Capítulo 25: Amar.

"A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas"

(Bree Pov)

Mi fin de semana había terminado en un abrir y cerrar de ojos. Al menos tener a Diego a mi lado lo había hecho más llevadero. Hoy tendría una consulta apartada de los demás, no estaría completamente sola ya que Diego me acompañaría. Aun no sabía nada de Bella, tal vez por ahora era lo mejor.

-Buenos días señorita, aquí está su desayuno.

La enfermera dejo la comida y se marchó. Casi nunca comía en el comedor, con todos los demás. Era una locura. Comí despacio, como si no tuviera prisa, aunque realmente no la tenía. Aquí nada parecía avanzar. Odiaba sentirme confundida, y últimamente era lo mejor que sabía hacer.

Tocaron de nuevo la puerta.

-Adelante.

Me sorprendió ver entrar a Diego con un ramo de rosas. Mi corazón volvió a enloquecer.

-Hola. Pensé que tu habitación necesitaba más decoración- dijo encogiéndose de hombros.

-Gracias- respondí dudosa. Me había dejado sin palabras. Una de las enfermeras vino a dejar un florero y le di las gracias, pero me encargue yo de acomodarlas, eran preciosas.

-¿Cómo has estado? Llevo más de veinticuatro horas sin verte- dijo sonriéndome. No entendía como nunca había notado esas muestras de cariño y esa manera en la que se preocupaba por mí. De verdad fui muy ciega.

-Bien, en lo que cabe. Odio este lugar.

-Pronto- me aseguro mientras tomaba mi mano. Esas pequeñas caricias se estaban volviendo una adicción para mí. No duramos solos mucho tiempo, no tardaron en hablarme para ir a mi consulta de hoy. Diego apretó fuerte mi mano dándome seguridad.

Ya conocía al doctor Héctor. Era amable, pero al final de cuentas era doctor y no podía agradarme.

-Buenos días Bree, me da gusto que vinieras acompañada- me dijo Héctor después de saludarnos. Nos sentamos frente a las sillas de su escritorio.

-Quisiera que me contaras un poco de tu experiencia aquí. No importa lo que tengas que decir, sé que este lugar puede volver tedioso.

Asentí. Haría todo por salir pronto de este lugar. –La verdad si lo esperaba un poco diferente, algo así como un manicomio. Personas locas, muchos medicamentos, aunque claro si hay personas que gritan y se alteran, me asusta un poco, pero es menos de lo que esperaba. No me ha gustado estar alejada de… De las personas con las que normalmente estoy. Es deprimente mi habitación, pero hay veces que siento que es lo que merezco. Merezco estar aquí.

Diego acaricio lentamente mi mano.

-¿Sabes exactamente porque estás aquí?

Lo malo de acostumbrarse a cerrar los ojos, es abrirlos y ver el brillo que tanto habías evitado.

(Diego Pov)

Había conseguido el valor para venir a acompañar a Bree. No sabía de donde había salido, supongo que amarla me hacía hacer cosas que no esperaba.

Desde que conocí a Bree supe que no sería fácil estar con ella, pero verla hacia que valiera la pena. A la vez era tan fuerte, tan ruda demostrando a los demás que podía, pero en el fondo estaba asustada, tratando de evitar que viéramos que estaba sufriendo. Cuando miraba a la verdadera Bree entendía porque era tan fácil amarla. Aunque últimamente la estaba perdiendo, hace tiempo que había dejado de ser mi Bree.

Dicen que al amar a alguien le concedes el poder de hacerte daño. Lo entendía perfectamente. No siempre era intencional, pero eran cosas que se nos salían de las manos. ¿Al final que somos, si no sabemos amar? ¿Cómo se sentirá no conocer ese sentimiento? Tener a alguien que te entendía, que este a tu lado sin importar nada, te hace saber el porqué de darlo todo por esa persona. Hasta la vida misma. También odiaba el sentimiento de perderla. Ya lo había experimentado y por eso estaba aquí hoy.

No volvería a perderla.

Acaricie su mano para hacerle saber de alguna manera que estaba aquí.

-¿Sabes exactamente porque estás aquí?- le pregunto el doctor. La respiración de Bree se aceleró y bajo su mirada. Quería decir tantas cosas, pero no era el momento.

-He sido una mala persona. Yo he sido idiota con las personas que amo y no sé por qué. A veces siento que ellos no me entienden, realmente nadie. Sabe yo no pedí nada de esto. A la vez es tan doloroso tener que llevarlos a ellos conmigo. Ya los he hecho sufrir demasiado para que tengan que seguir cargando con mis sentamientos, pero después esta mi lado egoísta ¿Por qué se van si es que me aman?

