LO SIENTO, esta vez de verdad porque fue error mío... lo tengo escrito menos las últimas líneas hace una semana y aghhhh lo siento, debí subir este final hace tiempo, ya os habréis olvidado de mi y todo :(

Antes que anda agradecer a todos los que habéis seguido, leído esta historia, a favs y followers, a aquellos que me review alguna vez :) Y sobretodo a los asiduos que sin vosotros tardaría siglos en colgar, y sería peor xD Gracias Melissa Swan, Paola, Kafg, Eris, venus1485, MissMariFranco, Michii15, The Little Phoenix, cynarabueno y erpmeis! =)

Sólo decir que, disfrutadlo y espero no defraudar como NOS HA DEFRAUDADO el 3x21-22 de OUAT. Asco de capítulo CS, menos mal que la idiota de emma jodío al OQ, lo siento por Regi, pero OE OE OE!


CAPÍTULO 25

Un año después...

-No tengo tiempo para esto en serio, así que vayamos al grano. Tú no me interesas, y yo sólo te intereso para un aquí te pillo aquí te mato a si que dejémonos de tonterías - bebiendo un sorbo de su copa de vino y haciendo un gesto al camarero para pedir la cuenta.

-No, no, mujer, invito yo - aunque la borde de la morena lo hubiese despachado nada más llegar a la cita a ciegas, pensaba actuar como un caballero.

-Mejor - dejando la servilleta en la mesa con mucho estilo, y levantándose - No tengo tiempo para formalidades, mi hijo me está esperando, a sí que... adiós - cogiendo su abrigo y bolso y saliendo del restaurante. Al menos había cumplido la pantomima de ir a la cita que su madre la había organizado para que olvidase a la zarrapastrosa rubia, como ella la llamaba. En veinte minutos aparcó su coche en el garaje y subió a su apartamento, en donde la niñera estaría cuidando de su pequeño, Henry, que apenas tenía año y poco, pero estaba enorme. Pagó las horas correspondientes a la joven, y se sentó en su sofá. El pequeño dormía plácidamente, y ella no tenía nada que hacer más que perder el tiempo leyendo novelas de suspense para matar las horas. Adoraba especialmente aquellas en las que moría mucha gente y no se sabía quien era el asesino a ciencia cierta. Releyó la última página del libro, y tras no quedar satisfecha por el desenlace lo tiró con mala gana al suelo y se fue a la cama.

En el otro extremo de la ciudad...

-Nena, me pones muy caliente - desabrochándose el cinturón de sus pantalones con entusiasmo. En cambio, una Emma desganada, se quitaba el vestido por obligación, la apetecía de todo menos tener sexo con el soso de su novio Walsh.

-Cariño, pensándolo mejor... hoy no me apetece, estoy cansada - intentando apartar de encima el cuerpo del hombre que hacía fuerza para impedirlo mientras besaba babosamente el cuello de Emma - ¡HE DICHO QUE NO! - dando un fuerte empujón a Walsh y apartándolo de encima suyo.

-¡Joder Em! ¿Qué coño ocurre eh? - mirándola con cara de desesperación, ya se había hecho ilusiones de que esa noche mojaría.

-Lo que ocurre es que no me gustas, y no quiero volver a acostarme contigo - diciéndolo de la forma mas tranquila y correcta del mundo - Ya sabes donde está la puerta.

Había pasado un año desde que había salido de la cárcel y no podía quejarse, volvió a su trabajo anterior, y esta vez la iba muy pero que muy bien, y como no tenía que mantener a un novio basurero, con lo que ganaba la daba para vivir perfectamente. Salía con chicos por pasar el rato, y con Walsh parecía que la cosa iba algo más en serio... pero no. Se había hartado, esto no es lo que quería para el resto de su vida. Cada día que pasaba echaba más de menos aquellos frenéticos días con Regina. Nunca se había sentido tan viva como con ella, y sí, como una estúpida se había enamorado. Y la dolía pensar que Regina sólo la había utilizado para quitarla a su hijo... quizás hace un año no podía darle una vida, pero ahora, ahora tal vez sí, así que pensaba luchar por la custodia del bebé. Aunque sabía que tenía todas las que perder con Regina, pero lo primero era utilizar su trabajo para localizar esta vez a la morena. No la llevaría mucho tiempo, no, cuando, Regina había estado mandándola cartas a la cárcel, y las últimas habían sido desde una misma dirección, no hoteles lujosos. Si, mañana iría a hacerla una visita.

Al día siguiente...

TOC TOC

Regina se encontraba dando el biberón a Henry como hacía todos los días a las once de la mañana, al oír el timbre se sorprendió, nadie llamaba asiduamente a su casa, y menos por la mañana, y un domingo.

-Ya voy, un segundo - dejando el biberón en la mesa, y sentando a Henry en la trona - Ahora vuelvo, ¿vale chiquitín? - dando un beso en la nariz a Henry y dirigiéndose hasta la puerta principal, no sin antes adecentarse un poco en el espejo - ¿Sí? - abriendo la puerta sin mirar quien era.

