Capitulo 3: Ancorash
Las olas del mar esta noche son feroces, el océano es azotado por una tormenta que se muestra inclemente. El mar golpea las pilas de sustento de una imponente edificación que se alza en medio del mar. Cuatro imponentes torres de vigilancia, todas ellas elevadas varios metros por encima del inclemente océano… en el velo de la oscuridad, una silueta delicada trepa con sigilo por los soportes. Sus ojos color miel se muestran inclementes mientras observa con detenimiento la ronda de los guardias de la edificación, esperando el momento indicado para hacer su movimiento…
La silueta con agilidad tremenda se acerca por la espalda de uno de los guardias y clava su cuchillo en el cuello del desprevenido hombre sin que este pueda hacer nada para defenderse… la silueta antiguamente negra ahora cambia su color al verse bañada la sangre de su oponente. Sus ojos no parecen inmutarse ante la presencia del líquido viscoso que ahora lubrica todo su cuerpo… su mirada tiene la demencia enmarcada. Fríamente observa mientras la tormenta aumenta su rugido y dificulta la visibilidad de la prisión principal en el centro. Con la agilidad de un felino la invasora entra en la torre de vigilancia, al instante gritos sordos comienzan a emerger del lugar, describiendo la horrible y desigual batalla que adentro se desarrolla… un demonio ha sido liberado y siembra muerte a su paso…
La joven descubre su rostro al verse asfixiada por tanta matanza después de haber terminado su macabra tarea. Los cuerpos que ahora yacen sin vida en el suelo tienen enmarcado el horror que sintieron al ver a la chica que uno tras otro les arrebato la vida de forma salvaje. Las cuerpos confirman las sospechas que todos tenían desde el inicio… estos no son policías, son simples mercenarios contratados para mantener el orden en la prisión…
-¿Arill terminaste con tu parte?-
-Torre este despejada- responde la chica a su compañero que se comunicaba con ella a través de su radio.
-¿Mataste a todos?-
-No me dejaron otra elección Red, eran ellos o yo- responde con el mismo tono de siempre la fría y hermosa joven guerrera.
-Todo sigue como se planeo, revise los registros y como esperaba no hay nada relacionado con Dawn. Entra en los túneles de acceso y te veré en el primer nivel de celdas, tenemos algunos minutos antes de que los guardias restantes se den cuenta de que estamos aquí e inunden los túneles de acceso incomunicando las torres de la prisión y haciendo imposible nuestro escape por aquí- describió Red, quien se había encargado de tomar otra de las torres de vigilancia, donde sus oponentes también yacían en el suelo pero aun conservaban sus vidas… como era la costumbre de Red el no asesinar a nadie a menos que fuera necesario…
Los dos guerreros entraron en los túneles de acceso, la única manera de entrar a la prisión de máxima seguridad. Los corredores eran largos, estrechos y oscuros, un lugar donde el demonio errante a pesar de ser solo un niño de 15 años tenía que entrar a gatas. Después de unos momentos de caminar en la oscuridad lo peor ocurrió… una enorme pared de agua arraso con todo lo que había en los estrechos pasajes, arrastrando al demonio errante sin que este pudiera hacer nada para impedirlo… Red no tenia manera de oponer resistencia a la fuerza del agua que lo arrastraba y no tenía otra opción más que prepararse para lo inevitable… de acuerdo con los planos que estudiaron antes de la misión, los túneles terminan con un muro solido ante el cual el Ranger inevitablemente terminaría impactando. La colisión fue brutal, Red impulsado por el agua por poco y se desmaya del potente impacto, sin embargo se mantuvo consiente el tiempo suficiente para sentir como era sacado del túnel de forma inesperada…
-¿Estás bien?- menciono Arill, quien lo había estado esperando en el punto donde los túneles se conectaban con la prisión. Las ropas negras de ambos estaban completamente empapadas, esto lo pudo observar Red mientras se levantaba difícilmente después del tremendo golpe…
-Eso creo… Inundaron los túneles antes de lo esperado, saben que estamos aquí y tendremos que improvisar una manera de salir de aquí…- mencionaba Red mientras con dificultad intentaba recobrar su aliento.
