Positivo
Imagen: 246. Frase y libros.
Propuesta por Chia Moon.
Pairing: Mimi/Yamato
Género: Romance, Dolor y confort.
Mimi observó el test frente a ella. Las dos rayas rosas parecían burlarse de ella. Al lado de ella había varias cajas vacías e igual cantidad de test de embarazo, todos ellos con el mismo resultado. No era que odiara la idea de ser madre, varias veces ella y Yamato hablaron de esa posibilidad, planes para un futuro no tan cercano.
Tenía miedo. Miedo de no ser una buena madre, de no contar con los recursos necesarios para darle a un bebé todo lo que necesitara, de darle a Yamato una responsabilidad tan grande. Se había graduado recientemente de gastronomía y aún más recientemente había iniciado su pasantía en una cadena de televisión. Su salario era mínimo y ni siquiera aparecía en televisión, pero tenía la esperanza de que, si se esforzaba lo suficiente, podría conseguir un espacio en programa de novedades que daban en la mañana.
—¡Mimi! —escuchó a Yamato llamarla. Vivían juntos desde hacía unos meses por lo que no le extrañaba que estuviera en su departamento —. Dejaste otra vez la puerta abierta.
La mirada de Mimi se posó sobre los test de embarazo. Había estado tan ansiosa por confirmar sus dudas que olvidó cerrar la puerta. Por unos instantes consideró cerrar la del baño, pero vio a Yamato antes.
—Veo que no fue la única puerta que olvidaste cerrar —la mirada de Yamato se encontraba sobre los test. Si antes tenía dudas acerca de si le contaría a su novio la verdad, supo que no tenía otra alternativa, especialmente cuando lo vio tomar uno de ellos.
—Sorpresa —le dijo de forma nerviosa, al ver la expresión seria de su rostro se sintió aún más preocupada. Yamato había crecido con sus padres separados por lo que dudaba que hiciera lo mismo con su hijo, pero ella no quería que se sintiera obligado —. Podemos ir al hospital y confirmarlo, ya sabes que estas pruebas no son seguras.
Mimi no creía en sus palabras. No porque pensara que estuviera equivocada sino porque creía poco probable que más de diez pruebas de embarazo estuvieran equivocadas, porque ella había tenido los síntomas y su periodo, que normalmente era regular, tenía varias semanas atrasado.
—No me malinterpretes, pero eras mi plan B. Mi plan A era quedarme solo por siempre.
Mimi le lanzó una almohada fingiendo estar ofendida, en realidad estaba confundida. Yamato siempre le había dado la sensación de querer estar solo. Era distante con la mayoría de las personas y solo con sus amigos más cercanos se permitía sonreír. Cualquiera que no lo conociera podría etiquetarlo como arrogante e insensible, nada más alejado de la realidad.
Mimi sabía que Yamato era sensible, quizás demasiado. Sus padres se habían divorciado cuando él y Takeru eran pequeños, haciendo que no viera a su hermano en mucho tiempo. Era un niño que se vio obligado a madurar más rápido de lo normal, un niño que temía ser lastimado y quedarse solo otra vez. También sabía que le preocupaban sus amigos, que el que recibiera el emblema de la amistad no fue un error ni que perdió la capacidad de hacerlo brillar, era solo que le costaba mostrarle al mundo esa parte y prefería ser el lobo solitario.
—No te entiendo —respondió Mimi.
—No te voy a mentir, un bebé no formaba parte de mis planes inmediatos, tampoco me malinterpretes, no voy a desaparecer con alguna excusa tonta como que voy a comprar cigarrillos. No es algo que planeé, pero no me molesta, salir contigo no era mi plan A, pero ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado.
Mimi se levantó del suelo y abrazó con fuerza a Yamato. Lo besó en las mejillas, en la nariz, en los labios y en todo el rostro, culpaba a su embarazo por sus emociones tan inestables. Sabía que era sincero, podía notarlo en su voz, en su mirada y, aunque asustado, sentía que eso era todo lo que necesitaba y todo lo que quería.