-Hola Regina - pronunciando las palabras con cierto temblor. Llevaba toda la noche dándole vueltas. Qué palabras usaría, como las usaría, y como se presentaría ante Regina, y finalmente había optado por ir con un estilo informal y mostrar indiferencia, no iba a dar su brazo a torcer.

-Emma - abriendo los ojos y cerrándolos un par de veces para comprobar que no era un espejismo. No podía creérselo, Emma estaba delante de su puerta, un año después de todo... quizás tenía una esperanza para ser feliz al fin y al cabo - Pero pasa, por favor, no te quedes ahí - apartándose un poco del dintel de la puerta para que la rubia la atravesase - Perdona el desastre, es domingo y aun no limpié y tal... además cuidar sola de un bebé es mas duro de lo pensé - callándose al notar la expresión de Emma. ¿Qué coño la importaba a Emma? Iba a conseguir espantarla.

-Bien, no voy a andarme con rodeos. Las cosas me van... bien, no tanto como a ti pero no me quejo. Y considero que he madurado, lo suficiente para... - cogiendo aire - lo suficiente para recuperar a mi hijo.

-¿PERDONA? - quedándose con la boca abierta y recuperando la calma - No, o sea, creí que volvías a por el pack completo, no sólo a por el bebé, al cual te recuerdo, diste en adopción.

-¿QUÉ YO LO DI EN ADOPCIÓN? - encarándose a Regina.

-SI, ESO ES LO QUE SIGNIFICA DESHACERSE DE TU BEBÉ LEGALMENTE - dando un paso al frente para casi chocar frente contra frente. La tensión se respiraba en el ambiente.

-¡TODO FUE POR TU CULPA! - notando el aliento de Regina sobre su propio aliento y notando que la temblaban levemente las piernas.

-Y lo siento Emma... nunca quise que las cosas pasasen de esta forma - bajando la cabeza, y apretando los puños para no llorar.

-Ya lo se, yo tampoco - provocando un incómodo silencio entre ambas, tan sólo los intentos por evitar las lágrimas de Regina y los balbuceos de Henry en la cocina, caldeaban el ambiente.

-Emma no quiero perder a mi hijo, peto tampoco quiero volver a perderte a ti - susurrando levemente sin atreverse a levantar la mirada y mirar los ojos verdes de la rubia que se estaba pensando que contestarla.

-Necesito tiempo... pero ahora me gustaría conocer como es debido a mi hijo, si me dejas.

-¡Por supuesto! - limpiándose una lágrima que no había podido evitar y sonriendo tímidamente a Emma - Ven conmigo, está en la cocina - cogiendo la mano de Emma y arrastrándola hasta la cocina, dónde un niñito con pucheros esperaba ansioso su biberón - Has llegado justo a la hora del almuerzo, estaba dándolo su biberón, y como no termine de dárselo ¡va a arder Troya! Así que, ¿te apetecería dárselo tú? - ofreciéndola el biberón a Emma, que de forma patosa cogía al bebé en brazos y asentía con la cabeza.

-¿Así está bien? - asegurándose que el niño no se la escurría de los brazos - ¡Ay Regina, hazlo tú mejor! - dudando en el último minuto.

-No, no, no, o se lo das tú o se queda sin comer. ¡Vamos! - animando a Emma.

.Gracias - sin decir nada más.

-¿Gracias por qué? - sin comprender.

-Por haber cuidado de mi hijo como si fuese tuyo, por cambiarme la vida... por todo.

-Emma, ¿aun no entiendes que fuiste tú la que cambiaste mi vida, la que me dio de nuevo la felicidad gracias a este bebé?

-Supongo que nos ayudamos mutuamente. Fui tan estúpida. Pensé venir aquí, quitarte al bebé y... ¿y qué? Si no se ni cogerlo en brazos. Y cuando te vi al abrir la puerta... - notando como se la revolvía el estomago al pensar en Regina y todo lo que eso conllevaba.

-Emma, decir que eres estúpida es poco... ¡eres una repelente de los mil demonios! Anda trae al niño, ¡se está cayendo todo el contenido del bibe al suelo! - cogiendo de los brazos de Emma al niño.

-Necesito tiempo para asimilar esto... pero de verdad, quiero intentarlo, sólo si tu quieres, ha pasado un año, tienes tu vida, seguro que hay alguien en ella y... - apoyándose en la encimera cruzando los dedos por detrás de su espalda rogando que no tuviese pareja.

-No hay nadie Emma, ni he tenido tiempo, ni interés, por más que mi madre se empeñe... pero, no quiero hablar de ella. ¿Y tú? - era obvio que Emma, tan joven, tan sola, tan soltera, obvio había pasado el año teniendo sexo, y eso era algo que Regina no podía cuestionar.

-Pues bueno... algo ha habido, pero nada importante, no para mi al menos.

-¿Y Neal? ¿Sabes algo de...

