¡Hola a todos! Aquí dejo la conti, que ha sido muy rápido jajaja

Gracias por los reviews, en serio, me animan mucho :)


Rock U! Capítulo 25: "Ino"

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Si de algo se caracterizaba Ino Yamanaka era de su extrema confianza y autoestima. No podía existir ser en este planeta más confiado consigo mismo que ella. Siempre tenía una sonrisa en la cara y era la primera en animar al grupo cuando había una decaída, ella jugaba el papel de ser la confianza del grupo. Sin embargo, ver a tu novio abrazando a su antigua novia, puede causar que tu extrema y envidiable autoconfianza, se pierdan en un segundo por un simple gesto de amistad.

Estaba celosa. Sí, muy celosa de pensar que Shikamaru pudiera irse o liarse con Temari. Claro que ¿quién iba a culparla si la chica era toda una belleza? Tenía hermosos ojos verdes, el pelo rubio y vestía con una simple camiseta de tirantes verde que dejaba ver su ombligo y unos vaqueros. Tan simple y tan guapa que haría volver la cabeza de todos al pasar. Además, Temari era una chica con un gran corazón. ¿Cómo podría competir contra ella?

Por eso mismo, Ino se encontraba en clase a segunda hora del lunes sin hacer caso de lo que Asuma-sensei estaba explicando y en cambio, daba vueltas una y otra vez al hecho de que su novio no la hubiera explicado el porqué de ese brazo.

- Es mi amiga - había dicho cuando volvían a casa en coche y ella le había recriminada el abrazo. – Eres muy problemática, Ino. Sólo me ha dado un abrazo de amistad.

Y con esas palabras, Shikamaru Nara había zanjado el tema, mas Ino quería saber más cosas. Al día siguiente, todos quedaron para tomar algo y tuvo que ver otra vez como su novio y Temari reían y charlaban sobre cosas.

- ¡Una amiga, un cuerno! – farfulló un poco alto no siendo consciente de que estaba en clase y de que Sakura la miraba interrogativa.

- ¿Qué dices, cerda?

- Esa Temari quiere volver con Shika.

- ¿Todavía estás así? – preguntó en tono bajo la pelirrosa rodando los ojos. – Oh, Ino, no seas paranoica – suspiró. – Confía en Shikamaru. Él te quiere y no te engañaría con Temari, quien además, tiene novio – explicó formando una sonrisa de lado.

- ¿No-novio? – preguntó anonadada. - ¿Cómo lo sabes? Si es una broma, juro que te mataré Haruno Sakura.

- Me lo dijo ella – confesó Sakura cruzándose de brazos. – No recuerdo su nombre, pero tiene novio y no quiere nada con Shikamaru.

- ¿Seguro?

- Totalmente, cerda – Sakura volvió a sonreír. – Así que ya puedes dejar de tratar mal a Shikamaru y volver a ser la novia que él quiere – Ino la miró con la boca abierta dispuesta a decir algo, pero la pelirrosa no la dejó. – Sé que lo has tratado mal durante el fin de semana, me lo cuenta todo.

- Gracias, frente – agradeció formando una pequeña sonrisa. – Últimamente he estado muy sensible.

- Deben de ser las hormonas – dijo Sakura volviendo la vista hacia su sensei. – Será de la menstruación.

Ino abrió los ojos como si acabara de recordar que tenía el fuego encendido y volvió su vista al libro olvidando totalmente el tema de Temari y Shikamaru.

- Si hoy estamos a 27 de abril – pensó la chica de pelo rubio. – Entonces…no, no. Contaré otra vez, me he saltado días.

Mientras Ino hacia sus cuentas mentales, Sakura la miró durante un segundo y comprobó que su rostro estaba muy serio y pensativo, ¿qué la pasaba? Sus ojos jades vagaron buscando encontrarse con unos negros y atrayentes que llamaban la atención de todas las chicas. Y ahí estaban, devolviéndola la mirada con una ceja alzada de manera sugestiva. Sakura sonrió a Sasuke y le guiñó un ojo para luego volver su rostro hacia el frente, mas unas palabras la hicieron voltear la cabeza hacia su compañera de clase.

