Disclaimer: Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer.
Operación
Ingresaron a Alice dos días antes de la operación para hacerle las pruebas finales y para terminar de prepararlo todo. El día doce, Jasper estuvo con ella durante todo el tiempo. Iban a operarla a las cuatro de la tarde, y él estuvo en el hospital desde las ocho de la mañana. Sus padres habían permitido que aquel día faltase al instituto, al igual que Edward, que había querido quedarse con su prima. Esme y Carlisle también estaban en el hospital acompañando a su sobrina, y los padres de Jasper habían dicho que se pasarían el fin de semana.
Se encontraban todos en la habitación que le habían asignado a Alice, esperando que llegara la hora de la intervención.
-¿Sabes quién llamó ayer?-le preguntó Edward a su prima, en un intento de distraerla.
-¿Quién?
-Emmett. Y dijo que tanto él como Rosalie vendrán a Forks pasado mañana
-¿De veras?-preguntó ella emocionada.
-Sí, tienen muchas ganas de verte. Y Bella me dijo que pasaría por aquí cuando pudiera. Creo que vendrá con ellos.
-Qué bien. Ya tengo ganas de volver a verlos.
-¿Cuánto tiempo se quedarán?-preguntó Jasper, que llevaba tres cuartos de hora con las manos de Alice entre las suyas.
-Pues hasta que sepamos los resultados de la operación. Al parecer últimamente las cosas por la universidad están bastante tranquilas. ¿Por qué preguntas? ¿Le tienes miedo a Emmett?-bromeó Edward.
-Sabes que sí-afirmó Jasper riendo.
En aquel momento entró una enfermera en la habitación.
-Ya es hora de que la subamos a quirófano-les explicó a todos.
-¿Tan pronto?-preguntó Alice que se había puesto pálida.
-Vamos, Alice, no te preocupes-la animó su tío acariciándole el cabello. Esme se acercó a ella y la abrazó con mucha fuerza, mientras se le llenaban los ojos de lágrimas.
-Tranquila, cielo, ya verás como dentro de poco te tendremos aquí otra vez -la reconfortó.
Alice asintió, aún sin soltar a Jasper.
-Venga enana, no estés nerviosa-le dijo Edward acercándose a ella a la vez que la abrazaba. -Todo saldrá bien.
Jasper no quería separarse de ella aún. Le parecía que era muy pronto, pero tuvo que callarse y aguantar.
-Alice, recuerdas todo lo que hemos hablado durante estos meses, ¿no?-le preguntó agachándose hasta que quedó al mismo nivel que ella.
Alice asintió lentamente.
-Pues ahora es momento de que demuestres lo valiente que eres.
-¿Estarás aquí cuando termine la operación?-le preguntó temerosa.
-Claro, eso ni lo dudes-le aseguró antes de abrazarla con fuerza, como si intentara pegarla a él. -Te quiero-le susurró justo antes de soltarla.
-Y yo a ti-le contestó ella, dejando que los médicos que acababan de entrar movieran la camilla para subirla al quirófano.
Cuando cerraron la puerta y se quedaron solos, el silencio reinó durante mucho rato. Jasper se sentó en uno de los sillones que había en la habitación, y resopló angustiado.
-Tranquilo, Jazz, todo saldrá bien, no te preocupes-lo animó Edward sentándose a su lado al mismo tiempo que le daba unas palmaditas en el hombro.
-Lo sé, pero lo que me preocupa es el resultado de la operación. Si al final de todo esto Alice no recupera la vista...será un golpe demasiado duro para ella.
-Sí…pero ella es fuerte. Además de tenernos a nosotros, también te tiene a ti. Tú eres la persona más importante para Alice en este momento, así que mientras no te alejes, todo estará bien-le aseguró Edward.
-Alice sabe que no voy a alejarme. Lo sabe desde siempre-volvió a suspirar. Miró a Esme y a Carlisle, y se percató de que lo observaban con admiración. Al parecer estaban sorprendidos por todo lo que Jasper sentía por su sobrina.