-Tu encárgate de tu florecita Red, déjame la salida a mi- respondió la joven guerrera que acompañaba al Ranger elite en esta ocasión.
Ambos guerreros comenzaron a moverse entre las celdas, tenían muchas que revisar y muy poco tiempo antes de que la oposición comenzara a presentarse a su paso. Una tras otra, celda tras celda Red buscaba desesperadamente a Dawn, pero la peli azul no aparecía por ningún lugar. Los presos estaban inquietos, en cada uno de los tres niveles se sabía que algo estaba ocurriendo, en el primer nivel de la magnífica prisión los Rangers no encontraron rastro de la coordinadora y ahora se encontraban en el segundo.
En el nuevo nivel el diseño de la edificación cambio radicalmente, las celdas contenían a presos cada vez más peligrosos… los Rangers se dieron cuenta de la verdadera magnitud de la telaraña que sus enemigos habían preparado cuando descubrieron una sección especial donde se encontraban rostros bastante familiares… policías, la oficial Jenny de la isla remolino… todo aquel que no pudiera ser comprado había sido aprisionado en el lugar…
De manera apresurada los guardianes de la justicia liberaron a sus compañeros que estaban en cautiverio. A pesar de que el frio y la humedad de las celdas habia hecho estragos en sus fatigadas almas el grito de batalla de su líder, la oficial Jenny levanto la moral de todos los encarcelados injustamente.
-Deben encontrar la forma de salir de aquí- indico Arsfield antes de nuevamente unirse a su compañera y reiniciar la búsqueda de su amiga peli azul.
Los policías se encontraban fatigados en su cuerpo y en su alma por haber pasado tanto tiempo encarcelados, golpeados, sin alimentos… sus ropas estaban llenas de humedad y el frio de la noche en el océano calaba los huesos de los guardianes de la justicia de la isla remolino, sin embargo ante esta nueva movilización estos recobraron el temple y comenzaron a formular una forma de escapar de la prisión diseñada para que nadie nunca escapara…
Los pasos de los Rangers continuaban a través de los inhóspitos pasillos de la oscura edificación… de repente la oscuridad que había devorado la isla fue suprimida de un solo golpe… todas las luces de la prisión se encendieron al mismo tiempo.
-Esto no me agrada- comento el demonio errante a su compañera quien se quedo muda en su posición ante este nuevo argumento, la chica se mantuvo todo el tiempo en guardia, lo que en la chica significaba que tenía la mano izquierda cerca de la gran maleta con explosivos que siempre llevaba con ella.
Dos distintos sonidos escalofriantes alarmaron al Ranger renegado, pues solo indicaban que lo que el había venido a buscar a este horrible lugar estaba en riesgo… y nuevamente era por su culpa y de nadie más… el rechinido del metal era evidente en un altavoz viejo que recorría todos los pasillos de la prisión y así fue como los tres niveles de la imponente y aterradora edificación se enteraron del mensaje que una sínica voz transmitía desde una de las torres de vigilancia:
-Señores, señoritas, todos los que están pasando unas hermosas vacaciones en la prisión de Ancorash, me temo que el servicio a la habitación está retrasado sin embargo la nueva administración de la isla les tiene un obsequio especial a todos. Díganme ¿Cuántos de ustedes están aquí gracias al poderoso demonio errante?, ¿aquel bastardo llamado Red Arsfield?... ¿Cuántos desearían vengarse?, pues tal vez no sea el regalo que las personalidades esperaban, pero déjenme informarles: ¡El maldito esta aquí!, pero eso no es todo, en la cima del nivel de huéspedes más populares de esta prisión esta el verdadero regalo una niña de cabello azul y ojos azules que esta noche porta un modelo veraniego claro adornado con un poco de lodo de la edificación y algunos moretones en varias partes del rostro… esta mocosa parece importarle demasiado al demonio errante ya que tuvo la osadía de venir hasta aquí solo por ella… este es el regalo: todas las celdas se abrirán, aquellos que lo deseen pueden intentar matar a Red por su cuenta, pero también deben considerar que si él los metió a este lugar entonces no tendrán oportunidad alguna… les recomiendo que vayan por la mocosa…. Pero hagan lo que hagan no desperdicien este regalo que el equipo Aqua les otorga-
Red petrificado escucha el tétrico mensaje que fue transmitido a toda la prisión… sus sentidos se alteran y su miedo crece en cada instante, en especial después de escuchar el segundo sonido más horrible que pudo escuchar en ese momento… el control automático de todas las puertas de la edificación… todas las puertas se abrieron al instante dejando salir a los maniáticos y homicidas, asesinos y criminales que se encontraban en el tercer nivel, el de máxima seguridad… el lugar donde se encontraba Dawn.