-¡NI ME LO MENCIONES! - cortando la frase de Regina, no quería saber nada de él.

-Tan sólo quiero que sepas que él no te fallo, le tendí una trampa, por razones que... prefiero contarte más adelante, si te las cuento ahora saldrías huyendo. Pero necesito que confíes en mi Emma - dejando a Henry en la trona y aproximándose a Emma.

-Confió en ti Regina, nunca me has mentido... más o menos - riéndose pícaramente.

-Emma, yo se cosas de tu pasado que... bueno, es algo complicado, pero no es hasta que cumplas los veintiocho años que han de ocurrir, y si tú quieres podemos dejarlo para entonces.

-¿Justamente a los veintiocho? ¿En serio? - era extraño que justamente fuese una esa edad, y no un número redondo, precisamente.

-Confía en mi. Podemos criar al niño, estar juntas y nadie interferirá, lo prometo - apretando fuertemente las manos de Emma, necesitaba un sí por respuesta como el vivir, necesitaba esa segunda oportunidad que desde Daniel nadie la había ofrecido, necesitaba poder hacer feliz a la hija de su mayor enemiga.

-¿Me quieres, y no sólo te interesa mi hijo? - sabiendo la contestación a su pregunta, pero necesitaba oírlo.

-Emma me fijé en ti en el momento en que entrompaste tu horrible coche contra el mío.

-¿Eso es un si? - separando unos centímetros su cabeza de la de Regina para dificultar que sus labios de besasen.

-Es un jamás pensé que iba a amar a alguien tan así como tú... no entraba en mis planes que encima fuese rubia y tuviese tetas, peeero... te quiero Em, y amo a Henry, amo a nuestro hijo - soltando las manos de Emma y poniendo ambas manos sobre la cabeza de Emma presionándola contra la suya, fundiéndose en un apasionado beso. Mientras sus lenguas se entrelazaban, las manos de Emma recorrían las caderas de Regina tanteando sus curvas, dejando que Regina fuese quien llevase las riendas del beso. Mientras una mano tímidamente se pensaba si atravesar la barrera de bajar la mano al trasero de la morena un llanto las interrumpió - ¡Ay dios el niño! - separándose de Emma y corriendo a coger en brazos a Henry, no le habían acabado de dar su biberón y como era de esperar se estaba quejando por ello.

-Yo mejor me voy, necesito pensar...

-¿El qué vas a pensarte? Si la próxima vez bajarás la mano con decisión antes de quedarte con las ganas? - hablando con total naturalidad mientras sujetaba a Henry en brazos.

-Entiende que nunca he estado con mujeres y... - ruborizándose un poco - No se ni como actuar.

-O claro, yo soy una experta. Que lo sepas señorita Swan, yo tampoco estuve con ninguna, pero tengo unas ligeras ideas de por donde comenzar...

-¿Tengo que asustarme? - sonriendo ante el brillo felino de los ojos de Regina.

-Quien sabe... quizás esto sea el comienzo de algo realmente increíble, no cabe la menor duda.

-Antes que nada - meditando si decirlo o no - tengo una condición.

-¿Una condición? - pensando en cosas un tanto subidas de tono pero descubriendo en seguida que no iba por ahí el asunto.

-Te prohíbo que vuelvas a arrancar el corazón de nadie.

-¡Pero soy una arranca corazones! - obviamente Regina pensaba dejarlo, por su propia salud y por la de su hijo, pero nunca se sabía cuando aparecía un canalla que se mereciese morir.

-Quiero que seamos algo... normal, y eso que haces es de todo menos natural.

-Emma tu y yo nunca seremos normales, es lo que tiene ser un supuesto personaje de cuento.

-¿Un qué? - sin entender nada.

-Déjalo, ¿no te ibas? ¡Largo! Te prometo que no volveré a arrancar ningún corazón al no ser que tu vida o la de Henry este en peligro, ¿aceptas mis términos?

-Te quiero Regina.

.Me lo tomaré como un sí.

FIN


¿Qué os pareció? Aclarar que es un final abierto, libre interpretación, que NO habrá segunda parte, y si, NO hubo sexo y mira que lo prometí, lo siento, habrá futuros fics en donde enmendaré mi error no me matéis! hahaha. Un placer escribir esta historia tan loca que se me ocurrió un día, y compartirla con vosotros SWANQUEEN NATION :)

P.D: Como siempre, yo y mis videos jeje esta vez de nuestra DIOSA Regina y es un crack humor vid, para que nos riamos y ahoguemos las penas por tanto CS barato vomitivo ^^

Titulo: Regina Mills | Queen of Disaster [+3x21-22] #CRACK

Poned el link youtube normal + /watch?v=B_9CeldYSc&list=UU5HOBVXg-G-sNSmiJiMkWbA

O sino en mi canal, Silviasi22 están todos mis vids como el de 101 reasons to ship Swanqueen, que si no lo habéis visto, SACRILEGIO_! jejeje

Un besote enorme,

Sil.