HOLA HOLA COMO HAN ESTADO, ESTA OCACION TARDE MENOS EN ACTUALIZAR Y ES PORQUE ANDO SIN TRABAJOS POR LO QUE ME ES MAS FACIL ESCRIBIR PARA CONTINUAR ESTA HISTORIA, SE QUE A MUCHOS NO LES GUSTARA ESTE CAP, PERO SOLO PIDO QUE AGUANTEN HASTA EL SIG. A DEMAS ESTAMOS EN LOS ULTIMOS CAPITULOS. SIN MAS LES DESEO LO MEJOR Y MUCHA SUERTE :D

COMO SIEMPRE DICIENDO QUE ESTA HISTORIA ES DE MI AUDITORIA PERO LOS PERSONAJES PERTENECES A LA GRAN MAESTRA RUMIKO T.

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CAP 10

EL ANGEL QUE SE VA.

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Los ojos de Sesshomaru fueron a dar al lugar donde su mujer estaba tirada toda golpeada y VIOLADA!.

Sus ojos le engañaban, ella no puede estar así, ella es su mujer, ese maldito se las pagaría por o que le hizo a su Kagome.

Inuyasha al ver a Kagome toda mal herida, perdió la cordura, se disponía a atacar pero Naraku la tomo de los cabello y la coloco como un escudo.

La mirada de Kagome era de tristeza y solo podía ver a su señor y en su mirar pedir perdón, por no ser tan valiente y fuerte por lo que le paso.

Esa mirada no le gustaba para nada a Sesshomaru. Es como si ya no quisiera vivir. Es lo que veía en su mirada.

―Buenas tardes señor del Oeste, que honor que este de visita. ― Regreso su mirada a Naraku.

―Desgraciado que le hiciste a mi mujer!. ― El veneno escurría de sus uñas y sus ojos todos rojos por la furia solo provocaban un gozo en Naraku.

―Ni se atreva a hacerme algo o su, a no, no es más su mujer, ahora es mía. ― Dijo con una sonrisa de suficiencia.

―Dejas de estupideces desgraciado y deja a Kagome! ― Grito Inuyasha.

―Pero por que, si ella misma me provocó y ahora veo porque, la quiere solo para usted señor Sesshomaru, si ella es toda una perra sucia. JAJAJA― Dijo esas palabras mientras lamia y tocaba uno de los pechos de Kagome.

De un momento a otro Sesshomaru llego hasta donde estaban, tratando de agarrar a su mujer un campo lo repelió lastimando su mano.

Naraku se sorprendió por la rapidez del señor del Oeste y se alejo. ― No le conviene hacerme enojar. ― Dichas esas palaras con unos tentáculos elevo a Kagome sujetándola de brazos y piernas.

―KAGOME! ― gritaron los dos hermanos pero Kagome estaba perdida en sus propios pensamientos y sufrimientos.

―Suéltala desgraciado! ― gritaba Inuyasha.

―o que joven Inuyasha? ― reía Naraku.

―O te las veras con nosotros dos! ― Respondió Sesshomaru.

―Si tanto la quieren entonces vengan por ella― justo después de decir esas palabras un tentáculo atravesó el vientre de la joven. Escuchándose un grito de dolor por parte de Kagome.

Sesshomaru al ver a su mujer sufrir salió corriendo hasta donde estaban los dos pero Naraku solo la aventó directo al Daiyoukai que se acercaba haciendo que cayeran al suelo. Kagome termino encima de Sesshomaru.

En el rostro de Kagome solo estaba la tristeza y miedo. Cuando vio que Sesshomaru se levantaba las lagrimas caían a mares de sus ojos por miedo a que la terminara dejando. Pero en lugar de eso termino por quitar su ahori y se lo coloco a Kagome. Se arrodillo y mordiendo su mano dejo que la sangre escurriera hasta la boca de ella.