- ¿Qué murmuras, Ino? – preguntó curiosa por saber qué es lo que tenía a su amiga en aquel estado. Sakura posó su mano sobre el hombro de Ino al no recibir respuesta, haciendo que ésta se sobresaltara. - ¿Qué te pasa, cerda?

- ¿Eh? – los ojos azules se posaron sobre los verdes y al ver como éstos quemaban, Ino no tuvo más remedio que apartar la mirada para evitar contar la verdad. – Nada, nada.

- ¿Seguro? – interrogó dubitativa. – Si te encuentras mal, puedo avisar a Asuma-sensei de que te deje salir al baño o a la enfermería.

- No, no – negó con la cabeza rápidamente. – No te preocupes, no es nada – aseguró dando un vistazo al libro que tenía sobre su mesa. – Estate atenta o no sabrás por dónde coger el tema, frente.

Sakura la miró con duda. Sabía cuándo Ino mentía y cuando no, y ésta era una de esas ocasiones en las que había mentido descaradamente. Intentó no pensar mucho en ello y volvió otra vez a escuchar a Asuma, quien seguía hablando con parsimonia dando a entender que no se había enterado de lo que sus alumnas cuchicheaban.

Cuando las clases acabaron, Sakura avanzó por los pasillos en dirección a la cafetería para poder coger su comida y luego salir al césped a su sitio de siempre con sus amigos. Sin embargo, una chica de pelo rojo envuelta en un uniforme de animadora la detuvo antes de entrar en la cafetería. Sakura rodó los ojos y la miró largamente.

- ¿Querías algo? – inquirió Sakura al ver como Karin la miraba de arriba abajo con superioridad.

- Tan solo me preguntaba que había visto en ti, Sasuke – dijo con tono burlón. – Y sinceramente, no lo sé – soltó una risita que Sakura no tuvo muy en cuenta. – Tampoco sé que vio en ti, ese chico sexy de Akatsuki o ese chico de ojos negros, ¿cómo se llamaba? – la pelirrosa la miró sorprendida con los ojos abiertos mientras Karin formaba una sonrisa victoriosa. - ¡Ah, sí! Sai. Que nombre tan bonito.

- ¿Cómo cojones sabes tú lo de Sai? – preguntó algo sorprendida.

- Ya te dije que sabía cosas sobre ti – contestó sencillamente dando dos pasos hacia adelante, acercándose a ella. – Y sé muchas más cosas. ¿Cómo te crees que te encontró Sai en ese concierto? Yo se lo dije tras follar salvajemente – informó soltando una risa. – No está mal en la cama, seguramente ha mejorado desde que tenías 15 años – los ojos rojos se clavaron con malicia sobre Sakura. – Debió ser duro saber que tu ex te engañaba con otra.

- Cállate – ordenó Sakura frunciendo el ceño. – No hables de lo que no sabes.

- Oh, pero que lo sé – aseguró sin perder aquella sonrisa maliciosa. – Él me lo ha contado todo a cambio de una cosa, ¿quieres saber qué cosa? – los ojos jades se clavaron duramente sobre ella. – De ti. ¡Está loco por ti!

Sakura abrió los ojos comprendiendo sus palabras: Sai quería recuperarla y estaba dispuesto a aliarse con el mismísimo diablo para saber de ella. No, eso no podía pasar.

- Estás demente – aseguró la pelirrosa frunciendo el ceño otra vez. – Ambos lo estáis si pensáis que voy a volver con él – dio un paso al frente. – Dile a Sai que puede olvidarse de todo, que eso no va a pasar.

- Se lo puedes decir tú misma, pelo-chicle – dijo Karin enigmáticamente. – Te observa y sabe todo lo que haces – la animadora rio viendo la cara de pánico de Sakura. – Ya puedes ir dejando a Sasuke-kun, maldita zorra porque si no, te podría pasar algo peor con Sai – la joven pelirrosa miró asustada a la chica. – Y como digas algo de esto, no serás la única que sufra consecuencias. Tienes unas amigas muy monas – dijo con una sonrisa macabra. – Nos vemos, Sakura.

