Gracias a Takehiko Inoue por crear esta maravillosa serie y espero que sepa que todos estamos esperando una secuela algún día.

CAPITULO 25

-¡Shohoku va por delante en el marcador! ¡Son un equipazo! ¡Ya no me extraña que quedarán entre los ocho mejores equipos de Japón! – exclamaba la multitud al finalizar la primera parte del partido entre Shohoku y Ryonan.

El ejército de Sakuragi y las amigas de Haruko escuchaban todo aquello con expresión de incredulidad.

-La gente está loca, en el inicio del partido la mayoría de gente iba con Ryonan, ahora Shohoku arrasará... – protestó Takamiya.

-Sí… parece que la gente se olvida pronto de las cosas. – dijo Okuso.

-No me gustaría estar en el lugar de los jugadores de Ryonan. Ese entrenador que tienen tiene toda la pinta de ser muy duro. – comentó Matsui.


-¡Maldita sea! ¿Cómo es que has dejado tan libre a ese novato, Fukuda? – gritó Taoka muy enfadado.

-Ejem…lo siento. – se disculpó Fukuda a regañadientes.

Taoka estaba que trinaba. Él, que había pensado que su brillante estrategia de colocar una defensa zonal ahora que Mitsui estaba ausente, frenaría el ataque de Shohoku, había visto como ese desconocido novato la desmontaba con aquellos tiros de tres puntos.

-¿¡Desde cuando Shohoku tiene a otro tirador de tres puntos aparte de Mitsui!? – exclamó enfurecido, apretando el puño.

Maldito Anzai, ¿con que tenías un as en la manga, eh?

-Bueno de hecho si se fija en las estadísticas, Taoka-sensei… - le interrumpió tímidamente Hikoichi. – Ese chico ya jugó en el campeonato de invierno contra nosotros e hizo un buen papel, veamos… ¡aquí está! 8 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias, 1 tapón y… ¡6 robos!

-¿Cómo dices? – exclamó Koshino. - ¿Un jugador tan alto robando seis balones? ¡Eso solo lo pueden hacer gente como Sendoh o Moroboshi!

-¿Son esos datos fiables, Hikoichi? – le preguntó Uekusa.

-Pues… sí, estoy un 99% seguro de que sí.

Taoka, que no había abierto la boca en aquella conversación, se dirigió hacia Sendoh.

-¿Sabes lo que eso significa, no?

-Sí, Taoka-sensei. Significa que Shohoku tiene a un nuevo jugador muy valioso. – contestó Akira. Un especialista defensivo, que puede jugar de ala-pívot y que además sabe lanzar triples… Ahora entiendo porque todo el mundo le tiene tanto respeto al entrenador Anzai.

-¡Escuchadme bien, muchachos! ¡No importa que tengan a un nuevo jugador prometedor, les sigue faltando Hisashi Mitsui! ¡Nosotros este año tenemos el mejor equipo de la prefectura y nuestra única meta es la de ganar el Campeonato Nacional! – manifestó Taoka en voz alta. – Volveremos a la defensa hombre a hombre y Uekusa volverá al partido.

-¡Sí! – respondieron los jugadores al unísono.


-¡Muy bien, chicos! ¡Vamos, vamos! – se gritaba en el vestuario de Shohoku. Los jugadores estaban eufóricos por haber logrado ponerse por delante del marcador en los últimos instantes de la primera parte.

-¡Hahaha, todo gracias a mí, el pilar del equipo! – exclamó Sakuragi, rebosante de orgullo. Ryota le dio una patada en el culo que hizo que se cayera de la silla a la que estaba subido.

-Calla idiota, todavía queda mucho partido.

-Sí chicos, deberíais calmaros. – les dijo Ayako, intentando tranquilizarlos.

Haruko, que estaba sacando las bebidas isotónicas de una de las bolsas del equipo, estuvo a punto de esparcirlas todas por el suelo cuando al girarse se encontró con el imponente Kaede Rukawa mirándola fijamente.

Haruko carraspeó. – Esto… querías algo, ¿R-rukawa-kun? – mientras no podía evitar que un leve sonrojo apareciera en su rostro.

La joven Akagi se auto-reprochó por su propia necedad.

¿Cómo puedo seguir aun así, después de tanto tiempo? ¡Estúpida!

Rukawa no contestó inmediatamente, primero le enseñó la mano.

-… ¿podrías… vendarme el dedo anular y corazón de mi mano derecha? – preguntó educadamente.

-¿Eh? ¡Ah c-claro! – respondió la chica algo sorprendida.

Mientras hacia esa tarea, la joven manager no podía parar de preguntarse el motivo por el cual la estrella de Shohoku le había hecho tal petición.