Pero Kagome no dejo que una sola gota entrara ―Debes beber para recuperarte!. ― le dijo con ojos de suplica pero ella no respondió a sus palabras

Sesshomaru dejo caer la sangre en su herida. Y empezaba a sanar muy lentamente, pero la sangre no paraba de salir.

En ese momento los demás entraban y al ver a su amiga en ese estado corrieron hasta donde estaba. ― cuídenla!. ― Fue lo único que dijo Sesshomaru. Y se dirigió hasta donde estaban su hermano y Naraku combatiendo.

―Kyaaahhhhh! ― todos se sorprendieron al escuchar el grito de Mizuki.

―Que pasa mi pequeña dama? ― dijo Takeru preocupado.

Pero ella solo se hacía bolita y gritaba de dolor.

Kagome al ver a su hija, hija?. Si a su hija se acerco hasta donde estaba ella ―Hija, Mizuki? ― preguntaba pero no había respuesta por parte de ella.

―MAMÁ? ― al sentir el calor de Kagome y escuchar el cómo le dijo hizo que abriera los ojos y ver a su madre que estaba toda herida y su olor era otro, supo lo que paso. Y sabia que las dos estaban muriendo.

―Mizuki, no te mueras por favor, no me dejes.! ―

―Pero tú también estas mal, mami!. ―

―Todos estaban tristes por lo que estaba pasando y sabían que las dos estaban muriendo. Y veían la pelea que se estaba sucintado entre los hermanos y Naraku. No sabían quien perdería. Pero cualquiera podría ganar o perder.

Sesshomaru estaba enojado y su enojo creció mas al escuchar el grito de su hija y ver que los esclavos de la muerte se acercaban cada vez más a las dos.

A las dos? Eso quiere decir que Kagome y Mizuki. El látigo de energía surgió y eliminaba todo tentáculo que surgía de Naraku e Inuyasha con su espada hacia lo mismo.

De pronto Kanna entro y con ella otros demonios y su misión era la de eliminar a los demás

―Protejan a Kagome y a Mizuki!: ― grito Takeru. Quien empezaba a atacar a Kanna. Pero ella trataba de robarle almas pero una flecha purificadora fue a dar al espejo rompiéndolo y Takeru aprovecho para dar fin a kanna con ayuda de una de sus espadas.

Las almas que estaban en el espejo regresaron a Kagome recuperando más de su energía.

La sangre que salía de la boca de Kagome era cada vez mayor.

―Mizuki! ― pero ella no respondía.

Naraku al ver que kanna había muerto y estaba perdiendo la batalla quería escapar pero Sesshomaru no se lo permitió. Lo atacaba constantemente eliminando todos los tentáculos. Estaba enojado, su mujer fue violada. Violada por ese ser que siempre odio y que no debía de haber existido nunca.

―Sesshomaru, que es lo que le pasa, acaso es por su ex mujer. Aun que ahora ella es mía y lo será después de que muera!... Seré el ultimo en poseerla, es una lástima que ella no podrá tener a un hijo mío. Eso me hubiera gustado. ― Dijo todo eufórico Naraku.

―Cállate! ― El enojo de Sesshomaru era mayor y por lo cual su concentración en la pelea era cada vez peor. ―Me la pagaras! ― Gritaba mientras trataba de derribar el campo que protegía a ese ser maligno.

―Pero señor mire su hija muere y esa perra que tiene por mujer también―

―Cállate desgraciado, Kagome no es como tú la estas nombrando. Maldito! ― gritaba Inuyasha mientras su colmillo empezaba a tornarse en un rojo.

―Jajajaja, Joven Inuyasha usted debería de estar enojado con su hermano por que le quito a su mujer. ―

los dos hermanos seguían atacando. Y Kagome solo era espectadora, Mizuki su hija, ella siempre lo supo, cuando la veía al jugar al platicar, siempre supo que era su hija pero no lo quería creer por qué no se veía al lado del señor del oeste. QUE TONTA FUI!

