose caer sobre el sofá.- No podemos hacer nada, solo podemos esperar a ver que pasa.

-¿Y eso es todo? ¿No piensas luchar por tu trabajo?- Preguntó el mangaka sorprendido.- No sé si te has dado cuenta pero si te cambian dejarás de ser mi editor.

-¡Claro que me he dado cuenta, pero yo no puedo hacer nada!- Gritó Hatori harto de aquella situación. Desde hacía un par de semanas circulaba el rumor en la editorial de que iban a cambiar de departamento a uno de los editores de manga shojo y todo indicaba que iba a ser él el elegido.

-Amenázales con dimitir.- Dijo Chiaki decidido.

-Eso no serviría de nada y acabaría en la calle.- Le dijo el editor suspirando.- Me gusta ser tu editor, no quiero que me cambien.

-Bueno, aún no lo sabemos seguro.- Dijo Chiaki para animarlo.- Hay veces que los rumores se quedan en eso, en rumores.

-Espero que así sea.

-Tori, ¿qué te parece si salimos a cenar fuera esta noche?- Propuso Chiaki.- Hace mucho que no salimos.

-Por mí bien, pero mañana te quiero ver trabajar en el manuscrito.

Portal

-He pensado en comprarme un coche.- Le dijo Yukina a Takano mientras entraban en el edificio.

-¿Para qué quieres un coche? Para moverte por aquí no lo necesitas.- Preguntó Takano.

-Siempre me ha hecho ilusión tener uno, aunque no sé conducir.- Respondió Yukina. En ese momento apareció Tomohisa, el primo de Hiroki, bajando por las escaleras. Se paró enfrente de los dos y miró a Yukina muy fijamente.

-Si sacas una foto te durará más.- Le dijo Takano frunciendo el ceño.

-Tú eres pintor, ¿verdad?

-Sí, estudio bellas artes.- Respondió Yukina sorprendido.- ¿Te conozco de algo?

-No, lo dudo mucho.- Dijo Tomohisa.- Pero estuve en una exposición tuya hará un par de meses. Me encantaron las pinturas.

-Muchas gracias.- Le sonrió Yukina mientras Takano observaba la escena arqueando una ceja.

-¿Y tú quién eres y qué haces aquí?- Preguntó Takano de malas formas.- ¿No serás algún acosador?

-No, claro que no.- Respondió rápidamente Tomohisa.- Soy el primo de Hiro-chan.

-¿Hiro-chan?¿El demonio Kamijou?- Preguntó Takano y se echó a reír.- A partir de ahora le voy a llamar Hiro-chan.

-Oye, me gustaría pedirte un favor.- Le dijo Tomohisa a Yukina.- ¿Tú me pintarías desnudo? Te pagaré muy bien.

-¿Qué?- Preguntó el universitario sorprendido.- ¿Quieres que te pinte desnudo?

-¿Qué clase de degenerado eres?- Le espetó Takano.

-No lo entendéis. Quiero regalarle el cuadro a mi mujer, para ver si de esa manera me perdona y me deja volver a casa. No sé cuanto tiempo me dejará Hiro-chan quedarme en su casa y, aunque parezca increíble, estoy empezando a echar de menos a mi mujer.- Dijo Tomohisa.- ¿Me pintarás, por favor?

-Está bien.- Asintió Yukina.- No veo por qué no.

-Yo sí que veo por qué no. Dudo mucho que a Kisa le haga ilusión que su novio vaya pintando las colitas de otros hombres.- Dijo el editor riendo.- Va a estar divertido.

-Tu novio no tiene por qué enterarse.- Le dijo Tomohisa.- Hiro-chan y Nowaki se van a cenar esta noche fuera, cuando se vayan te avisaré y te pasas por su piso para pintarme. ¿Vale?

-Está bien.- Aceptó Yukina.

1ºB

-Miyagi, me tienes que hacer un favor.

-¿Y tiene que ser mientras me estoy echando la siesta?- Preguntó el profesor medio dormido.- ¿No puede esperar?

-No, es cuestión de vida o muerte.

-¿Qué ocurre?- Preguntó Miyagi incorporándose en la cama.

-He vuelto a hablar con Misaki y sigue estando igual.- Le dijo Shinobu preocupado.- Es horrible. No para de llorar, lo está pasando realmente mal. Y yo ya no sé qué hacer para ayudarle, he intentado animarle pero no consigo hacerle sentir mejor.