Escuchar todo lo que le decía a él me sorprendía. De alguna manera por fin estaba conociendo lo que ella realmente pensaba y estaba tan equivocada.

-¿Sabes que lo de tus padres fue un accidente cierto?- pregunto el doctor con serenidad. Los ojos de Bree comenzaron a brillar.

-Sé que fue un accidente, pero no entiendo porque me los quitaron al mismo tiempo. No era lo suficiente mayor para no necesitarlos, más bien a un padre lo necesitas siempre ¿Y yo que tengo? No entiendo que hice para merecerlo. Después están todas esas personas burlándose o tratando de tener compasión de ti. ¡No soy un maldito juguete! Se lo que pase y me duele no tener respuestas. Es como si cada vez todo se fuera haciendo más difícil y yo no puedo. No puedo luchar contra esto y solo siento que seguirá empeorando. Realmente yo no soy lo suficiente fuerte.

Al decir lo último ya estaba derramando lágrimas y sentí unas enormes ganas de hacer todo para verla feliz. Quería darle todo y no podía. No merecía sufrir tanto como ella creía.

-Bree esto como te paso a ti le pudo pasar a cualquiera. Hay personas que realmente quedan completamente solas y tú tienes a tu hermana, y por lo que veo muchas más personas que te quieren.

-Claro que si Bree, no tienes idea- dije.

-Ojala todos pudiéramos elegir nuestro destino, pero así no es la vida y no me refiero a que aceptes esto y listo. Debes aprender a tomar lo que la vida nos está dando en estos momentos. A veces ignoramos que tenemos la razón de sonreír a un lado. No deberías culparte Bree, yo creo que todo lo que pasa es por algo. Tal vez tus padres ya habían terminado su trabajo aquí. Puede que esto sea una prueba muy difícil ¿Pero qué te hace pensar que tus padres hubieran deseado que reaccionaras así?

-Tengo mucho miedo. Así como perdí a mis padres puedo perder a los demás y ya no lo soportaría. Por eso sería más sencillo no tener a nadie. No tener que esperar otra perdida.

¿De verdad Bree tenía miedo de perderme?

-¿Y cuál es el plan? ¿Vivir sola para que nunca sepas que pasa con los demás? La muerte no es algo malo Bree. Algún día también nos tocara a nosotros ¿Te gustaría que Diego se olvidara de todos y se alejara del mundo si tu mueres?

Me moví incomodo ¿Cuándo yo había entrado en la conversación? Y peor aún mi cuerpo se había estremecido en solo pensar no tener a Bree con vida a mi lado.

-No- susurro.

-¿Alguna vez te has puesto en el lugar de tu hermana? ¿Al menos te has detenido a pensar en que sentirían ahora tus padres si te vieran?

Bree dejo salir un fuerte llanto que me hizo temblar. Mire mal al doctor ¿Cómo le decía eso? Tome a Bree entre mis brazos y lloro más fuerte. Se miraba tan herida.

-Bree, tranquilízate, estoy aquí- le susurre.

-A veces es tan difícil aceptar la realidad Bree, pero es lo que hay. Deberías dejar de culparte y aceptar que aun tienes una vida por delante ¡Tú tienes vida! Y deberías hacer de ella todo lo que deseas, lo que sabes que ellos deseaban para ti.

-¿Cómo diablos voy a saber que desean ellos? ¡Están muertos imbécil!- le grito.

-Bree.

-Si realmente los conocías lo sabrías, dios eras su hija menor. Unos padres aman a sus hijos sobre todas las cosas. Bree tu no estas enferma solo necesitas abrir los ojos y aceptar lo que hay. Créeme que si aceptas que tus padres no volverán tu vida será más sencilla.

-Ya basta- le dije un tanto molesto.

-Ojala se muera la persona que más ama para que sienta y se calle- decía Bree aun alterada.

-Mi esposa tiene un mes de muerta, gracias- contesto él. La cara de Bree reflejo sorpresa.

-Esta consulta ha terminado, nos vamos- dije con seguridad. Tome a Bree para sacarla de la oficina. –Y por cierto si los padres de Bree la vieran ahora estarían muy orgullosos de que su hija este saliendo adelante.

Salimos de la oficina. Bree seguía sin hablar, había quedado muy sorprendida por lo último que había dicho el doctor. Llegamos a su cuarto y la acosté en la cama para poder rodearla con mis brazos. Bree se acomodó entre mi pecho llorando.