Solo hacía cinco minutos que se habían llevado a Alice para operarla, y a Jasper le parecía que habían pasado horas. No sabía qué hacer para distraerse. Dio muchas vueltas por la habitación. Después salió al pasillo, y bajó hasta el jardín para llamar a sus padres e informarles de que ya la estaban operando. Cada vez que miraba su reloj se daba cuenta de que solo habían pasado cinco minutos desde la última vez que lo había hecho. Intentó tomarse un café, pero tenía el estómago revuelto, por lo que se lo regaló a Edward, que se lo tomó alegremente. Intentó leer alguna revista, pero no podía hacerlo porque no lograba concentrarse. Así que lo único que hizo fue sentarse y esperar. De vez en cuando hablaba con Esme y Carlisle sobre el instituto y sobre sus padres, pero nada hacía que dejara de pensar en Alice.
Tres horas y media después, entró el doctor Allen en la habitación.
-Doctor, ¿cómo ha ido?-le preguntó Carlisle levantándose de la silla, y acercándose al doctor.
-Todo bien, ha salido perfectamente-lo tranquilizó.
Todos respiraron tranquilos al oír aquella respuesta.
-Aunque deberemos esperar dos semanas más o menos para conocer el resultado. No sé si su sobrina habrá recuperado la vista, ya le dije que la posibilidad era mínima.
Carlisle asintió.
-Deben saber que de todos modos la operación ha sido un éxito, y que dentro de unos minutos traerán a Alice a la habitación. Aún está dormida y tardará un poco en despertar. Y yo ahora debo irme, aún tengo que hacer algunas operaciones más.
-Claro, muchas gracias doctor Allen-le dijo Carlisle antes de que el doctor saliera de la habitación.
Jasper respiró hondo al fin. La operación había salido bien y Alice estaba perfectamente.
Al cabo de diez minutos la llevaron a su habitación. Estaba dormida a causa de la anestesia, por lo que, tanto Carlisle como Esme decidieron salir un rato de la sala para comer algo.
-¿Queréis acompañarnos, chicos?-les preguntaron a Edward y a Jasper, a lo que ellos negaron.
-De acuerdo, si queréis algo, estaremos en la cafetería-les explicó Esme antes de cerrar la puerta.
-Me alegro de que todo haya salido bien-le dijo Edward a Jasper.
-Sí y yo. Por lo menos nos quitamos un peso de encima.
Edward asintió.
-Voy a llamar a Bella para contarle que todo ha ido bien, ahora vuelvo-anunció.
Cuando Jasper se quedó solo con Alice, se acercó a la cama y se sentó en el sillón que había al lado. Le cogió la mano lentamente y depositó un beso en ella. Estuvo observándola dormir durante varios minutos, estaba algo pálida y parecía cansada.
Jasper se distrajo observando la venda que le cubría los ojos, empezaba sobre las cejas y le llegaba hasta la mitad de la nariz.
Se puso lentamente en pie, y se acercó a ella para darle un beso en la frente.
-Te quiero-le susurró lentamente, a la vez que le acariciaba la mejilla con los nudillos.
Ya estaba tranquilo, todo había salido bien, y eso era lo que más le importaba en aquel momento. Cuando volvió a sentarse en el sillón, sin soltar la mano de Alice, fue cuando se dio cuenta de lo cansado que estaba. Había pasado varias noches sin dormir, y todo aquello le estaba pasando factura. Sin darse cuenta, fue cerrando poco a poco los ojos hasta que se quedó dormido.
-¿Jazz?-escuchó la voz de Edward muy cerca.
Abrió los ojos sobresaltado.
-Tranquilo-le dijo su amigo con una sonrisa-te has adormilado.
-¿A sí? Vaya, lo siento-le dijo poniéndose en pie. Se dio cuenta de que Alice aún continuaba dormida.
-No pasa nada, si quieres puedes dormir un rato más. Me temo que Alice aún tardará un poco en despertar. ¿O prefieres que bajemos a cenar?
-No tengo hambre. Quiero quedarme aquí hasta que Alice despierte. Además, no quiero dejarla sola.
-Mis padres no tardarán en subir, si quieres podemos esperarlos y después bajamos nosotros. Yo es que estoy hambriento-le explicó Edward poniendo la mano sobre su estómago.