-¿Aún no ha hecho ningún amigo por ahí? ¿Sigue solo?- Le preguntó Miyagi, quien también estaba preocupado por Misaki.

-Apenas sale de casa, solo sale para ir a clase. Está deprimido y así es imposible que conozca gente.- Le informó Shinobu.- Echa de menos a Akihiko.

-Pero él cree que está bien, ¿no?

-Sí, Misaki le ha estado mintiendo. No sabe nada y encima nunca responde a sus cartas.- Dijo Shinobu pensativo.- Desde que Misaki se fue no ha salido de su casa. El único que entra a verle es el imbécil de Kamijou.

-¿Y qué tengo yo que ver con todo esto?- Preguntó Miyagi.

-Quiero que subas a decirle a Akihiko lo deprimido que está Misaki.- Le dijo Shinobu.- Yo no puedo hacerlo, le prometí a Misaki que no diría nada.

-¿Por qué me metes siempre en estas situaciones?

-¿Lo harás?- Preguntó Shinobu.

-Sí, pero me tendrás que hacer algún que otro favor sexual.- Dijo el mayor acercándose a su uke.

-Eres un pervertido.

Editorial Marukawa.

-Kisa, ¿no crees que te estás pasando?- Le preguntó Ritsu mientras observaba a Hatori que estaba al final del pasillo haciendo fotocopias.- Mira lo deprimido que está. Dile que todo es una broma y que no le van a cambiar de departamento.

-No seas débil, Ritsu.- Le dijo Takano que estaba escuchando.- Ya verás lo que nos reiremos cuando se entere.

-¿Y tú por qué le has seguido el juego a Kisa?- Le preguntó Ritsu.

-Porque es divertido.- Dijo Takano fingiendo seriedad.- Por cierto, no olvides que soy tu jefe y me tienes que hablar de usted.

-Nadie te habla de usted.- Se quejó Onodera.

-A partir de ahora lo harás tú, ¿de acuerdo?- Dijo Takano firme.

-No pienso…- Comenzó a decir Ritsu pero fue interrumpido por su pareja.

-Tienes que hablarme de usted porque soy tu jefe.

-Lo que usted diga.- Dijo el uke con fastidio.

-Muy bien, me pone cachondo que te dirijas a mi de esa forma.- Dijo Takano riendo.

-Esto se puede considerar acoso.- Se quejó Ritsu mientras Hatori volvía con las fotocopias.

-Oye, Takano, ¿sabes algo de lo del cambio de departamento?- Preguntó Hatori muy serio.

-Es una broma de Kisa.- Dijo Ritsu provocando que Hatori lo mirara sorprendido, mientras que Takano y Kisa lo miraron con enfado.

-¿Por qué se lo has dicho?- Preguntó Kisa indignado.

-Porque me estaba empezando a dar pena.

-No lo entiendo.- Dijo Hatori confundido.- ¿Qué clase de broma pesada es esta?

-¡No es ninguna broma!- Gritó Kisa levantándose del asiento para darle dramatismo.- ¡Es una venganza!

-¿Venganza de qué?¡Yo no te he hecho nada!- Dijo Hatori cada vez más confundido.

-¡Te comiste mi cupcake especial!

-¿De qué me estás hablando?- Preguntó Hatori.

-La semana pasada traje un cupcake que me había hecho Yukina con todo su amor y lo dejé encima del escritorio para comérmelo luego. Pero llegaste tú, gordo seboso, y te lo zampaste sin ningún miramiento. ¡No tienes consideración!

-¿Me estás diciendo que me has hecho creer durante una semana que me iban a cambiar de departamento porque me comí un cupcake?- Preguntó Hatori.- ¡Estás mal de la cabeza, deberían encerrarte en un psiquiátrico!

-¡No haberte llevado a la boca aquello que no te pertenece!- Le gritó Kisa.

-¡No pude comer ese día por culpa de un mangaka!

-¡No es mi problema, zampabollos!

-¡SILENCIO!- Gritó Takano.- ¡Estamos en el trabajo, si queréis luego lo solucionáis con un duelo a muerte pero ahora os calláis!

-Hatori, nuestra amistad ha terminado.- Le dijo Kisa sentándose en su silla.

-Por mí perfecto, psicópata.

Una calle de Tokyo.

-Nowaki, ¿te pasa algo?- Preguntó Hiroki.- Estás muy callado.

-No es nada.- Murmuró Nowaki. Hiroki asintió y cogió a su pareja del brazo para caminar juntos, pero Nowaki rápidamente deshizo el contacto.- Aléjate, no sea que nos vaya a ver alguien cogiditos.