-¡Hay que llegar hasta donde esta Dawn de inmediato!- grito histérico el Ranger renegado a su compañera, quien de forma mucho más serena y fría le respondió:
-Creo que tengo justo lo que necesitas, solo dame un minuto para tenerlo listo- menciono la rubia.
Arill entro en una de las celdas abiertas del tercer nivel y asesino al recluso que puso resistencia a su paso con una frialdad calculadora. Tras mirar con detenimiento en el techo la chica comenzó a buscar en su maleta lo que necesitaba…
Una enorme oleada de reclusos se comenzaba a acercar peligrosamente a los Rangers, ante esto el demonio errante se vio obligado a sacar a su fiel Charizard de su pokebola, en este momento necesitaba algo realmente masivo para mantener a distancia a todos aquellos que intentaban vengarse por lo que el mismo joven les había hecho…
-… Red…. ¿vienes por mi Red?...- mencionaba bastante lastimada la bella peli azul mientras difícilmente salía de su celda. Con mucho trabajo consiguió ver el camino. El parpado de su ojo izquierdo estaba completamente hinchado, encegueciendo su visión mientras que las lagrimas que derramaba por el dolor y el cansancio entorpecían su vista con el único ojo que le restaba en buenas condiciones. Difícilmente pudo encontrar sus pertenencias entre las cosas del guardia… sus Pokémon estaban bien aparentemente, nada de su bolsa había sido tocado… pero sus problemas apenas estaban comenzando…
-¡Esa es la mocosa!- grito la voz de un hombre que Dawn no pudo reconocer… a pesar del cansancio de la chica, esta hizo un esfuerzo titánico para intentar distinguir con claridad a aquellos que le impedían el paso… aquellos que le impedían reunirse con Red.
-Tú de nuevo- menciono una voz femenina… pero en esta ocasión la lastimada coordinadora pudo identificar plenamente a quien pertenecía esta voz… no la había visto desde que unos meses antes de conocer a Red, ella viajaba junto con Ash por Sinnoh donde ella era sumamente reconocida, la mejor mercenaria y una de las más viles traficantes de la región: la cazadora Jay quien encabezaba un gran contingente de convictos con miradas nada amigables para la coordinadora.
La chica de inmediato retrocedió ante los hostiles que le cerraron el paso… justo en ese momento oportunamente apareció él, aquel quien menos esperaría Dawn que la ayudara…
-Basta ya señores…- menciono un hombre que se puso frente a los hostiles que amenazaban a la coordinadora.