Karin se marchó sonriendo con superioridad dejando a Sakura presa del pánico en el pasillo, repasando una y otra vez las amenazadoras palabras de Karin, ¿qué iba a hacer? Podía avisar a la policía, pero correría el riesgo de que alguna de las chicas saliera herida. Joder, pensó intentando buscar una solución. ¿Qué pasaba si lo dejaba con Sasuke? El cabrón de Sai seguro que se las arreglaba para hacerla daño. De todas formas, estuviera o no con Sasuke, Sai podría salirse con la suya, ¿qué podía hacer? Un momento, ¿y si esto era mentira? ¿Y si Sai no la espiaba? Tenía que averiguar la verdad.

Se mordió el interior del carrillo derecho y entró en la cafetería tomando la decisión de averiguar si las palabras de Karin eran ciertas o no. Habiendo escogido su comida, salió al césped junto a sus amigos, mas no divisó el cabello rubio de su mejor amiga sentada al lado de Shikamaru.

- ¿Dónde estabas? – inquirió Tenten viendo llegar a la pelirrosa.

- Tenía que acabar un cosa – contestó sentándose al lado de Sasuke que la miraba expectativamente. - ¿Dónde está Ino?

- Ha ido a casa, no se encontraba muy bien – informó Shikamaru con tono vago. – La dolía el estómago.

- Luego podemos ir a visitarla, ¿qué os parece? – sugirió Tenten con una sonrisa.

- ¿No tenéis entrenamiento?

- Anko-sensei tiene un resfriado e Hinata no tiene hoy entrenamiento – respondió Sakura mirando a Naruto. – Me parece perfecto, Ten.

Naruto empezó a contar anécdotas graciosas sobre el fin de semana con Gaara y todos se abstrajeron en aquella conversación aunque Sakura pensaba todavía en las palabras de Karin. Reconocía que tenía miedo, no de ella, si no de Sai, ¿hasta dónde estaba dispuesto a llegar?

Al acabar las clases, las chicas marcharon en dirección a casa de Ino mientras los chicos iban al entrenamiento de baloncesto. Por el camino, Sakura se sitió jodidamente incómoda, como si alguien la estuviera observando. Sin embargo, al mirar a donde sus instintitos la decían, sólo veía gente pasear, ningún sospechoso que la estuviera mirando, ninguno que fuera Sai. Llegaron a la residencia Yamanaka y llamaron al timbre, siendo recibidas por una lacrimosa Ino. Tenía el pelo suelto y algo desordenado, como si hubiera estado dormida, los ojos y la nariz rojos seguramente de llorar, el rostro marcado por un camino de lágrimas y vestía una simple camiseta de tirantes azul y un pantalón corto de chándal. En lo que llevaban de vida, jamás se hubieran imaginado a una Ino tan desaliñada.

- ¿I-Ino? – murmuró Sakura tan sorprendida como el resto. - ¿Qué te ocurre? ¿Ha pasado algo malo?

- Chicas – dijo con una voz suave para luego lanzarse en un abrazo sobre su mejor amiga y quebrándose en un mar de lágrimas. – Yo… yo…

Sakura temió lo peor, temió que Karin hubiera cumplido su amenaza y hubiera sido capaz de hacer daño a Ino. Abrió la boca, mas Tenten interrumpió.

- Será mejor entrar antes de llamar la atención de tus vecinos – sugirió la chica avanzando hacia el interior de la casa junto al resto.

Se sentaron en un sofá marrón claro el cual tenía pañuelos usados por encima y una manta a rayas blancas y marrones. Ino miró a las chicas de manera lastimera, como si estuviera pidiendo perdón por algo.

- ¿Qué pasa, Ino-chan? – formuló Hinata con aquel tono tan dulce. – Puedes contarnos lo que sea.

La joven Yamanaka suspiró limpiándose los restos de lágrimas de la cara y posó su mirada azulada y algo perdida sobre la mesa que descansaba en medio de la sala.