Al momento de que Inuyasha iba a soltar el ataque Kikyo se puso a su lado y lanzo una flecha que tenia tierra de la tumba de onigumo logrando así destruir la barrera que protegía a Naraku.

―Gracias Kikyo!. ― Dijo Inuyasha ―Ahora sí, espero que estés preparado para morir! ―le grito.

―crees que haciendo algo así, podrán vencerme!. ― grito enojado por lo que Kikyo e Inuyasha le hicieron.

Sesshomaru empuño a bakusaiga para acabar de una vez por todas con todo el mal que Naraku había desatado.

Mientras los demás estaban peleando contra los demonios que salen por todas partes , no eran poderosos pero eran muchos y entre mas mataban mas salían.

Kagome y Mizuki estaban en el centro protegidas de cualquier peligro con ayuda de rin quien había puesto un campo para cuidarlas pero el enojo Kagome creció hacia él quien arruino su vida, por un momento solo esperaba la muerte pero esa ya no era una opción, no!. Si su hija estaba muriendo por culpa de Naraku. Entonces vio el arco y flechas de Mizuki, los tomo y apunto directo al corazón de Naraku, si de algo que sabía era que su corazón estaba en el fue porque lo escucho cuando la violo.

solo un poco más!. Se decía a si misma mientras concentraba energía espiritual en una de las flechas.

Sesshomaru sintió a su mujer por medio de la unión y supo que debía ayudarla. Con una mirada le dijo a Inuyasha que se preparara.

Naraku se estaba dando cuenta de lo que estaba pasando y decidió ir a acabar con lo que había dejado incompleto.

―Ni se te ocurra maldita! ― grito y dirigió hacia donde estaban Kagome y Mizuki varios tentáculos dispuesto a matarlas.

―Ni se te ocurra hacerles daño desgraciado! ― grito Kikyo mientras lanzaba dos flechas purificando los tentáculos.

―eres una maldita! ―

Atrás de Kikyo salieron 3 ogros sorprendiéndola. Empezando a atacarla ella esquivo el ataque de dos de ellos pero del tercero no fue rápida y la termino por aventar de un golpe. Entonces empezaron a atacarla recibiendo golpes.

Inuyasha no podía ayudarla por que se encontraba lejos y peleando con otros demonios que aparecieron.

Estos trataban de hacer que Naraku escapara pero era en vano ya que Sesshomaru no se lo permitió.

En ayuda de Kikyo fueron Korina y Miu. Y las cosas estuvieron mejor aun que Kikyo ya estaba un poco cansada siguió ayudando a los demás.

En un momento de distracción Sesshomaru aprovecho y le corto uno de los brazos a Naraku. Rin lanzo una flecha puificandolo.

Naraku al ver que estaba perdiendo ya que los demonios estaban por acabarse lanzo veneno y se disponía a escapar pero un grito lo sorprendió. ―NARAKU! ― grito Kagome ― eres un maldito! ― lanzando la flecha entonces Sesshomaru e Inuyasha hicieron sus ataques al mismo tiempo que Kagome con sus espadas combinándose los tres poderes.

―No, esto no me puede pasar a mí! ― grito al recibir la flecha directo en su corazón. Dando fin al peor de los seres que existían hasta ese momento.

La perla cayó al suelo Sesshomaru la tomo y regreso hasta donde estaban los demás. El lugar estaba destruido pero después de la flecha que lanzo Kagome el veneno había sido purificado y los demonios que faltaban decidieron escapar y salvar su vida.

Kagome cayó al suelo ya con un suspiro de vida pero solo tenía que hacer una cosa más. Sesshomaru se acerco a ella con la perla en mano. Kagome extendió la mano para que le diera la joya pero el negó con la cabeza ― Si pido que te repongas todo saldrá bien y estarán tu y Mizuki vivas. ―

Kagome estaba sorprendida, ella pensaba que después de lo que paso el ya no quería saber nada de ella en su vida. O solo lo hace por lastima?. Pero eso después lo sabría.