-Eh… ¿puedo preguntarte el motivo por el cuál quieres vendártelos, Rukawa-kun? – preguntó Haruko tímida.

El joven se la quedó mirando unos instantes.

-Tengo un par de dedos rotos.

-¿¡Qué!? – exclamó Haruko, captando la atención de varios miembros del equipo. Cuando estos dejaron de mirarles volvió a preguntarle más serena. – Pero no lo entiendo… ¿cuándo te has roto esos dedos?

-Es… una larga historia. Quizás te la cuente algún día. – contestó Rukawa al tiempo que se levantaba al comprobar que ya tenía los dedos bien vendados. – Gracias, Akagi-san.

-Esto… puedes llamarme Haruko… si quieres claro. – le avisó ella (muy cohibida, eso sí).

Rukawa se pensó la respuesta.

Bueno, ya llamo por su nombre a Yumiko o a Ayako, ¿qué diferencia debería haber con alguien con quien trato constantemente? No creo que sea un problema.

-De acuerdo… Haruko.

Lo que estos dos no sabían era que Hanamichi los estaba observando conversar desde la otra punta del vestuario. El pelirrojo quería acercarse y poder escuchar de que hablaban, pero luego se dio cuenta de que ya no era el "propietario" de la vida amorosa de Haruko, ahora ese puesto lo tenía Yohei.

Aunque yo… la sigo deseando tanto…

Unas fuertes palmadas interrumpieron sus pensamientos. Era Miyagi, que quería llamar la atención del equipo pues el entrenador Anzai quería dar su charla previa a la segunda parte.

-Habéis hecho un gran trabajo en la primera parte, chicos. En la segunda parte continuaremos con los mismos jugadores y estrategia, pues dudo mucho que Taoka-san cambie algo de su esquema, con la excepción del regreso de Uekusa-kun. – hizo un parón. – Jugad como vosotros sabéis y todo irá bien.

-¡Sí! – contestó en coro el equipo.


-¡Ya salen! ¡Mirad, ahí está Sendoh! ¡Y Rukawa! – vociferó el gentío al ver que los dos equipos regresaban a la cancha. Los jugadores de ambos equipos se observaban de reojo mientras ocupaban su lugar en la pista.

Hanamichi, que aún estaba algo descentrado, se situó en el lugar de los saltadores, donde ya le estaba esperando Keigo. El árbitro lanzó el balón hacia arriba y ambos jugadores se lanzaron a por él. En aquella ocasión, para sorpresa de casi todos, fue Keigo quien logró la posesión para su equipo.

-Tch… mierda. – gruñó Sakuragi al tiempo que ocupaba su lugar en la defensa.

-Tranquilo Hanamichi. – le animó Ryota.

Los primeros puntos de Ryonan en la segunda parte no se hicieron esperar, que anotó mediante una potente entrada de Koshino sobre Yasuda, que comenzaba a mostrar síntomas de agotamiento. Ahora reinaba el empate a 29 en el marcador.

-Venga, devolvámosela. – indicó Miyagi, haciendo el clásico gesto de levantar un dedo.

-¡Capitán! – le avisó Rukawa acercándose a él. Ryota asintió y se la pasó.

Rukawa nada más recibir, botó el balón dos veces colocándose en la línea de triples y ante la mirada sorprendida de Sendoh, lanzó. 32-29.

-¡Woow! – gritó la multitud enfervorecida. - ¡Un triple de Rukawa nada más comenzar la segunda parte! ¡Y en la cara de Sendoh!

-¡Buena Rukawa! – le felicitó Miyagi mientras regresaban a defender. Este no contestó, pues ya estaba completamente centrado en defender a Sendoh.

El Rukawa de hoy… me inspira una sensación de imbatibilidad muy extraña… como si no pudiésemos ser derrotados por nadie en el mundo, pensó medio divertido el capitán.

Uekusa, que era el que volvía a comenzar las jugadas de Ryonan, se la pasó a Koshino, que volvió a superar a Yasuda con bastante facilidad, aunque cuando el balón ya estaba a punto de salir de sus manos, vio como el alargado brazo de Hiroto llegaba hasta él y le tapaba la visión.

-¡No entrará! – anticipó Koshino al caer al suelo.

Efectivamente, la pelota golpeó un par de veces el aro y salió despedida. Abajo, se situaron Keigo, Sakuragi y Fukuda para pelear por el rebote.

-¡Nadie puede coger un rebote en mi canasta! – gritó Hanamichi antes de arrancar la pelota del aire con extrema violencia.