-¿Estas demente Giovanni?, ¿Acaso a ti no te encarcelo también ese maldito de Arsfield?-
-Sí, pero no por eso me pienso desquitar con esta niña… prometí que cambiaria y que ya no seguiría por ese camino de la maldad que como fundador del Equipo Rocket implante en el mundo…-
-Estos estúpidos Rockets, yo funde el equipo Magma y fui el terror y azote de la región Hoenn durante años, ¿y todo para qué?, ¡para que llegara ese maldito y en una sola noche toda mi organización se fuera al demonio!... no Giovanni, quítate de enfrente, ¡Yo quiero un pedazo de esa mocosa y no me importa si tengo que matarte antes!-
-Entonces, tendrán que pasar sobre mi- respondió burlándose el antiguo líder del equipo Rocket a todos aquellos que intentaban dañar a Dawn. -¡Niña, será mejor que regreses a tu celda y esperes hasta que llegue tu príncipe azul!... y de preferencia no veas lo que va a pasar, no será nada lindo- añadió el antiguo líder criminal ante la mirada de asombro de la coordinadora de Sinnoh, incluso en este lugar tan alejado de toda la bondad… incluso aquí había alguien dispuesto a defender a un inocente…
La chica entro nuevamente en la celda aferrándose a las pocas pertenencias que tenia… los gritos comenzaron a escucharse… sonoros y desgarradores. La inocente coordinadora no tuvo otra opción más que cerrar los ojos y cubrirse los oídos mientras se mantenía agachada y consumida por el miedo… afuera había alguien que la estaba defendiendo con su vida, pero Dawn no pudo evitar pensar en el hecho de que si ellos terminaban con el mafioso… no habría nada que les impidiera llegar hasta ella. Nuevamente el miedo la consume, las lágrimas que ahora recorren sus mejillas son de pánico… la peli azul esta aterrada como nunca en su vida.
-¡Cúbrete!- grito Arill desesperada al instante en que salía apresuradamente de la celda. Red al instante obedeció y se mantuvo agachado, ya sin enemigos al frente que se opusieran a su paso. Una enorme explosión cimbro toda la torre, desde el nivel inferior una poderosa llama arraso con todos y cada uno de los pisos hasta que salió por el techo de la edificación… cuando el humo se disperso los Rangers observaron el nuevo camino que se había abierto frente a ellos. Un hueco enorme se extendía por todos y cada uno de los pisos de la edificación, simplificando la ruta de ascenso hasta el último nivel.
-CE16-NG, un explosivo que en Colosum es usado para abrir camino en las minas, es un excavador pero aquí lo empleamos de manera inversa- mencionaba orgullosa la rubia demoledora al hablar de las materias primas fabricadas en su isla y presumiendo su maestría con ellas.
-Excelente trabajo Arill- felicito Red a su compañera antes de comenzar a trepar por cada uno de los pisos destruidos de la edificación.
Un poderoso relámpago que provenía de las profundidades de la tierra, seguido de un calor abrasador y una imponente cortina de humo lo acompaño al igual que el silencio a los gritos de terror que se escuchaban provenir de afuera de las celdas donde Dawn se refugiaba… el impacto de la carga fue tal que incluso algunas rocas salieron despedidas golpeando a la coordinadora en la cabeza…
La chica fue lanzada por el golpe y ahora difícilmente se levantaba de nueva cuenta, aun aferrándose a sus pertenencias, pero con su visión cubierta con sangre… su propia sangre que brotaba de su frente sin cesar…
Un grito distante con su nombre es todo lo que la niña podía escuchar, cada vez se escuchaba más cercano, pero sus oídos no estaban del todo bien después de que el relámpago azotara la torre… de los escombros una silueta negra se acercaba cada vez más a la coordinadora. La niña intento correr, conociendo que todos en el lugar estaban en contra de ella… sin embargo su escape fue demasiado lento y torpe hasta el punto en que termino perdiendo el equilibrio una vez mas y quedando a merced de sus atacantes…
-¡Dawn!- escucho la chica antes de ser tiernamente abrazada… Era Red que finalmente la había encontrado. Sus ropas eran ligeramente diferentes a las habituales y la abrazaba con una ternura que la chica jamás imagino sentir viniendo de su maestro. Al ver el rostro ensangrentado de su amiga el demonio errante se quito la banda de su cabeza, dejando expuesta la cicatriz de su frente un instante para después cubrirla con su alborotada melena. Al instante del demonio errante procedió a vendar a su amiga.