―no, amor eso no debe de ser así, ese sería un error muy grande, un deseo egoísta. ― dijo con lagrimas en los ojos

―no importa si es egoísta o no, mi deseo yo solo quiero salvar tu vida y la de tu hija.! ― decía con un poco de enfado por todo lo acontecido

Mi hija?, ahora no es nuestra?. El piensa que Mizuki no es suya. Su rostro se torno triste y sin vida pero solo tenía que pedir el deseo y todo sería como antes. Si como antes.―no, por favor déjame hacer mi deseo. PORFAVOR!. ― decía con lagrimas en los ojos.

Sesshomaru le entrego la joya.

Kagome dirigió la vista hasta donde estaba Mizuki y las lagrimas se acrecentaron pero sabía que el deseo que tenía que pedir no tenía que ser egoísta, vio también a Inuyasha con Kikyo y sintió pena por ellos. Y por primera vez se sentía impotente ante todo lo malo que había pasado a ella y a los demás, por culpa de Naraku. Pero tenía que desear algo.

Antes de pedir el deseo callo desmayada.

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Kagome se encontraba en un lugar lleno de oscuridad una oscuridad que le recordaba a la soledad, una soledad como la que sentía en ese momento.

Pero varias voces se escucharon en todo el lugar

Perra, sucia, maldita. Entre otras palabras, eso solo alteraba a Kagome y pedía a gritos que Sesshomaru la ayudara pero pasaba nasa

El no vendrá, ya no te quiere, dejo de amarte. Te odia, te aborrece. Entre otras palabras

Kagome no pudo más y las lagrimas empezaron a salir de sus ojos. Pero una voz que ella conocía muy bien le hablo.

―no llores Kagome, yodo estará bien. ―

―Pero si esa voz es de. MIDORIKO!. ―

―Así es mi niña, soy yo. Así que no debes de temer. ― frente a ella se encontraba la mismísima Midoriko.

―tengo mucho miedo― le dijo abrazándose de ella y comenzando a llorar.

―miedo de que mi niña? ―

―De lo que pueda pasar después de regresar. ―

―No tienes de que temer, todo saldrá bien― le decía con una sonrisa llena de amor. ― sabes que tienes que pedir el deseo y después todo terminara. ―

―Lo sé pero las voces no me dejan en paz y tengo miedo. ―

―No las escuches ahora dime qué piensas. ―

―Es que pienso en mi hija ella muere, yo muero y hasta Kikyo muere. ―

―Todo saldrá bien. ―

―Lo sé, pero sé que mi deseo es egoísta si pidiera que Mizuki viviera, porque entonces Kikyo moriría. ― y si pido que desaparezca aun así todo saldría mal. No sé qué hacer. ― mas sollozos y lagrimas salían de sus ojos.

Mira ven conmigo vamos a pasear a las tierras del sur.

―Esas son las tierras de Korina y su familia no es así?. ―

―así es mi niña, no te acuerdas de la historia que te conto mi señor? ―

―si si me acuerdo, usted es la pareja del lord del sur y madre de Korina no es así? ―

―así es Kagome, y sabes cuál fue mi deseo al crear inconscientemente la perla? ―

―No, no lo sé, cual fue? ―

―Que mi familia estuviera a salvo. ―

Y lo estuvo pero mi deseo fue tan fuerte que se exteriorizo y desate más problemas que soluciones y ahora tú tienes el deber de solucionarlo y desear algo que no sea egoísta.

―eso lo de pero no se cual sería mi deseo. ― hablo con una cara llena de tristeza.

―No te preocupes que tu deseo no es egoísta y sin saber se cumplió. ― dijo mientas desaparecía dejando a Kagome tan sorprendida de cuál fue el deseo menos egoísta que pudo pedir.

Dejando a su paso las voces y gritos atrás tornándose todo en una luz tan blanca que la dejaba ciega.

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Todos estaban espantados al ver cuando Kagome se desmayaba. Sesshomaru se acerco hasta ella y al cargo buscaron una cabaña sin destruir y entraron. Sesshomaru coloco su estola en el suelo y acostó a Kagome y a Mizuki encima.