- Estoy embarazada – confesó en un tono bajo y roto, pero totalmente apreciable por las otras tres chicas.

- ¿Em-embarazada? – interrogó Sakura aun intentando comprender su confesión. - ¿Estás segura? Quiero decir, puede ser un simple retraso.

- Me he hecho una prueba de embarazo y ha dado positivo.

Tanto Sakura como el resto no sabían muy bien como encajar la notica, ¿qué se supone que debían hacer o decir? Tenten carraspeó, buscando las palabras adecuadas.

- Quizá deberías volver a hacer la prueba – propuso ganándose la atención de las presentes. – Esas cosas pueden fallar, ya sabes – explicó componiendo una pequeña sonrisa.

- Te-tengo otro en el baño – informó Ino. – Haré la prueba otra vez.

Ino desapareció por la puerta que había al lado del pasillo mientras el resto se miraba entre sí tan ansiosas como la propia Ino. Al cabo de un rato, la joven apareció con el predictor de la mano y se sentó al lado de Sakura dejándolo justo delante de ella, en una mesa. Tenten se sentó al otro lado de Ino a la vez que Hinata se abría hueco al lado de la castaña, todas expectativas al aparato.

- ¿Cuánto hay que esperar? – preguntó Tenten tan ansiosa como el resto.

- Un minuto más – contestó Ino sin apartar la vista del aparato. – Si sale rosa es que estoy embarazada.

La sala se inundó en un profundo e incómodo silencio que fue cortado por el reloj de Ino indicando que el minuto ya había pasado. Ino suspiró y miró a Sakura.

- Míralo tú, por favor – suplicó enterrando su cara en sus manos.

Sakura asintió y cogió el predictor con tanto miedo que hasta sus manos temblaban. Suspiró y comprobó el color que había salido.

- Rosa – susurró posando su vista en Ino. – Es rosa.

- Kami-sama – dijo Ino sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas. – Joder, mis padres me van a matar.

- Ino-chan, no te preocupes – expresó Hinata intentando ayudarla aunque estaba tan aturdida como el resto. – En-encontraremos una solución.

- Aún puedes estar a tiempo de abortar – apoyó Tenten seriamente, pero con delicadeza. – Tus padres no lo sabrían y…

- No pienso abortar – aseguró con la mirada seria interrumpiendo a la castaña. – Este bebé merece vivir y, ¿quién soy yo para quitarle esa oportunidad? Lo tendré y me da igual lo que diga la gente o mis padres – posó las manos en su vientre plano. - Quiero tenerlo.

- Y aquí me tienes para todo – dijo Sakura poniendo la mano sobre las de su amiga. – Bueno, los dos.

- Nos tienes a todas – apoyó la castaña con una sonrisa. - ¿Verdad, Hinata-chan?

- Sí, siempre.

- Gracias, chicas – agradeció derramando un par de lágrimas. – Sois las mejores.

Se dieron un abrazo grupal entre risas y comentarios y luego, hablaron del tema del bebé. Ino aseguraba que estaría de casi dos meses porque recuerda de un fin de semana en el que hubo demasiado alcohol como para ponerse un preservativo.

- ¿Y cuándo se lo dirás a Shikamaru?

- No lo sé – contestó bebiendo un vaso de agua. – Pero quiero decírselo antes que a mis padres.

- Estoy segura de que lo entenderán – habló Sakura con una sonrisa. – Tus padres son muy comprensivos y Shikamaru te apoyará.

- ¿Quieres que te acompañemos al ginecólogo, Ino-chan?

- Eso sería estupendo, Hinata – contestó intentando mostrar una sonrisa. – Gracias.

Las chicas sonrieron y se dieron un abrazo grupal, prometiendo que no dirían nada a nadie hasta que Ino se lo hubiera dicho a Shikamaru.

*././.*

Sakura caminaba por la calle en dirección hacia su casa tras salir de casa de Ino. No era muy tarde, pero el sol empezaba a ponerse y la incomodaba el hecho de que se hiciera de noche. Afortunadamente, su casa no quedaba muy lejos de la de Ino y ese era su gran consuelo.