-Vamos Dawn, hay que sacarte de aquí- menciono Red al momento en que ayudaba a la coordinadora a levantarse y comenzar la huida del lugar.
Al salir de su celda Dawn observo el panorama en los pasillos ahora que el humo de la explosión se estaba dispersando… aquellos que se oponían en su paso estaban en el suelo quejándose del enorme dolor que sentían mientras que en una celda había un hombre solitario sentado a quien de inmediato la coordinadora reconoció.
-Espera Red- le dijo tiernamente la coordinadora a su amigo mientras él y su compañera revisaban los alrededores en busca de posibles agresores. La coordinadora entro en la celda del hombre quien se mantenía de espaldas con la mirada perdida en el horizonte que le permitía ver su ventana.
-Gracias- le dijo aliviada la chica al antiguo líder criminal que la había defendido.
-Sera mejor que te marches- respondió fríamente el hombre, tras estas palabras la coordinadora se retiro dejando a Giovanni solo nuevamente…
Con la coordinadora en sus brazos el demonio errante bajo rápidamente hasta el fondo de la torre del tercer nivel de la prisión. Los Rangers junto con la coordinadora aun ignoraban como iban a abandonar la isla ahora que habían sido descubiertos y su incursión no fue la más sigilosa… todo indicaba que tendrían que abrir su salida a la fuerza…
El grupo llego hasta el primer nivel donde Arill voló las paredes de la prisión para abrir camino hacia afuera… sin embargo las luces se apagaron nuevamente en la prisión y los reflectores de las torres de vigilancia apuntaron a los Rangers encegueciendo su visión… cuando pusieron recobrar parcialmente la visión se dieron cuenta de que ya estaban siendo esperados.
Rodeados por incontables enemigos humanos y Pokémon, completamente expuestos en el patio principal y con la oscuridad actuando como un velo que protegía a sus agresores… los Rangers tenían todo en contra.
De manera fulminante una de las torres de vigilancia quedo enceguecida tras una fuerte explosión que se registro en ella. Ante este hecho Red miro los ojos claros de Arill en busca de respuestas, pero solo encontró la misma incertidumbre que el poseía… un sonido estruendoso atravesó el cielo… un escuadrón de helicópteros aterrizo frente a los Rangers creando un perímetro defensivo que no esperaban pero que apareció en el momento más oportuno. De las maquinas voladoras muchos más guardianes de la justicia descendieron y presentaron batalla en contra de los mercenarios que se oponían al escape de el demonio errante, sin embargo ante el poderío de los nuevo oponentes que aparecieron poco pudieron hacer.
-¡Suban rápido!- Grito Seth que venía en una de las maquinas voladoras, orden que Arill y Red junto con Dawn no tardaron en acatar. El piloto despego alejando a los maltrechos rescatados del peligro, mientras observaban la batalla campal que se había desatado en la prisión. Los Rangers que llegaron auxiliando a los oficiales de policía que se encontraban en el lugar contra los mercenarios que habían tomado la isla…
-Estarán bien, se los garantizo- le mencionaba Jennifer a Dawn y Red al ver lo que su incursión había provocado – veo que encontraste lo que buscabas- agrego al ver a la peli azul en los brazos del demonio errante.
Con la brisa fría del océano y el viento violento del helicóptero junto con el sonido del motor que mantiene a la maquina en el cielo Dawn temblaba de frio mientras sentía el calor corporal de Red… lentamente la niña sintió como perdió el conocimiento a causa de la fatiga… todo lo que le ocurrió fue demasiado para ella…
Por ahora Red observa como las lagrimas de Dawn corren por sus mejillas mientras duerme, la coordinadora tiene el rostro ensangrentado y el parpado izquierdo bastante lastimado… el puño del demonio errante se cierra en señal de enojo, no se puede perdonar por todo lo que le ocurrió a su amiga… por su culpa…