Takeru y Sesshomaru no salieron de la abaña y los demás estaban afuera esperando a que reaccionaran.

―Y si kagomecita muere? ― decía llorando Shippo.

―No digas estupideces, enano!. ― grito Inuyasha.

―aaaahhhhgggggg! ― grito el monje Miroku.

Todos voltearon a ver al monje y les sorprendió al ver que este se tomaba la mano izquierda.

―Monje Miroku, se encuentra bien? ― dijo Sango algo espantada. ―

―No te acerques Sango― decía mientras corría alejándose de todos. Pero que es lo que pasa?. Eliminamos a Naraku, entonces porque me duele mi mano?

―Pero monje Miroku!. ― decía tratando de alcanzarlo pero una mano se lo impidió y era Inuyasha quien la sujetaba. ― déjame no vez que está sufriendo!. ― grito al ver que no la soltaba

―Solo espera. ―le dijo seriamente Inuyasha.

Dirigiendo la mirada hasta donde estaba el monje vio que este quitaba el rosario, y el hoyo negro iba desapareciendo poco a poco. ― No puede ser!. ― grito todo sorprendido

―Que es lo que pasa monje Miroku?! ― gritaron todos. Pero estaba tan sorprendido que solo alcanzo a dirigir la mano a la dirección de los demás. Haciendo que todos corrieran y se ocultaran de su Kassana.

―Estas loco o que te pasa, ten más cuidado con lo que haces! ― gritaba Inuyasha arriba de un árbol.

―No, solo es que miren. ― dijo aun en estado de shock. ― ya no está mi maldición. ―

―QUEEEE! ― todos gritaron y corrieron hasta donde estaba el monje y si la maldición ya no estaba.

―Eso quiere decir que Naraku realmente ya no existe! ―

―Si, pero es tan extraño no tener la maldición. ―

―Estas bromeando no es así monje? ― le dijo sango algo sorprendida.

―No, es solo que ya no tendré escusa al querer tocarte mi amada Sango. ―

Esas palabras provocaron un sonrojo muy notable en Sango.

―Pero que cosas dice monje libidinoso!. ―

―ya déjense de curlsilerias que Kagome aun está mal al igual que Mizuki.! ― dijo todo triste Shippo.

―tienes razón Shipp…― pero no termino la palabra porque entre los arbustos aparecieron la anciana kaede y los demás aldeanos.

―anciana kaede se encuentran bien? ―

―Si y es bueno saber que ustedes también, pero donde están Kagome, Mizuki y Sesshomaru? ― hablo algo preocupada la anciana, pues al estar protegidos por el campo, noto el cambio de energía en este y supo que algo le había pasado a ella.

―Pues ella esta…― todos pusieron su cara triste y algunos empezaron a llorar.

―Mizuki y Kagome están muriendo― grito Shippo ―

―Como eso no es verdad! ― dijo preocupada.

―Si es verdad pero después le contaremos los detalles ahora hay que i hasta donde está la cabaña donde están ellos.

―si tienen razón.

Cuando estaban por acercarse otra vez hasta la cabaña Kikyo callo desmayada.

―Kikyo pero que te pasa?. Responde, Kikyo! ― Grito Inuyasha. Al lograr sujetarla con mucho cuidado para que ella no tocara el suelo.

La cargo y se dirigió corriendo hasta la cabaña y al entrar encontró a su hermano llorando. Sesshomaru, está llorando? Eso no puede ser!.

―Sesshomaru estas bien? ― pregunto algo sorprendido.

―nada que te importe Inuyasha! ― respondió cesantemente.

―Pero si tu estas llorando, estás seguro de que estas bien? ― hablo mientras se sentaba y colocaba a kikyo entre sus piernas.

―lo mismo te podría decir a ti, que le paso a tu mujer? ― trato de esquivar el tema de su tristeza.