-¡El rey de los rebotes! – exclamaron sus amigos en las gradas.

-¡Eh! – le avisó Rukawa, que ya había iniciado la carrera de contraataque y estaba completamente solo.

Tch, que remedio, se dijo a si mismo Sakuragi.

El pelirrojo le lanzó un potente pase largo, que dejó a Rukawa justo debajo de la canasta. La estrella de Shohoku en aquella ocasión no se adornó e hizo una sencilla bandeja. 34-29.

-Vaya, parece que Shohoku está consiguiendo una cierta ventaja. – comentó Kogure arriba.

Mitsui no respondió en seguida. – Sí pero aun así… algo raro pasa con Sendoh.

La gran estrella de Ryonan apenas estaba participando en las jugadas tanto en defensa como en ataque. Uekusa se la pasó pero el capitán de Ryonan se la envió a Fukuda casi inmediatamente. El sub-capitán de Ryonan, estrechamente custodiado por Hiroto, que estaba haciendo un partidazo en defensa, tuvo que devolvérsela a Sendoh.

Seguro que ahora intenta anotar, pensó Rukawa, preparándose.

Pero no, Sendoh tampoco atacó en aquella ocasión, botó un par de veces la pelota y se la pasó a Keigo en el poste bajo. El pívot de Ryonan recibió de espaldas a canasta, notando como Sakuragi se apretaba contra él. Para sorpresa del pelirrojo, Keigo hizo un reverso muy rápido y logró pasarle y justo cuando estaba a punto de machacar, Hanamichi le golpeó el brazo desde atrás.

El silbato del árbitro sonó con fuerza.

-¡Falta personal del número 14, blanco!

Hanamichi levantó la mano a regañadientes. Mierda.

Es la segunda falta de Hanamichi, tendremos que vigilar ese aspecto, recordó Miyagi.

-Dos tiros. – le avisó el árbitro a Keigo.

Los jugadores de ambos equipos se colocaron en fila y Keigo se preparó para lanzar. El primer tiró no entró.

-Bien. – dijo Ayako. – Keigo no es muy fiable en el tiro libre.

Antes del segundo lanzamientos los jugadores que lucharían por el posible rebote ya estaban forcejeando.

Será mío, se dijo a si mismo Hanamichi.

El segundo lanzamiento rebotó unas cuantas veces en el aro y acabó saliéndose. El rebote lo consiguió Sakuragi, continuando la demostración que estaba haciendo en ese aspecto del juego.

-¡Hanamichi! – le avisó Ryota, que ya estaba corriendo. El pelirrojo le envió la pelota inmediatamente. Miyagi, encabezaba el contraataque y también estaba seguido a ambos lados por Hiroto y Rukawa.

Cuando estaba llegando a la línea de tiros libres de Ryonan, el capitán de Shohoku fintó un pase hacia Rukawa para acabar mandándosela a Hiroto, que superó con facilidad a Fukuda y logró una cómoda bandeja. 36-29.

-¡Bien, eso es! – les felicitó Ayako desde la banda. Haruko miró a su sempai y se dio cuenta de que ella también tenía que animar.

-Ejem… Esto… ¡Buen trabajo chicos! - animó tímidamente.

-¡Venga, venga a defender! – ordenó Miyagi.

-¿Qué te pasa, Sendoh?– se cuestionó Fujima en las gradas. Ahora que era el entrenador de Shoyo había ido con sus jugadores al partido para observar a sus próximos rivales. - Esa actitud no te pega.

-Nunca había visto a un Sendoh tan apático. – comentó Jin. El sub-capitán de Kainan estaba con el resto de su equipo observando el partido.

-Es cierto. Este no es el Sendoh que jugó de tú a tú contra Maki el año pasado. – dijo Kyota, también muy sorprendido por el partidazo que estaba realizando Shohoku.

Sora no comentó nada, pero era el que estaba más estupefacto de todos. Él, que ya había sufrido en sus carnes el verdadero poder de Sendoh tanto en la copa de Invierno como en los entrenamientos de la selección, no podía entender el comportamiento del capitán de Ryonan.

A menos que…

-¡Otro robo de Shohoku! – exclamó Okuso. Así era, Miyagi había conseguido robarle el balón a Koshino y en esos momentos finalizaba él mismo el contraataque con una potente entrada a canasta. 38-29.

-¡Wow! ¡Shohoku es imparable! Ya no me extraña que el año pasado quedasen como uno de los ocho mejores equipos del país. – se decía en el público, que comenzaba a contemplar el verdadero potencial de Shohoku.

-Ryota se ha convertido en un gran capitán. – comentó Kogure. Mitsui, que estaba a su lado, asintió.