-¿Esto es por lo de mi familia?- Preguntó Hiroki dolido pero no obtuvo respuesta. El profesor se paró, quedando unos pasos por detrás de Nowaki.

-Olvídalo.- Le dijo Nowaki girándose para mirarle.- Ya estoy acostumbrado a que me escondas.

-Nowaki, tengo miedo de que me odien, pero yo por ti haría cualquier cosa.- Dijo Hiroki para echarse a correr por donde habían venido. Nowaki se echó a correr también después de mirarle un momento alejarse.

3ºB

-¿Dónde quieres que me ponga?- Le preguntó Tomohisa a Yukina.

-Donde más cómodo estés, ten en cuenta que vas a tener que estar un tiempo en la misma posición.- Le dijo Yukina mientras sacaba sus pinturas. Tomohisa se quitó el albornoz quedándose completamente desnudo y se tumbó en el sofá.

-Pintame como a una de tus chicas francesas.- Le dijo a Yukina guiñándole un ojo.

-¿Estás seguro de que quieres que tu mujer te vea en esa posición?- Preguntó el universitario.- La pose titanic no es muy masculina, al menos desde mi punto de vista.

-Pero es muy cómoda.- Dijo Tomohisa y en ese momento entró Hiroki seguido de Nowaki en el apartamento.

-¡TOMOHISAAAAAAAAAAA!- Gritó Hiroki sorprendido.- ¿QUÉ DIABLOS ESTÁS HACIENDO DESNUDO Y EN MI SOFÁ!

-¡Era una sorpresa!- Dijo Tomohisa tapándose con un cojín.- ¿No habíais ido a cenar fuera?

-¡NO CAMBIES DE TEMA!- Dijo Hiroki muy enfadado.

-Yo mejor me voy…- Dijo Yukina mientras recogía rápidamente todas sus cosas.

-Hiro-chan, tranquilízate que todo tiene una explicación.- Le dijo su primo.- Yo solo quería sorprender a mi mujer.

-¡Pues los que nos hemos sorprendido somos nosotros!- Dijo Hiroki.- ¿Qué imagen de la familia se va a llevar Nowaki? Va a creer que somos unos degenerados y todo por tu culpa.

-Hiro-san, yo no…- Le dijo Nowaki que había recuperado el habla después del shock.

-Nos vemos por ahí.- Se despidió Yukina para luego salir pitando del piso.

-¿Sabes qué? Hemos vuelto porque quiero decirte una cosa y está claro que después de esto no vas a poder juzgarme.- Dijo Hiroki suspirando.

-¿Has matado a algún alumno? Sabía que tarde o temprano ocurriría.

-Tomo-chan, soy gay.- Dijo con seriedad.

-Y Nowaki es tu novio.- Le dijo Tomohisa.- ¿Es eso lo que querías decirme?

-Pues...sí, ¿no te sorprende?

-Venga ya, todos sabíamos que te gustaban los hombres.- Dijo Tomohisa tranquilamente.

-¿Cómo que todos?

-Tus padres, los míos, yo, la abuela…

-¿La abuela también?- Preguntó Hiroki sorprendido.

-Claro. ¿Qué esperabas?- Preguntó Tomohisa.- En tu habitación tenías una caja llena de fotos de hombres sin camisa. No hacía falta ser un lince para saberlo.

-¿Y por qué nadie ha dicho nada?- Preguntó Hiroki enfadado.

-No queríamos cabrearte.

-Entonces todo claro, ¿no?- Dijo Nowaki sonriendo.- Ahora voy a poder conocer a mis suegros.

-Necesito una tila…- Murmuró caminando hacia la cocina.- Tomohisa, vístete.

3ºA

-¿Qué quieres?- Preguntó Akihiko de malas maneras cuando abrió la puerta.

-Tengo algo que decirte.- Dijo Miyagi observando el mal aspecto del escritor.

-No tengo tiempo para tonterías.

-Misaki está muy deprimido.- Dijo rápidamente captando la atención de Akihiko.- Te ha estado mintiendo en las cartas. Solo sale de su casa para ir a clase, no ha hecho amigos y cada vez que habla con Shinobu lo hace llorando. Mira, ya sé que no es asunto mío pero tienes que ir a Inglaterra y estar con él el tiempo que le queda ahí.

-Voy a comprar un billete ahora mismo, mi Misaki no va a pasarlo mal nunca más.- Dijo el escritor cerrando la puerta bruscamente.