-Ve tú, Edward. Yo no creo que pueda comer nada hoy. Pero gracias de todos modos.
-Como quieras. Si cambias de opinión, estaré abajo.
Jasper asintió, y volvió a sentarse en el sillón cuando Edward se fue.
Era cierto que tenía el estómago cerrado, tenía la impresión de que no le entraría nada, al menos aquella noche. Estaba a punto de dormirse otra vez cuando escuchó ruidos provenientes de Alice, y a continuación escuchó su voz:
-¿Jasper?
Se levantó casi corriendo, y se acercó a ella.
-Aquí estoy-le dijo cogiéndole la mano.
Alice sonrió y puso su mano sobre la de Jasper.
-¿Cómo estás?-le preguntó él nervioso.
-Cansada…y me duelen un poco los ojos. Pero supongo que es normal-le dijo ella muy bajito.
-Sí, seguro, ¿quieres que llame al doctor? ¿O quieres que pida que te traigan una pastilla?
Ella negó lentamente.
-No, no quiero que te vayas.
-No voy a irme.
Alice volvió a sonreír. Al parecer aún estaba medio adormilada porque no habían desaparecido del todo los efectos de la anestesia.
-¿De verdad que te encuentras bien?-volvió a insistir él.
-Sí. Pero tengo muchas ganas de dormir.
-Pues duerme. Yo no me voy a mover de aquí-le aseguró Jasper.
En aquel momento entraron en la habitación Esme y Carlisle seguidos por Edward.
-¿Alice?-preguntó Esme acercándose a la cama.
-Hola-los saludó ella con una sonrisa que indicaba cansancio.
-¿Cómo estás, mi vida?-le preguntó su tía después de darle un beso en la mejilla.
-Cansada, pero bien.
-¿No te duele nada, Alice?-inquirió su tío.
-Me duelen los ojos un poco.
-Eso será que se te está pasando el efecto de la anestesia-le dijo Edward.
Alice asintió.
-Pediré que te traigan una pastilla o algo para el dolor.
-Dice que tiene sueño-intervino Jasper.
-Pues entonces duerme, cariño. Ahora tienes que descansar-le pidió Esme-Nosotros saldremos un rato fuera para que puedas dormir tranquila.
-Quiero que Jasper se quede conmigo-pidió ella.
-Me quedaré-le aseguró él.
-Está bien-Carlisle, Esme y Edward salieron de la habitación de nuevo.
-Estás cansado-afirmó Alice.
-Un poco, pero no es nada. La que tiene que descansar eres tú.
-Ponte aquí conmigo un rato, y así dormimos los dos-le pidió ella, haciéndose a un lado en la cama.
-No, Alice. La cama es para ti, yo dormiré en el sillón.
-Seguro que ese sillón es muy incómodo. Ponte aquí conmigo, Jazz-volvió a insistir ella.
-No creo que a tus tíos les guste mucho esa idea.
-No dirán nada. Vamos, solo un ratito…-volvió a pedirle ella.
Jasper lo pensó durante varios segundos, hasta que se acercó lentamente a ella, y se recostó un poco en la cama. Puso un brazo sobre el abdomen de Alice, intentando no hacerle daño, a la vez que apoyaba la barbilla sobre su hombro, haciendo que su mejilla quedara recostada sobre la almohada.
La cama era algo pequeña, pero los dos cabían bastante bien.
-¿Estas bien?-le preguntó él preocupado.
-Muy bien-le aseguró ella agachando un poco su cabeza para que su nariz rozara la de Jasper.
Poco a poco fueron cerrando los ojos, hasta que ambos se quedaron dormidos.
Ya han operado a Alice, ahora solo falta saber el resultado de la operacion. Pero me temo que tendreis que esperar un poco para saberlo ;P
Si no me fallan la cuentas, a esta historia le quedan 5 capitulos contando el epilogo =/ asi que ya veis que son pocos.
Espero que os haya gustado el de hoy, y que me digais vuestra opinion en un bonito review^^
Hasta el proximo!(K)