-Supongo que eso se debe a que tuvo un gran maestro.

Kogure se rio suavemente. - Hablando de él, me pregunto por qué tardará tanto en llegar.

-Todavía se le debe hacer demasiado duro venir a los partidos. – contestó Hisashi.

Volviendo a la pista, el entrenador Taoka pidió un tiempo muerto para intentar detener la racha d de Shohoku.

-¡Maldita sea, se puede saber que os pasa chicos! ¡Nunca os había visto tan desganados! – vociferó Taoka muy enfadado. - ¡Nosotros siempre hemos tenido un gran espíritu de lucha, no podemos bajar los brazos!

Al ver que ninguno de ellos respondía, miró a Sendoh, que estaba cabizbajo y llevaba una toalla que le cubría la cara. Aquella actitud enfureció aún más a Taoka.

-¡Sendoh! ¿No te da vergüenza? ¡Uozumi jamás habría mantenido una actitud tan pasiva en un partido de este calibre! ¿Se puede saber qué demonios te pasa?

El capitán de Ryonan no respondió. Fukuda le miraba desde la distancia.

¿Se puede saber qué te pasa por la cabeza?

-Con esa actitud nos resultas más inútil dentro que fuera de la pista. Hikoichi entrará en tu lugar.

El resto de jugadores del equipo miraron sorprendidos al entrenador Taoka pro su decisión, pero este continuó como si nada.

-Hikoichi ocupará la posición de base, Uekusa la de escolta y Koshino la de alero. Tendréis que echarle una mano en defensa cuando Rukawa intente anotar.

-Sí. – respondieron sus jugadores al unísono.

-¡Venga chicos, luchad tan duro como siempre!

El partido se reanudó con un cambio por cada equipo. El de Hikoichi por Sendoh en Ryonan y el de Shiozaki por Yasuda en Shohoku, pues este último ya estaba agotado.

-¿Eh? ¿¡Sendoh en el banquillo!? – exclamó Sakuragi.

-No puede ser. – dijo Ryota.

¿Cómo es posible que sienten al que casi todo el mundo considera que es el mejor jugador de los institutos japoneses?

Pero no solo los que estaban abajo, también el público se extrañó de una decisión tan cuestionable.

-Taoka no tiene otra opción, debe buscar la reacción del resto del equipo cuanto antes. – comentó Takao, el entrenador de Kainan.

Abajo, Rukawa no daba crédito a lo que estaba viendo.

Esto debe tener algún significado oculto… No puede ser…

-¡Despierta zorro! – le avisó Sakuragi, que había estado observando como Rukawa se despistaba (algo muy poco usual en él). Koshino aprovechó aquel leve despiste de la estrella de Shohoky y logró pasar para acabar comiéndose un tapón de Hanamichi.

-¡Hahaha, bajo la canasta mando yo! – exclamó el pelirrojo.

A partir de ahí, el tercer cuarto continuó en la tónica que había seguido durante toda aquella segunda mitad. Al final del cuarto Shohoku iba ganando 54 a 37.

-No puedo creer lo que estoy viendo. Ryonan ya está prácticamente derrotado. – comentó incrédulo Kyota.

-Sí… parece que este año Shohoku volverá a ganar. – añadió Jin.

Rukawa, desde el banquillo de Shohoku, aún no podía creer que en los últimos siete minutos Sendoh hubiese estado en el banquillo.

No lo entiendo… No logro encontrar una explicación lógica…

-Chicos... - comenzó Miyagi. - Quedan 10 minutos... ¡Dejémonos la piel!


Bueno, capitulo que continua con la tónica del anterior. Actualizaré en pocos días el siguiente, ya lo tengo casi listo.

Hipolita: Gracias! Sí que había lemmon xD, en el capitulo 8 y en el 18. Suavecito, pero lemmon al fin y al cabo xD.

angelicuario: Me alegro de que te gusten los temas que he puesto, personalmente soy un gran fan del rock. Y aún tengo pensado poner unos cuantas más. En cuanto a lo de Estados Unidos y las parejas... me lo pensaré, pero este fic estará básicamente basado en Japón. Quizás si hago una continuación me lo piense.

Mx9-chan:Me alegro de que te gusten los capitulos de puro baloncesto, porque mientras dure el Estatal es lo que más habrá xD. Cuídate.

memoriesofkagome: Me da igual, puedes escribirme en catalán si te apetece. De hecho yo vi todo el anime en ese idioma xD. Creo que Hiroto es el personaje que he creado que más me gusta.

Hyak: Gracias! Se hace lo que se puede!

Gracias por los reviews y hasta un par de días!