Iba tan absorta en sus pensamientos sobre el bebé de Ino que no se dio cuenta cuando un brazo tiró de ella y le metió en un callejón, empujándola contra la pared. Sakura, quien tenía los ojos abiertos de la impresión, sintió como los ladrillos de la pared se clavaban en su espalda y como una fuerte mano sostenía sus muñecas por encima de la cabeza. La chica miró a su agresor con los ojos abiertos.

- ¿Sasuke? – dijo sorprendida y frunciendo el ceño. Se liberó del agarre y golpeó suavemente a Sasuke en el hombro mientras él emitía una suave risa. - ¡Idiota!

- Estabas distraída – confesó él acercándose a su boca.

- ¿Y no había otra jodida forma de llamar mi atención? – Sakura lo miró algo enfadada, sintiendo como el brazo de Sasuke que estaba en su cintura apretaba el agarre y como su mano libre levantaba su mentón.

- Molesta – dijo componiendo una sonrisa de lado antes de besar sus labios suavemente.

Sakura se había sentido aliviada al comprobar que era Sasuke y no Sai quien la había atacado y aunque al principio se había molestado, los suaves y perfectos labios varoniles sobre los de ella la habían hecho olvidarse de su pequeño enfado.

- ¿Qué haces aquí? – inquirió ella tras separarse del beso.

- Verte – contestó naturalmente.

- ¿Quieres quedarte a cenar? Mi madre y Kakashi tardaran en llegar. Han ido a casa de Kakashi a acabar los preparativos de la música.

- Hmp – dijo Sasuke, lo que Sakura interpretó como un sí.

Caminaron de la mano durante dos manzanas hasta que entraron en casa de la chica con una sonrisa en sus respectivos rostros, sin saber que sus movimientos estaban siendo seguidos por un par de ojos.

- Sakura – murmuró la voz poniendo una sonrisa.

*././.*

Shikamaru aparcó su coche en frente de la floristería de su novia y bajó con algo de cansancio del vehículo debido al entrenamiento extremo de baloncesto que había tenido con Gai-sensei. Suspiró llamando al timbre de la casa de Ino y al rato, ella le abrió la puerta algo sorprendida. Tenía el pelo recogido en una coleta y los ojos algo rojos que no pasaron desapercibidos para el Nara.

- Shika-kun, ¿qué haces aquí? – preguntó algo nerviosa.

- Quería comprobar que tal estabas del dolor de estómago – respondió mirándola a los ojos.

- ¡Oh! Mejor, sí, mucho mejor – dijo ella rápidamente componiendo una pequeña sonrisa mientras tocaba su pelo – Ya se me ha pasado. No tienes que preocuparte.

Shikamaru, quien había estudiado sus movimientos con agudeza desde que ella abrió la puerta, la miró seriamente y frunciendo levemente el ceño. Mentía.

- Mientes – habló él cambiando su tono perezoso a uno un poco más serio. Ella lo miró con la boca abierta. – Te pones nerviosa cuando mientes y te tocas el cabello – Shikamaru compuso su mejor sonrisa de lado: le encantaba tener la razón. - ¿Qué ocurre?

Ino sintió su mirada sobre la suya quemándola como el propio fuego y decidió centrar su vista en el suelo, buscando las palabras exactas.

- ¿Podemos hablar un momento?

El joven asintió viendo como su novia se ponía hacia un lado, invitándolo a entrar a su casa. Avanzó hacia el interior oyendo como Ino cerraba la puerta y como lo invitaba a sentarse en el sofá junto a ella.

- Shika – habló la mujer tras una pausa silenciosa. – Siento mucho mi comportamiento sobre Temari, yo…

- ¿Así que era eso? – interrogó él interrumpiéndola. – Ino, te he explicado que es mi amiga.

- No es eso. Ya sé que…

- Temari me dio un abrazo – siguió hablando sin escuchar a su novia – porque somos amigos. Es nuestra forma de cerrar el capítulo. Además que ella tiene novio desde hace unos meses.