―Se desmayo. Pero no me quieras cambiar el tema. ― le dijo algo enojado. ― estas así por Kagome y Mizuki no es así?. ―

―Sí, es por ellas, dijo rindiéndose. ―

―no te preocupes ya verás que ellas estarán bien. ― justo en ese momento Kagome y Kikyo estaban despertando.

― Kagome ―

― Kikyo ― gritaron al mismo tiempo los hermanos.

La primera en reaccionar fue Kagome quien al escuchar a Sesshomaru se puso triste y prefirió dirigir su mirada hasta donde estaba Mizuki y trato de moverse pero un dolor agudo en su vientre la perturbo y grito de dolor.

―no te muevas mujer, no ves que no estás bien!. ― hablo Sesshomaru algo enojado. Pero no hizo caso y tomo a Mizuki en sus brazos y la sostuvo como si tuviera miedo a romper algo muy delicado. ―mujer por qué no me respondes ni me ves? ― le hablo un poco serio. Pero ella seguía callada.

―Kagome por el amo de dios, háblame! ―

―Que quiere! ― le grito lo que sorprendió tanto a los presentes adentro de la cabaña.

―que te pasa por que actúas así, conmigo? ― hablo Sesshomaru. Pero no respondió

― Kikyo como te sientes? ― pregunto para evitar la pregunta que le había dicho Sesshomaru.

―emmm, yo, pues yo me siento bien porque Kagome? ―

―Si, por que lo dices kag…― pero se sorprendió de algo ―ki… ki.. Kikyo….!―

―Que pasa Inuyasha? ― pregunto algo preocupada.

―Es que aun no te das cuenta? ―

―cuenta de qué? ―

―de que regresaste a la vida Kikyo― respondió por ultimo Kagome. ―

―Que como?... ―dijo sorprendida Kikyo.

―fue el deseo de la perla. ― fue lo único que dijo Kagome.

―pero el deseo era… era que tenía que desaparecer, como es que está con vida―

―Ciertamente no lo sé, pero ese es el deseo que escogió la perla. Sus ojos se dirigieron hasta Mizuki quien estaba desapareciendo poco a poco.

―mi pequeña dama. ― hablo Takeru tiste

―mami, estas bien? ― hablo Mizuki débilmente.

―no hables mi niña, descansa que estas malita. ― dijo Kagome con gotas de sudor en el rostro, a ella también le costaba mucho hablar, sabía que le faltaba poco y podía morir junto con su hija, peo eso la entristecía, daría su propia vida por verla a ella bien.

―mami no llores, donde esta papa? ―

―aquí estoy Mizuki. ― la mirada de Sesshomaru era de ternura con una enorme tristeza.

―no se separen, pase lo que pase estén juntos, yo estaré bien se los prometo. ―

―de que estás hablando Mizuki? ― hablo preocupada Kagome.

―de que me tendré que ir, pero regresare, lo prometo. Solo espero que me esperes Takeru, que yo esperare por ti. ―

―mi pequeña dama, tu siempre tendrás mi corazón y mi alma. Mi vida misma te pertenece. ― dichas esas palabras Mizuki desaparecía poco a poco.

Los gritos y suplicas de Kagome no paraban así como las lagrimas tampoco, su hija, a la niña de sus ojos moría y no podía hacer nada.

Sesshomaru también estaba tiste tomo a su mujer en brazos y oculto su rostro ente el cuello de ella y comenzó a llorar. Eso sorprendió a Kagome, que termino por abrazarlo y llorar los dos.

Kikyo e Inuyasha salieron y contaron las malas noticias. Formándose una tristeza enorme. Solo se vio como salió corriendo Takeru si un rumbo fijo.

Todos lo dejaron partir tenía que desahogarse al igual que todos.

OK HASTA AQUÍ ESTÁ ESTE CAP ESPERO LES ESTE GUSTANDO Y PUES QUE MAS DECIR QUE NOS LEEREMOS DESPUÉS BYE :3