-Shh… Bree debes tranquilízate- dije acariciando su cabello.

-Él tiene razón Diego, ellos jamás volverán.

-Pero estamos nosotros Bree.

-Lo sé y debería haberlo visto antes. Soy tan ciega, soy una idiota.

-Nadie sabe qué hacer ante la muerte y Bree yo no sé qué haría si te perdiera. Entiendo tu miedo a no querer por no perderlos, pero sabes una cosa…

-¿Qué?

-Sabiendo que voy a morir o que puedo perderte, entonces prefiero experimentar el miedo a perderte, a después sentirlo sin haberlo intentando.

-Diego- dijo levanto su cabeza de mi pecho mirándome fijamente.

-Te amo Bree, y ya no pienso esperar para decirlo. No pienso perder sin haber luchado- dije acercándome a ella. Junte nuestras frentes, estaba tratando de tranquilizarme.

-No me hagas esto Diego- me susurro. Sentí su aliento sobre mis labios y lo perdí. Me lance sobre sus dulces labios y sentí el calor que estos me brindaban. No tardó en responderme y sentí que todo dejaba de importar. Si moría mañana al menos ahora tenía sus labios.

Sus manos viajaron a mi cabello y lo jalaba levemente entre cada caricia que le hacía con los labios.

-Ya no quiero pensar- me dijo separándose. Aproveche para poder besar su cuello. –Entonces no hay que pensar- le susurre al oído. Ella volvió a tomar mis labios con desesperación. Quería aliviar su dolor con cada caricia. Quería hacerle saber cuánto la amaba y que era mía.

Volvió a alejarse agitada. -¿Y si algo sale mal? ¿Si sigo siendo idiota? No soportaría arruinar esto.

-Tenemos la ventaja de que puedo soportar cuando eres testaruda y espero tú puedas soportar cuando yo sea el idiota.

-Diego- dijo con un puchero. Dios se miraba tan linda no pude evitar robarle otro beso. –No estoy jugando- me advirtió.

-Yo tampoco pequeña.

Volví a tomarla. Me asegure esta vez de que no se escapara dejando su cuerpo atrapado bajo el mío. Tome una de sus manos y la jale junto con la mía hacia arriba. –Ya no hay que jugar.

-No- dijo entre un susurro y un gemido. Logrando que mi cuerpo se descontrolara más. Bese lentamente su boca, bajando por su mandíbula hasta llegar a su cuello.

Seguí con esas caricias y besos olvidando todo. Cuando menos lo esperaba ya estábamos en ropa interior demostrándonos lo que no podíamos decir con palabras.

-Ya no quiero que llores- le dije besando sus lágrimas.

-Estoy llorando por otra razón.

-¿Qué sucede?- pregunte confundido. Tal vez esto había sido demasiado, no debí dejarme llevarme.

-Estoy llorando por ti. Jamás me había sentido así. Ya no esperaba nada bueno y de repente tú… Lloro porque me siento feliz.

-Eres la persona más extraña y hermosa que conozco- le dije riendo mientras besaba sus parpados.

Bree volvió a juntar nuestros labios. –Por cierto también te amo- me susurro. Ya no había problema si mañana mismo tenía que morir. Hoy le daría todo lo que tenía. La bese con sentimiento, la acaricie con ternura, la ame como nunca antes lo había hecho.

Y al final sabíamos que no podíamos vivir sin saber que era amar.

Hola! Bueno este capitulo trato mas de Bree y Diego, hice por primera vez un punto de vista de Diego, no se si volveré a hacer uno de el, pero bueno que tengan un bonito y gracias!

Bichit0M10: Muchas gracias, ya Diego se animo y le declaro su amor, ya las cosas están mejorando (:

Thequeenredforever: Si ya todo esta yendo mejor y Bree ya esta sacando su lado bueno, gracias :)

BellsAMCullen: Lo siento ahora no hable de Edward y Bella pero ya se vendrán cosas, que bueno que te gusta lo que pasa con Bree y Diego, y bueno lo de Carlisle aun no se sabe, gracias :D

Teky: Hola! Si ahora si que le toco un doctor un tanto honesto y ya esta entendiendo todo Bree. Esa conversación se vendrá pronto entre Bella y Bree. Que bueno que te gusto y gracias hasta el próximo (:

Clary: Ya Bree comienza a darse cuenta de todo y ahora tiene a Diego por fin! Muchas gracias :)