- Lo sé – confesó ella viendo a su novio. – Pero, no es de lo que quiero…

- Y yo no haría nada con ella estando contigo, Ino – Shikamaru volvió a interrumpir a Ino, la cual estaba cada vez más enfadada. – Así que no tienes que preocuparte…

- Shika – llamó ella cada vez más cabreada.

-…de si me gusta…

- Shikamaru – farfulló entre dientes cada vez más enfadada, sentía hasta una vena en su sien palpitando.

-…porque no me atrae, es solo mi amiga y…

- ¡NARA SHIKAMARU! – chilló totalmente furiosa. Su paciencia tenía un límite y Shikamaru había pasado de él. - ¡Que no tiene nada que ver con Temari!

- Entonces, ¿con qué tiene que ver?

- ¡Estoy embarazada, estúpido perezoso! – contestó en voz alta. - ¡Em-ba-ra-za-da! – silabó totalmente harta de la situación.

El chico tenía la boca abierta, totalmente en shock, mientras la palabra "embarazada" se repetía una y otra vez en su cabeza, como si no fuera capaz de procesarla.

¿Embarazada?

Pensaba el joven Nara con los ojos abiertos. Sí, su novia, su pequeña problemática estaba esperando un hijo suyo. ¿Por qué el mundo le odiaba? Él era muy joven y detestaba a los niños, le parecían muy problemáticos y por eso, no quería tener uno. Sin embargo, iba a ser padre.

Ino miraba impaciente a que su novio saliera de aquel trance. Sabía que estaba asimilando la noticia, pero quería saber cuál era su opinión. ¿Iba a ayudarla? O, ¿iba a darla la espalda en ese momento tan duro?

- Embarazada – habló por fin el chico en voz baja. – Embarazada de mí – dijo más para sí mismo que para Ino, quien asentía con la cabeza. - ¿De cuánto estás?

- Creo que casi de dos meses – confesó ella. - ¿Te acuerdas ese sábado a principios de Marzo, que salimos de fiesta, bebimos tanto y luego en tu casa pasó lo que pasó? – él asintió. – Bueno, pues pasó sin condón y ahora…sorpresa – finalizó.

La habitación se quedó totalmente en silencio, sólo se podía apreciar sus suaves respiraciones y el tic-tac del reloj de la pared. Shikamaru miró a Ino seriamente.

- ¿Vas a tenerlo?

Ino se hubiera esperado cualquier pregunta menos esa, ¿es que acaso él la estaba pidiendo que no lo tuviera?

- Si lo que quieres es que aborte, creo que te has equivocado de mujer – contestó ella entre dientes, totalmente cabreada. – Si no te quieres hacer cargo, lo entenderé. Pero no me pidas que niegue la vida a este pequeño.

- No he dicho eso, Ino – dijo él suspirando. – Sólo quería decirte que tomes la decisión que tomes, yo te voy a apoyar. Y si tu decisión es tenerlo, yo me haré cargo de nuestro hijo – cogió su mano componiendo una sonrisa. – Te quiero, Ino. A los dos.

- Shika-kun – susurró ella lanzándose a sus brazos y derramando lágrimas. – Yo también te quiero.

- Eres problemática, mujer – admitió él acariciando sus dorados cabellos al sentir como su novia se rompía en un mar de lágrimas. - ¿Lo saben tus padres?

Ino se separó de él limpiándose el resto de lágrimas de aquellos pozos azules y poniendo una pequeña sonrisa.

- No – confesó.

- Pues menuda forma de conocer a los suegros formalmente – bufó abrazando otra vez a su chica. – Joder, eso sí que va a ser problemático.

Ino soltó una risa acurrucándose mejor sobre aquellos fuertes brazos que la brindaban seguridad. Puede que Ino fuese la fortaleza del grupo, la que hacía que todos estuvieran felices y con la autoestima alta, pero Shikamaru era la calma y seguridad que Ino necesitaba.

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¿Y bien? ¿Qué os pareció? Espero tener pronto la conti jajaja que estoy enganchada escribiendo :)

Dejadme reviews y no dejéis de leerme :)

Un saludo,

SheNdy